30 nov. 2008

Entrevista a Cayetano MARTÍN VALLS

Un grito profético en Mallorca


Con 86 años, delgado, canoso, un poco encorvado y mirada penetrante –a pesar de su actual ceguera física– Cayetano Martí Valls, fue de profesión yesero y hoy, como descendiente israelita, nos destapa con sorpresa, un cristianismo totalmente autóctono de Mallorca, (la mayor de las islas baleáricas del Mediterráneo, situada en un estratégico punto geográfico de la historia) que mediante la tradición oral se ha conservado intacto en pocas familias de la isla y del cual él es un vivo ejemplo. La sabiduría sencilla de este hombre sencillo maravilla; vale la pena tener en cuenta su amplirtud de criterio y las verdades que revela sobre Jesús, el cristianismo y las religiones en general.

Por José J. Méndez / Jaime Riera Pérez
La vida de Cayteano Martí transcurre en un sencillo piso de Palma de Mallorca junto a su esposa Magdalena Moll y su único hermano José Valls, es enriquecida por un caudal de gente, jóvenes y no tan jóvenes, que reuniéndose en su casa, tratan de redescubrir parte de esta tradición oral y experiencia espiritual del anciano al margen de las obligadas tradiciones religiosas del catolicismo y protestantismo.

Cayetano Martí es un viejo luchador de la llamada Fraternidad Universal; colaborador puntual en los años 70 de revistas como Karma 7 o la ya desaparecida revista CONOCIMIENTO, cuya difusión tuvo su mayor auge por países del continente latinoamericano. Todavía en tiempos de la dictadura franquista, continuó siendo noticia también en el transcurso de estos últimos años a través de los medios de comunicación, incluyendo la revista Más Allá, por su tenaz insistencia en querer destapar la historia oculta del cristianismo israelita, produciendo un silencioso pero no obstante efectivo choque cultural del cual ha conseguido poner en evidencia, la clara manipulación religiosa sobre la vida y enseñanzas del carpintero Jesús de Nazareth por parte del cristianismo organizado.
Conocido en la isla de Mallorca por “El Gandhi mallorquín” –apodo colocado por los medios de comunicación–, no ha dejado ni un solo momento de su vida de implicar en ese despertar de la conciencia universal a cuantos han entrado en contacto con él, asumiendo conscientemente un cierto papel de “profeta de la era de acuario”, por cuantas coincidencias existen y que así lo demuestran en diferentes referencias bibliográficas.
Entendemos pues que Cayetano Martí, al igual que tantos humanistas místicos que esconde el mundo y concretamente la isla de Mallorca en España, –en donde todavía se escuchan apodos como el de “chueta” o descendiente de judío converso impuestos por la inquisición, y de nombres propios como el de Ramón Llull, filósofo-humanista entendido su valor humano más fuera de la isla que dentro–, merece ser escuchado una vez más, para conocer de cerca su historia, que en definitiva es la historia de todos los descendientes castigados por la historia. Empecemos pues la entrevista, indagando en la historia y el origen de nuestro polifacético y heterodoxo personaje.
Nos encontramos en casa de Cayetano Martí Valls, a 15 de mayo de 2004 y son las 11,30 h. Hemos venido a realizarle unas preguntas con el fin de profundizar en el origen del cristianismo de Mallorca, que, como descendiente de cristianos israelitas, hemos sabido que conserva a través de la tradición oral.
Cayetano Martí es chueta, o sea, descendiente de israelitas conversos de Mallorca, sin embargo toda su vida ha girado alrededor de las enseñanzas de otro israelita como él llamado Jesús de Nazareth, considerado por el cristianismo oficial como el hijo de Dios. Pasamos pues a realizarle esta sencilla entrevista.
–Cayetano, sabemos de tu descendencia israelí y de tu condición de chueta y sabemos las diferencias existentes entre semitas de Israel y cristianos, ¿de dónde te viene pues esa admiración hacia Jesús de Nazareth?
Se puede decir que me viene heredado de los primeros israelitas nazarenos, –porque se les llamaba nazarenos a los seguidores de Jesús–, que llegaron aquí a Mallorca muy poco tiempo después de la muerte del obrero carpintero Jesús de Nazareth; se puede decir pues que estas sencillas enseñanzas han llegado hasta nosotros a través de la tradición oral, de padres a hijos. Pero ya digo, se les conocía a estos primeros israelitas cono los nazarenos, los amigos de Jesús de Nazareth, ya que nació en Nazareth, y aunque se dice que nació en Belén de Judea, no es cierto, nació en Nazareth de Galilea.
