La Habana (Cuba) – En la mañana del 18 de mayo de 2015, el Servicio de Guardacostas de Cuba anunció que había interceptado un barco sin tripulación ir a la isla. Se informó que esta nave era el SS Cotopaxi, un stand de los mares, que desapareció en el lejano diciembre 1925, el evento se asoció rápidamente con la leyenda del Triángulo de las Bermudas. El SS Cotopaxi se hizo famoso después de ser insertado en una de las escenas en la película famosa Encuentros en la tercera fase, en la que el director Steven Spielberg, hizo el descubrimiento en el desierto de Gobi.
Las autoridades cubanas identificaron el barco por primera vez el 16 de mayo 2015, mientras navegaba fuera de control en una zona militar prohibida para la navegación, al oeste de La Habana.
Después de numerosos intentos fallidos de comunicarse con la tripulación se desplegaron tres lanchas patrulleras para interceptar la nave misteriosa.
Cuando los patrulleros lograron llegar a la zona de avistamiento, los equipos se sorprendieron especialmente al ver que el barco era en realidad un viejo barco que se remonta 100 años, con el registro de Cotopaxi, un nombre famoso siempre asociado con la leyenda del Triángulo de las Bermudas. A bordo de la nave no había nadie y el interior parecía como si hubiera sido abandonado durante décadas, lo que sugiere que este puede ser el carguero vagabundo que desapareció en 1925.
Un estudio exhaustivo de la nave llevó al descubrimiento del diario del capitán que en el momento sirvió para Clinchfield Navigation Company, propietaria de SS Cotopaxi.
El libro de registro no proporcionó pistas sobre lo que realmente sucedió a la nave durante los últimos 90 años, Rodolfo Cruz Salvador, cree que el cuaderno de bitácora del capitán es auténtico.
El descubrimiento de las SS Cotopaxi
Este documento contiene información valiosa sobre la vida cotidiana de la tripulación, detalles interesantes grabados hasta la fecha de la desaparición de la nave que fue el 01 de diciembre 1925.
El 29 de noviembre de 1925, el SS Cotopaxi había dejado el puerto de Charleston, Carolina del Sur para ir a La Habana, Cuba. A bordo había una tripulación de 32 marineros a las ordenes del capitán WJ Meyer, responsable de transportar un cargamento de 2.340 toneladas de carbón.
Dos días más tarde, el buque fue dado por perdido y no fue visto más en los últimos 90 años. El vicepresidente del Consejo de Ministros, el general Abelardo Colomé, anunció que las autoridades cubanas realizarán más investigaciones para desentrañar el misterio que rodea la desaparición y reaparición de la nave misteriosa.
“Es muy importante para nosotros entender lo que realmente sucedió” – dijo el general Colomé -. “Este tipo de incidentes en realidad puede ser perjudicial para nuestra economía, entonces debemos asegurarnos de que dichas pérdidas no vuelvan a ocurrir Es hora de resolver el misterio del Triángulo Bermudas, una vez por todas “.
El Triángulo de las Bermudas es un área difícil de definir, que cubre el área entre Miami, Puerto Rico y las Bermudas, donde decenas de barcos y aviones han desaparecido en extrañas circunstancias. La cultura popular ha atribuido las muchas desapariciones a los fenómenos sobrenaturales, e incluso a actividades de naves alienígenas.
A pesar de la popularidad de estas teorías extrañas, la mayoría de los científicos no reconocen la existencia del Triángulo de las Bermudas, y señalan con el dedo a un error humano y a los fenómenos naturales de las desapariciones de barcos.
La reaparición de la misterioso SS Cotopaxi, sin embargo, ha generado un gran interés en la comunidad científica y llevara a algunos expertos a revisar sus posiciones sobre esta cuestión.
viernes, junio 12, 2015
El "Nuevo Humano" luego del 2012
Legadocosmico.com
¿QUÉ SE ESPERA LUEGO DEL 21 DE DICIEMBRE DE 2012?
MÁS ALLÁ DE LO “SIMBÓLICO” DEL ASUNTO, DE INICIAR UNA NUEVA ETAPA, ¿ESTAMOS FORMANDO PARTE DE UN CAMBIO ENERGÉTICO CONCRETO? ¿POR QUÉ SE ESTÁN INCREMENTANDO NUESTRAS PERCEPCIONES? ¿POR QUÉ CADA VEZ MÁS PEREGRINOS DE TODO EL MUNDO SE SIENTEN LLAMADOS A LOS CENTROS ESPIRITUALES O MONTAÑAS SAGRADAS?
Lugares de poder y la activación de la energía planetaria
He sido muy afortunado al haber podido visitar diversos centros arqueológicos y lugares sagrados en el mundo. Siempre me pregunté qué los hacía especiales: ¿El tamaño de sus pirámides? ¿El detalle de un relieve maya en la roca? ¿La historia del lugar? ¿Su emplazamiento en parajes indóciles como la legendaria Machu Picchu? ¿O había, acaso, algo más que no se podía “ver”, pero sí sentir? Sin duda, se trata de una combinación de factores. Pero el menos “visible” de ellos podría esconder la “magia” de los centros de poder.
Sin necesidad de poseer mayores conocimientos arqueológicos, quienes visitan por primera vez un centro maya perciben de entrada su gran espíritu. Y hasta podrían trazar diferencias entre uno u otro yacimiento por lo que éstos emanan. Y no sólo en lugares arqueológicos. Ocurre también en zonas consideradas sagradas por los nativos. Aparentemente, esos lugares no muestran nada fuera de lo común, nada que llame la atención. Pero son especiales. Lo más sorprendente es que estas energías afectan visiblemente al visitante, otorgándole algo más que paz, claridad o algún tipo de éxtasis espiritual. Parece que la clave está en sensibilizarse. ¿O nos hallamos ante un cuadro de sugestión? No creo que aplique para todos los casos.
En la medida en que nos acercamos al 21 de diciembre que marca la profecía maya, se ha incrementado la visita a los yacimientos mayas y otros puntos arqueológicos y sagrados de todo el mundo. Incluso, con viajeros que no tienen ni idea de la profecía. Como si aquellos lugares les “llamaran”. Como si se sintieran “atraídos” por alguna fuerza desconocida.
Reconozco que todo esto podría sonar raro, y quizá hasta ridículo; sin embargo, esa “energía” parece estar activándose en diversos puntos del mundo. Y si es así, ¿con qué propósito? En Asia, en el desierto mongol de Gobi, los lamas aseguran que las energías de Tibet, los Himalayas y el Gobi, están en un período de “sueño”, y que en la actualidad estas fuerzas se encuentran despertando en las Américas. No pocos escritores afirman que esa “energía” inició su viaje hacia occidente a fines de los años 40, un momento que coincidió con la denominada “Era moderna de los ovnis” cuando el piloto civil estadounidense Kenneth Arnold afirmó haber visto nueve objetos no identificados desplazándose en las cercanías de Mount Rainier. Esto ocurría el 24 de junio de 1947. Días más tarde, el 2 de julio, ocurre el controvertido incidente Roswell, en Nuevo México, un expediente que aun sigue abierto y lleno de conjeturas.
En mi libro “Nuestros Lazos Extraterrestres”, escribí lo siguiente en relación al año 1947:
“Hay algunos hechos por demás simbólicos a tener en cuenta. El avistamiento de Arnold ocurrió un 24 de junio, que es la fiesta solar más importante de los incas: el Inti Raymi. De acuerdo a la creencia, es como esperar un nuevo año, un ciclo diferente. 1947, a dos años de haber concluido la Segunda Guerra Mundial, fue sin duda un momento de importantes decisiones: entre ellas se estaba fortaleciendo la recién proclamada Organización de las Naciones Unidas, y se planificada el establecimiento del Estado de Israel a través del voto de 33 naciones a favor. Hay que tener en cuenta que tanto la ONU como Israel se encuentran en medio de numerosas profecías.
Tampoco hay que olvidar de que en 1947, además, se produce el descubrimiento de los famosos Rollos del Mar Muerto, cuyas detonantes revelaciones brindaron grandes luces sobre antiguos enigmas cristianos, incluyendo la persona de Jesús.
El navegante noruego Thor Heyerdalh, se suma a esta lista de hechos significativos de 1947 al poner a prueba, exitosamente, su hipótesis de la navegación en tiempos remotos haciendo un viaje desde Perú hasta la Polinesia, a bordo de su célebre balsa Kon Tiki. En otra región de la Tierra, el Almirante norteamericano Richard Byrd se hallaba involucrado en una expedición diferente: la operación secreta “High-jump” (“Salto Alto”) en la Antártida. Hasta la fecha aun se mantiene el misterio de esta exploración al continente blanco que contó con más de 4,000 hombres apoyados con portaviones y poderosos submarinos.
Por otro lado, ese mismo año, se pone en marcha el denominado “Plan Marshall”, destinado a la reconstrucción de la posguerra. Y Rusia convoca a la Conferencia de Varsovia a los países de su zona de influencia. También comienza la “Guerra Fría” con los EE.UU. y demás potencias occidentales.
Y un acontecimiento clave más: ese año India y Pakistán obtienen su independencia de Inglaterra.
En el campo científico, es importante mencionar que en 1947, por primera vez, un avión rompe la barrera del sonido. Lo logró el avión cohete Bell X-1. Durante ese año, en los laboratorios de la corporación Bell Telephone, se desarrolla el transistor, un micro dispositivo ideado sobre las propiedades semiconductoras del silicio y el germanio. Éste sería un paso más que decisivo para la electrónica, pues se posibilitaba la rápida miniaturización de los equipos, mejorando además su eficiencia. Hay que decir que no pocos investigadores sostienen que Bell Telephone se benefició de la ciencia presuntamente recuperada del ovni estrellado en Roswell para lograr estos avances.”
Y aquí podría añadir un detalle más al asunto: En 1949 se inicia la invasión china a Lhassa, con el pretexto de que “irían a liberar al Tíbet de los invasores extranjeros y reintegrarla a la Tierra Madre”. En aquella época había seis extranjeros en el Tíbet… Sin embargo, Mao Tse Tung envió un ejército de 80,000 soldados en 1950. El resto de la historia ya la conocemos. Para los lamas, este hecho marcaba el final de una época, en donde la “luz” tendría que establecerse en otro lugar del mundo. ¿Las Américas?
El proceso habría empezado a ocurrir entre 1940 y 1950. Y hay que señalar que ese momento coincide con el presunto ingreso de la Tierra a la llamada “Era del Acuario”, que es simbolizada por un “aguador”, con su mensaje intrínseco de purificación y nuevos conocimientos. Ahora estamos de lleno en esa etapa. Y los monjes afirman risueños y sueltos de huesos que “los centros de antiguo de occidente se despertarán y en ellos se preparará a la gente”.
En la actualidad, no resulta raro ver a lamas recorrer México, Perú, Bolivia, Chile o Argentina, y precisamente en zonas que son consideradas sagradas. Ellos están convencidos de que el despertar del hombre empezará en estas latitudes. ¿Hay alguna conexión con la profecía de 2012? Desde luego que sí. Los lamas, además de que conocen la fecha —y los posibles acontecimientos climáticos extremos que podría vivir el planeta— también sostienen que si el hombre cambia, afectaría positivamente el tránsito de la humanidad, sin que éste sea traumático o penoso. En otras palabras, depende en gran medida de nosotros. Pero, ¿cómo lidiar con la energía de un agujero negro supermasivo que parece estar afectando a todo nuestro Sistema Solar? ¿Qué podemos hacer ante los cambios del Sol? Hunab Ku (el centro galáctico) no es un “destructor” de la humanidad. Es tan sólo un espejo. Un gigantesco cristal que refleja exactamente lo que somos. Por esta razón la profecía de 2012 es una advertencia, una oportunidad, y no una sentencia del “fin del mundo”. Es el fin de una etapa y el inicio de otra. Parte de ese tránsito que se inicia después de 2012 es la “activación” de las energías o Kundalini de la Tierra.
Lo explicaré en un pincelazo.
Se dice que de todos los centros de poder que se están activando en las Américas, el sur de Perú, el norte de Chile, y el nor-oeste de Bolivia, involucran una zona “ventana” que concentra la mayor parte de la “energía”. Probablemente, esta afirmación tiene alguna correspondencia con el electrochorro ecuatorial. Cuando se estabiliza el ecuador magnético, según se piensa alrededor del año 1940 —nuevamente el espacio de tiempo en que se produce el “traslado” de energías de oriente, según los lamas— se forma un eje de conductividad máxima en la ionosfera, que se conoce como “electrochorro”. En diferentes trabajos científicos y mediciones se ha demostrado que esta banda eléctrica es más intensa en el Perú y Bolivia que en Nigeria y la India.
En el año 2004, mi gran amigo e importante testigo de contacto, Luis Fernando Mostajo Maertens de Bolivia, compartió conmigo una extraordinaria fotografía que habría tomado la NASA gracias a la tecnología de detección térmica e infrarroja. La imagen fue sacada en el área del lago menor, en el Titicaca, y muestra un importante campo magnético que tiene la forma de la “Chakana”, el sagrado símbolo aymara e inca que se asocia a la constelación de la Cruz del Sur. ¿Una evidencia de la activación de los lugares sagrados de occidente? ¿No es una casualidad que más de un chamán maya señale el lago Titicaca como el lugar desde donde se proyectarán las nuevas fuerzas del planeta? ¿Y qué decir de la Chakana o Cruz Cuadrada como figura que delimita la extensión de esta anomalía magnética?
Cerca del Titicaca, en el lado peruano, existe un lugar que resalta en el misterioso escenario andino: La Puerta de Hayumarca. Para los habitantes de Juli y Chucuito —pueblos puneños próximos al sitio de poder— aquel umbral de roca es una “entrada” a otra realidad. Y actualmente ellos sostienen haber visto incrementarse los extraños fenómenos que suelen darse en el enclave. He tenido la oportunidad de visitar aquella “puerta ciega” en diversos viajes. He dormido con mi tienda de campaña allí. Y puedo asegurar que los lugareños no exageran.
De acuerdo a nuestras últimas experiencias e investigaciones, la concentración específica de ese torrente de energía se halla en el volcán Sajama, la montaña más alta de los Andes bolivianos.
