miércoles, julio 29, 2009

El Mate: Origen, Historia y Leyendas



“Antiguas y modernas supersticiones del Río de la Plata”
Daniel Granada

En una descripción de fines del siglo pasado le invitamos a conocer algo de la historia que forma parte de nuestra vida cotidiana.
La voz mate es originaria del Perú, quechua. Su primitiva acepción (que es el sentido en que aún se usa comunmente en el Perú, Bolivia, Chile y Río de la Plata) fue la calabaza hueca usada a manera de receptáculo, ya para contener líquidos, o para guardar cualquier objeto pequeño. Conservó el propio nombre de mate el calabacino usado como vasija a propósito para tomar, mediante una bombilla, la infusión de la yerba del Paraguay.

El vegetal llamado botanicamente ílex para-guayensis, así como su producto, se conoció primiti-vamente con la denominación de yerba del Paraguay, en razón de ser originarios de la antigua región de este nombre, entonces mucho más vasta que en el día presente. El árbol, crece formando extensos bosques, en las primeras vertientes de los ríos Uruguay, Paraná y en las orientales del Paraguay. Tiene el tamaño y el aspecto, a cierta distancia, del naranjo. Sus hojas son permanentes.
Tanto al árbol, como a su producto, se les llama comunmente yerba. Cuando en el Río de la Plata y en el Brasil se pronuncia la palabra yerba, todos entienden que se refiere al producto de que se trata.

Casi todas las reducciones (grupo de poblados) de los jesuitas tenían sus yerbales, que beneficiaban en tiempo oportuno con el mayor esmero y perfección de procedimientos. La yerba más exquisita era la llamada caminí, de hojas menudas. En el Paraguay, hasta el año 1865, en que empezó la desoladora guerra con sus hermanos del Plata y con el Brasil, se siguió cultivando con igual esmero y perfección de procedimientos la yerba del mate, entonces tan exquisita que nadie escru-pulizaba el pagar uno o dos pesos fuertes por la libra, a trueque de saborear su delicada sustancia. Aunque la verdad, era tomarse mucho trabajo y entretenerse demasiado. ¿Para que cuidar yerbales, si son árboles del monte?. Esperar a que estén en sazón para beneficiarlos, impacienta. Eso de ir eligiendo y entresacando las ramitas de las plantas, sin dañarla, es cosa que sólo a los jesuitas se les podía ocurrir.
Hoy el procedimiento es más simple y ejecutivo.* Trepado el yerbatero en el árbol, y facón en mano, menudea tajos a diestra y siniestra, derribando ramas, chicas y grandes, hasta dejarlo limpio. La buena yerba se obtiene de este modo.

Cortadas las ramas del árbol, evitando que fermenten, las orean al fuego con una leña especial para el efecto y las colocan en una especie de emparrado, o zarzo, al que llaman barbacuá, con los cabos hacia el suelo, a una altura de dos metros o poco más. Debajo del barbacuá o de la barbacoa tienden un lecho de brasas formado de maderas escogidas en el momento, como la aromática cabriuba verde; el cual cuidan de mantener convenientemente graduado con agua. De este modo secan la yerba, y luego la canchean o pican con un cuchillo grande de madera muy duro, al que llaman facón. Esto lo ejecutan en la cancha. Finalmente, desmenuzada la yerba más y más, o reducida casi a polvo, la acondicionan en fardos de cuero o tercios. Agregan al prepararla una pequeña cantidad de caúna y de hojas de guabi-roba. Comienza la zafra a principios del invierno y termina a fines de la primavera.

A la operación de servir esta bebida, le dicen con entera propiedad cebar mate. Se le va echando yerba nueva, a medida que se extrae la que ya ha perdido el gusto. Si no se renueva la yerba cuando conviene, se dice que está lavado.

La calabacita es el mate más usado, y el mejor, después de curado; los de metal queman la yerba y pronto la dejan lavada. Se prepara poniendo en la calabacita una bombilla, generalmente de plata, por la cual se toma el líquido. La bombilla es un tubo del largo y grosor de un lapicero, achatado, el la parte superior, por donde se chupa, y en la inferior rematando en una cavidad llena de agujeros, por los cuales se toma la infusión de la yerba. Como ya dijimos son de plata, de plata y oro o de hojalata.
En seguida se echa la yerba, y luego, con cierto arte, agua caliente; con lo que queda cebado un mate amargo o cimarrón. El dulce se ceba con una cucharadita de azúcar. También se puede tomar con leche, azúcar quemada, cáscara seca de naranja y canela.

El agua no ha de estar muy caliente, sobre todo en el mate amargo. Muy caliente, en el amargo , más daña que aprovecha. El paisano jamás toma el mate con agua muy caliente. Después de hervir el agua, la aparta del fuego, y cuando se ha templado un poco, ceba el mate. El dulce, con agua templada queda muy mal.
Generalmente, el paisano toma amargo el mate, esto es, toma mate cimarrón. El que toma dulce, que es raro, usa el azúcar rubia. El azúcar sin refinar, muy dulce y sabrosa (con el gusto de la caña), de color rojo amarillento. Viene del Brasil. El paisano la prefiere a la refinada.

Tiene el uso de la yerba un alto origen en lo que pudiéramos llamar mitología cristiana. Los misioneros a su llegada a América, hallaron multitud de objetos, costumbres, ideas, y aún palabras que les certificaban de una comunicación remota entre los habitantes del Viejo Mundo y el Nuevo Continente. Dispuestos a dar crédito a noticias basadas en esta convicción, no titubearon en creer que un Paí Zumé, alto, blanco, barbudo, que, según la tradición indígena viniera del lado del oriente y les predicara nuevas doctrinas, no era sino Santo Tomás, o como entonces se decía comunmente Santo Tomé. Verificando esa idea les pareció hallar, entre otras señales, milagrosos caminos y huellas del Santo Apóstol en todas partes, especialmente desde las costas del Brasil hasta las entrañas del Perú.
En el viaje y predicaciones que según el historiador Lozano hizo el apóstol Santo Tomé en Paraguay, ya en las fértiles comarcas de Maracayú, pudo ver y contemplar, regados por el Paraná y el Uruguay, los inmensos bosques de Caá o Yerba Mate, que allí crecía libremente. Los indios no sabían que la planta Caá pudiera ser utilizada como medicina y como alimento. Santo Tomé, dice la historia, halló en ellos buena disposición para recibir el cristianismo, si bien profetizando que con el tiempo habrían de olvidar la doctrina, hasta que unos sucesores suyos se la enseñancen de nuevo (según los padres Jesuitas, esa era la tarea que ellos mismos realizaban).
Pai Zumé (según los Jesuitas Santo Tomás) complacido de ver a su grey quiso hacerles un beneficio y para el efecto les enseñó el uso de la Yerba. Arrancó una porción de ramas de Caá, en presencia de la muchedumbre que le seguía cautivada por su palabra. Las juntó cuidadosamente y haciendo con otras de otros árboles una hoguera, las puso sobre la misma a conveniente altura de modo que sin quemarse ni ahumarse, se tostasen. La acción lenta del calor de la hoguera, hizo perder a las hojas de Caá, por la evaporación de los elementos dañinos, las propiedades venenosas que le eran asignadas. Para regocijo de los guaraníes, las hojas de Caá, luego de pulverizadas o deshechas tenían una riquísima fragancia, además de excelentes propiedades. Los indios de Maracayú, desde entonces, desgajaron ramas de yerba y las tostaron; deshicieron las hojas tostadas y poniéndolas en agua, usaron una bebida de tanto agrado como provecho: la que hoy llamamos mate.
La utilización del mate como infusión medicinal se atribuye también a Pai Zumé. Cuenta la historia que una terrible peste asolaba a los pueblos guaraníes. Los desolados moradores de las regiones infestadas, acudieron a él. Pai Zumé en seguida mando traer unas ramas de Yerba, las tostó, desmenuzó las hojas, las puso en agua y bebió ante los presentes para que lo imitasen los chicos y grandes, “Bebed, añadió, las hojas de esta Yerba y con ella sanaréis los enfermos y quedaréis inmunes de la peste los sanos”.

A tal punto fue efectiva como medicina, que los indios de Maracayú y años después las siguientes generaciones, al tiempo de beberla, invocaban a su inolvidable benefactor, especialmente en ocasiones en que a través del uso de la Yerba esperaban verse libres de los estragos de una epidemia.
Antes de la colonización de América era conocida por los Magos guaraníes. El “genio” o Añanga con quien tenían trato, se las mostró, diciéndole que cuando quisieran consultarle bebiesen de ella. El mago o Caraí Payé, no despreciando la confidencia del Añanga, bebió de la Yerba y desde entonces hizo maravillas. También la usó como ingrediente en sus hechizos.

La fórmula fue pasando de boca en boca de modo que al tiempo de la conquista espiritual de las generaciones guaraníes que habitaban en las vertientes del Paraguay y el Uruguay, ya habían muchos magos que invocaban al Añanga, bebiendo, para iluminar sus facultades, la infusión de la preciada yerba.
En la época del descubrimiento de América, proxi-mamente, comenzaron los indios a hacer uso de la Yerba como bebida. Aseguraban que les servía como sustento, los alentaba y disponía a resistir las fatigas del trabajo, les componía el estómago y les despertaba los sentidos. La tomaban con agua fría, que es como debe tomarse en tiempo de calor, según Fray Pedro Mon-tenegro, de la Compañía de Jesús. Aún en tiempo de frío, dice el mismo autor, debe tomarse con agua templada.
Misioneros y paraguayos, cuando rendidos por la fatiga, privados del necesario alimento o enervados por la sofocante atmósfera del verano, procuran reanimarse, lo hacen con el Tereré, que llaman a la infusión fría, pero muy concentrada de la Yerba , bebiéndola a tragos, con breves descansos, con amplia taza o calabacino.

Al principio, para los españoles, la yerba era una medicina, una especie de Zumaque, capaz de provocar el vómito. Bernabé Cobo en su “Historia del Nuevo Mundo” relata alguna de las aplicaciones medicinales que le fueron encontradas: “Toman los indios paraguayos esta Yerba y a su imitación los españoles de aquella provincia… y tómanla de esta manera: echan un puño de ella en una grande olla de agua y después que ha hervido, beben de esta agua tibia la mayor cantidad que pueden; y como la hoja es amarga y vomitiva y con esto ayuda la mucha agua caliente que se bebe, lanzan al punto cuanto tienen en el estómago… sirve esta hierba para quitar los humores de los extremos, como piernas hinchadas o gotosas, limpia el estómago de las flemas, quita la jaqueca y es contra la ijada, abre las vías y facilita el menstruo y la orina.

Sin duda, los indios no se aficionaron jamás a la infusión de la yerba tanto como sus pesados huéspedes. Los indios la tomaban una vez al día o bien cuando tenían necesidad; los españoles a cada paso. Los gobernantes y sacerdotes no se quedaban atrás. Un obispo y un teniente general del Paraguay se entregaron con tal desenfreno a este vicio que, cundiendo desmedidamente su ejemplo, en la sola ciudad de Asunción , en 1620, cuando apenas contaba con 500 vecinos españoles se consumieron 15000 arrobas (unas 172 toneladas, casi 1 Kg por día, por persona). Connaturalizados, al fin, con la Yerba o sea el Mate, ha continuado hasta el día de hoy su uso y su abuso.