–Se dice que a las Baleares llegaron judeo-cristianos seguidores del rabí Jesús poco tiempo después de su muerte, ¿qué nos puedes decir sobre este tema?
Cuando se dice la palabra judeo-cristiano se confunde a la gente, porque el judaísmo es una palabra que define aspectos puramente de la religión judía, y no debemos olvidar que los nativos del país son israelitas, no judíos de Judea, como en España somos españoles y no todos catalanes, vascos o castellanos de Castilla. Ahora bien, lo importante es dejar claro que el sencillo mensaje de Jesús es para todos los que quieran ser cristianos.
–¿Entonces la presencia de israelitas en Mallorca cuando se produce?
Yo creo que a través de los romanos, ya que ellos dominaban todo el Mediterráneo e iban y venían con sus barcos de mercadería de todo tipo, incluyendo de esclavos israelitas tanto aquí en Mallorca, como en Cataluña y Valencia. Y claro está, con el tiempo, los antepasados israelitas que quedaron aquí, unos siguieron con la religión oficial, la religión de Moisés, –lo que ahora se llama judaísmo religioso–, y sobre todo los nazarenos seguidores de Jesús, pocos, pero que entre ellos había tanto amigos como familiares de Jesús que también llegaron a asentarse en la isla. Y esto fue y es el cristianismo primitivo de mis antepasados, el cristianismo de los primeros seguidores de Jesús que como digo eran nazarenos, gente obrera, sin sacerdotes, sin rabinos sin nada de organización religiosa, simplemente con la idea sencilla de la vida.
–¿Quieres decir, pues, que en Mallorca ya existían cristianos antes de la llegada del catolicismo?
Cuando llegó el catolicismo ya habían pasado, quien sabe, tal vez 100 años como mínimo o más, que existían lo que hoy se dice “cristianos”, pero que en nada tenían que ver con el llamado cristianismo católico, protestante, etc. ya que esto del Vaticano empezó con el rey Constantino dos o tres siglos después de la muerte de Jesús. Así pues, los cristianos no tenemos nada que ver con la religión rica, que también se auto-titula cristiana, como el catolicismo, protestantismo, etc.
–¿Cómo vive un cristiano de origen israelí, como tú, este choque histórico entre el cristianismo oficial y el de tus antepasados?
El choque enseguida no fue grande, porque como he dicho llegaron aquí tal vez 100 o 200 años después de la muerte de Jesús algunos ya católicos, o sea, los del Vaticano, pero de una forma sencilla. Entre los nativos, los llamados católicos, –que seguramente se encontraba ya algún sacerdote–, y nuestros antepasados, los primeros cristianos, no habían pegas, todo iba más o menos bien; pero cuando se desbarató todo fue cuando llegó el rey Jaime I, y detrás de él, el catolicismo de forma amplia, oficial y un poco más tarde con ellos la inquisición. Este fue el gran choque que hizo tanto mal a todos los nativos, tanto a unos como a otros, ya que todos fueron obligados a ser bautizados, y a los que no querían ser bautizados eran encarcelados o quemados vivos en un terraplén que existía en aquella época en la plaza Gomila de Palma, muy cerca del Castillo de Bellver, hoy convertido en casas y en zona de turismo.
–¿Quieres decir con ello que aquella época de convivencia entre el cristianismo de tus antepasados y el catolicismo romano es similar a la época actual?
En aquel momento cuando empezó a imponerse la iglesia católica con su inquisición, fue un choque bárbaro contra los nativos y contra nuestros antepasados, los primeros cristianos, a los que ellos mismos llamaron más tarde chuetas después de la obligada conversión, pero así y todo, tanto seguidores de Moisés como de Jesús, siguieron en sus propias casas, de forma secreta, las diferentes enseñanzas de nuestros antepasados israelíes. Sin embargo andando el tiempo, aquel origen se fue enfriando y yo creo que tanto los seguidores de Moisés como de Jesús, a causa de la presión social, se lanzaron en manos del catolicismo y ya esta, se convirtieron en católicos y ahí tenemos lo que se hace llamar hoy cristianos conversos.

