viernes, agosto 21, 2015

La "Sincronicidad" - La magia en movimiento

Fuente:El Poder de la Mente

Denominado por la mayoría de las personas como “casualidades”, la sincronicidad es el principio que rige esa serie de circunstancias y acontecimientos que nos pasan en el momento justo, en el lugar idóneo, en la situación perfecta.
Como decía Paulo Coelho en El Alquimista: “cuando deseas algo, todo el universo conspira para que lo consigas“.
Sincronicidad es un término originariamente acuñado por Jung que se refiere a la unión de los acontecimientos interiores y exteriores de un modo que no se puede explicar pero que tiene sentido para el observador, es decir, ese tipo de eventos en nuestra vida que solemos achacar a la casualidad, a la suerte, o a la magia.

¿has experimentado alguna vez el placer de encontrar a la persona exacta que necesitabas aparecida de la nada?,¿o recibiste la llamada de alguien del pasado de la que apenas unas horas antes te habías acordado sin motivo aparente?, ¿o ese libro que encontraste al azar que responde a la duda que te tenía bloqueado?. La sincronicidad nos representa en el plano físico la idea o solución que mora en la mente de la manera más fácil y sin apenas esfuerzo. Se trata de vivir el mayor tiempo posible en ese “fluir” que hace que la vida parezca una aventura permanente, un viaje de descubrimiento constante sobre uno mismo, sobre los demás y el universo. Decir sincronicidad es lo mismo que decir magia.
Hay unas condiciones óptimas de manifestación, un estado mental propicio para que puedan producirse y son los momentos personales intensos que nos obligan a estar muy pendientes de las señales del exterior, los momentos en que buscamos ayuda por intensas vivencias o crisis emocionales, los cambios bruscos, los viajes, los momentos de peligro, las muertes de seres queridos. Los momentos en que nos olvidamos de la seguridad, de lo conocido y trillado, del plan establecido, de lo que se supone que debemos hacer, son los que nos sumergen en un estado de alerta y apertura perfectos para ser consciente de esa dimensión simbólica de la vida que es la que al final nos da la clave no sólo para la solución de nuestros problemas, sino para hallar nuevas maneras de vivir intensa y conscientemente.

La fé juega en esto un importante papel, la fé en uno mismo, en la fuerza creativa del universo que nos guia exactamente a dónde queremos llegar, la certeza de que si existe un miedo que nos bloquea, también hay un amor que nos motiva a experimentar más allá de lo conocido; pero hemos de elegir la aventura y no el hastío.

Somos lo que pensamos, y experimentaremos esa magia sólo si antes le damos la oportunidad creyendo en ella y invitándola a jugar en nuestras vidas. Esos momentos difíciles o especiales nos han puesto en ese estado de apertura y recepción, de nosotros depende que sigamos en esa actitud de aceptación de esa fuerza universal que parece saber exactamente lo que precisamos y nos lo brinda generosamente.
No es ver para creer sino creer para ver, pues lo que hay en nuestra mente es lo que hace que nos atraigan y que nos veamos atraídos hacia lo que es análogo. Esa es la manera en que todo se agrupa.

La simbología y el sentido de estos acontecimientos nos da el mensaje exacto que el universo representa para nosotros igual que si fuera una sesión de cine particular. Las ideas poseen una vibración, a otros niveles tienen forma y color que hace que atraigan lo análogo. Al atraer lo que se le asemeja podemos leer en la materia lo que realmente pensamos sobre nosotros mismos y del universo, y tomar decisiones sobre lo que deseamos ver convertido en realidad y lo que no.

Pero entonces diras ¿y porque no vivimos permanentemente en ese estado idílico en el que todo se resuelve, en el que la información fluye, en el que si fuera verdad seríamos como pequeños dioses creando lo que se nos antojara?. Pues siempre depende de que en la mente haya mensajes positivos, y emociones bondadosas en el corazón.

1.- El estado fluido es de muy elevada vibración y de una conexión intensa de mente y corazón, es decir, que el sentimiento es el que nos lleva a hacer tal cual cosa, es el que – valga la redundancia- da “sentido” a la vida. El sentimiento nos conecta directamente con el alma de las cosas y el pensamiento debe de contenerlo y construir sobre él pero nunca dejar de amarlo.
Normalmente experimentamos desde la idea preconcebida y decidimos luego que sentir por ella, emitimos un juicio antes de que la realidad se presente y hace que no veamos lo que es sino lo que queremos ver, y la magia se desvanece bajo el peso de la razón sin sentimiento por el miedo a lo desconocido. El miedo y la duda corta el flujo instantáneamente.

2.- El estado fluido está en permanente movimiento. Cada pieza del puzzle aparece en el preciso momento con la condición de agarrarnos conscientes, despiertos, alertas y deseosos de recibirlas. Es como un juego en el que las reglas se van desvelando a medida que avanzamos. Las piezas nos vienen en forma de señales y analogías en la vida real y en forma de sueños mientras dormimos. El desentrañar el significado de esas señales es como aprender a descifrar las instrucciones del mapa del tesoro.
Las actitudes derrotistas, la negatividad que lleva al cansancio, a la rutina, a desear recibir constantemente en lugar de darse a uno mismo y a los demás, generan estados de bloqueo e inactividad. Para ver las señales hemos de hallarnos en camino.

3.- Fluir es confianza, certeza en las propias posibilidades y en las de la corriente creativa del universo. Fluir significa trabajar por ese estado positivo interior que nos mantiene protegidos y dispuestos a abrirnos a nuevas experiencias y milagros. Mientras nuestro discurso interno (y externo) sea “creo”, “puedo”, “confío”, “busco y encuentro”, “resuelvo”, “disfruto”, “es posible” “si y además” y “me gusta”, todo irá bien sin ninguna duda.
Habitualmente los miedos, dudas y la falta de información de lo que realmente somos capaces y de nuestra verdadera misión en la vida nos bloquean y retrasan en el camino. Nos hacen mirar al pasado con resentimiento y al futuro con cierto recelo. Aparecen los que yo llamo los “isidoros” (¿y si me pasa esto o y si me equivoco?), los “es que” (es que no sé, ya lo intenté pero…), los “si pero” y “no pero”, los “no puedo”, los “esto es imposible”, y los “es difícil”, “esto es lo que hay”, “no hay otra opción” y demás programación negativa. Si eso hay en la mente, eso es lo que se materializará.

4.- Fluir no sabe de retenciones y por lo tanto tampoco del uso de la fuerza, no es tanto vencernos sino convencernos, motivarnos y dirigirnos hacia lo que deseamos ver convertido en realidad. La reina de la fluidez, el agua, nunca se esfuerza demasiado en nada, busca siempre la salida hacia el mar.
Es muy común perdernos en luchar contra lo que queremos ver desparecer, lo que lo hace mucho más grande. Transformar el muro en escalera para lograr ver el otro lado suele ser mejor solución que darnos de cabezazos contra él.

5.- Fluir es seguir fielmente la voz de la intuición y comprometernos con ella; trabajarla hasta que sepamos distinguirla perfectamente de otras voces. ¿y como saber lo que es intuición de la voz del Ego?. Igual que el amor es el polo opuesto del temor, la intuición que viene de nuestro Ser interno es el polo opuesto de la voz del ego que nos habla. Son lo mismo, sólo que un polo es guiado por el amor y el otro por el temor.

De acuerdo a como piensas... Te sientes

Alicia Escaño Hidalgo

La psicología cognitiva nos ha enseñado que dependiendo de cómo pensemos sobre lo que nos sucede, así nos sentiremos emocionalmente.
En la literatura científica podemos encontrar numerosos ejemplos de patrones depensamiento desadaptativos y erróneos que las personas sostienen a pesar de su falta de lógica y utilidad y sobre todo, a pesar del sufrimiento que les provocan.
En este artículo vamos a centrarnos en uno de los pensamientos disfuncionales más extendidos: la inferencia arbitraria o error del adivino. Veamos un ejemplo:

“Carla ha empezado a trabajar en una importante empresa de su ciudad. Es el trabajo de sus sueños pero no está a gusto del todo. Cree que sus compañeros no la tragan y que hablan mal de ella a sus espaldas.
El otro día observó como dos compañeras cuchicheaban en una esquina y se reían a carcajadas y se percató que la miraban de reojo de vez en cuando. Carla está pensando en dejar el trabajo de sus sueños porque le resulta insoportable que la gente hable mal de ella!, ¡si hablan mal, puede llegar al jefe y podrían despedirla incluso!”
Paremos por un momento la historia… ¿qué está haciendo nuestra protagonista? Evidentemente, está sacando conclusiones precipitadas de un hecho concreto que no puede validar ni demostrar de ninguna manera.
Ella piensa que sus compañeros hablan mal de ella porque ha visto a dos personas hablar y reírse, ¿es esto lógico? ¿Es el hecho de que dos personas hablen y se rían en una esquina prueba suficiente para creer que la están criticando?
¡Pero la están mirando de reojo! ¿Y qué? Seguramente lo hagan porque ella también las está mirando mientras ríen pensando que están criticándola.

Carla está haciéndose daño a sí misma pensando de esa manera. Se está provocando una ansiedad tremenda y está a punto de tomar una decisión equivocada debido a esa forma de ver las cosas. Se está creando el típico efecto paradójico tan usual en psicología: de tanto miedo a que la critiquen y perder su empleo, es ella misma la que va a dar el paso de dejarlo y en definitiva, perderlo.
Esta historia, con esta forma de pensar tan falta de lógica, es más usual de lo que pensamos. Las personas tenemos la tendencia a mirarnos el ombligo, a proteger nuestro ego a capa y espada y a sacar conclusiones anticipadas de hechos aislados.Tendemos a deformar la realidad y esto evidentemente genera emociones erróneas y desproporcionadas.
¡Es tan importante aprender a pensar bien!
Pensar adecuadamente no significa ser optimistas, ni positivos ni ver el mundo de color de rosa, ¡eso sería peor! Nos estaríamos engañando a nosotros mismos y al final nos pegaríamos el “batacazo” igual.
Pensar adecuadamente es aprender a ver la vida con los cristales de nuestras gafas limpios. Es percibir el mundo tal y como es, sin deformar la realidad, sin crear historias que no existen más que en nuestra mente.
Para ser más racional y realista, Carla debería ser más científica y pararse a contemplar todas las alternativas posibles que podrían significar esa conversación hilarante entre dos personas.

Puede ser que estuvieran recordando algo gracioso del trabajo, que se estuvieran contando chistes o hablando de cualquier otra cosa que nada tiene que ver con nuestra protagonista. Es verdad que también existe la opción de que estén hablando mal de Carla, pero no podemos dejar que nuestros impulsos no nos permitan contemplar otras opciones.
En primer lugar, porque no sería lógico ni racional pretender adivinar el pensamiento de otras personas ¡no somos adivinos! Y en segundo lugar, porque aunque nuestra opción fuese la que se corresponde con la realidad, tampoco sería tan terrible como lo solemos evaluar, ¿qué tiene de terrible una crítica? Puede ser algo molesto, desagradable… ¡pero nunca algo como para hacer un drama! –aunque esto es otro tema-.
Por lo tanto, deja de autogenerarte tanta tensión absurda. Tú no eres adivino. Has de aprender a apegarte a los datos reales y no dejarte llevar por tus propias interpretaciones infundadas, esas no tienen validez hasta que no se demuestren. Mientras tanto, relájate y vive lo que tengas por delante.

Carta al "Amor Propio" - Yo soy Tú... Tú eres Tú...

