jueves, agosto 27, 2009

Medicina Tibetana



La medicina tibetana está íntimamente ligada con el budismo ya que éste constituye su fundamento espiritual y su más precioso sustrato. La cualidad que hace única a la medicina tibetana se halla no sólo en el claro compromiso de sanar el cuerpo humano de males y enfermedades, sino también en que se revela como un camino a través del cual el cuerpo y la mente pueden liberarse de los sufrimientos de la existencia condicionada, el samsara.
De acuerdo con la tradición tibetana, hace miles de años el Buda Shakiamuni emanó como el Buda de la Medicina, Bhaishajyaguru, estableciendo las bases de la medicina tibetana en la forma de los Gyushi o los Cuatro Tantras Médicos, los cuales fueron escritos con tinta de lapislázuli sobre láminas de oro en aproximadamente 5400 versos, y depositados en el Palacio de las Dakinis de Uddiyana.
La medicina tibetana actual deriva enteramente de las escrituras tántricas que se han incorporado dentro del Tanjur; la versión revisada de los Cuatro Tantras Médicos que se sigue utilizando en la actualidad fue compilada en el siglo XII y resume los conocimientos recogidos en el Tíbet y en otros lugares de Asia y Oriente Medio. .
Teoría de la Medicina Tibetana
Como ya se mencionó, este sistema médico se encuentra íntimamente ligado con el budismo tibetano, el cual sostiene que hasta que la ignorancia y la codicia queden eliminadas del fluir de la mente, por muy sanos que creamos estar, seguimos enfermos. Asimismo, contempla al análisis del cuerpo como el fundamento de la cosmología y de la filosofía budista y considera que el estado de salud depende de un balance en la dieta, la conducta, las condiciones ambientales y psicológicas, y los factores sociales, siendo todos ellos tomados en cuenta para la elaboración del diagnóstico de las enfermedades y del tratamiento correspondiente.
Los fenómenos animados e inanimados existen en dependencia con los agregados de las cinco energías cósmicas: la tierra, el fuego, el agua, el aire y el espacio o éter. Fisiológicamente, el cuerpo humano está constituido por 3 humores, 7 energías físicas y 3 tipos de excreciones. Las 7 esencias o energías físicas son las nutricias, la sangre, la carne, el tejido adiposo, la médula ósea y el óvulo o la esperma, dependiendo del sexo del individuo. Los 3 humores son las manifestaciones biológicas de las 5 energías cósmicas y se consideran como el surgimiento de las 3 aflicciones básicas: el deseo, el enojo y la confusión; éstas se conocen como el viento, la bilis y la flema.
El viento (Lung) está constituido por los elementos viento y el espacio, representan la fusión nerviosa y recibe la influencia de las 3 causas de sufrimiento evidenciadas por el Buda. La bilis (TrIPA) se encuentra conformada por los elementos fuego y el agua, es responsable del metabolismo y del calor corporal (tumo), de la digestión y de la excreción; el enojo actúa sobre su equilibrio desestabilizándola. La flema (BekAN) asegura la regeneración y la producción de líquidos, y es perturbada por el veneno de la confusión. La flema está compuesta por los elementos tierra y agua.
La salud es el estado de balance de estos 3 humores, mientras que la enfermedad surge si algunos de ellos quedan fuera de balance. La condición por la cual se manifiesta la enfermedad tiene que ver con una dieta inapropiada, una conducta impropia, infecciones derivadas de agentes patógenos, factores ambientales y los espíritus.
Los desórdenes también se clasifican como fríos o calientes o como una combinación de ambos. Los desórdenes calientes están asociados con la sangre y la bilis; los fríos con desbalances en la flema o el viento, en tanto que las infecciones o desórdenes linfáticos pueden ser originados por desórdenes calientes o fríos.
Los médicos tibetanos pueden diagnosticar las enfermedades a través de 3 métodos. El método más importante es la formulación de preguntas directas al paciente y, de acuerdo con los 3 humores, el médico debe llevar a cabo una revisión fisiológica del paciente para dar un diagnóstico del desorden.
Los otros 2 métodos incluyen un análisis táctil y visual. En el táctil se utiliza la lectura del pulso, mientras que el visual consiste en el examen visual de la orina, así como en la observación de la lengua y de la complexión física del paciente. Cabe señalar que una fuente complementaria de diagnosis es el análisis de los sueños.
El arte de la lectura del pulso provee información invaluable para el médico experimentado. Al colocar los dedos en puntos específicos situados en la muñeca del paciente, el médico sintoniza y afina su conciencia con las sutiles pulsaciones de la sangre, la linfa y las energías neurales que le transmiten mensajes relativos al estado de salud y vitalidad del paciente. Todas las enfermedades conocidas, salvo un 5%, son claramente identificables utilizando la técnica de la diagnosis por el pulso. En los casos en que se suscitan dudas, el examen de la orina revelará cuál de entre las diversas enfermedades posibles afecta realmente al paciente .Apoyándose sólo en los sentidos, el médico tibetano examina de modo sistemático la orina de un paciente en función de su color, sedimentación, olor, formación de burbujas o ausencia de ellas, y secreciones visibles. Cuando la orina se remueve en una taza de cerámica blanca, muestra modelos e imágenes a partir de los cuales el médico calificado puede llegar a un análisis detallado del estado de salud del paciente. Desde el primer vistazo, la lengua puede proporcionar valiosa información acerca de la constitución física del paciente y sobre la naturaleza del trastorno, según el humor que prevalece y que determina estas características muy marcadas. En presencia de un trastorno de aire, la lengua normalmente aparece seca, áspera, rosada y rodeada de burbujas. En los casos de trastornos de bilis se presenta recubierta de una pátina amarillenta y amarga. En una situación de desequilibrio de la flema, se manifiesta una consistencia blanda y húmeda velada por una pátina blanco-verdosa.
Tratamientos
El tratamiento se basa en los síntomas presentados así como en el cuadro clínico; se realiza sobre el examen de la orina, el pulso, un examen físico y el interrogatorio. Diversos factores tales como la gravedad de la enfermedad, la edad del paciente, la estación del año, la localización de la enfermedad, la capacidad digestiva del paciente y la presencia de complicaciones, pueden servir para determinar el tipo de tratamiento adecuado.
En la rutina clínica habitual, el tratamiento normal consiste en una medicación reforzada con una dieta y recomendaciones sobre el comportamiento; en algunos casos también se usan la acupuntura y la moxibustión. El primer nivel de tratamiento es la terapia de comportamiento y de la nutrición, la cual normalmente sirve de base a la segunda línea de tratamiento, es decir, a la medicación.
Hay dos tipos de medicamentos orales que están graduados y son usados con base en información clínica definida. La medicación oral se refuerza mediante terapias tales como la oleación, friegas, eméticos, purgantes, enemas suaves, supositorios, inhalantes nasales y baños. Cuando todo esto no acaba con la enfermedad, o cuando la enfermedad es grave y crónica, es recomendable la tercera línea de tratamiento: la terapia externa.
La terapia externa tiene como base el cuadro patológico y se divide en dos categorías: menor y mayor. La terapia externa menor consiste en el masaje, la hidroterapia y los fomentos. La mayor en la acupuntura, la moxibustión y la sangría reforzada con cirugía.
Un elemento importante a considerar es la farmacología tibetana, la cual se ha establecido de acuerdo con las 5 energías; utiliza medicamentos formados de estos agregados que pueden antagonizar a los agregados que se manifiestan como un desorden de desbalance de los humores. En la medicina tibetana se usan 8 tipos diferentes de ingredientes como medicamentos: metales preciosos, tierras, rocas, árboles, resinas, hierbas, animales, sopas y jugos.
Los sabores juegan un papel importante dentro de la terapéutica médica tibetana. Existen 6 sabores fundamentales (dulce, amargo, salado, ácido, caliente y astringente), los cuales se correlacionan con las 5 energías. El sabor dulce está constituido por agua y tierra, el amargo por fuego y tierra, el salado por viento y tierra, el ácido por viento y fuego, el caliente o picante por fuego y agua, y el astringente por agua y viento. Un fármaco se prescribe de acuerdo con las características del desorden que presenta el paciente, y debe poseer características opuestas a ese desorden. La potencia de un fármaco se determina considerando los siguientes parámetros: pesado, oleoso, frío, romo, ligero, áspero, caliente y afilado. Los fármacos que poseen las primeras cuatro potencias se prescriben para tratar desórdenes de viento y bilis, en tanto que los últimos cuatro son prescritos en el tratamiento de desórdenes de flema.
En el sistema tibetano los remedios están compuestos por hierbas, las cuales se combinan con minerales, gemas y piedras preciosas, así como sustancias de origen animal. La presentación de estos remedios puede ser en forma de píldoras, incienso o aceites médicos, y por regla general contienen cincuenta o más ingredientes diferentes. Todo ello se acompaña de la recitación de plegarias y mantras, lo que confiere una potencia adicional.
Los padecimientos causados por espíritus se pueden curar con elaborados rituales llevados a cabo por lamas, yoguis o sanadores chamánicos.
La medicina tibetana es una disciplina integral que no sólo se encarga de sanar el cuerpo, también es un sendero donde el cuerpo y la mente se pueden liberar de los sufrimientos de la existencia cíclica causada por el triple veneno, el cual representa la raíz de la enfermedad. Para lograrlo la medicina tibetana cuenta con múltiples herramientas dentro de un plano tanto físico como espiritual.

Los Arcángeles de Sopó



Los Arcángeles es una de las diez joyas del arte religioso en Colombia. Es una colección de doce oleos sobre tela de 238 x 167 cms, de origen desconocido, que se encuentran en la Iglesia Divino Salvador de Sopó.
En el territorio de Colombia existen varias series de arcángeles pintados en la segunda mitad del siglo XVII, época durante la cual fue muy popular representar este tipo de imágenes en toda la zona andina. De todas formas, la colección de Sopó es considerada la serie más compleja de Hispanoamérica.

El nombre ‘ángel’ deriva el hebreo ‘malak’ y del griego ‘ayyelos’, dando origen a la palabra latina ‘angelus’ (mensajero). El nombre ‘arcángel’ deriva de ‘archanggelos’ cuyo significado es (jefe, príncipe de ángeles). La terminación ‘el’ proviene de la palabra hebrea (Dios). Los arcángeles, según la tradición bíblica, son espíritus puros que acompañan al Cristo en sus misiones.