–Nos has comentado que entre aquellos primeros cristianos nazarenos, además de amigos, también habían familiares de Jesús, concretamente hermanos. ¿Crees que esto fue el buen motivo principal por el cual el catolicismo produjo en Mallorca una de sus peores represiones inquisitoriales que se recuerdan hacia los descendientes de origen semita?
En toda España, cuando fueron expulsados los llamados judíos, –que la mayoría fueron a Turquía–, así acabó la cosa, y a los que quedaron en la península acabaron llamándolos “marranos”; pero con el tiempo todo esto quedó olvidado. Sin embargo en el caso de Mallorca no fue así, los descendientes de judíos conversos llamados chuetas han llegado de una forma tan áspera y tan grande a la actualidad, que se nota claramente que el catolicismo lo que quiso fue tapar la boca a los cristianos existentes en la isla, o sea, a mis antepasados que descendían de aquellos primeros israelitas nazarenos.
Pero no lo han conseguido, y la prueba es que ahora más que nunca se levantan personas reclamando este cristianismo primitivo, auténtico, como yo mismo que llevo predicándolo toda mi vida, –estando la iglesia católica dominando Mallorca–, tanto a descendientes como a no descendientes, a gente sencilla, a gente pobre a la cual animo a que busquen al espíritu de Dios, al Cristo en si mismos, pues es la única forma de convertirse en cristiano de verdad. La cosa pues es muy sencilla ya que se basa en la vida, por eso Jesús de Nazareth dice: “Las palabras que yo os hablo son verdad, son vida”. No se trata pues de seguir unas creencias, unas ceremonias o unos ritos, no, es cuestión de vivir, pero vivir en la sencillez y en la paz, esa paz interior que salta al exterior. Esto es el cristianismo, esto es todo, las ceremonias y los sacerdotes sobran. Recuerdo que nuestro abuelo nos decía siendo niños: “Tu procura estar bien con Dios, y a los sacerdotes de todas las religiones puedes mandarlos a paseo, ya que no los necesitamos para nada”. Y es que cuando se tiene a Dios en uno mismo, al Espíritu, al Cristo, tienes la Luz, tenemos ideas propias, vivimos la bondad y no necesitamos sacerdotes que nos prediquen lo que ya vivimos.
–Existe una gran curiosidad social por la familia de Jesús y por sus descendientes. ¿Crees que ser descendiente directo o indirecto de la familia de Jesús te ha ayudado para hablar con autoría sobre su vida?
Cuando llegó el rey Jaime I y sus seguidores a Mallorca, fueron apadrinando a los nativos de la isla, y ese “apadrinar” consistió en dar sus apellidos a nosotros. Así pues, a nuestros antepasados les apadrinaron los Aguiló con sus derivados de Aguilé, Aguilín, Aguilera, etc.; por ejemplo a nuestro abuelo que era Aguiló; pero antes de este apadrinamiento, nuestros descendientes pertenecían a la tribu de Leví, o sea, levitas a la cual pertenecía también Jesús de Nazareth. Ahora bien, ser o no ser familiar de Jesús no es lo importante; claro que tiene importancia para la persona, por ejemplo para mi mismo, pero esto no es suficiente para tener autoridad y decir “el cristianismo es esto o aquello”; la verdadera autoridad del cristiano está en su comportamiento, en su vida. Eres cristiano porque vives el Cristo y puedes decir a otros que hagan lo mismo, sean o no descendientes, sean o no familiares de Jesús; y este es su gran mensaje a toda la humanidad, ¿entiendes la cosa?. Lo importante es buscar a Dios en uno mismo sin religiones organizadas por los hombres.
–¿Qué opinas de los dogmas de las religiones llamadas cristianas?
Precisamente esto forma parte de las enseñanzas de Jesús. El cristiano se basa en vivir al Cristo; pero ser cristiano, vivir al Cristo, no son dogmas, no son creencias, el cristianismo no es una religión, es una forma de vida; y esto es lo que han confundido la llamada iglesia católica y las iglesias protestantes, o sea, la iglesia rica. Y digo la iglesia rica, porque para llegar a subsistir, han tenido que crear jerarquías, sacerdotes y después ceremonias, ritos, dogmas como el que “Dios ha venido a este mundo y ha tenido que encarnar sobre Jesús, y por tanto Jesús es Dios, por obra del espíritu Santo, que luego resucitó, etc”. Todo esto se ha hecho para el mantenimiento de una jerarquía, y no es más que un negocio religioso que no tiene nada que ver con el Cristo, con el Espíritu.
