16 abr. 2015

"Ayahuasca"... De droga a medicina?

Fermín Grodira

Analizamos las propiedades de esta sustancia, resultado de la cocción de varias plantas amazónicas y causante de experiencias psicodélicas, utilizada como vehículo de sanación por la medicina chamánica.

Existen pocos estudios que hayan evaluado los efectos positivos y duraderos a largo plazo de la ayahuasca.
“La ayahuasca es un viaje en el espacio y en el tiempo. La habitación parece sacudirse y vibrar. La sangre y sustancia de muchas razas, de nuevas razas inconcebidas y nonatas, de combinaciones todavía inexistentes, pasan a través de tu cuerpo. Migraciones, viajes increíbles por selvas y montañas”. De esta onírica manera describe William S. Burroughs en una carta su toma de ayahuasca (o yagé) a su amigo y también escritor beat Allen Gins¬berg. Burroughs contribuyó con su libro Las cartas de la ayahuasca a popularizar la “soga que permite ir al lugar de los muertos”, traducción desde el quechua del término ayahuasca.

Fernando Caudevilla: "En mi experiencia profesional he conocido a personas en quienes estos cambios inducidos por la ayahuasca han sido reales, duraderos e importantes"La ayahuasca se obtiene mediante la cocción de varias plantas amazónicas como la liana y la chacruna. Los chamanes –“el más incorregible borracho, mentiroso y vago del pueblo suele ser el chamán”, escribe Burroughs– es el encargado desde hace milenios de preparar este brebaje mágico para unos 400 pueblos del Amazonas. Quien lo ha tomado habla de experiencias místicas o al menos psicotrópicas. Incluso se habla de poder terapéutico. Uno de sus principales compuestos activos causantes de estas propiedades es la dimetiltriptamina o DMT, presente en la chacruna (Psychoria viridis), entre otras plantas. El otro es un potente IMAO (inhibidor de la monoamino¬oxidasa), normalmente utilizado como antidepresivo, y que está presente en la liana (Banisteriopsis caapii).
Trabajos con la conciencia

Alberto José Varela llegó a Bogotá procedente de Madrid en el año 2002 a presentar un libro que había escrito sobre terapias alternativas. En la selva colombiana conoció la ayahuasca y pasó un año viviendo con los chamanes, aprendiendo sobre ella. A su vuelta a España y a su trabajo de terapeuta, incorporó la toma del brebaje de ayahuasca a sus terapias. En el año 2008, la policía fue avisada del comportamiento extraño de personas desnudas en el jardín de un chalé de Las Rozas. El chalé pertenecía a Varela, quien estaba organizando una sesión. Alberto fue detenido y pasó 14 meses en prisión preventiva bajo acusación de delito contra la salud pública. Finalmente fue absuelto.
Estando preso, Alberto Varela tomó la decisión de fundar una empresa para ofrecer tomas terapéuticas de ayahuasca: Ayahuasca Interna-cional, una maraña de empresas que incluye una escuela de ayahuasca, retiros espirituales de fin de semana que van desde los 150 a los 400 euros en los que “no se paga por la ayahuasca sino por el trabajo de acompañamiento y de supervisión psicoterapéutica; por el hospedaje y las comidas de los participantes, y por el traslado de los facilitadores desde el país en donde residen”, y viajes a la selva para entrar en contacto directo con los chamanes. Afirman no trabajar con la ayahuasca “sino con la conciencia, siendo la ayahuasca una herramienta para el despertar de la consciencia del ser humano. Tam¬bién utilizamos la palabra hablada, oportuna y profunda que guíe al participante a tomar consciencia de sus limitaciones y de su potencialidad”. La facturación anual en 2014 rondó los 200.000 euros pero “este año va a ser mucho mayor”. Ninguna de las empresas está a nombre de Varela “porque él mismo ha decidido no tener nada. Desde que salió de la cárcel se declaró insolvente para siempre”, afirma Antonio Maino, director de comunicación de la empresa.

¿Poder terapéutico?
La capacidad curativa o terapéutica es materia de debate en la psiquiatría actual. El médico experto en drogas Fernando Caudevilla afirma que “es una sustancia que produce experiencias psicodélicas muy profundas. En su uso ritual por parte de culturas amazónicas se utiliza como vehículo de sanación en medicina chamánica. Puede inducir experiencias trascendentales o espirituales muy profundas que induzcan cambios duraderos en la personalidad. En mi experiencia profesional he conocido a personas en quienes estos cambios han sido reales, duraderos e importantes. También he conocido casos de brotes psicóticos, episodios de paranoia persistentes durante meses y otros problemas psicológico-psiquiátricos inducidos por su consumo”.

“Hay pocos estudios que hayan evaluado los efectos positivos y duraderos a largo plazo. Existe uno pendiente de publicación realizado con personas con depresión que muestra que la ayahuasca puede servir para tratar esta enfermedad, pero es un grupo muy pequeño y está pendiente de confirmarse a largo plazo”, explica José Carlos Bouso, psicólogo clínico, doctor en Farmacología y experto en la ayahuasca. Otros estudios también muestran su utilidad para tratar drogodependencias y en Sudamérica varias clínicas incluyen su toma en el proceso de desintoxicación, explica Bouso.
La neuroimagen ha traído mucha luz a la psicología y psiquiatría en las últimas décadas. En el caso de la ayahuasca, el doctor en Farmacología e investigador en el hospital Sant Paul de Barcelona, Jordi Riba, ha estudiado durante más de 15 años la “milagrosa” planta. Sus estudios con resonancia magnética y electroencefalogramas muestran que el yagé produce un desplazamiento de las bajas frecuencias a las ondas beta cerebrales y una “activación de las áreas cerebrales de la ínsula donde –según algunos autores–, ‘reside’ el sustrato biológico de la intercepción, la actualización de recuerdos emocionales”. “El uso continuado activa las áreas cerebrales de la introspección, la memoria y el procesamiento de las emociones”, afirma Riba. Otra de las conclusiones de sus trabajos es que la ayahuasca no tiene toxicidad física manifiesta en personas sanas.

Son necesarios más estudios sobre la ayahuasca para poder evaluar su potencial terapéutico. “Ni noso¬tros ni la ayahuasca curan ninguna patología”, admiten desde Aya¬huasca Internacional ,“sino que realizamos un uso psicoterapéutico para desarticular los complejos mecanismos desde donde se sostienen muchas enfermedades y motivos de sufrimiento”.