3 dic. 2008

Masajes Energéticos que Combaten la Enfermedad


Para gozar de una excelente salud, es necesario fortalecer las defensas y la capacidad del organismo de autocurarse. Le enseñamos dos técnicas orientales para crear una barrera infranqueable contra virus y bacterias.
La mayoría de las personas lleva una vida activa e intensa. Todos nos dejamos arrastrar por nuestras obligaciones laborales, pero no queremos renunciar al placer y, dentro de nuestras posibilidades, hacemos lo que está a nuestro alcance para disfrutar de la vida. Pero a veces tenemos la sensación de que nos quedamos sin energía. Lo mismo sucede a medida que avanzamos en edad. Generalmente, hasta que nuestro cuerpo no nos envía señales de un paulatino agotamiento, o mejor dicho, de la disminución de la potencia que caracteriza a la juventud, no reaccionamos. Solo conla prueba contundente de que nuestro organismo ya no nos responde de la misma manera que unos años atrás, sólo entonces reaccionamos.
En casos como éste, tenemos dos opciones: la primera consiste en aliviar temporalmente los dolores y síntomas de las enfermedades; la segunda -mucho más interesante y eficaz, a la hora de evitar complicaciones y dolencias crónicas- es dedicarnos a la tarea de fabricar nosotros mismos una suerte de escudo energético que nos proteja del malestar y el dolor. Esto significa incorporar a nuestra vida nuevos hábitos y abandonar otros. Implica un cambio de conducta, por no decir un cambio de visión y perspectiva de la vida.

¿De qué manera es posible construir este "escudo"?¿Sobre qué parte de nuestro organismo debemos edificarlo? Estas preguntas son las que se propone contestar esta nota.
Sabemos que el sistema inmunológico es el encargado de lograr que todos los organismos vivos podamos rechazar a un agente infeccioso o tóxico. Por lo general, hace su trabajo naturalmente, aunque en determinados casos debemos ayudar mediante vacunas o remedios para enfermedades específicas. A continuación, aprenderemos a fortalecerlo a través de métodos naturales, para que nuestro organismo goce de buena salud, incluso ante la presencia de virus y otros agentes infecciosos.


La teoría energética

En un antiguo texto taoísta fue encontrado el siguiente párrafo: "El fundamento de la vida, del nacimiento y del cambio es qi (la energía); todas las miríadas de cosas del cielo o de la tierra obedecen a esta ley. Qi rodea el cielo y la tierra, en el exterior. Qi estimula, en el interior. La fuente de donde el Sol, la luna y las estrellas toman su luz, el trueno, la lluvia, el viento y la nieve en su existencia, las cuatro estaciones, su crecimiento, su cosecha y su siembra; todo aporta qi. La vida del hombre depende integramente de este qi".
Hoy sabemos que en la antigua China no eran tan firmes las barreras entre lo artístico, lo poético y lo científico, y que a esto se debe el estilo en que están escritos los textos importantes.
En aquella sociedad se le daba inportancia al hombre completo, que intentaba mantener un equilibrio en todos los órdenes de su vida.
El texto dice claramente que es la energía lo que provoca los ciclos en todo lo viviente. Pero, ¿qué es esta energía? Podemos hablar de ella como de una fuerza dinámica que circula a través del cuerpo, continuamente.
Mucha gente reemplaza la palabra energía por "vida" y esto es correcto. También es lícito afirmar que la vida (el hecho de respirar, de hablar, de comer, de pensar, etcétera) es una indicación de la energía para desarrollarse, como por ejemplo, el proceso metabólico de cada célula. Para redondear la explicación, digamos que la energía es fundamento de las estructuras sólidas aparentes del cuerpo y de todo lo que se refiere a su anatomía.