Es inevitable preguntarse: ¿Qué fuerzas pueden “elegir”, casi de manera inteligente, o dirigida, el lugar donde se desarrollará este proceso? ¿Cuál es su real propósito, y qué relación podría tener con los tiempos que vienen después de 2012?
El objetivo, pienso, seríamos nosotros, los seres humanos. Se trataría de un “plan” orquestado por fuerzas superiores para el salto evolutivo de la humanidad. Aquellos lugares de poder, entonces, serían sólo “centros de preparación” para la etapa que se aguarda después del 2012.
Nosotros siempre fuimos el objetivo final de la profecía.
El Despertar Magnético de la Serpiente Emplumada
Los centros sagrados son importantes, y desde luego los extraños fenómenos que parecen estar desatándose en torno a ellos. No obstante, el protagonista de este encuentro entre lo sagrado y el mensaje de la profecía de 2012 es el ser humano. No son, pues, las pirámides de Tikal, Copán, Palenque, Uxmal, o Chichén Itzá las que pondrán las cosas en su sitio, o las que nos salvarán del “fin del mundo. Lo que se espera realmente es que el ser humano rompa sus ataduras y limitaciones para mutar hacia un estadio superior de consciencia.
Todo lo que vimos en otros artículos publicados en este sitio web sobre el centro galáctico, el Sol y los cambios climáticos, forman parte de un entramado que no sólo involucra a nuestro planeta, sino a todas sus criaturas. Si es así —y he aquí el punto—, ¿cómo demostrarlo? ¿Qué hecho conecta esas radiaciones con nosotros? Sostener que las energías cósmicas de Hunab Ku y su accionar en el Sol podrían ejercer algún tipo de influencia espiritual en los seres humanos suena a demasiado. Y que los centros sagrados del mundo son los lugares idóneos para canalizar esas energías resultaría tan ajeno y absurdo que más de un lector esbozaría una sonrisa burlona. Y no les culpo. Sin embargo, ¿qué pensaríamos si ello fuera exactamente así?
Es evidente de que el campo magnético de la Tierra está siendo alterado por el comportamiento del Sol. Y los científicos sospechan que nuestra estrella muestra esas “anomalías” como respuesta de una intensa radiación proveniente del centro de la galaxia. Todo este proceso cósmico se encuentra detrás de los recientes cambios climáticos. Pero no es todo. Los seres humanos, conscientes o no, interactuamos con campos magnéticos. Y una alteración en ellos podría tener consecuencias directas también en nosotros y no sólo en el clima. Sin ir muy lejos, más allá de la conexión humana con la magnetosfera terrestre y otras fuerzas del planeta, el hombre en sí dispone de un campo magnético.
Todo ser humano posee un campo unificado de energía que está “alineado” con la magnetosfera terrestre. El campo magnético de todo ser vivo, dicen los estudiosos, es una pauta holográfica de energía, una suerte de “guía de ondas espacial” que colabora en la organización y equilibrio de los sistemas moleculares y celulares del organismo. Se sabe que cuando se distorsionan estas ondas, se produce una desorganización en el cuerpo físico, situación que podría llevar a una enfermedad. Muchos médicos, especialmente de la ex Unión Soviética, están trabajando con el campo magnético humano y la dinámica molecular para enfrentar desde el origen el desarrollo de enfermedades. Esto, obviamente, no es nada nuevo, pues hay antecedentes de terapias médicas con magnetismo desde el año 6,000 antes de Cristo. También es de conocimiento que tanto para Paracelso como para el médico alemán Franz Anton Mesmer el magnetismo era la piedra cimiento del modelo medicinal. A pesar de que estas terapias fueron dejadas de lado por la medicina tradicional, en los años 70 se empezó a retomar los trabajos gracias a las investigaciones de Lechner y Ascherl, quienes se adentraron en la medicina moderna y la combinaron con ideas tradicionales sobre la energía magnética. Así, descubrieron la utilidad médica del electro-biomagnetismo, que puede erradicar enfermedades debido a que muchos virus y bacterias no sobreviven dentro de determinadas frecuencias magnéticas.
Los científicos han estimado que el campo magnético natural de la Tierra es un dipolo con una intensidad de 0,5 Gauss o 50 micro Tesla (µT). Aunque no lo podamos percibir con nuestros sentidos, influye en todas las formas de vida. Se sabe, por ejemplo, que muchos insectos y animales dependen del campo magnético para su orientación. No hay que olvidar que en 1998, la Universidad de Frankfurt pudo demostrar ante la comunidad científica que las palomas se orientan mediante el magnetismo terrestre. Estas aves deben su excelente sentido de orientación a unos cristales de características magnéticas que tienen en su pico. Ese tipo de cristales también se encuentran en el cerebro humano. Richard Blakemore, microbiólogo de la Universidad de Durham, fue más lejos al demostrar la interacción entre el campo magnético terrestre y microorganismos. Los precisos análisis de microscopía electrónica demostraron que en el interior de las células estudiadas había cristales de magnetita, un mineral fuertemente magnético, muy común en la superficie terrestre. Y en diversas bacterias se ha puesto de manifiesto que los cristales de magnetita forman una cadena lineal que actúa como la aguja de una brújula. Realmente maravilloso. Pero no debería sorprendernos. El Premio Nobel de física, el polaco Klaus Von Klitzing, ya se había referido a la energía magnética como la “biológicamente más efectiva en los seres humanos”. Y una prueba científica de ello estuvo a manos de la Universidad de Giessen. En el revolucionario experimento, los científicos pudieron demostrar, lejos de toda duda, que campos magnéticos de baja energía (rango de Picotesla) influyen sobre el bienestar de los humanos. Tal vez los centros de poder de todo el mundo —y que están en un proceso de “activación”— irradian algún tipo de campo magnético como responsable de los cambios que experimentan los visitantes. Conozco incluso más de un caso extraordinario de sanación en aquellos lugares. Probablemente no fue “Pacal Votán” ni un mensajero de otra dimensión quien obró el milagro, sino el campo de energía del propio lugar o yacimiento arqueológico que podría haber sido emplazado sobre poderosas líneas de fuerza del planeta o, también, si se trata de un templo o pirámide importante, habría que revisar con qué materiales se construyó, pues éstos muchas veces tienen elementos conductores como el silicio, “camuflados” dentro de la roca. La Cámara del Rey en la Gran Pirámide es un digno caso. No pocos escritores piensan que ese sarcófago cumplía una función diferente al haber sido colocado en un salón de piedra energéticamente acondicionado. Pero ahora es todo el planeta el que está siendo “acondicionado”.
Desde tiempos antiguos se sostiene que el ser humano tiene un campo de energía que lo envuelve. Esta supuesta cúpula de luz fue denominada “Aura”, y estaría “construida” por energías electro-magnéticas. Diversos objetos religiosos parecen aludir a ese campo de luz al representar a sus deidades o santos con una “aureola” cerca o sobre la cabeza. La discusión sobre si existía o no el aura, y por qué sólo la podían “ver” algunos clarividentes, quedó zanjada en 1939 cuando Semyon Davidovich Kirlian y Valentina Kirlian idearon un aparato en el laboratorio del Hospital de Alma-Ata (ex Unión Soviética) capaz de retratar ese campo de energía. Se le conoce mundialmente como “Cámara Kirlian”. Sin embargo, luego aparecieron detractores afirmando que el aura no existe, y que el aparato del matrimonio Kirlian sólo retrataba un fenómeno físico llamado “efecto corona”, que sería producido por la aparición de conductividad de un gas (aire) en la proximidad de un conductor sometido a alta tensión. Sin embargo, otros métodos ajenos a la Cámara Kirlian demuestran que el cuerpo humano sí emite esa energía. Y no se trata, tampoco, de reacciones bioquímicas en el cuerpo humano que involucran radicales libres. La radiación que emitimos es una combinación de electricidad y magnetismo que todavía sigue siendo estudiada por prestigiosos científicos y varias universidades. ¿Será a través del “aura” como nos conectamos con el campo magnético terrestre?
En la medida que fui estudiando la profecía maya del 2012, una variedad de temas, que no parecían guardar relación entre sí, se unieron, al margen de que algunos estén más cerca de lo científico y otros más próximos a lo esotérico. Honestamente, no hallé contradicciones, sino un complemento inquietante que me ayudó a entender, desde una perspectiva más amplia, el posible significado de la profecía. Los mayas, no lo olvidemos, eran “sacerdotes-científicos”, ambas cosas, no como nosotros que separamos todo y terminamos armando batallas intelectuales para defender nuestras posturas. En otras palabras, encontré una mezcla armónica entre ciencia y espiritualidad en el posible mensaje de la “profecía”. Por ello llegué a la conclusión de que el objetivo somos nosotros.
Si el campo magnético de la Tierra está siendo alterado, con la consecuente ola de cambios climáticos, ¿qué sucederá con nosotros si nuestro “campo magnético personal” es afectado? ¿Tendremos huracanes, sismos y tormentas a escala personal? La respuesta: Depende de cómo nos encontremos. Depende de nuestro estado de consciencia. Y en esto insisten una y otra vez los lamas y los chamanes. Debemos aprender a “ver”.
Para muchos de estos místicos, los años 2010, 2011 y 2012 (como también lo creía el famoso sensitivo argentino Benjamín Solari Parravicini) serían claves en nuestra preparación personal y planetaria. Fue el tiempo para dejar lo viejo, sanar, comprender, y encaminarnos hacia lo nuevo que inicia después de 2012.
Sin duda, la meditación, la conexión con lugares sagrados, o la percepción de energías sutiles a través de prácticas y ejercicios, es una forma de adentrarse en el mundo sutil y su relación con nuestra propia fuente de poder. Ya mencioné que en oriente se creía que la base de nuestro campo de energía personal se encuentra en la columna vertebral, la “antena” de luz natural del ser humano. Esa antigua enseñanza esotérica relaciona a la columna con el sistema de siete chakras, que también cité anteriormente. Al proceso de “activar” ese sistema de centros de poder en el cuerpo humano a través del eje de la columna se le llama el despertar de la Kundalini o de la “Serpiente”. Y hacia ello vamos: El retorno simbólico de nuestra propia serpiente emplumada. Si estamos en sintonía, la energía de Hunab Ku y su accionar en Kinich Ahau (nuestro Sol) será una ayuda para disparar nuestra ascensión a otro nivel de frecuencia. Para que esto empiece a suceder, debemos situarnos en esa “gran autopista” de fuerza extraplanetaria que ha sido programada para este especial momento de la historia humana. Sé que esto suena fuerte. Y que tendré que explicar un poco más por qué creo que el ser humano podría dar un salto en su evolución ante el estímulo desconocido de una influencia cósmica.
La activación del código de los dioses
Más de un astronauta, al hallarse en el espacio, ha experimentado una “expansión de consciencia” que no ha sabido explicar. No se tratarían de efectos psicológicos o el aislamiento en las cabinas de mando; al parecer, en el cosmos se integra las fuerzas sutiles con mayor intensidad. Edgar Mitchell, capitán del Apolo 14 —hoy a la cabeza de un instituto de investigación sobre la consciencia en San Francisco— fue testigo y protagonista de este fenómeno. La Nasa le dio el portazo y el ex marine y científico decidió emprender sus investigaciones en solitario para, más tarde, asociarse con otros estudiosos que consideran seriamente los factores cósmicos como posibles “aceleradores” de la mente humana. El Gobierno de los EE.UU., pese a su supuesta indiferencia, ha llevado a cabo, en secreto, un estudio profundo del magnetismo y su accionar en los seres humanos. Estos proyectos se desarrollaron clandestinamente en la guerra fría, y supuestamente fueron aplicados en el espionaje y en la manipulación a distancia. El tristemente recordado MK Ultra es uno de los casos más conocidos.
El magnetismo, los rayos gamma y el bombardeo de microondas se experimentaron en seres humanos desde entonces como “arma secreta” de organismos militares. No pocos investigadores señalan al controvertido proyecto Haarp —un conjunto de 180 antenas que se hallan en Gakona, Alaska— como parte de este entramado. Haarp, presuntamente, podría afectar con sus poderosas ondas de radio de alta frecuencia a grandes poblaciones a distancia, además de inducir alteraciones en el clima al ser, a decir de algunos, un gran “calentador ionosférico”. Como fuese, lo inquietante es saber cómo estas ondas pueden influir en nuestro comportamiento o afectar el mecanismo de la inteligencia humana.
Además del caso del aura, que sería un cuerpo electromagnético que actúa como “sistema inmune energético” de los seres vivos, el cerebro humano dispone de su propio campo magnético.
El doctor Johnjoe McFadenn, de la revista Journal of Consciusness, llegó a la conclusión de que el campo magnético cerebral sería el asiento de la consciencia humana. De acuerdo a McFadenn —y otros científicos— ese campo sutil se genera por la superposición de fuerzas producidas por la actividad sincrónica de las neuronas responsables de la percepción y la vigilia. Según esta teoría, las redes neuronales, que se comunican sinápticamente creando un espacio consciente de trabajo, están unidas entre sí a través de la dinámica de los campos electromagnéticos.
A fines del año 2008 llegó a mis manos un artículo del doctor Timothy Roberts que podría dar mayores luces sobre este asunto. Roberts descubrió que la demora en el lenguaje que se suele observar en niños autistas está conectada con los campos magnéticos del cerebro. Roberts empleó una técnica denominada magnetoencefalografía (MEG), técnica que detecta campos magnéticos del cerebro al igual que un electro-encefalograma (EEG) registra campos eléctricos.
Roberts presentó sus resultados en la reunión anual de la Sociedad Norteamericana de Radiología, celebrada en Chicago, y en ella disparó a boca de jarro: “Las señales eléctricas del cerebro generan pequeños campos magnéticos que cambian con cada sensación y en función de la comunicación entre diferentes zonas cerebrales”.
Estos estudios ponen en relieve la importancia de los campos magnéticos y su posible relación con el cerebro y la consciencia humana. ¿Y si una radiación se “infiltra” en nuestra “magnetosfera personal”? ¿Podría afectar nuestra consciencia, la percepción de la realidad o nuestro comportamiento? Y eso no es todo. Los campos magnéticos y otras radiaciones pueden inducir cambios en nuestro mismísimo ADN.
