25 mar. 2009

Breve Historia de la Parapsicología


Realmente la historia de la parapsicología como ciencia, aún no ha sido escrita aunque sus antecedentes nos remontan muchos años atrás; tan solo tenemos hechos concretos y a partir de ellos, intentaremos hacer un recorrido a través del tiempo que nos permita tener una idea más clara del desarrollo de esta ciencia.
Durante muchos años, los fenómenos paranormales han ido sucumbiendo y no se han podido estudiar debido a numerosos factores. Por un lado, la superstición, los mitos, el ocultismo, la fantasía de las gentes, etc,... junto a un temor de cambiar el orden establecido, el gran poder de la iglesia sobre temas de este tipo y la oposición por parte de los hombres, que podríamos llamar de ciencia, ha hecho que la parapsicología, haya sido reprimida, rechazada e incluso perseguida.

A pesar de ello, poco a poco, y desde hace un siglo aproximadamente, han surgido científicos, médicos, físicos, etc. que han ido estudiando los fenómenos PSI bajo un prisma científico, con métodos de estudio eficaces y sacando conclusiones concisas.
Dentro de la Parapsicología podemos considerar una etapa precientífica a la cual llamaremos metapsíquica. Como punto de partida consideraremos que la metapsíquica. empezó con las investigaciones del físico y químico ingles William Crookes sobre el año 1869. Crookes formaba parte y fue miembro activo de la Dialectical Society de Londres (Sociedad Dialéctica de Londres). La sociedad se dedicó a estudiar unas cincuenta sesiones de espiritismo y elaboró un informe extrayendo una serie de conclusiones o resultados.

Las más interesantes fueron:

a) Se comprobó la existencia de sonidos de diferente tipo que parecían que emanaban del piso, de los muebles, de los objetos, sin que se pudiera encontrar explicación alguna.

b) Tenían Lugar movimientos de cuerpos pesados sin que hubiera presión mecánica, ni acción muscular por parte de los presentes (levitación).

c) Los sonidos y movimientos se producían normalmente, como lo indicaban las personas allí presentes; respondían a preguntas y dictaban alfabéticamente mensajes coherentes, por medio de un código de señales. Tales fenómenos se producían en condiciones variables, observándose que era necesario, generalmente, la presencia de ciertas personas sensitivas o mediums para la aparición de los mismos. Las conclusiones de la Sociedad, fueron muy importantes, por que por primera vez, un organismo científico estudió y comprobó la existencia de los fenómenos antes descritos.

Crookes había obtenido importantes éxitos en el campo de la química, fue el descubridor del talio, trabajó activamente en metalurgia, astronomía y a la vez era miembro de la Sociedad Real y por consiguiente gozaba de un renombre de prestigio, no solo en Inglaterra sino en todo el mundo.
Todos los trabajos de William Crookes y de su grupo despertaron gran interés y culminó, en febrero de 1882, con la fundación en Londres de la Society for Psychical Research (Sociedad para la investigación Psíquica) conocida por sus siglas S.P.R. esta sociedad en 1900, llevaba publicados más de 30 tomos sobre experiencias descritas de fenómenos metapsíquicos y estudiadas con detalle y con el máximo rigor científico. Su primer logro fue la investigación de la hipnosis, terreno que posteriormente abarcaron la medicina y la psicología. Esta sociedad también investigó los fenómenos que se producían en las sesiones de espiritismo, que, que fueron clasificados en físicos y mentales: los físicos —la telequinesia—, se referían a la posibilidad de mover objetos o de interferir en procesos físicos con el poder de la mente. Las manifestaciones mentales —la percepción extrasensorial—, abarcan la telepatía (transmisión directa de mensajes, emociones o estados subjetivos de una a otra persona sin hablarse ni gesticular), la clarividencia y la adivinación.

En 1.884 se fundó en estados Unidos la American Society for Psychical Research ( Sociedad Americana para la investigación Psíquica). Esta entidad se unió con la de Londres (S.P.R.) y posteriormente recobró su independencia, fue fundada por Hodgson, William James, Stanley Hall, etc.
A partir de la fundación de estas sociedades, fueron surgiendo instituciones parecidas en todo el mundo dedicadas al estudio de los fenómenos paranormales.
De todas formas la S.P.R., que contaba con numerosos científicos, incluso premios Nobel, fue la que marcó la línea de investigación y pudo recoger gran cantidad de material sobre telepatía, clarividencia, hipnotismo, escritura automática, desdoblamiento, viaje astral.... etc. y dos volúmenes sobre aparecidos y casas encantadas. Si bien hasta ahora sólo hemos hablado de Inglaterra y Estados Unidos, no podemos, ni debemos olvidarnos de la contribución, en este campo, del fisiólogo y Premio Nobel de Medicina en 1.913, el francés Charles Richet.
Fue un infatigable trabajador y confirió una denominación a los fenómenos paranormales que fue aceptada internacionalmente. Hay que destacar su célebre y famoso Tratado de la Metapsíquica, documento valioso que aún, hoy en día, es digno de estudio por su gran valor. Es importante reseñar que en 1893 Albert Coste logra el título del doctor en Medicina, otorgado por la Universidad de Montpellier, con una tesis sobre Parapsicología.
A principios de siglo existe un desarrollo importante sobre estos temas y culminará en 1921 con el Primer Congreso Internacional de investigación Psíquica que tuvo lugar en Copenhague.

