6 dic. 2008

"El Sueño de la Bruja" - Extracto del Libro de Florinda DONNER


Florinda Donner
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Pág. 13 - 14
Me dijo que el nagualismo comienza con dos certezas: la seguridad de que los humanos son seres extraordinarios que viven en un mundo también extraordinario y la de que ni el hombre ni el mundo deben ser aceptados como tales en ninguna circunstancia.
De tan sencillas premisas, dijo, surge una conclusión también sencilla: el nagualismo se desprende al punto de una máscara y aparece con otra. Los naguales se quitan la máscara que nos hace vernos a nosotros mismos y al mundo en que vivimos como corrientes, sin brillo, previsibles y repetitivos, y que se ponen la segunda máscara que nos ayuda a considerarnos a nosotros y a nuestro entorno como realmente somos, acontecimientos asombrosos que florecen una vez en una existencia transitoria y que nunca vuelven a repetirse.
Pág. 15-16
- Para nosotras, las mujeres, la búsqueda del conocimiento es realmente una aventura muy curiosa - me dijo Florinda en una ocasión-. Tenemos que someternos a extrañas maniobras.
- ¿Y a qué se debe Florinda?
- A que no nos preocupamos.
- Yo sí me preocupo.
- Lo dices, pero, en realidad, no es así.
- Estoy aquí, contigo. ¿No justifica eso mi preocupación?
- No, lo que sucede es que te agrada el nagual, te abruma su personalidad. A mí me sucedió lo mismo:
también me sentí abrumada por un nagual. Era el brujo más irresistible que he conocido.
- Admito que tienes razón, pero sólo en parte. Me interesa la búsqueda del nagual.
- No lo dudo, pero eso no basta. Las mujeres necesitan algunas maniobras específicas para poder llegar al fondo de sí mismas.
- ¿Maniobras? ¿Qué quieres decir con llegar al fondo de nosotras mismas, Florinda?
- Si hay algo desconocido en nosotras, como valor, recursos ocultos, astucia y resistencia insospechadas o fortaleza de ánimo frente a la pena y el dolor, cuando nos enfrentamos a lo desconocido solas, sin amigos, lazos familiares ni apoyo, esa cualidad aflora a la superficie; si en tales circunstancias no sale nada es porque carecemos de ella. Y antes debes descubrir por ti misma si hay algo dentro de ti. Te exijo que lo hagas.
- Me parece que no valgo para someterme a ninguna prueba, Florinda.
- Lo que te pregunto es si puedes vivir sin saber si hay o no algo dentro de ti.
- ¿Y si soy de esos seres que están vacíos?
- En tal caso tendré que formularte mi segunda pregunta, ¿cómo puedes seguir en el mundo que has escogido si no hay nada en tu interior?
- Eso es evidente. Ya ves que me he unido a ti.
- No, sólo crees haber escogido mi mundo. Escoger el mundo nagual no consiste únicamente en palabras:
debes demostrarlo con hechos.
- ¿Y cómo consideras que debe actuarse en tal caso?
- Te sugeriré algo que no estás obligada a llevar a cabo. Se trata de que vayas tú sola al lugar donde naciste. Nada te resultará más fácil. Ve y prueba fortuna, sea cual sea el resultado.
- Pero esta sugerencia es impracticable. No guardo buenos recuerdos de allí. No lo dejé en buenas condiciones.
- Tanto mejor. Las fuezas superiores estarán contra ti: por eso he escogido tu lugar natal. Las mujeres eluden las preocupaciones, y cuando tienen que enfrentarse a ellas, se desmoronan. Demuéstrame que no eres así.
Pág. 19-20
En en mundo del nagual las mujeres no se sienten importantes - continuó como si recitase algo de memoria-, porque la importancia mitiga la fiereza. En el camino del guerrero las mujeres son violentas y se muestran impasibles en cualquier situación. No exigen nada y están dispuestas a darlo todo de sí mismas.
Buscan intensamente una señal del espíritu de las cosas en forma de una palabra amable, de un gesto oportuno y, cuando lo encuentran, expresan su reconocimiento intensificando su violencia.