La restauración de estas obras desafortunadamente no dio respuesta acerca de su autor. Lo único que se sabe es que el lienzo sobre el que han sido pintadas, es de origen europeo del siglo XVII. Los nombres de siete de los arcángeles: Miguel, Gabriel, Rafael, Jehudiel, Seactiel, Uriel y Baraquel aparecen en la tradición católica y se podría relacionarlos con los siete ángeles encontrados en Palermo en 1516. Los otros cuatro nombres: Ariel, Esriel, Leadh y Laurel son hebraicos y el último arcángel, denominado Ángel Custodio sigue sin nombre propio.

A pesar de todo tipo de especulaciones, hasta este momento, no se ha conocido el verdadero autor de esta serie. Parece que este anonimato le da a los arcángeles de Sopó aún más misterio y atrae a muchos curiosos. La verdad es que hay más preguntas que respuestas acerca de esta joya de artes plásticas de tiempos de colonia en Colombia.
Los doce arcángeles y su significado (Tomado de Monografía del Municipio de Sopó, del Toboso Mª Clara, Tolomeo del Carmen, Juan Pablo. 1994):
Ángel Custodio - es el asistente celeste de Dios en la tierra.
Ariel - Comando de Dios; es un guerrero en el uniforme militar.
Baraquel - Bendición de Dios; sus ojos están llenos de asombro, mientras su mano izquierda desgrana las rosas, indicando la fertilidad de la naturaleza.

Esriel - Justicia de Dios; es un soldado, con los ojos casi cerrados que representan una severa disciplina.

Gabriel - Fortaleza de Dios; en la mano izquierda lleva un mensaje a la virgen anunciando el triunfo del Señor sobre el mal. Sus ojos expresan calma y seguridad.

Jehudiel - Penitencia o Confesión de Dios; aparece en un traje escaso, una corona en la mano izquierda, látigo y los ojos llenos de dolor.

Laurel - Misericordia de Dios; con la maravillosa expresión de sus ojos llenos de compasión.

Leadh - Potencia de Dios.

Miguel - Quién como Dios; está representado viendo a Lucifer (ángel caído). En cambio, Miguel está respaldado por Dios y de allí viene su nombre.

Rafael - Medicina de Dios; con ojos llenos de alegría por encontrar un remedio y un consuelo para el compañero de viaje.

Seactiel - Oración de Dios; con una corona rematada por la cruz y ojos que expresan la oración y la mística.

Uriel - Fuego de Dios; con su movimiento expresa la vida y la pasión.

Limpieza de Equipaje


Cuando tu vida empieza, tienes apenas una maleta pequeña en la mano, a medida que los años,van pasando, el equipaje va aumentando.
Porque existen muchas cosas que recoger en el camino.
Porque piensas que son importantes.
En un determinado punto del camino, comienza a ser insoportable cargar tantas cosas.
Pesan demasiado… entonces puedes escoger…
Puedes permanecer sentado a la vera del camino, esperando que alguien te ayude …
lo que es difícil… pues todos los que pasen por allí ya tendrán su propio equipaje.
Puedes pasar la vida entera esperando… o puedes disminuir el peso eliminando lo que no te sirva…
Pero qué tirar?
Empiezas tirando todo para afuera y viendo lo que tienes dentro…
Amistad…Amor…Amistad…Amor…

Bien!!!

Es bastante curioso, no pesa nada!!!!
Mas tienes algo pesado…
Haces un gran esfuerzo para tirar: La Rabia… como pesa!!!
Empiezas a tirar y tirar y empieza La Incomprensión… El Miedo…El Pesimismo.
En este Momento, el desanimo casi te empuja hacia adentro de la maleta .
Pero tu empujas hacia afuera :
Toda La Fuerza y aparece una Sonrisa que estaba sofocada en el fondo de tu equipaje… sacas otra Sonrisa y otra mas !!! y entonces sale La Felicidad.
Colocas las manos dentro de tu maleta y sacas La Tristeza … ahora tienes que dejar La Paciencia dentro de la maleta pues vas a necesitar Bastante…
Procura entonces dejar también, Fuerza…Esperanza…Coraje… Entusiasmo…Equilibrio…Responsabilidad… Tolerancia…Buen humor…
Tira La Preocupación también o déjalas de lado.
Después piensa que hacer con ella .
Bien !!!! tu equipaje está listo para ser usado Mas piensa bien lo que vas a colocar dentro, Ahora es para ti…..
Y no te olvides de hacer esto muchas veces pues el camino es Muy…..Muy largo!!!

Las Enseñanzas de Buda



Luego de alcanzar su despertar, Buda dedicó su vida a enseñar a los demás cómo alcanzar éste estado de plenitud. La principal enseñanza de Buda son las Cuatro Nobles Verdades, que a continuación daremos a conocer.
Las Cuatro Nobles Verdades
Primera Noble Verdad: El Sufrimiento. El sufrimiento existe. Todos sufrimos en alguna medida, y tenemos en el cuerpo y en la mente algún tipo de malestar. Debemos reconocer y aceptar la presencia de éste sufrimiento y sentirlo, no negarlo.
Segunda Noble Verdad: El Origen del Sufrimiento. Después de percibirlo, debemos observarlo profundamente para ver cómo se forma. Necesitamos reconocer e identificar qué clase de alimentos espirituales y materiales hemos ingerido que nos están causando sufrimiento. El Sufrimiento es causado en gran medida por el Deseo, el Apego y la Ignorancia (desconocer la realidad de la Interdependencia, de la Impermanencia, del Karma, de la ley de “Causa y Efecto”, etc).

Tercera Noble Verdad: La Extinción del Sufrimiento. Esta es una buena noticia. Buda no negó la existencia del sufrimiento, pero tampoco negó la de la alegría y la felicidad. Buda no dijo que “todo es fuente de sufrimiento y no podemos hacer nada para evitarlo”. Buda nos enseñó cómo reconocer y aceptar la presencia del sufrimiento, pero también nos enseñó cómo ponerle fin. Si no hubiera la posibilidad de hacerlo, ¿de qué serviría practicar? La Tercera Noble Verdad nos dice que la curación es posible.

Cuarta Noble Verdad: La Senda que conduce a la Extinción del Sufrimiento. Esta es la senda que más necesitamos. Buda la denominó el Noble Octuple Sendero. Este sendero nos da a conocer las maneras de ser consciente que son correctas, adecuadas y beneficiosas: la Visión Justa, el Pensamiento Justo, la Atención Justa, el Habla Justa, La Acción Justa, la Diligencia Justa, la Concentración Justa y el Medio de Vida Justo.
El Noble Octuple Sendero
¿Cuál es la Noble Verdad del Sendero que conduce a la extinción del sufrimiento?
El Noble Octuple Sendero conduce a la extinción del sufrimiento.

Buda.
La Cuarta Noble Verdad (el Octuple Sendero) es una serie de instrucciones que nos hace trascender el sufrimiento de la vida, y experimentar una enorme plenitud. El Noble Octuple Sendero se denomina también el Camino Medio, porque evita los extremos de los excesos y las privaciones, que desencadenan la avidez emocional en tu interior. Es útil considerar cada acción como una receta para alimentar tu corazón.

Los caminos del Noble Octuple Sendero son:

1) Visión Correcta o Justa
2) Pensamiento Correcto o Justo
3) Atención Correcta o Justa
4) Habla Correcto o Justo
5) Acción Correcta o Justa
6) Diligencia Correcta o Justa
7) Concentración Correcta o Justa

Medio de Vida Correcto o Justo
Quizás te preguntes por qué aparece la palabra “Correcto/a” o “Justo/a” en cada acción. Este adverbio significa “la manera correcta o justa”, “recta” o “derecha”, que no es torcida ni errónea. Es decir, el Noble Octuple Sendero te señala la dirección adecuada: te conduce hacia la plenitud y te aleja del dolor.
Tomar Consciencia
La Toma de Consciencia es la base del Noble Octuple Sendero. Como ya hemos mencionado anteriormente, el hecho de ser consciente se conoce como la medicina que cura la enfermedad del deseo. Cuando estás atento a la verdad de cada momento (mientras compras, cocinas, comes o bailas), esta atención concentrada te hace disminuir tu ritmo lo suficiente como para que puedas examinar tus hábitos.
Para alimentar tu corazón, has de practicar esas reglas. No se proponen para que las pruebes una vez, sino para que te comprometas a seguirlas durante toda la vida. Siempre puedes descubrir cosas nuevas y experimentar con ellas. Practicar el Esfuerzo Correcto en un momento dado será completamente distinto de hacerlo en otro, de modo que siempre tienes una nueva oportunidad para aplicar tu esfuerzo.
Como todos los senderos están relacionados, al practicar uno estás practicando todos. Por ejemplo, cuando practicas la Acción Correcta, practicas también el Medio de Vida Correcto, lo cual implica además practicar el Habla Correcto. Cada uno está contenido en los demás. Al margen de la regla que practiques o del orden en que lo hagas, siempre puedes hallar el sufrimiento, su causa, y la forma de ponerle fin.
Muchos grandes maestros han comparado el Noble Octuple Sendero con leer un libro de cocina, practicar la senda de cocinar alimentos y alcanzar la paz de conocer el sabor de la comida. Si te limitas a leer las recetas sin ponerlas en práctica, sabrás sobre pepinos, cebollas y ajos, pero nunca conocerás su sabor.
De modo que disfruta y date el festín con un alimento duradero que sólo puedes recibir a través de la práctica.

