lunes, julio 22, 2013

Las 3 Definiciones Tántricas


1.- Se CONSCIENTE el mayor tiempo posible. "La Inconsciencia", propicia acciones y comportamientos que generan Karma. Las acciones en conciencia y en torno a nuestra intención nos generan Dharma. Se consciente de tu unicidad, no estés dividido se uno, pensamientos, acciones y emociones, se un cristo!!!

2- Se SELECTIVO Aléjate de personas que sólo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. No seas tu quien reciba su basura, procura que no sea en tu mente y menos en tu corazón su receptor.
Aléjate de los "encantadores de serpientes" que te hacen perder energía dándote atajos y pistas falsas, en la búsqueda de tu intención y solo te distraen de tu verdadera trascendencia. Existe algo que se llama la "Ley de 3".
Elimina en lo posible y delega aquellas tareas que no te causan placer y trascendencia y dedica tu tiempo a hacer las que sí disfrutas. Aunque no debes de huir de responsabilidades y no todo el tiempo es factible, muchas veces, seguimos perdiendo tiempo en nimiedades y abandonando lo verdaderamente significante en nuestras vidas.

3.-Se LIBRE, vive y entiende claramente conforme el principio del "Libre Albedrío", aplícalo en ti y en todo lo que te rodea, no es solo tu libre albedrío, respeta en tus decisiones el "Libre Albedrío" de quienes te rodean.
Cumple tus promesas o serás presa de la culpa y de los depredadores. Siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida; aprende a decir "NO" a tiempo y rara vez faltaras a tus palabras.
Estar conectados a tu esencia e individualidad divina desde el amor es la fuente más grande de energía, mientras que los miedos, el rencor, los celos y la ira nos vacían.
Enfócate en el presente, vivir en el pasado o vivir en el futuro, solo te sustraen de la experiencia del aquí y ahora.

jueves, julio 18, 2013

Qué es el Coaching Ontológico?

Ana Beatriz Aventin
Coach Ontológico

Tener buenas relaciones, un óptimo trabajo, buena salud, sentir los placeres de la vida, ser respetados, queridos… es el deseo de toda persona. Analiza y hazte estas preguntas con cariño:

Qué te impide alcanzarlos?
Qué necesitas para ser feliz?
Qué trabajo te gustaría tener?
Qué relaciones sociales son las que te llenan?
Qué sueños deseas alcanzar?
Acaso sabes si puedes o no puedes?
Tienes trazado un plan para lograrlo?

El COACHING te ayuda a encontrar las respuestas adecuadas a estas preguntas, definir claramente lo que queremos, es decir, nuestros objetivos, respetando nuestra manera de pensar, y sobre todo trazando un para alcanzarlo, en el camino crecerán tus habilidades innatas y adquirirás otras nuevas. Es una disciplina que aporta una manera diferente de interpretar a los seres humanos, su modo de relacionarse, de actuar y de alcanzar objetivos para si mismos, para su empresa y para la sociedad. Nos ayuda a hacer “cambios” para conseguir aquello que soñamos o que entendemos que nos hará felices. Eso es el COACHING.

“Caminar hacia nuestros sueños, con paso firme y con un plan bien estructurado, Aprovechando nuestras habilidades y adquiriendo otras nuevas. Rompiendo con los hábitos y creencias que nos hacen pensar que no podemos alcanzarlos”.

Tiene con fin acrecentar la capacidad de logro de las personas y equipos de trabajo, es el arte de trabajar con los demás para que ellos obtengan resultados extraordinarios y optimicen su desempeño. El Coach asiste en el aprendizaje de nuevas maneras de ser y de hacer, necesarias para generar el cambio paradigmático o cultural que permita lograr aquellas metas que antes parecían imposibles. El Coach colabora con el Coache, (Cliente), potenciando sus capacidades mediante conversaciones desafiantes, explorando retos y obstáculos, para así diseñar un futuro diferente.

lunes, julio 15, 2013

La Ecología Emocional... Más allá de la Inteligencia Emocional.

Mercè Conangla y Jaume Soler

Mercè Conangla y Jaume Soler han dado a conocer el concepto de “ecología emocional”, fruto de muchos años de trabajo, mediante una serie de libros publicados por Amat Editorial. El éxito los ha convertido en dos de los autores españoles más destacados del área del autoconocimiento y de la psicología personal, con más de 50.000 ejemplares vendidos.

