domingo, noviembre 23, 2008

Inteligencia Física y Voluntad


Por Andrea Isaacs. Artículo publicado en Enneagram Monthly, edición abril-mayo de 2003,.

Dada la cantidad de libros impresos, sorprendentemente los publicados acerca de la Voluntad son bien pocos. Hay diferentes clases de voluntad y para el propósito de este artículo, voy a referirme a "voluntad baja" y a "alta Voluntad". La voluntad baja, como intención, se refiere a tomarse el tiempo para hacer algo que requiere esfuerzo.

La alta Voluntad no es algo que podamos entrenar, sino algo que aparece después de que hayamos trabajado para desarrollar la voluntad baja. Si tenemos un estado de paz interior y armonía, nos sentimos conectados a algo más grande que nosotros, estamos alineados con propósito superior y más fácilmente podemos hacer lo "correcto". 1

Un deseo por cambiar nos alienta a desarrollar nuestra voluntad. El esfuerzo lo vale si estamos interesados en mejorar nuestras vidas. Después de leer The Act of Will,2 de Roberto Assagioli , Emotional Intelligence: Why It Can Matter More Than IQ,3 de Daniel Goleman y Emotional Alchemy: How the Mind Can Heal the Heart,4 de Tara Bennett-Goleman, me pareció que un paso crucial se perdía. No estaba claro cómo podría la voluntad baja ser desarrollada hasta que ella pudiera impactar la habilidad para hacer cambios perdurables.

Como estudiante de lo cenestésico, con amplio kilometraje en baile profesional, enseñanza, coreografía, psicología transpersonal y Eneagrama, me sentí obligada a desarrollar "Inteligencia Física" (PQ), un sistema que transforma energía emocional en energía física y enseña a las personas cómo entrenar y confiar en la inteligencia del cuerpo. (PQ representa el Cociente Físico, no menos que IQ indica el Cociente de Inteligencia [intelectual] de uno).

Las formas comunes de desarrollar voluntad baja incluyen hacer más ejercicio, alimentarse nutritivamente y la práctica diaria de meditación, yoga o tai chi. Los ejercicios de Inteligencia Física aumentan la habilidad para comprometer la voluntad y desarrollar fluidez emocional. La fluidez emocional es una forma de la Inteligencia Emocional que nos da la flexibilidad para responder de acuerdo a lo que demande la situación: a la manera del Ocho, cuando la situación requiera ser líder y tomar el control; a la manera del Nueve cuando la situación requiera ser paciente y sólo escuchar, etc.

La aplicación de PQ brinda herramientas para manejar la energía emocional de forma tal que podamos expresar oportunamente nuestras sensaciones con la cantidad adecuada de energía. Esto hace más fácil tomarnos una pausa entre el impulso para actuar y la acción misma.

En mi experiencia, la conexión perdida en el desarrollo de la voluntad es la relación entre la personalidad y el cuerpo. Nuestros estados mentales influencian nuestras acciones físicas tanto como los movimientos físicos influencian nuestras mentes y estados de ánimo. Esto significa que podemos hacer cambios por sólo no pensar acerca de ello, o mediante desear sentirnos diferente, como también entrenando al cuerpo a moverse de maneras no habituales.

Mis estudiantes (utilizando técnicas de PQ) han reportado saltos de crecimiento personal que les sorprendieron, como le pasó a una Cinco que se encontró comportándose de manera muy social y amable en la fiesta del tercer cumpleaños de su hija o una Dos que halló una nueva clase de coraje en la cara del miedo posterior al 11 de septiembre, que le dio la fortaleza para apoyar a otros.

