lunes, diciembre 01, 2008

Los 7 Misterios de México


por Manuel Carballal



Mundo Misterioso ha recorrido miles de kilómetros, a lo largo y ancho de México, para recopilar infinidad de enigmas y misterios que todavía perviven en las entrañas del país azteca. A medio camino entre el folklore, la superstición, y las fronteras de la ciencia, estos son los principales siete misterios de México...


1. Peyote: el misterio nacional

Desde que el antropólogo, y posterior brujo, Carlos Castaneda publicó su Enseñanzas de Don Juan, los conceptos chamán y mexicano se hicieron sinónimos. Castaneda explicaba en sus libros gracias al peyote, un cactus alucinógeno local, y a la pericia del indio yaki don Juan Matus, su percepción de la realidad se alteró iniciaticamente para siempre. A partir de ese instante desde todo el mundo viajaron hasta el país curiosos y estudiosos, en busca del Peyote.
Algunos de aquellos primeros viajeros de la conciencia tuvieron la fortuna de encontrarse en su camino con autoridades en la materia, como la bruja Maria Sabina, la sabia de los alucinógenos de Huautla. Huautla es una comunidad en la sierra mazateca del estado de Oaxaca donde María Sabina trabajaba con los hongos alucinógenos, y con el Peyote, para producir estados alterados de conciencia. Y hasta Huautla peregrinaron intelectuales, políticos, antropólogos, estudiantes, etc, en busca del Peyote, y otros alucinógenos chamánicos.
Actualmente el Instituto Nacional Indigenista de Huautla, tras comprar un terreno de 120 metros cuadrados, muy cerca de la casa donde vivió María Sabina, prepara la construcción de un Museo de María Sabina, dedicado al Peyote, los hongos alucinógenos y el chamanismo mexica.
Poco antes de fallecer, el 22 de noviembre de 1985, María Sabina advirtió de que los nuevos sistemas de cultivo, la contaminación, etc, mermaría la existencia del Peyote y los hongos alucinógenos en los sembrados mexicanos, y también de que muchos charlatanes intentarían aprovecharse de la fama del Peyote para estafar a los turistas. Y así fue. Sin embargo, en algunos lugares todavía se desarrollan rituales ancestrales, normalmente limitados a los mexicas nativos, donde el peyote es el elemento mágico principal.
Mundo Misterioso tuvo la oportunidad, impagable, de participar en una toma ritual de peyote, con chamanes mexicanos, durante el transcurso de un Temascal de Guerreros (un ancestral ritual del fuego precolombino). Y a pesar de la extrema dureza física de la experiencia, nosotros también fuimos protagonistas del extraordinario viaje psíquico que genera el "venado azul" (peyote) en el espíritu de quienes lo ingieren durante el transcurso de un ritual. Y podemos certificar que todavía hoy, bien entrado ya el siglo XXI, es posible encontrarse con el "aliado" del que hablaba Castaneda, en las entrañas de algunos bosques mexicanos. Pero el viajero deberá ser prudente y aprender a discernir entre los oportunistas que le aborden en el hotel o en la parada del autobús para venderle semillas de Peyote, o venderle un "ritual iniciático" por un puñado de dólares, y los verdaderos chamanes que conciben el peyote como un aliado espiritual, con el que no se puede comerciar...


