31 jul. 2013

Las Emociones Negativas y sus Consecuencias.

Laura Zipilivan

La enfermedad además de una forma desarmonizada de nuestro ser, es el lenguaje que utiliza el cuerpo para decirnos que algo funciona mal en nuestra vida. Y así, si el problema es menor, nos los dice con un susurro provocándonos un leve dolor. Si el problema es mayor, nos habla en voz más alta. Y si la cuestión es aún mayor, nos grita haciéndonos el dolor, muchas veces insoportable. Dolor, que al igual que la enfermedad es una llamada de atención que nos indica que algo no funciona bien.
Hoy, ante la aparición de algunos síntomas, empieza la búsqueda de culpables: ¿por qué ha fallado el corazón? ¿una vida muy sedentaria? ¿será la comida con grasas? ¿quizá el tabaco...? Es decir, que siempre se busca la razón de la enfermedad en el mundo físico. Sin embargo, en muchos casos no es ahí donde hay que buscar sino en otros planos como el emocional y psíquico.
Podemos identificar algunas emociones y actitudes negativas que muchas veces son la causa desencadenante de algunas enfermedades, ellos son:
• Cualquier tensión emocional no resuelta en tanto nos crea una contradicción entre lo que nos dicta el interior y lo que vivimos en el exterior.
• La incapacidad de dar y/o recibir amor. Tenemos la necesidad de vivir experiencias gratificantes y placenteras en el terreno afectivo, y muchas veces, se producen bloqueos que a menudo desencadenan una enfermedad.
• La falta de humor y la incapacidad de desdramatizar algunos sucesos de la vida cotidiana.
• La imposibilidad de elegir libremente en la vida. Y es que la necesidad de tener controlada nuestra propia vida, se ha convertido en una fuente de conflictos permanentes ante la dificultad que supone mantenerse libre en un mundo tan mediatizado.
• La pérdida de una ilusión por la vida, la ausencia de metas y objetivos. La vorágine de la vida que llevamos, en ocasiones nos hace perder de vista proyectos futuros con lo que el presente carece de sentido.
• La tendencia a la negación.
• El bagaje de creencias impuestas, al punto que muchas veces damos respuestas condicionados por estas creencias. Este es un punto que nos cuesta mucho modificar, ya que no somos conscientes de la programación a la que somos sometidos desde que nacemos, por nuestros padres, educadores y la sociedad.
• Y para terminar y de manera muy especial los tres grandes males que aquejan al ser humano : EL MIEDO, LA INSEGURIDAD Y LA SOLEDAD.
Es por esto, que es sumamente importante tomar conciencia de la vida que llevamos. Saber darse cuenta a tiempo de que pasa en nuestro interior, con nuestros sentimientos y emociones, conocerse uno mismo, identificar nuestros potenciales y límites, para poder encauzarnos hacia el progreso y el mejoramiento.
“El gusano de seda se pasa la vida comiendo y engordando, y no sabe porque. Un día siente la necesidad de encerrarse en si mismo y construye una celda con el producto de su esfuerzo, se aisla y no sabe porque. Un día decide salir de su encierro y al salir, cree que el mundo ha cambiado y no sabe porque. Sin embargo si tuviera un espejo delante, sabría en ese momento todos los porque.”.
Si queremos dejar de estar enfermos y ser emocionalmente sanos, no repitamos el modelo del gusano y dejemos que nuestra “verdadera esencia” busque ese espejo para tenerlo permanentemente frente a nosotros y nos recuerde quien es nuestro principal enemigo/amigo.
Entonces observaremos como nuestro entorno cambia de color y seremos mas felices dando un sentido a nuestro paso por esta vida.