Nuestros tipos del Eneagrama implican que tenemos ciertas fortalezas que también pueden ser nuestra caída por sobre-utilizarlas. Las fortalezas llegan a ser hábitos debido al entrenamiento por años de experiencia. Su familiaridad llega a ser una muleta con la cual reaccionamos sin pensarlo y la comodidad al utilizarlos se convierte en una trampa. Esto causa ceguera, impidiéndonos responder a cada momento con ojos nuevos. Quizás nos pueda servir más el adecuar nuestras respuestas a las circunstancias. Puede ser que cuando alguien esté enfermo, una respuesta generosa y caritativa tipo Dos sea lo más útil en ese momento. O si alguien está paralizado de ansiedad, una respuesta corajuda tipo Seis, o una Nueve-pacificadora, sea la que proceda.

Consciencia
(No confundir con conciencia). Cuando deseamos hacer un cambio en nuestras vidas, primero que todo nos hacemos conscientes de qué es lo que queremos cambiar. Esto es lo que nos permite darnos cuenta de los comportamientos que no deseamos mantener, para poder detener la respuesta habitual antes de actuar. En nuestro estado de piloto automático, una vez se ha provocado la emoción perturbadora, el impulso para tomar acción fluye automáticamente hacia la acción

La meditación consciente trae muchos beneficios. Aparte de la relajación y del entrenamiento de capacidad de focalizar la atención, también fortalece la habilidad de darse cuenta sin juzgar. Percibiendo la respiración, los sonidos en el salón, el olor del aire, la temperatura, sin hacer juicios para luego dejar pasar de largo esa percepción, regulamos nuestra fijación a estas cosas o a cualquier parte del rollo que pudiera concernirnos. Podemos transferir esta habilidad a nuestras emociones, aprendiendo cómo observarlas sin juicio, sin enrollarnos con ellas, para luego a dejarlas pasar, aprendiendo eventualmente que no tenemos que responder de ninguna manera prefijada.

En Emotional Alchemy, Bennett-Goleman describe el "cuarto de segundo mágico" que yace entre el impulso a tomar cierta acción y la acción misma. Dentro de este cuarto de segundo, que llamo "el Punto de Elección," es donde creo que reside la voluntad.

En su libro, Bennett Goleman describe el trabajo del neurocirujano Benjamin Libet. Su descubrimiento sugiere:

"… ¿por qué la consciencia puede ser un método tan poderoso para traer inteligencia a nuestras vivencias emocionales? Por no tener el cerebro terminales nerviosas —no siente dolor— y al necesitar los neurocirujanos estar seguros de no haberse desviado inadvertidamente hacia un área equivocada del cerebro, los pacientes no reciben anestesia total durante la cirugía de este órgano, sino que permanecen despiertos y conscientes. Esto les permite hablar o mover una parte del cuerpo para que el cirujano sepa que todo está bien.

" Aprovechando esta oportunidad excepcional, el Dr. Libet hizo un experimento sencillo: podía pedirles a los pacientes durante la cirugía que movieran su dedo. Utilizó un ingenioso reloj que registraba el tiempo en milésimas de segundo y que permitía a los propios pacientes medir el tiempo con certeza extraordinaria. De esta manera, ellos podían reportarle el momento preciso cuando ellos tomaban consciencia de la orden de mover el dedo.

" En resumen, con esto logró separar el momento de la intención de moverse, del momento de la consciencia de esa intención, del momento de la acción real.

"… El cerebro comienza a activar un impulso antes de percibir nuestra consciencia la intención al hacer esa acción.

" Una vez la persona está enterada de la intención al moverse, descubrió Libet, hay otro cuarto de segundo antes de que el movimiento comience. Esta ventana es crucial: es el momento cuando tenemos la capacidad de ir junto con el impulso o de rechazarlo."

Tara Bennett-Goleman Emotional Alchemy: How the Mind Can Heal the Heart (Alquimia Emocional: Cómo la Mente Puede Curar el Corazón)5

Una vez desarrollamos nuestra consciencia a un punto donde podamos darnos cuenta de la intención para actuar, nos situamos en el punto de elección. Podemos preguntarnos "¿Qué hago en vez de?" y "¿Cómo hago algo diferente?"