En el camino del guerrero las mujeres no juzgan. Se reducen energéticamente a la nada con el fin de oír y observar, de modo que puedan conquistar y sentirse humilladas por sus conquistas o derrotadas y realizadas por su derrota.
En el camino del guerrero las mujeres no se rinden. Acaso serán derrotadas mil veces, pero nunca se rendirán. Y, por encima de todo, siguiendo esa senda, las mujeres son libres.
Pág. 20
Florinda me había advertido que quien se acoge al mundo del nagual tiene que estar dispuesto a someterse a la más absoluta soledad. Y me puso de relieve que, para ella, soledad no significaba desamparo sino un estado físico de aislamiento.
Pág. 45
Voy a contarte un secreto, musiúa - dijo indicándome que me sentara frente a ella-. Soy medium, bruja y curandera. De las tres especialidades prefiero la segunda, porque las brujas tenemos una manera especial de comprender los misterios del destino. ¿Por qué algunos se enriquecen o tienen éxito y son dichosos mientras que otros sólo encuentran trabajos y sinsabores en su vida? Lo que decide tales cosas no es lo que tú llamas destino sino algo más misterioso, que sólo las brujas conocen.
Algunos dicen que cuando nacemos ya tenemos establecido nuestro sino; otros pretenden que formamos nuestro destino con nuestros actos. Las brujas decimos que no es nada de eso sino algo que nos atrapa como los celadores capturan a los perros. El secreto consiste en saber si estamos o no dispuestos a ser atrapados.
Octavio Cantú vendrá a casa a someterse a una serie de sesiones - dijo-, y te irá contando una historia que te demostrará cuán unidos están el azar y la existencia, y que hay cosas que sólo las brujas sabemos unir.
Pág. 58
-...Personalmente considero que Octavio no podía dejar de seguir los pasos de Víctor Julio. Tenía muy poca fuerza. Ésa fue la razón de que quedara prendido en ese algo misterioso de que te hablé, algo más misterioso que el propio destino. Nosotros lo llamamos la sombra de la bruja.
-Octavio era joven y fuerte -dijo Candelaria de repente-. Pero estuvo demasiado tiempo a la sombra de Víctor Julio.
-¿Qué quiere decir? -le pregunté a doña Mercedes.
- Cuando la gente se está consumiendo, especialmente en el instante de su muerte, crean con ese algo misterioso un vínculo con otras personas, una especie de continuidad -explicó doña Mercedes-. Por eso los niños se parecen a sus padres. O los que cuidan a los viejos les siguen sus pasos.
Candelaria intervino de nuevo.
-Octavio estuvo demasiado tiempo a la sombra de Víctor Julio y su sombra le dominó. Víctor Julio era débil, pero la forma en que murió hizo que su sombra se fortaleciese.
-¿Eso que llamas sombra es el alma? -pregunté a Candelaria.
-No, la sombra es algo que tenemos todos los seres humanos: algo más fuerte que el alma -repuso aparentemente molesta.
-Eso es, musiúa -dijo doña Mercedes-. Octavio estuvo demasiado vinculado a un punto en que el destino une las vidas. No tuvo la fuerza para evitarlo y, como dice Candelaria, la sombra de Víctor Julio le dominó.
Porque tenemos una sombra fuerte o débil que podemos dar a quienes queramos, odiemos o simplemente a aquel que esté disponible. Si no se la transmitimos a nadie, sigue flotando durante algún tiempo cuando nos morimos y luego se desvanece.
...
-Es conveniente no permanecer demasiado tiempo a la sombra de alguien si no se desea seguir sus huellas - intervino bruscamente Candelaria.
Pág. 70
Miré a Candelaria esperando que me diese alguna explicación.
- Me parece que ya sé lo que quiere hacer doña Mercedes contigo - dijo. Me tomó del brazo y me llevó a la cocina.
- Te quiere mucho, pero no puede cederte su sombra, porque sólo tiene una y me la ha asignado a mí.
-¿De qué estás hablando? -pregunté.
- Soy bruja -respondió-. Y estoy siguiendo las huellas de doña Mercedes. Sólo siguiendo las huellas espirituales de una curandera puedes llegar a serlo también. Eso es lo que se califica como comunicación o vínculo. Doña Mercedes ya te explicó lo que las brujas consideran una sombra.