A lo largo del tiempo, la Parapsicología se va imponiendo y va entrando en las universidades, normalmente como ampliación de las cátedras de psicología. Así en 1927 se inició en Duke la investigación en Parapsicología bajo la dirección del profesor William Mc.Dougall, en el departamento de Psicología y en 1934 se fundó el laboratorio de Parapsicología en el mismo centro.
Tenemos muchos hechos, acontecimientos y publicaciones sobre numerosos temas paranormales, se establecen premios y becas para promocionar el estudio e interés sobre esta temática; como ejemplos podemos citar la beca Perrot para investigación Psíquica en la Universidad de Cambridge que se estableció en 1940 y la donación que otorgó la Fundación Rockefeller a la Universidad de Duke para investigación en Parapsicología.

Escuelas del pensamiento en Parapsicología

Dado lo poco que conocemos de muchos hechos y lo difícil de su estudio, muchos fenómenos pueden ser estudiados desde ángulos diferentes y por consiguiente, existen diversas escuelas cuya ideología y postulados son diferentes, aunque su fin prácticamente es el mismo.
A continuación vamos a reseñar las escuelas que consideramos más importantes dentro de este campo. La clasificación está tomada de un gran hombre dedicado al estudio de toda fenomenología paranormal, D. J. Roca Muntañola.

a) Escuela vitalista-espiritualista e idealista:
Esta escuela prácticamente empezó con la creación del famoso laboratorio de la Universidad de Duke y sus descubrimientos a partir de 1.930. Es importante reseñar que la escuela idealista utilizó desde el principio métodos rigurosos de observación y registro, basándose en la cuantificación estadística.
Llegaron a la conclusión de la existencia de un factor no físico, inmaterial en la mente del hombre; Rhine denominó a este factor, "alma psicológica".
En Estados Unidos, uno de los primeros grupos que se ocuparon de las cuestiones parapsicológicas fue el laboratorio de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, que comenzó a publicar información al respecto en la década de 1930. Bajo la dirección del psicólogo estadounidense Joseph Banks Rhine, se desarrollaron métodos que impulsaron el estudio sistemático de las investigaciones parapsicológicas basado en la estadística y el cálculo de probabilidades, y no como una correlación de hechos aislados y anecdóticos.
En los experimentos sobre percepción extrasensorial, Rhine y colaboradores empleaban una baraja de 25 cartas Zener, similares a las ordinarias, pero sólo con cinco diseños: estrella, círculo, cruz, cuadrado y líneas onduladas. Si un sujeto adivinaba sólo 5 de los 25 naipes barajados, era mera casualidad. Sin embargo, algunos sujetos llegaron a adivinar 6 de 10, lo que para Rhine significó la existencia de una percepción extrasensorial.
Para sus experimentos sobre telequinesia, este grupo utilizaba un dado común que era lanzado contra una pared, o volcado en una caja que se movía mecánicamente. En estas pruebas, se dio una relación aparente entre el esfuerzo mental de los sujetos para intentar que una cara determinada del dado apareciera boca arriba y el número de veces en que de hecho ocurría. Los resultados obtenidos en muchos experimentos individuales y en el conjunto de la investigación no eran atribuibles al azar y sus fluctuaciones.
Años después, se fundaron una serie de centros de investigación independientes, entre ellos la Sociedad Americana de Parapsicología, con sede en Nueva York. La primera plaza de profesor en parapsicología se dio en Gran Bretaña, en la Universidad de Cambridge, a finales de la década de 1970. Anteriormente, en 1957, se había formado la Asociación Internacional de Parapsicología cuyo reconocimiento académico llegó al ser admitida por la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia en 1969. No obstante, figuras tan prestigiosas de la teoría de la ciencia, la física y la filosofía como Mario Bunge han criticado duramente el apoyo institucional a unos investigaciones que no cumplen las garantías mínimas de objetividad como para ser consideradas científicas y que hoy siguen siendo, pese a su camuflaje paracientífico, engañosas.

