4 dic. 2008

Terapias alternativas para la Flebitis

CIPRES (Cupressus sempervirens)

De este árbol se utilizan los conos y los brotes tiernos. Contiene como fitoconstituyentes principales: leucoantocianinas, taninos catéquicos, esencia (rica en alfa-pineno, canfeno, cadineno, silvestreno, cedrol o alcanfor de ciprés), catecol y tuyona. Por su contenido en taninos posee propiedades astringentes, antidiarreicas, vasoconstrictoras, antihemorrágicas. Es tónica venosa, protectora de los capilares (leucoantocianinas, catecol, taninos), antihemorroidal (leucoantocianinas, taninos catéquicos, tuyona).

El catecol le confiere acción antiinfecciosa de vías respiratorias, antipirética, antitusígena, antiespasmódica, inhibidora del parasimpático y cierta actividad estrogénica. Los brotes tiernos poseen 0,2% de esencia rica en pineno, canfeno, terpineol y cedrol que le proporciona una acción antiespasmódica.
Se usa en trastornos venosos como hemorroides, varices, metrorragias, menopausia, etc. También se emplea con éxito en trastornos de próstata e incluso en enuresis.

VID ROJA (Vitis vinifera L.)
Se utilizan sobre todo las hojas, y a veces los frutos y los granos. Las hojas contienen taninos y derivados polifenólicos: antocianinas, leucoantocianinas y flavonoides, que le confieren una acción tónica venosa, vitaminica P, astringente y diurética por lo que se utilizan en casos de varices, hemorroides, cuperosis, trastornos circulatorios de la menopausia, etc. Algunos autores también le atribuyen propiedades anticoagulantes. Los frutos (uvas) son ricos en azúcares (dextrosa y fructosa), ácido tartárico, ácido málico, pectina, taninos, carotenos, vitamina A, B1, B2 y C por lo que son reconstituyentes, antigotosos y diuréticos. Se aconsejan tomar en personas que padecen gota, obesidad y trastornos cardio-renales. Los granos (pepitas) son ricas en ácidos grasos poliinsaturados (como el maíz y girasol) por lo que actúan como antiateromatosos, estando indicados en casos de hiperlipemias.

GINKGOBILOBA (Ginko biloba)
Se utilizan las hojas. Sus principios activos son varios destacando su contenido en polifwnoles: derivados flavónicos (rutósido o quercetol-3-rhamnoglucósido, kaemferol-3-rhamnoglucósido, quercetol e isorhamnetol), catecoles (epicatecol, hexacetato de galocatecol y epigalocatecol) y biflavonas (ginkgetina, isoginkgetina y bilobetina, que son dímeros derivados de la apigenina). También posee lactonas terpénicas (ginkgólidos), procianidinas (son constituyentes de las leucoantocianidinas y del catecol), polioles (pinitol, sequoyitol), ácidos orgánicos, terpenos y esteroles.
Por su contenido en biflavonoides actúa a nivel arterial, capilar y venoso. Es vasodilatador periférico y cerebral, tónico y antiespasmódico venoso, es decir activador de la circulación de retorno, antinflamatorio, antihemorrágico (rutósido, rhamnoglucósido, catecol), acción vitamínica P (derivados flavonicos y catecol). También favorece la secreción sebácea en pieles secas o deshidratadas (flavonoides). La experiencia animal demuestra que el Extracto de Ginkgo actua sobre la circulación a todos los niveles, aumentando la irrigación tisular, activando el metabolismo celular y disminuyendo el riesgo de trombosis. Es captador de radicales libres, inhibe la peroxidación lipídica de las menbranas y estimula la síntesis de eicosanoides (prostaglandinas). Refuerza la regulación vasomotora adrenérgica, activa determinadas funciones endoteliales e inhibe la agregación plaquetaria (por estimular la liberación de PGI2). El ginkgólido B y C son inhibidores del PAF-aceter (Factor Activador de Plaquetas) e inhibe la fijación de este sobre su receptor plaquetario, desempeñando un importante papel en la inflamación alérgica e hiperactividad bronquial (Jean Bruneton 1991). Se utiliza en la claudicación intermitente, vértigos, transtornos de memoria, fragilidad capilar, enfermedad de Raynaud, varices, ulceras varicosas, angiopatías diabéticas, flebitis, hemorroides.

CASTAÑO DE INDIAS (Aesculus hippocastanum)
Se utiliza los frutos y la corteza. Los frutos y las semillas contienen flavonoides, sobre todo heterósidos de quercetol y kampferol, a los que algunos cotiledones deben su coloración amarilla; saponinas triterpénicas (la aescina), a las cuales debe su acritud y amargor; materias minerales, azucar, almidón y aceite, a los que debe su acción tónica venosa, vasoconstrictor venoso, antihemorrágico, vitamínica P, antiedematosa, antiinflamatoria, antiateromatosa y antihemorroidal.
Los tegumentos seminales contienen D-catecol y taninos. La corteza posee heterósidos cumarínicos, los principales son el esculósido (glucósido del esculetol) y el fraxósido (glucósido del fraxetol), y taninos (ácido aesculitánico) con acción vitamínica P, antihemorrágica y astringente. Se utiliza en la fragilidad y estados congestivos del sistema venoso y linfático: varices, hemorroides, ulceras varicosas, prevención de flebitis y trombosis, edemas, epístasis, equimosis, metrorragias, etc. Contraindicada en el embarazo y en los niños, y hay que tener precaución en su uso interno la escina es irritante del tubo digestivo, pudiendo producir a dosis altas nauseas y diarreas. También puede ocasionar midriasis y somnolencia. A dosis terapéutica no es tóxico. En uso externo es antinflamatorio, antiedematoso y necrosante. Por vía intravenosa es tóxico (hemolítico).

RUSCO (Ruscus aculeatus)
Se utiliza el rizoma. Contiene saponósidos, siendo los más importantes por su aglicona esteroidea, la ruscogenina (hidroxi-19-diosgenina) y la neuruscogenina, que le confieren una acción vasoconstrictora venosa, antihemorroidal, antinflamatoria y antiedematosa (por disminuir la permeabilidad capilar).
También posee flavonoides (rutina), sales de potasio, resinas y aceite esencial con acción diurética y vitamínica P (aumenta la resistencia capilar y disminuye su permeabilidad). Se utiliza en alteraciones venosas: várices, hemorroides, piernas pesadas, secuelas de flebitis, edemas, gota, fragilidad capilar, etc. En uso externo aplicada en masajes ascendentes se usa en problemas varicosos. Precaución: El consumo accidental de las bayas, sobre todo en los niños, puede causas vómitos, diarreas y convulsiones.