Renombrados oficialmente como el Archivo Apostólico Vaticano— no guardan secretos sobrenaturales ni alienígenas, sino más de 12 siglos de historia documental, diplomática y eclesiástica de la humanidad. La palabra original en latín «secretum» no significa oculto o misterioso, sino «privado» o «personal», haciendo referencia a que son los documentos privados del Papa.
Documentos Históricos de Impacto Mundial
A lo largo de sus 85 kilómetros de estanterías se custodian tesoros documentales que cambiaron el rumbo de la historia mundial:
• El juicio de los Templarios: El famoso Pergamino de Chinon, un documento de varios metros de largo que demuestra que el papa Clemente V absolvió inicialmente a los caballeros de la Orden del Temple de los cargos de herejía.
• La excomunión de Martín Lutero: La bula papal Decet Romanum Pontificem dictada por el papa León X en 1521, que formalizó el cisma de la Iglesia católica e inició la Reforma Protestante.
• El divorcio de Enrique VIII: Una carta de 1530 enviada por los lores ingleses al papa Clemente VII solicitando la anulación del matrimonio del rey con Catalina de Aragón, detonante de la creación de la Iglesia de Inglaterra.
• El juicio a Galileo Galilei: Las actas originales del proceso de la Inquisición romana donde se obligó al científico a retractarse de su teoría heliocéntrica en 1633.
Los Archivos más Polémicos del Siglo XX
La mayor controversia y el misterio real que han rodeado al archivo en décadas recientes se centran en la historia contemporánea:
• El pontificado de Pío XII: Los documentos vinculados a la Segunda Guerra Mundial, abiertos a los investigadores en 2020 por orden del papa Francisco, buscan esclarecer el verdadero papel de la Iglesia y el conocimiento que tenía el Vaticano respecto al Holocausto.
• La ruta de escape nazi: Archivos sobre las redes de evasión (comúnmente llamadas ratlines) que facilitaron la huida de criminales de guerra nazis hacia Sudamérica tras la caída del Tercer Reich.
¿Quién puede acceder a ellos?
El archivo no está completamente cerrado. Actualmente, la Santa Sede permite la entrada a investigadores y académicos acreditados de universidades de todo el mundo. Sin embargo, el acceso directo a los depósitos está prohibido; los estudiosos deben solicitar documentos específicos a través de catálogos y, por lo general, los archivos de los pontificados más recientes permanecen clasificados durante un periodo de tiempo determinado para proteger la confidencialidad diplomática.
No existen pruebas oficiales ni documentos confirmados sobre OVNIs o tecnología extraterrestre dentro del Archivo Apostólico Vaticano. Sin embargo, la idea de que la Iglesia católica oculta información sobre fenómenos anómalos es uno de los temas más debatidos por investigadores independientes y ufólogos, ganando una enorme fuerza debido a recientes testimonios políticos y militares de alcance internacional.
¿De dónde surgen los rumores?
Las sospechas sobre la existencia de estos documentos se sostienen principalmente en tres pilares:
• El caso del OVNI de Magenta (1933): El exoficial de inteligencia de EE. UU., David Grusch, afirmó públicamente ante el Congreso que el primer ovni recuperado de la historia moderna se estrelló en Magenta (Italia) en 1933. Según esta teoría, el papa Pío XII medió con el gobierno estadounidense para transferir los restos y evitar que cayeran en manos fascistas, dejando un rastro documental en el Vaticano.
• Registros de milagros interpretados como FANI: Profesores e historiadores sugieren que el archivo custodia crónicas medievales de monjes y nuncios que describen "luces extrañas" o "escudos de fuego" en el cielo. Lo que en su época se catalogó como milagros, visiones divinas o apariciones marianas (como el fenómeno del sol en Fátima), los ufólogos modernos lo interpretan como Fenómenos Anómalos No Identificados (FANI).
• La petición de Jimmy Carter: Exasesores estadounidenses aseguran que en la década de 1970, tras el rechazo de la CIA de informarle sobre el tema, el expresidente Jimmy Carter intentó contactar de manera formal al Vaticano para consultar si sus archivos históricos albergaban datos relativos a avistamientos extraterrestres.