Dime como Duermes... y te dirè como Eres



Se presentan seis posiciones al dormir y caracteristicas de cada uno respecto a la personalidad del individuo (estudio hecho por el profesor Chris Idzikowski, publicado por El Universal):
* Fetal - (como bebe) Se asocia a la gente debil, el cuerpo sugiere ternura y necesidad maternal. Posicion propia de los que pretenden comunicar fortaleza y energia de cara al exterior. Esconden su sensibilidad tras una coraza de autoconfianza.
* Tronco - (se acuestan de lado y dejan caer los brazos, pegados a lo largo del cuerpo. Los troncos son abiertos y sociables. Se integran con facilidad a los grupos, demuestran liderazgo y convocatoria.
* Nostalgico - (duermen de lado con los brazos extendidos hacia el frente) Tambien son sociables y abiertos y con tendencia a la integracion. Pero contrario a los “troncos” pueden ser cinicos y sarcasticos. No aceptan con facilidad las opiniones de otros.
* Soldado - (duermen boca arriba con los brazos pegados al cuerpo) Son introvertidos, generalmente reservados. No les gustan los grupos, huyen del ruido. Se guian por normas estrictas en su vida y las cumplen, ademas intentan imponerlas a los demas. (esta posicion crea problemas respiratorios y ronquidos).
* Caida libre - (duermen boca abajo con los brazos alrededor de la almohada). Son personas nerviosas, inquietas y dinamicas, les cuesta conciliar el sueño., no soportan la critica.
* Estrella de mar - (duermen boca arriba con los brazos abiertos hacia arriba rodeando la almohada) - Personas altruistas, con buenos sentimientos, generosidad, no les gusta el protagonismo (esta postura no es apropiada para personas obesas o con problemas respiratorios).

La Leyenda del Lago Zug



Leyenda suiza

Los suizos decían, que en otra época, el lago Zug, situado en lo alto de una montañas, no lejos de Lucerna, había sido el reino de las ondinas, gobernado por un Rey Elfo desde un palacio de cristal ubicado en el fondo del lago.
De vez en cuando por la noche, las hijas del Rey se unían a los jóvenes de la ciudad.
Bajo la luz de las farolas, las doncellas de la aguas danzaban en la fiesta de la cosecha y desaparecían al amanecer, dejando un rastro de gotas de agua que conducían hasta la orilla del lago.
Sin embargo la marcha no era siempre fácil.
Una joven ondina se enamoró profundamente de un muchacho del lugar, el cual, por su parte, quedó cautivado por la doncella, cuya voz era tan suave como el murmullo de las olas del lago, y en cuyo pelo relucían como diamantes miles de gotitas de agua.
No obstante la ondina moriría si permanecía más tiempo en la tierra, así que como era diestra en encantamientos, formuló un hechizo que permitiría al joven vivir bajo el agua, sin necesidad de aire para respirar, pero no pudo eliminar la nostalgia por lo suyos.
Poco a poco, el joven se fue entristeciendo y debilitando entre los salones de cristal en los que habitaba la ondina.
El espíritu, decían los suizos, usó todos sus poderes para aliviar el sufrimiento de su amante.
Entre un ocaso y un amanecer, hechizó la ciudad, trasladándola a las profundidades del lago.
Durante siglos, quienes miraban las aguas de Zug pudieron ver algo más que los reflejos de las nubes y las montañas.
Si el aire era lo bastante nítido y la luz clara, distinguían una ciudad entera bajo el agua.
Y no era una ciudad sumergida: la gente andaba por las calles y los jardines.
Al caer la noche, las luces tintinaban en las casas y entonces, desde la orilla se podía escuchar el tañido de la campana de la iglesia emergiendo desde el fondo del lago, llamando a la ondina y a su amante a reunirse en el sosiego de su hogar.

jueves, agosto 20, 2009

La Mítica Planta de Mandrágora



Planta que nace a los pies de los ahorcados, se alimenta del semen y la orina que cae de los cuerpos sin vida ya que al morir la bolsa seminal deja de hacer presion y deja escapar los liquidos que contiene. “Es la planta a la que, por crecer al pie de los patíbulos y por alimentarse del semen de los ajusticiados, se le atribuían antiguamente propiedades afrodisíacas y poderes mágicos de dominación política en la lucha por el poder…”
La mítica mandrágora es una planta que crece (ahora muy raramente) en lugares rocosos y abandonados que generalmente se inundan durante el otoño. Está emparentada con el tomate y la batata, produce un fruto hediondo, y contiene los alcaloides hiosciamina, escopolamina, atropina y mandragorina, cuyos efectos son sedativos y antiespasmódicos, y al parecer, afrodisíacos (…)
Por eso, y también por la forma de su raíz que se asemeja extraordinariamente a la figura de un hombre, en la antigüedad se le atribuyeron a la mandrágora propiedades mágicas y curativas de la esterilidad humana y la impotencia sexual. En la Biblia (Antiguo Testamento, Génesis 30) se relata que la estéril Raquel, una de las esposas de Jacob, concibió y dio a luz a sus célebres hijos José —el que fue vendido por sus hermanos y fue primer ministro en Egipto— y Benjamín, sólo después de que comió la mandrágora.
Según una leyenda, la mandrágora crecía al pie del Árbol de la Vida, en el Paraíso Terrenal, y tenía virtudes mágicas porque era el producto vivo del que nacieron Adán y la humanidad, los animales y las plantas.
En la mitología griega (La Odisea), Circe preparaba sus pócimas a base de la mandrágora. Pero también médicos científicos como Hipócrates (460-370 antes de Cristo) la estudiaron y aprovecharon sus propiedades medicinales.
Durante la Edad Media temprana, la mandrágora se usaba como medicina, se aplicaba como cataplasma y se tomaba en consomé (caldo), y a los enfermos se les hacía sostener la raíz en alto, con la mano derecha.
Por la ignorancia imperante en la Edad Media se consideró que la mandrágora era una planta diabólica. Se decía que en ella se refugiaban las almas de los desesperados y que quien la poseía podía escapar a los atentados, tener poderes especiales e inclusive volverse invisible. Igualmente se creía que la planta nacía al pie de los patíbulos y se alimentaba con las orinas y el semen de los ahorcados, y de allí sus supuestas propiedades eróticas.
A Juana de Arco (1412-1431), la Doncella de Orleáns, quien fue quemada en la hoguera por bruja pero ahora es la santa patrona de Francia, sus verdugos la acusaron de llevar oculta entre las ropas una raíz de mandrágora, de la que obtenía su poder de adivinación y su don de mando, y producía las voces extrañas que la virgen mártir escuchaba y atribuía a Dios. Y en el Renacimiento, Maquiavelo, a quien citó el doctor León Núñez en su último artículo, recomendó en “La Mandrágora” que las mujeres estériles consumieran dicha raíz para poder concebir.

La Leyenda de Osiris



La leyenda de Osiris, así como las ceremonias que derivaron de ella, revisten una gran importancia. No sólo fueron el alma de la religión egipcia durante miles de años, sino que constituyen la fuente de inspiración para variedad de versiones y dramas similares que aparecieron por todo el mundo mediterráneo más adelante.
Paradójicamente, no existe un texto egipcio que contenga la relación completa e la leyenda de Osiris. Existen fragmentos grabados en estelas o anotaciones en papiros incompletos, pero es a los griegos, sobre todo a Plutarco, a quienes debemos el conocimiento de una versión completa de la “historia” de Osiris.
Algunos estudiosos opinan que este silencio de los textos egipcios en torno a una figura tan importante en su mundo, se debe a que su culto estaba asociado a una doctrina esotérica transmitida en secreto y vedada por tanto de ser transcrita en los textos oficiales.

Osiris “dios venerable, grande y bienhechor, príncipe de la eternidad” como lo llama un himno, fue generado en la misma forma que las otras deidades, pero está especialmente cerca de los hombres, es su maestro: su mito, sus misterios, su culto, guían la religión de todo Egipto durante miles de años.
Es sagrado, es santo, no se puede aludir directamente a su persona. Heródoto mismo rehusará hablar explícitamente de Aquél.

La leyenda que presentamos a continuación es una versión simplificada para beneficio del lector no técnico, y está basada sobre todo en los autores griegos, aunque también considera las fuentes egipcias, incluso la inscripción del templo de Edfú. Después de haberla revisado, pasaremos al análisis de la misma de acuerdo al sistema propuesto.

LEYENDA DE OSIRIS

Nuit, la diosa del cielo y Sibú, el dios de la tierra, tuvieron cinco hijos: Osiris, Harneris, Seth, Isis y Neftis.

El primero de sus hijos fue Osiris. Tenía un hermoso rostro de piel mate y oscura; era muy alto. Ra, el dios del Sol, su bisabuelo, mando lo llevasen a su corte y lo hizo educar tal y como conviene a un heredero del trono. Osiris creció aún más y más tarde se casó con Isis, su hermana y cuando llegó a ser rey, ella le ayudó activamente en todas sus empresas.

En aquellos tiempos los egipcios eran todavía semi salvajes.
Osiris les enseño a conocer las plantas que podían servirles como alimento, así como la forma de labrar los campos.

Isis, a su vez, los curó y atendió en sus necesidades. Les enseñó a vivir en familia e inventó el arte de tejer.

Osiris les enseñó así mismo el respeto debido a los dioses y el culto que debía rendírseles. Mandó a construir bellísimos templos y finalmente edificó grandes ciudades. Y aún hizo algo más por los hombres. Acompañado por Toth, el Seños de la Voz, les entregó eso tan maravilloso que es la escritura.

Osiris quiso ser también un gran conquistador, pero se adueño de los pueblos con dulzura y persuasión. Partió a través de toda el Asia y de toda a Tierra.
Desde entonces lo llamaron el Ser Bueno, Unnefem: el que se consagra ala salvación de los hombres. Pero estaba destinado a perecer a causa de la ingratitud y el espíritu del mal.

A su lado vivía su hermano: el impío, el violento Seth. Era el tercer hijo de Nuit y tenía la tez blanca y los cabellos rojos, tal como tienen la pelambre algunos asnos (por eso los asnos le han sido consagrados). Era muy violento de carácter, receloso, malvado.
Al regreso de Osiris, tuvieron lugar en Menfis grandes regocijos para festejar al viajero. Seth aprovechó esta ocasión para apoderarse del trono. Cual si fuera un buen hermano, invitó a Osiris a un gran banquete que ofreció en su honor, al que asistieron los oficiales adictos y cómplices de Seth. Mediante un ardid, logró que Osiris se introdujera en un cofre de madera especialmente preparado. En ese momento los traidores sellaron el cofre y lo arrojaron al Nilo.

Isis presa de gran aflicción buscó durante mucho tiempo, sin descansar jamás, el cofre de su amado. Por fin lo encontró en Biblos, Siria.

Entonces Isis se refugió en Buto, la ciudad que la vio nacer. Allí trajo al mundo a Horus y allí lo amamantó y allí creció.