Hoy se sabe que las ondas que emiten los teléfonos celulares, los hornos a microondas, y otros artefactos, ejercen algún tipo de influencia en nuestro ADN, aunque los científicos aseguran que no es para preocuparse… ¿Y los rayos gamma del centro galáctico? Cuando se somete a un organismo a radiaciones gamma se puede crear un agente mutágeno —no que nos vayamos a convertir en un superhéroe, desde luego—; pero se afirma, al menos teóricamente, que se podría “abrir” el código genético y despertar en él patrones dormidos. Se piensa que esto no afectaría al individuo expuesto a esa radiación, sino a su descendencia, que heredaría el cambio genético. Esta hipótesis ofrece pistas sobre el “plan cósmico” de Hunab Ku en los seres humanos: Quienes vivan los años de la conexión después de 2012, serían sólo los “incubadores” de un cambio extraordinario en la evolución. Las generaciones futuras serían los verdaderos protagonistas…
E insisto, no deja de ser una alucinante teoría.
Más aún cuando los efectos de las radiaciones en el código genético son de los más variados. Más allá del fenómeno que se está dando en el agujero negro de la Vía Láctea, los rayos gamma se emplean en la Tierra dentro de la industria, la medicina e incluso en la fisión nuclear. La radiación tiene que ser intensa y sostenida para que se puedan generar verdaderos “cambios” en un organismo. Sin embargo, ¿la pulsación de radiaciones gamma de Hunab Ku podría aumentar? ¿Qué consecuencias podríamos experimentar?
El ADN (ácido desoxirribonucleico) es una macromolécula que forma parte de todas las células. Su rol fundamental en reunir la información genética usada en el desarrollo y el funcionamiento de los organismos vivos es comparable a un gigantesco disco duro de computación, que no sólo contiene “archivos”, sino software o programas que tienen vida propia. Nuestro ADN posee una doble hélice, que se mantiene estable por la formación de puentes de hidrógeno entre las bases asociadas a cada una de las dos hebras. Su doble espiral es como una escalera de caracol, con dos varillas laterales que van girando sobre sí mismas y que están unidas por numerosos peldaños colocados entre ellas. Pero aún no conocemos todos sus secretos.
Nuestro código genético es un entramado tan maravilloso que el biólogo molecular Francis Harry Crick —Premio Nobel por el co-descubrimiento de la estructura helicoidal— aseguró que nuestro mapa de vida era “obra” de una avanzada civilización de origen extraterrestre. Años más tarde, su compañero, James Watson, llevaría a cabo el Proyecto Genoma Humano, un ambicioso estudio de los casi 30,000 genes del genoma para identificar la amplia secuencia de pares de bases químicas que componen el ADN.
En el estudio pudieron corroborar, entre otras cosas, que el código genético regula el envejecimiento, como si tuviéramos un reloj biológico que controla el mecanismo de la vida y la muerte dentro de una célula. Teóricamente, alterando el ADN, se podría extender considerablemente la esperanza de vida de un hombre. De hecho, algunos científicos creen que todos los aspectos del envejecimiento acabarán siendo vinculados a un solo gen, denominado “el Gen de Matusalén”—el personaje bíblico que vivió 969 años—. Aunque los cálculos son más conservadores respecto al viejo Matusalén, podríamos tener una esperanza de vida de al menos 120 años. Y “retocando” otros aspectos del ADN, si tuviésemos la tecnología adecuada para hacerlo, podríamos generar otros cambios impensados. Esos cambios no necesariamente se podrían realizar a través de nanotecnología, sino gracias a radiaciones de rayos gamma, infrarrojos, u otro tipo de energía que afecte el ADN selectivamente. Desde luego, aunque nos hallamos ante una gran conjetura, no deja de ser una posibilidad que nuestra ciencia conoce, y que civilizaciones extraterrestres manejan desde hace mucho…
La evolución del ser humano sigue siendo uno de los grandes enigmas. Desde tiempos de Darwin, la discusión se ha sostenido para tratar de hallar la clave de cómo nos hicimos “inteligentes” y nos transformamos en lo que somos actualmente. Supuestamente, de los chimpancés sólo nos separa un 2% en lo que al código de ADN se refiere. Pero, por otro lado, el homo sapiens dispone de 46 cromosomas frente a los 48 de los chimpancés y gorilas. ¿Todo esto es producto de una “selección natural”? ¿Será posible que algún “agente externo” haya generado grandes mutaciones genéticas en las especies más allá de las explicaciones oficiales? Hay dos teorías heterodoxas que circulan sobre este tema. La primera habla de radiaciones cósmicas que, debido a un efecto aún desconocido por nuestra ciencia, puede “mutar” el ADN. La otra teoría habla de una intervención de los “dioses”, tal como parece sugerir más de una leyenda. La “creación” del ser humano y la intervención de entidades divinas no es algo ajeno ni a la Biblia ni al Popol Vuh de los mayas —entre otros tantos relatos del mundo—, como si en aquellos mitos de la creación se escondiese un evento real que se ha perdido en el tiempo.
Si tomamos en serio estas dos hipótesis, la primera podría señalar a Hunab Ku como agente de un cambio genético que impulsa a las especies a dar un “salto evolutivo”. La radiación del centro de la galaxia “despertaría” algunos genes en el ADN que, al activarse, se heredarían, generando con el tiempo un cambio importante en los seres humanos.
Si tomamos en serio la segunda alternativa, estaríamos hablando no de “deidades”, sino de seres extraterrestres que en el pasado estuvieron en el planeta e hicieron intervenciones genéticas para “acelerar” la evolución del hombre. En esto creía el Premio Nobel Francis Crick. Tal vez, aquellas presuntas civilizaciones de otros mundos dejaron en nuestro código genético algún patrón o “gen” que pudiese despertarse cuando llegara el momento.
El momento podría ser el ciclo de radiación del centro galáctico. Y el objetivo: Llevar a la raza humana a dar otro gran salto evolutivo. ¿Es esto posible?
Como fuese, de alto estoy convencido desde hace mucho: El contador no es hacia el 21 de diciembre de 2012. No hay una “cuenta regresiva.”, sino un “reloj cósmico” que se activa después de esa coordenada, marcando un tiempo en donde empezaremos a recordar quiénes realmente somos…
¿QUÉ SE ESPERA LUEGO DEL 21 DE DICIEMBRE DE 2012?
MÁS ALLÁ DE LO “SIMBÓLICO” DEL ASUNTO, DE INICIAR UNA NUEVA ETAPA, ¿ESTAMOS FORMANDO PARTE DE UN CAMBIO ENERGÉTICO CONCRETO? ¿POR QUÉ SE ESTÁN INCREMENTANDO NUESTRAS PERCEPCIONES? ¿POR QUÉ CADA VEZ MÁS PEREGRINOS DE TODO EL MUNDO SE SIENTEN LLAMADOS A LOS CENTROS ESPIRITUALES O MONTAÑAS SAGRADAS?
Lugares de poder y la activación de la energía planetaria
He sido muy afortunado al haber podido visitar diversos centros arqueológicos y lugares sagrados en el mundo. Siempre me pregunté qué los hacía especiales: ¿El tamaño de sus pirámides? ¿El detalle de un relieve maya en la roca? ¿La historia del lugar? ¿Su emplazamiento en parajes indóciles como la legendaria Machu Picchu? ¿O había, acaso, algo más que no se podía “ver”, pero sí sentir? Sin duda, se trata de una combinación de factores. Pero el menos “visible” de ellos podría esconder la “magia” de los centros de poder.
Sin necesidad de poseer mayores conocimientos arqueológicos, quienes visitan por primera vez un centro maya perciben de entrada su gran espíritu. Y hasta podrían trazar diferencias entre uno u otro yacimiento por lo que éstos emanan. Y no sólo en lugares arqueológicos. Ocurre también en zonas consideradas sagradas por los nativos. Aparentemente, esos lugares no muestran nada fuera de lo común, nada que llame la atención. Pero son especiales. Lo más sorprendente es que estas energías afectan visiblemente al visitante, otorgándole algo más que paz, claridad o algún tipo de éxtasis espiritual. Parece que la clave está en sensibilizarse. ¿O nos hallamos ante un cuadro de sugestión? No creo que aplique para todos los casos.
En la medida en que nos acercamos al 21 de diciembre que marca la profecía maya, se ha incrementado la visita a los yacimientos mayas y otros puntos arqueológicos y sagrados de todo el mundo. Incluso, con viajeros que no tienen ni idea de la profecía. Como si aquellos lugares les “llamaran”. Como si se sintieran “atraídos” por alguna fuerza desconocida.
Reconozco que todo esto podría sonar raro, y quizá hasta ridículo; sin embargo, esa “energía” parece estar activándose en diversos puntos del mundo. Y si es así, ¿con qué propósito? En Asia, en el desierto mongol de Gobi, los lamas aseguran que las energías de Tibet, los Himalayas y el Gobi, están en un período de “sueño”, y que en la actualidad estas fuerzas se encuentran despertando en las Américas. No pocos escritores afirman que esa “energía” inició su viaje hacia occidente a fines de los años 40, un momento que coincidió con la denominada “Era moderna de los ovnis” cuando el piloto civil estadounidense Kenneth Arnold afirmó haber visto nueve objetos no identificados desplazándose en las cercanías de Mount Rainier. Esto ocurría el 24 de junio de 1947. Días más tarde, el 2 de julio, ocurre el controvertido incidente Roswell, en Nuevo México, un expediente que aun sigue abierto y lleno de conjeturas.
En mi libro “Nuestros Lazos Extraterrestres”, escribí lo siguiente en relación al año 1947:
“Hay algunos hechos por demás simbólicos a tener en cuenta. El avistamiento de Arnold ocurrió un 24 de junio, que es la fiesta solar más importante de los incas: el Inti Raymi. De acuerdo a la creencia, es como esperar un nuevo año, un ciclo diferente. 1947, a dos años de haber concluido la Segunda Guerra Mundial, fue sin duda un momento de importantes decisiones: entre ellas se estaba fortaleciendo la recién proclamada Organización de las Naciones Unidas, y se planificada el establecimiento del Estado de Israel a través del voto de 33 naciones a favor. Hay que tener en cuenta que tanto la ONU como Israel se encuentran en medio de numerosas profecías.
Tampoco hay que olvidar de que en 1947, además, se produce el descubrimiento de los famosos Rollos del Mar Muerto, cuyas detonantes revelaciones brindaron grandes luces sobre antiguos enigmas cristianos, incluyendo la persona de Jesús.
El navegante noruego Thor Heyerdalh, se suma a esta lista de hechos significativos de 1947 al poner a prueba, exitosamente, su hipótesis de la navegación en tiempos remotos haciendo un viaje desde Perú hasta la Polinesia, a bordo de su célebre balsa Kon Tiki. En otra región de la Tierra, el Almirante norteamericano Richard Byrd se hallaba involucrado en una expedición diferente: la operación secreta “High-jump” (“Salto Alto”) en la Antártida. Hasta la fecha aun se mantiene el misterio de esta exploración al continente blanco que contó con más de 4,000 hombres apoyados con portaviones y poderosos submarinos.
Por otro lado, ese mismo año, se pone en marcha el denominado “Plan Marshall”, destinado a la reconstrucción de la posguerra. Y Rusia convoca a la Conferencia de Varsovia a los países de su zona de influencia. También comienza la “Guerra Fría” con los EE.UU. y demás potencias occidentales.
Y un acontecimiento clave más: ese año India y Pakistán obtienen su independencia de Inglaterra.
En el campo científico, es importante mencionar que en 1947, por primera vez, un avión rompe la barrera del sonido. Lo logró el avión cohete Bell X-1. Durante ese año, en los laboratorios de la corporación Bell Telephone, se desarrolla el transistor, un micro dispositivo ideado sobre las propiedades semiconductoras del silicio y el germanio. Éste sería un paso más que decisivo para la electrónica, pues se posibilitaba la rápida miniaturización de los equipos, mejorando además su eficiencia. Hay que decir que no pocos investigadores sostienen que Bell Telephone se benefició de la ciencia presuntamente recuperada del ovni estrellado en Roswell para lograr estos avances.”
Y aquí podría añadir un detalle más al asunto: En 1949 se inicia la invasión china a Lhassa, con el pretexto de que “irían a liberar al Tíbet de los invasores extranjeros y reintegrarla a la Tierra Madre”. En aquella época había seis extranjeros en el Tíbet… Sin embargo, Mao Tse Tung envió un ejército de 80,000 soldados en 1950. El resto de la historia ya la conocemos. Para los lamas, este hecho marcaba el final de una época, en donde la “luz” tendría que establecerse en otro lugar del mundo. ¿Las Américas?
El proceso habría empezado a ocurrir entre 1940 y 1950. Y hay que señalar que ese momento coincide con el presunto ingreso de la Tierra a la llamada “Era del Acuario”, que es simbolizada por un “aguador”, con su mensaje intrínseco de purificación y nuevos conocimientos. Ahora estamos de lleno en esa etapa. Y los monjes afirman risueños y sueltos de huesos que “los centros de antiguo de occidente se despertarán y en ellos se preparará a la gente”.
En la actualidad, no resulta raro ver a lamas recorrer México, Perú, Bolivia, Chile o Argentina, y precisamente en zonas que son consideradas sagradas. Ellos están convencidos de que el despertar del hombre empezará en estas latitudes. ¿Hay alguna conexión con la profecía de 2012? Desde luego que sí. Los lamas, además de que conocen la fecha —y los posibles acontecimientos climáticos extremos que podría vivir el planeta— también sostienen que si el hombre cambia, afectaría positivamente el tránsito de la humanidad, sin que éste sea traumático o penoso. En otras palabras, depende en gran medida de nosotros. Pero, ¿cómo lidiar con la energía de un agujero negro supermasivo que parece estar afectando a todo nuestro Sistema Solar? ¿Qué podemos hacer ante los cambios del Sol? Hunab Ku (el centro galáctico) no es un “destructor” de la humanidad. Es tan sólo un espejo. Un gigantesco cristal que refleja exactamente lo que somos. Por esta razón la profecía de 2012 es una advertencia, una oportunidad, y no una sentencia del “fin del mundo”. Es el fin de una etapa y el inicio de otra. Parte de ese tránsito que se inicia después de 2012 es la “activación” de las energías o Kundalini de la Tierra.
Lo explicaré en un pincelazo.