¿Qué es la ecología emocional?
Así definen Mercè Conangla y Jaume Soler, dos especialistas en inteligencia emocional y con una amplísima experiencia profesional en el tratamiento y la orientación psicológica, los principios de la “ecología emocional”. Para ellos,
buena parte de los conflictos de las personas en el mundo actual tienen un paralelismo con los problemas ecológicos. Al igual que se hace un mal uso de los recursos naturales, el hombre está utilizando de forma incorrecta sus propios
recursos: las emociones. Pero, para Conangla y Soler, hay caminos para volver a ser “ecológico” y alcanzar la armonía con uno mismo y con las personas que le rodean: familia, hijos, pareja, amigos, sociedad...
Todos los sentimientos e impulsos humanos, de la pasión al odio pasando por la ansiedad, pueden ser gestionados de forma adaptativa e inteligente.
El primer paso es saber qué nos está pasando: existen unas leyes de la “ecología emocional”, semejantes a las leyes naturales, que ayudan a entender mejor nuestra dimensión emocional y relacional. Conangla y Soler afirman que si bien no elegimos lo que sentimos, sí que somos responsables de las acciones que se derivan de cómo canalizamos nuestra energía emocional. Si aprendemos a gestionar ecológicamente nuestra emociones será posible transformar situaciones aparentemente negativas como la soledad o el fracaso sentimental en oportunidades para crecer, superarnos y caminar hacia la felicidad.

“El ser humano lleva millones de años viviendo en el planeta Tierra. La mayor parte del tiempo la relación con su mundo afectivo, de forma similar a su relación con el medio externo, no ha sido demasiado equilibrada. Tenemos muchos indicios de ello: insatisfacción, insomnio, irritabilidad, represión, explosiones emocionales, fatiga, estrés y enfermedades psíquicas. También tenemos muchos signos de desequilibrio social que lo indican: la violencia y agresividad de unos contra otros,la falta de solidaridad entre los seres que compartimos el planeta, las prisas, la tensión, el egoísmo, los sentimientos generales de soledad y de infelicidad, y tantas otras señales que nos llevan a pensar que estamos realizando una gestión incorrecta
de nuestro mundo emocional, de forma similar a la que estamos haciendo con los
recursos del planeta.”

Atlas de la ecología emocional

Los conceptos básicos:

ECOLOGIA EMOCIONAL:
Es el arte de gestionar nuestra emociones de tal forma que la energía que éstas generan sea dirigida a nuestro crecimiento personal, a la mejora de nuestra relaciones interpersonales y a la construcción de un mundo más armónico y solidario:

�� Abono emocional (o vitaminas emocionales):
Ayudan a crecer y ayudan a vivir. Proporcionan nutrientes y energía emocional: agradecimiento, felicitaciones, sonrisas, abrazos, caricias, ternura...

�� Agujero en la capa de ozono:
Pérdida de protección en nuestro interior que hace recibamos algunos estímulos sin protección ni filtro alguno. Por ejemplo, juicios de valor, críticas, susceptibilidades...

�� Biodegradable:
Emociones que hay que permitir que cambien, evolucionen o desaparezcan. En cambio, las “no biodegradables” pueden llegar a envenenarnos.

�� Cartografía emocional.
El mapa mental del mundo que utilizamos como guía en la vida diaria. Información con carga afectiva que señala zonas de peligro, de exploración, rutas adecuadas… Contiene la memoria emocional

�� Contaminación:
Afectos en mal estado, como el mal humor, irritación, enojo, desánimo, el rencor o el resentimiento. Se contagian y contaminan el clima emocional global.

�� Conservas emocionales:
Situaciones agradables cuyo recuerdo podemos guardar para evocarlo cuando lleguen los malos tiempos.

�� Desierto:
Momento emocional en el que uno se siente en tierra yerma, solo y sin recursos.

�� Efecto invernadero y lluvia ácida:
Emitimos partículas tóxicas y contaminantes que acaban rebotándonos en forma de lluvia ácida reduciendo a cenizas nuestra vida interior: El mal humor, las agresiones, el rencor, la envidia, los celos, la crítica constante, la queja, el
victimismo, la tendencia a señalar siempre los defectos de los demás...

�� Energía emocional:
Es el combustible que nos ayuda a vivir (auto motivación, alegría, amor, ternura...).