Raquel Aldana

Yo soy Yo.
Tú eres Tú.
Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas.
Tú no estás en este mundo para cumplir las mías.
Tú eres Tú.
Yo soy Yo.
Si en algún momento o en algún punto nos encontramos será maravilloso.
Si no, no puede remediarse.
Falto de amor a Mí mismo cuando en el intento de complacerte me traiciono.
Falto de amor a Ti cuando intento que seas como yo quiero en vez de aceptarte como realmente eres.
Tú eres Tú y Yo soy Yo.


Esta palabras fueron escritas por Fritz Perls, un gran neuropsiquiatra psicoanalista que, junto con su esposa Lore Posner, se esforzó por explicarnos de forma simple cómo creamos nuestro mundo. Juntos procuraron que entendiésemos que queriendo complacer a los demás nos convertimos en nuestros propios verdugos y que valorar como verdadera nuestra propia realidad es el primer paso para comprendernos y seguir avanzando.
Lo cierto es que las mentiras que más daño nos hacen no son tanto las que decimos como las que vivimos. Hay momentos en nuestra vida que podemos caer en el error de vivir en una realidad falsa que a veces incluso nos podemos llegar a creer.
Vivir encerrado en la jaula que uno mismo crea significa creer en unos valores y promulgar otros, mostrarnos fuertes y no estarlo, sentir miedo y disimularlo, mostrar interés y no tenerlo y un sinfín de posibilidades…
En realidad esta falsedad es creada por todos nosotros en algún momento de nuestras vidas. Aunque es excesivamente común hacerlo, las razones por las que nos comportamos de este modo no tienen por qué ser aceptables socialmente; es decir, podemos hacerlo para conseguir respeto, dinero, poder o prestigio. Esto no solo supone un engaño a los demás sino que significa rechazarnos y no creer en lo que pensamos y sentimos como seres individuales y únicos.

Podemos reflejar nuestra falta de autenticidad en muchos momentos de nuestra vida. De hecho, con frecuencia, la forma que tenemos de fallarnos es tan simple que basta con negar que nos comimos la última porción de chocolate que quedaba en el armario o que no hemos sido nosotros los primeros en encontrarnos rota la persiana.

¿Por qué es tan común el autoengaño y la falta de autenticidad?
En realidad todo esto está muy relacionado con la forma en la que nuestros padres y la sociedad nos han venido educando desde pequeños. Desde nuestro nacimiento nos han adoctrinado para reprimir nuestros sentimientos y emociones, evitar expresar lo que es real y lo que sentimos de verdad.
Hemos creado un exterior que no se parece en absoluto al interior que en realidad vivenciamos. Frecuentemente ocurre que nuestros ideales no son por los que luchamos y que nuestras ideas, nuestro miedo y nuestros objetivos no se corresponden con lo que en realidad manifestamos…
Todo esto repercute de forma muy negativa en nuestro desarrollo vital y acaba fomentando que nos pongamos la máscara que llevamos fabricando desde la más tierna infancia. A nivel general nuestros padres y profesores nos invitaban a rechazaremociones como la ira, el miedo o el dolor, lo que nos ha llevado a ocultarlos.
Por esta razón creemos que podemos llegar a ser indiferentes a estas emocionescuando en realidad eso no es así. El miedo, el dolor o el enfado siempre están ahí y significan gran parte de nuestra experiencia vital. Sin embargo, tendemos a mostrarnos fuertes y reprimir emocionalmente la frustración y la manifestación del dolor.

Otra de las contradicciones que absorbemos como esponjas desde pequeños responde a si es o no es bueno mentir. Los mayores lo hacían a la vez que nos invitan a no hacerlo y por si fuera poco según fuimos tomando conciencia nos dábamos cuenta de que teníamos que aceptarlo y además, en ocasiones, colaborar con ello. De esta forma hemos asumido como natural esta opción, aunque nos haga sentir verdaderamente mal y solo obtengamos un pequeño beneficio en un momento muy puntual, si acaso lo tenemos.
Mantener nuestra autoestima bien alta y mostrar cómo somos en verdad supone no gustar a todo el mundo pero nos va a ofrecer relaciones verdaderas, puras, abiertas, sinceras e independientes.
Aceptarnos y comprometernos con quienes somos en realidad hará que consigamos no tener miedo de lo que queremos y de quienes somos y poder expresarlo a quien quiera escucharnos, aunque despertemos la envidia de quienes no se han atrevido a unificar su verdad interior con su verdad exterior.

Es verdad que los retos no están al alcance de todos pero todos podemos intentarlo e incluso conseguirlo, las expectativas son solo nuestras. Ser auténticos y mantener sana nuestra autoestima nos ayuda a alejarnos del lado de la falsedad, promoviendo que seamos los mismos en todo momento y que no faltemos al amor que a nosotros mismos nos debemos.

Acerca del "Principio de Correspondencia"

Alejandro Lodi

«…cada línea demarcatoria es un frente de batalla en potencia…».
Ken Wilber, “Conciencia sin fronteras”.

Sabemos acerca de las leyes herméticas y del principio de correspondencia. “Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba“. Y podemos atrevernos a sumar que “como es adentro, es afuera; como es afuera, es adentro”. Es el principio básico de la mirada astrológica. Es “la lata de abajo” que sostiene toda la construcción de la astrología. Sin “esa lata”, la congruencia de la astrología se derrumba, su poder transformador se banaliza.

La palabra correspondencia hace referencia a ¨niveles que se co-responden¨, a niveles que responden unos a otros en modo simultáneo. El diseño del Cielo se corresponde con el de la Tierra. El orden del macrocosmos con el del microcosmos. El Sistema Solar con nuestro psiquismo. Esos planos -siendo diferentes- no están separados, sino vinculados en una dinámica de relación que no se detiene.
Es este supuesto perceptivo el que sostiene nuestra mirada astrológica. Soy identidad personal y destino, lo que creo ser y lo que me ocurre, yo y mis vínculos. La astrología nos invita a disolver la ocurrencia de ser algo distinto a lo que percibo y a lo que vivo. Cada vez que trazamos fronteras, nos alejamos de la percepción de un orden correspondiente, se genera separatividad y se alimenta la pesadilla esquizoide de la disociación. Y cada vez que disolvemos fronteras, somos permeables a la manifestación de correspondencias, se genera reconocimiento con el otro y se nutre la potencialidad creativa de los vínculos.

El principio de correspondencia nos invita a ver relación allí donde nuestra percepción disociada ve separación. Y es aquí donde la astrología se muestra como portal a la vivencia transpersonal. La realidad, tal como la registramos desde nuestros inevitables condicionamientos perceptivos en los que constituimos nuestra identidad, se presenta ahora transformada y, por eso, desafiando las definiciones de nuestra imagen personal (con su carga de ideas, valores, memorias, afectos y complejos). El alma descubriendo vínculos allí donde el espejismo de la personalidad necesita verdivisiones.

Correspondencia entre energía, psicología y hechos
La astrología se compone de símbolos que representan principios energéticos,vivencias psicológicas y acontecimientos. Tres dimensiones que pueden ser discriminadas (sería patológico no hacerlo). Sin embargo, distinguir esas dimensiones (energética, psicológica y fáctica) no implica disociarlas.

Y esto es fundamental: no existen “energías” por un lado, “psiquismos” por aquí y “sucesos” por allá, sino que cada hecho concreto se corresponde con un contenido psicológico y una cualidad energética, tanto como toda vibración energética se corresponde con una vivencia psicológica y con sucesos de la vida cotidiana. Vibración, psiquis y acontecimientos son planos que se corresponden. Energía, psicología y hechos son dimensiones diferenciadas que no están separadas.
Y esto es (también) fundamental: diferenciar no implica separar, discriminar no implica dividir. Cada plano de manifestación diferenciado de la realidad se corresponde con los demás, están vinculados entre sí. Es ilusorio suponer que existen de un modo autónomo e independiente, sino que cada plano (energético, psicológico y fáctico) responde a los otros, existe en una relación de correspondencia con los otros.
Y en esto consiste lo medular de la astrología y de su carácter sorprendente para nuestro habitual estado de percepción de la realidad. La astrología nos permite afirmar, por ejemplo, que nuestra columna vertebral, la relación con nuestro padre y nuestro vínculo con la ley y el sentido de realidad, se corresponden y que cada alteración producida en uno de esos planos se manifestará en los demás. Cuando la práctica astrológica no da cuenta del principio de correspondencia, esto parecerá mágico, delirante o absurdo. Pero cuando nuestra vivencia de la astrología incluye el principio de correspondencia, esa respuesta simultánea de distintos niveles comienza a resultar obvia y evidente, se ve todo el tiempo y en todas partes. Así, el principio de correspondencia se transforma en una evidencia eterna e infinita.
La ardua aceptación de vivir correspondencias

«…la batalla no se resuelve: se disuelve…».
Ken Wilber, “Conciencia sin fronteras”.

El principio de correspondencia no es una constancia perceptiva de la mayoría de los astrólogos. Ni es algo que -es obvio- necesariamente incorporemos con una formación técnica en astrología, ni aún con la de mayor excelencia o que recuerde permanentemente la crucial importancia del principio de correspondencia. Y es así porque la percepción del principio de correspondencia operando en nuestras vidas no requiere de un esfuerzo intelectual sino emocional, no requiere de sagacidad mental sino de coraje espiritual. ¿Por qué? Porque aceptar vivencialmente el principio de correspondencia va a exigir reconocer que nuestra vida no es lo que creíamos, que el destino no nos es ajeno, que no estamos separados del mundo que repudiamos, nos maltrata o intentamos conquistar, y que no soy aquella imagen de mí mismo con la que estoy identificado.
Como toda evidencia perceptiva, el principio de correspondencia es una constatación que se precipita en algún momento, luego de haber mostrado y sostenido durante determinado tiempo la disposición consciente a entrenar esa percepción en la vida cotidiana. Y es así que -en los tiempos de los procesos del alma, no de la personalidad- en algún momento se hará manifiesto que todo lo que creemos saber, nuestras ideas, creencias, afectos, memorias, imágenes adoradas, proyectos, anhelos y sueños, son obstáculos para tal precipitación. Mantenerme apegado a la imagen de “lo que yo creo ser” es una interferencia para reconocerme en mi destino correspondiente, en órdenes trascendentes a mis ambiciones aisladas.
La evidencia del principio de correspondencia va a exigir inevitablemente la pérdida de un encantamiento, vaciarnos de aquello que estamos convencidos, confiar en un sentido que sólo puede florecer de un desierto de seguridades.

Cómo vemos el mundo externo se corresponde con cómo está organizado nuestro mundo interno.
Si ya vi y me consta perceptivamente que mundo externo se corresponde conorganización psíquica interna, entonces no puedo tomar a ese “mundo externo” como realidad objetiva separada de mí. Del mismo modo, esa organización psíquica interna ya no podrá ser sostenida ante la evidencia del dolor que genera. La conciencia del principio de correspondencia revelándose en nuestras vidas pone en evidencia que la transformación personal y la transformación del mundo ya no podrán ser evitadas.

Los distintos órdenes del universo se corresponden. Están vinculados. Y aunque no percibamos a simple vista esa conexión, o aunque no parezca evidente para nuestra conciencia cotidiana, una vez que se ha participado de la percepción de esa conmovedora correspondencia, entonces ya no podrá ser negada. No es cuestión de ilustración, sino de espontaneidad perceptiva. Es mirar el cielo estrellado cuando niños: un silencioso reconocimiento, una convincente sensación de pertenencia a lo vasto y universal. Las primeras percepciones de esa correspondencia de diferentes planos de la realidad parecerán extraordinarias. Pero, en verdad, comenzarán a ser habituales.