Se dice que de todos los centros de poder que se están activando en las Américas, el sur de Perú, el norte de Chile, y el nor-oeste de Bolivia, involucran una zona “ventana” que concentra la mayor parte de la “energía”. Probablemente, esta afirmación tiene alguna correspondencia con el electrochorro ecuatorial. Cuando se estabiliza el ecuador magnético, según se piensa alrededor del año 1940 —nuevamente el espacio de tiempo en que se produce el “traslado” de energías de oriente, según los lamas— se forma un eje de conductividad máxima en la ionosfera, que se conoce como “electrochorro”. En diferentes trabajos científicos y mediciones se ha demostrado que esta banda eléctrica es más intensa en el Perú y Bolivia que en Nigeria y la India.
En el año 2004, mi gran amigo e importante testigo de contacto, Luis Fernando Mostajo Maertens de Bolivia, compartió conmigo una extraordinaria fotografía que habría tomado la NASA gracias a la tecnología de detección térmica e infrarroja. La imagen fue sacada en el área del lago menor, en el Titicaca, y muestra un importante campo magnético que tiene la forma de la “Chakana”, el sagrado símbolo aymara e inca que se asocia a la constelación de la Cruz del Sur. ¿Una evidencia de la activación de los lugares sagrados de occidente? ¿No es una casualidad que más de un chamán maya señale el lago Titicaca como el lugar desde donde se proyectarán las nuevas fuerzas del planeta? ¿Y qué decir de la Chakana o Cruz Cuadrada como figura que delimita la extensión de esta anomalía magnética?
Cerca del Titicaca, en el lado peruano, existe un lugar que resalta en el misterioso escenario andino: La Puerta de Hayumarca. Para los habitantes de Juli y Chucuito —pueblos puneños próximos al sitio de poder— aquel umbral de roca es una “entrada” a otra realidad. Y actualmente ellos sostienen haber visto incrementarse los extraños fenómenos que suelen darse en el enclave. He tenido la oportunidad de visitar aquella “puerta ciega” en diversos viajes. He dormido con mi tienda de campaña allí. Y puedo asegurar que los lugareños no exageran.
De acuerdo a nuestras últimas experiencias e investigaciones, la concentración específica de ese torrente de energía se halla en el volcán Sajama, la montaña más alta de los Andes bolivianos.
Es inevitable preguntarse: ¿Qué fuerzas pueden “elegir”, casi de manera inteligente, o dirigida, el lugar donde se desarrollará este proceso? ¿Cuál es su real propósito, y qué relación podría tener con los tiempos que vienen después de 2012?
El objetivo, pienso, seríamos nosotros, los seres humanos. Se trataría de un “plan” orquestado por fuerzas superiores para el salto evolutivo de la humanidad. Aquellos lugares de poder, entonces, serían sólo “centros de preparación” para la etapa que se aguarda después del 2012.
Nosotros siempre fuimos el objetivo final de la profecía.
El Despertar Magnético de la Serpiente Emplumada
Los centros sagrados son importantes, y desde luego los extraños fenómenos que parecen estar desatándose en torno a ellos. No obstante, el protagonista de este encuentro entre lo sagrado y el mensaje de la profecía de 2012 es el ser humano. No son, pues, las pirámides de Tikal, Copán, Palenque, Uxmal, o Chichén Itzá las que pondrán las cosas en su sitio, o las que nos salvarán del “fin del mundo. Lo que se espera realmente es que el ser humano rompa sus ataduras y limitaciones para mutar hacia un estadio superior de consciencia.
Todo lo que vimos en otros artículos publicados en este sitio web sobre el centro galáctico, el Sol y los cambios climáticos, forman parte de un entramado que no sólo involucra a nuestro planeta, sino a todas sus criaturas. Si es así —y he aquí el punto—, ¿cómo demostrarlo? ¿Qué hecho conecta esas radiaciones con nosotros? Sostener que las energías cósmicas de Hunab Ku y su accionar en el Sol podrían ejercer algún tipo de influencia espiritual en los seres humanos suena a demasiado. Y que los centros sagrados del mundo son los lugares idóneos para canalizar esas energías resultaría tan ajeno y absurdo que más de un lector esbozaría una sonrisa burlona. Y no les culpo. Sin embargo, ¿qué pensaríamos si ello fuera exactamente así?
Es evidente de que el campo magnético de la Tierra está siendo alterado por el comportamiento del Sol. Y los científicos sospechan que nuestra estrella muestra esas “anomalías” como respuesta de una intensa radiación proveniente del centro de la galaxia. Todo este proceso cósmico se encuentra detrás de los recientes cambios climáticos. Pero no es todo. Los seres humanos, conscientes o no, interactuamos con campos magnéticos. Y una alteración en ellos podría tener consecuencias directas también en nosotros y no sólo en el clima. Sin ir muy lejos, más allá de la conexión humana con la magnetosfera terrestre y otras fuerzas del planeta, el hombre en sí dispone de un campo magnético.
Todo ser humano posee un campo unificado de energía que está “alineado” con la magnetosfera terrestre. El campo magnético de todo ser vivo, dicen los estudiosos, es una pauta holográfica de energía, una suerte de “guía de ondas espacial” que colabora en la organización y equilibrio de los sistemas moleculares y celulares del organismo. Se sabe que cuando se distorsionan estas ondas, se produce una desorganización en el cuerpo físico, situación que podría llevar a una enfermedad. Muchos médicos, especialmente de la ex Unión Soviética, están trabajando con el campo magnético humano y la dinámica molecular para enfrentar desde el origen el desarrollo de enfermedades. Esto, obviamente, no es nada nuevo, pues hay antecedentes de terapias médicas con magnetismo desde el año 6,000 antes de Cristo. También es de conocimiento que tanto para Paracelso como para el médico alemán Franz Anton Mesmer el magnetismo era la piedra cimiento del modelo medicinal. A pesar de que estas terapias fueron dejadas de lado por la medicina tradicional, en los años 70 se empezó a retomar los trabajos gracias a las investigaciones de Lechner y Ascherl, quienes se adentraron en la medicina moderna y la combinaron con ideas tradicionales sobre la energía magnética. Así, descubrieron la utilidad médica del electro-biomagnetismo, que puede erradicar enfermedades debido a que muchos virus y bacterias no sobreviven dentro de determinadas frecuencias magnéticas.
Los científicos han estimado que el campo magnético natural de la Tierra es un dipolo con una intensidad de 0,5 Gauss o 50 micro Tesla (µT). Aunque no lo podamos percibir con nuestros sentidos, influye en todas las formas de vida. Se sabe, por ejemplo, que muchos insectos y animales dependen del campo magnético para su orientación. No hay que olvidar que en 1998, la Universidad de Frankfurt pudo demostrar ante la comunidad científica que las palomas se orientan mediante el magnetismo terrestre. Estas aves deben su excelente sentido de orientación a unos cristales de características magnéticas que tienen en su pico. Ese tipo de cristales también se encuentran en el cerebro humano. Richard Blakemore, microbiólogo de la Universidad de Durham, fue más lejos al demostrar la interacción entre el campo magnético terrestre y microorganismos. Los precisos análisis de microscopía electrónica demostraron que en el interior de las células estudiadas había cristales de magnetita, un mineral fuertemente magnético, muy común en la superficie terrestre. Y en diversas bacterias se ha puesto de manifiesto que los cristales de magnetita forman una cadena lineal que actúa como la aguja de una brújula. Realmente maravilloso. Pero no debería sorprendernos. El Premio Nobel de física, el polaco Klaus Von Klitzing, ya se había referido a la energía magnética como la “biológicamente más efectiva en los seres humanos”. Y una prueba científica de ello estuvo a manos de la Universidad de Giessen. En el revolucionario experimento, los científicos pudieron demostrar, lejos de toda duda, que campos magnéticos de baja energía (rango de Picotesla) influyen sobre el bienestar de los humanos. Tal vez los centros de poder de todo el mundo —y que están en un proceso de “activación”— irradian algún tipo de campo magnético como responsable de los cambios que experimentan los visitantes. Conozco incluso más de un caso extraordinario de sanación en aquellos lugares. Probablemente no fue “Pacal Votán” ni un mensajero de otra dimensión quien obró el milagro, sino el campo de energía del propio lugar o yacimiento arqueológico que podría haber sido emplazado sobre poderosas líneas de fuerza del planeta o, también, si se trata de un templo o pirámide importante, habría que revisar con qué materiales se construyó, pues éstos muchas veces tienen elementos conductores como el silicio, “camuflados” dentro de la roca. La Cámara del Rey en la Gran Pirámide es un digno caso. No pocos escritores piensan que ese sarcófago cumplía una función diferente al haber sido colocado en un salón de piedra energéticamente acondicionado. Pero ahora es todo el planeta el que está siendo “acondicionado”.
Desde tiempos antiguos se sostiene que el ser humano tiene un campo de energía que lo envuelve. Esta supuesta cúpula de luz fue denominada “Aura”, y estaría “construida” por energías electro-magnéticas. Diversos objetos religiosos parecen aludir a ese campo de luz al representar a sus deidades o santos con una “aureola” cerca o sobre la cabeza. La discusión sobre si existía o no el aura, y por qué sólo la podían “ver” algunos clarividentes, quedó zanjada en 1939 cuando Semyon Davidovich Kirlian y Valentina Kirlian idearon un aparato en el laboratorio del Hospital de Alma-Ata (ex Unión Soviética) capaz de retratar ese campo de energía. Se le conoce mundialmente como “Cámara Kirlian”. Sin embargo, luego aparecieron detractores afirmando que el aura no existe, y que el aparato del matrimonio Kirlian sólo retrataba un fenómeno físico llamado “efecto corona”, que sería producido por la aparición de conductividad de un gas (aire) en la proximidad de un conductor sometido a alta tensión. Sin embargo, otros métodos ajenos a la Cámara Kirlian demuestran que el cuerpo humano sí emite esa energía. Y no se trata, tampoco, de reacciones bioquímicas en el cuerpo humano que involucran radicales libres. La radiación que emitimos es una combinación de electricidad y magnetismo que todavía sigue siendo estudiada por prestigiosos científicos y varias universidades. ¿Será a través del “aura” como nos conectamos con el campo magnético terrestre?
En la medida que fui estudiando la profecía maya del 2012, una variedad de temas, que no parecían guardar relación entre sí, se unieron, al margen de que algunos estén más cerca de lo científico y otros más próximos a lo esotérico. Honestamente, no hallé contradicciones, sino un complemento inquietante que me ayudó a entender, desde una perspectiva más amplia, el posible significado de la profecía. Los mayas, no lo olvidemos, eran “sacerdotes-científicos”, ambas cosas, no como nosotros que separamos todo y terminamos armando batallas intelectuales para defender nuestras posturas. En otras palabras, encontré una mezcla armónica entre ciencia y espiritualidad en el posible mensaje de la “profecía”. Por ello llegué a la conclusión de que el objetivo somos nosotros.
Si el campo magnético de la Tierra está siendo alterado, con la consecuente ola de cambios climáticos, ¿qué sucederá con nosotros si nuestro “campo magnético personal” es afectado? ¿Tendremos huracanes, sismos y tormentas a escala personal? La respuesta: Depende de cómo nos encontremos. Depende de nuestro estado de consciencia. Y en esto insisten una y otra vez los lamas y los chamanes. Debemos aprender a “ver”.
Para muchos de estos místicos, los años 2010, 2011 y 2012 (como también lo creía el famoso sensitivo argentino Benjamín Solari Parravicini) serían claves en nuestra preparación personal y planetaria. Fue el tiempo para dejar lo viejo, sanar, comprender, y encaminarnos hacia lo nuevo que inicia después de 2012.
Sin duda, la meditación, la conexión con lugares sagrados, o la percepción de energías sutiles a través de prácticas y ejercicios, es una forma de adentrarse en el mundo sutil y su relación con nuestra propia fuente de poder. Ya mencioné que en oriente se creía que la base de nuestro campo de energía personal se encuentra en la columna vertebral, la “antena” de luz natural del ser humano. Esa antigua enseñanza esotérica relaciona a la columna con el sistema de siete chakras, que también cité anteriormente. Al proceso de “activar” ese sistema de centros de poder en el cuerpo humano a través del eje de la columna se le llama el despertar de la Kundalini o de la “Serpiente”. Y hacia ello vamos: El retorno simbólico de nuestra propia serpiente emplumada. Si estamos en sintonía, la energía de Hunab Ku y su accionar en Kinich Ahau (nuestro Sol) será una ayuda para disparar nuestra ascensión a otro nivel de frecuencia. Para que esto empiece a suceder, debemos situarnos en esa “gran autopista” de fuerza extraplanetaria que ha sido programada para este especial momento de la historia humana. Sé que esto suena fuerte. Y que tendré que explicar un poco más por qué creo que el ser humano podría dar un salto en su evolución ante el estímulo desconocido de una influencia cósmica.
La activación del código de los dioses
Más de un astronauta, al hallarse en el espacio, ha experimentado una “expansión de consciencia” que no ha sabido explicar. No se tratarían de efectos psicológicos o el aislamiento en las cabinas de mando; al parecer, en el cosmos se integra las fuerzas sutiles con mayor intensidad. Edgar Mitchell, capitán del Apolo 14 —hoy a la cabeza de un instituto de investigación sobre la consciencia en San Francisco— fue testigo y protagonista de este fenómeno. La Nasa le dio el portazo y el ex marine y científico decidió emprender sus investigaciones en solitario para, más tarde, asociarse con otros estudiosos que consideran seriamente los factores cósmicos como posibles “aceleradores” de la mente humana. El Gobierno de los EE.UU., pese a su supuesta indiferencia, ha llevado a cabo, en secreto, un estudio profundo del magnetismo y su accionar en los seres humanos. Estos proyectos se desarrollaron clandestinamente en la guerra fría, y supuestamente fueron aplicados en el espionaje y en la manipulación a distancia. El tristemente recordado MK Ultra es uno de los casos más conocidos.
El magnetismo, los rayos gamma y el bombardeo de microondas se experimentaron en seres humanos desde entonces como “arma secreta” de organismos militares. No pocos investigadores señalan al controvertido proyecto Haarp —un conjunto de 180 antenas que se hallan en Gakona, Alaska— como parte de este entramado. Haarp, presuntamente, podría afectar con sus poderosas ondas de radio de alta frecuencia a grandes poblaciones a distancia, además de inducir alteraciones en el clima al ser, a decir de algunos, un gran “calentador ionosférico”. Como fuese, lo inquietante es saber cómo estas ondas pueden influir en nuestro comportamiento o afectar el mecanismo de la inteligencia humana.