�� Reciclaje:
Transformación de un sentimiento que da la oportunidad de evolucionar y descubrir nuevas posibilidades de nuestro interior. Los celos pueden ser una oportunidad para detectar puntos de mejora y transformarse en más autonomía y seguridad; la envidia, en solidaridad y generosidad; la ira, en energía positiva...

�� Reservas naturales y espacios protegidos:
Espacios de intimidad reservados a nosotros mismos. Nos ayudan a respirar y a disfrutar de una mejor calidad de vida. Deben expandirse a medida que crecemos.
Las leyes de la ecología emocional:

1- Ley de la diversidad y riqueza de afectos:
La vida natural depende de su diversidad y riqueza. (Todos los afectos son necesarios.)

2- Ley de la interdependencia afectiva:
Toda las formas de vida dependen entre sí. (Somos sistemas de energía abiertos y nadie es emocionalmente autosuficiente. Todo lo bueno que hacemos tiene un impacto positivo en el Universo, lo desadaptativo perjudica a todos)

3- Ley de la gestión ecológica de los recursos afectivos:
Todos los seres vivos y todos los recursos son limitados. (Hay que hacer una buena gestión de los afectos. Su mala gestión puede acabar agotándonos y destruyéndonos).

Las 7 leyes de la gestión ecológica de las relaciones:

1- Ley de la autonomía: Ayúdate a ti mismo y los demás te ayudarán.
2- Ley de la prevención de dependencias: No hagas por los demás aquello que ellos pueden hacer por sí mismos.
3- Ley del boomerang: Todo lo que haces a los demás, también te lo haces a ti mismo.
4- Ley del reconocimiento de la individualidad y la diferencia: No hagas a los demás aquello que quieres para ti, pueden tener gustos diferentes.
5- Ley de la moralidad natural: No hagas a los demás aquello que no quieres que te hagan a ti.
6- Ley de la auto aplicación previa: No podrás hacer ni dar a los demás aquello que no eres capaz de hacer ni darte a ti mismo.
7- Ley de la limpieza relacional: Tenemos el deber de hacer limpieza de las relaciones que son ficticias, insanas y que no nos permiten crecer como personas.

domingo, junio 30, 2013

Fundamentos del Feng Shui




El Tao son las conexiones.
El Ying y el Yang: es el equilibrio entre los opuestos.
El Chi es la energia y las percepciones.
Los cinco elementos: son los materiales, las formas y las actividades.
El Ba-Gua: son las direcciones.


El tao constituye un proceso y un principio que vincula al hombre con el universo. los chinos tienen un dicho "todo está de acuerdo con el tao". El tao es el camino, la senda.
Allí donde miremos podremos observar signos de cambio: las estaciones del año, el vecindario, nuestro cuerpo, nuestro estado de animo o nuestras emociones. Por consiguiente nuestro entorno no sólo está vivo e interrelacionado con el espacio físico en el que está ubicado sino que además se halla sometido a constantes cambios.
Yin y Yang: son dos fuerzas primordiales que gobiernan el universo. se trata de dos opuestos que se complementan y juntos constituyen todos los aspectos de la vida y la materia.

Yin: tierra, sombra, oscuridad, es pasivo, etc.
Estar, dormitorio, baño, templos, hospitales, etc.

Yang: cielo, luz, actividad, cálido, duro.
Cocina, escritorio, estadio, discoteca, teatro, oficina, etc.

Pero cuando se juntan son la armonía, que es el tao.

Dependen el uno del otro, sin calor no hay frío, sin nuevo no hay viejo, etc.
El yin existe dentro del yang y viceversa.
Las formas, los materiales y los colores de los objetos que cada uno coloca en su casa hacen que la energía chi sea más yin o más yang.
El chi se encuentra en el cuerpo humano, en las plantas o en las construcciones, pero una parte de él fluye constantemente desde y hacia otras fuentes de energía. La energía chi personal de cada uno siempre está combinada con la energía chi del entorno.
La energía chi que uno recibe del medio ambiente influye sobre el estado de animo, las emociones, la energía física y circunstancialmente sobre la salud. La energía chi se desplaza por el medio ambiente a través del viento, del agua, de la energía solar, de la luz y del sonido.
Algunos sitios dan la sensación de ser radiantes y alegres, otros parecen fríos, húmedos. Todas estas son características del chi de la casa.
El buen fluir del chi en una vivienda mejora el chi de los ocupantes. Por ejemplo, si tres o más puertas se encuentran alineadas una tras otra, expulsarán el chi con mayor facilidad pero si colocamos un carillón de viento estratégicamente colgado moderará el flujo de energía chi.
Por otra parte es preciso cuidarse del chi opresivo y encerrado de un pasillo oscuro y angosto porque puede inhibir las posibilidades de sus moradores de hallar éxito en la vida y en le trabajo. El uso adecuado de luces y espejos despejará simbólicamente el espacio.

