3 abr. 2015

El anatema solar.

Ruben Torres Sierra
La Cosecha de Almas

El sol es uno de lo grandes desconocidos, lo vemos a diario, pero lo ignoramos todo sobre él. Desde la ciencia nos lo venden como un gran orbe incandescente, una gran amenaza, un riesgo latente y desconocido. Sus tormentas y eyecciones son tomadas como un ataque, como un riesgo para civilización y nuestra propia salud (en realidad solo pone en riesgo su sistema). Hemos comprado muchos falsos conceptos que otorgan al sol propiedades muy contrarias a las reales. El sol da cáncer, nos quema la piel, nos deja ciegos… infinidad de conceptos erróneos y sin fundamento. El sol no da cáncer, todo lo contrario, sin el sol somos incapaces de procesar el alimento, la radiación solar es la base de nuestra alimentación y sin su radiación nos marchitamos, entramos en cuadros depresivos y nos apagamos lentamente. El sol nos quema tras una exposición prolongada, si, pero solo porque nos manipularon para evitar nuestra exposición al sol, los melanomas, los crean los químicos que contienen las cremas de protección solar, junto con la influencia de los químicos que portan los alimentos procesados. El sol es nuestro aliado y debemos preguntarnos porque de entre todos los seres que habitamos el planeta, es la piel humana, la única que se quema al exponerse a su luz.

La radiación solar esta íntimamente relacionada con la activación pineal, sin sol esta glándula se marchita y se atrofia, empezamos a dormir mal, a no descansar… somos seres diurnos y necesitamos sol, como todos los seres vivos que habitan esta tierra, por muy inteligente que te creas, tu metabolismo necesita los mismos nutrientes que una planta, agua, sol y sales minerales. Aparte de la acción de diversos químicos camuflados en la alimentación industrial, la falta de sol es lo que provoca que nuestra glándula deje de funcionar correctamente, nos tapamos nuestros ojos con gafas oscuras y cubrimos nuestras cabeza con gorras y con ello nos privamos de los beneficios que aporta la radiación solar sobre nuestra pineal. El sol es el peor enemigo, de nuestros enemigos. El sol, es el que nos ayudara a derrocar el nuevo desorden mundial que nos querían implantar, es un elemento fundamental con el que debemos empezar a contar como afín a nosotros. No es difícil encontrar una relación en la simbologia religiosa, donde el Sol y la glándula pineal forman parte de la adoración oculta, no siendo quizás una "adoración" sino una señal de la forma correcta de hallar la verdadera senda, el verdadero conocimiento.

Otro de los engaños fue que nos vendieron el sol como una inmensa bola de fuego y no es así, el sol no arde, ni tiene ningún tipo de incandescencia, esto es bastante improbable, por no decir imposible. El sol no es un orbe incandescente, el fuego no es un elemento natural, por lo tanto no existe ningún orbe que genere fuego o incandescencia, es un orbe compuesto de distintos tipos de plasmas, aparte de esto, el sol es una gran conciencia, que irradia toda la materia a su alcance y que gracias a ello se crea la vida. Su radiación es vida, su energía la forma la misma sustancia de la que estamos hechos, nosotros somos pequeños soles irradiando energía constantemente y de forma ilimitada, por eso nos retroalimentamos con la energía solar, por eso todos los seres vivos la necesitan y viven gracias a ella. No confundir esto con el “sungazing” o cualquier ritual solar que nada tienen que ver con esto. El Sol, como todo lo que existe en este planeta, puede ser positivo o negativo dependiendo de su uso.

La energía solar es fría en su origen, nosotros la percibimos caliente, por que nos llega tras haber atravesado nuestra atmósfera, lo que provoca que exista fricción y las partículas irradiadas se calienten cuando llegan finalmente a nosotros totalmente ofuscadas. Si fuera caliente como creemos comúnmente, los astronautas no tendrían que protegerse de las bajas temperaturas que hay en el espacio abierto. A mayor altitud menos fricción encuentra la radiación, por lo tanto menor temperatura, esto es algo que no necesita ningún estudio, es puro sentido común, que la luz solar nos llegue caliente es solo la consecuencia de la fricción al entrar en nuestro entorno, igual que cualquier objeto que entre en nuestra atmósfera acabara por calentarse y finalmente desintegrarse debido a esta fricción, algo así como un efecto lupa.