Además del caso del aura, que sería un cuerpo electromagnético que actúa como “sistema inmune energético” de los seres vivos, el cerebro humano dispone de su propio campo magnético.
El doctor Johnjoe McFadenn, de la revista Journal of Consciusness, llegó a la conclusión de que el campo magnético cerebral sería el asiento de la consciencia humana. De acuerdo a McFadenn —y otros científicos— ese campo sutil se genera por la superposición de fuerzas producidas por la actividad sincrónica de las neuronas responsables de la percepción y la vigilia. Según esta teoría, las redes neuronales, que se comunican sinápticamente creando un espacio consciente de trabajo, están unidas entre sí a través de la dinámica de los campos electromagnéticos.
A fines del año 2008 llegó a mis manos un artículo del doctor Timothy Roberts que podría dar mayores luces sobre este asunto. Roberts descubrió que la demora en el lenguaje que se suele observar en niños autistas está conectada con los campos magnéticos del cerebro. Roberts empleó una técnica denominada magnetoencefalografía (MEG), técnica que detecta campos magnéticos del cerebro al igual que un electro-encefalograma (EEG) registra campos eléctricos.
Roberts presentó sus resultados en la reunión anual de la Sociedad Norteamericana de Radiología, celebrada en Chicago, y en ella disparó a boca de jarro: “Las señales eléctricas del cerebro generan pequeños campos magnéticos que cambian con cada sensación y en función de la comunicación entre diferentes zonas cerebrales”.
Estos estudios ponen en relieve la importancia de los campos magnéticos y su posible relación con el cerebro y la consciencia humana. ¿Y si una radiación se “infiltra” en nuestra “magnetosfera personal”? ¿Podría afectar nuestra consciencia, la percepción de la realidad o nuestro comportamiento? Y eso no es todo. Los campos magnéticos y otras radiaciones pueden inducir cambios en nuestro mismísimo ADN.
Hoy se sabe que las ondas que emiten los teléfonos celulares, los hornos a microondas, y otros artefactos, ejercen algún tipo de influencia en nuestro ADN, aunque los científicos aseguran que no es para preocuparse… ¿Y los rayos gamma del centro galáctico? Cuando se somete a un organismo a radiaciones gamma se puede crear un agente mutágeno —no que nos vayamos a convertir en un superhéroe, desde luego—; pero se afirma, al menos teóricamente, que se podría “abrir” el código genético y despertar en él patrones dormidos. Se piensa que esto no afectaría al individuo expuesto a esa radiación, sino a su descendencia, que heredaría el cambio genético. Esta hipótesis ofrece pistas sobre el “plan cósmico” de Hunab Ku en los seres humanos: Quienes vivan los años de la conexión después de 2012, serían sólo los “incubadores” de un cambio extraordinario en la evolución. Las generaciones futuras serían los verdaderos protagonistas…
E insisto, no deja de ser una alucinante teoría.
Más aún cuando los efectos de las radiaciones en el código genético son de los más variados. Más allá del fenómeno que se está dando en el agujero negro de la Vía Láctea, los rayos gamma se emplean en la Tierra dentro de la industria, la medicina e incluso en la fisión nuclear. La radiación tiene que ser intensa y sostenida para que se puedan generar verdaderos “cambios” en un organismo. Sin embargo, ¿la pulsación de radiaciones gamma de Hunab Ku podría aumentar? ¿Qué consecuencias podríamos experimentar?
El ADN (ácido desoxirribonucleico) es una macromolécula que forma parte de todas las células. Su rol fundamental en reunir la información genética usada en el desarrollo y el funcionamiento de los organismos vivos es comparable a un gigantesco disco duro de computación, que no sólo contiene “archivos”, sino software o programas que tienen vida propia. Nuestro ADN posee una doble hélice, que se mantiene estable por la formación de puentes de hidrógeno entre las bases asociadas a cada una de las dos hebras. Su doble espiral es como una escalera de caracol, con dos varillas laterales que van girando sobre sí mismas y que están unidas por numerosos peldaños colocados entre ellas. Pero aún no conocemos todos sus secretos.
Nuestro código genético es un entramado tan maravilloso que el biólogo molecular Francis Harry Crick —Premio Nobel por el co-descubrimiento de la estructura helicoidal— aseguró que nuestro mapa de vida era “obra” de una avanzada civilización de origen extraterrestre. Años más tarde, su compañero, James Watson, llevaría a cabo el Proyecto Genoma Humano, un ambicioso estudio de los casi 30,000 genes del genoma para identificar la amplia secuencia de pares de bases químicas que componen el ADN.
En el estudio pudieron corroborar, entre otras cosas, que el código genético regula el envejecimiento, como si tuviéramos un reloj biológico que controla el mecanismo de la vida y la muerte dentro de una célula. Teóricamente, alterando el ADN, se podría extender considerablemente la esperanza de vida de un hombre. De hecho, algunos científicos creen que todos los aspectos del envejecimiento acabarán siendo vinculados a un solo gen, denominado “el Gen de Matusalén”—el personaje bíblico que vivió 969 años—. Aunque los cálculos son más conservadores respecto al viejo Matusalén, podríamos tener una esperanza de vida de al menos 120 años. Y “retocando” otros aspectos del ADN, si tuviésemos la tecnología adecuada para hacerlo, podríamos generar otros cambios impensados. Esos cambios no necesariamente se podrían realizar a través de nanotecnología, sino gracias a radiaciones de rayos gamma, infrarrojos, u otro tipo de energía que afecte el ADN selectivamente. Desde luego, aunque nos hallamos ante una gran conjetura, no deja de ser una posibilidad que nuestra ciencia conoce, y que civilizaciones extraterrestres manejan desde hace mucho…
La evolución del ser humano sigue siendo uno de los grandes enigmas. Desde tiempos de Darwin, la discusión se ha sostenido para tratar de hallar la clave de cómo nos hicimos “inteligentes” y nos transformamos en lo que somos actualmente. Supuestamente, de los chimpancés sólo nos separa un 2% en lo que al código de ADN se refiere. Pero, por otro lado, el homo sapiens dispone de 46 cromosomas frente a los 48 de los chimpancés y gorilas. ¿Todo esto es producto de una “selección natural”? ¿Será posible que algún “agente externo” haya generado grandes mutaciones genéticas en las especies más allá de las explicaciones oficiales? Hay dos teorías heterodoxas que circulan sobre este tema. La primera habla de radiaciones cósmicas que, debido a un efecto aún desconocido por nuestra ciencia, puede “mutar” el ADN. La otra teoría habla de una intervención de los “dioses”, tal como parece sugerir más de una leyenda. La “creación” del ser humano y la intervención de entidades divinas no es algo ajeno ni a la Biblia ni al Popol Vuh de los mayas —entre otros tantos relatos del mundo—, como si en aquellos mitos de la creación se escondiese un evento real que se ha perdido en el tiempo.
Si tomamos en serio estas dos hipótesis, la primera podría señalar a Hunab Ku como agente de un cambio genético que impulsa a las especies a dar un “salto evolutivo”. La radiación del centro de la galaxia “despertaría” algunos genes en el ADN que, al activarse, se heredarían, generando con el tiempo un cambio importante en los seres humanos.
Si tomamos en serio la segunda alternativa, estaríamos hablando no de “deidades”, sino de seres extraterrestres que en el pasado estuvieron en el planeta e hicieron intervenciones genéticas para “acelerar” la evolución del hombre. En esto creía el Premio Nobel Francis Crick. Tal vez, aquellas presuntas civilizaciones de otros mundos dejaron en nuestro código genético algún patrón o “gen” que pudiese despertarse cuando llegara el momento.
El momento podría ser el ciclo de radiación del centro galáctico. Y el objetivo: Llevar a la raza humana a dar otro gran salto evolutivo. ¿Es esto posible?
Como fuese, de alto estoy convencido desde hace mucho: El contador no es hacia el 21 de diciembre de 2012. No hay una “cuenta regresiva.”, sino un “reloj cósmico” que se activa después de esa coordenada, marcando un tiempo en donde empezaremos a recordar quiénes realmente somos…
El cielo en el cerebro: la fascinante relación entre la Luna y los neurotransmisores
Alejandro Martinez Gallardo
El hombre cobra vida a través del qi del cielo y la tierra; madura al ritmo de las leyes de las cuatro estaciones.
El Clásico Interno del Emperador Amarillo
Cuando le preguntaron a Pitágoras qué era el tiempo, respondió que era el alma del mundo.
Plutarco
Para el hombre antiguo era un hecho incontrovertible que su vida estaba ligada a los procesos astronómicos y a los ciclos estacionales que marcaban los astros. No sólo dependiendo del cielo y de la tierra –y de su relación de creatividad y receptividad– para cosechar sus alimentos, sino también para cultivar una vida sana y virtuosa física y mentalmente. El hombre, como parte de la tierra, también recibe del cielo la energía que le permite crecer. Esto era parte de una cosmogonía que tiene como piedra angular la visión del microcosmos como un espejo del macrocosmos: una filosofía natural perenne que encontramos presente en mayor o menor medida en todas las culturas antiguas. El hombre moderno, no sin arrogancia, ve en esto un rasgo del pensamiento mágico-primitivo que el pensamiento racional ha rebasado. Despojado de este espíritu, el paradigma médico del hombre occidental no toma en cuenta la influencia de factores ambientales y mucho menos cósmicos. Pero hoy sabemos, por experiencia propia, que la medicina occidental moderna es muy buena para atacar y extirpar padecimientos agudos, pero sufre cuando se trata de curar y no sólo aliviar los síntomas de enfermedades crónicas (las enfermedades del tiempo). Tradiciones de medicina antigua, por ejemplo la espagiria (alquimia vegetal) o la acupuntura, curan balanceando y despertando los procesos de autosanación del cuerpo; la medicina alópata moderna “cura” suprimiendo síntomas con fármacos que generan efectos secundarios en otros sistemas y órganos, porque estos no son concebidos como estrechamente interdependientes. Existen, sin embargo, señales de una mayor apertura a sistemas holísticos dentro de la ciencia médica occidental, especialmente a partir de recientes hallazgos en la epigenética, y particularmente en la cronobiología.
Como vimos en un artículo anterior sobre la cronobiología, existe una relación entre la cualidad particular del tiempo y la salud humana y su disposición y aptitud para realizar ciertas tareas. En otras palabras, no todos los momentos son iguales, y realizar cierta acción en determinado momento puede ser contraproducente o, en el sentido contrario, doblemente provechoso, siendo catalizada por la energía que predomina en ese momento (el universo como proceso de aikido). Ser conscientes de esto, de los cambios, de los ciclos y de las diferentes cualidades de los momentos, es ya un paso importante para armonizar el cuerpo y la mente, ahorrar recursos y almacenar energía.
Después de este acercamiento teórico, sigamos con una aplicación práctica de la cronobiología con la intención de comprobar que esta relación entre el hombre y el cosmos no es sólo analogía poética sino correlación energética.
La praxis de la Luna
Hace unas semanas entrevisté al doctor Mark Filippi, cuyo Método somático descubrí leyendo Present Shock, de Douglas Rushkoff, analista de medios que quizás sea el más legítimo heredero de Marshall McLuhan. Rushkoff empleó el sistema de Filippi, basado en una conexión entre las fases de la Luna y cuatro neurotransmisores básicos, para maximizar su desempeño escribiendo su libro (una especie de walk-the-talk, ya que uno de los temas del libro de Rushkoff es la importancia de tomar conciencia de los efectos que tiene vivir conectado a internet 24/7 y abandonar los ciclos naturales). Rushkoff explica cómo trabajó con este método en la escritura de su libro:
Usaba la primera semana de la Luna para organizar los capítulos, hacer entrevistas, y hablar con amigos y colegas sobre las ideas que estaba trabajando. En la segunda y más intensa semana, me encerraba en mi oficina, con una tarea definida, y lograba escribir la mayor parte del libro. En la tercera semana, editaba lo que había escrito, leía material nuevo y saltaba hacia cualquier sección que me llamara, probando ideas nuevas. En la última semana, revisaba la estructura y pasajes difíciles y reprogramaba la pesadilla que es mi sitio web. Mi propia experiencia es que mi productividad aumentó cerca de un 40%, y mi paz mental durante todo el proceso se transformó completamente para bien. Aunque esto resulte anecdótico para cualquier otra persona, ciertamente me convenció de seguir consciente de estos ciclos de ahora en adelante.
Filippi describe su sistema, en su concepción más amplia, como una conciencia de “la relación entre el mundo interior y el mundo exterior”. Esto basado en una interiorización del aspecto cuaternario que rige los ciclos en la naturaleza: cuatro estaciones, cuatro fases lunares, cuatro cuartos de hora, cuatro elementos, cuatro fases de la respiración, etc. El cuatro es parte esencial del ritmo y de la medición. “El cuatro es una constante en la forma en la que las cosas se organizan en la naturaleza y en cómo absorbemos información, dividiéndola en grupos de cuatro”, explica Filippi.
El método de Filippi es una continuación del trabajo de Irving Dardik, Joel Robertson y David Goodman, quienes, cada uno en su ámbito, han elaborado una teoría sobre las oscilaciones en el desempeño fisiológico, emocional y mental del ser humano. “Mi ecología se desprende de la confluencia del modelo de Goodman de cuatro fases y las ideas de Robertson sobre performance. También sé que existe una correlación con el sistema de acupuntura [esto es el sistema de acupuntura lunar que se describe en Clásico del Emperador Amarillo]”. Particularmente la historia de esta correlación entre la Luna y los neurotransmisores se origina en Goodman, quien en las últimas décadas ha recopilado minuciosamente información sobre sueños y estados emocionales en un diario propio y de diferentes sujetos de estudio. Goodman sugiere que existe un patrón: “Surgen cuatro cambios emocionales naturales. Estos los he reportado desde 1996 como: pasivo ascendente, activo ascendente, pasivo ascendente y activo descendente”. La idea de que estos ciclos emocionales están ligados a la Luna viene del libro Body Time (1971), de Gay Gaer Luce, en donde se propone la siguiente hipótesis:
Un sondeo calendárico de los síntomas de las personas sanas probablemente revelará que una sorprendente cantidad muestran oscilaciones en peso, vitalidad, desempeño óptimo, pesimismo, apetito, sueño; oscilaciones en brillantez y apagamiento, empeño y apatía, volubilidad e imperturbabilidad, malestar y robusto bienestar.
