22 nov. 2015

Cinco estudios útiles sobre las Emociones

Jose Manuel Garrido

Las emociones están de moda. En las últimas décadas los psicólogos nos hemos empeñado en hablar de emociones todo el rato. Basta hacer un breve recorrido por internet para darnos cuenta de la importancia que han adquirido expresiones como inteligencia emocional, equilibrio emocional, sufrimiento emocional o talento emocional. Hablamos incluso de una psicología emocional o de una psicología de las emociones.
Y no es por casualidad. Este apogeo de las emociones en el ámbito de la psicología tiene mucho que ver con el importante avance experimentado por la investigación, tanto básica como aplicada, que nos viene reportando desde hace algún tiempo una serie de evidencias que lo sustentan. Son muchas como digo, pero hoy voy a mencionar sólo algunas de las más útiles y recientes:

1. Una mayor inteligencia emocional ayuda a tomar mejores decisiones.
A menudo tomamos decisiones que están influenciadas por emociones que nada tienen que ver con las decisiones que estamos tomando. Por ejemplo, si mientras conducimos hacia el trabajo vivimos algún tipo de incidente que nos lleva a tener sentimientos de ira, esta circunstancia influirá de manera decisiva en las decisiones que tomemos posteriormente. Un estudio elaborado por la Universidad de Toronto (2013)ha encontrado que somos presa de esta influencia todo el tiempo.
Según este mismo estudio, dirigido por el Profesor Côté, las personas que son emocionalmente inteligentes no eliminan todas las emociones de su toma de decisiones, sólo obvian las emociones que no tienen nada que ver con la decisión y tienen en cuenta aquellas que si que son relevantes.

2. Las personas emocionalmente inteligentes tienen la capacidad de manipular a los demás para satisfacer sus propios intereses.
Esta es la conclusión a la que llega un nuevo estudio publicado en la revista PLoS ONE (octubre 2013), por Yuki Nozaki y sus colegas de la Universidad de Kyoto. Nozaki matiza estos resultados: “La inteligencia emocional en sí no es positiva ni negativa, pero puede facilitar la manipulación de las relaciones interpersonales con la intención de conseguir determinados objetivos”.

3. Las personas emocionalmente inteligentes son menos hábiles para reconocer un engaño.
Según un estudio publicado en la revista Psicología Jurídica y Criminológica (mayo 2012) dirigido por Stephen Porter (Universidad de Columbia Británica), las personas que se califican a sí mismas como emocionalmente inteligentes tienden a sobrestimar su capacidad para detectar el engaño en los demás.
El profesor Porter encontró que una mayor inteligencia emocional se asocia con un exceso de confianza en la evaluación de la sinceridad de los demás, y que las personas con una mayor capacidad de percibir y expresar emociones (un componente de la inteligencia emocional) no eran tan buenos como el resto para reconocer cuando los demás estaban diciendo mentiras.

4. La Inteligencia emocional predice el desempeño laboral.
La inteligencia emocional es un fuerte predictor de rendimiento en el trabajo, de acuerdo con un estudio realizado en la Universidad Commonwealth de Virginia y publicado en octubre de 2010. Los autores del estudio hicieron un meta-análisis de toda la investigación publicada en el campo de la inteligencia emocional en relación aldesempeño laboral.
El estudio exploró los diferentes procedimientos para medir la inteligencia emocional y encontró que todos ellos predicen de manera fiable un mayor rendimiento en el trabajo, basándose en datos empíricos. En resumen, las personas emocionalmente inteligentes son mejores trabajadores.

5. La comprensión de las emociones es independiente del lenguaje.
Los resultados del estudio fueron publicados en octubre de 2013 por la Asociación Americana de Psicología, y proporciona nuevas pruebas de que la percepción de las señales emocionales no se ve influenciada por el lenguaje, apoyando la opinión de que las emociones constituyen un conjunto de mecanismos biológicos evolucionados.
Los resultados muestran que la comprensión de las señales emocionales no se basa en las palabras que manejamos para describir las emociones. En lugar de ello, parecen apoyar la idea de que las emociones han evolucionado como un conjunto de mecanismos humanos básicos, con categorías de emociones que existen independientemente de si tenemos palabras para expresarlas.

Desde que Edward Throndike en 1920 definiera la Inteligencia Emocional como una“habilidad para comprender y dirigir a las personas y actuar sabiamente en las relaciones humanas”, las emociones han ido ganando protagonismo en la explicación de nuestras conductas, y por tanto como elemento esencial de lo que somos.
No tengo ninguna duda de que la investigación científica continuará aportando evidencias sobre su importancia.