–El dogma que más beneficio produce a las organizaciones religiosas es el bautismo, ¿cómo entendía el cristianismo de tus antepasados israelitas este dogma?
Lo primero de todo es acudir a lo que dicen los evangelios traducidos y arreglados por el Vaticano sobre Juan, el profeta que era recordado en Israel, no como “el bautista”, sino como “el purificador”. Y no hay que olvidar que la verdadera ceremonia para el judaísmo siempre ha sido y es en la actualidad la circuncisión, no el agua; el hecho de la purificación era y es una cosa simbólica y nada más. Así pues, el hecho de bautizar a los niños que no saben nada de nada o incluso a los adultos, es una ceremonia que solo sirve para hacer adeptos de una religión determinada, pero que en la práctica no tiene ningún sentido, porque en España mismo y seguro que en todas las cárceles de los países llamados cristianos, la gran mayoría que están encerrados han sido bautizados, y si sumamos después los vicios, las diferencias sociales entre gente rica y pobre, las estafas, los robos, la explotación, los crímenes, etc.; por ejemplo tanta España católica, tanto catolicismo y tanto interés en bautizar a la gente, ¿que resultado ha dado? Ninguno. Si no cambia la persona, si no cambias tú, no cambia nada, ya que uno puede ir a misa católica y protestante cada día, y no sentir nada ni creer en Dios.
–¿Cuáles son los recuerdos humanos de Jesús que como descendiente israelita has conservado a través de tu vida?
Este Jesús de Nazareth nació, vivió y murió como todos los seres humanos. Jesús era un hombre bajito, barba y pelo dejado, encorvado, cojeaba del pié derecho, era más bien feo, una nariz grandota, pero eso si, una mirada muy dulce y cariñosa, pero en definitiva un ser humano como los demás que tenía, eso si, al Espíritu en si mismo, –lo que llamamos el Cristo, el Espíritu Santo, o como se quiera llamar–, como lo tenían los primeros profetas.
La iglesia rica, empezando por el Vaticano –y el protestantismo que ha seguido con lo mismo–, quizás no todos, pero casi todos admiten lo que ha dicho el Vaticano de Roma, cuando dice que Jesús es Dios, o sea, que Dios bajó a la tierra y nació por el espíritu santo, de una mujer virgen, etc., y que después de muerto resucitó, etc.
Pero ya he dicho antes que todo esto es un montaje de la iglesia rica, ya que en los evangelios mismos hay cosas que todavía no han sido muy trastocadas, como por ejemplo cuando uno se le acerca a Jesús y le dice: “Maestro bueno, que tengo de hacer para ganar la vida eterna”, y enseguida Jesús le responde: “Porqué me llamas bueno, solamente hay uno que es bueno, Dios”. También se puede leer que, cuando está en la cruz Jesús dice: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”. Se escribe que antes de prenderle la guardia romana, él hace oración y pedía al Padre diciendo: ”Si puede ser que pase esto, pero hágase tu voluntad”. Y en otra oración también dice: “Padre, así como tu y yo somos uno, que estos también entiendan que todos somos uno”; en este caso las traducciones han puesto la palabra “que sean” y no es así, no es que “sean” sino que “somos”, lo que pasa es que mucha gente ignora esto porque no piensa; todos somos Dios, porque sin Dios nadie vive, nadie és, ¿dónde es que no está Dios?, por lo tanto, todos somos parte de este “Todo” que es Dios, por eso se dice que estamos hechos a imagen y semejanza de Dios. Decir pues que Jesús era “el hijo de Dios” no es correcto, Jesús de Nazareth era “un hijo de Dios”, como nosotros, cada uno, todos, hasta la hormiga, el átomo, el guión, el protón, el aire que respiramos, el sol, el Infinito Universo, mundo y soles, estrellas, etc. todo es Dios.
–¿Cuáles son las enseñanzas más importantes que tus antepasados han conservado de este Jesús familiar?
Yo nací en el pueblo de Inca, en el centro de Mallorca, pero ya de pequeñito me trajeron a Palma. Recuerdo que en la Plaza de la Paja de Palma, –yo tendría 7 u 8 años de edad, y aún mi hermano José tenía que nacer–, en casa ya se hablaban estas cosas de una forma tan sencilla que, yo recuerdo que en aquellas noches de invierno, con el brasero encendido, nuestro abuelo nos contaba cosas, que resumiéndolas no eran más que expresiones de la sencillez de la vida que vivíamos.