El Mate generalmente se toma con algún acompañante o en rueda. “Está en buena mano”, se contesta a quien tiene la cortesía de ofrecerlo. El paisano dice sencillamente “sírvase no más”. En boca del americano se oye a cada paso el modo adverbial “no más”. Tomado un mate, se vuelve a cebar, presentándolo a otro de los tertulianos; y así sucesivamente pasa de mano en mano y de boca en boca. La gente prolija recomienda al sirviente que limpie la bombilla después que uno ha sorbido por ella y que no chupe el mate al tiempo de echarle agua. Pero lo regular es que el cebador se lo lleve a la boca en cuanto lo recibe en sus manos y que se dirija a la cocina sorbiendo ruidosamente el resto del agua que ha quedado en el fondo. Hombres y mujeres, chicos y grandes, sanos y enfermos, negros y blancos, todos, uno tras otro, en el campo, aplican sus labios sin reparo ni escrúpulo a la misma bombilla. Tal es la fuerza de la costumbre.

Entre hábito y vicio, solitario o en grupo, el mate ha sido una característica de los pueblos del Plata, que ha trascendido al mero alimento y ha pasado a identificar una forma de vida.

El Fin del Mundo para Newton



El científico británico Isaac Newton, descubridor de la ley de gravedad, previó que el fin del mundo llegará en 2060, según una exposición en la Universidad Hebrea de Jerusalén.
La exposición revela nuevos documentos sobre el trabajo y las investigaciones del científico, que vivió entre 1642 y 1727, de las que se deduce que, además de la física y la alquimia, estudió profecías apocalípticas escritas en la antigüedad.
Nos revelan que Newton se esforzó en descifrar lo que él consideraba que eran conocimientos secretos, conocimientos codificados en las escrituras sagradas de culturas antiguas y de otros archivos históricos.
Entre los manuscritos del científico hay uno en el que trata de calcular el fin del mundo según el libro del profeta Daniel en el Antiguo Testamento y llega a la conclusión de que se producirá en el año 2060. En otros, analiza textos hebreos consagrados en la liturgia judía así como fragmentos del filósofo y médico cordobés Maimonides.
Los documentos de la exposición “Los Secretos de Newton” pertenecen a la Biblioteca Nacional de Israel, situada en el campus de ciencias de la Universidad Hebrea. A la Biblioteca llegaron en 1969, donados por el filántropo judío Abraham Shalom Yehezquel Yehuda, que los había comprado en 1936 en una subasta en Londres.
Es la primera vez que se exponen los documentos del consagrado científico británico y muestran una de sus caras más desconocidas, la de tratar de extraer material científico de textos antiguos como la Biblia y el Talmud.
Newton hizo una aproximación a estos estudios con la misma meticulosidad que demuestra en su trabajo científico y hace una aproximación a la ciencia con el fervor religioso que lo llevó a ser considerado una suerte de profeta.
Los tesoros de esta exhibición nos invitan a replantearnos dicotomías tradicionales como antigüedad y modernidad, ciencia y religión, racionalidad e irracionalidad.

El Budismo Tibetano



El budismo tibetano denominado también lamaísmo, comprende el budismo desarrollado en los Himalayas. También conocido como Vajrayana y budismo tántrico. Esta forma de budismo es seguida por el 6% de todos los budistas, siendo una de las escuelas budistas más practidas y es una de las mejores conocidas en Occidente.
El budismo Mahayana entró en el Tíbet gracias al gurú indio Padmasambhava en el siglo VIII. Hasta ese momento, existía en el Tibet una religión de carácter animista y mágico, llamada Bön. Con el auge del budismo la religión Bön no desaparecerá, pero se iniciará una transformación de la misma. Parte de la creencia Bön influyó también en el budismo tibetano. La tradición Mahayana o Gran Vehículo no se limita a buscar la liberación personal, sino que tiene como finalidad la liberación de todos los seres y para ello busca alcanzar el estado de Buddha.
El budismo se desarrolló en el Tibet con rapidez. Esta enseñanza quedará integrada en un budismo llamado Vajrayana o budismo tántrico. El budismo tibetano considera al Vajrayana un tercer vehículo además de los dos referidos en la tradición Mahayana: el Hinayana o Theravada y el propio Mahayana. El budismo Vajrayana es parte del camino Mahayana, sin embargo sus practicantes no sólo buscan la iluminación para liberar del sufrimiento a todos los seres, además desean alcanzar el estado de Buddha lo antes posible, incluso en esta misma vida.
El Vajrayana sólo se conservará en el Tibet, sur de China y Japón. Mientras que en China y Japón son una escuela entre otras, en el Tibet este tipo de budismo se convertirá en el principal. Este se deberá, entre otras cosas, a que en el desarrollo del budismo Mahayana, en el Tibet se dará preeminencia doctrinal a partir del siglo VIII a los trabajos provenientes de India enfrente de aquellos provenientes de China. Por tanto, el budismo Vajrayana tiene en el Tibet su lugar principal y natural. El Tibet y su capital Lhasa, se convertirán por ello en un epicentro budista de peregrinación para muchos budistas de toda Asia.
El linaje es muy importante en el budismo tibetano, ya que garantiza que las enseñanzas están vivas, es decir, que se han transmitido de docente a discípulo desde tiempos de Buda y que siempre se ha hecho de forma pura, realizando completamente su comprensión.
En el budismo tibetano surgen diversas escuelas y enfoques doctrinales, pero varias de ellas desaparecerán o se verán asimiladas. Actualmente hay cuatro escuelas principales, y recientemente, la practica de la religión Bön ha sido integrada por el lamaísmo como parte del legado del budismo del Tibet.

* En el siglo VIII surge la escuela Nyingma o “de los Nyingmapas”, también llamada “de los gorras rojas”. Fundada en el S. VIII a partir del legado de los primeros introductores del budismo en el Tíbet. El maestro indio Padmasambhava fue el primero que según la tradición tibetana sometió a las deidades de la naturaleza del Tíbet y otras fuerzas, haciendo al budismo religión oficial.

* En el siglo IX apareció la tradición Kagyu (tradición oral) también conocida como gorras negras. Fundada por Gampopa, uno de los discipulos del santo y poeta tibetano Milarepa (1040-1123), a partir de las enseñanzas esotéricas y contemplativas derivadas de los mahasidas indios Tilopa y Naropa llevadas al Tibet por Marpa, el maestro de Milarepa. La Escuela kagyu de los Karma Kagyu está dirigida por S.S. Karmapa Pag. Oficial

* En el siglo XI surgió la escuela Sakya (denominada así por su monasterio de origen) fundada por Konchok Gyalpo. Sus principales maestros descienden de los primeros discípulos de los maestros indios Padmasambhava y Shantarakshita y procedían de una familia de las clases dirigentes, los Khön, de la región meridional de Tsang.

* En el siglo XIV y a raíz de la reforma espiritual de Lama Tsongkhapa —considerado una emanación del Buda de la Sabiduría, Manjushri—, nació a partir de la tradición kadampa la orden de los Gelug o Geluk-pa, llamados los gorros amarillos. Tsong Khapa (1357-1415) fue un renovador de las enseñanzas del gran maestro bengalí del S. XI, Atisha. Tsong Khapa hizo todos los esfuerzos posibles para aglutinar un enfoque más ortodoxo y agrupador de las enseñanzas del Tibet.

El Chupacabras



La leyenda del chupacabras no es moderna, tiene orígenes inmemoriales en la historia de los pueblos. La primera, aunque poco fiable referencia del tema, data del año 800 a. C.
Por poner algunos ejemplos, hay datos sobre apariciones de monstruos, que actuaban del mismo modo que el ente al que hoy conocemos con el nombre de “chupacabras”, en Mongolia (”Prakhestolek”), China (”Then Kiang”), Escocia (”The Diabolic Murderer”), India (”Azra-Brahyana”), EEUU (”Devouring chikens”), etc.
También existen grabados y crónicas mayas, incas y aztecas, que nos cuentan de éste extraño ser y de los estragos que causaba en la población animal.
Pero fué a partir de 1974 cuando comenzaron a publicarse noticias sobre casos de animales muertos misteriosamente en diversos puntos del continente americano.
Aparecian animales a los que les faltaba algún órgano (oreja, lengua, nariz,etc..) cortado con aparente gran precisión. Además estos animales muertos tenían en común que se les había extraido toda la sangre, como si su cuerpo hubiese sido disecado. (…)
Este extraño ser debe su identidad actual a Pedro Cabiya, granjero de Puerto Rico, que en el verano de 1994 lo bautizara como chupacabras debido a que estos animales eran encontrados muertos y literalmente desangrados.
A partir de entonces es cuando vecinos de los municipios del interior de Puerto Rico (Orocovis y Morovis), se fijaron en que los animales de las granjas eran atacados de una forma diferente a la normal de los depredadores: cabras, conejos, pollos, etc., empezaron a ser encontrados totalmente desangrados. El rumor se extendió por la isla rápidamente y junto a el, el terror.
El ufólogo Jorge Martín, expuso los hechos a través de Internet y por medio de este canal, se extendió por el resto del planeta, mientras en Puerto Rico se iban sumando los cadáveres.

TEORIAS

1) Murciélago gigante:
Muchos testigos lo describen como un gran murciélago, pero con el hocico largo. Al sentirse en peligro, el ser abre sus alas y vuela a las copas de los árboles o huye en dirección a los montes cercanos, en donde abundan las cuevas.
Roger Schultz, decano del Instituto Massachusetts, explicó que cada “cinco o seis generaciones, los grandes murciélagos procrean animales un poco más grandes que los anteriores”.
En museos de Washington hay murciélagos de este tipo disecados con alas cuya envergadura supera los dos metros.

2) Extraterrestre:
Esta suposición se basa en que muchas veces el chupacabras aparece durante los avistamientos de ovni’s.

3) Experimento científico:
Esta explicación dice que, así como los científicos crearon el SIDA, el ébola ,etc…, en una de sus investigaciones de manipulación genética, crearon un híbrido tras cruzar una serie de animales distintos.

4) Mutación natural:
Algunos creen que el chupacabras es una mutación o un capricho de la naturaleza al igual que también nacen corderos con 5 patas o pollos con dos cabezas,etc…, sólo que el chupacabras habría logrado reproducirse y así poder formar una nueva especie animal.

5) Animal prehistórico:
Por su parte, otros afirman que es un animal prehistórico que ha logrado sobrevivir hasta nuestros días.

6) Demonio:
El chupacabras es un demonio enviado en castigo a nuestros malos actos, y ven en él el cumplimiento de mensajes aparecidos en la Biblia.

7) Engendro producto de la contaminación:
Grupos ecologistas de América han difundido la idea de que el chupacabras es la consecuencia de la contaminación producida por los agentes venenosos y tóxicos que el hombre a depositado en la Tierra.
Ritos satánicos:
Muchas personas creen que el chupacabras no es más que un grupo de personas, las cuales se escudan en este misterio para realizar sus rituales de sangre.