En potencia, la mayor riqueza de la astrología consiste en ser una experiencia de alteración de la conciencia. La astrología permite ver lo que no puede ser visto con los ojos del intelecto. Provoca una revolución de la sensibilidad que revela otro mundo y otro yo. Nos pone ante la evidencia de que lo que creíamos que era el mundo, no era. Lo que creíamos ser, no éramos. La astrología nos recuerda aquella intuición de niños: que el diseño del cielo y nuestras vidas son dimensiones en correspondencia. ¿Por qué le temeremos a semejante maravilla?

Expurgo...

Ruben Torres Sierra
La Cosecha de Almas

Creo, y digo creo por formalismo protocolario, por que se, que en algún momento debemos empezar a hacer expurgo. Es momento de señalar y tirar a la basura todo ese conocimiento que no nos sirve para nada, nos crea programaciones o nos coarta como seres librepensantes y libresintientes. Es momento de empezar a deshacerse de todo, y todos aquellos que no buscan tu “despertar”, les importa un carajo tu conciencia y son simples discípulos del sistema, tratando de encerrarte a través de estos adalides de la conciencia, investigadores de la verdad o divulgadores del conocimiento, en cercados mucho mas difíciles de saltar, que del que huiste la primera vez.

Llego el momento de que todos paremos de buscar, que unifiquemos criterios y que todos aquellos que perseguimos una conciencia humana libre, responsable, adulta y soberana, una conciencia conectada a Dios, al planeta, a la naturaleza, y todo ello a nosotros, haciéndonos participes de la creación, sin intermediarios ni salvadores, solo conciencias adultas, libres y responsables trabajando al unisono por el bien común y el bien de todos los convecinos que habitan esta parcela del universo. Si la mayoría perseguimos esta meta, o metas muy similares ¿Qué nos lo impide? Por lo pronto, que esta especie de despertar, sea constantemente boicoteado por el sistema, creando apóstoles de la mentira y la desinformación que de la noche a la mañana son encumbrados y subidos a pedestales virtuales que copan los pensamientos y las creencias de la mayoría de nosotros.

Esos desinformadores tiene todo el apoyo del sistema y rápidamente se difunden como auténticos virus, entran en los medios mas visitados hasta controlarlos totalmente, o si hace falta los crea. No es raro darse cuenta como los desinformadores dan conferencias, tienen horas y horas de vídeo en la red soltando sus peroratas, publican libros como churros, que se venden de igual modo, para finalmente crear una legión de creyentes que jamas avanzaran hacia su propio despertar y jamas sabrán que es algo tan sencillo como saber reconocer su intuición.

Lo que me lleva a replantearme todo esto del despertar de otra forma. Si la mayoría solo quiere creer en algo, por que lo llaman despertar de la conciencia, si en ningún momento su conciencia toma partido en nada, quizás debería definirse como mudanza de creencia o como le gusta a los nueva era, cambio de paradigma, que no es otra cosa que dejar las creencias habituales del sistema, para abrazar otras distintas, dentro de ese mismo sistema.

Yo trato de verlo siempre de la forma mas sencilla, ya que lo sencillo es siempre la opción correcta, Dios no hace las cosas complicadas, así que lo planteo del siguiente modo. Si despierta nuestra conciencia y buscamos esa reconexión con la Fuente/Dios/Padre/Madre, ¿por qué buscar un intermediario? Si tu, cuando eras pequeño y tenias un problema, se lo contabas a tu Padre o a tu Madre, por que ahora no sigues el mismo método, acaso la espiritualidad debería seguir un patrón distinto. Si tengo un problema y busco a un amigo de un vecino que dice, que conoce a mi Padre y que tiene conexión directa con el y lo conoce muy bien ¿A quién debo recurrir? A mi Padre directamente, o a ese amigo que dice que lo conoce... La respuesta parece de cajón, pues cuando lo extrapolas a la espiritualidad esto no es así, porque te topas con una cantidad de intermediarios intercediendo por tu Padre/Madre que al final para ir de la A a la B, no se por que, pero empezamos siempre por la Z.

Vamos tropezando con guías, ángeles, maestros ascendidos, pleyadianos, draconianos, elementos que dicen tener genes y sangre reales, con falsos creadores, dioses usurpadores, entidades de todo tipo y pelaje, que casualmente parecen conocer a tu Padre mejor que tu que eres su hijo. Si ya se que me vas a decir que todos somos hijos, entonces te digo, si ellos son tus hermanos, y quieren lo mejor para ti, por que no te dicen que dejes de perder el tiempo y recurras a Padre o Madre para que te ayuden y te dejes perder el tiempo en laberintos de conocimientos, sabidurías ancestrales y etiquetas de todo tipo. Por que no te dicen... déjate de abrir chakras y kundalinis, que lo estas haciendo todo al revés, ve a él, tal cual eres, sin trucos, sin atajos, sin ascender... ¿por qué parar en tantas estaciones para llegar a un destino al que ya tenemos acceso directo? Todo esto carece de sentido, pero aun así seguimos esperando que alguien venga y nos enseñe el camino, mas que buscar a Dios parece que estamos esperando que él venga a nosotros, porque estamos tan ocupados mirando vídeos para escapar de la matrix que... nos olvidamos de que tenemos conciencia y que esta ha despertado.

Al final si de verdad queremos despertar y parir un mundo donde el ser humano no se devore a si mismo, debemos empezar a unirnos al menos en reconocer aquello que nos desvía de nuestro objetivo, hacer expurgo y desecharlo definitivamente. Si vamos identificando como los seres de verdadera luz trabajamos para lograr lo que nos proponemos, a través del esfuerzo y el día a día, si sabemos qué jamas canalizaríamos por que implica generar creencias y esperanzas paralizadoras, que respetaríamos las decisiones del otro, que no intervendríamos a pesar de ver como los mismos chocan una y otra vez con el mismo muro de falsa iluminación. Si sabemos cómo actúa el “mal”, como trata de retrasarnos, como se saca de la manga profetas y apóstoles de su verdad, como insiste y maquilla esa verdad para que no la encontremos, por que seguimos confiando en ellos y seguimos consumiendo esa basura que nos apaga y nos adormece.

Se que todos tenéis algunos identificados, a los cuales habéis cazado desinformando a las claras, también muchos de vosotros tenéis claros muchos conceptos que la religión y la nueva era os trata aun por inculcar. Esto también ha creado mucha confusión y rechazo, y muchos ya no distinguen lo que es nueva era de lo que no. Yo me reconozco un completo ignorante sobre nueva era, por lo tanto alguna me habrán colado, pero cada vez son menos los goles en propia puerta.

¡¡Adiós nueva era!!
Por fin son muchos los que se dan cuenta del grado de intervención que sufrimos y desconectan de todo el poso que dejo la nueva era. Este falso mejunje de teosofias, que sacaba muchos rituales secretos de magia negra y los dono al mundo en forma de terapias sanadoras. Jerarquías de demonios disfrazadas de seres de todo pelaje, contactados, canalizadores y mucha, mucha energía drenada al inocente que caía en este cuento huyendo del lobo religioso ¿curioso no?

Muchos se percataron (pero aun hay muchos que no) del engaño, en el que los guías, los maestros ascendidos, los pleyadianos, o las llamas gemelas, estaban a la orden del día, todos aquellos que arrastraban autoestimas deprimidas se vieron de pronto rodeado de esta progenie divina y se negaron abandonar este reducto que los hacia ser especiales y únicos, rodeados de luz y amor. Todo falso, este movimiento ocultaba una desesperada ansia por tomar a todos cuantos pudieran para sacarles el jugo mediante unas creencias que reducían la voluntad del individuo al mínimo, en el que acababa donando todo su alma a esa meta en forma de ascensión a una dimensión superior que por lo general, jamas llego.

Finalmente la gente se va descontaminando y sabiendo como funciona la metafísica real, que no existen jerarquías, que las canalizaciones son todas intervenciones que vulneran principios y leyes naturales, que no podemos esperar un salvador (Maitreya, Jesús o el que sea) por que nos impediría reconocernos como seres individuales con libertad de elección, con voluntad y soberanía para elegir en conciencia. Que la holistica que dejo la nueva era son solo formas de abrirnos y permitir que parásitos se anclen a nosotros y nos drenen la energía, nos enfermen y nos apaguen poco a poco hasta matarnos, su reiki, su yoga, sus aperturas de chakras, la kundalini, el sexo tantrico, y toda la morralla, que hizo que aspirar a una curación autentica, sencilla, universal y gratuita, se fueran alejando mas y mas, por culpa de toda esta infestación de la falsa sanación.

Aun siguen recurriendo a la culpa, sacando de vez en cuando el dichoso mantra de la “sombra interior” que es proyectada en nuestra creación, algo que es totalmente falso e inconsistente, como sus otros mantras favoritos “Aquello que odias es un reflejo de ti mismo” o “la realidad que obtienes es la que creas” son igual de tendenciosos y falsos. (Creamos realidad, pero esta creación es inducida, no creamos a través de la voluntad y la libre elección esto quiero dejarlo claro) El modo en que lo exponen nuevamente te ofrece la culpabilidad como sentencia a todo el mal que te rodea. La culpa es un poderosisimo amarre y siempre recurrirán a ella para tenerte cogido por donde mas duele, llegando a la demagogia mas absurda, como he llegado a oír que “los niños que mueren de hambre, es por que ellos crearon eso”

Si me quieres demostrar que un inocente muere por culpa de la proyección de su propia sombra es que estas muy perjudicado, o si me quieres vender que el egrergor de la guerra o el del hambre quiere vivir a costa de la muerte de esos niños, es que de verdad, la conciencia de algunos despiertos brilla por su ausencia. La invención del recurso llamado “egregor” no es mas que la justificación intangible que dota al psicópata inhumano carente de conciencia y sentimientos, un argumento que se apoye en los recursos de lo metafísico e inmaterial, una realidad totalmente material, dolosa y punible, esas dimensiones en las que, el todo vale y todo encaja, crea figuras inexistentes como el dichoso egregor. Estos conceptos nacen desde las mentes acomodadas aisladas de la realidad que carecen del sentido de lucha, ellos no se ensucian en el barro de la necesidad y el drama que viven las personas reales (despiertas o no) con problemas reales. Muchos adquieren tanto conocimiento que sin querer se crean una burbuja, y desde su pedestal te juzgan por lo que comes, por como vistes o por como vives, predican el activismo vegano y sus productos ecológicos y se olvidan de aquel que no tiene mas que unos cartones y pan con mortadela el día que se lo puede permitir, este tipo de conciencia estúpida y elitista es la que perjudica a esa unidad que tanto predican, habemus demagogos.

Otra de las vacas sagradas, las cuales son intocables, es el tema meditativo. El sistema se empeña en que la meditación es la única forma de tocar a Dios, y yo cada vez estoy mas convencido de lo contrario. La meditación te quiere quieto, inerte, con tu mente en blanco, inactivo y dispuesto, esta meditación es la que permite que todo siga tal cual. Es curioso como aquellos que meditan y se lo toman en serio, son disciplinados y obedientes, son los que acaban contactando con esas otras realidades llenas de seres de luz, apertura de chakras, kundalini, éxtasis y finalmente parasitacion. Aun me sorprendo cuando oigo decir que canalizan energías positivas (bueno, mas que sorprenderme, me hace gracia) cualquiera con un poco de entendimiento, acabaría por darse cuenta que nada positivo entra por un canal, nada realmente positivo es canalizado, simplemente porque este sistema no es admitido por nada que pueda entenderse como realmente positivo o de luz, así de simple, pero a muchos les cuesta reconocer que los están timando, es un proceso en el que nadie puede intervenir, tú te tienes que dar cuenta de ello, es difícil, pero se consigue ¡Animo!