Energía chi desfavorable

Algunas situaciones producen tipos indeseables de chi, causan problemas a sus ocupantes y hasta enfermedades físicas o mentales. Por ejemplo, el chi caótico reinante en un armario ropero abarrotado y en desorden se transmite a toda la casa y puede provocar vibraciones negativas en todo el lugar.

• El chi negativo: algunas construcciones y materiales de decoración ejercen un efecto negativo sobre la energía chi: las fibras sintéticas, los materiales para construcción sintéticos, la iluminación artificial y el aire acondicionado. Todas estas cosas suman chi artificial que influye en forma negativa sobre el chi de sus ocupantes.

• Chi estancado: la energía que se desplaza con lentitud y la estancada se originan en los rincones oscuros, en las habitaciones desordenadas y con humedad.

• Chi de flujo rápido: la energía chi que se desplaza con rapidez en línea recta puede desestabilizar el flujo de un edificio entero, por lo que deben evitarse los pasillos largos, los senderos rectos o varios objetos ubicados en línea recta.
La energía chi de flujo rápido dirigida hacia una persona, puede quitarle parte de su propia energía chi, provocando que se sienta insegura o baja presión

viernes, junio 28, 2013

El Enigma de la Reina Hatshepsut


Esta mujer fue hace 3.500 años la persona más poderosa del mundo. Se atrevió a titularse esposa e hija de Dios y gobernó Egipto 20 años, dejando grandiosas obras arquitectónicas.

Las tierras del Nilo emergían un año más después de la inundación, resucitando de nuevo tras la muerte, y los brotes de cereal comenzaban a aparecer en la tierra húmeda. Amanecía un día especial para Hatshepsut, el primero de los cinco del Heb-sed la Fiesta de Jubileo, destinada a celebrar su reinado y renovar sus fuerzas, al igual que el Nilo volvía a crear cada año el mundo.

El quinto día del ritual se disparaban cuatro flechas al aire, una dirigida a cada punto cardinal, Norte, Sur, Este y Oeste, señalando su poder sobre los cuatro confines del país más poderoso, culto y avanzado del momento. Llevaba años preparando este día, vigilando la talla de su obelisco y reconstruyendo el templo de Karnak, que su amado padre Tutmosis I había comenzado a dotar de la riqueza y la belleza que merece el dios Amón. Se hicieron bajo las órdenes de Tutmosis cuatro gigantescos obeliscos con las puntas de oro reflejando el sol. También ella había mandado realizar la Capilla Roja recubierta de, el único metal que merece acercarse al lugar donde se guarda la imagen de dios, con su barca procesional. Thuty, el mejor artista del momento, fue el encargado de esculpir la magnífica barca "revestida de oro, para que ilumine con. sus destellos las Dos Tierras".
La emoción y el fervor místico inundaba su cuerpo de hija de dios, , mientras vestía las ropas rituales; y un cierto cansancio anidaba en un punto de su pecho. Era propio de su segunda naturaleza, la de una mujer de 35 años, abrumada por 15 años en el poder y sorprendida de su propia insólita historia. Porque, a pesar de su falsa barba y de sus cetros propios de faraón, ella era una mujer y como tal se creía imperfecta y secundaria. ¿Qué extraños designios la habían llevado a ocupar un lugar sólo reservado a los hombres?
Sí, es extremadamente inusual que una mujer asuma la función real en el Egipto antiguo. Sobre la persona de Hatshepsut confluyen una serie de circunstancias que hacen posible esa anómala situación, dice José Ramón Pérez Accino, un español profesor de Egiptología en el Birkbeck College de la Universidad de Londres.
El hecho era tan extraño en aquella civilización, que son pocos los casos que se conocen. Entre ellos, los de Nitocris, Sobeknefrure y Cleopatra. De la reina Nitocris no existen rastros arqueológicos, aunque sí figura en la lista de monarcas del Imperio Antiguo. Hay referencias de los historiadores Manetho y Herodoto a su "cutis claro y sus sonrosadas mejillas", y leyendas que la identifican con Rodophis, una cortesana que vivió el cuento de Cenicienta cuando un ave robó su sandalia mientras se estaba bañando y la dejó caer en el regazo rey de Menfis, que buscó hasta encontrar a la poseedora del delicado pie que había calzado la zapatilla. Pero también se la relacionó con una malvada Rhodophis, cuyo espíritu ronda desnudo la piramide de Gizeh, llevando a la perdición a quien se prenda de su belleza. Si tuviera el carácter de la pérfida, puede que fuera cierta la legendaria venganza de Nitocris por la muerte de su marido. Herodoto contaba que sentó a la mesa a los asesinos y mandó inundar la sala donde se disponían a deleitar un banquete. Luego Nitocris suicidó arrojándose a brasas dientes.