Pasaron los años y siempre ha sido lo mismo también conmigo, la sencillez de la vida; y este es el mensaje de Jesús, porque tanto mi abuelo, como mi madre misma, me decían: “Tenemos que portarnos bien, ser buenos en esta vida, lo importante es esto, y trabajar para comer, no para hacerse rico. Porque el buen Jesús –como así recordábamos al rabí– siempre ha dicho esto, que tenemos que ser buenos y portarnos bien”.
Y claro está, que esta paz interior, esta justicia, esta bondad la sientes, son unos sentimientos que vives, dándote cuenta que esto es el todo de la vida; es decir, que el cristianismo se basa en una palabra tan sencilla y tan profunda como es la bondad, no hay más; y todo lo que no sea bondad, por muchos estudios que se tengan, por muchas ceremonias que se celebren, por muchas riquezas que se acumulen, por muchos títulos que se cuelguen los hombres en todos los sentidos, ya sean de jerarquía religiosa o social, condes, marqueses, reyes, etc., todo esto no sirve de nada porque no es más que enredo, cosas que no tienen nada que ver con Dios. Así pues, cuando vives la bondad no necesitas ni religiones, ni partidos políticos, no necesitas más que la comida para aguantar el cuerpo, el físico, no necesitas riquezas materiales y no necesitas celebrar ceremonias ni ritos, porque vives las 24 horas del día en y con Cristo.
Y esto es vivir la sencillez de la vida, la bondad y en esto se basa siempre el mensaje del Cristo a través del obrero carpintero Jesús y buscado por mi mismo, por toda mi familia y por todas aquellas personas que buscan de verdad al Cristo, al Espíritu, tanto de Mallorca, como en Rusia, en China o en cualquier parte del mundo; Dios no es monopolio de nadie y está para todos los que lo buscan en si mismos, claro.
–A tu juicio, ¿qué tendría que cambiar en las organizaciones religiosas para acercarse a estos orígenes cristianos?
La cosa es muy sencilla y al mismo tiempo difícil para estas organizaciones religiosas; ya en su momento Jesús lo dijo claro a un hombre rico cuando se le acercó preguntándole: “Que tengo que hacer para ganar la vida eterna?”. Jesús en aquella ocasión le respondió: “Sabes los mandamientos. –Si sé los mandamientos de no robar, no matar, etc.”contestó. Y Jesús entonces le dijo: “Si, pero tu te has hecho rico, materialmente hablando; entonces tienes que devolver estas riquezas, porque trabajando nadie se hace rico, sino es a costa del trabajo del prójimo. Así pues devuelve las riquezas y luego si quieres seguirme toma tu cruz, ven y sígueme”. Y en los evangelios se dice que el hombre rico se entristeció, porque tenía muchas riquezas materiales, y acabó marchándose.
Si la iglesia rica, catolicismo, protestantismo, etc., quieren ser cristianos de Cristo, tienen que hacer lo mismo, dejarse de tonterías sociales, nada de títulos, –que al fin y al cabo no son más que cosas ridículas–, nada de monseñor, nada de santidad, ni de pastor, ni de todo esto. ¡Y a ti, sacerdote joven, ponte a trabajar, porque los de edad ya están por la jubilación, pero la gente joven !a trabajar! para ganarse el pan y después predicar, eso es todo.
–Entonces, a tu juicio, ¿la diferencia insalvable que existe entre la religión organizada y el cristianismo de tus antepasados es la riqueza y la pobreza evangélica?
La humanidad está dividida en ricos y pobres, pero lo triste es que la iglesia rica, catolicismo y protestantismo, ellos mismos se encuentran divididos en ricos y pobres; en la parte rica están la jerarquía, sacerdotes, etc. y creyentes ricos, y en su propia iglesia están la otra parte, los creyentes pobres y esto no puede ser nunca en el cristianismo de Cristo, la iglesia o sinagoga sencilla de Jesús. ¿Quieren ser cristianos estos mandamases religiosos y creyentes ricos de estas organizaciones que se auto-titulan cristianas, catolicismo y protestantismo?, pues que aparten de su mente y de sus manos las riqueza y la entreguen a los gobiernos o a las instituciones que tratan de hacer algo socialmente. Pero mientras estén ansiando poder político y riquezas materiales, yo les aconsejo que no se auto-titulen cristianos, porque de cristianos no tienen nada. Bien claro lo dijo Jesús también cuando dijo: “No se puede servir a Dios y al dinero”.