La Sabiduría HiperBorrega
Esto si que me asusta, me sorprende y me aterra a partes iguales, como los panfletos de un tal Nimrod del Rosario, apoyados por blog virales en el que se promociona esta “sabiduria” y que esta infectando las mentes de buena gente, con intención de hallar conocimiento, pero se han metido sin querer en una secta on-line dónde los instruyen y les comen la pocas neuronas que les quedaron sanas después de la nueva era. Esta pretendida sabiduría hiperbórea, donde se venera y ensalza a una raza de seres que vivían felices y comían perdices, en unas tierras mas allá del norte (de ahí lo de hiperbórea), no enfermaban y vivían en paz y armonía, con un conocimiento que superaba todo lo conocido y que los Nazis hallaron, y atesoraron, para luchar contra el sionismo... (aquí es donde cualquiera con dos dedos de frente se ríe y se aleja de esto). Es curioso como con un cuento nórdico, muchos acaban abrazando los mas execrables ideales, como el clasismo y el racismo impregna todo el texto, donde la raza hiperbórea, aria parece ser, es superior al resto. Por supuesto el resto de razas no son etiquetadas por colores, algo que a cualquiera podría hacerle saltar las alarmas, sino que les ponen sugerentes y cripticos nombres como Virya, vamos que no hay que ser muy listo para encontrar en este ejercicio lingüístico una distinción de clase y raza, pero es curioso como estos hiperbóreos viven engañados ya que hay un grupo que cree que es un conocimiento indígena y otro que proviene de los arios, esta situación da para muchos chistes, solo espero que no se encuentren en un bar. Estos Viryas los cuales se les distingue por grupo sanguíneo, deben despertar y desenmascarar al demiurgo, y acabar adorando al verdadero dios, llamado Kristos Lucifer (cágate)

El caso, es que todo esto empieza a asustar cuando la ideología nazional socialista, hace aparición, justificando lo injustificable y colocando un halo de heroicidad a unos genocidas. No voy a ponerme a discutir sobre versiones oficiales o números de muertes, para mi que muera un solo inocente, sea de la raza que sea, o sea del credo que sea, ya es un holocausto, por lo tanto el baile de cifras me es irrelevante, si a esto añadimos que en ambas guerras mundiales, ambos bandos pertenecían a los mismos dueños, ¿Dónde quedan esos héroes desterrados de la historia? Yo diría que no hubo ninguno, y que hay una especie de campaña por potenciar una ideología de extrema derecha entre la población de forma velada y sutil, a costa de generar odio justificado poniendo a los sionistas como pantalla, al final solo le hacen el juego al sionismo. Una forma muy ingeniosa de tomar a la borregada de despiertos y meterlos a activistas extremos a través del halo sutil de la espiritualidad, la cual les hace estar a punto de hacer saltar el resorte de su brazo derecho ante su líder hiperbóreo (no se si esta vez tendrá bigotito).

No se que diferencia existe entre los luciferinos sionistas y estos que adoran a Kristos Lucifer, a mi me parecen que van del mismo palo, el mismito perro con distinto collar, cambia el maquillaje, pero básicamente son la misma basura, clasista, elitista, separatista, inconsciente y genocida. Supongo que estos sectarios tendrán mil y un argumentos para justificar su necesidad de creer en una mentira mas que el sistema les proporciona, para sentirse especiales, arropados en un grupo que les acoge y les proporciona el cobijo de una ventisca nórdica.

Me preocupa que exista esta sutil y graciosa, forma de inculcar ideologías integristas, en mentes jóvenes que apenas empezaron a darse cuenta de la mentira que era el sistema, para acto seguido abrazar unos ideales por los cuales muchos de sus abuelos murieron en Europa el siglo pasado, me asusta el poco sentido común y la poca memoria histórica que tienen otros que no pecan de juventud y que se supone tienen edad suficiente para distinguir un engaño como este, me asusta que las esvasticas broten en las redes sociales y nadie diga nada, justificándolo al compararlo con monumentos hindúes o budas que las lucen, esto lejos de justificarlo, me dice que la gente no tiene una idea real de la intervención histórica que hemos sufrido, como evidencia que desde hace milenios los mismos han inculcado lo mismo a distintos pueblos, parece evidente, pero creo qué no para todos.

Para acabar con este tema, solo mostrar mi repulsa a toda la basura Hiperborea y que aquellos que se ofendan por criticar su sabiduría racista, clasista y demagoga, que beban agua, son muchas las veces que me han querido vender esta moto y yo prefiero seguir caminando.

Los falsos despiertos
Aquí hay dos tipos básicos, los que desinforman de forma consciente y sabiendo lo que hacen y como lo hacen, y los que básicamente son desinformados, que beben de las anteriores fuentes contaminadas y provocan ese efecto que en ciencia se llama Ventilador Vs Mierda.

Es difícil diferenciar al desinformador consciente de aquel que simplemente divulga mediante el copia/pega de webs desinfomadas o autores de dudoso calado, digo que es difícil por que ambos son desinformadores, pero uno de ellos lo hace para hacer daño, el otro solo es un tonto útil.

Se puede perdonar a un inconsciente que hace daño sin saber que lo hace, a el mismo y al resto, pero no podemos dejar que esos que si desinforman conscientemente sigan viviendo de la sopa boba que el despierto le suministra con su hambre de saber, sin percatarse que le hace el juego al sistema. Es fácil dar con un desinformador, por lo general tienen webs o canales muy visitados, de vez en cuando simulan algún “ataque o hackeo” son webs cómodas para el sistema, por que llegado el momento se desacreditan solas, ademas que ofrecen un perfil del “despierto” un tanto friki o chiflado, con lo cual flaco favor le hacen a nadie, muchas de ellas se esconden bajo la etiqueta del “Misterio” ya que al sistema ese apelativo no le incomoda. Son atractivas y fáciles de leer, tiene actualizaciones constantes y suelen dar una de cal y ciento de arena. Estas webs y canales conspiranoicas de pastel, están constantemente estirando el chicle sin llegar a mojarse en nada, o concluir nada, no ofrecen mas que mucha paja, y fomentan el cansino rollo del bueno/malo. La culpa siempre sera de los illuminatis, los sionistas, los anunnakis o los reptiles, por el contrario sus soluciones a todo, pasan por sociedades secretas draconianas, la caída del régimen sionista que nunca acaba de llegar o dioses antiguos que vuelven a liberarnos (Enki es super-mega-guai)

Cuantos espacios para el misterio, un misterio en el que todo vale y nada resuelven, el caso es que tienen mucha audiencia porque no se mojan y el etiquetado de “misterio” les permite colar cualquier tema sin caer en el frikismo, a su vez se llaman investigadores, y la mayoría solo copia los modelos que aportan los canales del sistema (Jimenez / Mausan). Los misteriologos no se mojan ni en la ducha y siempre apelaran a tu criterio para que cierres ese perpetuo final abierto que dejan siempre a todo. Esta gente no perjudica, pero tampoco aporta, por lo tanto son una simple perdida de tiempo.

Luego están esos canales de YouTube donde todo vale y cualquiera (con pasta claro) puede infectar las mentes incautas con horas de vídeo llenitas de programación neuro linguista (PNL) con los que en pocos días veras a estos infelices cacareando las palabritas de moda a modo de mantras multiusos, meditando en fechas señaladas, creyéndose índigo, o apuntándose a cualquier curso donde le soplan una pasta por un lavado de cerebro. Lo gracioso (es que, es para partirse) es que estos tienen poses de apóstoles de la conciencia y se jactan de la cantidad de gente que ha despertado gracias a ellos, su ignorancia es proporcional a la cantidad de cursos y terapias que exhiben en sus currículos. Es cuestión de tiempo que su audiencia se de cuenta que el único despertar que perseguían es el de su billetera.


Troupe reciclada
Hay también un emergente grupo que esta alineándose como disidencia, no son mas que nueva eras reciclados, que toman cuatro temas que son populares en Internet y los hacen suyos con el animo de crearse un nuevo nicho de mercado, donde de vez en cuando te pueden colar a un intraterreno o una canalización que es ofrecida de forma antiséptica, para que sea culpa tuya si te manchas con el mojón que té ofrecen. Evidentemente no son disidentes y tampoco se acuerdan de que tienes conciencia, lo peor es que como fueron comecocos anteriormente, saben como modular su discurso de forma que siga “resonando” mientras te la cuelan por detrás.

Esa disidencia de pegatina, donde reniegan de su pasado o lo disimulan, por que hay mucho escaldado que sufrieron el engaño y ya no se fían de nadie, provocando que la poca verdad que encontraran en el pasado sea desechada por culpa de estos terapeutas, sanadores, canales o lo que sea, que se reciclan y quieren seguir chupando del bote.

Soy muy critico con los resonares, quizás, sea de los pocos que si me dicen que algo les resuena, me chirríe, pero son formas de programación que son difíciles de extirpar, por ejemplo, la gente ya no se saluda como haría una persona corriente (besos o abrazos), sino que te mandan rayos violeta o te sueltan el palabro de moda, así que al final no sabes si estas en un manga o en una peli de Buñuel...

El único que tiene todas las claves eres TU, lo demás es una perdida de tiempo
Podía haberme dedicado hacer un “Greatest Shits” del despertar, esos sin conciencia que se dedican hacer negocio o a crear desinformación de forma deliberada, esos que perjudican mas que otra cosa, señalarles y ponerles nombre y apellido, pero también entiendo que no necesito llenar mi pequeño espacio de integristas fanáticos, a los cuales les lavaron el cráneo y defienden a capa y espada a unas garrapatas. Sois inteligentes, y poco a poco iréis identificando toda esta morralla, os invito a que actuéis y seáis vosotros los que pongáis esta guinda.

Para concluir, solo decir por enésima vez, que dejemos de seguir buscando fuera lo que ya tenemos, que tenemos que buscar solo recuperar el contacto con lo que fuimos y perdimos aquí, para encontrar a nuestra verdadera familia, nuestro Padre y Madre. Tus hermanos están aquí, contigo, pero ellos no tienen las respuestas, solo tu las tienes y solo te sirven a ti. Puedes entretenerte con lo que sea que encuentres, pero nunca olvides cuál es el camino de regreso a casa.

miércoles, agosto 19, 2015

Para la gente sin hogar... Cada día es una batalla...

El Testigo Puro - 4º parte de 4

Ken Wilber

En el camino que lleva a Un Solo Sabor, las personas suelen incurrir en dos tipos de errores. El primero de ellos tiene lugar cuando uno establece contacto con el Testigo y el segundo se refiere al paso que conduce desde el Testigo hasta Un Solo Sabor.
Veamos. Existe la creencia de que, en el momento en que uno establece contacto con el Testigo (con el Yo-Yo) experimentará algo muy especial. Pero lo cierto es que, en ese mornento, uno no ve nada, sino que simplemente contempla todo cuanto aparece, porque uno no es algo que pueda verse sino el Veedor puro y vacío. Las luces, la beatitud y las visiones súbitas no son más que objetos y, en consecuencia, no tienen nada que ver con el Testigo y aunque finalmente, en Un Solo Sabor, uno se convierta en todo lo que ve, no puede empezar tratando de hacer eso ―tratando de ver la Verdad―, porque ese mismo intento impediría su misma emergencia. Por ello tenemos que partir de "neti, neti" ("yo no soy esto, yo no soy eso").

