1 dic. 2008

Los Templarios y la Caída de San Juan de Acre

Voltar
Fonte: http://www.cuadernostemplarios.com.ar/n4/Frame.htmç


A fines del siglo XIII sólo quedan en Tierra Santa las Ordenes Militares que cubren la retirada de los barones francos y del resto de caballeros y habitantes del Reino Latino de Jerusalém.

En 1291, 200.000 mamelucos, al mando del sultán Al Asharf ponen sitio a San Juan de Acre. Las fuerzas cristianas suman unos cincuenta mil hombres. A la cabeza del temple, su Maestre Guillermo de Beaujeu y de los hospitalarios (y Rey de Chipre y Jerusalém), Jean de Villiers.

Luego de dos meses de sitio el sultán lanza el ataque final el 28 de mayo. Los dos maestres en primera fila van a defender la llamada Torre Maldita. Guillermo es herido de muerte de un flechazo. Se cuenta que al retirarse, un cruzado le dijo: "Por Dios, señor, no os vayáis, o la plaza está perdida".

"No me voy, es que estoy muerto" respondió el maestre- con razónmostrando
la flecha clavada. Villiers, también herido, pudo sin embargo ser salvado. Jacques de Molay, último Maestre del Temple y veintitrés años después muerto en la hoguera, se había transformado en estandarte de la batalla al encabezar una carga de trescientos templarios que increíblemente rrollaron a diez mil egipcios.

No obstante el desequilibrio numérico pronto se haría notar; poco después, sólo quedaba un reducido número de caballeros del Temple, encontrando refugio en la torre del convento. Oleadas de mamelucos eran despachadas a dar cuenta de esos empecinados templarios que pese a todo, rechazaban los ofrecimientos de rendición. La guarnición resistía sólo con el honor del compromiso de luchar hasta el último hombre.

Al Ashraf ordenó a sus tropas socavar la base de la torre, construyendo un profundo túnel al que prendieron fuego. Tras ello atacaron. La torre se derrumbó sobre los propios mamelucos. René Grosset dice: "El Temple de Jerusalém fue acompañado a su funeral por dos mil cadáveres turcos".