Es poco fácil cambiar un patrón de comportamiento sin comprender que ya no nos sirve más. No podemos cambiar nuestro tipo en el Eneagrama; nuestros patrones emocionales y de conducta están habituados a través de su uso por el tiempo de vida y grabados como con cincel en nuestra psique. Es mucho más fácil viajar por una vía pavimentada que adentrarse por territorio no mapeado:

"La repetición de las acciones intensifica el impulso a más reiteración aún y potencializa su ejecución a más fácil y mejor, mientras ellas sean realizadas inconscientemente.

De esta manera, los hábitos se forman. Ellos pueden compararse a calles y caminos; es tanto más fácil y más conveniente caminar por una calle que forzarse uno a través de las malezas de un campo sin cultivar."

"… Gustave Le Bon, en su libro La Psychologie de l' éducation, llega hasta establecer que ‘la educación es el arte de hacer entrar lo consciente adentro del inconsciente'."
— Roberto Assagioli The Act of Will (El Acto de Voluntad) 6

Vías Neuronales

Las vías neuronales son los canales a través de los cuales viaja la información entre el cerebro y el cuerpo. Una vía neuronal se inicia con un mensaje, pensado o impulsado desde el cerebro. Este mensaje viaja a través de nervios, músculos, neuronas, péptidos de neurona, moléculas, receptores, ferones, membranas, y tejido conectivo. Ellos comunican un mensaje a los grupos de músculos apropiados que comprometen al cuerpo en la acción deseada.

Los mensajes fluyen también en la dirección opuesta por las mismas vías neuronales. Una sensación física, como tocar una estufa caliente, dispara una serie de mensajes. Los músculos estimulan a los nervios y ellos envían un mensaje al cerebro: dolor. El cerebro devuelve un mensaje por la misma vía neuronal: quita tu mano.

El cuerpo es inteligente y estas secuencias de mensajes se transmiten rápida, fluida e inconscientemente.
Este ejemplo forma parte del sistema nervioso automático. Diferentes a eso, pero igualmente importantes, son las vías neuronales que se entrenan para realizar acciones especiales como las tareas del diario vivir, los deportes y las expresiones emocionales.

Un niño que aprende a beber de una copa demuestra un laborioso desarrollo de una vía neuronal. Al principio, incapaz de asir la copa, el niño llegará a elevarla hasta sus labios, sólo para perder y derramar la leche por toda su cara y el babero. Con la repetición, esta vía neuronal se entrena, y el niño llega a beber sin hacer regueros. Con el tiempo nosotros, adultos, hemos ejercido tanto este patrón que ha llegado ser inconsciente, y podemos leer el periódico, sostener una conversación, y beber a la vez una taza de café sin perder una gota.

Igualmente, tenemos vías neuronales bien desarrolladas para todos nuestros pensamientos, sentimientos y actividades; para vestirnos en la mañana, cocinar, conducir auto, para la manera como escuchamos, para expresar emoción, para nuestro grado de auto-confianza, para la forma de organizar nuestros escritorios y todas nuestras vidas. Los patrones para pensar y para sentir que mayoritariamente utilizamos suelen tener vías neuronales muy bien desarrolladas, expeditas. Si siempre nos decimos que somos un fracaso, eso crea un vía neuronal que afecta nuestra postura y cómo funcionamos. Creer que somos imparables para manifestar nuestras inconsciencias, crea las vía neuronales que vigorizan y movilizan, afectando nuestras posturas y cómo funcionamos.

De la misma manera que el niño aprendió a beber, podemos aprender a montar en bicicleta, a esquiar, al esquí, a manejar la rabia, o expresar el afecto. Podemos entrenar las vías neuronales emocionales tan bien como las físicas, mediante "movernos en la dirección de" una pauta de pensamiento o de sentimiento que son nuevas. Cuando nos montamos en esa vía neuronal, aparecerá el estado interno correspondiente.

Un sencillo ejercicio físico puede demostrar cómo el movimiento puede provocar estados internos (ver "EnneaMotion: The Somatic Enneagram," EM de febrero del 2000).