De modo que el primer error impide la presencia del Testigo tratando de convertirlo en un objeto que pueda ser apresado, cuando lo cierto es que es el Veedor de todo cuanto aparece y sólo puede ser "experimentado" como el sustrato de Libertad y Liberación de todos los objetos.
Cuando descansas en esa Libertad y Vacuidad ―contemplando ecuánimemente todo cuanto emerge―, te das cuenta de que el yo separado (o ego) aparece en tu conciencia como cualquier otra cosa. Y eso es algo que puedes sentir del mismo modo que puedes sentir tus piernas, una mesa, una piedra o tus propios pies. La contracción en uno mismo se experimenta como una tensión interior que, a menudo, se halla localizada detrás de los ojos y se ancla en forma de una leve tensión muscular en todo el cuerpo-mente. Es una sensación de contracción frente al mundo, una ligera tensión que afecta a la totalidad del cuerpo. Advierte, simplemente, esa tensión.
Cuando uno descansa en el Testigo vacío y se percata de esa contracción supone de forma errónea que, para avanzar finalmente desde el Testigo hasta Un Solo Sabor, debe desembarazarse de ella (liberarse del ego). Y ése es el segundo error, un error que no hace más que fortalecer la tensión.

Nosotros creemos que la contracción en uno mismo oculta o eclipsa el Espíritu cuando, de hecho ―como ocurre con cualquier Forma del universo―, no es más que otra de sus resplandecientes manifestaciones. Todas las Formas ―incluida la forma del ego― no son más que Vacuidad. Es más, lo único que quiere desembarazarse del ego es el propio ego. El Espíritu ama todo lo que emerge tal cual es y lo mismo sucede con el Testigo. El Testigo ama el ego, porque el Testigo es la mente-espejo ecuánime que refleja y abraza con la misma aceptación todo cuanto aparece.
Pero el ego decide jugar al juego de desembarazarse de sí mismo porque, mientras tanto, seguirá existiendo (¿quién, sino, está jugando?). Como dijera Chuang Tzu hace ya mucho tiempo: ¿No es acaso el deseo de librarse del ego una manifestación más del ego?.
El ego no es más que una tensión sutil y no es posible recurrir a la tensión para librarte de la tensión porque, en tal caso, acabarías con dos tensiones en lugar de una. El ego es una manifestación perfecta de lo Divino y opera mejor descansando en la Libertad que tratando de desembarazarse de sí mismo, lo cual, dicho sea de paso, no hace sino intensificar todavía más la contracción.
¿Cuál es, entonces, la práctica más adecuada? Cuando descanses en el Testigo, cuando descanses en el Yo-Yo, cuando descanses en la Vacuidad, presta atención simplemente a la contracción en ti mismo. Descansa en el Testigo y advierte esa contracción porque, para sentirla, para contemplarla, deberás haberte desidentificado ―y, en consecuencia, liberado ya― de ella. Entonces estarás mirando desde la posición del Testigo que siempre se encuentra completamente libre de todos los objetos.

De modo que descansa en el Testigo y percátate de la contracción en ti mismo exactamente del mismo modo en que puedes sentir la silla en la que estás sentado, la tierra o las nubes que flotan en el cielo. Los pensamientos flotan en la mente, las sensaciones flotan en el cuerpo, la contracción en ti mismo flota en tu conciencia y tú lo contemplas todo de un modo espontáneo y ecuánime.
En ese estado simple, cómodo y sin esfuerzo, no estás tratando de desembarazarte de la contracción, sino que simplemente estás sintiéndola y, mientras descanses en el gran Testigo o Vacuidad que es, Un Solo Sabor podrá resplandecer con más facilidad. No hay nada que puedas hacer para provocar (o causar) Un Solo Sabor, porque éste no es el resultado de acciones temporales, siempre está completamente presente y jamás te has alejado un ápice de él.

Lo máximo que puedes hacer, por vía del esfuerzo temporal, es eludir estos dos grandes errores. No pretendas, pues, ver al Testigo como un objeto, limítate a descansar en Él en tanto que Veedor y tampoco trates de desembarazarte del ego, sino que debes dedicarte, simplemente, a percibirlo. Así es como llegarás a colocarte en el borde del abismo que conduce a tu Rostro Original.
Descansa en el Testigo y date cuenta de la contracción en ti mismo, porque ése es precisamente el ámbito en que Un Solo Sabor resplandece con más intensidad. Pero no lo hagas para conseguir esto o aquello, sino de un modo espontáneo durante todo el día y toda la noche, permaneciendo de pie al borde de su más sorprendente reconocimiento.

Éstos serían los pasos que deberías dar:
Descansa en el Testigo y experimenta la contracción en ti mismo y, cuando lo hagas, date cuenta de que el Testigo no es la contracción, sino que simplemente sé consciente de ella. El Testigo está libre de la contracción... y tú eres el Testigo.
En tanto que Testigo, tú estás libre de la contracción en ti mismo. Descansa en esa Libertad, Apertura, Vacuidad y Liberación. Experimenta esa contracción y déjala ser, del mismo modo en que permites la existencia de cualquier otro tipo de sensación. No trates de librarte de las nubes, los árboles o el ego, déjalos ser mientras permaneces relajado en el espacio abierto de Libertad que eres.
En ese espacio de Libertad ―y de un modo espontáneo― puedes advertir que la sensación de Libertad carece de interior y de exterior, de centro y de periferia. Los pensamientos flotan en esa Libertad, el cielo flota en esa Libertad, el mundo emana de esa Libertad y tú eres Eso. El cielo es tu cabeza, el aire tu respiración, la tierra tu piel, y todo ello de un modo inmediato e íntimo. Cuando descansas en esa Libertad, que es Plenitud infinita, te conviertes en la totalidad del mundo.

Éste es el mundo de Un Solo Sabor, un mundo que no tiene dentro ni fuera, sujeto ni objeto, aquí ni fuera de aquí, un mundo que carece de origen y de final, de objetivos y de medios, de camino y de meta. Esta, como dijo Ramana Maharshi, es la verdad última.
One Taste, págs. 533-535 [Diario]
Las personas suelen hallarse atrapadas por la vida, atrapadas por el universo, porque creen estar dentro del universo y que, en consecuencia, el universo puede aplastarles como si de un bicho se tratara. Pero esa suposición es falsa porque tú no estás en el universo, sino que el universo es el que está en ti.

La creencia habitual es la siguiente: mi conciencia está en mi cuerpo (fundamentalmente en mi cabeza), mi cuerpo está en esta habitación y esta habitación está en el espacio que me rodea, el universo mismo. Y si bien, desde alguna perspectiva, eso es cierto, desde la perspectiva del Yo resulta completamente falso.

Cuando descanso en el Testigo, en el Yo-Yo sin forma, es evidente que, en este mismo instante, no estoy en mi cuerpo, sino que mi cuerpo está en mi conciencia. Yo soy consciente de mi cuerpo y, por tanto, no soy mi cuerpo. Yo soy el Testigo puro en el que ahora mismo emerge mi cuerpo. Yo no estoy en mi cuerpo, sino que mi cuerpo está en mi conciencia. YO soy, por consiguiente, conciencia.
Cuando descanso en el Testigo, en el Yo-Yo sin forma, es evidente que, en este mismo instante, no estoy en esta casa, sino que esta casa es la que está en mi conciencia. Yo soy el Testigo puro en el que emerge ahora mismo esta casa. Yo no estoy en esta casa, sino que esta casa está en mi conciencia. Yo soy, por tanto, conciencia.
Cuando dirijo mi mirada fuera de esta casa hacia el espacio circundante ―tal vez una gran extensión de tierra, una gran apertura al cielo, otras casas, calles y automóviles―, cuando miro, en suma, al universo que me rodea y descanso en el Testigo, en el Yo-Yo sin forma, es evidente que, en este mismo instante, yo no estoy en el universo, sino que es el universo el que está dentro de mi conciencia. Yo soy el Testigo puro en el que ahora mismo emerge este universo. Yo no estoy en el universo, sino que el universo es el que está en mi conciencia. Yo soy, por consiguiente, conciencia.

Es cierto que la materia física de tu cuerpo se halla dentro de la materia de la casa y que la materia de la casa se encuentra dentro de la materia del universo. Pero tú no eres sólo algo físico, tú eres algo más que materia, tú también eres Conciencia, de la que la materia no es más que un mero cascarón. Cuando el ego adopta el punto de vista de la materia, queda atrapado en la materia y se ve, por tanto, torturado de continuo por el aspecto físico del dolor. Pero el dolor también emerge en tu conciencia y tú puedes hallarte en el dolor o, cuando descansas en la inmensidad de la Vacuidad pura que constituye tu identidad más profunda, puedes darte cuenta de que es el dolor el que se halla en ti, de que eres tú el que incluye al dolor, de que eres más grande que el dolor y de que, en consecuencia, lo trasciendes.
¿Qué es, pues, lo que soy? Si me contraigo en el ego, parece que estoy confinado al cuerpo, que a su vez está confinado en la casa, que a su vez está confinada en el inmenso universo que la rodea. Pero cuando descanso en el Testigo ―la conciencia abierta, inmensa y vacía―, resulta evidente que yo no estoy en el cuerpo, sino que el cuerpo está en mí, que yo no estoy en esta casa, sino que la casa está en mí, y que yo no estoy en el universo, sino que el universo está en mí. Todo eso es lo que emerge en el Espacio inmenso vacío, puro y resplandeciente de la Conciencia primordial ahora y también ahora y eternamente ahora.
Yo soy, por consiguiente, Conciencia.
One Taste, págs. 448-449 [Diario]

Algunas lecciones de Vida que nos enseña "El Principito"

evolucionconsciente.org/

El Principito es una pequeña joya literaria escrita por el escritor y aviador francés Antoine de Saint-Exupéry. Aunque el libro de El Principito tiene más de 70 años, sigue siendo actual. Es una colección de moralejas, pero sin castigos ni prohibiciones. El Principito cuenta la historia de un piloto que sufre un accidente en el desierto del Sáhara y conoce a un niño llegado de un asteroide.
La historia de El principito trata temas universales como el amor, la amistad, el sentido de la vida y la naturaleza humana. Realiza una crítica al hombre y a la civilización moderna que conducen a la pérdida de los valores más esenciales del ser humano. Defiende la sabiduría de los niños como algo que sirve para guiarse en la vida adulta, pero que irremediablemente se pierde con la edad.

Aquí hemos recogido algunas de las frases del libro:
1.“Conozco un planeta en el que vive un señor muy colorado. Nunca ha olido una flor. Nunca ha contemplado una estrella. Nunca ha amado a nadie. Nunca ha hecho otra cosa que sumas. Se pasa el día diciendo, como tú: “¡Soy un hombre serio! ¡Soy un hombre serio!”, lo que le hace hincharse de orgullo. Pero eso no es un hombre, ¡es un hongo!.”

2. “No se debe nunca escuchar a las flores. Sólo se las debe contemplar y oler. La mía perfumaba mi planeta, pero yo no era capaz de alegrarme de ello.”

3. “Si yo ordenara -decía frecuentemente-, si yo ordenara a un general que se transformara en ave marina y el general no me obedeciese, la culpa no sería del general, sino mía”.

4. “Se debe pedir a cada cual, lo que está a su alcance realizar.”

5. “Lo hermoso del desierto es que en cualquier parte esconde un pozo”

6. “Los hombres ocupan muy poco lugar sobre la Tierra… Las personas mayores no les creerán, seguramente, pues siempre se imaginan que ocupan mucho sitio.”

7. “No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.”

8.“Para los vanidosos todos los demás hombres son admiradores.”

9.“Si alguien ama a una flor de la que sólo existe más que un ejemplar entre los millones y millones de estrellas, es bastante para que sea feliz cuando mira a las estrellas.”

10.“He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: solo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos.”

11.“Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que juzgar a los demás. Si logras juzgarte bien a ti mismo eres un verdadero sabio.”