ÚLTIMA HORA

Se trata de la aparición de un “animal” desconocido hasta la fecha, en una grabacion de video, actualmente en manos del investigador Jaime Ferrer.
La duración de la grabación en la que se puede ver el “animal” es de aproximadamente 4 segundos. La distancia de la cámara al sujeto del análisis es aproximadamente de 15 a 20 metros.
Las características que se describen son posibles gracias al análisis digital, empleando para ello sofisticados programas de software fotográfico.
El análisis está aún sin finalizar, pero después de dos meses de intenso estudio, se extrajeron los siguientes datos:
- La apariencia es la de un híbrido entre mandril, gran felino y lobo.
- Sus medidas aproximadas son de 180 cm. de largo por 140 cm. de alto.
- Tiene dos “orejas” parecidas a los de un asno y de una longitud de 30 cm.
- Posee una corta cola, de unos 20 cm. de longitud y 5 cm. de grosor.
- Sobre su región abdominal se aprecian cuatro “tubos” segmentados, al igual que sobre su cuello, siendo estos más cortos y gruesos.
- En el hocico del “animal” se puede observar otro “tubo”, todavía más corto y de colores más suaves. Podría pensarse que estos “tubos” los utilizaría para succionar la sangre de sus víctimas.
- De su mandíbula superior surgen dos grandes colmillos, similares a los de los “vampiros”, curvados hacia atrás.
- Sobre su lomo tiene dos alas “recogidas”.
- Se observa también, un par de las alas curvilíneas (como las alas sobre un halcón) que surgen de su cuello, así como finas membranas que unen los “brazos” con el tronco.
- Su piel, de color mas claro, deja ver los delgados huesos de su cuerpo.
- Los movimientos son rápidos y muy similares a los de un lagarto.
Programas de televisión y radio, periódicos, revistas y otros medios de comunicación y difusión, han dedicado mucho tiempo a tratar de resolver el misterio, pero hasta la fecha, todo continúa como al principio, como algo desconocido para todos.

El Agua - Remedio Natural



No es extraño que el hombre primitivo, encontrase en el agua un natural amigo y auxiliar.
El instinto referente a la utilidad del agua es anterior al hombre primitivo, pues se retrotrae a los animales, y antes de ellos, a las plantas, y antes aún, a las primarias formas de vida orgánica que alentaron en el fondo del océano.
La ciencia nos enseña que la vida nació en el seno de las aguas pues siempre hubo rastros del lugar de su nacimiento.
Casi el 80 por ciento del peso del cuerpo humano lo constituye el agua, y las células que componen los tejidos son, en realidad, organismos marinos que sólo pueden vivir rodeados de una solución salina de agua.
Así, no es raro que este instinto por el agua aparezca en el fondo de nuestra vida subconsciente y se manifieste en nuestra vida consciente.
No es menos importante la función del agua en el orden fisiológico. La fisiología nos enseña que se expele de medió a tres cuartos de litro dé agua por los poros de la piel en forma de transpiración, y que esta cantidad aumenta en verano.
También nos dice que en el mismo lapso despide el cuerpo humano cerca de litro y medio de agua en forma de orina.
Todos los humores del cuerpo tienen el agua como base. La tienen la sangre, verdadera esencia de la vida física; la bilis, los jugos gástrico, pancreático e intestinal, y la saliva.
El hombre podrá vivir muchos días sin alimento, pero morirá muy pronto si se lo priva del agua.
El agua es uno de los agentes naturales primordiales para el organismo fisiológico, y después del aire es el principal fundamento de la vida.
Sin embargo, son muy pocos los que le dan al agua la importancia que merece, y muchos menos los que la utilizan inteligentemente en su vida diaria.
Vigilamos el riego del suelo, porque sabemos que de él y del drenaje depende en gran parte el éxito de las cosechas y el consiguiente bienestar económico que la Naturaleza nos brinda.
Descuidamos, en cambio, el riego del cuerpo, y con suma facilidad decimos ligeramente que no tiene la menor importancia.
Procedemos al hablar así no sólo contra las leyes de la higiene, sino que demostramos insensatez por la circunstancia de que cuidamos de que a los animales domésticos no les falte el agua para la bebida y para el baño, admitiendo con ello las naturales necesidades de las bestias, y olvidamos que las mismas necesidades tiene nuestro cuerpo físico por su similitud con el organismo animal.
Es evidente que el hombre primitivo era a este respecto mucho más cuerdo que el civilizado.
Según sus instintos naturales, no conocía el vino, ni la cerveza, ni el ajenjo, ni el café, ni el alcohol, ni los estupefacientes, y bebía agua de los manantiales y se bailaba en los ríos y los lagos, en cuyas aguas nadaba ágilmente desde su más tierna infancia, no porque hubiera razonado acerca de las ventajas de eso, sino porque al agua lo llevaba su natural instinto.
Pero, al civilizarse, el hombre se fue apartando de la Naturaleza y sofocó sus instintos naturales bajo el peso de los hábitos urbanos, pues le parecía muy despreciable satisfacerlos y muy cómodo desdeñarlos.
Si bien en la vida urbana tropezaba el hombre con dificultades para encontrar el agua, en la vida rural no ocurría eso, porque se le ofrecía en inagotables manantiales que le brindaban la frescura de sus limpias venas, y podía beber y absorber de ellas a su antojo.
Pero en las ciudades populosas, donde por lo general el abastecimiento de agua es escaso, y donde ella pierde su vitalidad y frescura al pasar por los tubos de conducción o permanecer estacionada en los depósitos, fue perdiendo poco a poco su afición al líquido natural, a causa de las pésimas condiciones de las viviendas, que parecían construidas adrede en contravención con las leyes de la higiene, aunque en su aspecto exterior se ajustaran a las municipales.
Así adquirió el hombre el pernicioso hábito de la bebida alcohólica y perdió sus naturales gustos, de modo que ya no tuvo preferencia por el agua, como la tenía cuando sólo se refrescaba con el límpido líquido de las fuentes naturales.
Pero la Naturaleza advierte que el organismo humano no recibe la suficiente cantidad de agua para proseguir su admirable obra, y entonces la substrae de las reservas acumuladas en los tejidos, que por ello se empequeñecen y quedan en anormales y morbosas condiciones, produciendo buen número de enfermedades que por lo general se atribuyen a causas muy ajenas a la verdadera.
Muchos padecen de inquietud, melancolía, tristeza, malestar, y se quejan sin saber de qué, cuando toda la causa de su extraño malestar radica en la escasez del agua contenida en los humores del cuerpo.
Sólo beben un par de sorbos de agua en el transcurso del día, y en cambio beben mucho vino, café té v varios licores que no le proporcionan al organismo la cantidad necesaria de agua para su funcionamiento normal.
Si al obrar así vuelven la espalda a la Naturaleza, no es extraño que frecuentemente sufran estreñimiento, constipación y otros trastornos intestinales.
No es raro que los residuos alimentarlos del organismo se detengan en el intestino grueso, cuando falta el agua que ayuda a expulsarlos.
En este caso el intestino se parece a una cloaca en la que, por falta de agua, se acumularan las materias fecales y la obstruyesen.
Las mujeres resultan más perjudicadas en este particular, aunque se ignoran las causas.
Los que no ingieren agua en abundancia están expuestos a la constipación, al estreñimiento y también a trastornos hepáticos y renales, porque sin el agua necesaria ni el hígado ni los riñones pueden funcionar normalmente.
Además, cuando la cantidad de sangre es inferior a la normal no tiene el riego sanguíneo la suficiente eficacia, y sobreviene la anemia en muy temprana edad de la vida.
Por la misma causa, otros tienen el cuerpo enjuto, apenas transpiran y su rostro es de color cetrino y maloliente el aliento.
Algunos aparecen tan resecos, que dan ganas de ponerlos ,en remojo para que se esponjen y tengan mejor aspecto.
Por cierto que todos los otros órganos del cuerpo, y particularmente los nervios, se resienten por estas condiciones anormales, que dan señales de debilitamiento.
Si observamos los trastornos que ocasiona la falta de agua, deduciremos que ocasiona la mayoría d.! las enfermedades.
Muchas son las que derivan del estreñimiento; y este trastorno proviene en gran parte, si no totalmente, de la escasez de agua en los diversos jugos digestivos. El cuerpo humano se parece a un sistema con tubos de mayor y menor diámetro, tendidos en todas direcciones, para transportar de una y otra parte del cuerpo diversos fluidos cuyo principal elemento es el agua.
Ahora bien; el tubo digestivo es el único por el cual desde el exterior puede ingerirse la suficiente cantidad de agua para responder a las necesidades del organismo.
Todos los órganos están bañados o regados por el fluido correspondiente a su actividad, y si el líquido escasea, se resiente el funcionamiento.
Los humores y en especial los jugos digestivos disuelven o maceran los alimentos y los alteran químicamente, hasta convertirlos en materia asimilable para la nutrición, una vez derramada en el cuerpo fluido llamado sangre, que la distribuye por todo el organismo.
También hay otros humores o fluidos que arrastran o expelen los residuos, esto es, las células muertas v lo sobrante, nocivo o inútil para la nutrición del cuerpo y sostén de la vida fisiológica. Si bien se observa, hay un incesante proceso de asimilación y desasimilación radicado en el laboratorio del organismo físico.
Así observamos que cualquiera sea la composición química de estos fluidos, en todos ellos entra el agua como elemento fundamental y por medio de ellos se efectúan todas las funciones de la vida corporal.
Son muy conocidos los efectos terapéuticos del agua, tanto en el orden interno como en el externo del organismo.
En las fiebres se advierte muy bien la eficacia del agua, y forma parte de la inteligente terapéutica actual, a pesar del mal empleo que de ella se hizo en pasados tiempos.
El agua fría, científicamente administrada por vía bucal, calma los excesivos movimientos cardíacos, mientras que el agua tibia es un poderoso estímulo de la perezosa acción del corazón.
El agua estimula el funcionamiento de los riñones y demás glándulas de secreción externa, y favorece también la normalidad de las hormonas o glándulas de secreción interna.
Suministrada debidamente y a cierta temperatura, es un excelente aperitivo.
El agua caliente actúa como estimulante, antiséptico o sedante, según los casos.
Cuando el enfermo ha perdido mucha sangre por hemorragia, suelen los médicos inyectar en la sangre unos cuantos centímetros cúbicos de agua esterilizada con una pequeña cantidad de sal, que activa el funcionamiento del corazón y facilita a los glóbulos sanguíneos, que se habían adherido a las paredes de las arterias y venas, el líquido necesario para moverse y actuar, de manera que el agua inyectada es un buen reemplazante de la sangre hasta que el organismo pueda recuperar la que ha perdido.
En cuanto al uso externo, es grande el empleo del agua como agente de curación.
Oportunamente diremos algo referente a este punto con las razones científicas que apoyan cada tratamiento y los mejores procedimientos de aplicación.
También explicaremos cómo se higienizan los conductos excretores del sistema, que deberían merecer la mayor atención de todos, y algo sobre el uso del agua en bebida y en baño.
Todos esos aspectos del asunto son de mucho interés e importancia, y esperamos que nuestros lectores les prestarán la atención que merecen.
No por su aparente sencillez se ha de desdeñar el tratamiento hidroterápico y preferir otro más costoso, difícil y complicado.
Recordemos que quien viva conforme a la Naturaleza recibirá el beneficia derivado de las leyes fundamentales que rigen los fenómenos del universo en el orden orgánico e inorgánico.
La Naturaleza es la madre universal, el médico universal y la universal nodriza.
Conviene, pues, conocer sus métodos.