Las mujeres reinaron sólo en épocas de crisis

Tanto Nitocris como Sobeknefrure y Cleopatra, ocuparon el poder en Egipto en épocas de crisis y las dos primeras duraron muy poco tiempo (dos y cuatro años respectivamente).
Por otro lado Sobeknefrure, que no se sabe si era hermana o esposa de Amenemhat IV, parece haber sido una monarca discreta y prudente y nunca se colgó la barba de faraón.

Hatshepsut era distinta y, al rememorar su vida aquel primer día de la Fiesta de Jubileo, no podía menos que maravillarse de su propia biografía. Uno de sus recuerdos más vívidos era aquel día en Karnak que, con nueve años y acompañada de su madre Ahmes, del visir Ineni y de los hermanos que nunca llegaron a crecer, vieron llegar a su padre, que volvía victorioso después de un año de guerra. Uno de los jefes del ejército, el almirante Ahmose, describió el paseo del faraón en barco por el Nilo, con el cuerpo del vil príncipe nubio enemigo colgado boca a abajo, atravesado el pecho por una flecha disparada por él mismo.
Tras aquella demostración del poder y el valor de Tutmosis I, la bondadosa nodriza Inet, una auténtica madre para Hatshepsut, se llevó a todos los jovencitos de cabeza rapada a la escuela del templo de Amón, donde los sacerdotes los educaban, junto a otros niños de la corte. Allí, Hatshepsut copiaba y memorizaba doctrinas y era instruida en el culto religioso, lo que completaba las enseñanzas de protocolo, administración y buenos modales seguramente impartidas por su madre Ahmes. Hatshepsut se había enfrentado a la realidad desde niña. A sus 12 años ya habían muerto sus dos hermanos menores y el mayor y heredero del trono. Ella era la única hija viva de Tutmosis I y Ahmes y tenía la desgracia de haber nacido mujer. Por eso, Tutmosis nombró como heredero a un hermanastro de Hatshepsut, el hijo que había tenido con la concubina probablemente de sangre real Mutnofret, y se lo dio a ella por esposo. Debía reinar con el nombre de Tutmosis II y a Hatshepsut le quedaban los títulos de Hija del Rey, Hermana del Rey, Esposa del Rey y Gran Esposa del Rey. "En Egipto no existía el concepto de reina, sino el de gran esposa real, que convivía con el faraón junto a otras esposas reales que no son grandes, y a las que en ocasiones se las llama concubinas"