Por ejemplo un tipo Uno, excesivamente crítico, juzgando constantemente y señalando para sí mismo y para otros qué está equivocado, bien puede no tener una vía neuronal para la tranquila aceptación. Un ejercicio de PQ para este estado interno incluye: caminar con menos rigidez, menos derechura, con un uso más ligero de la energía, con gestos más abiertos, calmado y aceptante. Una frescura total. La repetición continua entrenará una vía neuronal para la calmada aceptación.

O consideremos a alguien que le gustaría ser auténticamente generoso con su tiempo a la manera como cuida a un ser querido que está enfermo. Esta persona podría hacer el ejercicio de PQ hacia el tipo Dos del Eneagrama, el ejercicio para la generosidad amorosa, que incluye gestos de abierta y acogedora cualidad, moviéndose curvilíneo por el espacio. La repetición de estos movimientos comenzará a engendrar un sentido de amorosa generosidad.
Pero tenemos también las vías neuronales demasiado fortalecidas por el uso y el abuso. Una persona con una vía sumamente desarrollada para la expresión de la rabia, no advertirá que está enojada y levantará su tono de voz a la menor provocación; tiene la respuesta siempre lista, tan usada que no le requiere el más mínimo esfuerzo. Ella, podría encontrar remedio en el entrenamiento de la cualidad opuesta: la actitud de tolerancia y escucha.

Hay una ocasión y un lugar para la expresión de todas las emociones; pero para hacer esto elegantemente, necesitamos tener presencia de mente (o consciencia) y fluidez emocional: la habilidad de responder de la manera que mejor sirva para cada momento.

El siguiente es un ejemplo de un Dos cuyo trabajo con ejercicios de PQ, en especial el de moverse hacia el coraje del Seis, hizo más eficiente su trabajo profesional de entrenamiento ejecutivo y consultoría:

"Su trabajo ha apoyado mi entrenamiento de ejecutivos y labor de asesoría privada. Soy ahora más capaz de "dar pasos" en varios eneatipos, puedo "sentir" más íntimamente en mi propio cuerpo lo que otros experimentan. Este agregado nivel de comprensión ha aumentado mi habilidad para entender más profunda y velozmente.

"Ha ocurrido otra cosa que no puedo agradecérsela lo suficiente. He sido una persona optimista con una visión positiva la mayor parte de mi vida; los acontecimientos del 11 de septiembre y el miedo que les siguieron me pusieron en un tono emocional que poco había experimentado. En su entrenamiento, nosotros tradujimos en movimiento corporal la fase sana para cada tipo del Eneagrama y desarrollamos una postura física para anclarlos en la memoria del cuerpo. A través de esa práctica, fui capaz de ponerme en contacto con el coraje del Seis. Yo no lo había entendido desde una perspectiva intelectual, pero el ejercicio del movimiento me permitió sentir realmente el coraje. No es coraje porque usted piense que las cosas estarán bien... es coraje en la cara del miedo. Esta experiencia me ayudó a permanecer comprometida con mi función y ser todo un soporte para los demás. El día 12 me llamaron de una corporación para entrenar a sus directivos y empleados en el manejo del estrés mientras atendían a sus clientes. Gracias a utilizar energía de Seis, fui capaz de ayudar la gente en presencia de la tragedia.

— L.S., tipo Dos

Alquimia emocional: Cambio Efectivo

"Potencialmente, en cada uno de nosotros están todos los elementos y las calidades del ser humano, las semillas de todas las virtudes y de todos los vicios. En cada uno de nosotros está el criminal potencial y el santo también potencial o el héroe. Es una cuestión de diferente desarrollo, de valoración, de elección, de control, y de expresión."

— Roberto Assagioli The Act of Will 7

Parte del trabajo para la voluntad, y el PQ, es desarrollar respuestas alternativas. Esto puede aflojar la fijación a nuestro tipo del Eneagrama; hacernos más equilibrados y adquirir versatilidad de talentos ante las situaciones de la vida.