miércoles, julio 22, 2009

Niños Ìndigo - Los Niños de la Nueva Era



Raúl Serrano

Poseen cualidades distintas a las del resto de los chicos, a través de las cuales buscan mejorar al mundo.
Tal vez usted fue un niño índigo y nunca lo supo, pues aunque el término data de hace miles de años es hasta la presente década cuando ha habido más interés por conocer sus características. Lo importante es que hoy se puede saber si sus descendientes son chicos con cualidades especiales que les permitan ubicarlos en esta categoría, e igualmente destacable es que usted tiene la oportunidad de recibir orientación sobre cómo aprovecharlas mejor y logren ubicarse en la sociedad.
Mire usted, los niños índigo tienen un coeficiente intelectual superior al del grueso de su generación, poseen capacidad de memoria muy amplia, emplean en todo momento el razonamiento y en base a éste es como se comunican con el mundo; constantemente encuentran maneras de mejorar las cosas que hacen (tanto en el hogar como en la escuela), son muy creativos, se aburren fácilmente con trabajos monótonos, pueden efectuar varias actividades al mismo tiempo y desarrollan formas de pensamiento más complejas, las cuales no corresponden a su edad.
Pero, además, son chicos con cualidades psíquicas, es decir, son intuitivos y tienen percepciones sobre el estado de ánimo de quien está con ellos, además de que son visionarios y soñadores, y tienen problemas con la disciplina y autoridad. Son muy compasivos y tienen muchos miedos, como a la muerte y a la pérdida de sus seres queridos; y si experimentan fracasos o decepción a edad muy temprana, pueden desistir y desarrollar un bloqueo permanente.
“No es fácil para los niños índigo relacionarse con su sociedad”, aclara en entrevista para saludymedicinas.com.mx la Dra. Sarita Maya de Toyber, directora de Conciencia Holística México, institución que a través de la Medicina Alternativa brinda bienestar en quien lo requiere. “Las cualidades de estos niños los hacen diferentes a con quienes conviven cada día -agrega-, de forma que no participan de igual manera en las actividades comunes y frecuentemente son relegados, tratados con violencia e incluso etiquetados por algunos psicólogos como niños hiperactivos, con déficit de atención, esquizofrénicos o paranoicos, cuando su realidad es otra”.
¿Yo seré?
La psico-orientadora señala que hay cuatro tipos diferentes de niños índigo, cada uno con un propósito definido:
Humanistas. Extremadamente sociales, son hiperactivos, lectores feroces y destinados a trabajar con las masas. Son un tanto torpes y algunas veces se estrellarán contra una pared porque olvidaron poner los frenos; no saben cómo jugar con un juguete, pero le sacarán todas las partes que contengan y probablemente después no lo vuelvan a tocar. Son del tipo de persona al que hay que recordarles las cosas permanentemente, porque a menudo se olvidan de las órdenes simples y se distraen. Su destino estará en ser médicos, abogados, profesores, comerciantes, ejecutivos y políticos del mañana.
Conceptuales. Más interesados en proyectos que en personas, serán ingenieros, arquitectos, diseñadores, astronautas, pilotos y militares. Son pulcros, ordenados y cuidan mucho lo que comen (por ningún motivo aceptan carne en su dieta). No son torpes, por el contrario, son niños con destreza física y tienen cualidades de liderazgo, tratando de controlar a su madre si son niños, y a su padre si son niñas. Este tipo de índigo tiene tendencia a la adicción, especialmente a drogas durante la adolescencia, por lo cual sus padres deben vigilar estrechamente sus patrones de comportamiento.
Artistas. Mucho más sensibles y a menudo de cuerpo pequeño, aunque no es una regla general. Son muy creativos y serán actores, profesores, cirujanos o investigadores. Entre los 4 y los 10 años de edad pueden involucrarse en hasta 15 actividades creativas diferentes.
Interdimensionales. De talla mucho más grande que los demás índigos, razón por la cual pueden llegar a convertirse en bravucones y jactanciosos. Entre el primero y segundo años de vida ya no se les podrá decir nada, pedirán dejarlos solos, ya que dirán “yo ya lo sé” o “yo puedo hacer eso”. Traerán nuevas filosofías y espiritualidad a este mundo.
Es importante destacar que un niño índigo cumplirá con sólo una de las personalidades que se han descrito y no desarrollará dos o más.
La Dra. Sarita Maya explica que se le denomina índigo a estos niños porque ese es el color de su aura (campo de energía que rodea a cada persona), el cual es imperceptible a simple vista pero mismo que puede conocerse por métodos que se explicarán adelante. Es así que el matiz del aura definirá la personalidad de cada individuo, pudiéndose encontrar en un abanico de tonalidades que van del rojo intenso (carácter fuerte y personalidad activa), hasta el blanco (espiritual en extremo). Corresponde al índigo o azul intenso cualidades como intelectualidad, buena memoria, sensibilidad e intuitición.
“En el lenguaje de la Medicina de la Nueva Era o Alternativa la frecuencia índigo corresponde al chakra (el punto de contacto entre el aura y el cuerpo humano; son siete), del tercer ojo (sexto chakra), que se encuentra al centro de la frente y que controla a ambos hemisferios cerebrales, es decir, a mente, sistema nervioso, intelecto y desarrollo psíquico”, puntualiza la terapeuta.
Por otra parte, el interés por conocer a fondo las características de los niños índigo ha llevado a la ciencia a realizar estudios a nivel de ácido desoxirribonucléico (ADN), el cual tiene 64 códigos diferentes que proporcionan toda la información genética. Un ser humano promedio tiene 20 de esos códigos activados, y un chico índigo nace con cuatro en su ADN, lo cual también se aprecia en un sistema inmunológico más fuerte.
Incorporarlos a su sociedad
El científico de origen alemán Albert Einstein (creador de la Teoría de la Relatividad) fue un niño índigo, quien tenía muchos problemas en la escuela y obtenía malas calificaciones; era desordenado y se sentía ajeno a la sociedad en la que le tocó vivir. No obstante, logró sobreponerse a las adversidades, a las burlas de los demás, y pese a no contar con orientación que le ayudara a explotar sus cualidades pudo llegar a ser uno de los genios de la humanidad.
“El aumento en la cantidad de niños con déficit de atención ha hecho a la sociedad en general a voltear hacia los niños índigo, quienes por tener la cualidad de realizar varias actividades a la vez son etiquetados de esa forma -acota la psicoterapeuta-. Algunos médicos prescriben medicamentos a chicos hiperactivos para mantener en niveles controlables su energía, de manera que puedan incorporarse al ritmo de trabajo de sus compañeros en la escuela. No obstante, la terapia que nosotros impartimos se basa en homeopatía o acupuntura y no en sustancias que los harán adolescentes fármaco-dependientes. Dado que para los padres no es fácil integrar a su hijo con los demás, se les brinda apoyo mediante terapia en grupo.
La Dra. Maya de Toyber aclara que pese a los rasgos de personalidad que presenta un niño de este tipo, para determinar si efectivamente tiene un aura índigo es esencial que se tome una foto de ésta. “Empleando un sensor (semejante al mousse de una computadora) que monitorea los puntos de acupuntura en la mano, se registra en un programa computacional la energía que el chico emana y que el aparato transforma en una imagen con el color del aura; no hay forma de alterar esa información, así que es la fuente más fidedigna para saberlo”.
“Por otra parte, para ver las características del paciente contamos con un sofware muy avanzado que puede mostrarnos a través de la computadora los rasgos del estado emocional del chico mediante de gráficas, al igual que su capacidad psíquica y mental. Se emplea un sistema denominado biofeedbak que usa sensores especialmente ubicados en el cuerpo para mostrar lo que necesitamos saber”.
A decir de la entrevistada, el auge que en fechas recientes ha tenido el tema de los niños índigo ha hecho proliferar charlatanes que aprovechándose de las circunstancias engañan a padres y a chicos con ciertas cualidades. “Hay quienes afirman que los niños con aura índigo son los salvadores del mundo, y eso les hacen creer, así como a su padres, lo cual les hace más daño que beneficio, pues ello les complica aun más relacionarse con el resto de la gente; hay que tener mucho cuidado con ellos”.
Ciertamente los niños de esta época son distintos a los de generaciones anteriores, ya que, entre otras diferencias, cuentan con muchos más medios de información que los hacen más capacitados para enfrentar su futuro; como padres ¿estaremos preparados para guiarlos?

Que dice la Biblia acerca de Los Àngeles?



Los ángeles son seres espirituales, que tienen aspectos de inteligencia, emociones y voluntad. Esto es verdad en ambas clases de ángeles buenos y malos. Los ángeles poseen inteligencia (Mateo 8:29; 2 Corintios 11:3; 1 Pedro 1:12), muestran emociones (Lucas 2:13; Santiago 2:19; Apocalipsis 12:7), demuestran que tienen voluntad (Lucas 8:28-31; 2 Timoteo 2:26; Judas 6). Los ángeles son seres espirituales (Hebreos 1:14), sin un cuerpo físico real. El hecho de que no tienen cuerpos, no afecta el que tengan personalidades (no diferente a lo que es en Dios).
El conocimiento que poseen los ángeles está limitado al hecho de ser seres creados. Esto significa que no son omniscientes como Dios (Mateo 24:36), aunque ellos sí parecen tener mayor conocimiento que los humanos. Esto puede deberse a tres causas (1) Los ángeles fueron creados como un orden superior de criaturas en el universo, a lo que son los humanos. Por eso, es innato en ellos el poseer un mayor conocimiento. (2) Los ángeles estudian la Biblia y el mundo más exhaustivamente que los humanos y obtienen conocimiento de ello. (Santiago 2:19; Apocalipsis 12:12). (3) Los ángeles obtienen conocimiento a través de una larga observación de las actividades humanas. A diferencia de los humanos, los ángeles no tienen que estudiar el pasado; ellos ya lo han experimentado. Por eso saben cómo han actuado y reaccionado otros en situaciones, y pueden predecir con un alto grado de acertividad como podemos actuar en circunstancias similares.
Aunque tienen voluntad, los ángeles están, como todas las criaturas, sujetos a la voluntad de Dios. Los ángeles buenos son enviados por Dios para ayudar a los creyentes (Hebreos 1:14). He aquí algunas de las actividades que la Biblia acredita a los ángeles:
A. Alaban a Dios (Salmo 148:1,2; Isaías 6:3)
B. Adoran a Dios (Hebreos 1:6; Apocalipsis 5:8-13)
C. Se regocijan en lo que Dios hace (Job 38:6-7)
D. Sirven a Dios (Salmo 103:20; Apocalipsis 22:9)
E. Se presentan delante de Dios (Job 1:6; 2:1)
F. Son instrumentos de los juicios de Dios (Apocalipsis 7:1; 8:2)
G. Traen respuestas a la oración (Hechos 12:5-10)
H. Ayudan a ganar a la gente para Cristo (Hechos 8:26; 10:3)
I. Observan el orden, trabajo y sufrimiento de los cristianos (1 Corintios 4:9; 11:10; Efesios 3:10; 1 Pedro 1:12).
J. Animan en momentos de peligro (Hechos 27:23,24)
K. Cuidan de los justos al momento de su muerte (Lucas 16:22)
Los ángeles son de un orden enteramente diferente al de los seres humanos. Los seres humanos no se convierten en ángeles después de morir. Los ángeles nunca se convertirán, y nunca fueron seres humanos. Dios creó a los ángeles, tanto como a los humanos. En ninguna parte de la Biblia dice que los ángeles son creados a la imagen y semejanza de Dios, como lo son los humanos (Génesis 1:26). Los ángeles son seres espirituales que pueden, hasta cierto grado, tomar forma física. Los humanos son primariamente seres físicos, pero con un aspecto espiritual. La cosa más grande que podemos aprender de los ángeles, es su instantánea e incuestionable obediencia a los mandatos de Dios.

