26 jun. 2015

María Inés Rodríguez sobre la 1º retrospectiva de Jodorowsky

Carolina Castro

Alejandro Jodorowsky ha cuestionado y cambiado nuestra manera de percibir el arte. Desde la mímica hasta los cómics -donde rompió con el concepto básico de trama-, del tarot a la literatura y la poesía, del cine underground a sus primeras actuaciones con el Grupo Pánico, su trabajo anti-conformista ha tocado la fibra de una gran audiencia, provocando un verdadero culto por sus dimensiones simbólicas, filosóficas y, a veces, esotéricas. Como artista, ha impactado generaciones de actores, escritores, directores de cine y artistas visuales con un trabajo sorprendentemente prolífico y diverso.

El CAPC, Museo de Arte Contemporáneo de Burdeos, presenta la primera gran retrospectiva de este artista de renombre internacional. Su emblemático espacio, transformado por el arquitecto griego Andreas Angelidakis, se ha convertido en toda una experiencia artística que resuena con el mundo visual jodorowskyano. Estructurada en torno a los 22 arcanos del Tarot e inspirada por la arquitectura de algunas de sus películas, la escenografía de la exposición se convierte así en un espacio que da forma a los pensamientos de Jodorowsky.

Esta retrospectiva presenta, por primera vez, archivos del artista raramente vistos. El espectador descubre en esta muestra los aspectos menos conocidos del amplio cuerpo de obra de Jodorowsky, entre ellos sus dibujos de las Fábulas Pánicas, una serie de relatos humorísticos cortos presentados en forma de collages e ilustraciones surrealistas que a menudo ocultan un mensaje filosófico. Además de sus “películas de culto” y “de medianoche”, se exhiben sus numerosas colaboraciones en el campo del cómic, que han tenido un impacto innegable en el mundo de la ciencia ficción.
La programación en torno a la exposición se complementa con talleres, conferencias con especialistas en la obra del artista y performances, incluidos dos del propio Jodorowsky hacia el cierre de esta histórica presentación.
Para conocer un poco más sobre la conceptualización de la curaduría y la puesta en escena de esta muestra, conversé brevemente con su curadora, la directora del CAPC, María Inés Rodríguez.

Carolina Castro J.: La obra de Alejandro Jodorowsky se acerca mucho a una postura bastante interdisciplinaria, primero por su propia condición de artista, cineasta, psicomago, tarotista, pero también por el peso de su trabajo y la influencia en sus pares. Entiendo que empezaste esta exposición cuando estabas en el MUAC. Cuéntame la historia de tu primer encuentro con Jodorowsky…
María Inés Rodríguez: Alejandro Jodorowsky es un personaje que siempre me llamó la atención. Mi primera aproximación fue, como para muchos, a través del cine y me pareció desde el comienzo un cine totalmente enigmático, muy difícil de clasificar porque tiene muchos elementos ligados a la literatura, la ciencia ficción, el cine experimental. Reúne tantos elementos que hacen que sea un cine complejo y muy difícil de definir, pero que es obvio que releva de una importancia imposible de negar. Entonces, aprovechando la oportunidad de estar en México y conocer otros aspectos de su obra que en Francia no se conocían o de los cuales nunca se había hablado -porque aquí es el hombre del cine de avant-garde, el hombre del tarot, etc.- descubrí nuevos elementos fundamentales de su obra, el teatro, la performance, sus escritos en los periódicos, su relación fructífera con otros artistas e intelectuales de la época, y pensé que era el momento de mostrar un personaje que fue fundamental en México en los años 60, así que le propuse hacer una exposición. Empezamos a trabajar de manera conjunta con él y con Pascale Montandon Jodorowsky, quienes generosamente abrieron su casa y sus archivos para que yo pudiera investigar.