Podemos expandir nuestro repertorio de opciones para hacernos más fácil el acceso a las virtudes de todos los estilos eneagrámicos. En diferentes momentos, podríamos beneficiarnos de tener la claridad de metas y la pasión que motivan un Tres, las habilidades para la observación de un Cinco, la habilidad para la conciliación de un Nueve, etc. Una vez que usted identifica el estado deseado, los ejercicios de PQ traducen sus atributos en el movimiento correspondiente. Con la repetición, usted entrena las vías neuronales para tal estado, estableciendo una memoria muscular para recordarlo. Esto facilita su acceso a ese estado interno y usted llega a ser más fluido, emocionalmente.

Esperando aprender algo más sobre la alquimia que transforma las emociones, participé en un curso de "Alquimia Emocional," co-facilitado por Tara Bennett-Goleman (autora del libro con el mismo título), y su esposo, Daniel Goleman, que ha popularizado el término "Inteligencia Emocional." El taller incluye conferencias acerca del cerebro, sobre la Amígdala como la fuente de nuestra respuesta visceral y llamado a la acción y lo más memorable, lo referente al "cuarto de segundo mágico", antes descrito: un tiempo para el "pensé estar atrapado" cuando usted, de hecho, es capaz de frenarse de hacer algo que luego puede lamentar. Aprendimos acerca de la diferencia entre el tiempo del cerebro y el tiempo real, y que el neocórtex, frente a la Amígdala, puede parar realmente "el llamado a la acción", antes de que actuemos.

La otra parte del curso incluyó práctica guiada por consciencia. Finalmente, hicimos la pregunta, "¿Cómo puedo yo hacer cambio efectivo?" La respuesta fue: "Volviéndome consciente y, entonces, hago algo diferente" Con consciencia, somos capaces de romper la cadena de acontecimientos y hacer un cambio.


Concuerdo con su conclusión, pero estimo que para la mayoría de la gente, se requiere una herramienta más concreta para hacer un cambio que perdure. Lo más frecuente es que una respuesta diferente a la que siempre hemos dado, aún no se nos ocurra. No podemos saber aún que podría ser ese "algo diferente". O quizás sabemos qué queremos hacer, pero no cómo hacerlo. De hecho, si nosotros no hemos "hecho" antes ese "algo diferente", no existe la vía neuronal para montarse en ella y hacerlo.

Mi propuesta sería explorar una gama de alternativas mediante realizar prácticas de PQ cuando nosotros no estemos ante el punto de elección; hacer el entrenamiento cuando no haya decisión que tomar. Así, estaremos menos presionados, podremos practicar relajadamente las respuestas y entonces, en el momento de su necesidad, tendremos ya desarrollada una vía neuronal para hacerla.

El Pensar, el Sentir y el Cuerpo (Movimiento y Comportamientos)

Ejercicio "imaginario" que ilustra la relación entre el pensamiento, el sentimiento y el cuerpo8

Sus pensamientos afectan sus sentimientos y su cuerpo:

Cierre sus ojos por un momento e imagínese que usted de pronto se ha encontrado con alguien que aprecia muchísimo y a quien no veía hace bastante tiempo. Hágase consciente de su cuerpo, advierta cómo funciona su respiración, su energía. Dese plena cuenta de sus sentimientos. Permanezca con todo ello por un momento y luego suéltelo. Déjelo ir.

Ahora rememore alguna una ocasión en la que usted haya recibido una crítica dolorosa o fue herido, o fue rechazado. Advierta su cuerpo; note cómo es su respirar y la tensión en los músculos. Quizá se sienta tenso, pesado y aplastado.

¿Se dio cuenta cómo escoger albergar pensamientos o recuerdos diferentes le causó una sensación de regocijo ó una depresión y una incapacidad para funcionar?

Sus sentimientos afectan sus pensamientos y su cuerpo.

