7 dic. 2008

Terapia Energética Respiratoria Contra la Depresión y Para Elevar la Autoestima





Carlos Velasco Montes. Psicólogo y Psicoterapéuta

LAS ENSEÑANZAS DEL CABALLERO DE LA ARMADURA OXIDADA.

La Terapia Energética Respiratoria es un método terapéutico creado por Carlos Velasco Montes. Consiste en el empleo de ejercicios respiratorios y físicos específicos para lograr un estado energético vigorizante, reducir la depresión y aumentar la autoestima.

El Caballero “debía de sentirse con una sensación extraordinaria, lleno de asombro, de poder y decisión. Todos estos regalos inducen a un estado de apertura de la conciencia que permite contemplar las diferencias en otras formas de vida: “Las diminutas partículas iluminadas por el sol que flotaban en el aire, filtrándose a través de las ramas de los árboles... las caras de los petirrojos, que no eran todas iguales”. Esas partículas luminosas son vesículas transparentes de color gris azulado. Se las conoce con muchos nombres, entre otros orgón, prana, ki, etc. Aparentemente invisibles, se pueden observar en el aire, especialmente después de una tormenta, en la montaña o cerca de las fuentes. Es la misma energía que habita en el hombre y se manifiesta como un campo energético. El cuerpo energético humano suministra una estructura matricial de energía sobre la que se desarrollan las células. Dentro de ese cuerpo sutil o etérico vive el cuerpo físico. Ese campo de partículas luminosas es fuente de toda vida. Es una energía benéfica y se asocia con la salud y el equilibrio. Cada una de esas partículas de energía universal guarda un misterio, es el secreto del mismo Universo”. (Las Enseñanzas del Caballero).

El prana , (aliento o energía vital) es la energía que absorbemos en cada respiración, está compuesto por pequeños iones negativos.

Llamamos Prana con mayúscula, a la Energía Cósmica en su conjunto, y prana con minúscula a sus manifestaciones. Todo lo que se mueve en el Universo es manifestación del Prana, tales como el magnetismo, la gravitación, la electricidad, pero no son el Prana. El Prana es más que la suma de todas las energías del Universo.

Todo está hecho de prana, es la “fuerza vital” o fuerza formadora de todas las demás fuerzas del mundo físico. En última instancia, al Prana se le llama Hálito de la Fuente, pues es con este hálito con el que crea las fuerzas formativas de la existencia llamadas ángeles, que en física cuántica llaman conjunto de densidades sutiles de fotones. Las fuerzas formativas crean los diferentes mundos.

El prana está en los alimentos, en la luz solar, etc, son vehículos del prana. El prana penetra en todo el cuerpo, incluso en donde el aire no llega. Por eso, el prana es nuestro verdadero alimento, ya que sin él no es posible la vida. El espíritu hace uso del prana para poderse manifestar en la carcasa del cuerpo, dándole vida.

El polvo, el humo y la niebla, entre otros, reducen el prana en el aire. Las cargas eléctricas estáticas negativas de algunos tejidos sintéticos, el aire acondicionado, etc, restan iones negativos de la persona. Por el contrario, el sol, las masas de agua en movimiento, como es el mar, favorecen la ionización y aumentan el nivel de prana del aire. Por eso, nos sentimos euforizantes cuando estamos cercas del mar, al lado de una fuente o de una cascada y después de haberse descargado de electricidad estática la atmósfera, después de la lluvia.

Desde el punto de vista químico, el aire está compuesto de 21% de oxígeno, 78% de nitrógeno y 1% de argón, además de otros gases raros. El prana está presente en el aire, y sin embargo, no es ninguno de esos componentes químicos.

Los conflictos psicoemocionales bloquean el flujo bioeléctrico del prana en el cuerpo produciendo enfermedades psicosomáticas.

Esta energía pránica que recorre el cuerpo puede quedarse bloqueada por los conflictos psicoemocionales.
Reich comenta: “No son únicamente el resultado de conflictos psíquicos no resueltos o de fijaciones de la infancia; más bien esas fijaciones y conflictos causan perturbaciones fundamentales en la economía bioeléctrica y se anclan así somáticamente. Por esta razón nos parece imposible separar los procesos psíquicos de los somáticos”.

Por otro lado, un pasaje del Nei Tsing dice acerca de cómo fluye el prana en el cuerpo: “Los meridianos de esta circulación de energía no siguen ninguno de los vectores conocidos: arterias, nervios, etc. Los chinos creen que esta circulación está en comunicación por arriba (punto Trong-tíènn) con la energía yang cósmica, y por abajo (punto Trae-tsri) con la energía yin de la Tierra. El organismo sería así como un acumulador-transformador del yin-yang”


La respiración pulmonar o externa y la respiración inerna o celular.

La primera se realiza en los pulmones. Se efectúa gracias a los mecanismos nerviosos y musculares para la absorción del arie, el intercambio gaseoso en los alvéolos y la expulsión del aire viciado.

La segunda, la interna o celular, tiene lugar en las células del organismo, es la finalidad real de la respiración externa.

El verdadero objetivo de TER es la estimulación de la respiración celular, mediante una serie de ejercicios respiratorios y corporales, activándose la combustión intracelular, y aumentando la producción de calor interno, revitalizando al organismo.

Control consciente del prana mediante TER, su absorción y su almacenamiento en el cuerpo.

