jueves, marzo 05, 2026

La Masonería en ESpaña en la Actualidad

La masonería en España en el siglo XXI es una organización discreta, legal y estructurada, que forma parte del panorama asociativo del país. A diferencia de épocas pasadas —especialmente durante la dictadura de Francisco Franco, cuando fue perseguida y prohibida— hoy opera con plena libertad jurídica al amparo de la Constitución de 1978, que reconoce el derecho de asociación.
Actualmente, la masonería española no es una organización única, sino que está compuesta por distintas obediencias (grandes logias o grandes orientes) que funcionan de manera autónoma, aunque comparten principios generales como la fraternidad, la libertad de pensamiento, el perfeccionamiento moral y el compromiso ético.
Principales obediencias masónicas en España
Gran Logia de España (GLE)
Es la principal obediencia masculina regular en España y está reconocida por la Gran Logia Unida de Inglaterra.
Características principales:
• Fundada en 1982 (tras la legalización).
• Solo admite hombres.
• Exige la creencia en un “Gran Arquitecto del Universo”.
• Mantiene una línea considerada “regular” o tradicional.
Cuenta con logias repartidas por la mayoría de comunidades autónomas, especialmente en Cataluña, Andalucía, Comunidad Valenciana y Madrid.
Gran Oriente de Francia (presencia en España)
Aunque es una obediencia francesa, tiene logias activas en España. Representa la corriente liberal o adogmática de la masonería.
Características:
• No exige creencia religiosa obligatoria.
• Puede admitir mujeres o ser mixta (según la logia).
• Enfatiza el laicismo y el pensamiento racional.
Gran Logia Femenina de España
Es una obediencia exclusivamente femenina.
• Fundada en 2005.
• Trabaja bajo rituales masónicos tradicionales adaptados a mujeres.
• Tiene presencia en varias ciudades importantes.
Número de miembros y perfil actual
Se estima que en España hay entre 4.000 y 6.000 masones activos, una cifra pequeña en comparación con países como Francia, Reino Unido o Estados Unidos.
Perfil general:
• Profesionales liberales (abogados, médicos, docentes, empresarios).
• Personas interesadas en filosofía, ética y crecimiento personal.
• Edad media entre 40 y 65 años (aunque hay intentos de atraer miembros jóvenes).
La masonería española actual tiene una presencia pública limitada, aunque mantiene páginas web, actividades culturales abiertas y publicaciones.
Actividades actuales
Hoy en día, la masonería en España desarrolla principalmente:
Actividad interna
• Reuniones rituales en logias.
• Debates filosóficos y simbólicos.
• Formación en tradición masónica.
Actividad cultural
• Conferencias abiertas al público.
• Presentaciones de libros.
• Jornadas de puertas abiertas.
Acción social
• Donaciones discretas.
• Apoyo a proyectos educativos y solidarios.
• Colaboraciones culturales.
A diferencia de teorías conspirativas extendidas en el pasado, no existe evidencia de control político o económico estructurado por parte de la masonería actual en España.
Relación con la sociedad española
La masonería española todavía arrastra un fuerte peso histórico debido a:
• La persecución durante el franquismo.
• La asociación tradicional con el anticlericalismo.
• Narrativas conspirativas arraigadas en ciertos sectores.
Sin embargo, en la actualidad:
• Es una asociación legal y registrada.
• No tiene representación política oficial.
• No influye institucionalmente en el Estado.
La percepción social ha cambiado gradualmente, aunque sigue existiendo cierta curiosidad mezclada con desinformación.
Desafíos contemporáneos
Entre los principales retos actuales están:
1. Envejecimiento de la membresía.
2. Dificultad para atraer jóvenes.
3. Competencia con otras formas modernas de espiritualidad y asociaciones.
4. Transparencia frente al estigma histórico.
Conclusión
La masonería en España hoy es una organización minoritaria, legal y estructurada, centrada en el perfeccionamiento moral y el trabajo simbólico. Está lejos del papel político que tuvo en algunos momentos del siglo XIX y principios del XX, y también lejos de las acusaciones conspirativas que marcaron el siglo XX. Se mantiene como una tradición iniciática discreta, plural en sus corrientes (regular, liberal, femenina, mixta) y adaptada al marco democrático actual.