Cierre de nuevo sus ojos y traiga a su pantalla mental cuando usted se enamoró intensamente. Y advierta qué pasa con su cuerpo y la tensión (o la falta de ella) en sus músculos. Note su respiración. Hágase consciente los pensamientos, las imágenes y los recuerdos que puedan surgir.

¿Se dio cuenta usted cómo que estos sentimientos tuvieron un impacto tanto en sus pensamientos como en su energía?

Su cuerpo (movimiento y conductas) afectan sus pensamientos y sus sentimientos.

Cierre los ojos otra vez, y tome una respiración profunda. Tómese un momento enfocado solamente en respirar profundo. Permita a otros pensamientos llegar e irse, siempre retornando a la atención en su respiración. Si usted ha estado corriendo todo el día tras sus permanentes y múltiples ocupaciones o tratando de alcanzar logros tensionantes, sus pensamientos probablemente llegarán ansiosos y desasosegados, sus sentimientos polares, inestables e intensos. Si es así, entonces manténgase solamente concentrado en su respiración.

¿Notó un fuerte cambio sobre sus pensamientos y sus sentimientos?

Estos principios se han utilizado durante miles de años en prácticas como la meditación, el yoga, el tai chi y el chi gong, las cuales están fundamentadas en que el cuerpo, los pensamientos y los sentimientos están inextricablemente conectados.

Disparadores
El ejemplo de tocar una estufa caliente y retirar "casi instantáneamente" la mano, ilustra que la información viaja a través de las vías neuronales en dos direcciones: desde el interior hacia fuera, y desde el exterior hacia dentro.

Del interior hacia fuera: Cuando estamos rabiosos, nuestros pensamientos y nuestra energía están pesados (densos); si estamos contentos, nuestros pensamientos y energía son ligeros (sutiles). Otra clase de ejemplo es cuando su mente dice "A trabajar" y su cuerpo sabe qué hacer. Nuestros pensamientos y sentimientos impulsan (o desactivan) nuestro cuerpo físico (acciones y conductas).

Del exterior hacia fuera: Meterse en una bañera caliente puede tener un efecto calmante sobre los pensamientos y los sentimientos. Nuestras acciones físicas impactan nuestros estados interiores.

La "conexión perdida" para desarrollar la voluntad se basa en el hecho de que la información viaja a través de vías neuronales desde el exterior hacia dentro. Esto significa que podemos ensanchar nuestro repertorio de emociones y pensamientos mediante el entrenamiento del cuerpo para "moverse en la vía de" una variedad de estados internos, e instalando y entrenando una vía neuronal que podamos usar cada que la necesitemos. Nos grabamos esa vía específica particular dentro de la memoria física, mediante el establecimiento de un "disparador" (anclaje) para activarla.

El disparador está conformado por una postura física y una palabra ó frase corta.

La postura, similar a un mudra (palabra en sánscrito que designa un gesto diseñado para provocar cierto estado interno), es una posición del cuerpo con un gesto específico que representa la calidad interior que usted entrena.

La palabra o frase corta, semejante a un mantra (palabra en sánscrito que designa un sonido diseñado para provocar cierto estado interno), representa la esencia de la calidad interior que usted entrena.

La palabra o frase corta, semejante a un mantra (palabra en sánscrito que designa un sonido diseñado para provocar cierto estado interno), representa la esencia de la calidad interior que usted entrena.

Cada vía neuronal tiene su propio disparador.

La bondad de la utilización de disparadores está bien expresada en esta cita:

"Aprendí que las posturas físicas pueden cambiar mis emociones. Me di cuenta que ya era más capaz de enganchar la estabilidad del tipo Ocho cuando fui a mi hogar paterno y tuve que lidiar con mi mami Seis. Sentí fortaleza en mi cuerpo y casi no tuve que reaccionar. Encontré las posturas Ocho muy útiles para encontrar mi poder personal, el cual de veras aprecio. Los disparadores me ayudan a encontrar la integridad física dentro de mí mismo ante algún ataque, en vez de sentirme tan vulnerable."