b) Escuela mecanicista-materialista pragmática:
La podemos considerar en sus postulados diametralmente opuesta a la anterior. Sostienen que solo la realidad física existe, dejando los fenómenos psíquicos en segundo plano y siempre reflejo o reproducción de la realidad física.
La espiritualidad para ellos no tiene sentido y preconizan que todo surge de nuestros sentidos físicos, de nuestras percepciones, de donde emana todo conocimiento, estado de conciencia y rasgos de personalidad.
Afirman que muchos de los fenómenos psigamma, como por ejemplo la telepatía, la clarividencia, son fenómenos naturales y normales del propio inconsciente, incluso la precognición no la clasifican dentro de lo paranormal mientras que otras escuelas como la idealista, la precognición, la incluyen dentro de lo espiritual.
Uno de los campos sobre los que trabaja más esta escuela es sobre la hiperestesia (hiper = aumento; estesia = sensación) la definen como una agudo exaltación de los sentidos.
Según la tesis del parapsicólogo padre Oscar G. Quevedo se trata de una "facultad extraordinaria normal de conocimientos que tenemos todos, si bien no nos damos cuenta de ciertos estímulos mínimos que sin embargo captamos inconscientemente, lo cual es debido a que por su debilidad no alcanzan al plano de la conciencia".
A lo largo del curso, al ir explicando ciertos fenómenos, ya iremos indicando los diferentes postulados que promulgan las escuelas más importantes dentro de la Parapsicología.

c) Escuela ecléctica-positivista:
Podríamos decir que la escuela ecléctica es más teórica-filosófica que práctica, no presenta una línea de actuación clara, va recogiendo lo que mejor le parece de una tendencia u otra sin llegar a comprometerse plenamente. Considera tanto los fenómenos paranormales de los idealistas-espiritualistas como los extraordinarios normales de los mecanicistas-materialistas.
Uno de los temas favoritos de esta escuela son los fenómenos conocidos por psicohigiene, nombre que se dan a ciertos hechos de curanderismo, como las operaciones psíquicas de Filipinas y Brasil. Estos hechos han sido estudiados rigurosamente y todos coinciden que existe una extraña fuerza u otra clase de fuerzas que actúan de una manera positiva y es muy difícil determinar dónde empieza y dónde termina el propio psiquismo humano.
Debemos destacar los trabajos del Dr. Hans Naegali-Osjord sobre los curanderos filipinos y sobre el fenómeno que él denomina de la logurgia (se consideran logurgos a ciertos curanderos y cirujanos que trabajan por medio del poder de la mente).

d) escuela filosófica teórica:
El trabajo principal de esta escuela consiste en la recopilación, observación, corrección y estudio de los diferentes postulados de otras escuelas. Su trabajo es más teórico que práctico y eminentemente intelectual.
Tienen gran cantidad de material y poseen magníficos colaboradores, lo que hace que a través de sus estudios lancen diversas hipótesis de trabajo que son muy interesantes y vale la pena profundizar, para ver, si es posible, la comprobación posterior de dichas hipótesis.

CRITICAS

Efectivamente, pese al incremento en la realización de experimentos parapsicológicos y del uso de refinados métodos propios de la observación estrictamente científica, una de las críticas principales es que sus hallazgos rara vez permiten ser corroborados con un segundo experimento en condiciones similares. Bajo un riguroso control de laboratorio, los experimentos sobre experiencias extracorpóreas, por ejemplo, en los que los individuos muestran una aparente capacidad de situar el centro de su percepción fuera de sus cuerpos, indican que ni siquiera los más reputados parapsicólogos son capaces de repetir sus primeros y brillantes logros. De hecho, las puntuaciones tienden a descender hasta el nivel de lo razonable cuantas más veces se repite el experimento, ya que entran dentro del cálculo de probabilidades.

Una crítica similar se dirige a la mayoría de los parapsicólogos quienes pretenden que estos fenómenos desafíen el principio de causalidad, una de las premisas principales de la investigación científica. Muchos de sus experimentos incluso contradicen abiertamente las predicciones previas. Los parapsicólogos objetan que su terreno de estudio está tan alejado de nuestra comprensión ordinaria que a veces dudan si un fenómeno de percepción extrasensorial o de telequinesia ha ocurrido realmente.

Debido a que estos fenómenos son difíciles de definir o de aislar cuando parece que ocurren, y a que sólo son observables por un selecto grupo de espectadores, la mayoría de los científicos piensa que las investigaciones parapsicológicas incumplen las exigencias de objetividad del método científico. En consecuencia, muchos parapsicólogos, en vez de tratar de convencer a la escéptica comunidad científica, se han dedicado a explorar la base científica de tales fenómenos, incluso en la física cuántica. Otros objetan que el método científico y su exigencia de reproducir los fenómenos estudiados es restrictiva y excluye de antemano los métodos parapsicológicos. Por último, algunos creen que los científicos son ingenuos ante la evidencia empírica de estos fenómenos y que, por el contrario, los ilusionistas profesionales serían los más capacitados para evaluarlos por su facilidad para descubrir el engaño.