2 jul. 2015

Escuchar con los ojos

Eva Maria Rodríguez

La comunicación no verbal es la forma más poderosa de comunicación existente. Escuchar con los ojos, es decir, observar al otro -sus gestos, su postura, su uso del espacio- nos puede aportar mucha más información del otro que lo que dice.
Si quieres ser un buen comunicador o mejorar tu relación con los demás debes ser sensible al poder que las emociones y los pensamientos tienen en la forma de comunicarse de manera no verbal.
La comunicación no verbal va de la expresión facial al lenguaje corporal. Los gestos, las señales y el uso del espacio son también importantes en la comunicación no verbal. En este sentido, es importante también tener en cuenta la diferencias multiculturales en el lenguaje corporal, especialmente en los los gestos, ya que pueden dar lugar a malas interpretaciones.

Un estudio de la Universidad de California mostró que hasta el 93% de efectividad en la comunicación está determinada por las señales no verbales. Otro estudio indicó que el impacto de una actuación se determinó en un 7% por las palabras utilizadas, un 38% por la calidad de voz, y en un 55% por la comunicación no verbal.

Mejorar la comprensión de la comunicación no verbal
1. Reconocer que las personas se comunican a muchos niveles
Ver sus expresiones faciales, contacto visual, postura, los movimientos de manos y pies, el movimiento corporal y la postura y la manera de caminar hacia su interlocutor. Cada gesto está comunicando algo.

2. Valorar a las personas en función de su comunicación no verbal
Es fácil dejarse llevar por lo que oímos cuando hablamos con alguien cuando hacemos una valoración sobre cómo es. Prueba observar a esa persona, fíjate en su manera de moverse y de estar, especialmente cuando se dirige a otros. Esa observación puede hacernos cambiar la opinión y la comprensión del otro y ayudarnos a encontrar la manera de mejorar la comunicación.

3. Buscar y reconocer las señales no verbales del otro
A veces las conversaciones se complican y se producen situaciones de tensión porque no hemos sabido reconocer en el otro señales clave que nos indican cuándo uno ha terminado de hablar, cuándo está pensando en otra cosa que tiene que hacer, cuándo no le interesa algo o cuándo necesita seguir hablando de un tema delicado o incluso cuándo se siente incómodo o molesto en una situación que puede ser embarazosa o sensible.

Entender que la comunicación no verbal mejora con la práctica
El primer paso en la práctica es reconocer el poder de la comunicación no verbal. Escucha tu instinto. Junto con tus experiencias de la vida, tu formación, tus creencias y todo lo que representan tu pasado podrás ser un experto en comunicación no verbal si practicas a diario y en todas las situaciones.