Coronan rey a su hermanastro Tutmosis II

Los títulos que recibía la adolescente Hatshepsut coincidían con el significado de su nombre: "la más noble de las damas". Y si son realmente biográficos los relieves del templo de Deir-el Bahari que ella mandó después construir, había acudido con su padre -¿como una aprendiza?- a algunos ritos religiosos que se desarrollaban en los templos desperdigados por el Nilo.
La muerte de Tutmosis I hacia el 1483 a. de C. fue el único hecho desgraciado de aquella época. Tutmosis II fue coronado inmediatamente y recibió los nombres de "el Horus Viviente, el Dios Bueno, el Hijo de Ra, el Gran Dios, el Señor del Horizonte, el Rey del Alto y del Bajo Egipto". No todos estaban conformes, las sublevaciones nubias en el sur del país habían sido e iban a ser constantes. El faraón envió sus tropas a reprimir las ansias independentistas, pero, al contrario de su padre, no se puso al frente de ellas. ¿Se lo impidió tal vez una precaria salud? ¿Qué circunstancia impulsaba a Tutmosis II a no actuar como sus predecesores y sucesores?
En esta época, Hatshepsut "parece que fue una mujer de comportamiento modesto y totalmente convencional, aceptó los títulos y dejó que la retrataran prestando el debido apoyo propio de una esposa a su maridó", escribe Joyce Tuldesley en su libro Hijas de Isis. Mientras la figura de Tutmosis II quedaba muy desdibujada, su esposa, fértil como las tierras que baña el Nilo, cumplió pronto su principal obligación de tener hijos. Sólo había un problema: que los dos retoños que nacieron también eran mujeres, Neferure y Meritra-Hatshepsut. De nuevo el sexo femenino aparecía como una maldición en su vida y no puso objeción a que Tutmosis II nombrara su heredero a un pequeñísimo infante también llamado Tutmosis, que era hijo suyo con la concubina Isis. Pero nada sucedió como estaba previsto porque había alguien muy especial en aquella familia: ella.
Al final del segundo año, Hatshepsut empezó a acaparar poder. Ineni lo contó así: "Tutmosís II se dirigió al cielo y se unió con los dioses. Su hijo se erigió en su lugar como rey del Doble País. Reinó sobre el trono de quien lo engendró. Su hermana, la Esposa Divina Hatshepsut, dirigía los asuntos del país de acuerdo con su propia voluntad".

Retratada con ropas de hombre

"Su toma del poder fue tanto un acto de ambición personal como un mecanismo de defensa dinástica.
Para Hatshepsut, ella era el único rey auténtico por derecho de sangre, descendiente directa de Amón. Tutmosis III, en cambio, era sólo un bastardo, a quien la ley sólo podía hacer rey secundario."
El país caía rendido a los pies de alguien que no ocultaba su sexo, pero que se hacía retratar con ropas de hombre y barba de faraón. Y para que todos supieran quién era, adoptó el nombre real de Maatkare. El maat significaba para los egipcios la idea de la estabilidad, la justicia y la verdad. El faraón era precisamente el encargado de velar para que el desorden, en permanente acecho, no destruyera el maat. El faraón, un auténtico dios en la tierra que poseía los principios masculino y femenino en sí mismo, no podía ser otra cosa que un hombre, aunque ninguna ley escrita lo dijera.
Fue excepcional el hecho de que Hatshepsut se autotitulara Maatkare y de que escribiera: "Soy en verdad su hija -la del dios padre Amón-, que le sirve y conoce lo que él ordena". "Las razones hay que buscarlas en el hecho de que Tutmosis I es el iniciador de una nueva tradición dinástica que su hija se ve obligada a continuar tras su muerte y la de su medio hermano y marido. El hecho de que ella desempeñara el cargo sacerdotal de esposa del dios, depositaria de cieta legitimidad religiosa es fundamental.
Algunos de sus coetáneos la odiaban tachándola de ambiciosa, pero también obtuvo apoyos; los sacerdotes del templo le agradecieron que elevara a Amón sobre otros dioses, y en la corte, su incondicional Hapuseneb relevó al anciano INEN. De todos los que la rodeaban, hubo alguien especial. Se llamaba Senenmut y, a pesar de no ser aristócrata, llegó a Superintendente de los Aposentos Privados, Jefe de los Trabajos Reales, Administrador de la Reina, Padre de la Hija Real Neferure y una docena de cargos más
.
Senenmut pudo ser su amante

¿Fue de verdad el compañero en la vida real de una mujer que estaba desposada con dios? Nunca lo sabremos porque habría sido necesario entrar en su alcoba, pero es bastante probable que el favorito fuera su amante. Hatshepsut debía guardar oculta su naturaleza humana, pero Senenmut no era tan discreto, se responsabilizó de la construcción de los monumentos más importantes de Tebas aunque no era arquitecto, fue el tutor de su hija mayor Neferure, se edificó una tumba junto a la de Hatshepsut y tuvo la "osada decisión de decorar el techo con motivos astronómicos, aunque sólo los reyes tenían el derecho de usar la iconografía astral", escribe Begoña del Casal en su libro Hatshepsut, la primogénita del dios Amón.
La situación durante la Fiesta de Jubileo no dejaba de ser chocante. Mientras ella se vestía para ser Confirmada como faraona, tenía presente que el joven Tutmosis III, su sobrino e hijastro, también era el faraón. Y existía una joven, su hija Neferure, que además de prometida de Tutmosis III, podría heredar el trono de ella. Los que tildaban de ambiciosa a Hatshepsut decían que Tutmosis III odiaba a su tía regente. Sin embargo, podría haberla relevado de su puesto cuando ya tenía la edad suficiente para gobernar solo y no lo hizo. "Mi opinión es que Tutmosis III no la vio como rival dice esto sucedió 20 años más tarde. Y además de huellas arquitectónicas indelebles Hatshepsut dejó a las civilizaciones posteriores la idea de que no hay nada imposible, ya que una mujer, hace 3.500 años, pudo llegar a ser dios.

