31 may. 2015

Hay una historia detrás de cada persona

La Mente es Maravillosa

“Hay una historia detrás de cada persona.
Hay una razón por la cual son como son.
Piensa en eso antes de juzgar a nadie”


Hay una historia detrás de cada persona, unos pensamientos detrás de sus expresiones, unas emociones detrás de su sentir y un alma bajo su piel. Cada uno de nosotros, a lo largo de este camino que es la vida, atraviesa momentos, vive experiencias y se encuentra con personas, que inevitablemente dejaran huella en alguna parte de nosotros. Incluso, aquellas circunstancias o personas que creíamos que pasarían inadvertidas, parecen resurgir más tarde de algún modo en nuestras vidas.
Todo aquello cuanto acontece, matiza nuestra experiencia y nuestro sentir, de la manera que sea, a veces intensamente y otras tan solo de pasada; a veces conscientemente, y otras sin darnos cuenta… nos dan luces y sombras, y también tonos a medias… Por eso, cuando a veces observamos a alguien y pensamos que tiene un comportamiento inesperado o inexplicable, ¿de qué nos sirve darle nuestra interpretación o nuestro sentido?
Nosotros tan solo lo entenderemos desde nuestra visión, que no es más que aquella que se compone de nuestras experiencias y vivencias, pero ¿Qué sabemos acerca del otro?, ¿qué sabemos de su sentir?
Si ya de por sí es complicado adentrarse en las profundidades de uno mismo e intentar conocerse, ¿Cómo vamos a saber cuáles son las intenciones o motivaciones de los demás?, o cómo esa persona está viviendo esa situación.
Nos pasamos media vida intentando averiguarlas, y casi la otra media, juzgando sus comportamientos, como si no tuviéramos suficiente con hacernos cargo de nosotros mismos.
Cada persona tiene su historia y muestra sensibilidad hacia algunos aspectos más que a otros; como tú, como yo… Que para nosotros sea fácil o sencillo enfrentarnos a una situación o expresarnos de determinada manera, no quiere decir que para el otro tenga que ser así…

“El zapato que le ajusta a un hombre, le aprieta a otro; no hay receta para la vida que funciones en todos los casos”
Carl Gustav Jung

“Yo si fuera María descansaría más…”, “No entiendo como Raúl no deja a su pareja, yo no lo soportaría”, “Sería incapaz de llevar una vida como Cristina…”

A lo mejor esa persona tuvo una madre que la reprochaba constantemente y para la que nunca nada era suficiente y por eso necesita realizar todo a la perfección, sintiéndose que puede mejorarse siempre… o quizás, tuvo una relación de pareja llena de críticas hacia su persona y ahora, le resulta incapaz de hacerse ver o mostrarse tal cual es…
Otra puede que haya deseado tanto el afecto ausente de sus padres, que se ha convertido en una buscadora de amor y cariño constante, o por el contrario se muestra reacia a recibirlo…
Hay más de un lado en cualquier historia y más de una respuesta a cualquier pregunta…
Es normal que si estuviésemos en las situaciones de otras personas, haríamos cosas distintas… Es que no somos ellos, ni hemos vivido su vidas… Tan solo sabemos un poco acerca de la nuestra. Y digo un poco, porque en ocasiones creemos que vamos a reaccionar de una manera determinada y cuando nos encontramos en la situación, nos comportamos de otra distinta ….

Debemos ver más allá de lo obvio y de la superficie y tener en cuenta que cada persona tiene su historia; un compendio de experiencias, sentimientos, emociones, encuentros, de variables biológicas y personales, a las que tenemos que sumar el poder de la situación, del contexto…
Juzgar a ciegas, a la deriva, no sirve de mucho.
Ni somos nadie para hacerlo y ni siquiera en una conversación se puede llegar a transmitir todo el sentir de un persona; a veces porque no se encuentren las palabras adecuada, a veces porque asignando palabras ya estamos limitando la experiencia…

Por el contrario, escuchar al otro y tener en cuenta que éste se haya conformado por historias, experiencias y sentimientos, nos ayudará a intentar comprenderlo. Y a veces, si no podemos hacerlo no pasa nada, quizás por nuestra historia nos resulte imposible en esos momentos.
Tan solo recuerda que detrás de cada piel hay una persona, un alma fuerte pero también sensible que tiene sus heridas y cicatrices, que tiene su historia.