Sogyal Rimpoche



Nació en Tíbet y fue criado como un hijo por uno de los maestros espirituales más reverenciados de este siglo, Jamyang Khyentse Chókyi Lodró.
Desde su primera infancia, Rimpoché disfrutó de una relación particularmente íntima y afectuosa con este gran maestro y se impregnó de la atmósfera de sabiduría, compasión y devoción que lo rodeaba. Eso instiló en él una profunda comprensión de la esencia-núcleo de las enseñanzas budistas, surgida de su propia experiencia, que, al combinarse con su preparación tradicional como Lama encarnado, lo preparó para su futuro papel de maestro.
Tras el fallecimiento de Jamyang Khyentse, Sogyal Rimpoché siguió estudiando con sus otros dos maestros principales, Dudjom Rimpoché y Dilgo Khyentse Rimpoché, que fueron la principal fuente de inspiración de su trabajo en Occidente. En 1971 se trasladó a Inglaterra, donde estudió Religión comparada en la Universidad de Cambridge. Empezó a enseñar en 1974, y desde entonces ha estado cada vez más solicitado y no ha cesado de enseñar en Europa oriental y occidental, en Estados Unidos, en Australia y en Oriente.
Rimpoché considera que el trabajo de su vida consiste en trasplantar la enseñanza de Buda a Occidente mediante una formación basada en la visión que se expone en El libro tibetano de la vida y de la muerte (su versión de El libro tibetano de los muertos): Esta formación puede capacitar a las personas que la siguen para comprender, encarnar e integrar las enseñanzas en su vida cotidiana, y, por consiguiente, ofrecer la mayor ayuda posible a los demás y al mundo en general.
Pocos maestros poseen la capacidad de comunicación de Rimpoché, y los años que lleva viviendo y enseñando en Occidente le han proporcionado una profunda comprensión de la mente occidental.
Se lo conoce sobre todo por el entusiasmo, el buen humor y la claridad con que salva todas las barreras religiosas, culturales y psicológicas para revelar el corazón de la visión de Buda. Recurriendo a sus propias experiencias y a convincentes ejemplos sacados de la vida cotidiana, es capaz de transmitir vívidamente el sentido y aroma de la verdad interior de las enseñanzas, relacionándolas directamente con la experiencia personal de cada alumno.
Sogyal Rimpoché encarna la energía dinámica, el espíritu de generosidad y la comunicación directa que distinguen a la gran tradición Dzogchen a la que pertenece.

Profecias Convergentes



La humanidad es gran fanática de las profecías. Desde Zaratustra hasta la Biblia, pasando por gitanas, Rasputín y hasta Ludovica Squirru, la humanidad anda siempre husmeando en la borra de café, astros alineados, cartas, plantas de las manos y los pies, indicios de lo que vendrá. No importa si la profecía ya la conocíamos o si será una auto cumplida -después de todo, nuestro futuro es en gran medida el fruto de nuestras propias (in)decisiones-.
Paradójicamente, la humanidad posee al mismo tiempo un rasgo trágico, ignorando históricamente, olímpicamente, las advertencias, los signos, incluso los buenos consejos. Nada… oídos sordos. Necios. Entonces, nos pasamos buscando señales que después ignoraremos.
Pero, en fin… Ayer vi un documental en el History Channel, sobre la grandiosa civilización Maya. Resulta que los tipos crearon el calendario más avanzado, más preciso de la historia -y nosotros seguimos insistiendo en usar el gregoriano - otro síntoma de necedad-. Según lo que pude entender, son tres calendarios en uno. El solar (es el más conocido) tiene 365 días, dividido en 18 “meses” de 20 días cada uno, y un extra de 5 días. El segundo es el calendario ritual, que consta de 180 días aproximadamente, que está ligado al ciclo de la vida humana (la gestación). El tercero, la Larga Cuenta, está basado en movimientos astronómicos observados con increíble precisión por los mayas. Este calendario mide períodos equivalentes aproximadamente a 20 años gregorianos, llamados Katun, y cada Katun está definido por una característica particular, signada por su final (crisis, renovación, catástrofe, etcétera).
De esta manera, los mayas predecían el futuro según un concepto de historia cíclica, repetitiva, y la pegaron en bastantes acontecimientos. Según este calendario, nuestro Katun actual terminaría el 21 de diciembre de 2012 (21/12/12), cuando dos sucesos astronómicos rarísimos ocurrirán simultáneamente: el sol se ubicará en el centro exacto de la Vía Láctea, y la Tierra completará un proceso milenario que la llevará a modificar su eje. Los mayas -que predijeron esto hace mil quinientos años- sostenían que estos dos acontecimientos marcarían el fin de la historia (mediante una inundación prácticamente universal), el cual sería precedido por grandes catástrofes naturales, crisis política y social mundial; y luego Quetzalcóatl -su máxima deidad, que ya habitó la tierra una vez- volverá e inaugurará una nueva era de paz y prosperidad. (En la última página del Códice aparece un dibujo de esta gran inundación, y una imagen de una diosa avejentada que colabora con la destrucción (me recordó a la prostituta Babilonia en el Apocalipsis cristiano).
Resulta, también, que el catolicismo cuenta con sus propias profecías; todas ellas respaldando -desde el Antiguo Testamento en adelante- el Apocalipsis relatado por Juan. Según estas profecías, el fin de la historia estaría signado por grandes catástrofes naturales, la segunda venida de Cristo y la inauguración de un milenio de paz y desarrollo.
Las múltiples y recurrentes apariciones actuales de la Virgen anunciando el fin de los tiempos y la venida de Jesús sea, tal vez, más conocida por ustedes y no me explayaré demasiado en el asunto. Algunos videntes contemporáneos incluso relataron acontecimientos detallados del Apocalipsis, como la crisis política y económica mundial que lo precederá, las guerras incesantes, catástrofes naturales en aumento, e incluso el cambio de eje de la tierra (!). Estas profecías se vienen reiterando en las apariciones de Fátima (Portugal), Garabandal (España), Medjugorje (Bosnia), San Nicolás (Argentina) y muchas más. La diferencia con la profecía maya es que el fin será dado por el fuego y no por el agua, pero poco importa, creo yo.
Por último, la comunidad científica viene realizando predicciones acerca de catástrofes naturales (a Katrina, por nombrar una, ya se la veía venir) y sociales (atentados, guerras, hambrunas, conflictos) hace unos cuantos años ya. La relación del hombre con la naturaleza ha sido calificada por estos profetas de “depredación ilimitada”, algunos nos han calificado ya de “plaga”. Sin ir a los extremos, los resultados de los estudios sobre el impacto generado por la humanidad sobre su medio ambiente son en su gran mayoría negativos; advierten que, si no cambiamos rápida y drásticamente nuestro estilo de vida, la tierra que pisamos pronto cesará de sustentarnos. Los analistas políticos y sociales, por su parte, no dan abasto para intentar explicar el comportamiento autodestructivo de las sociedades y sus líderes, cada vez más irracionales, angurrientos y agresivos.
Cada grupo de profetas pues, en su propio lenguaje y su propia cosmovisión, habla de lo mismo. Claro que las interpretaciones son múltiples y de nada sirve, creo yo, volverse un extremista, asustando por ahí a cuanto paisano se nos cruce. Pero sí pienso que esta convergencia extraordinaria debe darnos que pensar; tal vez encender una lucecita de alerta y un cambio de mentalidad.

domingo, julio 12, 2009

La Sincronicidad de Carl Gustav Jung



La eterna controversia entre determinismo y libre albedrío
Se cuenta que hacia finales del siglo XVII nació en España un niño a quien llamaron “Siete Setiembre” porque fue dado a luz el 7 de septiembre de 1749. Pero además, murió el 7 de septiembre de 1801. Su hijo nació y murió un 7 de septiembre e igualmente su nieto. Como éste se han relatado muchos casos de insólitas coincidencias. Pero ¿lo son? es decir; ¿simples casualidades o hechos que de alguna forma estaban relacionados de antemano?
Esta discusión es ancestral, como lo son sus respuestas y su falta de conclusión. Edgar Allan Poe, metafóricamente, atribuyó estos hechos insólitos a un “Ángel de lo Estrambótico”, ello es, a un “genio que presidía los extraños contratiempos que continuamente asombran a los escépticos…”
Al sicólogo suizo Carl Gustav Jung (1875–1961) también le intrigaron profundamente las equivalencias entre estados síquicos o físicos sin aparente relación causal. Dice el maestro que, lejos de una abstracción, ciertas coincidencias son estados “concretos, que contienen cualidades o condiciones simultáneas a través de un paralelismo que no puede explicarse por relación causa-efecto”. Lo llamó: “sincronicidad”, es decir, dos o más objetos mentales simultáneos que tienen significados complementarios o iguales, a diferencia de “sincronismo”, que implica la mera simultaneidad de dos eventos.
Para Jung la sincronicidad tiene una fuente en el oscuro inconsciente y obedece a procesos arquetípicos que la mente colectiva ha fabricado durante decenas de miles de generaciones. Un aspecto inquietante de la sicronicidad es lo que un amigo llama “mutua resonancia”. Podría definirse como el desarrollo simultáneo o independiente de ideas complejas.
Ejemplos clásicos: Newton y Leibtniz desarrollaron, paralelamente, el cálculo infinitesimal. Hubo algunas disputas, pero luego se estableció que ninguno supo del trabajo del otro. La teoría de la evolución se le atribuye a Charles Darwin, cuando hubo otro investigador, llamado Alfred Walace Russell, quien la formuló paralelamente (sin saber del otro) y le envió el manuscrito a aquél para pedir su opinión. A pesar de producir un ensayo en conjunto, fue Darwin quien primero publicó su “Origen de las especies” y lograr reconocimiento mundial. Otros ejemplos: Cervantes y Shakespeare murieron el mismo día de 1616.
Muchos científicos afirman que las permutaciones básicas de la vida llegaron a ocurrir gracias a una extraordinaria casualidad. Otros lo atribuyen a un Dios, una inteligencia entre bambalinas que ha librado la titánica batalla del cosmos contra el caos. No lo sabemos aún, pero si la vida es casualidad, es sin duda una muy afortunada.