martes, junio 25, 2013

La Recompensa del Desierto

Hace mucho tiempo había un joven comerciante llamado Kirzai, cuyos negocios lo obligaron a viajar un día al pueblo de Tchigan, situado a doscientos kilómetros de distancia. Por lo común, el habría tomado la ruta que seguía el borde de las montañas, lo que le habría permitido hacer la mayor parte del viaje protegido del sol.
Pero en esta ocasión, Kirzai sufría la presión del tiempo. Era urgente que llegara a Tchigan lo mas pronto posible, de modo que decidió tomar el camino directo a través del desierto de Sry Darya. El desierto de Sry Darya es conocido por la intensidad de su sol y muy pocos se atreven a correr el riesgo de cruzarlo. No obstante, Kirzai dio de beber a su camello, lleno sus alforjas y emprendió el viaje.
Varias horas después de partir empezó a levantarse el viento del desierto. Kirzai refunfuño para sus adentros y apuro el paso del camello. De repente se detuvo, estupefacto. A unos cien metros delante de el se levanto un gigantesco remolino de viento. Kirzai nunca había visto nada semejante. El remolino arrojaba todo en derredor de una extraña luz purpúrea y hasta el color de la arena había cambiado. Kirzai titubeó. ¿Debía hacer un largo rodeo a fin de evitar esa extraña aparición o debía seguir siempre derecho? Kirzai tenia mucha prisa, sentía que no disponía de tiempo para tomar el camino más lento, de modo que agachó la cabeza, encorvó los hombros y avanzó.
Para su sorpresa, en el momento en que penetró en la tormenta todo se volvió mucho más calmo. El viento no azotaba ya con tanta fuerza contra su cara. Se sintió contento de haber tomado la decisión correcta. Pero de pronto se vio obligado a detenerse otra vez. Un poco más adelante, un hombre yacía estirado sobre el suelo junto a su camello acuclillado. Kirzai desmonto de inmediato para ver que pasaba. La cabeza del hombre estaba envuelta en una chalina, pero Kirzai vio que era viejo. El hombre abrió los ojos, miró con atención a Kirzai durante un instante y después habló con un susurro ronco.
-¿Eres .... tú? Kirzai rió y sacudió la cabeza. -¿Qué? ¡No me digas que sabes quien soy! ¿Mi fama se ha extendido hasta el desierto de Sry Darya? Pero tu anciano, ¿quién eres? El hombre no dijo nada. -De todos modos -continuó Kirzai- , Tú no estas bien. ¿Adonde vas? -A Givah -suspiró el viejo-, pero no tengo más agua.
Kirzai reflexionó. Sin duda podía compartir un poco de su agua con el anciano, pero si lo hacia se arriesgaba a quedarse sin agua él mismo. Sin embargo, no podía dejarlo así. No se puede dejar morir a un hombre sin echar una mirada atrás. "Al diablo con mis planes -pensó Kirzai- , sólo necesito encontrar mi camino hasta el sendero que corre a lo largo de las montañas, en caso de necesitar más agua. ¡Una vida humana vale mucho más que un compromiso de negocios!" Ayudó al viejo a tomar un poco de agua, llenó una de sus cantimploras y después lo ayudó a montar su camello.
-Sigue derecho por ese camino -le recomendó mientras apuntaba con el dedo- y en dos horas estarás en Givah. El anciano hizo una señal de agradecimiento con las manos y antes de irse miró un largo rato a Kirzai y pronunció estas extrañas palabras: -Algún día el desierto te recompensará. Entonces acicateo a su camello en la dirección que Kirzai le había indicado. Kirzai continuó su viaje. La oportunidad que lo esperaba en Tchigan sin duda estaba perdida, pero se sentía en paz consigo mismo.
Paso el tiempo. Treinta años después, los negocios llevan a viajar a Kirzai de continuo de una parte a otra entre Givah y Tchigan. No se había hecho rico, pero lo que ganaba era suficiente para proporcionar una buena vida a su familia. Kirzai no pedía mas que eso.