El sol es el elemento principal que provocara el cambio de conciencia en el Ser humano, su radiación ira creciendo exponencialmente y sus tormentas provocaran eyecciones superiores a las registradas, seremos irradiados irremediablemente y nada podrá evitar esto. Solo los que vivan en el miedo y el apego a la materia, serán incapaces de modificar su estructura conciencial y preferirán ser evacuados o vivir en una cueva. Una vez seamos bañados por esa luz, se activaran todas nuestras glándulas cerebrales, se activara nuestro ADN y catalizaremos de distinta forma la energía que recibimos y emitimos, ya no seremos emisores de baja frecuencia, por lo tanto ya no seremos un recurso aprovechable, para los entes regresivos que nos pastorean. Las bajas emisiones basadas en el miedo, la ira o la rabia, dejaran de pertenecernos, nos desprenderemos de todas las bajas emociones y sus bajas emisiones, cambiaremos de frecuencia y nos transformaremos completamente, despertando por fin todas nuestras capacidades castradas.

Por fin nos saltaremos todos los controles. Tras la vida física, nuestra conciencia volverá a unirse a la conciencia solar, que es nuestro padre. El sol siempre fue adorado como un Dios en la antigüedad, porque es nuestra conciencia padre, igual que nuestro planeta es nuestra conciencia madre. Nos impidieron volver al sol reencarnando inútilmente una y otra vez, en un ciclo artificial, que caerá y propiciara que volvamos a unirnos con la conciencia solar que baña nuestros amaneceres físicos. Nos tumbamos al sol instintivamente, sin percatarnos que añoramos su abrazo, su caricia en la piel, su calor real.

Esto no será general, aunque nos afecte directamente a todos, todos no mutaremos, debido a que muchos aun viven operativos únicamente gracias a su cerebro reptil. Viven conformes a las formas más primarias de existencia, las más instintivas, las más básicas. La territorialidad, la supervivencia, la competitividad y la filiación, aun forman parte de ellos y no comprenderán este salto. Unos recibirán y aceptaran la verdadera luz que llega a ellos, y otros la temerán y se refugiaran de ella. Posteriormente una vez amaine la tormenta, aquellos que prefirieron no afrontar su miedo, tendrán que esperar al próximo episodio lo que quizás les acarreé una espera de miles de años, pero esto da igual al fin y al cabo no existe el tiempo ¿no?

Quizá esto sea solo una creencia personal sin fundamento, una conjetura, algo que ni siquiera podría ser llamado hipótesis, porque estamos tan empapados de hechos futuribles, que finalmente no llegaron, que pensar que algo tan sencillo como transformarnos al sol, no puede ser tomado en cuenta y es lógico pensar así. Nada ni nadie deben convencerte de ninguna verdad, esto es solo una apreciación y si al final el sol es nuestro hogar, nuestro remanso tras la muerte, es algo que con el tiempo se vera. La luz verdadera, la luz que irradiamos es tomada de la fuente, pero nadie te dijo de donde manaba esa energía, no nombraron esa conexión, nos la describieron, pero jamás la ubicaron, como pensar que algo que esta ahí encima nuestro a diario es el nudo neuronal al que estamos unidos, es el núcleo mas próximo que nos une a Dios. Esa conciencia que llamamos Sol es el fractal divino mas evidente, el a su vez esta conectado al nudo solar de la galaxia y este a su vez al nudo solar del universo. La matriz universal es tal cual a una red neuronal, nosotros somos nodos interconectados a un nodo principal y a su vez este a otros. La física mas avanzada nos expuso esto, por que seguimos pensado que la espiritualidad no es física, porque seguimos creyendo que una vez dejamos este plano físico, nos vamos a otra dimensión, cuando quizá no es así, el espacio es el mismo y el entorno en el que nos movemos también.

Cuando acabes de rendir cuentas aquí, cuando tu trabajo aquí se haya finalizado, la única luz a la que debes partir es a la que emite el Sol, que es la conciencia que rige nuestro sistema, es desde donde podrás partir al lugar del que viniste si así lo deseas, allí recobraras tu memoria, tu verdadera identidad y tu verdadera esencia, desde allí volverás a Ser. Anatemizaron el sol, nos despegaron de él, nos obligaron a temerlo, a rehuirlo. Utilizaron toda la tecnología a su alcance para evitar que su luz llegara a nosotros, encapotaron los cielos, nos obligaron a defendernos de un ataque que jamás existió. El sol es más que una estrella, es una puerta abierta al cosmos y es a él, donde debemos enfocar nuestra voluntad a la hora de partir.