domingo, noviembre 23, 2008

La Esfinge de Berger


Por Area


En un pueblo de la provincia de Alicante, El Verger, se alza la Esfinge de un rostro humanoide, mirando hacia lo alto, hacia el cielo. Nos recuerda a otros rostros enigmáticos, como la Esfinge de Marte. Es otra más de las huellas sobrehumanas que los seres superiores de la Antigüedad dejaron sobre toda la Tierra...

No es ningún caso único. Toda la Tierra está sembrada de monumentos y huellas sobrenaturales, reflejos de una era ancestral, cuando en nuestro planeta no habitaban todavía los seres humanos, pero sí vivían seres sobrehumanos, muy poderosos y desarrollados.

En este caso que nos ocupa, cualquier persona que tenga interés en contemplar dicho emplazamiento, realmente increíble, solo tiene que dirigirse a la provincia de Alicante, en la Comunidad Valenciana, España. Habiendo pasado la frontera de la provincia de Valencia, a pocos kilómetros, siguiendo la Carretera Nacional 332, aparece un pueblo cercano a la costa, llamado El Verger, un lugar de paso, cercano a Marines, y que conduce hacia los turísticos destinos de las poblaciones de Denia y Calpe, en Alicante.

La Cara de Verger no mira de frente, ni hacia el Este. Desde la carretera podemos ver el perfil del rostro. Yace recostada horizontalmente, dirigiendo su mirada hacia arriba, hacia el cielo, el lugar de donde procedían los dioses y hacia donde dirigían todos sus emplazamientos y construcciones terrestres. A la derecha de la cabeza, se puede apreciar una especie de tocado o corona, que nos recuerda a las prendas reales del Antiguo Egipto.

En la parte izquierda del Rostro, donde debía aparecer la barbilla, ya no podemos ver su forma exacta porque ha sido eliminada. Las extracciones de piedra en esa montaña enigmática, destinada a la construcción de autovías y puentes, durante los últimos años, han destruído la parte inferior de la Esfinge de Verger. Ignoramos si la barbilla podía albergar también alguna otra forma añadida, como una perilla faraónica o algo similar. En todo caso, habría que recurrir a tomas fotográficas antiguas que se hubieran realizado en esa misma zona alicantina, para recomponer el aspecto original de tan magnífica obra.