Sin embargo Seth, cazando a la luz de la luna descubrió el cofre en el lugar apartado donde Isis lo había colocado. Al instante descuartizó el cuerpo de su hermano en trozos que dispersó al azar.

La desgraciada Isis, al enterarse de la nueva fechoría, volvió a emprender su doloroso peregrinaje en busca de los restos del cuerpo de Osiris. Poco a poco consiguió recuperarlos.

Cuando al fin recuperó aquellos pobres deshechos, la diosa Isis llamó a Neftis, su hermana, a Horus, su hijo querido, a Toth, el Ibis, y a Anubis, el chacal. Arregló los restos de Osiris, los embalsamó y los transformó en una momia imperecedera. Mediante ritos y fórmulas mágicas consiguieron la resurrección de Osiris.
Después de haber resucitado, Osiris habitó en los islotes arenosos del Nilo, sin envejecer jamás. Más tarde se marcho, cruzó los mares, hasta que al fin se elevo a los cielos, allí en la Vía Láctea. El Sol y la Luna lo iluminan con sus rayos.
Osiris no murió del todo en la Tierra. El hijo de Osiris nació después de la muerte de su padre, Isis lo trajo al mundo en los pantanos del lago Burlos.

Allí lo crió en soledad, sin que nadie supiera donde estaba, para protegerlo de las asechanzas y los ataques de Seth, el malvado. Algunas veces el niño, transformado en halcón, se alimentaba sirviéndose del pico. Horus continuó creciendo, aprendió a leer en los libros y estudiaba los papiros.

Horus se consagró por completo a la tarea de vengar a su padre. Reunió a su alrededor a los egipcios que habían permanecido fieles a Osiris y sin pérdida de tiempo se lanzaron contra los conjurados de Seth.

Estos, sorprendidos por el ataque, se metamorfosearon en gacelas, cocodrilos, serpientes, en fin, todos los animales impuros adictos a Seth.

La guerra no terminaba nunca; el combate continuaba sin que nadie resultara vencedor. Entonces los dioses hicieron comparecer a los dos rivales ante el tribunal y ambos aceptaron como árbitro a Toth, quien falló a favor de Horus.
Sin embargo, esto no puso fin a la lucha. Horus y sus seguidores continuaron combatiendo contra Seth y sus cómplices, los horribles monstruos. Una de las batallas está relatada a lo largo de los muros del templo de Edfú.

Seth escapaba siempre, pero por fin sus compañeros lo abandonaron y huyeron. Horus salió en su persecución y acabó con todos ellos. Desde entonces Horus fue el dueño legítimo de la tierra de Egipto.

A pesar de todo, Seth no ha muerto, a cada hora del día, se reemprende el combate entre los seguidores de Horus, dios de la luz y los servidores de Seth, dios de las tinieblas. Y cada vez que el Sol triunfa sobre las tinieblas y sobre las nubes tormentosas, los hombres celebran la victoria del valiente Horus sobre el odioso Seth, el de las astucias inagotables.
Transposición paicológica
Algunos autores han querido ver en el mito de Osiris simplemente la lucha entre dos clanes, el de Osiris y el de Seth, ubicados al norte y al sur de Egipto respectivamente.
Otros sostienen que se ha demostrado que existe un Egipto mitológico con sus ciudades y santuarios, una nación celeste que no tiene ningún vínculo con el Egipto geográfico terrestre. Se encuentran estas geografías “místicas” en todas las tradiciones esotéricas y Egipto no es la excepción. La “Jerusalem Celestial de San Juan es un ejemplo.

Independientemente de que haya tenido o no una filiación histórica, analizaremos desde el punto de vista psicológico la historia en cuestión. Para el efecto procederemos primeramente a reducirla a sus componentes fundamentales y luego a subrayar los aspectos más importantes del desarrollo de la acción.
ELEMENTOS DE REPRESENTACIÓN PSÍQUICA
Los elementos de representación psíquica para la explicación de esta leyenda son los siguientes:

OSIRIS
“Dios venerable, grande y bienhechor”. Civilizador y Maestro, heredero del Sol, fuente de sabidurías, generosidad y poder. Es el verdadero Ser en el hombre.

SETH
Junto a sus “demonios rojos” es el ego pluralizado. El traidor que usurpa el trono de Egipto, nuestra propia tierra psíquica, que por derecho le corresponde a Osiris.

HORUS
La esencia o conciencia libre, no prisionera del “Yo”, fortalecida por las potencias superiores. Pequeña y desvalida al principio, debe crecer y robustecerse para enfrentarse al enemigo. Su carácter espiritual, así como su potencialidad para “ascender a los Cielos”, es inherente a su condición de Halcón. Horus es el dios con cabeza de Halcón, el ave del Sol. El ave simboliza al espíritu. El espíritu santo cristiano bajo la figura de una paloma, el águila azteca, el cóndor inca o el pájaro de fuego indostán nos conducen al cielo infinito.

ISIS
La Madre Divina, siempre virgen. “Dios como madre es amor”: del auténtico amor nace y se nutre nuestra conciencia; sus fuerzas consiguen reintegrar los valores perdidos y dan el vigor e impulso para la lucha que se corona con la resurrección del Ser en el hombre.

ANUBIS
La justicia divina, la ley en nosotros: el verdadero sentimiento de lo correcto y lo incorrecto.

THOTH
El señor del Verbo y del buen juicio.

ACCIÓN
Para facilitar la comprensión y el desarrollo de la acción en el mito, la hemos dividido en tres puntos, a saber:

1) Seth, el impío, con el auxilio de sus cómplices, asesina al noble Osiris, rey de Egipto y usurpa el trono del país. El ego y los yoes “viva personificación de los defectos que nos caracterizan”, fraccionan la conciencia y obstruyen la expresión del Ser, adueñándose de casi todos nuestros procesos psicológicos.

2) Horus, el poderoso hijo de Osiris, reúne a aquellos que permanecen fieles a su padre, se enfrenta a los ejércitos de Seth y logra vengar a su padre, acabando finalmente con el traidor. La esencia, asistida por las fuerzas superiores, debe luchar sin desmayar contra “los elementos indeseables que en nuestro interior cargamos” y erradicarlos de nuestra psiquis.

3) Osiris, nuestra verdadera naturaleza, el Ser, resucita glorioso de entre los muertos. Después de la muerte de los yoes que tienen encadenada nuestra conciencia, ésta, libre y resplandeciente, poderosa, puede retornar a su perdido origen cósmico.
Este es el esquema general que las fuentes egipcias nos revelan en sus escenificaciones sagradas, núcleo de su religión. Un antiguo y precioso registro de este culto data aproximadamente del año 1869 a.C. y procede de la ciudad de Abydos.
El dios al salir del templo caía bajo los golpes de Seth; se simulaban alrededor de su cuerpo los lamentos fúnebres, se le enterraba según los ritos; después Seth era vencido por Horus, y Osiris, a quien era dad la vida, volvía a entrar en su templo tras haber triunfado de la muerte”

La terrible muerte de Osiris a manos del traidor Seth era ampliamente conocida, y el pueblo compartía el dolor de Isis, la que en paciente y doloroso peregrinaje buscaba los restos de su amado esposo. Muchos himnos que aún se conservan se componen de los lamentos de la desdichada Isis y aquellos lugares que la tradición decía, había recorrido en su tortuosa búsqueda, lo mismo que los sitios donde se creían recogió los pedazos de Osiris, fueron convertidos en santuarios o lugares sagrados.
Mientras tanto el infame Seth y sus ejércitos usurpaban impunemente el poder en Egipto, así como los procesos psíquicos negativos reinan en nuestra vida, dominan nuestro espacio psicológico.

Entonces aparece Horus, la esperanza, el Ave del Sol, la conciencia solar. Reúne a sus seguidores y asistido por los dioses inicia la larga y terrible lucha contra las huestes del violento Seth. Guerra interior que parece interminable pero que termina cuando por fin Seth es vencida y sus ejércitos dispersados y exterminados.
Una vez plasmado el mito en el ritual, la enseñanza que los devotos egipcios recibían era radical: Seth, el ego, debía ser decapitado y sobre su cadáver resucitaría, poderoso, Osiris, el Ser.

Así nos lo muestra el famosos texto litúrgico conocido como “El Papiro Dramático de Rameseum” (1800 a.C.). Este invaluable documento es una especie de guión o libreto para una representación teatral de índole religiosa, basada en el mito de Osiris y Seth.