Presión internacional por la desclasificación
El fallecimiento del papa Francisco y la posterior elección del papa León XIV reactivaron con fuerza las campañas globales por parte de activistas de la transparencia ufológica. Estos grupos han solicitado formalmente a la Santa Sede que abra sus secciones clasificadas de los siglos XIX y XX para verificar si existe correspondencia diplomática sobre este fenómeno. La elección del nombre León XIV encendió las expectativas, ya que fue precisamente León XIII quien fundó de manera oficial el moderno Observatorio Vaticano a finales del siglo XIX.
La postura de la Iglesia y sus científicos
Por su parte, los archiveros de la Santa Sede desmienten categóricamente poseer naves ocultas o informes sobre alienígenas, tildando las reclamaciones de meras leyendas urbanas. No obstante, a nivel teórico e institucional, la Iglesia mantiene una postura abierta hacia la ciencia: los astrónomos jesuitas del Observatorio Vaticano han declarado públicamente que el descubrimiento de vida inteligente fuera de la Tierra no contradice la fe cristiana, pues todo formaría parte de la misma creación divina.
Sobre el Demonio ó Satanás
Dentro del Archivo Apostólico Vaticano no hay un demonio encerrado ni textos de magia negra dictados por Satanás, pero sí se custodian siglos de registros oficiales sobre exorcismos, procesos de la Inquisición y herejías. Para la Iglesia católica, el Diablo es una entidad espiritual real, por lo que el material archivado aborda el tema desde una perspectiva estrictamente doctrinal, jurídica y teológica.
El contenido real y las leyendas urbanas más famosas que vinculan al Vaticano con el demonio se dividen en los siguientes puntos:
El Manual Oficial de Exorcismos
El archivo custodia la evolución de los textos litúrgicos para combatir el mal. El documento central es el De Exorcismis et Supplicationibus Quibusdam (Sobre los exorcismos y ciertas súplicas).
• Origen: Su estructura original data del año 1614.
• Actualización: Se reformó en enero de 1999 bajo el pontificado de Juan Pablo II.
• Contenido: Contiene las oraciones formales, los pasos obligatorios para los sacerdotes y la estricta directriz de descartar primero cualquier enfermedad mental con la ayuda de médicos y psiquiatras antes de proceder a un ritual de liberación.
Actas de la Inquisición y Juicios por Brujería
Durante siglos, el Santo Oficio persiguió lo que consideraba "pactos con el demonio". El archivo conserva miles de transcripciones de juicios donde se detallan acusaciones de posesión demoníaca, ritos satánicos y brujería. Estos papeles muestran cómo la Iglesia legislaba y procesaba el temor al Diablo en la sociedad de la Edad Media y la Edad Moderna.
El mito del "Gran Grimorio" (El Dragón Rojo)
Una de las leyendas urbanas más populares afirma que el Vaticano oculta el manuscrito original del Grand Grimoire.
• La leyenda: Se rumorea que este libro de magia fue escrito en el siglo XVI o XVII y que supuestamente contiene instrucciones detalladas para invocar a Lucifuge Rofocale (considerado el primer ministro del infierno) con el fin de pactar con el Diablo.
• La realidad: Aunque el Vaticano posee colecciones de libros prohibidos confiscados a lo largo de la historia, las copias existentes del Dragón Rojo son accesibles en diversas bibliotecas públicas del mundo y son consideradas por los historiadores como textos de folclore y esoterismo de la época, no como un manual con poder sobrenatural.
Las declaraciones de los Exorcistas
El misterio en torno a este tema aumentó debido a figuras internas de la propia Santa Sede:
• El fallecido padre Gabriele Amorth, quien fuera el exorcista principal de la diócesis de Roma, generó un fuerte impacto mediático al declarar textualmente que "el demonio actúa en el Vaticano".
• Amorth aclaró posteriormente que no se refería a una presencia física o un monstruo escondido en los sótanos, sino a la "influencia espiritual del mal" a través de las tentaciones, la corrupción, el egoísmo y los escándalos humanos que afectan a los miembros de la Iglesia.