C.C: La exposición está diseñada por el arquitecto Andreas Angelidakis, que entiendo ha creado cada uno de los espacios dentro de la nave central del CAPC, inspirado en los arcanos del Tarot de Marsella. ¿Cómo nace la idea de mostrar la obra de esta manera?
M.I.R: Cuando fue claro que la exposición se llevaría a cabo en el CAPC nos dimos cuenta que era necesario pensar que ésta no podía ser como cualquier exposición y que era necesario reflexionar acerca del espacio. Es una obra muy poco convencional que ha trabajado todos los espacios, incluido Twitter, que es un soporte que él utiliza con gran pasión, de manera muy obsesiva (tiene más de un millón de seguidores). Entonces era muy importante trabajar con alguien que pudiera entender el universo de Jodorowsky y con quien yo pudiera pensar de qué manera el espacio nos ayudara a crear un hilo conductor para que el público pueda situarse y entender la diversidad de la obra de Jodorowsky. Para él hay dos elementos que son muy importantes, el tarot y la poesía, entonces dijimos si el tarot es fundamental y ha marcado su vida y es una especie de referencia para él, por qué no partir de los 22 arcanos mayores para situar su trabajo. Además, lo interesante es que el trabajo de Jodorowsky no se puede leer de manera cronológica porque él hace todo al mismo tiempo. Mientras escribe el guión de un cómic (una BD), está escribiendo también el guión de una película, y mientras tanto sigue haciendo sus tweets cotidianos, todo ocurre de manera simultánea. Lo que quisimos hacer fue crear una especie de ciudad donde cada uno de los elementos, inspirados por el tarot, acogiera cada uno de esos momentos de creación en la vida de Jodorowsky.

C.C: En él todo es profundamente simbólico, y se afectan unos elementos a los otros de manera muy orgánica. Hay una frase de Jodorowsky que me hace pensar mucho en las narrativas de la historia del arte, en la manera en que los muchos elementos presentes en la creación son más o menos considerados. Jodorowsky dice: “El arte no es arte si no es capaz de sanar”. ¿Cómo ves esta afirmación? Si volvemos a algunos de los artistas que han estado en el CAPC en sus comienzos, hay un espíritu místico en algunos de ellos que con el tiempo se ha vuelto cada vez más claro, por ejemplo la meditación en Richard Long, la afirmación de Sol Lewitt de que los artistas conceptuales son más místicos que racionales, o Lygia Clark con sus obras terapéuticas. En ellos, como en Jodorowsky, hay un cuestionamiento de la función del arte…
M.I.R: Como dices no es un discurso nuevo. En Jodorowsky evidentemente es algo importante, algo que aparece desde hace unos años hasta hoy. Si uno ve las Fábulas Pánicas, él ya intentaba transmitir un mensaje que hiciera reflexionar a la gente. Al arte yo no lo llamo un proceso de sanación, considero que ésta puede encontrarse en otros campos, pero sí pienso que el arte es un espacio en que se generan preguntas, un espacio en que se proponen otros puntos de vista y otros modos de pensar, y la gran riqueza del arte es que permite que nos cuestionemos. Y si cuestionarnos puede generar un cambio en la persona que tiene acceso a la obra de arte, es fantástico. Creo que esos cuestionamientos que plantean los artistas, esas preguntas, son también benéficas para ayudarnos a aceptar que no existe un pensamiento único. Es importante que haya diversidad de pensamientos y que se respete la particularidad de cada individuo. Un arte de sanación creo que existe en muchos ejemplos que podemos evocar, como tú dijiste, y también otros conceptos más contemporáneos como el “arte útil” de Tania Bruguera, que es un arte que también puede permitir un tipo de sanación. Podemos hablar de un artista como Christian Boltanski que habla de que ser artista le permite no ser asesino, por ejemplo, y muchos artistas que han trabajado y trabajan ese concepto. A mi lo que me interesa es esa posibilidad que tiene el arte de hacernos pensar, y movernos el piso para que no nos quedemos amparados bajo una sola idea.