30 nov. 2008

Entrevista a Nacho ARES


Nacho Ares -Ignacio Ares Regueras- tuvo la suerte de nacer en León hace más de lo que la gente se piensa. Tras su paso académico por la ciudad de Valladolid, marchó al foro hispano, Madrid, en busca de fortuna.
Colabora en diferentes publicaciones especializadas como Más Allá de la Ciencia, Karma 7, Año Cero, Enigmas, en donde vierte el fruto de sus investigaciones, casi siempre dedicadas a la civilización faraónica.


¿Quién es Nacho Ares?

Una persona cautivada por la historia de la civilización egipcia que solamente aspira a conocer algo más sobre los innumerables enigmas que la rodean.
¿Cuándo nació tu interés por Egipto y por qué?
Todo empezó cuando tenía 13 años, con un trabajo sobre el descubrimiento de la tumba de Tutankhamón para la asignatura de Historia Universal de lo que antaño era 1º de BUP. A partir de ahí me enganché al estudio de la Egiptología y hasta ahora.
¿Cuáles crees que son los aspectos más llamativos que apuntan a la necesidad de revisar la historia de Egipto?
Especialmente, todo aquello que tiene alguna relación con su cronología y con algunos aspectos técnicos muy concretos. Por lo menos son los campos que más me interesan a mí. También hay que revisar y reinterpretar todas las fuentes estudiadas a lo largo del siglo pasado, llenas de errores y que todavía hoy, creo que por desidia, se siguen aceptando como buenas.
En una cultura milenaria como la egipcia, y comparándola con otros pueblos de su entorno geográfico, ¿qué crees que hay de real en la mitología?. ¿Qué papel debemos de dar a las cronologías de Maneton o a las listas de reyes sumerios por poner un ejemplo?
Lo mitológico es mitológico y lo real es real. Creo que las cronologías de Maneton o el papiro de Turín son totalmente inventadas. La documentación histórica y las pruebas arqueológicas así lo demuestran. Lo que a mí me interesa es conocer por qué los antiguos egipcios hacían tanto hincapié en algunos momentos muy concretos de ese pasado mítico.
¿Qué sentisté la primera vez y en la última de tus visitas, al ver la Gran Pirámide?. ¿Se puede ser objetivo cuando se está tan metido en estos temas?
Hay que estar allí para verlo. Es una construcción gigantesca que al instante te hace reflexionar sobre infinidad de problemas técnicos, religiosos, simbólicos, etcétera.
Cuando se está muy metido dentro de este tipo de investigaciones, es relativamente sencillo separar el grano de la paja. Ahora bien, para poder hacerlo hay que tener tras de sí un importante bagaje en lo que respecta a la lectura de libros y artículos "académicos". Hay que estar al día de todo. Si solamente lees a Däniken, Sitchin y compañía, estás totalmente perdido. Creo que hay un punto medio de equilibrio en el que se encuentra el éxito.
Aseguras que la teoría de Zecharia Sitchin sobre el error introducido en el interior del cartucho con el nombre del faraón Keops basandose en la gramática de J. Gardner Wilkinson y descubierto por Howard Vyse, es rotundamente falsa. Por otro lado, no crees que este faraón dela IV Dinastía fuese el constructor de la Gran Pirámide. Entonces dinos, ¿existe alguna otra prueba que acuse a Howard Vyse de fraude?
Lo del cartucho de Keops es un claro ejemplo de lo que acabo de responder en la pregunta anterior. Si no sabes jeroglífico te tragas la teoría de Sitchin. Pero si tienes alguna idea en seguida te das cuenta de que Sitchin no tiene ni la más remota idea de lo que dice. Ha oído campanas y no sabe dónde. Yo creo que Vyse no falsificó los textos que hay en las cámaras de descarga. No hay más que estar allí para verlo. Algunos de los textos se pierden entre las juntas de las piedras por lo que es imposible falsificarlos. Otra cosa muy distinta es reconocer que son una prueba de la construcción por parte de Keops de la Gran Pirámide.
Del mismo modo, no crees que las conocidas "bombillas" que aparecen en diferentes templos egipcios, como los de Kom Ombo, Edfu y Dendera, representen lámparas tal y como las conocemos en la actualidad. En tus trabajos señalas que no son más que ideogramas propios de la época ptolemaica, que sustituyeron a otros más antiguos. Después de estas afirmaciones, ¿cierras definitivamente la posibilidad del uso y utilización de la energía eléctrica en el antiguo Egipto?
Lo de las bombillas es idéntico a lo de antes. Es absurdo creer que esas estelas sean bombillas. Sin embargo, eso no quita para que los egipcios conocieran la electricidad aunque fuera a muy pequeña escala. Hay pruebas que así lo demuestran. El problema está en saber si llegaron a ese conocimiento por experimentación, por casualidad o se trata de un legado de otra cultura.