2. La Llorona... La "Santa Compaña" mexicana

"Consumada la conquista -dicen los cronistas de Indias- y poco más o menos pasada la media noche, principalmente cuando había luna, los habitantes de la gran ciudad de México despertaban espantados al oír, en la calle, tristes gemidos lanzados por una mujer a quien afligía sin duda, honda pena moral o tremendo dolor físico. Las primeras noches, los vecinos contentábanse con persignarse o santiguarse, al oir aquellos lúgubres gemidos que eran, según ellos, de ánima del otro mundo; pero fueron tantos y repetidos y se prolongaron por tanto tiempo, que algunos osados y despreocupados, quisieron cerciorarse con sus propios ojos qué era aquello; y primero desde las puertas entornadas, de las ventanas o balcones, y enseguida atreviéndose a salir por las calles, lograron ver a la que, en el silencio de las obscuras noches o en aquellas en que la luz pálida y transparente de la luna caía como un manto vaporoso sobre las altas torres, los techos y tejados y las calles, lanzaba agudos y tristísimos gemidos".
Este es el inicio de una leyenda que se prolonga desde la conquista de México hasta nuestros días. "La Llorona" es un ser espectral, al estilo de la española "Santa Compaña", que vaga por los caminos de todo el país azteca, dejándose ver por algunos vivos que tienen la fortuna de presenciar tan insólita aparición... o infortunio. La aparición de "La Llorona" como otras criaturas espectrales del folclore mexicano ha contribuido enormemente en la particular concepción que los mexicanos tienen de la muerte y del más allá. Y es que la visión de esa mujer espectral causa un profundo pánico e impotencia a todos los que aseguran haberla visto. Mundo Misterioso ha tenido la oportunidad de recoger en diferentes puntos de México testimonios reales, y recientes, de la aparición.
Gloria Rosa Pérez, vecina del pueblo de Ameca-Ameca, nos narraba así su escalofriante experiencia:
"Cuando tenía 10 añitos, mi abuela y yo asistimos al velatorio de una vecina. Al volver a casa, por el camino del pueblo (Ameca-Ameca) oímos un ruido y la abuela me dijo que me voltease a ver quien venía, y vi a una mujer vestida de blanco, con el pelo suelto, volando sobre el camino. La mujer volaba hacia nosotros pero no llego a alcanzarnos en ningún momento. Al llegar junto a un árbol se detuvo y entonces empezó a gritar. Y de pronto desapareció en el aire..."
Otro de los casos contemporáneos de la aparición de "La Llorona", que recopilamos personalmente en México, nos llega de labios de un testigo radicalmente opuesto a Gloria Rosa Pérez. Se trata de la experiencia de Alberto Islas, ex-policía judicial, hombre de clase social y cultural media alta, que nos recibe en su domicilio de la Colonia Miguel Hidalgo, en la periferia del Distrito Federal.
"Yo estaba con mi novia, hace ya muchos años, y la había acompañado a casa para despedirnos después de una tarde paseando y, en fin, lo que hacen todos los novios. Ya había anochecido, y yo acababa de dejarla en la puerta de su casa, y entonces la vi. Era una mujer, de unos treinta o cuarenta años. Llevaba un vestido blanco muy holgado, y semitrasparente. Tenía el cabello suelto, y negro como el azabache. Estaba como flotando y de pronto empezó a gritar. Eran unos gritos espeluznantes, unos lamentos de verdad sobrecogedores... y de pronto desapareció en la noche. Como si la hubiesen jalado desde el más allá..."
La tradición de "La Llorona" tiene sus raíces en la mitología de los antiguos mexicanos. Sahagún, en su Historia (libro 1º, Cap. IV), habla de la diosa Cihuacoatl, la cual "aparecía muchas veces como una señora compuesta con unos atavíos como se usan en Palacio; decían también que de noche voceaba y bramaba en el aire... Los atavíos con que esta mujer aparecía eran blancos, y los cabellos los tocaba de manera, que tenía como unos cornezuelos cruzados sobre la frente". Nos encontramos, por tanto, ante un episodio viviente, actualizado y totalmente real para sus protagonistas, del antiquísimo folclore mexica hecho carne... eso si, carne espectral...