"Las sombras son consistentes en todo -prosiguió- y sólo puede haber un heredero para todo aquel que posea un auténtico conocimiento. Víctor Julio sabía cómo dar muerte a los perros e inconscientemente transmitió tal conocimiento a Octavio Cantú. Ya te expliqué que estuvo demasiado tiempo a la sombra de Víctor Julio, y doña Mercedes me está dando su sombra.
Cuando procura que alguien te cuente su historia trata de situarte por un instante a la sombra de todas esas personas a fin de que sientas cómo gira la rueda de la fortuna y cómo las brujas contribuyen a mover dicha rueda.
Me esforcé inútilmente por decirle que sus explicaciones me sumían por momentos en mayor confusión.
Me miró fijamente con expresión viva y confiada.
-Cuando una bruja interviene en el curso de los acontecimientos decimos que la sombra de la bruja ha hecho girar la rueda de la fortuna -dijo pensativa.
Pág. 82
Candelaria ya te explicó que cuando intervienen las brujas se dice que ha actuado su sombra. Candelaria hizo un enlace, un vínculo para su padre: consiguió que viviera un sueño. Como es burja, movió la rueda de la fortuna.
-¿Cómo intervino Candelaria?
-Algunos niños tiene la fuerza de desear algo con gran vehemencia y durante mucho tiempo - explicó doña Mercedes-.
...
Candelaria era de esos niños: nació así. Deseaba que su padre se quedase y lo deseaba sin ningún género de dudas. Esa dedicación, esa determinación es lo que los brujos llaman la sombra de la bruja.
Pág.106
Durante muchos días estuve reflexionando sobre el significado de las historias que me había contado.
Creía haber entendido lo que significaba un vínculo, la sombra de la bruja o la rueda de la fortuna, pero seguía esperando que doña Mercedes o Candelaria me aclararan las cosas.
Desde un principio había aceptado que no debía interpretar mis experiencias a través de mi instrucción académica. Sin embargo no podía dejar de considerar las cosas según el prisma de cuanto había aprendido en el mundo nagual.
Florinda me lo había explicado todo calificándolo de acuerdo con la intención: una fuerza abstracta responsable de modelar cuando nos rodea en el mundo en que vivimos. Por tratarse de una fuerza abstracta su poder modelador suele estar fuera del alcance humano, pero en circunstancias especiales permite su manipulación y eso es lo que nos da la falsa impresión de que la gente o los objetos conceden nuestros deseos.
Comparadas con Florinda -y no podía evitar tales comparaciones-, doña Mercedes y Candelaria eran más sencillas y pragmáticas. Ellas no tenían una comprensión general de sus acciones. Entendían lo que hacían como médiums, brujas y curanderas desde un punto de vista de acontecimientos aislados y concretos vagamente relacionados entre sí. Por ejemplo, doña Mercedes me daba ejemplos concretos de medios de manipular algo sin nombre y al acto de manipularlo lo denominaba la sombra de la bruja. El resultado de tal manipulación lo consideraba un vínculo, una continuidad, un grito de la rueda de la fortuna.
Pág.131
"La historia del último día de la existencia inútil de Benito Santos compendía toda su vida. Le pedí que te la contase con todos los detalles que pudiera recordar y también te he enviado a que veas por tí misma su bosque de cocoteros junto al mar, para que puedas comprobar qué giro dio la rueda de la fortuna.
Me resultaba difícil explicar mis sentimientos a doña Mercedes sin darle la sensación de que moralizaba.
No quería hacerlo, pero no podía evitarlo. Me dirigió una sonrisa comprensiva.
-El valor de su historia -me dijo de repente- es que sin ninguna preparación estableció un vínculo y logró poner en movimiento la rueda de la fortuna.
-Las brujas dicen que a veces un simple acto establece ese vínculo.
...
-Benito Santos mató a su mujer y a su hijo, y ese acto movió la rueda de la fortuna. Pero lo que le impulsó a llegar adonde ahora se encuentra, junto al mar, fue su deseo de verlo.
"Como él mismo debió de explicarte era un deseo vago y sin embargo lo único que tenía tras haber cometido un acto tan violento y decisivo. De modo que ese deseo se apoderó de él y lo impulsó.