Investigaciones sobre el Viaje Astral



“Una noche me desperté de improviso y constaté, horrorizado, que no podía moverme. Pero la rigidez no tardó en desaparecer siendo reemplazada por una sensación de ingravidez. Luego de un instante recobré la vista y me encontré flotando por la habitación en posición vertical. Miré a mi alrededor y observé un cordón plateado que unía mi “cuerpo astral” con el cuerpo físico que había quedado en la cama”.
Así describía, en 1929, Sylvan J. Muldoon su primera EEC (Experiencia Extra Corporal) que había tenido a la edad de 12 años. Los experimentos de Muldoon (que luego logró repetir muchas veces el fenómeno) dieron pie para que comenzacen las primeras investigaciones científicas al respecto.
La EEC, sin embargo es algo demasiado común para que recién a mediados de siglo XX se le haya estudiado en un laboratorio. Millares de personas en el mundo manifiestan tenerla con frecuencia. Desde los anales de la SRP (Sociedad de investigaciones Síquicas) de Inglaterra fundada en 1882, hasta los estudios más modernos de diversas escuelas esotéricas, está la EEC como una forma de conocer e investigar más allá del cuerpo físico y de los sentidos físicos.
La descripción tipo se ajusta bastante a la hecha por Muldoon: la persona, acostada, en el estado de transición entre vigilia y sueño pierde la conciencia por un instante; luego se levanta con otro cuerpo (el cuerpo astral) permaneciendo el cuerpo físico en la cama como si fuera un traje, un vestido. A veces no se logra ver el cuerpo físico, pero el nuevo ámbito es muy diferente al mundo tridimensional. En este otro plano (el plano astral) se puede levitar, los objetos son menos rígidos, nos desplazamos a altas velocidades, etc..
Pero ¿qué es el cuerpo astral? ¿qué es el plano astral?.
Desde tiempos inmemoriales todas las culturas han hablado de un doble del cuerpo humano que tiene su manifestación en otro mundo, en otro ámbito, en otra dimensión. La existencia de este doble es mucho más difícil de probar científicamente que de comprobar en forma práctica.
En 1953, el profesor Hornell Hart de la Universidad de Duke, Carolina del Norte hizo una recopilación de casos. Los resultados eran, ya en aquel entonces, miles de personas que experimentaban el fenómeno. Más adelante el Dr. Tart de la Universidad de Davis en Carolina, experimentó con una dama que podía provocar el desdoblamiento a voluntad. Atada a la cama de pies y manos lograba ver objetos y mensajes no visibles aún para una persona que se encontrara de pié.
Para Ingo Swan, que fue estudiado por el Dr. Karlis Osis en 1971 en EEUU, desdoblarse era su juego favorito siendo niño: “vivía en las Montañas Rocosas y me divertía seguir la veta del metal entre las rocas”. Esto, claro está, con su cuerpo astral.
Ingo Swann, se convirtió luego en asesor permanente de la Agencia Espacial Norteamericana. Las posibilidades de superar el tiempo y el espacio con un procedimiento “parapsicológico”, habían llamado la atención en ambientes políticos y militares, que buscaban de esa manera beneficiar sus intereses. La NASA no perdía el tiempo, ni su dinero. Se le daba así una importancia diferente a la E.E.C., aunque no mayor a la que debería tener para cada ser humano.
Los sucesivos estudios no hicieron más que seguir confirmando la existencia de la EEC en gran cantidad de individuos. La utilización de esta práctica tiene, según esas mismas investigaciones, horizontes insospechados para la psiquis humana.
Janet Mitchell, ayudante del Dr. Karlis Osis de la ASPR (Sociedad Americana de Investigaciones Síquicas) hace una afirmación polémica pero sin duda bien fundamentada: “Si existe en el hombre una parte conciente que puede operar independientemente del cuerpo físico mientras este vive, entonces habrá que hacerse la pregunta si esa “parte” podría seguir existiendo cuando el cuerpo muere”
El abandono del cuerpo en las horas del sueño es una sensación que está lejos de ser una ilusión. Sylvan J. Muldoon explica: “Cuando pienso en ello me paree difícil creer que la existencia de una conciencia astral no sea conocida por todos. No puedo imaginarme que se ponga en duda una experiencia tan real, que no sea aceptada del mismo modo que se acepta la vida del cuerpo físico. Pero tal vez no pensaría así si yo mismo no la hubiera experimentado tantas veces. Cuando se ha salido del cuerpo ya no se puede tener la menor duda, se tiene el convencimiento”.
En los últimos 20 o 30 años los estudios de la E.E.C. se volvieron más complejos y más minuciosos. “Lo que sorprende es la asiduidad de un fenómeno que es relativamente desconocido”. Así lo entiende el Profesor H. Hart quien estudió las características de los casos obtenidos en los últimos años.
En el hospital Maimonides de Brooklyn (Nueva York) se ha trabajado en el Dream Experiment Unit (Unidad de experimentación onírica). En una de las llamadas “fases del sueño” se produce el R.E.M. (M.O.R. en español, movimientos oculares rápidos), que dura unos 20 minutos. En este período, se dice, la persona sueña. De hecho, si se despierta a un sujeto al finalizar el R.E.M. puede contar con exactitud sus sueños. En este período, según se afirma, se produciría el desdoblamiento, origen de la experiencia extra corporal.
En el terreno de las investigaciones oficiales abundan precisamente las especulaciones. Sin embargo la posibilidad de experimentar directamente es científica y apasionante a la vez. Y entonces surge la pregunta: ¿es posible que una persona común y corriente, a partir de ciertas prácticas, llegue a comprobar la existencia del cuerpo astral, del plano astral; o por lo contrario es un fenómeno reservado a una elite de sensitivos?
Para algunas culturas la respuesta es simple. Para los hinduistas y budistas, por ejemplo, la E.E.C. es básica para el conocimiento filosófico y místico. Es por lo tanto un fenómeno general. Escritores de diferentes latitudes y culturas nos aseguran que se puede aprender a “salir en astral”, desde H. P. Blavatski, fundadora de la Teosofía, hasta el escritor esoterista T. Lobsang Rampa quien en su libro “You Forever” enseña en lecciones prácticas como llegar al desdoblamiento.

Espacios Personales en la Pareja



La vida en pareja lleva consigo también la necesidad de espacios personales para cada uno de sus miembros. Esto significa que es conveniente y si me apuran, necesario, que cada uno tenga espacios de tiempo, de actividades, para desarrollarse como persona y aportar así elementos nuevos para poder enriquecer la relación. Pero a pesar de pensar muchos que lo antedicho es sano, no es raro ver cómo esta situación genera muchas veces temor de perder al otro cada vez que éste intenta buscar tiempos para sí mismo. Sólo cuando la pareja es capaz de establecer relaciones más profundas y significativas, de forma más sana, el miedo inicial desaparece.

Esto será así si los miembros de la pareja deciden trabajar cada uno por separado, por sí mismos, este aspecto que cohíbe la plena vivencia de la relación tal como generalmente se había planteado en el principio. Cada uno debería considerar trabajar para él mismo el nivel terapéutico de la carencia propia sin otorgar la necesidad de intentar que sea el otro el que “trabaje” para que la forma de concebir la pareja sea común y para que se haga lo que en consenso se decida y no para que “yo” siga haciendo lo que realmente quiero. Este aspecto es ese que tanto reconocemos del “cambia tú”.

Es fundamental que esto pueda darse en ambos integrantes de la pareja para que no surjan sentimientos de desigualdad e injusticia y abandono ante la posibilidad de contar con estos espacios personales.

Existen algunas parejas que establecen relaciones simbióticas (en las que ambos son como uno solo) que generalmente determinan un estilo de vida solitario, con pocas amistades, y en las que cada uno depende del otro. El riesgo de estas relaciones es la soledad de la pareja frente al mundo externo y la rigidez en este estilo de vivir hacia el interior de la familia y la pareja. Esto también puede ser vivido por algún miembro como una pérdida de su identidad personal, provocando sentimientos de rabia y frustración difíciles de enfrentar para ambos.

Es importante que la pareja entienda que cada uno va a poder aportar a la pareja, en la medida que cada uno pueda tener espacios y tiempos para realizar sus proyectos personales y desarrollarse como persona. Así la pareja podrá complementarse, aportando cada uno sus talentos y virtudes. En la medida que cada uno se sienta contento con su propio proceso de desarrollo podrá colaborar con su mirada optimista de la vida y aportarla a la relación. Esto es de ayuda en el clima afectivo al interior de la pareja. Si esto se suma a una buena comunicación afectiva y a la posibilidad de tener espacios para compartir, los sentimientos de abandono no estarán presentes. En cambio si la comunicación afectiva está poco fluida y existe distancia y poca disponibilidad de ambos para comunicarse, los espacios de cada uno serán vividos como una deslealtad y como un abandono por parte del otro.

Seremos libres y felices en la medida en que seamos capaces de ser auténticos y esto también implica límites y espacio para el compromiso real. La Psicóloga Pilar Sordo enfatiza: “Lo importante es que las libertades no se transformen en el desarrollo de los egoísmos.”
Tal vez sea necesario recordar que Amar es otra cosa muy distinta a lo que muchos creen.

¡Si nos diéramos cuenta de las cosas disparatadas que se hacen en nombre del amor!

El Rey Arturo y los Caballeros de la Mesa Redonda



Michael Misther

Las Curiosas Leyendas Celtas

Cuenta la leyenda que Uther, Rey de lo que se conoce ahora como Gran Bretaña, decidió un día firmar la paz con uno de sus más fieros enemigos: el duque de Cornwall. Para ello invitó al duque y a su señora esposa a su castillo. Cuando Uther conoció a la duquesa Ingraine quedó totalmente enamorado de ella.

Al darse cuenta de esta situación, la duquesa le pide a su marido retirarse inmediatamente del castillo y regresar a casa. El duque de Cornwall se retiró del castillo y reinició la guerra. El amor de Uther por la duquesa era tan grande que se enfermó y buscó la ayuda de Merlin, el mago de la corte.

Éste le dijo que lo único que tenía era “Mal de Amores” y que podía ayudarlo con una condición: el hijo que tuviera con Ingraine se lo entregaría a él (a Merlin), para educarlo y prepararlo para cumplir su destino, que no era otro que ser el más grande Monarca de Inglaterra.
Esta conversación animó a Uther para ir con sus tropas , en busca de su amor. El duque se enteró de sus intenciones y fue a su encuentro. En la lucha Cornwall muere y los mensajeros de Uther convencen a Ingraine para que se convierta en su esposa. Al final, ella accedió y pronto se casaron.
Cuando nació el heredero, fue Merlin a ver a Uther y éste se lo entregó como había prometido. La criatura fue entregada a Sir Héctor, un noble de la corte, quien no tenía conocimiento de la sangre real del niño. El infante fue bautizado con el nombre de Arturo.

Cuando Arturo contaba con dos años su padre, Uther, murió. El reinó entró entonces en una etapa de anarquía casi incontrolable que duró por años. Un buen día Merlin reunido con el arzobispo de Canterbury le dijo a los nobles de la corte que sería Cristo a través de un milagro quien señalaría el sucesor legítimo de Uther. El milagro no se hizo esperar, y en el cementerio próximo a la iglesia apareció un espada encajada en una piedra. En la hoja de la espada estaba inscrito: “quien pueda desencajarme de esta piedra será Rey de toda Bretaña por derecho de nacimiento”. Ante este milagro todos los nobles intentaron sacar la espada, sin ningún resultado.

Fue así como se decidió que, despues del torneo tradicional de cada año, los caballeros asistentes podrían probar suerte con la espada milagrosa.
En uno de esos torneos (años después de la muerte de Uther), participaba Sir Héctor y Sir Kay, su hijo.Arturo no participaba porque era todavía un muchacho de 15 años, Cuando se dió comienzo a la competencia, Sir Kay se dió cuenta que no tenía su espada, entonces le pidió a su hermanastro que se la fuera a buscar a su casa.