El Evento

Ruben Torres Sierra
La Cosecha de Almas

Son varias las corrientes (fuentes) las que profetizan un evento de proporciones cósmicas, que provocarían un cambio de conciencia, y una elevación súbita de densidad del cuerpo físico, de todos los seres que habitan el planeta. Una especie de ascensión en la que, empujados por un choque súbito de energía, provoque un cambio de frecuencia vibracional de todo el sistema, incluyéndonos a nosotros en la ecuación. Este evento provocaría que todos los seres que no lograran adaptarse a esa nueva frecuencia no podrían sobrevivir (adaptarse), tras el paso de ese choque energético por nuestra realidad, lo que da como resultado que se abra la puerta a la especulación, sobre el destino de todos los agentes oscuros, negativos y de energía densa que viven con nosotros.

Como pasa con cualquier cosa “extraordinaria” que suceda en nuestra realidad, cada uno arrima el ascua a su sardina y emplean estos sucesos para crear toda una escuela de creyentes crédulos de cualquier trampa vestida de esperanza. Somos cómodos, pasotas y acomplejados, por eso cualquier excusa nos sirve para que otro haga lo que debería hacer yo. Estos sucesos cósmicos que seguramente responden a ciclos que escapan a nuestra escueta memoria histórica, sirven para agrandar el globo de la estupidez y la esperanza inútil de la salvación. Como sucedía antiguamente con los eclipses o los cometas, cualquier suceso celestial, sirve de excusa para arrimarnos a cualquiera que nos diga que vamos hacia un futuro hiperdimensional, de paz y amor, sin necesidad de hacer el más mínimo esfuerzo o proceso de cambio en nosotros. Algo vendrá de fuera si o si, que hará que todo se transforme y no necesites ni apagar la tele siquiera, pasaremos a la quinta dimensión, mientras se hacen las palomitas en el microondas, todo a punto, para cuando queramos darnos cuenta, Jesús este llamándonos a timbre para que accedamos al paraíso.


Esperar a que llegue ese "Evento" y todo se arregle solo, es lo que todo despierto desea.

Podemos encontrar en Internet mucha información sobre ese evento, desde literatura Maya, profecías de todo tipo, hipótesis quánticas, tesis pseudo religiosas y canalizaciones como para llenar el Smithsonian. Todo medido para que la mayoría se estanque en esa espera milagrosa en la que la salvación llegara y todos la veremos...

No digo que no vaya a suceder ese evento, tenemos una total ignorancia sobre los ciclos cósmicos, nuestro conocimiento sobre nuestro sistema solar es escaso, así que no es mesurable por nuestros medios el prever algo que sobrepase la frontera de nuestro propio Sol, por mucho que a priori parezca un cuento para niños, no podemos obviar la posibilidad. Igual que nuestro planeta es un ser vivo con conciencia, es de suponer que todo el universo o universos (multiversos) lo son, y que cuando en un ser vivo hay una reacción cíclica, estas se suceden (como nos sucede a nosotros) de forma adecuada al crecimiento de ese Ser. Por lo tanto podemos pensar que ese evento no es más que una respuesta cíclica más, y que no hay que teñirlo de ese halo angelical o dimensional que predican las canalizaciones de turno.

Por contra, si tenemos en cuenta que nuestro sistema esta intervenido y que nuestro planeta está en “cuarentena” o es una prisión, como pensamos muchos, se podría llegar a pensar que alguien ha querido atrapar ciertas energías (llámalo almas) en un entorno artificial, para poder disponer de ellas y sacarles un provecho. Alguien que además ha puesto a disposición de otros seres el usufructo de esa producción y que ha creado un entorno irreal en el que esas energías están en una constante inducción (producción) con lo cual este entorno seria para ellos un “All can you eat” aislado de las leyes naturales, que rigen el resto de las realidades reales que imperan más allá de lo que conocemos.

Este coto privado que construyeron para sí, esos ángeles caídos de las escrituras, estarían provocando una reacción que ni ellos mismos creían. Al atrapar tanta energía densa (sufrimiento y miedo) en un único punto, este acaba contaminando el resto y por lo tanto provocando una concatenación de respuestas sistémicas, como hay dentro de todo ser vivo, que provocarían una reacción de como mínimo igual proporción. Como nos sucedería a nosotros, si un elemento extraño entra en nuestro organismo, nuestro sistema inmune reacciona combatiendo eso que lo contamina o supone un elemento extraño. Esta realidad holográfica, estaría enquistando la energía provocando que se convierta en una especie de tumor. Este quiste o tumor, está inflamando por contacto ciertas partes de este ser vivo llamado Galaxia, con lo cual es lógico pensar que reaccione y provoque un choque que permita diluir ese tumor, y combatirlo hasta que no quede nada.

Cuando seres como nosotros, células de energía, dentro de una energía mayor, lo cual podría ser por ejemplo, un órgano, nos comportamos como egoístas y solo buscamos nuestro propio bien sin medir las consecuencias, obviando el bien común del organismo en el que vivimos (así se comportan las células cancerosas), este reaccionara químicamente y energéticamente contra nosotros, con lógica trataría de eliminar aquello que lo perjudica. Las conciencias que atraparon la luz aquí, creyéndose más listos, comportándose como bacterias parásitas, han enfermado (por llamarlo de algún modo) nuestro entorno y salvo que quieran huir para contaminar otra zona, aquí tarde o temprano llegara la reacción, que provoque la disolución de ese quiste, llamado realidad terrenal para unos, Matrix para otros.

Podemos seguir especulando con que una jerarquía celestial comandada por el Arcángel “fulanito” va a arrasar con el mal que asola la Tierra, o que unas confederaciones galácticas van a bajar y nos van a llevar algún lugar en el que estemos a salvo mientras todo esto se desarrolla, en esto ni entro ni salgo, eres libre de creer cualquier cosa, pero ten en cuenta que nadie regala nada y que si no pones de tu parte, si no cambias, no habrá cambio para ti, porque eres tú el que debes hacer el esfuerzo, el trabajo de cambio, de lo contrario quizás serás considerado un parásito más. Esperar solo genera quietud y nada que permanece quieto sintoniza jamás con un cambio. Puede que esto suceda mañana o no lo llegues a ver jamás, muchos lo esperaron hace unos años y no llego, los que esperaron fueron los que se decepcionaron, los que siguieron su camino sin esperar nada son los que han logrado crecer.

Que esto suceda o no es lo de menos, ya que alimentar cualquier tipo de esperanza supone un inmovilismo, tu conciencia no puede permitirse el lujo, de permanecer quieta, esperando, alimentando el parasitismo inútil, delegando en otros tu responsabilidad. Si quieres un cambio crea el cambio, ese es el evento que yo esperaría del ser humano, lo demás seria, pan para hoy, hambre para mañana.

Parábola de "La Queja"

Un día un hombre pasaba cerca de una casa de su vecindario y vio a una viejecita en una mesedora; a su lado estaba su esposo, también de avanzada edad, leyendo el periódico. En medio de ambos se encontraba un perro que gemía como si algo le doliera. El hombre, que miraba aténtamente, se sorprendió al ver y escuchar al perro y su gemir.

Al siguiente día el mismo hombre volvió a pasar cerca de la misma casa. Una vez más vio a la pareja de ancianos en sus mesedoras y a su perro acostado en medio de ambos, gimiendo igual que el día anterior.
Preocupado, el hombre se prometió que si al día siguiente volvía a escuchar al perro gemir le preguntaría al respecto a la apacible pareja.
Al tercer día, y para su sorpresa, vio la misma escena: la viejecita que se mesía, su esposo que leía atentemente el periódico y el perro que estaba acostado en el mismo sitio, gimiendo.
Él no pudo soportarlo más.

—Discúlpeme señora — dijo respetuosamente a la dama — ¿qué le pasa a su perro?
— ¿Al perro? — le devolvió la pregunta — El perro está acostado sobre un clavo.
Desconcertado, el hombre respondió:
—Si está acostado sobre un clavo y le duele ¿por qué no se mueve a otro sitio?
La viejecita sonrió y respondió con voz tierna y compasiva:
—Eso, hijito mío, significa que el clavo le molesta tanto como para gemir, pero no lo suficiente como para cambiar de lugar....

Hay algo de verdad en esto: En ocasiones nos quejamos, decimos estar hartos de algo y replicamos que es hora de cambiar pero no hacemos nada para mejorar nuestra situación.

Teoría de las esferas

Shurya

Estoy comprobando que cuando comparto una ilusión con alguien, a partir de ese momento, parece que pierde fuerza. Es como si pareciera que lo que va para adelante, al compartirlo, se estancara.
Hay que tener cuidado con a quién se le da algo: una ilusión, un proyecto, un sueño, incluso un libro que contiene información que se valora, porque lo que das es energía en movimiento y si se la entregas a alguien que no le interesa la ralentiza.
-¿Qué pasa si comparto con alguien un sueño en el que no cree o desea que no suceda?
Si desea que no realices ese proyecto, ese sueño, emite energía compensatoria que tiende a revertir la tuya.
Si lo das a quien no cree en ello, frena el movimiento, la gente que desea que no suceda tu sueño engrisece los colores de la energía invertida en él, le quita luminosidad. Y cuanto menos luminosa la energía, menos ágil.
-Entonces, si comunico un proyecto con alguien que lo comparte …
En ese caso, esa persona impulsa con su energía la tuya propia entregada a esa ilusión. No genera energía nueva, no hay un propósito nuevo como sería el caso del que desea chafártelo, sino que estimula la tuya sumando la propia. Esto es lo que sucede en la empatía.
-¿Cómo saber con quien compartirlo?
Debes comprobar primero el nivel de compromiso que tiene con nosotros esa persona. Sólo la gente que nos ama es merecedora de compartirlo, y nosotros sólo nos merecemos entregarlo a esas personas.
– ¿Y si lo que comparto es simplemente información elevada, no producto de mis deseos y sueños personales? ¿También podría ser que si la persona no cree en ello interviniera en la energía de esa información?
Si la información que das es de Todo lo que Es no será nunca dañada porque en este caso no es una creación de las personas. Es la Verdad que trasciende todas las obras humanas, incluso que las sustenta. En el otro caso, es energía que nace de la ilusión de una persona, creación de la persona, por lo tanto susceptible de ser intervenida por otra persona, puesto que las dos están al mismo nivel.
-¿Si la creación de la persona, en su ilusión, coincide con los Planes Divinos…?
En ese caso, estará amparada, por lo tanto protegida por Todo lo que Es, de esa forma se elevará del nivel de la manipulación humana.
– ¿Qué ocurre ante el caso de una persona a la que han hecho daño y este dolor no le permite remontarse?
Si a ti alguien te ha hecho daño (no: “te está haciendo daño”) y ese daño no te permite remontarte, es porque estás amando ese daño*, y por tanto no dejándole ir cuando ya no está presente. Si se “la guardas” al otro, si le guardas rencor, y dices que le odias, en realidad estás amando ese daño, porque todas las relaciones son de amor (¿no has notado que hay un disfrute de fondo en estos dolores antiguos, y en el pensamiento de venganza?). Sólo el amor une. Entonces, si no puedes desligarte del daño hecho, quiere decir que lo estás acogiendo, es por un acto de voluntad que un daño ya perteneciente al pasado siga instalado en ti.
-Pero al no poder olvidar se siente que, del mismo modo en que la otra persona puso ese sufrimiento en nosotros, debe saldarlo. Es lo que él puso.
Si alguien te ha herido y tu dices que no le olvidas lo que te ha hecho, no sueltas ese dolor de ti por un acto de voluntad, de resonancia. No tendrás razón al echarle la culpa al otro de lo que sufres. Lo que te hace sufrir no es lo que el otro te ha hecho, eres tú. Sufres porque te has enamorado de ese dolor, por eso no lo dejas escapar. Seguro que hay otra cosa de la que te libera. Lo estás utilizando a tu favor para no dejar ir al otro y, a su vez, para no enfrentarte a la autonomía de verte libre en el área que ahora tienes dañada, es decir, ocupada, en activo.
¿Qué harías con ella si quedara libre? Medita con esta cuestión.
– ¿Debo, entonces, hacer como que no me ha pasado nada? ¿Qué pasa si me ha dejado el dolor dentro? ¿Dejo que se vaya sin más? El se va feliz, sin saber mi sufrimiento.
Si tu pareja, por ejemplo, te ha herido y te pasas la vida reprochándoselo, incluso una vez que ya hayas decidido terminar con esa persona, el tener esa herida te vincula a ella, de hecho la usas inconscientemente para seguir el vínculo pero, además, te impide tener que desarrollar el valor de enfrentarte de nuevo a la vida amorosa.
– ¿Qué se debe hacer, entonces?
No te enganches a lo que no compartes, no te enganches a lo que te hace daño, y con ello a quien te lo hace, para seguir bebiendo el elixir de ese dolor masoquista. Tú eres libre por naturaleza.
* (Amar el daño se refiere no a amarlo en sí mismo, sino en función de relacionarlo con la parte compensatoria en un anclaje (información recogida después del texto).