TECNICA I

Reflexología para armonizar

Aunque damos importancia al esfuerzo del sistema inmunológico (que nos defiende de virus, enfermedades "climáticas" -resfriados, gripes, etc.- y de cualquier influencia negativa que atente contra nuestro estado natural de salud), el primer paso a dar consiste en armonizar el cuerpo.
Para esto, aprenderemos un automasaje de reflexología que debe ser efectuado antes de acostarse a dormir. No sólo armonizará los centros energéticos, sino que le brindará un sueño reparador y sin sobresaltos.
Siéntese en la cama y tome con sus manos el pie izquierdo. La primera etapa se llama "apapachamiento" y lo único que deberá hacer es acariciar el pie durante algunos minutos. Hágalo conscientemente, y procure no dejar ninguna zona sin frotar.

Ahora repita el movimiento, pero con más fuerza. El nombre de esta etapa es "amasamiento". Imagine que está moldeando el pie con ambas manos.
Después de unos minutos comience con el tercer paso: el "mazo". Cierre el puño derecho y dé golpecitos (aunque no debe doler, tampoco deben ser muy suaves) a lo largo de toda la planta del pie.

Ya la energía habrá comenzado a fluir y entonces podrá seguir con la "apertura sin líneas"; trace una línea imaginaría que corra a través del empeine, siguiendo cada una de las líneas entre dedo y dedo, y recórralas presionando con las puntas de los dedos de las manos, como si estuviera tocando una flauta.
La etapa siguiente es el "destrabe", y consiste en hacer sonar uno por uno los huesos de los dedos del pie.

Por último, realice la llamada "apertura de canales". Este movimiento puede ser doloroso, pues moviliza todas las energías trabadas en el cuerpo. Registre su límite no intente sobrepasarlo. Se trata de enlazar los dedos del pie izquierdo con los de la mano derecha. Hágalo despacio y sostenga esta posición el mayor tiempo posible.
Finalizada toda la secuencia de masajes, repitala con el pie derecho.


La importancia del plano emocional

Cuando nuestro estado anímico atraviesa por un proceso de depresión o malestar, el sistema inmunológico baja las defensas. Un ejemplo claro de esto lo constituyen las alergias, que suelen aparecer en momentos de tensión nerviosa o conflictos emocionales.
Seguramente, más de una vez en nuestra vida hemos experimentado la sensación de que todo se nos viene encima.
Esto no solamente no nos aporta beneficios en cuanto a encontrar soluciones a los problemas, sino que atrae además numerosas enfermedades.
Sabemos que cuando alguien se encuentra deprimido es difícil que acepte hacer algo por sí mismo, pues tiene la sensación de que nada vale la pena. Sin embargo, por esta vez, le proponemos que intente este masaje antes de correr a la farmacia a comprarse un remedio que haga todo por usted. Es mucho más efectivo y no posee efectos colaterales. Un automasaje shiatzu -técnica japonesa muy antigua- puede ser la alternativa de superación que hace falta.


TECNICA II

Automasaje shiatzu

Cierre los ojos. Siéntese o acuéstese cómodamente y espire lentamente, exhalando todo el aire de sus pulmones y volviéndolos a llenar.
Abarque la muñeca derecha con los dedos de la mano izquierda, de modo que el dedo pulgar quede apoyado donde late el pulso y los otros cuatro dedos se apoyen en la parte superior de la mano. Comience a masajear el con el pulgar los pliegues más cercanos a la palma de la mano.
Masajee en primer lugar en sentido contrario a la agujas del reloj y luego hacia el otro lado. Cada masaje debe durar lo que usted tarda en contar hasta treinta.

Repita el ejercicio con la otra mano. Aunque este ejercicio le haya parecido tan sencillo como inocuo, libérese de prejuicios y continúe con el siguiente.

Frótese las manos hasta calentarlas. Ponga los dedos de la mano izquierda en la pequeña depresión dela boca del estómago que se encuentra entre el ombligo y las últimas costillas. Separe los dedos para abarcar el mayor espacio posible.

Cierre los ojos, aplique una presión firme y suave y cuente hasta treinta.
Descanse. Exhale e inhale lentamente y vuelva a comenzar el ejercicio. Notará que en pocos minutos su estado anímico comienza a mejorar y los pensamientos negativos toman distancia.
Artículo publicado en Predicciones nº 103