12 mar. 2015

Desarrolla tu Resilencia

La verdad es que no estaría mal poder ir a la farmacia y adquirir unos cuantos comprimidos de Resilencia. Uno al día sería suficiente no solo para vernos mejor frente al espejo, sino para inyectarnos de esa energía necesaria para aprender a responder a la adversidad, o simplemente, a ese estrés diario que nos puede traer el trabajo… o el rumor de la vida, siempre trufada de cosas buenas y malas.

La Resiliencia está tomando bastante peso en los últimos años dentro de las ciencias sociales, y en el campo de la salud mental. La realidad es que es un concepto acuñado por la física, y nos habla de la facultad que tienen algunos materiales de recuperar su estado original frente a determinadas circunstancias que pueden deformarlo e incluso fragmentarlo.

¿Cómo aplicamos esta propiedad entonces en el ámbito humano y psicológico? ¿Podemos quizá las personas volver a nuestro estado original a pesar de las pérdidas, las traiciones, o los fracasos?
La realidad es que no. Jamás volveremos a ese estado, a esa época en que éramos indemnes a todo y aún no habíamos conocido los envistes de la vida. Pero la Resiliencia nos puede enseñar no solo a aprender de estos efectos, sino a afrontarlos y salir airosos del rechazo, de la humillación o cualquier situación negativa, que, seguramente, todos hemos tenido que asumir.

TODOS PODEMOS VENCER LA ADVERSIDAD
Seguro que conoces algún caso. Niños que han crecido en contextos familiares desfavorecidos, o en familias con graves problemas personales (malos tratos, alcoholismo, pobreza).
No todos los que han tenido que pasar su infancia en estas situaciones, han llegado a la madurez mostrando los efectos psicológicos de un pasado tan oscuro. Hay quienes han logrado superar la adversidad para desarrollar no solo el sentido de la superviviencia, sino el de la esperanza, la adaptabilidad, la templanza y una buena autoestima.
¿Cómo es posible?
Debemos aprender a separar los contextos, de nuestra propia realidad interior. ¿Te mereces tú un futuro de desesperanzas y sufrimiento? ¿No vales lo mismo o más que cualquiera? ¿Por qué no aprender a ser feliz dejando un lado el pasado? Después de vivir en la oscuridad, uno ya conoce demasiado a las sombras para poder encontrar fuerzas y hacerles frente.

APRENDE A DESARROLLAR TU COMPETENCIA EMOCIONAL
Las personas que desarrollan adecuadamente la resiliencia, son competentes emocionalmente, pero ¿Qué significa esto? Significa que tienen autonomía para decidir qué es bueno y malo para ellas. Significa que tienen una buena autoestima y que saben lo que quieren.
Las personas con aptitudes en resiliencia saben lo que es pasar por un evento traumático o complejo, donde se requiere ser fuerte para sobrevivir. Para dejar que pasen los días y no temer al futuro. Debes saber que todos disponemos de la capacidad suficiente para hacer frente a las adversidades, para sobreponerte y salir airoso. ¿A caso no lo mereces?

EL CAMINO HACIA LA RESILIENCIA
¿Cómo conseguimos acceder a ese sendero del que salir fortalecido? En primer lugar debemos tener claro un aspecto. La resiliencia es ordinaria, no extraordinaria. Es decir, todos podemos desarrollarla. Ser resiliente no significa en absoluto ser “inmune” al dolor, a las angustias o a las preocupaciones, al contrario. El dolor emocional debe asumirse, y comprenderse.

Debemos ser realistas con lo que nos ocurre, teniendo a la vez una visión positiva de nosotros mismos. Saber gestionar las emociones, aceptando el dolor pero marcándonos metas y objetivos para el día de mañana. Nunca pierdas la esperanza. El cambio es parte de nuestra vida y debemos aceptarlos, porque todo ello nos hará crecer como personas, aprendiendo a ser más fuertes.