Efectivamente, Goodman documentó la presencia de estas oscilaciones, las cuales relacionó con una secreción dominante de neurotransmisores según la fase lunar. Con esto sentó las bases para explicar por qué las personas atraviesan diferentes estados de ánimo y de capacidad cognitiva sin que modifiquen sus hábitos: existen factores ambientales cíclicos que regulan la producción de nuestros neurotransmisores. Esto es importante ya que algunas personas después de sentirse deprimidas o especialmente ansiosas por unos días no tardan en hurgar en su gabinete de medicamentos. Es necesario señalar que el sistema de Filippi difiere del orden que Goodman estableció, sin embargo, después de ponerlo a prueba en reiteradas ocasiones, ha mostrado tener coherencia y arrojar resultados positivos.
El método somático de Filippi no sólo está basado en la sincronización con el ciclo lunar, sino en una sincronización general de los procesos cognitivos, de manera interna y externa. Aquí, sin embargo, nos concentraremos sólo en la conexión entre las fases lunares y los neurotransmisores. La correspondencia básica es:
-Primera semana lunar: acetilcolina
-Segunda semana lunar: serotonina
-Tercera semana lunar: dopamina
-Cuarta semana lunar: norepinefrina (o noradrenalina)
Los neurotransmisores son mensajeros químicos que viajan en el espacio sináptico llevando información de neurona a neurona. La mayoría de los neurotransmisores son sintetizados a partir de los aminoácidos presentes en nuestros alimentos, pero sabemos también que factores ambientales influyen en la conversión de estas moléculas neuromediadoras. Un ejemplo muy conocido es la disminución de la serotonina en invierno debido a la menor exposición al Sol, lo que produce el trastorno afectivo estacional; podemos observar aquí un efecto de carácter literal, la luz del Sol se convierte en serotonina, lo cual nos mantiene animados; la oscuridad nos deprime. Existen numerosos neurotransmisores, pero tanto Goodman como Robertson y Filippi identifican a la acetilcolina, la serotonina, la dopamina y la norepinefrina como los dominantes en cuanto a su influencia en el estado de ánimo y en el desempeño psicofísico. “Son diferentes sabores de coherencia”, dice Filippi, “y los cuatro vienen a ti todo el tiempo, pero uno es el principal en determinado momento”.
Algunas personas parecen tener una mayor inclinación hacia alguno de estos cuatro grandes dominios. “¿Cuál es tu tendencia? “¿Cuál es tu forma predominante de mostrarte en el mundo”, dice Filippi. “Conoce tu soma, para que puedas adoptar una estrategia de refinamiento de las áreas en las que tienes cierta carencia natural”.
Se pueden seguir ciertas indicaciones para balancear una deficiencia en la producción de neurotransmisores, sin tener que tomar antidepresivos o buscar “highs” permanentes a través de cosas como el sexo y el deporte extremo. Por ejemplo, Joel Robertson, en su libro Natural Prozac, nos dice que escuchar a Bach es una forma de provocar la secreción de serotonina: nos produce una calma energética. Podemos también hacer reformas a nuestra dieta. Otra forma es simplemente estar conscientes del calendario lunar y de los picos y valles que seguimos en el curso de 1 mes (o el ciclo que determinemos, ya que algunos de nosotros podríamos estar un poco desfasados). Esto permite una especie de neurofeedback: si nos vemos reflejados en el espejo del cosmos, un bajón en nuestro desempeño no será recibido con frustración, sino aceptado como un proceso de regeneración en el que estamos participando colectivamente. Una marea externa que se vuelve interna.
Aunque el sistema de Mark Filippi tiene la virtud de incorporar multidisciplinariamente nuevos hallazgos científicos, personalmente lo que más confianza me da es que coincide en espíritu con las observaciones realizadas por el gran clásico de la medicina china: El Clásico Interno del Emperador Amarillo (Huangdi Neijing), para algunos la biblia de la acupuntura. En el texto atribuido al Emperador Amarillo, se dice:
Al principio de la luna creciente, el qi y la sangre se originan como esencia, y el qi de defensa se empieza a mover. Cuando el disco de la Luna está lleno, la sangre y el qi están repletos, los músculos y el tejido firmes. Cuando el disco de la Luna se vacía los músculos y el tejido menguan, los conductos y los vasos se agotan y el qi de defensa se pierde.
La apariencia física existe por sí sola. Es por eso que uno sigue las temporadas del cielo para regular la sangre y el qi… Uno sigue la secuencia del cielo y los tiempos de abundancia y agotamiento. La posición [del qi] está determinada en observancia de los cuerpos celestes moviendo [la posición de su] luz.
Algunos verán superstición y pensamiento mágico en esta indicación que sirve como guía para modular la intensidad del tratamiento de acupuntura; otros (me incluyo) verán aquí una muestra de sabiduría milenaria, ya que este método sigue aplicándose con resultados avalados empíricamente después de más de 2 mil años en China y numerosos otros países en los que se practica medicina china.
El qi en la medicina china es un término que generalmente se traduce como energía o aire, pero que tiene también la connotación de “información” que puede dirigirse en el cuerpo (con el dao-yin) para reprogramar funciones orgánicas. Aunque evidentemente no es lo mismo, para fines prácticos podemos substituir qi por los diferentes neurotransmisores y descubrimos un patrón similar, el cual, por otro lado es marcado de manera literal por la misma Luna: más luz es más energía y claridad. Como en el cielo en la tierra, y como en los cuerpos celestes en el cuerpo humano.
Los cuatro neurotransmisores y las cuatro fases lunares
Con el interés de que este método pueda ser estudiado de manera sencilla y llevado a la práctica, revisemos los efectos particulares de los distintos neurotransmisores y la clasificación que hace Mark Filippi en su sistema somático:
Filosomático—Acetilcolina-Luna Nueva/Cuarto Creciente:
La primera semana del ciclo lunar corresponde al neurotransmisor acetilcolina y a una inclinación filial. “Cuando estamos surcando en acetilcolina, nos volvemos más sensibles, más aptos a actividades grupales y más receptivos emocionalmente”, dice Filippi. Esta semana se caracteriza por mucha energía pero no tanta concentración. Rushkoff observa que en la semana de la acetilcolina “las personas tienen buena energía y vivacidad, es genial para introducirla a nuevas ideas”. La acetilcolina neurológicamente está asociada con la memoria y el aprendizaje (fármacos que suprimen los receptores de acetilcolina afectan la memoria y el aprendizaje). La luna nueva es el momento para iniciar nuevos proyectos, para sembrar plantas pero también ideas, imágenes e intenciones y aprovechar la energía ascendente.
Ontosomático—Serotonina—Cuarto Creciente/Luna Llena
La segunda fase de la luna, que va del cuarto creciente a la luna llena, corresponde a la serotonina. Esta semana se tiene mucha energía y además mucha concentración mental por lo que es ideal para la realización de trabajo creativo. Esta es la semana en la que Rushkoff escribió la mayor parte de su libro. Filippi recomienda encontrar un espacio solitario para aprovechar estos momentos de lucidez en los que nos acompaña nuestra musa. La serotonina participa en numerosas funciones orgánicas, incluyendo un rol principal en la digestión (por lo que muchas enfermedades gastrointestinales son tratadas con antidepresivos), pero está sobre todo identificada con regular el estado de ánimo. En la semana del cuarto creciente nos sentimos saciados y plenos. Este estado, sin embargo, puede desbordarse y desfondarnos si no encontramos ese espacio reflexivo para canalizar nuestra energía. En otras palabras, aunque muchas personas pueden sentir la atracción de utilizar (y dilapidar) esta energía socialmente, es un momento de trabajo y cultivación personal.
Ecosomático—Dopamina—Luna Llena/Cuarto Menguante
La semana de la dopamina, es una semana de distracción y divertimento, de involucrarse en actividades sociales y ecológicas, con una cualidad empática. La dopamina neurológicamente está asociada con las experiencias y los estímulos que producen las experiencias, el placer, la recompensa y la excitación. En la semana de la dopamina podemos aflojar y disfrutar lo que hemos hecho.
Exosomático—Noradrenalina- Cuarto menguante/Luna nueva
La semana en la que entramos en la fase de “huir o pelear” (fight or flight), un estado defensivo en el que instintivamente nos protegemos (ya que tenemos menos reservas). Hay mucho análisis, pero poca inspiración. “Es un estado hiperbinario, unidireccional y agresivo”, dice Filippi. Rushkoff bromea con que es como la mentalidad de Barack Obama. Un regreso parcial al cerebro reptiliano. Si no dilapidamos nuestra energía, será más fácil superar esta semana de fragilidad nerviosa.
Elogio de la Luna (y un argumento personal a favor de la Luna)
La Luna en los sistemas simbólicos de la antigüedad regenteaba el agua. Sabemos científicamente que la Luna controla las mareas, coordina la menstruación y afecta la ovulación, la retención de orina, y se correlaciona con episodios de diarrea y problemas cardiovasculares. El ser humano, según nos enseñaron en la escuela, es mayormente agua. Esa agua compuesta que es la sangre lleva oxígeno (potencial de energía), nutrientes y productos neuroquímicos a las diferentes partes del cuerpo. Es concebible que la fuerza de la atracción de la Luna ejerza un efecto, aunque sea sutil, en este sistema de distribución. En el Clásico Interno del Emperador Amarillo se dice: “En la tierra hay arroyos, ríos,y océanos. En los seres humanos hay canales y meridianos. Todos ellos con influencia mutua”.
Apelamos aquí entonces a contemplar la posibilidad de que, aunque en un principio sea muy sutil y difícil de percibir, nuestra productividad y bienestar general pueden ser fácilmente mejorados siguiendo una práctica de armonización lunar, una especie de meditación distribuida a lo largo de 1 mes, cuyo fundamento es simplemente observar el tiempo (lo que Pitágoras llamaba “el alma del mundo”) y los efectos particulares que ejerce sobre nuestro organismo, suspendiendo la incredulidad de que somos independientes y estamos separados de los otros procesos naturales, que estamos en un río aparte, que corre solo, sin influencias. Juega con la idea que animaba la filosofía china: somos, como el emperador, el hijo del cielo. Realmente no tienes mucho que perder.
Cuando vivimos en un mundo que ha perdido la sincronía, que está fuera de tono, es apropiado recordar la frase de William Blake: “Debo de crear mi propio sistema o seré esclavizado por el sistema de otro hombre”. William Burroughs en The Revised Boy Scout Manual propone como primer paso para retomar el control de la realidad “proclamar una nueva era y desarrollar un nuevo calendario”. Rushkoff actualiza: “Si no sabes cómo funciona el sistema que estás usando es probable que el sistema te esté usando”.
Existe, por supuesto, una alternativa más tradicional y más segura a crear un propio sistema autónomo. Abandonar el sistema impuesto por el mainstream de la sociedad y encontrar, en equilibrio entre la observación individual –el conocimiento de uno mismo, “Know thy soma”, dice Filippi—y la observación de la naturaleza, un sistema integral. Uno de los sistemas milenarios que mejor ha sobrevivido el paso del tiempo –porque es un reflejo orgánico del tiempo mismo— es el calendario lunar. Las palabras mes, menstruación y moon, en inglés, todas tienen la misma raíz (medir). La Luna es un viejo reloj de luz y agua. Tanto los chinos como los hebreos siguen usando una base lunar para dar coherencia y estructura a sus vidas; los mayas, en su asombrosa percepción astronómica, también desarrollaron un importante calendario lunar; son innumerables las culturas antiguas que rigieron sus vidas por la Luna. El calendario lunar, además, tiene una ventaja, puede ser experimentado en el cuerpo (ese antiguo reloj interno), algo que muchas mujeres han comprobado, más allá de que esté o no legitimado por la ciencia.
Recordar, tal vez como aliciente, que la Luna en el mandala tibetano de la Rueda de la Vida es lo que señaliza una posibilidad de escapar del ciclo ilusorio del sufrimiento y la reencarnación; es un símbolo de la liberación del sistema impuesto. Buda meditando apunta a la Luna. Imagina esta paradoja: una experiencia temporal más coherente es lo que nos lleva a lo intemporal, a lo que no está sujeto ya a la impermanencia y las mutaciones.
Después de 2 meses siguiendo un protocolo lunar en mi trabajo y actividades, mi impresión es que el sistema de Filippi (que además coincide con los consejos del Emperador Amarillo) tiene una cierta coherencia, es decir, se ajusta elegantemente a los efectos de la Luna en la biología humana, aunque permita ciertas interpretaciones y variaciones en función de una adaptación individualizada. Siento una mayor energía y una mayor concentración cuando la Luna crece y una peligrosa plenitud en la luna llena (que puede derramarse y drenar si no se practica una especie de tensegridad), un sutil descenso en la función cognitiva y una mayor aprehensión en la fase menguante (que, sin embargo, se puede paliar si uno se relaja y no se obsesiona con la energía que pierde: entonces hay una pequeña y tranquila muerte al final del mes lunar).
A fin de cuentas, el calendario no debe convertirse en un dogma o en un determinismo cronobiológico, sino en una plantilla que nos permite organizar mejor nuestras actividades y catalizar la cualidad vibrante (el qi) del tiempo. El hecho de observar los efectos y las correlaciones entre las diferentes fases y estaciones de la naturaleza y nuestro cuerpo y mente es probablemente la virtud principal de este ejercicio de cultivación de la salud a través de la regulación energética y emocional. Genera el efecto, que no deberíamos desestimar como secundario, de crear conciencia corporal de nuestra relación con la naturaleza y el cosmos. Nos regresa ese sentido asombroso de pertenencia: nuestros actos tienen más sentido y profundidad cuando están unidos a los procesos del universo.
El hombre cobra vida a través del qi del cielo y la tierra; madura al ritmo de las leyes de las cuatro estaciones.
El Clásico Interno del Emperador Amarillo
Cuando le preguntaron a Pitágoras qué era el tiempo, respondió que era el alma del mundo.