Arturo fue corriendo a buscarla pero no pudo entrar a su casa, pues estaba cerrada, entonces se recordó de la espada que estaba en el cementerio y fue en su busca. Tomó la espada por su empuñadura y la sacó con total facilidad. Al entregarsela a Sir Kay , éste se dio cuenta al instante que era la espada del cementerio, así que se la enseñó a su padre. Sir Héctor quedó lleno de estupefacción y se llevó a sus hijos hasta el cementerio. Allí le dijo a Arturo que volviera a meter la espada en su sitio, Arturo lo hizo. Luego, le instó a que la sacara nuevamente. Al ver a su hijo adoptivo sacar la espada tan fácilmente se postró de rodillas al igual que Sir Kay. Arturo se asombró de esto y Sir Héctor, con voz emocionada, le explicó que desde ese momento sería el Rey de toda Bretaña.

Fueron entonces donde el arzobispo y le contaron la gran hazaña. El arzobispo reunió a todos los caballeros alrededor de la espada y dejó probar su suerte a cada uno. Dejó para el final a Arturo y éste volvió a sacar fácilmente la espada de la piedra, esta vez delante de un gran número de personas.

Fue así proclamado de manera oficial como Rey de toda Bretaña y la espada se colocó solemnemente en altar mayor de la catedral de Canterbury.
Poco después de su nombramiento, Arturo salió un día a pasear por un bosque cercano al palacio. En un camino solitario vio a unos maleantes que estaban acosando a un pobre anciano, cuando éstos vieron a Arturo acercarse salieron corriendo. El rey no se había dado cuenta que ese viejo indefenso no era otro que el mago de la corte, el gran Merlín. Éste, lejos de agradecerle su llegada, le dijo a Arturo que lo estaba esperando y que le iba salvar la vida. El joven monarca no lo entendió y siguió caminando junto con el mago. Unos minutos después se encontraron con un caballero en la mitad del camino, quien con aire arrogante les dijo: “nadie pasa por aqui sin antes pelear conmigo”.Arturo aceptó el reto y, aunque luchó con fiereza, el caballero era mucho más diestro. Tanto fue así que casi pierde la vida si no es por la ayuda de Merlin quien, gracias a sus poderes mágicos, adormeció al caballero. Después de esto Merlin le explicó que el nombre de ese arrogante caballero era Pellinore y sería el padre de Percival y Lamorak de Gales. Percival sería uno de los que buscarían el Santo Grial.

Arturo no le dió mucha importancia a todo lo que dijo el mago, estaba mas preocupado por su espada, que se había perdido en la pelea. Merlin le aseguró que había una mejor para él. Entonces se fueron a un lago cercano donde, de una manera misteriosa, estaba un brazo erguido que empuñaba una espada. “Ahí está tu espada”, dijo Merlin. Arturo no sabía como llegar a la espada y entonces vio a lo lejos una balza con una joven vestida de blanco. “ella es la dama del lago, debes convencerla para que te dé la espada”.

La dama se acercó y el Rey le pidó la espada, ella le dijo que se la daría si le concedía un deseo. Arturo aceptó y la dama le dijo:” Toma mi barca y navega hasta donde está el brazo, él te dará la espada. En cuanto a mi deseo, te lo pediré después”. Cuando Arturo tomó por fin la espada notó que en la hoja podía leer una inscripción que decía: “Excalibur” , más abajo decía: “Tómame”. Y del otro lado de la hoja decía: “Arrójame lejos”. Esta espada sería la protagonista de innumerables batallas victoriosas y de grandes hechos eroicos.

El Rey Arturo comenzó sus primeros años de gobierno pacificando al país, y creando un mejor estado de vida. Pronto fue respetado por sus súbditos y temido por sus enemigos. Cuando ya tenía edad para casarse le comentó a Merlin que en una visita que había hecho al reino de Cameliard había visto a la hija del rey y se había quedado prendado de ella. Acto seguido le pidió al mago que reuniera una comisión de representantes del reino británico para ir donde el rey Legradance para pedir la mano de Guenevere, su hija. El rey de Cameliard quedó encantado con la propuesta y además de conceder la mano de la princesa le mandó como regalo una gran mesa redonda que le había regalado Uther. En esta mesa cabían hasta ciento cincuenta caballeros sentados.

Cuando Arturo escuchó las noticias que le traía Merlin, se alegró mucho y mandó a Sir Lancelot (su mejor caballero) a recibir a Guenevere y llevarla a Palacio. Cuando Sir Lancelot vió por primera vez a la futura reina se enamoró perdidamente y ella a su vez le sucedió lo mismo. Pero estaban conscientes de la situación en que estaban y prefirieron no hacer nada al respecto (por el momento).

La mesa se colocó en un gran salón del palacio. Arturo decidió que en ella se sentarían sus mejores caballeros y que para poder sentarse en ella tendrían que hacer un juramento especial de fidelidad al reino de Camelot, a la iglesia y a las más nobles costumbres. Ningún caballero que fuera miembro de esta Orden podría hacer actos ilegales, deshonestos y mucho menos criminales.

Cuando se reunieron por primera vez ante la mesa y se disponían a sentarse un gran relámpago seguido por un fuerte trueno los sorprendió a todos. Merlin, que estaba en el salón de la mesa redonda, dijo en tono muy solemne: “Caballeros es el momento para que cada uno le rinda homenaje al rey”. Uno a uno fue pasando al frente de Arturo haciéndole una reverencia como acto de sumisión, fidelidad y respeto. A medida que iban pasando, el nombre de cada caballero aparecía grabado en oro en una de las sillas. Una vez sentado en sus respectivos puestos, se dieron cuenta que sobraban tres. Pronto Merlin les explicó:
“Dos de estos tres puestos serán para los dos mejores caballeros de cada año, y la otra silla será sólo para el hombre más digno del mundo. Si alguien no reúne méritos para sentarse en esta silla y osa sentarse, morirá en el acto”. Fue así, que en lo sucesivo varios caballeros se turnaron el derecho de sentarse en los dos puestos de honor, pero ninguno se atrevía a sentarse en el puesto prohibido. Ni siquiera Lancelot, que era el considerado más valiente y digno de todos los caballeros, osaba con pensar siquiera en la posibilidad de sentarse ahí.
Años después se presentó al palacio un gran sabio. Arturo lo hizo pasar. El anciano al ver el puesto vacante llamado: “el puesto peligroso”, dijo: “El espíritu de Merlín me visitó y me dijo que en ese asiento se habrá de sentar el caballero más digno y más puro del reino, aquel que conseguirá traer el Santo Grial. Este caballero aún no ha nacido”. Todos los que estaban reunidos se sorprendieron por la revelación y Arturo se sorprendió más por cuanto ni siquiera sabía de la muerte del mago.

El Santo Grial era el cáliz donde José de Arimatea había depositado la sangre de Jesucristo. Se suponía que tenía propiedades mágicas y que el ser que lograra verlo podía ser testigo de una experiencia trascendental, espiritualmente hablando. Sucedió que un buen día (veinte años de haberse formado la Orden de la mesa redonda) se presentó al palacio Elaine, hija del Caballero Pelle, con el hijo que le había dado a Lancelot.
Al presentarse el niño en el salón, la silla prohibida fue objeto de un milagro: en el espaldar apareció grabado en letras de oro “Este asiento ha de ser Ocupado”. Sir Lancelot vio este mensaje y supo que Galahad, su hijo, era el mejor prospecto para sentarse en esa silla. Tiempo después, Galahad le pidió a su padre el permiso para formar parte de la Orden, Lancelot se lo concedió. Cuando Sir Galahad cumplió los 15 años entró al salón de la gran mesa acompañado de un anciano. El anciano le apuntó el asiento prohibido y todos los caballeros observaron como se formó magicamente el nombre de Galahad en el espaldar de la silla. Sir Galahad tomó asiento en la silla prohibida y todos quedaron maravillados y le rindieron honores al digno caballero. Ese mismo día, más temprano, había aparecido en un lago una piedra con una espada clavada en ella. El rey Arturo instó a Lancelot y a Gawain para que intentaran sacar la espada, pero fue Sir Galahad quien la pudo sacar sin la menor dificultad. Esta espada había pertenecido a un gran caballero llamado Balin.

Ese día comenzaban los torneos tradicionales, en los cuales Galahad demostró sus grandes habilidades guerreras y su valentía. Cuando acabaron esos días de torneo, todos los caballeros se reencontraron en la mesa redonda. Comenzaron a discutir de las cosas cotidianas del reino y cuando ya estaba avanzada la conversación fueron interrumpidos por un fuerte trueno en el medio del salón y seguidamente un gran rayo atravesó el centro de la mesa. Todos se quedaron estupefactos al ver en frente de ellos bajar a traves del rayo el Santo Grial. Éste iba cubierto de una fina tela de oro.

Una vez terminada la aparición, Sir Gawaine se levantó y con una voz sumamente emocionada dijo: “Nos ha sido negada la visión del Santo Grial y yo anuncio que mañana saldré en su búsqueda y no regresaré a Camelot hasta que lo haya visto”. Este anunio contagió a todos. Uno a uno se fueron levantando y haciendo el mismo juramento.

El rey Arturo estaba consternado . Con lágrimas en los ojos le dijo a su querido sobrino que con su decisión había destinado a la Orden a su pronta disolución. Todos los caballeros se dispersarían por el mundo, y muy pocos regeresarían con vida. La misma reina y Lancelot estaban tristes y sabían que la Orden de los Caballeros de la Mesa Redonda empezaba a disolverse para siempre.

Muchas fueron las aventuras de todos los caballeros que fueron en busca del Santo Grial, pero fueron tres los caballeros que más se destacaron por sus logros. Éstos eran: Sir Galahad, Sir Percival y Sir Bors. Ellos se encontraron casualmente en un cruce de caminos en un bosque cercano al castillo del rey Pelles, Guardián de las santas reliquias. Fueron allí para cenar y pasar la noche. Durante la cena ocurrió una aparición del Grial con unos ángeles alrededor de él y un anciano con un letrero en la frente que decía José. Este anciano dió la comunión a los presentes, luego se dirigió a Sir Galahad y le dijo: “Ya has visto lo que tanto anhelabas, pero cuando vayas a la ciudad de Sarras lo verás mucho mejor. Irán los tres hacia esa ciudad llevando consigo el Grial y esta lanza que contiene la sangre de Jesucristo. Sólo unos de Uds. regresará a Camelot”.
Se fueron los tres juntos y tomaron una barca que los estaba esperando. Cuando llegaron a Sarras, el rey de esa ciudad se sintió temeroso por la visita de estos nobles caballeros y pensó que podrían buscar problemas. Resolvió detenerlos y mandarlos a una oscura mazmorra. Los tres caballeros pasaron un año encerrados. Durante este tiempo el Santo Grial los dotó de alimentos y bebidas. Cuando el rey de Sarras murió, el pueblo liberó a los caballeros y nombraron a Galahad como nuevo soberano. Sir Galahad gobernó por un año, durante el cual mandó hacer un gran altar donde colocar al Grial y a la lanza. Después de este lapso de tiempo ocurrió un aparición frente a este altar.