Manejo de la propia vida:
– Me gustaría entender un poco mejor cuál es el mecanismo, desde el punto de vista de dimensiones más elevadas que la tercera, para manejar la propia vida, para saber con qué elementos contamos para intervenir en los acontecimientos personales.
Para explicar esto, debemos hablar metafóricamente, porque es el único modo de entender el mecanismo de dimensiones más elevadas, ya que una mente que piensa con el mecanismo de 3D necesita símbolos.
¿Recuerdas la teoría de la esfera? La esfera que somos, su superficie, es donde impacta el mundo que interpretamos como entorno, como lo que nos rodea, lo cual, por cierto, no deja de ser una interpretación.
– ¿Cuál es el mecanismo hasta que esto llega a ser así, como lo describes?
En esta esfera se proyecta, primero desde dentro, nuestra energía, compuesta por nuestros pensamientos, nuestro tono, nuestras creencias..
Al tratarse de creencias, es una energía absorbente, es decir lo que crees (creer) es lo que creas (crear), lo que fabricas, y para que esto se fabrique, tienes que contar con algún elemento, algún material. Ese material es la propia energía. El pensamiento impacta en el límite de la esfera de modo que absorbe, es decir, que succiona energía de ella para su alimento, para su realización. Crea una forma en relieve. Es lo que atraemos. Al decir que lo fabricamos y lo atraemos, lo puedes visualizar como cuando trabajas con barro y sobre una superficie plana generaras una forma en relieve, habiendo recurrido únicamente al propio material de la superficie.
Pero al crear una forma en relieve, es decir, protuberante, desde el interior de tu propia esfera, tienes que saber que por el otro lado, desde el mundo que te rodea, tiene esa misma forma, pero lo que era relieve ahora es hundimiento, cóncavo. Es decir, hacia el exterior has creado un recipiente que para los otros, para el mundo que te rodea, es una horma, un molde. Esa horma lleva impresa la semilla para que se realice tu creencia.
De nuevo aquí puedes ver la representación del yin/yan, las dualidades que dan, unidas, lugar a la unidad, a la compensación.
-¿Puedes explicarlo sobre un ejemplo?
Imagínate que piensas que en tu naturaleza está que “el otro” te traicione siempre, así formas esa imagen (que en la 3D es imposible imaginar, pero en la 5D si se puede materializar, por eso voy a usar un modo metafórico de representación de la idea).
Supongamos que, como decía, al imaginar que la próxima pareja que tengamos nos traicionará, creamos, en relieve, esa “forma”, dentro de nuestra esfera, damos forma a esa creencia con nuestro pensamiento. ¿Qué ocurre con eso? Pues que por el otro lado, el que los otros perciben, esa forma es detectada, aunque inconscientemente. De ese modo estamos creando el molde, un recipiente para que se “encaje” allí, precisamente, aquel susceptible de propiciar el engaño. Ocurrirá. Aparecerá alguien que, al encajar en ese molde que hemos creado, nos traicione.
Entonces diremos, “¿Lo ves? Yo llevaba razón. Tengo muy mala suerte. Sabía que pasaría”. Y te creerás víctima de esa persona. Y sí, serás víctima, pero no de ella, sino de ti mismo. El habrá sido, de algún modo, también víctima tuya, pues tú le has llevado a desarrollar aquello que si no tuviera un molde, no se desarrollaría.
Así que deja de pensar que lo de afuera te agrede y no puedes evitarlo. Sí, te agrede, pero porque tú, desde tu inconsciente, lo provocas.
– Dices que el otro será víctima mía, ¿quieres decir entonces que yo soy responsable de lo que él haría conmigo? ¿No lo haría porque eso es lo que él lleva dentro querer realizar?
En el molde que le has puesto, este es el único modo en que puede desarrollar su relación contigo. Y si esa persona también lleva la semilla de llevar a cabo una relación sin traición, tu no le estás permitiendo que sea contigo con quien suceda ese modo de vínculo.
– ¿Qué sería lo que yo tengo que hacer para evitar esto? Porque parece que afecto también a su propio destino
Lo que tienes que hacer para cambiar esto, cuando ya está en marcha, radica en:
Primero, reconocer tu responsabilidad en lo que te “hacen” los demás, que aunque sea real, es tu mano la que está detrás de esto.
Después, cambiar tus creencias para que cambie el impacto en tu entorno, lo que rodea a tu persona, tu vida, puesto que ahora sabes que tu mente lo moldea.
– De golpe, cambiar un comportamiento llevado a cabo por toda una vida me parece un poco difícil.
Ser positivo ahora no debe ser complicado, puesto que ya sabes que es para algo que estás creando al pensar, y no como antes, que decías “para qué voy a ser positivo, si está claro que me va a salir mal”. Tal vez lo habías intentado y habías fallado.
– Y si llevo toda la vida creando un molde, puedo cambiarlo así, sólo haciendo lo que dices?
Ahora sabes que para corregir la forma de tu esfera necesitas tanta energía como la que invertiste para crearla, entonces dejarás una forma neutra.

Si, después de esto, sigues insistiendo, crearás la misma forma pero con el relieve hacia fuera, de forma que, siguiendo el ejemplo de antes, no dejarás ninguna posibilidad de que te traicione nadie. De hecho, la gente que lleva la semilla de la traición dentro tal vez ni te vea.
¡Ahora! Cuidado, porque siguiendo el mismo razonamiento, si generas un relieve hacia fuera, con la intención de estar protegido, entiende que estarás creando por la otra parte, esta vez la que está frente a ti, ese recipiente que antes estaba hacia el exterior. ¿Sabes qué pasaría? Te convertirías tú en aquello de lo que huyes como víctima. ¿Cuántas veces no habrás visto eso en personas, que acaban asumiendo la tiranía de la que se defienden? Pues, según el razonamiento metafórico que estamos usando, este es el mecanismo por el cual se llega a ese punto, empezando por una simple necesidad de protección inocente del exterior.
-¿Entonces, para anular la horma que haya llevado a cabo con mi pensamiento, me tengo que pasar el mismo tiempo que invertí creando el molde que pretendo neutralizar?
No es cuestión de tiempo, es cuestión de impresión, de energía. Y la energía que va impresa de Conocimiento Verdadero, de Todo lo que Es te garantizo que actúa a una velocidad imperiosa frente a la otra, porque no trabaja con obstáculos, es, además, energía limpia, pura.
– Antes has dicho que de algún modo yo soy responsable de que el otro desarrolle su comportamiento…
Si tú tienes esta horma, este molde, estás, además, propiciando crear karma en el otro, que será el que entra. Creará un karma hacia ti, y eso te hará volver para que lo pueda expiar, no sólo le hará volver a él. Tendrás que estar tú de nuevo junto a él pues es a ti a quien se lo debe, con quien lo contrajo. A menos, claro está, que lo perdones, lo que quiere decir asumir tu responsabilidad y de esa manera, liberarle.
– ¿Qué hay de esa gente que no soportamos, aunque no tengamos una relación personal con ella?
Cuando alguien te repatea, aunque no te haya hecho nada, es que coincide con alguna horma tuya, es decir, se adentra en tu mundo. Tal vez otros puedan ver en esa misma persona que es, por ejemplo, un pedante, pero lo harán objetivamente, porque no tienen una horma para que se adentre en su energía (en su vida), con lo que puede hacer ese análisis en frío.
A ti, sin embargo, te repatea, se te cuela dentro … Está claro, ¿no?
-¿Y porqué hay personas que no entran a nuestro mundo, como la del ejemplo anterior, y otras sí? ¿Por qué a algunas no las aceptamos y otras llegan a compartir nuestra mayor intimidad?
Tal vez la persona que sólo te repatea nunca forma parte de tu mundo porque no haya otro punto de anclaje.
– ¿Puedes desarrollar esa idea?
Se necesita, siempre, para una relación donde intervienen hormas o moldes que ambos tengan concavidad ocupada por el otro y, a su vez, convexidad proyectada en concavidad del otro. De tal forma se compensa la relación. Si no sucede así, no puede haber anclaje para que se desarrolle una relación de este tipo.
Cuando sólo hay sufrimiento, es fácil sacar al otro de tu vida, pero si por otro lado hay satisfacción… Es necesario que por ambas partes haya compensación del dolor. Si no fuera así, no tendrías problema en mandar fuera de tu vida a alguien que te está molestando, ¿entiendes? No sería lógico.
– ¿Cómo sería, entonces, una relación perfecta, sin anclajes?
La relación perfecta sucede cuando se trasciende la esfera, entonces la relación es de Yo Soy a Yo Soy, sin necesidades, sin ambiciones, libre y Real.
– ¿Cómo se puede trascender la esfera para lograr eso?
Lo verdaderamente importante es Ser Consciente. Estamos intentando ser buenos y no malos, ser justos y no injustos, ser unificadores y no duales. Pero no podemos lograrlo porque nos falta Consciencia.
-¿Consciencia?
Ser Consciente implica elevar tu conocimiento, tu visión. Entonces ser bueno o malo ya no tiene sentido. Serás lo que tienes que ser, por definición, pero sin esfuerzos.
– ¿Ser consciente? ¿Con eso basta? ¿No se requiere algún tipo de actuación?
Pero, claro, siendo Conscientes es imposible ser injusto, si sabemos en qué consiste y qué conlleva. Por otra parte no te sale, como no te sale ladrar si eres un humano o echar flores si no eres una planta. Será tu naturaleza ser justo. Y sólo esta justicia es verdadera. Lo que desarrolláis como justicia en la 3D no es más que un punto de vista similar al contrario y, en muchas ocasiones, con un propósito manipulador.
– Así que los que llevan tanto tiempo intentando ser justos y buenos…
Ni siquiera sabéis qué es ser buenos y, en su intento, en demasiadas ocasiones en lo que os convertís es en seres estrechos de miras, limitados, auto coaccionados y, finalmente, frustrados.
Además, desde este intento se cierra la posibilidad de llegar al Conocimiento, porque en ese camino estrecho de decidir un modo de ser y eliminar el otro, te alejas de la otra parte, la que consideras mala. Así no puedes llegar a unificar las dos y, con ello, a alcanzar el Conocimiento, que, aplicado, deriva en la Consciencia.
Intentar ser justo y bueno, sin Conocimiento Verdadero te planta en la dualidad. Y esto nos lleva de nuevo al punto de partida, a la horma.
– Existe una última curiosidad, ¿por qué en este momento de la historia tanta gente, en lugar de estar adquiriendo nuevas cargas, está perdiendolas?
Parecía lógico pensar que alEn este momento de la historia, hay mucha gente a la que se le está quitando de su vida lo que le impedía verse a sí mismo: trabajo, pareja, etc. Pero, ¿te has dado cuenta qué tipo de personas son esas?
Fíjate y verás cuántos de ellos viven escondidos detrás de sus trabajos, de parejas incómodas que atrapaban su energía, de problemas que enceguecen. Ahora tienen que vérselas con cosas como la tranquilidad, el silencio, la soledad y, por tanto, su propia cara, su encuentro y relación consigo mismos. Esa es ahora la labor de los que han estado abrigados, protegidos, de la espiritualidad: quedar desnudos y vérselas con lo que tenían escondido, y reconocer quienes son, al contemplarse en contacto con el clima que está imperando en su entorno. Reconocerse es su labor en este momento.
-*–Información adicional integrada en la recepción a modo de aclaración:
El molde, al no poder ser una forma fija, puesto que lo que sustenta es un acontecimiento, se puede imaginar como un recipiente para un hecho, realizado a base de pensamientos, sentimientos, sensaciones, visualización, recreación (fijarnos en las desgracias ajenas forma un añadido a esa visualización, por eso las personas morbosas con los males ajenos acaban padeciéndolos).
La entrada del “otro” a la horma de nuestra creencia es lo que la idea, al individualizarse, necesita para realizarse, ya que, desde el momento en que cobra vida propia, independizándose de la fuente, ese es su objetivo, como el de cualquier ser.
En una dimensión superior, la víctima no es consecuencia. Es simultáneo el desarrollo del ataque y la víctima. Ninguna es consecuencia de la otra. Surgen y crecen al unísono. Son interdependientes.