Un día, mientras vendía cueros en la plaza del mercado de Tchigan, se enteró de que su hijo estaba enfermo de gravedad. Era urgente que fuera a verlo de inmediato. Kirzai no vacilo. Recordó el atajo a través del desierto que había tomado treinta años atrás. Dio agua a su camello, llenó sus cantimploras y partió.
A lo largo del camino libró una batalla contra el tiempo, azuzando sin cesar a su camello. No se detuvo ni disminuyo la marcha mientras bebía agua, y por esas razón ocurrió el accidente. La cantimplora se le cayo de pronto de las manos y antes que pudiera bajarse para recuperarla, el agua desapareció en la arena. Kirzai profirió una maldición. Con una sola cantimplora llena era imposible cruzar el desierto. Pero al pensar en su hijo, el viejo se obligo a seguir adelante.
-¡Tengo que hacerlo! ¡Lo haré!
El sol del desierto de Sry Darya es despiadado. Le importa poco por qué o para qué fines un hombre trata de desafiar sus rayos, arde inexorablemente siempre con la misma fuerza e intensidad. Kirzai pronto comprendió que había cometido un gran error. Se le resecó la lengua y la piel le quemaba. La única cantimplora restante ya estaba vacía. Y ahora, para su desazón, vio que empezaba una tormenta de arena. Kirzai se envolvió la cabeza con su chalina, cerro los ojos y dejo que el camello lo llevara adelante a donde fuera. Ya no era conciente de nada. Un gigantesco remolino de viento se levantó frente a él. Despedía una suave luz purpúrea, pero Kirzai seguía inconsciente y no vio nada. Su camello entró en el remolino de viento, avanzó unos pocos pasos y entonces, en forma abrupta, se sentó. Kirzai cayo al suelo. "Estoy terminado -pensó- ¡Mi hijo nunca volverá a verme!"
De repente, sin embargo, dio un grito de alegría. Un hombre montado en un camello avanzaba hacia él. Pero cuanto más se acercaba el hombre, tanto más la alegría de Kirzai se convertía en estupefacción. Este hombre que ahora desmontaba de su camello .... ¡Kirzai lo conocía! Reconoció su propio rostro juvenil, sus ropas .... ¡y hasta el camello que montaba! Un camello que el mismo había comprado por dos valiosos jarrones muchos años antes.
Kirzai estaba seguro: ¡ el joven que venia a ayudarlo era él mismo ! ¡ Era el mismo Kirzai tal como era treinta años antes !
-¿Eres .... tú? -balbuceo Kirzai con un susurro ronco. El joven lo miro y rió. -¿Qué? ¡No me digas que sabes quien soy! ¿Mi fama se ha extendido hasta el desierto de Sry Darya? Pero tú, anciano, ¿quién eres? Kirzai no contestó. No sabia que hacer. ¿Debía decirle al joven quien era, o no decir nada? Mientras tanto el joven continuo: -De todos modos, tú no estas bien. ¿Adonde vas?
-A Givah -respondió Kirzai-. Pero no tengo mas agua.
Kirzai vio que el joven reflexionaba en silencio acerca de la situación y supo con exactitud lo que pasaba por su mente: ¿debía ayudar a Kirzai o continuar para atender sus propios asuntos? Pero Kirzai también supo cual seria la decisión y sonrió al observar que el joven le ofrecía un trago de agua. Después, el joven le lleno la cantimplora vacía, lo ayudo a montar su camello y apunto con un dedo.
-Sigue derecho por ese camino y en dos horas estarás en Givah.
El viejo Kirzai miro un largo rato al joven que alguna vez había sido él mismo y le hizo una señal de agradecimiento. Hubiera deseado hablar con él de muchas cosas, pero solo logro encontrar estas palabras: -Algún día el desierto te recompensará. Y entonces partió de prisa hacia Givah, donde lo esperaba su hijo. Kirzai llego a ser un hombre sabio, respetado por todos. Y cuando contaba este extraño cuento, todos los que lo escuchaban le creían. Desde aquellos tiempos, el desierto de Sry Darya ha sido conocido con el nombre de Samavstrecha, que quiere decir:
El desierto donde Uno se encuentra a Sí Mismo.