3. El valle de las luminarias

En mayo de 1607 los españoles fundaban la ciudad del valle de Santiago. Sin embargo aquella región, como todas las del México precolombino, existían mucho antes de la llegada de Hernán Cortés. Y lo que hoy es Santiago, era conocido como Camémbaro, que significa "Pais de las Siete Luminarias". Como explica con detalle J.J. Benítez en Mis enigmas favoritos, el nombre Camémbaro se debe a los 7 volcanes extinguidos (en realidad 13, aunque solo 7 importantes) que se alzan en un margen de 7 kilómetros cuadrados.
En torno a esos siete volcanes, las "siete luminarias", existen todo tipo de misterios. Ya los cronistas de indias mencionaron leyendas como la del "Chan", un monstruo que supuestamente viviría en una de las luminarias, la Alberca, que como las demás ha sustituido la incandescente lava por lagos de aguas profundas. En otros, como el Yuriría, dice la tradición que cambia el color de la aguas poco antes de los terremotos.
Benítez recoge en su libro testimonios directos de la aparición del Chan, como Guillermo García Aguilar, José Manuel García Rivera, etc, que nada tienen que envidiar a los relatos sobre el monstruo del lago Ness.
Pero tal vez uno de los enigmas más extraordianarios del Valle de las Luminarias es el que acaparó la atención internacional hace veinte años. En dichas fechas varios campesinos del valle, como Óscar Arredondo o José Carmen García, asombraron a la opinión pública con unos frutos y legumbres de colosales dimensiones. Matas de apio de un metro de altura, hojas de acelga de 1,85 m., cebollas de 15 kg. y otros prodigios vegetales, anonadaron a propios y extraños. Sin embargo la presión de las multinacionales hizo que los campesinos del Valle de las Luminarias desapareciesen de los médios de comunicación, y que dejasen de producir aquellos prodigios que podían haber contribuido notablemente a paliar el hambre en el mundo.
Ante la curiosidad de investigadores como Benítez, por averiguar el origen de aquella técnica secreta para producir tales legumbres gigantes, algunas voces sugirieron que se trataba de conocimientos legados por seres "no humanos", y relacionados con los ciclos de la astrología aplicados a la agricultura (¿?)
Pero es imposible concluir esta breve referencia al valle de las Luminarias sin citar su enigma por excelencia, apuntado ya por Ignacio Ramírez en su libro El Nigromante, a finales del siglo pasado. Y es que los siete volcanes que conforman esa región, vistos desde el aire, resultaron ser una réplica exacta de las siete estrellas de la Osa Mayor... ¿cómo puede existir una réplica en el suelo mexicano de la costelación de El Carro?... ¿Casualidad?


4. Volcanes: señales en el cielo y en la tierra

Cuando el visionario español Saulo Sabá se atrevió a profetizar un próximo contacto con extraterrestres, desde el plató del programa Crónicas Marcianas (el de más audiencia en todas las televisiones de España), ubicó ese inminente aterrizaje OVNI en un lugar muy concreto, y no debido al azar: El volcán Popocatepetl.
Los volcanes han supuesto siempre un punto de inflexión en la mitología mexica. Un buen ejemplo lo supone el Valle de las Siete Luminarias, al que ya nos hemos referido. En México esos volcanes, rodeados de leyendas, son numerosos. En algunos se realizaban sacrificios humanos, otros eran considerados una puerta incandescente al infierno, y otros el hogar de los dioses del abismo. Pero de todos los volcanes mexicanos dos resultan especialmente importantes desde el punto de vista mistérico: el Ixta y su "pareja" el Popo o Popocatepetl.
Según pudo averiguar Mundo Misterioso en el Museo Arqueológico de México D.F., ya Sahagún, en su Historia General de las cosas de la Nueva España (Tomo II, pág. 479 y ss) se refiere al Popocatepetl y al Ixtactepetl, y los misterios que lo rodeaban. Así que también visitamos estos volcanes y recogimos sus leyendas antiguas y contemporáneas.
En tiempos de la Conquista, los aztecas contaban una romántica historia sobre el origen de estos volcanes, que nada tiene que envidiar al Romeo y Julieta de Shakespeare.
El rey azteca, dice la leyenda, tenía una única hija, Ixta, que se desposará con el mejor de sus guerreros. Y ese resulta ser Popo, quien en plena batalla contra una tribu enemiga de los aztecas es víctima de una conspiración. Los enemigos hacen correr el rumor de que Popo ha muerto en combarte, e Ixta, llevada por la desesperación, se suicida. Cuando Popo regresa a la corte del cacique y descubre la muerte de su amada la traslada a las afueras del pueblo donde también morirá de amor. Los dioses decidieron convertir sus pirámides funerarias en dos volcanes, uno frente al otro, y desde entonces el Popo deja oir sus lamentos, y correr sus lágrimas de lava, para recordar que todavía vela la tumba de su amada Ixta.
Leyendas nativas aparte, esta documentado que desde antes de la Conquista se celebraban rituales de sacrificios humanos en ambos volcanes, que eran considerados morada de dioses por los antiguos mexicas. Curiosamente en los últimos cinco años tanto el Ixta, como especialmente el Popocatepetl, han sido objeto de numerosas presencias OVNI. Tanto los observatorios sismológicos, que vigilan atentamente cada sacudida de los volcanes, como los habitantes de los pueblos cercanos a los mismos, afirman escuchar sonidos extraños provenientes del interior, y misteriosas luces sobrevolando los cráteres... Los extraterrestres profetizados por Saulo Sabá no se dejaron ver ante las cámaras de televisión, sin embargo las fotografías de OVNIs sobre el Popocatepetl, como sobre otros volcanes mexicanos, cada vez son más...