¿Cuál crees que es la razón para que la egiptología oficial mantenga como un "tabú", la existencia de una metrología aplicada por los antíguos egipcios en construcciones como la Gran Pirámide, o la increíble destreza a la hora de trepanar y cortar la piedra, y que un egiptólogo de la talla de Petrie denunciase en su momento en obras como "Egiptian Metrology" y "Pirámides y Templos de Gizeh", donde incluía el "Informe Baker"?
Hay egiptólogos y egiptólogos. No se puede generalizar. Como decía más arriba si solamente lees textos "heterodoxos" son todo pegas y tabúes, pero por ejemplo, Jaromir Malek, que es uno de los mejores egiptólogos que hay en la actualidad y que es profesor en la Universidad de Cambridge, reconoce la existencia de "pi" en las pirámides. Otros, como Denis Stocks han experimentado el trabajo de la piedra con relativo éxito. Ahora bien, hay muchos otros, que quizás son los que más ruido hacen, que niegan la existencia de cualquier misterio en este tipo de problemas. La egiptología no es una ciencia que sea patrimonio de nadie. Todos hablan y todos escuchan. El tiempo dirá quién tiene razón.
¿Por qué desde el año 1.993 permanece sin abrirse la puerta que descubrió el ingeniero alemán Rudolf Gantenbrink, en el canal sur de la Cámara de la Reina?
Eso es un problema de Hawass. Hay más política que arqueología detrás de este asunto. Si hubiera sido cualquier otro director de Gizeh, ya se habría abierto. El problema está en quién se cuelga la medalla, no es otra cosa.
Pongamonos ahora "conspiranoicos". ¿Crees que hay alguna mano oculta ala que no le interesa descubrir nuevas cámaras y otros hallazgos, como los de Gantenbrink o los realizados por los técnicos de la Universidad japonesa de Waseda?
Como he dicho antes, todo es política y afán de protagonismo.
Si como piensas, Keops no fue el constructor de la Gran Pirámide, ¿podrías decirnos realmente quién construyó esta pirámide?
Más quisiera yo saberlo. Creo que Keops utilizó el monumento pero tampoco hay que retrasar mucho más allá su verdadera construcción. Quizás 500 ó 1.000 años, exagerando un poco.
Entonces..., ¿cómo es posible que aparezcan inscripciones de Keops dentro de las cámaras de descarga a las que te referias anteriormente como auténticas, si él no construyo la Gran Pirámide?
Buena pregunta. Una posibilidad es que cuando Keops reutilizara el edificio éste no se encontrara acabado y que fuera él el que terminara el último tercio de su construcción. Solamente han aparecido inscripciones con el nombre de Keops en estas cámaras y en algunos otros sillares de la cara oeste (creo) y que hoy se han borrado totalmente.
En cualquier caso, tienes que pensar que todo esto son especulaciones sin ninguna base y que ni yo ni nadie puede demostrar, no solamente la reutilización de Keops sino que él mismo fuera su constructor. Tampoco sería extraño que él fuera su único constructor. Yo sigo defendiendo que uno de los problemas más grandes para explicar la construcción de la Gran Pirámide es el tiempo. En 20 años de reinado de este faraón, no se puede hacer, pero si le añadimos otros 20 ó 40, las cosas ya cambian.
Gran parte del tesoro cultural del antiguo Egipto permanece repartido entre numerosos museos del mundo entero. ¿Serías partidario de devolver al gobierno egipcio todo este patrimonio, o por el contrario piensas que está mejor conservado en sus actuales ubicaciones?
De eso nada. Hasta que los propios egipcios valoren y reconozcan el legado histórico que poseen, yo no devolvería nada. No hay más que darse una vuelta por Egipto para darse cuenta de lo que digo. No se trata de un problema de tener o no dinero para salvaguardar los monumentos. Es un problema de educación. No hace falta tener 40 millones de dólares al año para evitar que un cuidador orine en una tumba de hace 5.000 años.
Dice el refrán que, "no hay dos sin tres". Después de tus libros Egipto el Oculto y Egipto Insólito, ¿tienes en mente publicar algún nuevo trabajo, aparte de los artículos que habitualmente elaboras para rvistas como Más Allá, Año Cero, etc?
Pues sí. El próximo mes de octubre sale a la venta El Valle de las Momias de Oro. Se trata de una monografía sobre el mundo de la momificación que hace especial hincapié en los últimos descubrimientos realizados en el Oasis de Bahariya, a 400 kilómetros de El Cairo.
Hablemos de sueños. Imagina que eres nombrado el sustituto de Zahi Hawass, y que tienes todo el respaldo necesario del gobierno egipcio para llevar adelante el proyecto que quieras. ¿Qué es lo primero que harías?
Tampoco cambiaría mucho de lo que hay. Sí transformaría la mentalidad de la investigación. No hay que excavar para demostrar a toda costa una teoría preconcebida, sino que hay que trabajar para descubrir cosas nuevas.