La Biografia de Buda



Buda significa “el que ha despertado”, aquél cuya mente ha alcanzado un bienaventurado estado. Buda descubrió, predicó, y dió forma a las enseñanzas de las que derivan las diferentes escuelas que hoy difunden y mantienen el Dharma.
Siddharta nació en el país de los Sakyas, cuyo territorio se hallaba al sur del actual Nepal el 566 a.c. Su padre, Suddhodana, de la casta de los ksatrias (aristócratas guerreros), era “rey” de aquel territorio, es decir, el jefe más poderoso de una confederación de clanes aristocráticos. Su clan propio era el Gautama, de modo que el nombre por el que se conoció al Buda sería el de Siddharta Gautama, denominación a la que se añadiría más tarde la de “sabio de los sakyas” (Sakyamuni). La madre de Siddharta se llamaba Mahamaya y era también del más noble linaje. La tradición rodea el advenimiento de Siddharta de numerosas premoniciones y prodigios que indican la gran importancia que la persona y su enseñanza alcanzaron durante su vida y después de ella.

El nacimiento se produjo en Lumbini, lugar situado a corta distancia de Kapilavastu, residencia de Suddhodana, y al niño se le puso por nombre Siddharta, que significa “cumplimiento del objetivo”. Mahamaya murió pocos días después a consecuencia del parto, pero Siddharta fue criado por Mahaprajapati, hermana de su madre y también esposa de su padre.

Durante su niñez y juventud no parece que Siddharta se distinguiera de los demás jóvenes nobles de su tiempo. Según la tradición, el rey Suddhodana, que temía perderlo y quedarse así sin primogénito (puesto que, sin duda, tenía muchos más hijos), intentó aislarlo del mundo exterior y hacerlo vivir en un mundo cerrado en el que todo eran placeres y el dolor y la muerte quedaban cuidadosamente ocultos. Recibió la educación literaria, religiosa y militar que eran propias de su condición y, a su debido tiempo, se le casó con Yasoddhara, una bella y noble joven con la que parece que era feliz.

Según la tradición, Siddharta tuvo cuatro encuentros que cambiaron completamente su forma de ver el mundo y le impulsaron a buscar algo más fuera de los placeres de que estaba rodeado.

El príncipe solía salir con su auriga, Chandaka, a dar paseos fuera del palacio, y en uno de éstos vió un día Siddharta a un anciano decrépito que los criados de su padre no habían tenido tiempo de apartar. Asombrado ante aquella decadencia tan extrema, que él no había visto nunca antes, pensó que se trataba de algo extraño, hasta que Chandaka le sacó de su error y le enseñó que, de vivir mucho tiempo, todos los seres perdían su belleza y muchos de sus atributos para ser viejos y débiles.
En otra ocasión vió un enfermo que sufría un mal repugnante que deformaba su cuerpo y le hacía padecer grandes dolores. El príncipe se sorprendió mucho cuando Chandaka le explicó que esto era algo normal, puesto que los humanos sufrían enfermedades constantemente.

En otra salida se topó el príncipe con un cortejo funerario, lo que le puso en contacto con la muerte y el principio ineluctable de que todo lo que nace tiene que morir.
Por último, en otro paseo, a quien vió Siddharta fue a un mendigo que, a pesar de vestir muy pobremente y pedir limosna, tenía un aspecto feliz y luminoso. Al preguntar quién era se le contestó que se trataba de un hombre santo que había renunciado a todo para dedicarse a la perfección espiritual.

Todos estos encuentros le habían turbado profundamente y le habían hecho pensar en la falta de sentido de su vida de placer. Comenzó a ver su entorno con otros ojos y a observar el esfuerzo y el sufrimiento de los criados y trabajadores, el de los animales que trabajaban en el campo e incluso el de las mujeres que llenaban el harén del palacio. Comprendió la magnitud del sufrimiento que le rodeaba y en el que estaban sumidos todos los seres y decidió buscar el también una salida a esta rueda de dolor inacabable que se renovaba con cada existencia. Con cerca de treinta años dejó su palacio y su patria, se despojó de adornos y joyas, se vistió como mendigo y como tal aprendió a pedir limosna.

Al principio Siddharta buscó la enseñanza de grandes maestros como Arada y Rudraka, que le enseñaron a meditar hasta niveles muy elevados y, una vez que hubo aprendido se retiró a Bodgaya en el reino de Magadha, en donde se entregó a las más extremas prácticas ascéticas durante seis años. Su fama se extendió y varios ascetas más se le acercaron y se convirtieron en sus discípulos, al ver sus grandes cualidades y los extremos a que llevaba su sacrificio.

El ascetismo extremo, sin embargo, no le hizo progresar demasiado en el camino hacia la iluminación y, cuando Siddharta comprendió que castigar el cuerpo hasta ese extremo no le haría adelantar más de lo que ya estaba, volvió a comer mejor, se bañó y reconsideró su posición. Sus discípulos, desilusionados por lo que consideraban un abandono, le dejaron, pero él se dio cuenta de que, con las fuerzas recuperadas, volvía a sentirse capaz de continuar con su esfuerzo. Por eso enunció Siddharta su doctrina del camino medio: los excesos de sensualidad y ascetismo no son favorables para perfeccionarse espiritualmente; el sabio debe buscar un equilibrio entre ambos extremos.

Cuando llegó a ésta conclusión, volvió a sentarse bajo un árbol (el Bo, o árbol de la iluminación) y tras pasar por varias fases en que sufrió tentaciones de los sentidos e ilusiones producidas por su propio yo, consiguió superar sus limitaciones anteriores, y al alcanzar la iluminación se convertirtió en Buda. Tenía entonces 35 años.
Siddharta había comprendido que el deseo era la causa del sufrimiento. El deseo crea apego y éste ata a la existencia, fomenta la ilusión del yo y sume a los seres en un estado de ignorancia en que no reconocen la naturaleza de su mente y que los condena a vivir en el samsara.

En un principio el Buda dudó sobre si debía o no enseñar el Dharma (su doctrina), pero al final venció su compasión y comenzó su predicación en el parque de los ciervos, cerca de Varanasi (Benarés). Allí le oyeron sus antiguos discípulos, quienes pronto se convirtieron en arhats (los que han eliminado en su interior todos los obstáculos para llegar a la iluminación). A éstos se sumaron muchos otros y así se creó la Sangha (comunidad de Monjes Budistas) para los que el Buda mismo dió las primeras y fundamentales normas. Reyes y devotos pronto proporcionaron tierras y edificios para construir monasterios y alojar el creciente número de monjes.
El Buda continuó dando enseñanzas y ejemplos hasta la edad de ochenta años, momento en que entró en profunda meditación y pasó al Nirvana (Parinirvana) (486 a.c.), pero su enseñanza quedó como guía para ayudar a todos los seres a salir del sufrimiento.

Detectar la Salud por las Uñas



Desde hace bastante tiempo, el aspecto que presentaban las uñas era fuente de información para los médicos. En el siglo XX se realizaron numerosos estudios sobre este aspecto, detectar el estado de salud por las uñas.
Según estos estudios, las uñas estaban clasificadas en 8 tipos diferentes y cada tipo explicaba de un modo particular los problemas que la persona podía tener. La clasificación es la siguiente:
Las uñas con líneas de Mee, estas uñas presentan unas líneas de color blanquecino a modo de estrías, los síntomas que el médico determinaba por este tipo de uña eran fiebre alta, enfermedades cardíacas y envenenamiento.
Asociaban las uñas con líneas Beau, con algún tipo de enfermedad aguda como el tifus o la escarlatina, además también la asociaban con traumas físicos o emocionales. La uña de Beau se asemeja a varias uñas superpuestas, lo podéis ver en la foto.
Las uñas en forma de cuchara, son uñas levantadas por las puntas a modo de cuchara y los médicos detectaban insuficiencia nutritiva, hipotiroidismo, sífilis, etc.
Cuando una uña posee surcos longitudinales, los médicos interpretaban que el paciente tenia algún tipo de enfermedad crónica como podía ser una colitis o problemas reumáticos de carácter hereditario e incluso un foco de infección en las encías.
Uña garra es aquella uña con forma de garra o para mayor claridad, lo contrario a la uña tipo cuchara. Con esta detectaban la predisposición al asma bronquial.
Las uñas estriadas indicaban problemas intestinales, pero si además presentaban espesamientos a tramos, entonces quería decir que también existían impurezas en la sangre.
Si eran planas, indicaban al médico un agotamiento nervioso.
Finalmente la uña normal (para el médico), debía ser lisa y uniforme en su textura, si era de color rosado quería decir que había buena salud, pero asociadas a otro tipo de características, si tenían tendencia a ser rojizas indicaban algo de presión arterial elevada, las azuladas podían señalar dificultades coronarias y las que eran pálidas anemia.
La quirología médica se ha practicado desde los tiempos de Hipócrates y hay evidencias médicas y científicas de que, a través de las uñas, se pueden diagnosticar algunas enfermedades. Este arte con fundamentos científicos en realidad no estudia solamente las uñas, toda la mano en general.
Este estudio llegó a España en el año 1930 a través del doctor y ocultista alemán Krumm-Heller, quien demostró una precisión de diagnostico increíble. Reunió más de 50.000 diseños de manos diferentes y terminó publicando un libro fruto de las observaciones que hizo.