Delante del Santo Grial estaba un obispo anciano arrodillado rezando. Todos los presentes: nobles, sacerdotes y los caballeros, se hincaron y el obispo celebró misa con ellos. Luego se dirigió a Sir Galahad y dijo: “Ven, acércate y verás lo que tanto anhelaste”. Sir Galahad se acercó, titubeó unos segundos y se volteó hacia sus amigos.
Con un gesto se despidió de ellos. En su rostro se veía reflejada la satisfacción de lograr el más grande sueño que se pueda tener.Después se arrodilló junto al obispo y cayó muerto al suelo. Su alma subió con un grupo de querubines y las reliquias desaparecieron para siempre.

Sir Percival y Sir Bors enterraron a Sir Galahad. Percival se dedicó desde entonces a una vida ermitaña y moriría después de un año. Fue Sir Bors quien regresó a Camelot y le contó al rey Arturo y a la reina cuanto había acontecido. El rey comprendió que al haberse acabado la búsqueda del Grial, ya no le quedaba mucho tiempo de vida a su reino.

El gobierno del rey Arturo entró pronto en franca decadencia. Ya la Orden no era tan gloriosa como antes. Las intrigas dentro de la corte comenzaban a desestabilizar la paz del reino. Una de estas intrigas ocasionó un hecho triste y que luego desencadenaría la guerra civil.

Sir Mordrer y Agravine tramaron una trampa a Sir Lancelot y la reina. Estos caballeros tenían desde hacía un buen tiempo deseos de adueñarse del poder y destronar o provocar la caida de Arturo. Encerraron pues a Lancelot y a la reina en un cuarto y luego exigieron a grandes voces y acompañados de un cuerpo de caballeros que salieran. Todo esto con la intención de demostrarle al rey de las relaciones adúlteras de la reina con su más querido caballero. Sir Lancelot abrió la puerta y dejó entrar a uno de los caballeros y la cerró rápidamente. Mató al caballero y luego volvió hacer lo mismo repetidas veces hasta que mató a trece caballeros. Entre ellos estaba Agravine. Entonces Mordred le informó a Arturo que había que apresar a Lancelot por traicionar al reino, pues estaba claro sus intenciones de destronarlo y quedarse con la reina. El destino de la reina seria la hoguera, pues era una pecadora. Los caballeros tomaron diferentes partidos. Algunos defendieron a Lancelot, otros seguían al lado de Arturo. El rey estaba confundido, no podía frenar la cruenta lucha. No quería creer lo de la traición de Guenevere, pero la matanza que había realizado Lancelot no le parecía justa. Sir Lancelot quería acabar con la lucha, pero tenía que detener a la gente de Mordred que intentaba quemar en la hoguera a Guenevere. Salvó a la reina, pero en la lucha tuvo que enfrentar a Sir Gareth y a Sir Gaheris, hermanos de Gawain, y les dió muerte.

En uno de los momentos de gran combate el rey cayó al suelo y Sir Bors que apoyaba a Sir Lancelot le dijo a éste: “Señor, si quiere lo mato y acabamos con esta lucha”. Sir Lancelot le dijo inmediatamente que no y ayudó al rey a subirse al caballo. Este episodio le dolió mucho, tanto a él como al rey. Lancelot le confió a Arturo la suerte de la reina, éste le prometió que sería respetada su vida.

Al final decidió irse al exilio hacia Francia. Sir Gawain juró perseguir al asesino de sus hermanos hasta matarlo. Se hizo acompañar del mismísimo Arturo para lograr su venganza, pero no podría satisfacer sus deseos, pues Lancelot lo derrotó en un fuerte duelo donde casi pierde la vida. Mientras todo esto sucedía, Mordred había informado oficialmente a todo el reino de la muerte del rey Arturo y se autoproclamó como su sucesor.
El rey Arturo partió entonces junto con Gawain y un gran ejército para recuperar el poder. En la primera batalla contra las fuerzas de Mordred, Sir Gawain cayó mortalmente herido. Sus últimas palabras fueron de arrepentimiento por no haberse dado cuenta a tiempo de la alta traición de Mordred y se confesó culpable de haber alejado al rey Arturo de Camelot para saciar su venganza. Escribió una carta corta a Lancelot donde le rogaba que regresara a Inglaterra y ayudara al rey a derrotar a los traidores. Luego de esto, murió.

La noche anterior a la última batalla contra Mordred, Arturo tuvo un sueño donde Gawain le decía que debía esperar a Lancelot para enfrentar a las fuerzas del traidor. Si no hacía esto, moriría junto a Mordred. El rey decidió entonces llegar a un acuerdo de paz con Mordred, para darle tiempo a que llegara Sir Lancelot. Mordred aceptó y se citaron un día para hacer oficial la firma del tratado de paz. En esta cita se hicieron acompañar los dos líderes de todo su ejército. El clima era tenso y un mal movimiento podía desencadenar la lucha. Fue la providencia la que ocasionó la desgracia: una serpiente mordió la pata de un caballo y el jinete sacó su espada para matarla. Esto fue entendido por el ejército contrario como una señal de guerra y se lanzaron todos ferozmente a la batalla. La mortandad fue increíble. Perdieron la vidamás de cien mil soldados. De las tropas de Arturo solo sobrevivió Sir Bevidere. Mordred quedó solo. El rey vio ante sí a su enemigo y dijo: “Ven vida, ven muerte!”. Y se lanzó, con Excalibur en la diestra, a matar a Mordred. Éste murió instantáneamente, pero Arturo cayó encima de la espada de su adversario y quedó a su vez muy mal herido.

Arturo quedó tirado en el suelo y recordó el mensaje que tenía escrito su espada en un lado: “Arrójame lejos”. Entonces llamó con voz débil a Sir Bevidere y le dijo: “lleva mi espada cerca del agua y arrójala lejos. Sir Bevidere tomó la espada pero no quiso deshacerse de ella y la escondió y le contó a Arturo que ya lo había hecho. El rey le preguntó que qué había pasado cuando la lanzó y Bevidere respondió que solo había visto a la espada entrar en el agua. Arturo lo reprendió y le dijo que era un mentiroso y le exigió que cumpliera su petición. Bevidere trató de engañar nuevamente al rey pero éste se enfadó lo suficiente como para convencerlo de que debía hacerlo. Al lanzar la espada al agua salió de su centro un misteriosso brazo desnudo el cual tomó la espada y se hundió con ella. El caballero quedó profundamente sorprendido y asustado por el fenómeno que acababa de ver. Al contárselo a Arturo, éste sintió alivio y dijo: “ahora, llévame a mi cerca del agua”.

Cuando llegaron a la orilla del lago, una balsa estaba esperandolos. En la balsa estaban tres reinas vestidas de luto, con sus rostros tapados por un velo negro. Sir Bevidere colocó a su rey en la balsa y con lágrimas enlos ojos se despidió de él. La balsa surcó las aguas y desapareció de la vista. Nunca se supo el destino del cuerpo de Arturo y mucho menos la identidad de las reinas que lo acompañaban en la balsa.

Días después,Sir Bevidere se encontró con una capilla, en la cual habían enterrado a un señor que habían traído tres misteriosas damas vestidas de negro. El noble caballero supuso que ese era el cuerpo de Arturo y decidió construir una capilla cerca y dedicarse a una vida ermitaña. Mientras todo eso había sucedido, Sir Lancelot se encaminaba a apoyar las fuerzas de Arturo. Pronto se encontró con la tumba de Gawain y se enteró de la muerte del rey. Se dirigió entonces hacia la capilla de Sir Bevidere donde se dedicaría hasta el fin de sus días a la vida ermitaña. Cuando murió la reina, poco después que su esposo, se trasladó su cuerpo a la capilla donde se suponía yacía el cadáver del rey Arturo.

El reino de Arturo había llegado a su fin. La anarquía reinaría un buen tiempo. La corte del rey Arturo y sus caballeros de la mesa redonda se convertirían en leyenda y nunca más volverían a coincidir hombres tan dignos con ideales tan puros en un mismo lugar y en una misma época.

El Metodo de la Kabala



Tomado de “La Kábala Mística”
Dion Fortune.


Hablando del método de la Cábala, uno de los antiguos Rabbis decía que si un ángel viniera a la Tierra tendría que tomar la forma humana para poder conversar con el Ser Humano. El curioso sistema simbólico que conocemos como Árbol de la Vida es una tentativa para poner en forma diagramática cada una de las fuerzas y factores del Universo Manifestado y el Alma Humana, para correlacionar una con otras y revelarlas como en un mapa, mostrando las posiciones relativas en que puede considerarse cada unidad y
las relaciones entre ellas. En pocas palabras, el Arbol de la Vida es un compendio de Ciencia, Filosofía, Psicología y Teología.
El estudiante de Cábala trabaja exactamente en forma opuesta a la del estudiante de Ciencias Naturales.
Este último se forma conceptos abstractos. Es innecesario decir que antes de que un concepto pueda ser analizado, es indispensable que haya sido compuesto. Alguien tiene que haber pensado primero en los principios que están resumidos en el símbolo que constituyen el objeto de la meditación del cabalista.