–¿Hasta qué punto puede ser conflictivo en la actualidad reclamar el cristianismo social de tus antepasados?
Si es conflictivo será por parte de la iglesia rica, catolicismo y protestantismo, no para nosotros, porque los verdaderos cristianos, en cualquier parte del mundo, no solo en Mallorca, procuramos vivir a Cristo y predicarlo, no solamente de palabra sino de hecho; ¿que después hay conflicto porque se de bofetadas esto con esta organización religiosa que se auto-titula cristiana, o sea, la iglesia rica?. Cierto, pero son ellos, porque los cristianos estamos en el camino sencillo del Cristo, tratamos de vivirlo y punto.
–¿Pero este cristianismo de tus antepasados no deja de ser profético, basado en la lucha social y en la denuncia de clases?
El cristianismo, en este caso el cristiano es pobre, es trabajador; yo mismo, toda mi vida he trabajado de yesero, he sido enlace de empresa y vocal sindical del ramo de construcción de Baleares; y todo esto en tiempos de la dictadura de Franco. Ahora bien, siempre he seguido la línea sencilla del pobre que trabaja, el trabajador, siempre he estado en contra del capitalismo salvaje que domina, que explota a los pobres, y he podido siempre exponer todo, incluso en tiempo de Franco, pero claro, sin odiar a nadie, y esto es lo importante; el cristiano no tiene odio a nadie, pero si que denuncia las cosas.
Te auto-titulas cristiano, católico, protestante, etc., o eres del gobierno y no te portas como debe ser, o sea como un ser humano, o empresario, banquero y procuras hacerte rico a costa de nosotros los pobres, los obreros, entonces los pobres tenemos la obligación moral de decirte que no es por ahí la cosa; es más, no sólo decirte que tu actuación no es cristiana, sino que ni tan siquiera llega a ser humana.
–¿Crees que este cristianismo que conservas de tus antepasados es una tabla de salvación para el llamado mundo cristiano?.
Hace unos años que conocí a algunos sacerdotes católicos que fueron muy sinceros conmigo y algunos me llegaron a decir: “De haberte conocido antes de entrar en el seminario, seguro que hoy no sería sacerdote católico, porque ahora comprendo que el verdadero cristianismo es lo que tú predicas”. O sea, lo que tu ahora me preguntas sobre la tabla de salvación. Cuando se reclama que Europa quiera conservar el cristianismo en su proyecto de naciones unidas, yo me alegraré si acuden al cristianismo para organizar los Estados Unidos de Europa, pero al cristianismo, a Cristo, a la sencillez, a la bondad, a la justicia; pero si se acude al catolicismo, al protestantismo de Lutero en Alemania, Inglaterra, EEUU, etc., esto traerá siempre más confusión, engaño y luchas, cosas que no tienen nada que ver con el cristianismo.
Ojalá que los dirigentes de estas naciones que andan en el camino de hacer los Estados Unidos de Europa, lleguen a comprender este cristianismo del que hablo y pongan en práctica el dejar vivir a la gente sobre todo esto, la bondad, la justicia, la paz; esto seria maravilloso y seria ejemplo para todo el mundo, unos Estados Unidos de Europa verdaderamente cristianos de Cristo y no católicos o protestantes, no budistas, mahometanos o judíos ni de ninguna religión; simplemente unos individuos gobernando estos países sencillamente como buenas personas; sólo con esto, la humanidad no necesitaría nada más.
–Por último, ¿qué mensaje darías a todo ser humano para resumir este cristianismo autóctono de tus antepasados?
Repetir lo que decía Jesús: “Busca el reino de Dios en ti mismo”, porque Dios no es monopolio de nadie; por tanto no hay que buscar el reino de Dios en religiones organizadas por lo hombres, ninguna religión en partidos políticos, en clases sociales o en la raza tal o cual, no, sino que dentro del ser humano si lo busca de verdad; el reino de Dios es tener el Espíritu en uno mismo, es tener al Cristo, eso es ser cristiano y no hay más.