jueves, julio 09, 2009

El Misterio de los Satélites de Marte



Aunque no es un tema propio de un trabajo de matemáticas, he aquí un misterio que atrapa al menos curioso y que es fácilmente verificable en cualquier lugar de la Tierra, además de no requerir conocimientos de erudito para ello.
“Swift, en el Viaje a Liliput, da las distancias y los períodos de rotación de los dos satélites de Marte, desconocidos en su época. Cuando el astrónomo americano Asaph Hall los descubre, en 1.877, y advierte que sus mediciones concuerdan con las indicaciones de Swift, presa de una especie de pánico, los denomina Phobos y Deimos: Miedo y Terror.”
“Le aterroriza también el hecho de que estos satélites aparezcan bruscamente. Otros telescopios más poderosos que el suyo no los habían revelado en la víspera. Parece, simplemente, que él fue el primero en examinar Marte aquella noche.”
“Después del lanzamiento del Sputnik, los astrónomos contemporáneos han empezado a escribir que tal vez se trataba de satélites artificiales lanzados el día de la observación de Hall.”
Robert S. Richardson
Observatorio de Monte Palomar, U.S.A.
“Mientras que un detalle de la superficie de Marte tendría que ser de 150 kilómetros de ancho para ser visto, un objeto luminoso, si es suficientemente brillante, podrá verse aunque sea de menor tamaño. Sabemos que los satélites de Marte, Fobos y Deimos, tienen unos pocos kilómetros de diámetro por la cantidad de luz que reflejan. Fobos, el menos alejado de Marte, está tan cerca de la superficie del planeta que gira alrededor de él en un período más corto que el de rotación de Marte. Desde el planeta se lo vería levantarse en el Oeste y ponerse en el Este, como a algunos de nuestros satélites artificiales. Seriamente se ha sugerido que Fobos es un satélite artificial de Marte. Una larga serie de observaciones demostró que la velocidad de Fobos, comparada con la que correspondería a la hipótesis de que se mueve bajo la atracción de Marte, está aumentando gradualmente. Los satélites artificiales terrestres se aceleran de la misma manera, debido al efecto de la atmósfera de la Tierra que hace que el satélite caiga en espiral a la misma. Pero si Fobos fuera de material rocoso, como un satélite natural, la densidad de la atmósfera marciana a unos pocos miles de kilómetros de la superficie del planeta tendría que ser mucho mayor que la real. Para que la atmósfera real produjera la aceleración observada, la densidad media de Fobos debería ser tan baja que éste no podría ser sino una esfera hueca, es decir, ¡un satélite muy poco natural! Para resolver esta dificultad, algunos astrónomos han supuesto que la aceleración de Fobos se debe a una acción de mareas producida por Marte, aunque esto solo sería posible si la corteza de Marte fuera de una composición enteramente diferente de la corteza terrestre. Otros han elegido la hipótesis, más sorprendente, de que Fobos es artificial. Solo el tiempo dirá quién está en lo cierto.”
Michael W. Ovenden.
(Fue profesor del Departamento de Astronomía de la Universidad de
Glasgow. También fue secretario de la Royal Astronomical Society.)
Extraído de “Life in the Universe. A Scientific Discussion. New York, 1.962
“…A salir de Júpiter atravesaron un espacio de cerca de cien millones de leguas, y costearon el planeta Marte, el cual, como todos saben es cinco veces más pequeño que nuestro glóbulo, y vieron dos lunas que sirven a este planeta y no han podido descubrir nuestros astrónomos.”
Voltaire (1.694 - 1.778) Micromegas (1.752), Capítulo III, “Viaje de los dos habitantes de Sirio y Saturno”. Colección Clásicos Inolvidables, Voltaire, El Ateneo, página 622.
Voltaire y Swift escribieron acerca de los satélites de Marte más de cien años antes de su descubrimiento oficial. Si de por sí estos comentarios son desconcertantes, todavía provoca más sorpresa el siguiente de Voltaire: “como saben todos los que razonan por analogía, Marte no podría tener sino dos satélites.”
El razonamiento por analogía forma parte del método mágico. Ahora bien, ¿dónde podrían encontrar los magos que Marte es acompañado por dos satélites? En la mitología greco-latina Marte o Ares es el dios de la guerra y sus compañeros son Phobos y Deimos, Miedo y Terror. ¿Es posible que la mitología occidental sea una cosmogonía disfrazada, un inmenso mensaje esteganográfico? ¿Esas extrañas historias de padres que devoran a sus hijos y luego los vomitan se refieren a planetas mayores y a planetas secundarios o a planetoides? ¿Es un relato de lo que sucedió en la formación del Sistema Solar?

miércoles, julio 08, 2009

El Chantaje Emocional



Extraído de Psicología Positiva

El chantaje emocional es un mecanismo en el que intervienen dos partes: el chantajista y su víctima. El primero desea obtener algo de la segunda-que puede ser su pareja, un familiar, un amigo-, pero en lugar de hablarlo directamente, utiliza prácticas manipuladoras para conseguirlo. Su estrategia es evidente: intenta despertar el sentimiento de culpa en su presa, aprovechándose de su buena fe.
Busca los puntos débiles de esa persona para hacerla sentir inferior y convertirla en perfectamente manipulable. En el fondo, el chantajista es una persona débil, que no confía en sí misma, por eso necesita engañar y utilizar las más rebuscadas argucias para conseguir lo que desea.

RETRATO DE UN MANEJADOR:

Dos son las características que mejor definen a un manipulador:
sentimiento de inferioridad y egoísmo. Habitualmente tiene una autoestima muy baja y las únicas maneras que conoce de conseguir lo que desea son la mentira y el chantaje emocional.
Además sólo piensa en sí mismo.
Es una forma de actuar que seguramente aprendió en su infancia. En menor número, hay otro tipo de manipulador: el exclusivamente egoista. Este no tiene ningún problema de autoestima, simplemente va a lo suyo y no tiene reparos en manipular a los demás para conseguir sus objetivos.

TÁCTICAS ÚTILES PARA PRESERVARSE:

Las especialistas Gloria Husmann y Graciela Chiale, autoras de “La trampa de los manipuladores”, recomiendan sobrevivir a estos especímes siguiendo estas pautas:

* NO TE JUSTIFIQUES:
Esto es fundamental. El manipulador tratará por todos los medios de que lo que hagas para mantener su dominio y superioridad. Justificarse significa sumisión. Optá por protegerte
usando, por ejemplo, el humor para salir de la situación (lo trataremos más adelante).

* SE SINTÉTICO EN LA COMUNICACIÓN:
Usá frases cortas y darás menos posibilidades a la crítica. Pensá que todo lo que digas podrá ser usado en tu contra.

* USÁ EL SENTIDO DEL HUMOR:
Siempre que el contexto y tus fuerzas te lo permitan, bromea sobre vos misma, sobre tus equivocaciones u olvidos. Así lo descolocarás.

* COPIA LOS REFRANES QUE USA EL MANIPULADOR:
Proverbios, refranes y hasta frases hechas son un buen recuerso, porque estos personajes los utilizan como verdades indiscutibles. Los mejor es usar exactamente los mismos que ellos para aplicarlos en respuesta a sus reclamos.

* UTILIZÁ UN MODO IMPERSONAL:
Amparate en el anonimato. El “se hace” y “el se dice” darán la sensación de que hablás de otras personas, aunque el mensaje esté dirigido al manipulador.

* ES POSIBLE DECIR “NO”:
Algunos manipuladores solicitan que los demás hagan cosas por ellos, como si fueran sus lacayos. Cordialmente y con una sonrisa, aprendé a decir “ahora no puedo”.

*TRATÁ DE EVITAR DISCUTIR:
Son trampas de las que es difícil salir.No entres en su juego para que te desvalorice después. Un manipulador experto puede lograr que se lo agreda para luego asumir el papel de víctima y conseguir así lo que busca.

* APLICÁ LA IRONÍA:
Es un esfuerzo grande, lo sabemos, pero con sutileza y simpatía se pueden conseguir mejores resultados que con la provocación y la pelea.

* NO TE DEJES EXTORSIONAR:
Sobre todo cuando optes por decir no a sus pedidos, no permitas que te presione con cosas que nada tienen que ver con ese momento específico.

* CONFIÁ EN TUS DECISIONES:
Un manipulador tiende a criticar todo y a todos. La víctima siente que haga lo que haga, siempre será censurada. Mentalizate en que tu decisión es la correcta y no te dejes llevar por lo que él piense.

* MANTENETE ESCÉPTICO A SUS HALAGOS:
Es una estrategia para que la víctima no se aleje. Si el manipulador nota un cambio de actitud, puede emplear la seducción, la conquista y los halagos con los que empezó la relación. No caigas en su trampa.

Del Budísmo a las Neurociencias


Del budismo a las Neurociencias
Tenzyn Gyatso, el XIV Dalai Lama, ha dicho que su interés por las ciencias se inició hace muchos años, cuando era un niño en el Tíbet (país otrora independiente invadido y destruido inmisericordemente por China, sin que ningún país interviniera, hasta hoy, en defensa de aquella nación). En la actualidad, se declara un entusiasta seguidor de las neurociencias y no pierde ocasión para estar al tanto de los avances que el entendimiento científico va alcanzando respecto de la forma cómo funcionan los organismos biológicos, especialmente el cerebro y el cuerpo humanos. En una publicación reciente señala que no sólo ha buscado “aprehender ideas científicas específicas, sino que he intentado explorar las amplias implicaciones de los nuevos avances en el conocimiento humano y el poder originado por la tecnología mediante las ciencias. Las áreas específicas que he explorado con mayor dedicación a lo largo de los años, son la física subatómica, la cosmología, la biología y la psicología” Es interesante comprender cómo una autoridad religiosa de la talla moral del Dalai Lama y con la influencia creciente que adquiere en el mundo, sobre todo después de obtener el Premio Nobel, no se refugia en los dogmas y creencias propias de su religión, sino que busca, investiga, compara y obtiene de ello consecuencias prácticas, porque, según sus propias palabras, el budismo que es una religión altamente contemplativa, es también eminentemente práctica, llena de ejercicios y actividades específicas. Desde ese punto de vista comparte con la ciencia una metodología empírica que, aunque nacida de intenciones diversas, se unifican en la importancia de reconocer las complejas interrelaciones que provocan en las cosas las relaciones de causa-efecto y el rol de la investigación. En efecto, para el budismo tibetano verdadero (no el de superchería y última moda), las fuentes del conocimiento son, en orden de importancia: la experiencia, la razón y sólo en tercer lugar, el testimonio ajeno. Debido a ello y con gran consecuencia, S.S. ha dicho: “…a menudo he enfatizado a los budistas como yo que las conclusiones empíricamente verificadas de la cosmología y astronomía modernas, deben impulsarnos a modificar, o incluso en algunos casos a rechazar, muchos aspectos de la cosmología tradicional tal como aparece en los textos budistas”. Si consideramos que el principal interés del budismo es la búsqueda por evitar el sufrimiento humano, la orientación primordial de toda investigación budista es la comprensión de los procesos que se desencadenan en la mente humana y que afectan a la vida de las personas provocándoles dolor y sufrimiento. El supuesto que subyace, por lo tanto en la investigación budista de la mente humana es que “obteniendo mayores conocimientos acerca de la psiquis, podríamos encontrar formas de transformar nuestros pensamientos, emociones y sus propensiones subyacentes de forma que pudiera ser encontrada una forma más sana y satisfactoria de comportamiento”. Por todo lo anterior, no es de extrañar que un intercambio de conocimientos y técnicas entre el budismo y las neurociencias, cada uno respetando al otro, puede ser de gran impacto y beneficio para la humanidad y su salud física y mental. Seguramente por ello la Sociedad de Neurociencias de los Estados Unidos, entidad de gran reputación científica, lo invitó a su conferencia anual el pasado 12 de noviembre, causando gran revuelo entre sus miembros menos tolerantes. Su exitosa presentación, la solidez de sus argumentos la humildad de su postura (en que se reconoce deudor de notables científicos como Carl von Wenzsacker, David Bohm, Robert Livingstone y nuestro inolvidable Francisco Varela), lo hacen ser un personaje más que calificado para hablar del diálogo entre ciencia y religión de manera creíble, exitosa y práctica.