Plutarco
Para el hombre antiguo era un hecho incontrovertible que su vida estaba ligada a los procesos astronómicos y a los ciclos estacionales que marcaban los astros. No sólo dependiendo del cielo y de la tierra –y de su relación de creatividad y receptividad– para cosechar sus alimentos, sino también para cultivar una vida sana y virtuosa física y mentalmente. El hombre, como parte de la tierra, también recibe del cielo la energía que le permite crecer. Esto era parte de una cosmogonía que tiene como piedra angular la visión del microcosmos como un espejo del macrocosmos: una filosofía natural perenne que encontramos presente en mayor o menor medida en todas las culturas antiguas. El hombre moderno, no sin arrogancia, ve en esto un rasgo del pensamiento mágico-primitivo que el pensamiento racional ha rebasado. Despojado de este espíritu, el paradigma médico del hombre occidental no toma en cuenta la influencia de factores ambientales y mucho menos cósmicos. Pero hoy sabemos, por experiencia propia, que la medicina occidental moderna es muy buena para atacar y extirpar padecimientos agudos, pero sufre cuando se trata de curar y no sólo aliviar los síntomas de enfermedades crónicas (las enfermedades del tiempo). Tradiciones de medicina antigua, por ejemplo la espagiria (alquimia vegetal) o la acupuntura, curan balanceando y despertando los procesos de autosanación del cuerpo; la medicina alópata moderna “cura” suprimiendo síntomas con fármacos que generan efectos secundarios en otros sistemas y órganos, porque estos no son concebidos como estrechamente interdependientes. Existen, sin embargo, señales de una mayor apertura a sistemas holísticos dentro de la ciencia médica occidental, especialmente a partir de recientes hallazgos en la epigenética, y particularmente en la cronobiología.
Como vimos en un artículo anterior sobre la cronobiología, existe una relación entre la cualidad particular del tiempo y la salud humana y su disposición y aptitud para realizar ciertas tareas. En otras palabras, no todos los momentos son iguales, y realizar cierta acción en determinado momento puede ser contraproducente o, en el sentido contrario, doblemente provechoso, siendo catalizada por la energía que predomina en ese momento (el universo como proceso de aikido). Ser conscientes de esto, de los cambios, de los ciclos y de las diferentes cualidades de los momentos, es ya un paso importante para armonizar el cuerpo y la mente, ahorrar recursos y almacenar energía.
Después de este acercamiento teórico, sigamos con una aplicación práctica de la cronobiología con la intención de comprobar que esta relación entre el hombre y el cosmos no es sólo analogía poética sino correlación energética.
La praxis de la Luna
Hace unas semanas entrevisté al doctor Mark Filippi, cuyo Método somático descubrí leyendo Present Shock, de Douglas Rushkoff, analista de medios que quizás sea el más legítimo heredero de Marshall McLuhan. Rushkoff empleó el sistema de Filippi, basado en una conexión entre las fases de la Luna y cuatro neurotransmisores básicos, para maximizar su desempeño escribiendo su libro (una especie de walk-the-talk, ya que uno de los temas del libro de Rushkoff es la importancia de tomar conciencia de los efectos que tiene vivir conectado a internet 24/7 y abandonar los ciclos naturales). Rushkoff explica cómo trabajó con este método en la escritura de su libro:
Usaba la primera semana de la Luna para organizar los capítulos, hacer entrevistas, y hablar con amigos y colegas sobre las ideas que estaba trabajando. En la segunda y más intensa semana, me encerraba en mi oficina, con una tarea definida, y lograba escribir la mayor parte del libro. En la tercera semana, editaba lo que había escrito, leía material nuevo y saltaba hacia cualquier sección que me llamara, probando ideas nuevas. En la última semana, revisaba la estructura y pasajes difíciles y reprogramaba la pesadilla que es mi sitio web. Mi propia experiencia es que mi productividad aumentó cerca de un 40%, y mi paz mental durante todo el proceso se transformó completamente para bien. Aunque esto resulte anecdótico para cualquier otra persona, ciertamente me convenció de seguir consciente de estos ciclos de ahora en adelante.
Filippi describe su sistema, en su concepción más amplia, como una conciencia de “la relación entre el mundo interior y el mundo exterior”. Esto basado en una interiorización del aspecto cuaternario que rige los ciclos en la naturaleza: cuatro estaciones, cuatro fases lunares, cuatro cuartos de hora, cuatro elementos, cuatro fases de la respiración, etc. El cuatro es parte esencial del ritmo y de la medición. “El cuatro es una constante en la forma en la que las cosas se organizan en la naturaleza y en cómo absorbemos información, dividiéndola en grupos de cuatro”, explica Filippi.
El método de Filippi es una continuación del trabajo de Irving Dardik, Joel Robertson y David Goodman, quienes, cada uno en su ámbito, han elaborado una teoría sobre las oscilaciones en el desempeño fisiológico, emocional y mental del ser humano. “Mi ecología se desprende de la confluencia del modelo de Goodman de cuatro fases y las ideas de Robertson sobre performance. También sé que existe una correlación con el sistema de acupuntura [esto es el sistema de acupuntura lunar que se describe en Clásico del Emperador Amarillo]”. Particularmente la historia de esta correlación entre la Luna y los neurotransmisores se origina en Goodman, quien en las últimas décadas ha recopilado minuciosamente información sobre sueños y estados emocionales en un diario propio y de diferentes sujetos de estudio. Goodman sugiere que existe un patrón: “Surgen cuatro cambios emocionales naturales. Estos los he reportado desde 1996 como: pasivo ascendente, activo ascendente, pasivo ascendente y activo descendente”. La idea de que estos ciclos emocionales están ligados a la Luna viene del libro Body Time (1971), de Gay Gaer Luce, en donde se propone la siguiente hipótesis:
Un sondeo calendárico de los síntomas de las personas sanas probablemente revelará que una sorprendente cantidad muestran oscilaciones en peso, vitalidad, desempeño óptimo, pesimismo, apetito, sueño; oscilaciones en brillantez y apagamiento, empeño y apatía, volubilidad e imperturbabilidad, malestar y robusto bienestar.
Efectivamente, Goodman documentó la presencia de estas oscilaciones, las cuales relacionó con una secreción dominante de neurotransmisores según la fase lunar. Con esto sentó las bases para explicar por qué las personas atraviesan diferentes estados de ánimo y de capacidad cognitiva sin que modifiquen sus hábitos: existen factores ambientales cíclicos que regulan la producción de nuestros neurotransmisores. Esto es importante ya que algunas personas después de sentirse deprimidas o especialmente ansiosas por unos días no tardan en hurgar en su gabinete de medicamentos. Es necesario señalar que el sistema de Filippi difiere del orden que Goodman estableció, sin embargo, después de ponerlo a prueba en reiteradas ocasiones, ha mostrado tener coherencia y arrojar resultados positivos.
El método somático de Filippi no sólo está basado en la sincronización con el ciclo lunar, sino en una sincronización general de los procesos cognitivos, de manera interna y externa. Aquí, sin embargo, nos concentraremos sólo en la conexión entre las fases lunares y los neurotransmisores. La correspondencia básica es:
-Primera semana lunar: acetilcolina
-Segunda semana lunar: serotonina
-Tercera semana lunar: dopamina
-Cuarta semana lunar: norepinefrina (o noradrenalina)
Los neurotransmisores son mensajeros químicos que viajan en el espacio sináptico llevando información de neurona a neurona. La mayoría de los neurotransmisores son sintetizados a partir de los aminoácidos presentes en nuestros alimentos, pero sabemos también que factores ambientales influyen en la conversión de estas moléculas neuromediadoras. Un ejemplo muy conocido es la disminución de la serotonina en invierno debido a la menor exposición al Sol, lo que produce el trastorno afectivo estacional; podemos observar aquí un efecto de carácter literal, la luz del Sol se convierte en serotonina, lo cual nos mantiene animados; la oscuridad nos deprime. Existen numerosos neurotransmisores, pero tanto Goodman como Robertson y Filippi identifican a la acetilcolina, la serotonina, la dopamina y la norepinefrina como los dominantes en cuanto a su influencia en el estado de ánimo y en el desempeño psicofísico. “Son diferentes sabores de coherencia”, dice Filippi, “y los cuatro vienen a ti todo el tiempo, pero uno es el principal en determinado momento”.
Algunas personas parecen tener una mayor inclinación hacia alguno de estos cuatro grandes dominios. “¿Cuál es tu tendencia? “¿Cuál es tu forma predominante de mostrarte en el mundo”, dice Filippi. “Conoce tu soma, para que puedas adoptar una estrategia de refinamiento de las áreas en las que tienes cierta carencia natural”.
Se pueden seguir ciertas indicaciones para balancear una deficiencia en la producción de neurotransmisores, sin tener que tomar antidepresivos o buscar “highs” permanentes a través de cosas como el sexo y el deporte extremo. Por ejemplo, Joel Robertson, en su libro Natural Prozac, nos dice que escuchar a Bach es una forma de provocar la secreción de serotonina: nos produce una calma energética. Podemos también hacer reformas a nuestra dieta. Otra forma es simplemente estar conscientes del calendario lunar y de los picos y valles que seguimos en el curso de 1 mes (o el ciclo que determinemos, ya que algunos de nosotros podríamos estar un poco desfasados). Esto permite una especie de neurofeedback: si nos vemos reflejados en el espejo del cosmos, un bajón en nuestro desempeño no será recibido con frustración, sino aceptado como un proceso de regeneración en el que estamos participando colectivamente. Una marea externa que se vuelve interna.
Aunque el sistema de Mark Filippi tiene la virtud de incorporar multidisciplinariamente nuevos hallazgos científicos, personalmente lo que más confianza me da es que coincide en espíritu con las observaciones realizadas por el gran clásico de la medicina china: El Clásico Interno del Emperador Amarillo (Huangdi Neijing), para algunos la biblia de la acupuntura. En el texto atribuido al Emperador Amarillo, se dice:
Al principio de la luna creciente, el qi y la sangre se originan como esencia, y el qi de defensa se empieza a mover. Cuando el disco de la Luna está lleno, la sangre y el qi están repletos, los músculos y el tejido firmes. Cuando el disco de la Luna se vacía los músculos y el tejido menguan, los conductos y los vasos se agotan y el qi de defensa se pierde.
La apariencia física existe por sí sola. Es por eso que uno sigue las temporadas del cielo para regular la sangre y el qi… Uno sigue la secuencia del cielo y los tiempos de abundancia y agotamiento. La posición [del qi] está determinada en observancia de los cuerpos celestes moviendo [la posición de su] luz.
Algunos verán superstición y pensamiento mágico en esta indicación que sirve como guía para modular la intensidad del tratamiento de acupuntura; otros (me incluyo) verán aquí una muestra de sabiduría milenaria, ya que este método sigue aplicándose con resultados avalados empíricamente después de más de 2 mil años en China y numerosos otros países en los que se practica medicina china.
El qi en la medicina china es un término que generalmente se traduce como energía o aire, pero que tiene también la connotación de “información” que puede dirigirse en el cuerpo (con el dao-yin) para reprogramar funciones orgánicas. Aunque evidentemente no es lo mismo, para fines prácticos podemos substituir qi por los diferentes neurotransmisores y descubrimos un patrón similar, el cual, por otro lado es marcado de manera literal por la misma Luna: más luz es más energía y claridad. Como en el cielo en la tierra, y como en los cuerpos celestes en el cuerpo humano.
Los cuatro neurotransmisores y las cuatro fases lunares
Con el interés de que este método pueda ser estudiado de manera sencilla y llevado a la práctica, revisemos los efectos particulares de los distintos neurotransmisores y la clasificación que hace Mark Filippi en su sistema somático:
Filosomático—Acetilcolina-Luna Nueva/Cuarto Creciente:
La primera semana del ciclo lunar corresponde al neurotransmisor acetilcolina y a una inclinación filial. “Cuando estamos surcando en acetilcolina, nos volvemos más sensibles, más aptos a actividades grupales y más receptivos emocionalmente”, dice Filippi. Esta semana se caracteriza por mucha energía pero no tanta concentración. Rushkoff observa que en la semana de la acetilcolina “las personas tienen buena energía y vivacidad, es genial para introducirla a nuevas ideas”. La acetilcolina neurológicamente está asociada con la memoria y el aprendizaje (fármacos que suprimen los receptores de acetilcolina afectan la memoria y el aprendizaje). La luna nueva es el momento para iniciar nuevos proyectos, para sembrar plantas pero también ideas, imágenes e intenciones y aprovechar la energía ascendente.
Ontosomático—Serotonina—Cuarto Creciente/Luna Llena
La segunda fase de la luna, que va del cuarto creciente a la luna llena, corresponde a la serotonina. Esta semana se tiene mucha energía y además mucha concentración mental por lo que es ideal para la realización de trabajo creativo. Esta es la semana en la que Rushkoff escribió la mayor parte de su libro. Filippi recomienda encontrar un espacio solitario para aprovechar estos momentos de lucidez en los que nos acompaña nuestra musa. La serotonina participa en numerosas funciones orgánicas, incluyendo un rol principal en la digestión (por lo que muchas enfermedades gastrointestinales son tratadas con antidepresivos), pero está sobre todo identificada con regular el estado de ánimo. En la semana del cuarto creciente nos sentimos saciados y plenos. Este estado, sin embargo, puede desbordarse y desfondarnos si no encontramos ese espacio reflexivo para canalizar nuestra energía. En otras palabras, aunque muchas personas pueden sentir la atracción de utilizar (y dilapidar) esta energía socialmente, es un momento de trabajo y cultivación personal.
Ecosomático—Dopamina—Luna Llena/Cuarto Menguante
La semana de la dopamina, es una semana de distracción y divertimento, de involucrarse en actividades sociales y ecológicas, con una cualidad empática. La dopamina neurológicamente está asociada con las experiencias y los estímulos que producen las experiencias, el placer, la recompensa y la excitación. En la semana de la dopamina podemos aflojar y disfrutar lo que hemos hecho.