5. Mayas: ayer y mañana de un enigma

El 11 de agosto del año 2012 será el día en que regresarán los dioses... Esto al menos es lo que aseguran los especialistas que han interpretado los grabados de ciertas estelas mayas, conservadas en emplazamientos arqueológicos de Guatemala y México, que Mundo Misterioso ha podido visitar.
Esta profecía es el ariete de muchos nacionalistas aztecas que, en el inicio del siglo XXI, intentan relanzar la cultura, el idioma, y las tradiciones arrebatadas por los españoles tras la conquista de México. Sin embargo ni siquiera los descendientes de aquellos mayas tienen muy claro cual fue el origen de su cultura y, lo que es más inquietante, porqué desapareció su pueblo.
Los emplazamientos mayas de la selva del Petén, con Palenque a la cabeza, como los enclaves arqueológicos aztecas, del norte y centro del país, todavía encierran muchos misterios.
La arquitectura es uno de ellos. La colosales construcciones piramidales de Teotihuacan, por ejemplo, poco tienen que envidiar a los recintos funerarios egipcios. Mundo Misterioso, por ejemplo, ha tenido la oportunidad de recorrer -en exclusiva- los túneles y galerias subterráneas de algunas de las pirámides mexicanas, cerradas al turismo, descubriendo canales de ventilación (probablemente utilizados con fines rituales) idénticos a las pirámides faraónicas.
Pero otro de los aspectos mistéricos de las construcciones mayas son los rituales mágicos que los sacerdotes mayas continúan haciendo en la actualidad. Chamanes como Ricardo "Gorila" Cervantes permitieron a Mundo Misterioso asistir a ceremonias ancestrales, heredadas directamente de los sacerdotes mayas, en los templos subterráneos de algunas tumbas y pirámides mayas, que permanecen vetados a los ojos de los turístas. En este caso el viajero que desee asistir a estos rituales mayas o aztecas, trasmitidos generación tras generación, de unos chamanes a otros, deberá someterse dócilmente a todo tipo de pruebas e "interrogatorios" con los que el sacerdote evaluará si es oportuno o no que el extranjero acceda a tales ritos cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos. En los tiempos en que soberanos como Pacal, pisaban el suelo mexicano. Si el resultado del examen es positivo, pasará a engrosar las listas de los que aguardan, pacientemente, al año 2012... el año del regreso de los dioses.