Aunque también se da la absorción del prana mediante la lengua, los alimentos, la piel y los rayos solares; los principales puntos de absorción del prana practicando TER son los siguientes: las terminaciones nerviosas de las fosas nasales y los alvéolos pulmonares.

El prana puede almacenarse en el cuerpo, sobre todo en el sistema nervioso, especialmente en el plexo solar (boca del estómago).
Es el pensamiento quien rige la absorción y acumulación del prana. Tenemos que dirigir conscientemente y a voluntad, el flujo del prana a cualquier parte del cuerpo para darle vida, la “fuerza vital”, que es la manifestación del Prana.

Los trabajos con la respiración son tan antiguos como el hombre. La movilización respiratoria abre la percepción hacia uno mismo, es un gran instrumento terapéutico. En la India existe desde hace milenios el conocimiento del Pranayama, una forma de manejar la respiración con conocimiento. El Sufismo emplea una técnica llamada hadrah, es un círculo de hiperventilación para unificarse con la Fuente. En terapia Bioenergética se utiliza la hiperventilación para incidir sobre la musculatura, despertar los conflictos psicoemocionales subyacentes, dando como resultado el desbloqueo de las armaduras. La Respiración Consciente o Reberthing logra hacer regresiones hasta el claustro materno, despojando a la persona de traumas, devolviendo a la persona a la respiración natural.

TER se compone de una serie de ejercicios respiratorios y físicos en los que se produce una respiración cíclica.

Existen tres modos fundamentales de respiración, cada uno de ellos se practicará según los efectos que uno quiera conseguir.

La respiración nariz-nariz carga energéticamente el organismo, es estimulante. Es la que normalmente practicamos en TER

La respiración nariz-boca consiste en inspirar por la nariz y dejar que salga el aire por la boca, sin pausa, creando una circulación cíclica. Es reguladora de la energía por su carga/descarga, induce a la relajación.

La respiración boca-boca permite entrar en estados profundos que facilitan la regresión.

La técnica fundamental de la respiración en TER es la hiperventilación controlada, el movimiento regenerador, la vibración generalizada y la psicoterapia respiratoria; de todos ellos, la hiperventilación es la más importante.

La hiperventilación en TER se hace consciente y voluntariamente, el cuerpo se carga y se descarga. Desbloquea las energías malsanas y energetiza el cuerpo. Incrementa el grado de conciencia y facilita el viaje hacia adentro de uno mismo. El cuerpo está relajado y la respiración activa.
Se pueden despertar las emociones y los conflictos psicoemocionales que habrá que conducir en el proceso psicoterapéutico.

Efectos del prana sobre el cuerpo físico, mental y energético en el hombre mediante TER. Podemos aumentar considerablemente las energías físicas y psíquicas mediante TER, provocando una gran expulsión del dióxido de carbono que se reduce en sangre considerablemente, limpiando el organismo. La sangre se satura de oxígeno, elevándose la actividad celular. Se produce una descarga o desbloqueo de las energías negativas acumuladas que producían cansancio y agotamiento físico y mental; mediante su descarga se logra un estado energético vigorizante en lo físico, y una claridad mental, así como ganas de vivir y de ponerse en acción. Las técnicas que emplea tienen la finalidad de movilizar el cuerpo, eliminar la energía bloqueada e instalar el flujo apropiado de la misma. A mayor oxigenación, mayor relajación física y mental.

Efectos físicos. Gracias a la respiración celular, se da un aumento del poder de la bomba del diafragma absorbiendo con mayor intensidad la sangre venosa. Se da una gran producción de actividad pránica en el organismo (las reacciones del organismo pueden ser violentas y traducirse por sacudidas en todo el cuerpo, por eso, hay que practicar la hiperventilación con alguien que realmente sepa manejarla. Flexibiliza la esponja pulmonar. Los músculos abdominales se ejercen considerablemente, masajeando las vísceras y tonificándolas.

Tiene un efecto profundo sobre el sistema nervioso, especialmente sobre el vegetativo. Esto es debido a que la hiperoxigenación y el descenso del dióxido de carbono en el organismo, tranquiliza el sistema neurovegetativo.

Sensación euforizante en general, un agradable calor primero en las mejillas y luego, en todo el cuerpo, manifestaciones que nos indican que se está estimulando la respiración celular.

Activación del sistema circulatorio en general, oxigenación del cerebro dando como resultado un estado mental claro y despejado. Efectos benéficos en el sistema neurovegetativo; estimulación del nervio neumogástrico que lo moviliza, relajando el sistema simpático y activando el parasimpático dando un estado de equilibrio neurovegetativo. Activa la circulación de la sangre y la acción sobre el corazón. El número de glóbulos rojos aumenta, el trabajo del corazón disminuye, baja la presión arterial. Los glóbulos rojos absorben el aire que respiramos, mientras que los glóbulos blancos captan la energía eléctrica del aire. El diafragma masaje las vísceras mejorando su funcionamiento.

Efectos psíquicos. La hiperoxigenación hace que la intensidad del hemisferio izquierdo, el racional, disminuya, activándose el hemisfero derecho, el intuitivo. Aumenta el estado de claridad mental. Se da una expansión de la conciencia. Reduce los estados depresivos y aumenta la autoestima.


SIETE CLAVES PARA MEDITAR.

¿Cómo respiro la vida?
¿Me siento lleno de energía?
¿Donde están mis armaduras musculares?
¿Qué problemas psicosomáticos padezco?
¿Tengo ganas de vivir?
¿Padezco depresiones?
¿Me falta autoestima?