29 sept. 2010

Leyenda Hopi


Los indios hopi pertenecen al grupo de tribus de los conocidos como "indios pueblo", antiguos habitantes de la meseta central de los Estados Unidos, ubicados en la actualidad en los estados de Arizona y Nuevo México. Sus costumbres y tradiciones se adentran en lo más profundo de la prehistoria, pero no en su actual emplazamiento, sino en un lejano territorio que los hopi llamaban "Kasskara", y que fue víctima de guerras y cataclismos que apunto estuvieron de exterminar a toda su raza.
Y aquí es donde empieza uno de los capítulos más sorprendentes de los mitos y leyendas hopi, pues afirman que sus antepasados fueron visitados por seres procedentes de las estrellas para ayudarles a emigrar a bordo de "escudos volantes" y "grandes pájaros", los llamados "pajaros tronantes" de todas las leyendas de los pueblos norteamericanos, para así trasladarles a otras tierras. Estos salvadores eran los "katchinas", que significa "sabios, ilustres y respetados".
Petroglifo de los indios hopi conocido como "El Músico de las Estrellas"
Al igual que otros pueblos de América como los mayas o los aztecas, los hopi también aseguran que ha habido varios periodos o mundos antes del nuestro, que acabaron de forma trágica. Nuestro actual mundo, que es el cuarto según sus profecias, está tocando a su fin, y dará paso a un nuevo mundo en un futuro no muy lejano. Antes del nuestro, el primer mundo fue destruido por el fuego. El
segundo mundo desapareció por el frío y el hielo. Por último el tercero de los mundos sucumbió por una gran avalancha de agua.
Una vez más se repiten los mitos y leyendas, independientemente del pueblo, la raza o el punto geográfico en el que nos situemos. En el caso del tercer y último mundo, el paralelismo existente con el "Diluvio Universal" que nos narra la Biblia y otros antiguos textos, encajan a la perfección. El mítico diluvio ha pasado de ser una simple leyenda de nuestro mundo occidental a entroncar con el resto de las antiguas tradiciones de otras culturas, y además, se ha aconvertido en una incuestionable realidad cada vez más refrendada por las inumerables pruebas geológicas que han aparecido a lo largo y ancho de todo el mundo en los últimos tiempos, y que sitúan al diluvio alrededor de 12.000 años atrás.
Esta imagen es una reproducción de uno de los dibujos mayas del Códice de Dresde. En ella se representa el fin de uno de los mundos anteriores al nuestro motivado por el agua. El motivo del Diluvio Universal es una constante en todas las mitologías del mundo, como es en el caso de los hopi y su fin del tercer mundo.
La desaparición del segundo mundo no escapa a la posible glaciación que segun expertos sufrió los Estados Unidos hace unos 100.000 años. Del mismo modo, existen gran cantidad de pruebas de una extraordinaria actividad volcánica hace
alrededor de 250.000 años, causantes tal vez del final del primer mundo al que se refieren las leyendas hopi.
Por suerte para los hopi, sus grandes maestros los katchina lograron poner a salvo a su pueblo de uno de estos cataclismos, y de ellos aprendieron a observar las estrellas, cortar raíces, aplicar leyes y una larga lista más de actividades. Se multiplicaron como pueblo, y de ellos surgieron nuevos clanes y naciones que se extendieron por toda América.
Muñeco katchina
Pero un día los katchinas les dejaron, regresaron a las estrellas y los pueblos olvidaron las enseñanzas de sus maestros. Los hopi como fieles seguidores de las tradiciones de sus antedecesores, continúan esperando el regreso de sus maestros para cuando termine el mundo actual. Aún hoy siguen celebrando la ceremonia de "la serpiente emplumada", que recuerda la marcha de sus dioses (recordemos todas las tradiciones de los pueblos americanos y la marcha de sus dioses: Kukulkan, Quetzacóatl, Viracocha, etc...). A la espera de este ansiado regreso, los hopi han venido fabricando rigurosamente con el mismo diseño generación tras generación, unas máscaras y muñecos que al igual que sus maestros llaman katchinas. Estos muñecos portan extrañas indumentarias y cascos, así como reprersentaciones de animales con una fuerte connotación simbólica, para resaltar el carácter individual de los verdaderos katchinas o maestros a quienes representan. También estos muñecos son la forma idónea de que los niños jueguen, no se asusten y reconozcan a los katchina cuandos estos regresen de nuevo. Siempre según los hopi, las primeras señales proféticas para que esto suceda ya están apareciendo.