"Ésa es la razón de que haya seguido fiel al deseo que le salvó. Tiene que amar el mar y acude a verme para que pueda ayudarle a mantener constantemente semejante proceder.
"Y sabes muy bien que esto puede lograrse. Establecemos nuestro propio vínculo con un simple acto. No tiene por qué ser algo tan violento y desesperado como en el caso de Benito Santos, pero sí debe ser definitivo. Si el acto está seguido de un deseo imperioso, a veces, como en el caso de Benito, puede apartarnos de la moralidad.
Pág.174
A diferencia de otras leyes de la naturaleza, la brujería sigue reglas que no pueden ser empíricamente demostradas ni repetidas. Se trata precisamente del acto de convencer a la razón de que se eleve sobre sí misma o, si lo prefieres, que descienda.
Pág.175
Un hechicero decide ser diferente de todo aquello para lo que ha sido criado. Has de comprender que la brujería es una empresa para toda la vida y, a través de ella, el hechicero teje pautas como telarañas que transmiten los poderes invocados a algún misterio superior. Las acciones humanas tienen una red infinita y extensa de resultados que él acepta y reinterpreta de un modo mágico.
El dominio que el hechicero tiene de la realidad es absoluto. Su control es tan poderoso que siempre puede doblegar la realidad del modo más conveniente para el servicio de su arte. Pero nunca olvida qué era o es la realidad.
Pág.242
Con aquellas historias doña Mercedes se proponía mostrarme que las brujas, aunque personas corrientes, son capaces de utilizar fuerzas xtraordinarias que existen en el universo para alterar el devenir de los acontecimientos, el curso de sus vidas o las vidas de otras personas. Ella calificaba de "rueda de la fortuna" al devenir de los acontecimientos y de "sombra de la bruja" al proceso que la afecta.
Según ella, se podía alterar cualquier cosa sin entremeterse directamente en su curso, y a veces, incluso sin saber que lo estábamos haciendo.
Para los occidentales ésta es una propuesta inimaginable. Si descubrimos que estamos interviniendo en el curso de los acontecimientos sin entremeternos directamente en ellos, consideramos como explicación más plausible que es un caos de coincidencia porque creemos que la intervención directa es el único modo de alterar las cosas. Por ejemplo, los hombres de la historia intervienen en los acontecimientos con decisiones sociales complejas. O, en un ámbito más reducido, las personas intervienen directamente mediante sus acciones en las existencias ajenas.
En contraposición, las historias escogidas por doña Mercedes nos hacen comprender algo con lo que no estamos familiarizados: señalan la incomprensible posibilidad de que sin una intervención directa podamos influir más positivamente de lo que creemos que configura el curso de los acontecimientos.
En conjunto Florinda quedó satisfecha del resultado de mi viaje a Venezuela. Dijo que ella deseaba que consiguiera un conocimiento privilegiado y directo de mis recursos ocultos. Imaginaba que yo debía funcionar de modo efectivo en un entorno desconocido y que tenía que aprender a adaptarme rápidamente a situaciones que se apartaran de los límites de lo que conocía, aceptaba y podía predecir. Florinda sostenía que nada resultaría más apropiado para poner de relieve esos recursos ocultos que enfrentarme con lo socialmente desconocido. Mi vida en casa de doña Mercedes y mi interacción con sus pacientes y amigos era lo desconocido socialmente.
Admití que las advertencias de Florinda sobre la filosofía de la mujer guerrero, que en su día me resultaron completamente incomprensibles, se había convertido en la base de todos mis actos mientras permanecí con doña Mercedes.
-Hay muchos modos de comportarse cuando uno se encuentra en un escenario normal - comentó Florinda-, pero cuando uno está solo, en peligro o en la oscuridad sólo existe un sistema: el camino del guerrero.
Florinda añadió que yo había descubierto el valor del camino del guerrero y el significado de todas sus premisas. Bajo el impacto de una situación vital que no me era familiar, había comprendido que el sometimiento significaba libertad, que no sentirse importante engendra una rebeldía indómita y que vencer juicios morales comporta una humildad serena que nada tiene que ver con el servilismo.