¿Quiénes fueron, pues, los primeros cabalistas que idearon ese plan? Los Rabbis están unánimemente de acuerdo en que fueron los ángeles. En otras palabras, que fueron seres pertenecientes a otro reino de la Creación de la humanidad quienes dieron al Pueblo Elegido su Cábala.
Para la mentalidad moderna esto puede parecer tan absurdo como el cuento de que los niños nacen debajo de las coles pero si estudiamos los muchos sistemas del misticismo que se conocen en la religión comparada, encontraremos que todos los iluminados están de acuerdo en ese punto. Todos los hombres y mujeres que hayan tenido una experiencia práctica de la vida espiritual nos dirán lo mismo, esto es, que han sido enseñados por Seres Divinos. Y seríamos muy tontos si negáramos el testimonio de tan numerosos testigos, especialmente si nosotros mismos no hemos tenido ninguna experiencia personal de los estados más elevados de la conciencia.
Algunos psicólogos nos dirán que los Angeles de los Cabalistas y los dioses y los Manús de otros sistemas (mitología, panteones, etc.) son nuestros propios complejos reprimidos.

Hay otros, de visión menos estrecha, que nos dirán que esos seres divinos son las capacidades latentes que existen en nosotros mismos. Para el místico devocional, este no es un punto que tiene importancia. El obtiene resultados, y eso es lo único que le importa. Pero el místico filosófico, el ocultista, piensa sobre la materia y llega a ciertas conclusiones. Sin embargo, estas conclusiones sólo pueden ser comprendidas cuando sabemos lo que quiere decir la realidad y podemos trazar una línea de demarcación definida entre lo subjetivo y lo objetivo. Cualquiera que esté familiarizado con los sistemas filosóficos convendrá que esto es pedir bastante.
Las escuelas indostánicas de metafísica tienen sistemas de filosofía muy detallados y complicados que tratan de definir estas ideas para que se pueda meditar sobre ellas, y aunque muchas generaciones de
videntes han dedicado toda su vida a esa tarea, los conceptos siguen siendo todavía tan abstractos que sólo después de seguir un larguísimo curso de la disciplina que en el Oriente se llama Yoga, puede la mente comprenderlos.
El cabalista se pone a la obra de una manera completamente distinta. Ni siquiera trata de elevar su mente en alas de la metafísica hasta el enrarecido aire de la realidad abstracta, sino que se formula un símbolo concreto que el ojo puede ver, para que él represente la realidad abstracta que la mentalidad humana no puede concebir aún.

Sigue exactamente los principios del álgebra. X representa una cantidad desconocida. Y la mitad de X, y Z representa algo que conocemos. Si entonces empezamos a experimentar con Y para encontrar su relación con Z, y en que proporción, pronto dejará de ser algo completamente desconocido; habremos aprendido por lo menos algo acerca de Y, y si somos lo suficientemente hábiles, al final podremos expresar a Y en término de Z, y, luego, podremos comenzar a comprender X.

Existen muchos símbolos que se emplean como objetos de meditación: la Cruz de la Cristiandad; los Dioses del Antiguo Egipto, los símbolos fálicos de otras creencias. Los no iniciados utilizaron estos símbolos como medios para concentrar la mente e introducir en ella ciertos pensamientos, evocando así otras ideas relacionadas con aquellos y estimulando determinados pensamientos. Sin embargo, el iniciado utiliza un sistema simbólico diferentemente; lo que usa como un Algebra mediante la cual podrá descubrir los secretos de las potencias desconocidas. En otras palabras, usa el símbolo como medio para guiar el pensamiento hacia lo Invisible o Incomprensible.

¿Cómo lo hace? Utilizando un símbolo compuesto, porque un símbolo que fuera una unidad aislada no serviría para su propósito. Al contemplar un símbolo compuesto como el Arbol de la Vida, observa que hay relaciones definidas entre sus distintas partes. De alguna de esas partes sabe algo; de otras puede intuir un poco, o quizás, para ponerlo en otras palabras, puede adivinar algo deduciéndolo de los principios primitivos. La mente salta así de algo conocido a algo desconocido, y, al hacerlo, atraviesa cierta distancia,
metafóricamente hablando. Es como un viajero que cruza el desierto conociendo la situación de dos oasis y hace una marcha forzada entre ambos. Jamás se habría atrevido a lanzarse al desierto partiendo del primer oasis, si no hubiera conocido la situación del otro; pero al final de su jornada no solamente conoce mucho más acerca de las características del segundo oasis, sino que también ha podido observar el terreno que se encuentra entre ambos. Y así, haciendo marchas forzadas entre oasis y oasis, adelante y atrás, a través del desierto, va explorándolo gradualmente. Sin embargo, el desierto es incapaz de sostener la vida.

Así ocurre también con el sistema de notación de la Cábala. Las cosas que ofrece no son pensables y, sin embargo, al ir de un símbolo a otro, se desenvuelve y piensa en ellos; y aunque tengamos que contentarnos con mirar como a través de un cristal empañado, sin embargo tenemos la esperanza de que, ultérrimamente, podremos ver las cosas cara a cara, porque la mente humana se desarrolla con el ejercicio, crece, se expande, y lo que al principio parece incomprensible como las matemáticas superiores lo son para un niño
que no puede ni sumar, finalmente se llega al punto en que se alcanza la plena realización. Pensando sobre una cosa nos formamos conceptos sobre ella.
Se dice que el pensamiento fue la consecuencia del lenguaje y no el lenguaje el resultado del pensamiento. Lo que las palabras son al pensamiento, son los símbolos a la intuición. Por curioso que pueda parecer, el símbolo siempre precede a la elucidación. Y por eso declaramos que la Cábala es un sistema en desenvolvimiento y no un monumento histórico.

Actualmente se puede extraer más de los símbolos cabalísticos que lo que era posible obtener en los tiempos de la antigua dispensación, porque nuestro contenido mental es muchísimo más rico en ideas. Por ejemplo, ¿cuánto más significa hoy el Sephirah Yesod, en el que operan las fuerzas del crecimiento y la reproducción, para el biólogo, que lo que significaba para el antiguo Rabbi? Todo lo que pertenece al crecimiento y la reproducción está resumido en la Esfera de la Luna. Pero esta Esfera, tal como se representa en el Arbol de la Vida, está situada en tal forma que tiene otros senderos que llevan a otros Sephiroth. Por tanto, el cabalista biólogo reconoce que debe hacer ciertas relaciones definidas entre las fuerzas resumidas en Yesod y las representadas por los símbolos asignados a esos senderos. Meditando sobre esos símbolos va obteniendo vislumbres de las revelaciones que no se le manifestarían al considerar solamente el aspecto material de las cosas. Y cuando llega al punto de elaborar esos vislumbres con el material de sus estudios, descubre que allí se encuentran ocultas importantísimas claves. De esta manera, en el Arbol de la Vida, una cosa lleva a la otra, y la explicación de las causas ocultas surge de las proporciones y relaciones existentes entre los varios símbolos individuales que componen este maravilloso jeroglífico sintético.

Cada símbolo, sin embargo, admite diferentes interpretaciones en los diferentes planos, y merced a sus asociaciones astrológicas puede ser asociado con los dioses de cualquier panteón, abriendo así nuevos y vastísimos campos de aplicación por los que la mente puede viajar incesantemente, pues cada símbolo conduce a otro en una ininterrumpida concatenación y asociación. Cada símbolo confirma a otro símbolo, de la misma manera que la unión de todas las ramas al unirse en un jeroglífico sintético, y cada uno de dichos símbolos es posible de interpretación en cualquier plano en que la mente esté operando.

Este maravilloso y omniabarcante jeroglífico del alma humana y del Universo, en virtud de su asociación lógica de símbolos, evoca imágenes en la mente; pero estas imágenes no se desenvuelven de cualquier manera, sino que siguen una línea de bien definidas asociaciones en la Mente Universal. El símbolo del Arbol de la Vida es a la Mente Universal lo que el sueño al Ego individual: un jeroglífico sintetizado de la subconsciencia para representar las fuerzas ocultas.
El Universo, en realidad, es una forma mental proyectada por la mente de Dios. El Arbol Cabalístico puede ser comparado a una imagen onírica que surgiera de la subconsciencia de Dios y dramatizara el contenido subconsciente de la actividad mental del Logos. El Arbol de la Vida es la representación simbólica de la materia prima de la conciencia divina y de los procesos merced a los cuales el Universo vino a la existencia.

Sin embargo, el Arbol no solamente se aplica al Macrocosmos sino también al Microcosmos, el que, como saben todos los ocultistas, no es más que una replica del primero, en miniatura. Por este motivo es posible la adivinación. Este arte tan mal interpretado y profanado tiene como base filosófica el sistema de correspondencias representado por los símbolos. Las correspondencias entre el alma del hombre y el Universo no son arbitrarias, sino que surgen de identidades en desenvolvimiento. Ciertos aspectos de la ciencia se desarrollan en respuesta a ciertas fases de la evolución, y, por consiguiente, involucran los mismos principios, reaccionando, por tanto, a las mismas influencias. El alma del ser humano es como un lago que estuviera en comunicación con el mar por un canal subterráneo. Aunque según todas las apariencias visibles el lago está rodeado de tierra y encerrado por ella, sin embargo, su nivel suba o baja de acuerdo con el flujo y reflujo del mar, a causa de esa comunicación subterránea. Y así pasa igualmente con la conciencia humana. Existe una conexión entre cada alma individual y el Alma Universal, profundamente oculta en las honduras de la subconsciencia, y, por consiguiente, participamos del flujo y reflujo de las mareas cósmicas.

Cada símbolo del Arbol representa una fuerza cósmica o un factor. Cada vez que la mente se concentra en él, se pone en contacto con esa fuerza. En otras palabras, se crea un canal superficial entre la mente consciente del individuo y la fuerza o factor particular del alma universal, y por este canal superficial consciente pasan las aguas del Océano a las del lago. El aspirante que utiliza el Arbol de la Vida como símbolo de sus meditaciones va estableciendo punto por punto la unión entre su alma y el Alma Universal. El resultado inmediato es un tremendo influjo de energías en el alma individual; y justamente éste es el
que confiere los poderes mágicos.

Pero así como el Universo debe ser gobernado por Dios, así también la compleja alma humana debe ser gobernada por su dios: el Espíritu del hombre. El Yo Superior tiene que dominar su universo, pues de lo contrario se produciría un desequilibrio energético: cada factor regiría su propio aspecto y se produciría la guerra entre ellos. Entonces tendríamos un gobierno de los Reyes de Edom, cuyos reinos eran las fuerzas desorbitadas.
Es así como vemos en el Arbol de la Vida un jeroglífico del alma del ser humano y del Universo; y en las leyendas asociadas con él está la historia de la Evolución del Alma y el Sendero de la Iniciación.