Centros Espirituales Ocultos - La Ciudad de los Césares



Toda Tradición conoce la existencia de ciudades o lugares que de una u otra forma permanecen perdidos u ocultos para los ojos de los profanos. Así es como en nuestro continente han tomado expresión a través de mitos como El Dorado, Cíbola, Trapalanda, y la Ciudad de los Césares, por sólo mencionar algunos ejemplos.
Esto que aparece como un hecho conocido por todo tipo de personas (para quienes, sin embargo, sólo se trataría de “leyendas”, y no de mitos, como en verdad han de entenderse) y que por tanto podemos presenciar como un hecho respecto del cual existe cierto consenso en cuanto a su existencia en forma paralela al mundo ordinario, sin embargo, parece no conocer de una interpretación respecto del porqué de aquéllo. Es decir, si bien el conocimiento profano admite las “leyendas” que hablan acerca de este tipo de lugares, no da en cambio respuesta que esclarezca su origen y finalidades.
El conocimiento tradicional puede ayudarnos a revelar algunos aspectos de este enigma.
En primer lugar, hemos de decir que la referencia a lugares como Agartha, El Dorado y otros que poseen las mismas características, se ha de entender como la referencia a puntos de la Tierra que poseen la virtud de ser sagrados. Y esto sea porque resguarden en su interior algo de caracteres divinos (por ejemplo, servir como protección de un símbolo o ser portadores de la Verdad), o porque son en sí mismos lugares fundamentales cósmicamente. De una u otra forma siempre implican un centro tradicional, lo que es lo mismo que decir sacro.
Otra característica que hemos de expresar respecto de estos sitios, es el hecho de estar ocultos o prohibidos al mundo exterior. Esto es tan importante como la primera indicación. Si son secretos es porque son receptores de una enseñanza y energía del todo límpida, que nada tiene que ver con las tinieblas del mundo foráneo. Esta peculiaridad está agravada en los tiempos modernos, pues nos hallamos en la Edad Oscura o Kali-Yuga, donde se provoca una inversión de los valores tradicionales, y la ignorancia y desviación son las leyes que rigen el planeta. Hechos significativos de esta temible edad lo han de constituir, por sólo mencionar algunos: la apertura del Japón tradicional al Occidente capitalista, la revolución bolchevique en Rusia, y la invasión china al Tibet, hecho último que significó la destrucción de templos y el ocultamiento de los documentos más relevantes del budismo tibetano y que ha significado la apertura de esa tradición al mundo moderno, el cual lo ha mezclado en forma vergonzosa a través de una publicidad y una moda sustentada por “importantes” actores del cine. Lo sagrado es manchado por la modernidad; sin embargo, la Verdad no sufrirá los embates del mal, pues justamente se refugia en centros que en la actualidad son subterráneos o submarinos.
La manifestación de lo sagrado en dichos sitios es señalada por las “leyendas”, las cuales nos indican que allí habría construcciones gigantescas, elaboradas con el aureo mineral; que son habitadas por hombres que poseen conocimientos vedados para quienes moran en nuestras ciudades; y demás datos semejantes, todos los cuales hacen evidente que no se trata de lugares comunes, y por tanto ajenos a la oscuridad actual.
La Ciudad de los Césares es por antonomasia el lugar sagrado del Cono Sur. El mito lo podemos hallar tanto en Argentina como en Chile, siendo en cuanto a lo esencial el mismo, variando sólo los matices, como por ejemplo el de su ubicación.
Uno de los aspectos importantes de la Ciudad de los Césares es además de la obvia referencia imperial que hallamos en su nombre que viene a ser la contrapartida del Norte, o sea la Hyperbórea. Así, la Ciudad de los Césares ha de corresponder a la entrada al Sur del mundo. Es, por tanto, su corazón y centro. De aquí que no sólo sea un lugar sagrado, sino uno de los fundamentales, ya que por ella se entra al sexo del mundo, el primer chakra, punto necesario para ascender y lograr la unidad con el todo celestial. Quienes protegen la Ciudad, protegen la vida misma de este mundo.
En último término hemos de resaltar el elemento inmortalidad que caracterizaría a sus habitantes. Esto acentúa su carácter o conexión directa con lo que es divino; otorgándoles a aquellos seres, una condición propia de otra humanidado; o, mejor aún, no humana. La inmortalidad es, además, un rasgo de conocimiento tradicional; pues éste no muere, sino que es eterno. Lo que se guarda en la Ciudad es la Gnosis, la Tradición Primigenia y Unánime.
De estas consideraciones podemos concluir que si la Ciudad de los Césares existe -lo cual, por si un lector poco atento no ha captado todavía, afirmamos con plena seguridad- tal ubicación no ha de hallarse jamás en sitios que no sean subterráneos o submarinos (y esto, ya lo dijimos basándonos en René Guénon, porque dado que la presente época es el Kali-Yuga, el conocimiento para que realmente esté protegido ha de alejarse ya no únicamente de los grandes centros urbanos o “civilizados”, sino que además ha de huir hacia abajo, lo cual representa además el movimiento de descenso espiritual que domina la hora actual). Lugares como el monte Melimoyu o la Antártica, serían aquellos que resguardan la Ciudad.
Los mitos referidos a estas ciudades también nos dicen lo que puede entenderse como una especie de conclusión profética: que ellas serán vistas el Día del Juicio Final (en el concepto cristiano) o lo que es su más cercano sinónimo cuando el Kali-Yuga termine.
Entonces se dará paso a una edad de verdadera Luz.

Carta de Gandhi a Hitler



Escrita el 24 de diciembre de 1940. El gobierno británico no permitió que esta carta fuera enviada ni se hiciera pública. Gandhi escribe:
Algunos amigos me han instado a escribirle en nombre de la humanidad. Pero me he resistido a su petición, porque me parecía que una carta mía sería una impertinencia. Con todo, algo me dice que no tengo que calcular, y tengo que hacer mi llamamiento por todo lo que merezca la pena.
Está muy claro que es usted hoy la única persona en el mundo que puede impedir una guerra que podría reducir a la humanidad al estado salvaje. ¿Tiene usted que pagar ese precio por un objetivo, por muy digno que pueda parecerle? ¿Querrá escuchar el llamamiento de una persona que ha evitado deliberadamente el método de la guerra, no sin considerable éxito? De todos modos, cuento de antemano con su perdón si he cometido un error al escribirle.
/Vol. 70, 23 de julio de 1939/
* * *
Yo no tengo enemigos. Mi ocupación en la vida durante los últimos treinta y tres años ha sido ganarme la amistad de toda la humanidad fraternizando con los seres humanos, sin tener en cuenta la raza, el color o la religión.
Espero que tenga usted el tiempo y el deseo de saber cómo considera sus actos una buena parte de la humanidad que vive bajo la influencia de esa doctrina de la amistad universal. Sus escritos y pronunciamientos y los de sus amigos y admiradores no dejan lugar a dudas de que muchos de sus actos son mons-truosos e impropios de la dignidad humana, especialmente
en la estimación de personas que, como yo, creen en la amistad universal. Me refiero a actos como la humillación de Checoslovaquia, la violación de Polonia y el hundimiento de Dinamarca. Soy consciente de que su visión de la vida considera virtuosos tales actos de
expoliación. Pero desde la infancia se nos ha enseñado a verlos como actos degradantes para la humanidad. Por eso no podemos desear el éxito de sus armas.
Pero la nuestra es una posición única. Resistimos al imperialismo británico no menos que al nazismo. Si hay alguna diferencia, será muy pequeña. Una quinta parte de la raza humana ha sido aplastada bajo la bota británica empleando medios que no superan el menor examen. Ahora
bien, nuestra resistencia no significa daño para el pueblo británico. Tratamos de convertirlos, no de derrotarlos en el campo de batalla. La nuestra es una rebelión no armada contra el gobierno británico. Pero los convirtamos o no, estamos totalmente decididos a conseguir que su gobierno sea imposible mediante la no colaboración no violenta. Es un
método invencible por naturaleza. Se basa en el cono-cimiento de que ningún expoliador puede lograr sus fines sin un cierto grado de colaboración, voluntaria u obligatoria, por parte de la víctima. Nuestros gobernantes pueden poseer nuestra tierra y nuestros cuerpos, pero no nuestras almas. Pueden tener lo primero sólo si destruyen por completo a todos los indios: hombres, mujeres y niños. Es cierto que no todos podrán llegar a tal grado de heroísmo, y que una buena dosis de temor puede doblegar la revolución; pero eso es irrelevante. Pues si en la India hay un número suficiente de hombres y mujeres que están dispuestos, sin ninguna mala voluntad contra los expoliadores, a entregar sus vidas antes que doblar la rodilla ante ellos, habrán mostrado el camino hacia la libertad de la tiranía de la violencia. Le pido que me crea cuando digo que encontrará usted un inesperado número de tales hombres y mujeres en la India. Durante los últimos veinte años han estado formándose para ello.
Durante el último medio siglo hemos estado intentando liberarnos del gobierno británico. El movimiento por la independencia no ha sido nunca tan fuerte como ahora. El Congreso Nacional Indio, que es la organización política más poderosa, está tratando de conseguir este fin. Hemos logrado un éxito muy apreciable por medio del esfuerzo no violento. Estamos bus-cando los medios correctos para combatir la violencia más organizada en el mundo, representada por el poder británico. Usted le ha desafiado. Ahora queda por ver cuál es el mejor organizado: el alemán o el británico. Sabemos lo que la bota británica significa para nosotros y las razas no europeas del mundo. Pero nunca desearíamos poner fin al gobierno británico con la ayuda de Alemania. En la no violencia hemos encontrado una fuerza que, si está organizada, sin duda alguna puede enfrentarse a una combinación de todas las fuerzas más violentas del mundo. En la técnica no violenta, como he dicho, no existe la derrota. Todo es «Vencer o morir» sin matar ni hacer daño. Se puede usar prácticamente sin dinero y, claro está, sin la ayuda de la ciencia de la destrucción que tanto han perfeccionado ustedes.
Me asombra que no perciba usted que esa ciencia no es monopolio de nadie. Si no son los ingleses, será otra potencia la que ciertamente mejorará el método y le vencerá con sus pro pias armas. Además, no está dejando a su pueblo un legado del que pueda sentirse orgulloso, pues no podrá sentirse orgulloso de recitar una larga lista de crueldades, por muy hábilmente que hayan sido planeadas.
Por consiguiente, apelo a usted, en nombre de la humanidad, para que detenga la guerra. No perderá nada si pone todos los asuntos en litigio entre usted y Gran Bretaña en manos de un tribunal internacional elegido de común acuerdo. Si tiene éxito en la guerra, ello no probará que usted tenía razón. Sólo proba-rá que su poder de destrucción era mayor. Por el
contrario, una sentencia de un tribunal imparcial mostrará, en la medida en que es humanamente posible, cuál de las partes tenía razón.
Sabe que, no hace mucho tiempo, hice un llamamiento a todos los ingleses para que aceptaran mi método de resistencia no violenta. Lo hice porque los ingleses saben que soy un amigo, pese a ser un rebelde. Soy un desconocido para usted y para su pueblo. No tengo coraje suficiente para hacerle el llamamiento que hice a todos los ingleses, aunque se aplica
con la misma fuerza a usted que a los británicos.
Durante esta estación, cuando los corazones de los pueblos de Europa ansían la paz, hemos suspendido incluso nuestra pacífica lucha. ¿Es demasiado pedir que haga un esfuerzo por la paz en un tiempo que tal vez no signifique nada para usted personalmente, pero que tiene que significar mucho para los millones de europeos cuyo mudo grito de paz oigo, pues mis oídos pueden escuchar la voz de millones de personas mudas?
/- Vol. 73, 24 de diciembre de 1940. (El gobierno británico no permitió que esta carta fuera enviada ni se hiciera pública)./
/Del Libro “Mi vida es mi mensaje” Gandhi. Edición de John Dear /