6. México: Capital internacional de los OVNIs

Desde que el periodista José Jaime Maussan Flota presentó a los televidentes un documental sobre el contactado suizo Billy Meier, a principios de los noventa, las cosas han cambiado mucho. Aquel episodio de la serie 60 Minutos marcó un antes y un después en la vida de Maussan, y también en la concepción del fenómeno OVNI para los mexicanos. En 1991 Jaime Maussan fundó la empresa Programas de Investigación, y a través de ella produciría, tras el éxito de audiencia sin precedentes en la televisión mexica por el video sobre Meier, un sin fin de documentales sobre el fenómeno OVNI que alcanzaría su momento álgido con el programa Los Vigilantes. Maussan consiguió que miles de mexicanos, seguidores de sus programas televisivos saliesen a las azoteas, a los caminos y a las playas de todo el país, para vigilar los cielos con sus cámaras de video. La consecuencia fue que México se convirtió en el país del mundo con mayor número de avistamientos OVNI reportados... y grabados en video.
Sin entrar en polémicas, hasta los detractores de Maussan deben reconocer que él consiguió la mayor sensibilización de un país para con el fenómeno OVNI en toda la historia. Y si por un lado México se convirtió, desde finales de los noventa, en la incuestionable capital mundial de la ufología, gracias a Los Vigilantes, también debemos reconocer a Maussan el haber conseguido exclusivas periodísticas ufológicas sin precedentes. Este periodista mexicano logró quebrar el silencio del contactado Billy Meier, quien le concedió una entrevista exclusiva tras años de alejamiento de la prensa; consiguió entrevistar a astronautas -como Gordon Cooper- que le relataron sus incidentes OVNI en el espacio; consiguió filmar en el Area 51, etc.
Por todo ello, y entre defensores y detractores apasionados, Maussan convirtió en México el fenómeno OVNI en algo habitual. Por esa razón desde México nos han llegado casos, como el de Las Lomas, o los citados OVNIs del Popocatepetl, que se han convertido ya en clásicos para toda la ufología internacional. Y por ello también los mexicanos, sin duda la población humana con mayor grado de "cultura ufológica" al margen de matizaciones, han sido los primeros en conocer casos tan controvertidos como el de Jonathan Reed, que se han hecho ya un lugar en los clásicos más polémicos de la ufología internacional, junto a otros affaires como Roswell, Meier, Adamski o UMMO...
Ahora los relatos ancestrales sobre los dioses blancos, la serpiente emplumada, los carros voladores de los dioses, e incluso algunas representaciones arqueológicas realmente sugerentes, de dichos "carros voladores", son revisadas desde la optica de la ufología, lo que abre un sinfín de posibilidades a la imaginación.


7. Guadalupe: los ojos de un misterio

La inminente canonización del indio Juan Diego, protagonista de la aparición de la Virgen de Guadalupe en el cerro del Tepeyac, ha vuelto a generar una encendida polémica en la opinión publica mexicana en torno a los milagros atribuidos a dicha aparición. Según el magisterio católico, la intervención del indígena Juan Diego, beatificado el 6 de mayo de 1990 por Juan Pablo II, habría salvado la vida de un joven de 19 años que había intentado suicidarse en el Distrito Federal. Pero esta no fue la única noticia "milagrosa" relacionada con Guadalupe que el pasado año llegó a la prensa internacional...
La tecnología digital también arrojó nuevas claves para comprensión de uno de los fenómenos más sorprendentes de la milagrería mexicana: el misterio de los ojos de la Virgen de Guadalupe. Según declaraba a Mundo Misterioso el ingeniero José Aste Tönsmann, ese mismo año 2001 había viajado al Vaticano para presentar el fruto de sus ultimas reflexiones y estudios, en torno al "milagro de la Virgen de Guadalupe" ante la Santa Sede.
El reflejo transmitido por los ojos de la Virgen de Guadalupe es la escena en la que Juan Diego mostraba al obispo fray Juan de Zumárraga y a los presentes en la estancia el manto con la misteriosa imagen. Era el 9 de diciembre de 1931. La técnica que ha utilizado para sus últimos estudios el ingeniero Aste Tönsmann es la del proceso digital de imágenes usado por los satélites y por las sondas espaciales para transmitir informaciones visivas, y que confirman el resultado de análisis ópticos anteriores.
En la presentación de sus conclusiones ante el Vaticano, el ingeniero se aventura a ofrecer porqué considera que en los ojos de la Virgen hay un mensaje "escondido" para nuestro tiempo, cuando la tecnología es apta para descubrirlo, y cuando dicho mensaje es más necesario. "Este puede ser el caso de la imagen de la familia en el centro del ojo de la Virgen, en una época en que la familia está bajo un serio ataque en nuestro mundo moderno". Un mensaje, además -opina Tössmann- profundamente antirracista, pues varias etnias se encuentran reflejadas. Reflexión que no deja de ser especialmente oportuna en la época de racismo y xenofobia que vivimos en este principio de milenio.
La situación de las estrellas que decoran el mando de la Virgen, además, coinciden con la situación exacta de las constelaciones que eran visibles en el cielo el día de la aparición ante Juan Diego... ¿alguien puede imaginar más enigmas en una misma aparición?