2 dic. 2008

Nuestra Consciencia Construye la Realidad


MICHAEL SCHLICHTING:

Entrevista publicada en el periodico La Vanguardia del día 10 de julio del 2.001.


LA CONTRA

INVESTIGADOR DE LA CONCIENCIA

Tengo 44 años y nací en Hannover (Alemania). Soy médico, doctor en Psiquiatría y antropólogo, y trabajo en el Hospital Psiquiátrico de Göttingen. Soy cofundador del Colegio Europeo para el Estudio de la Conciencia. Me he especializado en terapia psicolítica, con uso de drogas, y en el estudio de los estados modificados de conciencia


ALUCINÓGENOS

Siendo médico, Schlichting decidió que sería psiquiatra tras una experiencia en México con hongos alucinógenos de la que salió reconciliado con las llagas de su alma. Ha estado en Barcelona dando un curso -junto a Josep M. Fericgla- sobre "Estados modificados de conciencia y psicoterapia", que es hoy lo suyo. Charlamos de cosas tan escurridizas como conciencia, realidad, locura, amor... Le pido un consejo para mi conciencia: "Lo sano es saber conducirla de modo flexible: ser capaz de estrecharla para concentrarte en un trabajo, y ser también capaz de expanderla para comprender la realidad y tu sitio en ella". Es un científico que reivindica el amor y que siente que "alrededor nuestro hay algo grande y acogedor, algo que todos podemos sentir"
La Vanguardia - - 03.45 horas - 10/07/2001
VÍCTOR-M. AMELA

ANA JIMÉNEZ
Michel Schlichting

Qué es la conciencia?
-La visión de la realidad fruto del procesamiento neuroinformático de los estímulos recibidos por un organismo desde su exterior y desde su interior.
-¿Un organismo...?, ¿incluso una bacteria?
-Una bacteria tiene una forma de conciencia... que no incluye el sentido de su propia identidad. La del ser humano sí la incluye.
-Y lo de estímulos, ¿a qué se refiere?
-A pensamientos, emociones, recuerdos, percepciones, todas las sensaciones provenientes tanto del entorno como del cuerpo...
-¿Un dolor de estómago?
-Es parte de tu conciencia, sí. La conciencia tiene una base biológica, y, sobre ella, se levantan diversos estados de conciencia.
-Deme un par de ejemplos de esos diversos "estados de conciencia".
-De acuerdo: le daré uno de conciencia estrechada y otro de conciencia expandida. Si usted se concentra mucho en algo, el resto de la realidad deja de existir para usted, ¿no?: su conciencia, por tanto, se ha estrechado.
-Entiendo. ¿Y en qué caso se me expande?
-La máxima expansión se daría cuando fuera capaz de captar toda la realidad.
-No sé si me ha sucedido eso alguna vez...
-Con técnicas de meditación, hay personas en India que logran vivir en la realidad total, sin espacio-tiempo. O los místicos...
-¿Me resultaría práctico ese estado de conciencia para coger el coche o ir a trabajar?
-No, claro. Nuestro estado corriente de conciencia es el que la evolución natural ha seleccionado para hacernos viable la vida cotidiana, para sobrevivir. Pero hay instantes de mayor claridad, de euforia, de éxtasis...
-Me atrae la idea de éxtasis...
-Si le evoca la idea de orgasmo... va bien: ése es un estado elevado de conciencia.
-Y un estado muy bajo, ¿cuál sería?
-Cuando está dormido. O más bajo aún: si le han anestesiado. Y aún más bajo: durante un coma profundo.
-¿Y si bebo alcohol o me drogo?
-Se altera su conciencia, y en esos casos hablamos de "estados modificados de conciencia". Y algunos son útiles en psicoterapia.
-¿Psicoterapia con drogas?
-Sí. Se llama terapia psicolítica: hay drogas que disuelven las defensas de la conciencia y aflora material inconsciente: emociones, imágenes... que reflejan la estructura profunda de la personalidad del paciente. Eso ayuda al autoconocimiento y, claro, a hacer más rápida y eficaz la psicoterapia.
-¿Desde cuándo se practica esta terapia?
-El pionero fue el doctor Leuner en los años 60. Yo trabajé con él desde 1984: es el único que tiene permiso para usar drogas, o sea, sustancias psicoactivas en sus terapias.
-¿Cuál de ellas es la más poderosa?
-El ácido lisérgico (LSD). Sus efectos los descubrió por azar el doctor Albert Hofmann cuando, en 1943, se intoxicó con unas moléculas en su laboratorio y notó que se le modificaba la conciencia: empezó a "oír" colores, a "ver" sonidos, a alterarse todo...
-¿Por qué modifica nuestra conciencia de esa manera tan llamativa el LSD?
-Porque sus moléculas interfieren con los neurotransmisores, que son los vehículos químicos de nuestro cerebro que transmiten informaciones sensoriales hacia la zona de la corteza cerebral que las elabora a nivel cognitivo. ¡Son los vehículos para la conciencia!
-Y el LSD va y les sale al paso.
-Sí, y la información se desvía a otras zonas del cerebro (por eso se "oyen" colores), o circula más información de la habitual...
-¡Vivir siempre así equivaldría a estar loco!
-La locura es eso: ciertos transtornos neuroinformáticos. El cerebro es un filtro de información.., y el LSD modifica el filtro.
-¿Y de veras es útil para un psicoterapeuta?
-Sí, porque podemos leer en el fondo del paciente, investigar su conciencia y ayudarle luego a corregir enfoques de su visión de las cosas y de sí mismo. Pero es poco práctico: el efecto dura ocho horas y afloran demasiadas imágenes, muchos significados. Es más práctico el 2 C-D (fenetilamina) o la ketamina.
-¿Eran drogas de esos tipos las que ritualmente usaron en el pasado algunos pueblos?
-Sí: en la antigua Grecia a los adolescentes se les guiaba (en el templo de Dionisos) en un rito con una sustancia similar al LSD, para su mayor autoconocimiento, previo a su paso al papel de adultos. ¡Era una psicoterapia!
-Ahora hay drogas en las discotecas.
-Tomar pastillas de éxtasis durante el fin de semana no sirve para nada, aparte del riesgon de intoxicarse. Los efectos de una droga no son útiles fuera de un ritual de crecimiento personal, de un contexto en el que guíe alguien que sepa usarla dándole un sentido.
-¿Crearía usted "escuelas de drogas"?
-Lo que está claro es que hacen falta escuelas de crecimiento personal, y, ahí, una droga bien guiada por expertos sí podría ayudar.
-¿Le ha ayudado a usted?
-Sí, con un maestro mexicano: perdí la angustia de sentirme perdido, solo... Y no necesité repetir la experiencia: ahí aprendí dónde estaba la llave de ese estado de conciencia, y ya siempre lo he conseguido sin drogas.
-¿Qué llave era esa?
-El amor. Amar. Fíjese: los genes son información pura.., pero necesitan amor para moverse y así elevarse a conciencia humana.
-¿Esa es la conclusión de todo?
-El amor, la sensibilidad, es la llave del estado de conciencia más elevado, de la máxima conciencia de la realidad. La droga, que ayudó antaño a alcanzarla, hoy se usa para todo lo contrario: para huir de la realidad.
-Y... ¿qué es la realidad?
-Una construcción de tu conciencia... de la que forma parte tu propia conciencia.
[Martes, 10 de julio de 2001]
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