— C.K., tipo Seis

La Cinco antes mencionada que frecuentemente se embarcaba en la vía neuronal para desaparecerse en los eventos sociales, no esperó a que le pasara eso ante un evento especial. Ella usó sus disparadores.

"Anoche hice mis disparadores antes de atender una fiesta con cena que di, otra vez como antes de la fiesta que le hice a mi hija para su tercer cumpleaños. Como usted sabe, los eventos sociales puedo vivirlos como algo complicadísimo, en especial cuando una es la "mamá" o la "mujercita" que todos esperan ver encargarse de lo que alguien necesite. Sin embargo, en vez de escapar a mi dormitorio para esconderme, me comprometí en las preparaciones calmada y metódicamente y en el discursito obligatorio sin ningún resentimiento o "prevención". Fue muy interesante observar el sonido de mi voz y la expresión en mi cara que era "de dulzura". No hay otra palabra para ello. De veras me sentí como un Dos, realmente querendona en relación a mis invitados, tanto los pequeñines como los adultos. No creo haber explorado jamás esa calidad particular en mí misma y fue completamente espontánea. ¡Considere esto un testimonio de este trabajo!"

— G.H, tipo Cinco.

En resumen, la habilidad de encontrar voluntad incluye los siguientes pasos (ver la Figura 3):

desarrollar consciencia
expandir nuestro repertorio de opciones (cuando no un tipo determinado) mediante el desarrollo de vías neuronales con sus respectivos disparadores, las cuales representas estado internos alternativos.
darnos cuenta cuando estamos en un punto de elección
tomar la decisión de cómo responder
hacer el disparador (la postura y la palabra o frase corta) para aquel estado interno que va a energetizar la respectiva vía neuronal




Esta secuencia de pasos sacarán a relucir el estado interno deseado.

Con el deseo de cambiar, suficiente consciencia para atraparse a sí mismo durante "el cuarto de segundo mágico", y el uso de disparadores para desarrollar fluidez emocional, llega a ser más fácil enganchar la voluntad y hacer cambio positivo. La expansión de nuestras opciones nos saca de la contracción y lleva hacia la integridad que es una clave para vivir una vida llena de gozo.

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Agradecimientos especiales a Don Riso y Russ Hudson quienes me dieron un contexto para desarrollar mis ideas, y a Tom Condon por las varias conversaciones que hemos sostenido acerca de la Inteligencia Física que han sido siempre una inspiración.

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1 Mis ideas acerca de la voluntad baja y la alta voluntad fueron inspiradas por una conversación con Robert Frager, uno de los fundadores del Institute of Transpersonal Psychology.
2 Assagioli, Roberto, M.D., The Act of Will (Penguin Books, NY), 1973.
3 Goleman, Daniel, Emotional Intelligence: Why It Can Matter More Than IQ (Bantam Books, NY), 1995.
4 Bennett-Goleman, Tara, Emotional Alchemy: How the Mind Can Heal the Heart (prologada por el Dalai Lama) (Harmony Books, NY), 2001.
5 Bennett-Goleman, páginas 144-145.
6 Assagioli, página 57.
7 Ibíd., página 89.
8 La conexión Pensamiento-Sentimiento-Cuerpo ha estado inspirada en numerosas conversaciones con Jack Labanauskas acerca de cómo sentir, pensar y hacer, asemejándolo a un "taburete de tres patas." En términos de hacer cambio, a él le encanta decir: "Si usted no puede mover el taburete asiendo una de sus patas... entonces agarre una pata diferente.

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Andrea Isaacs, co-redactora y co-editora fundadora de Enneagram Monthly, ha combinado su bagaje en danza y psicología para desarrollar "La Inteligencia Física". Pertenece al cuerpo profesoral para Educación Continuada en el Institute of Transpersonal Psychology, para el Riso-Hudson Training Program, es miembro de la junta directiva de la IEA, y dicta talleres internacionalmente. Para más información, visite su web site www.physical-intelligence.com o contáctela en su dirección andreais@earthlink.net.