lunes, agosto 17, 2015

Y si el Universo surgió de la Vida, y no la Vida del Universo...??

ALEJANDRO MARTINEZ GALLARDO

¿Y SI TODAS LAS COSAS QUE VEMOS FUERAN EXPRESIONES DE UNA ÚNICA VIDA Y UNA ÚNICA CONCIENCIA, EN DIFERENTES ETAPAS DE UN MISMO PROCESO DE INTEGRACIÓN?

Robert Lanza invierte la creencia fundamental de la ciencia moderna de que la vida es algo que ha surgido de la evolución del universo o, igualmente, que la conciencia ha surgido a partir de la materia. ¿Por qué no al revés? El universo como el efecto de la vida y la materia como el vehículo provocado por la conciencia. Una misma vida sin principio ni final que origina todas las cosas y se multiplica en ellas, permaneciendo Una. A esto le llama biocentrismo, en oposición a una ciencia centrada en la física, es decir en el estudio de la materia. Explica el doctor Lanza en el video: “El universo brota a la existencia de la vida, y no de la otra forma como se nos ha enseñado. Por cada vida hay un universo”.

El biocentrismo nos lleva a preguntarnos necesariamente “¿qué es la vida?”. La ciencia moderna no tiene una definición del todo concluyente de lo que es la vida –¿están vivos los virus, los cristales?, ¿todo lo que se autoorganiza es un ser vivo?, ¿sólo lo que está basado en moléculas de carbono puede aspirar a la vida?; sin embargo, no considera que toda la materia esté viva, hay una clara separación entre reinos: una piedra no está viva, una pintura no está viva, etc. Habría que reflexionar si estamos viendo reflejados en el mundo nuestras propias creencias, nuestros propios paradigmas y las mismas particularidades de nuestra mente: un mundo inerte y mecánico que se rinde ante el poder de la razón.
La tradición de la que se desprende y sobre la que se encumbra la ciencia moderna, sin embargo, en la antigüedad, creía que todas las cosas estaban vivas, tenían una chispa, un aliento, un menor o mayor grado de animación, un espíritu o una integración espiritual más o menos desarrollada. Los filósofos de la tradición platónica consideraban que el universo mismo era un animal, un animal divino, y que la materia sólo era el nivel más bajo de la vida. Los alquimistas, por ejemplo, consideraban que la materia contenía un cierto espíritu, así se podía extraer el espíritu del oro; creían, también, como creía la medicina filosófica de Paracelso, que el ser humano se alimentaba del espíritu en las cosas. Quizás, en contraparte con la visión moderna, un buen sinónimo para vida podría ser “espíritu”, una palabra cuyo equivalente inmaterial en una gran cantidad de culturas está vinculado con el aire o la respiración (por ejemplo pneuma o prana y por supuesto la misma palabra espíritu que viene de respirar) y que ha sido usado para significar la esencia y el origen de la vida. Esta identidad entre el espíritu y la vida puede expresarse también usando la metáfora de los neoplatónicos del Sol como fuente espiritual de la vida: de la misma manera que los rayos de sol no son otra cosa que sol (o que el fruto no es de otra naturaleza a la semilla), así toda la vida no es otra cosa que espíritu.

Si la ciencia tiene dificultades definiendo la vida, aún más difícil es definir la conciencia, la cual es considerada el “problema duro” de la ciencia, y simplemente se mantiene elusiva e inaprehensible para el modelo materialista. Es por eso que una nueva corriente dentro de la filosofía de la ciencia, relativamente mainstream, empieza a considerar seriamente la idea del panpsiquismo (que todo tiene una propiedad mental o un psiquismo) y, a partir de las observaciones de la física cuántica, se discute seriamente la posibilidad de que la conciencia sea un fundamento universal de la naturaleza, quizás de una forma tan básica como lo es la gravedad o el electromagnetismo. La misma palabra conciencia –que evoca la idea de saber-con– nos sugiere la idea de que la conciencia existe de manera colectiva, de manera interdependiente, no en un cerebro aislado, sino en la red de relaciones, de manera holística. Si existe un solo espíritu entonces debe de existir una sola conciencia.
Nos cuesta mucho trabajo siquiera pensar esta idea de que la vida es la fuente de la materia y no la materia de la vida porque pensamos de manera profundamente dualista. Por ejemplo, creemos que la vida y la muerte son completamente opuestos y que una niega a la otra: ahora estamos vivos y después moriremos y la frontera será absoluta –no concebimos que en realidad ahora estamos vivos pero también estamos muriendo y reviviendo, y volveremos a morir un poco y a vivir más y así en un proceso quizás infinito en el que participan todas las cosas. La muerte tal vez no sea más que una fase de esta vida infinita, una de las transformaciones del espíritu. Hay un aspecto del antropocentrismo que domina nuestra época que es realmente una forma de egocentrismo, creemos que somos los únicos seres realmente vivos, los únicos seres conscientes, la cúspide y finalidad de la evolución; nos cuesta ceder este viaje de poder y concebirnos solamente como un aspecto o un vehículo más en el que se manifiesta la vida, en el que la conciencia se conoce a sí misma. Y que la maravilla del ser humano no consiste en su radical diferencia, en ser el gran accidente inteligente del cosmos, sino en que participamos, dentro de nuestra individualidad, en la universalidad de la vida. Esta idea puede ser profundamente transformadora, porque si el ser humano no es más que un brote de la vida, de la tierra, del cosmos y no él mismo la razón y la raíz de su existencia, naturalmente cambia nuestra relación con las demás cosas. Así ya no sería moralmente plausible concebir que la naturaleza está a nuestro servicio, sino que nosotros somos sus sirvientes, agentes de la evolución que nos atraviesa. Decía Basil Valentine que la alquimia “es la servidumbre voluntaria a la naturaleza”. Es la conciencia de que la vida es una y es mucho más grande que uno la que hace que el hombre elija servir.

Robert Lanza monta un argumento bastante convincente a favor de la idea de que la vida y la conciencia son propiedades fundamentales del cosmos. Se sirve de una famosa cita de Emerson para explicar cómo el mundo es un fenómeno perceptual y la realidad depende de este proceso, o existe independientemente de la percepción:
Hemos aprendido que no vemos directamente, sino mediadamente, y no tenemos forma de corregir estos lentes teñidos y distorsionados que somos, o de computar la cantidad de sus errores. Tal vez estos sujetos-lentes tienen un poder creativo; tal vez no existan los sujetos.
Una frase que va en la misma dirección en la que se mueve la física cuántica, luego de que repetidos experimentos han mostrado que la observación afecta los resultados de los mismos, además de sugerir una explicación: no existe una verdadera frontera entre sujeto y objeto: la conciencia misma interpenetra los fenómenos y los co-crea. Lanza señala: “El tiempo y el espacio son herramientas de la mente. Son formas de entendimiento animal”. O sea que el tiempo y el espacio no son sólo relativos entre sí, están también condicionados psíquicamente, como creía Jung, luego de sus experimentos de sincronicidad. El tiempo y el espacio son entretejidos: “spacemindtime-continuum”, para añadir a la frase que se utiliza en inglés para describir la relatividad fluida del tiempo-espacio.

Lanza explica el experimento de la doble rendija (double-slit), en el que una partícula altera su comportamiento al ser observada, argumentando que “la realidad es un proceso que involucra fundamentalmente la conciencia”, por lo cual no debe ser extraño que al observar un haz de luz éste sea una partícula y cuando no lo observamos sea una onda. Incluso sugiere que nuestros refrigeradores, nuestra estufa y nuestra cocina entera sólo existen a través de la relación que forman con nuestra mente. Explica que los objetos están compuestos de una serie de “ondas de probabilidad que no existen de manera definida”, son partículas sólo cuando las observamos, sólo cuando nuestra percepción las condiciona. No es que estos objetos viajen a un agujero negro y regresen cada vez que los miramos, sino que quizás no sean realmente objetos, como sugiere Emerson, sino que sean aspectos vibratorios de una misma conciencia. O, en términos de Alfred North Whitehead, son sólo procesos, toda la realidad es un solo proceso que es la vida evolucionando hacia niveles más alto de conciencia. Un nivel más alto de conciencia, tal vez sea solamente una mayor integración de los diferentes aspectos de la unidad –que se disfraza en el maia de la multiplicidad– como un todo coherente. En términos pitagóricos, el viaje del 1 al 10, o de la unidad a la totalidad.

Llegamos aquí también a una de las ideas fundamentales del budismo, que señala que todas las cosas y todos los fenómenos son interdependientes. B. Allan Wallace, traductor de textos clásicos del budismo tibetano, introduce a la visión de la interdependencia y la ilusoriedad del mundo del maestro Padmasambhava:
Cuando Padmasambhava dice que los fenómenos son no-existentes –no están realmente ahí– quiere decir que los fenómenos no existen por su propia naturaleza, ya sea subjetiva u objetivamente. En otras palabras, los fenómenos existen interdependendientemente –su apariencia en nuestra conciencia depende de una multitud de factores y no de que ellos tengan una realidad independiente por su propia cuenta, por así decirlo.
Esta interdependencia está sostenida por el hecho de que todas las cosas surgen de manera conjunta, de una sola cosa. Mi individualidad, mi yo, no es la sustancia de mi ser; ningún particular es la sustancia de su ser, el Ser, la vida misma es la sustancia de todas las cosas, por lo cual se puede decir que los objetos no existen, es decir, no existe la realidad objetiva o la única realidad objetiva es la conciencia absoluta del Ser en su totalidad. Ocurre como en el entrelazamiento cuántico, las partículas que han estado en contacto permanecen para siempre vinculadas en un estado de correspondencia; así todas las cosas, si nacen de una misma vida y una misma conciencia, están para siempre conectadas, reflejándose y afectándose como las células de un único cuerpo.

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