Exosomático—Noradrenalina- Cuarto menguante/Luna nueva
La semana en la que entramos en la fase de “huir o pelear” (fight or flight), un estado defensivo en el que instintivamente nos protegemos (ya que tenemos menos reservas). Hay mucho análisis, pero poca inspiración. “Es un estado hiperbinario, unidireccional y agresivo”, dice Filippi. Rushkoff bromea con que es como la mentalidad de Barack Obama. Un regreso parcial al cerebro reptiliano. Si no dilapidamos nuestra energía, será más fácil superar esta semana de fragilidad nerviosa.
Elogio de la Luna (y un argumento personal a favor de la Luna)
La Luna en los sistemas simbólicos de la antigüedad regenteaba el agua. Sabemos científicamente que la Luna controla las mareas, coordina la menstruación y afecta la ovulación, la retención de orina, y se correlaciona con episodios de diarrea y problemas cardiovasculares. El ser humano, según nos enseñaron en la escuela, es mayormente agua. Esa agua compuesta que es la sangre lleva oxígeno (potencial de energía), nutrientes y productos neuroquímicos a las diferentes partes del cuerpo. Es concebible que la fuerza de la atracción de la Luna ejerza un efecto, aunque sea sutil, en este sistema de distribución. En el Clásico Interno del Emperador Amarillo se dice: “En la tierra hay arroyos, ríos,y océanos. En los seres humanos hay canales y meridianos. Todos ellos con influencia mutua”.
Apelamos aquí entonces a contemplar la posibilidad de que, aunque en un principio sea muy sutil y difícil de percibir, nuestra productividad y bienestar general pueden ser fácilmente mejorados siguiendo una práctica de armonización lunar, una especie de meditación distribuida a lo largo de 1 mes, cuyo fundamento es simplemente observar el tiempo (lo que Pitágoras llamaba “el alma del mundo”) y los efectos particulares que ejerce sobre nuestro organismo, suspendiendo la incredulidad de que somos independientes y estamos separados de los otros procesos naturales, que estamos en un río aparte, que corre solo, sin influencias. Juega con la idea que animaba la filosofía china: somos, como el emperador, el hijo del cielo. Realmente no tienes mucho que perder.
Cuando vivimos en un mundo que ha perdido la sincronía, que está fuera de tono, es apropiado recordar la frase de William Blake: “Debo de crear mi propio sistema o seré esclavizado por el sistema de otro hombre”. William Burroughs en The Revised Boy Scout Manual propone como primer paso para retomar el control de la realidad “proclamar una nueva era y desarrollar un nuevo calendario”. Rushkoff actualiza: “Si no sabes cómo funciona el sistema que estás usando es probable que el sistema te esté usando”.
Existe, por supuesto, una alternativa más tradicional y más segura a crear un propio sistema autónomo. Abandonar el sistema impuesto por el mainstream de la sociedad y encontrar, en equilibrio entre la observación individual –el conocimiento de uno mismo, “Know thy soma”, dice Filippi—y la observación de la naturaleza, un sistema integral. Uno de los sistemas milenarios que mejor ha sobrevivido el paso del tiempo –porque es un reflejo orgánico del tiempo mismo— es el calendario lunar. Las palabras mes, menstruación y moon, en inglés, todas tienen la misma raíz (medir). La Luna es un viejo reloj de luz y agua. Tanto los chinos como los hebreos siguen usando una base lunar para dar coherencia y estructura a sus vidas; los mayas, en su asombrosa percepción astronómica, también desarrollaron un importante calendario lunar; son innumerables las culturas antiguas que rigieron sus vidas por la Luna. El calendario lunar, además, tiene una ventaja, puede ser experimentado en el cuerpo (ese antiguo reloj interno), algo que muchas mujeres han comprobado, más allá de que esté o no legitimado por la ciencia.
Recordar, tal vez como aliciente, que la Luna en el mandala tibetano de la Rueda de la Vida es lo que señaliza una posibilidad de escapar del ciclo ilusorio del sufrimiento y la reencarnación; es un símbolo de la liberación del sistema impuesto. Buda meditando apunta a la Luna. Imagina esta paradoja: una experiencia temporal más coherente es lo que nos lleva a lo intemporal, a lo que no está sujeto ya a la impermanencia y las mutaciones.
Después de 2 meses siguiendo un protocolo lunar en mi trabajo y actividades, mi impresión es que el sistema de Filippi (que además coincide con los consejos del Emperador Amarillo) tiene una cierta coherencia, es decir, se ajusta elegantemente a los efectos de la Luna en la biología humana, aunque permita ciertas interpretaciones y variaciones en función de una adaptación individualizada. Siento una mayor energía y una mayor concentración cuando la Luna crece y una peligrosa plenitud en la luna llena (que puede derramarse y drenar si no se practica una especie de tensegridad), un sutil descenso en la función cognitiva y una mayor aprehensión en la fase menguante (que, sin embargo, se puede paliar si uno se relaja y no se obsesiona con la energía que pierde: entonces hay una pequeña y tranquila muerte al final del mes lunar).
A fin de cuentas, el calendario no debe convertirse en un dogma o en un determinismo cronobiológico, sino en una plantilla que nos permite organizar mejor nuestras actividades y catalizar la cualidad vibrante (el qi) del tiempo. El hecho de observar los efectos y las correlaciones entre las diferentes fases y estaciones de la naturaleza y nuestro cuerpo y mente es probablemente la virtud principal de este ejercicio de cultivación de la salud a través de la regulación energética y emocional. Genera el efecto, que no deberíamos desestimar como secundario, de crear conciencia corporal de nuestra relación con la naturaleza y el cosmos. Nos regresa ese sentido asombroso de pertenencia: nuestros actos tienen más sentido y profundidad cuando están unidos a los procesos del universo.
jueves, junio 11, 2015
El Bastón de Mando... Una relíquia extraterrestre?? - Uritorco - Erks
Legadocosmico.com
Artículo de Ricardo González, basado en su libro “Las Luces de Erks y las Ciudades Subterráneas” (co-escrito con Roberto Villamil).
ESTE ES UNO DE LOS EPISODIOS MÁS CONTROVERTIDOS QUE RODEAN LOS MISTERIOS DE ERKS: UN OBJETO DE PODER, SUPUESTAMENTE HALLADO EN EL URITORCO, ¿SERÁ MOSTRADO AL MUNDO COMO PRUEBA DE UN “PLAN SUPERIOR” EN LAS VIEJAS TIERRAS SAGRADAS DE LOS NATIVOS COMECHINGONES?
Terrera y un objeto imposible
En los años 80, Ángel Cristo Acoglanis, el “contactado de Los Terrones”, había desarrollado un acercamiento con diferentes investigadores esotéricos. Las reuniones para intercambio de información se dieron en muchísimas oportunidades. Fue así que Acoglanis visitó en su casa de San Isidro ( zona norte del Gran Buenos Aires) al Profesor Terrera: el depositario del enigmático “Bastón de Mando”.
En una amable charla -que duró sus largas horas-, Ángel se mostró interesado en las investigaciones que desarrollaba Terrera. Le expresó, además, el motivo principal de su visita, que consistía en invitar al Profesor a que lo acompañe a Los Terrones, pues tenía cosas muy importantes para mostrarle. Terrera quedó impresionado por los conocimientos y los datos que Ángel desarrolló durante la sesión, y aceptó de buen agrado viajar a Córdoba. Según se cuenta, el propio Acoglanis le pidió a Terrera que lleve el Bastón de Mando para una “ceremonia de contacto” con los seres de Erks. Los dos máximos referentes de los misterios del Uritorco se reunirían en un "contacto".
Una investigación del guionista argentino Diego Arandojo -que publicó un artículo que resume la obra de Terrera, en la revista mensual online, “El Quinto Hombre”, de Fabio Zerpa, y recientemente un documental llamado “30 años de silencio”-, reconstruye muy bien la experiencia:
“El profesor Terrera, acompañado por un grupo de personas de su grupo, el 8 de agosto de 1988, viaja a Capilla y se aloja como era costumbre en el Hotel Roma. La caravana se puso en marcha hacia los Terrones cerca de la 11 pm. Ya en el lugar, Acoglanis comienza la típica ceremonia haciendo formar en círculo a los invitados.
Siguiendo el rito, ataviado con su túnica blanca, Acoglanis cantaba los mántras en irdin con su dulce y vigorosa voz. Acto seguido, el lugar se llenará de luces, desarrollándose un acompasado y perfecto “ballet” de canto y luz. Terrera fue testigo de ello. Y quedó visiblemente conmocionado.
Al recitar los mantras, Acoglanis hacía referencia directa a los seres de Erks, identificándolos por sus nombres. Luego explicará que esos seres no tienen cuerpo físico -aunque alguna vez lo tuvieron-, y que ahora son seres de energía que bajo la apariencia de esferas resplandecientes cruzan el Valle de los Terrones, Ongamira y el Cerro Uritorco. Es así que cuando el lugar se llena de luces cruzadas, Acoglanis le pide al Profesor Terrera que se adelante hacia las luces con el Bastón de Mando, a fin de que esa ceremonia sirva para cargar de energía a la piedra de la sabiduría o bastón iniciático”.
¿Qué ocurrió con ese “bastón de poder”?
¿Cuál es su historia?
¿Cómo empezó todo esto?
Terrera y el origen del Bastón de Poder
Guillermo Alfredo Terrera no era un improvisado. Reconocido sociólogo, abogado y antropólogo, dictó 58 cátedras diferentes en la Universidad de Buenos Aires, en la Universidad de Córdoba y en la Universidad de la ciudad de La Plata -entre otras-. En tanto, en la Universidad del Salvador dejó asentada la escuela de Antropología. Internacionalmente, también estuvo en la Universidad de París, Bagdad, Caracas, Teherán, Cochabamba y Hamburgo. Tiene muchísimas obras publicadas, y algunas de ellas en diferentes idiomas (inglés, alemán, persa, italiano, francés). Entre otras personalidades, conoció a los ex-presidentes Hipólito Yrigoyen y a Juan Domingo Perón.
Terrera era un gran esotérico. Aunque controvertido para muchos por sus investigaciones del “tradicionalismo mágico” que tanto influyó a la Alemania de la Segunda Guerra Mundial. Pero, por alguna razón, llegó a él el misterioso bastón de piedra que, según se dice, también buscaban las SS de Hitler.
El Bastón de Mando, conocido también como “Piedra que Habla” o “Piedra de la Sabiduría”, se convertiría en una pieza tan deseada como el Grial, buscada por hombres de ciencia, aventureros, místicos e incluso expedicionarios militares. Al parecer, sobre el objeto ya habló el célebre científico y filósofo inglés Roger Bacon, en una obra publicada en 1230. Bacon asegura que el Libro Sagrado y la Piedra de la Sabiduría -¿el Bastón de Mando?- se encuentran escondidos en una cordillera de un lejano y silencioso territorio ubicado en el extremo meridional del Hemisferio Sur. ¿Es acaso ésta una referencia a la Argentina?
Se cuenta que en 1830 un ambicioso jefe araucano -conocedor de las leyendas de las tribus que habitaban el norte y el centro de la Argentina-, decidió penetrar con sus guerreros en las Sierras de la Ventana, Tandil, Balcarse, Pillahuincó y San Luis, llegando incluso a la ciudad de Córdoba en busca de “la Piedra que Habla y dominará el mundo…”. Es decir, los antiguos maestros aborígenes de la Argentina ya sabían de este objeto de poder. Un extraño bastón de piedra que se vincula al misterio de la ciudad intraterrena de Erks.
Según Terrera, las leyendas sobre las propiedades sobrenaturales de ese Bastón de Mando hicieron que, entre 1920 y 1940, sucesivas expediciones inglesas, alemanas, indias, japonesas y francesas se lanzasen a la caza y captura de la Piedra de la Sabiduría. Incluso, como ya es conocido, las SS de Adolf Hitler protagonizaron algunas de esas expediciones, asesorados por los astrólogos y videntes del III Reich que consideraban el Bastón de Mando como una pieza fundamental para culminar las ansias mesiánicas del Führer. Pero los nazis, al igual que el resto de buscadores, fracasaron.
No es ningún secreto la aficion de Hitler por temas esotéricos. Se obsesionó con la lanza mítica de Longinos -el centurión romano que penetró con esa hoja el costado de Jesús en la Cruz-, el Arca de la Alianza, el Santo Grial, y por si ello fuera poco, con la energía “vril”: una presunta radiación verde brillante que emite un cristal de poder que protegen los intraterrenos. No sería otra cosa que la sobrenatural “Piedra de Chintamani” que describió Nicolás Roerich luego de sus viajes a Mongolia y el Altai. El Bastón de Mando, para Hitler, pudo haber sido otro elemento de poder que atribuía a esa hermandad secreta subterránea que investigaba. Como fuese, todos esos objetos no son importantes en sí mismos, sino lo que representan. La misión de la Hermandad Blanca es por la paz mundial y la elevación de la consciencia humana. Jamás alentarían lo contrario. Ni buscar afuera lo que se encuentra dentro de cada uno. Comprender el mensaje auténtico de esos elementos que los intraterrenos protegen, es un enigma que en algún momento se nos revelará.
Quien tuvo más suerte que Hitler fue Orfelio Ulises Herrera, un hombre que entró en la historia esotérica de la Argentina en 1934. Aquel personaje había permanecido, se dice, ocho años en el Tíbet -inevitable asociar su historia a la de Acoglanis-, en donde de los labios de los lamas y de los “maestros de Shambhala” escuchó hablar, por primera vez, de la Piedra de la Sabiduría…
Años después, luego de un largo peregrinar por América -bebió conocimientos en México, Perú y el norte de Chile-, Orfelio Ulises desenterrará el mítico Bastón de Mando de su escondite milenario: el cerro Uritorco. De acuerdo a Terrera, el bastón fue hallado junto a otros dos objeto: una piedra circular parecida a un moledor (“la conana”), y un tercero que el descubridor quiso que quedara enterrado allí… Por alguna razón, Orfelio Ulises consideró que el depositario de aquella singular pieza arqueológica, arrancada de las entrañas de la mítica montaña, debía ser el Profesor Guillermo Alfredo Terrera -Ulises falleció en 1951, y su cuerpo está enterrado en el Cementerio San Jerónimo de Córdoba-. Terrera custodió el misterioso objeto desde 1948 hasta el día de su muerte, el 19 de noviembre de 1998. Desde entonces circulan diversas versiones sobre el paradero actual del Bastón. Información que, por una promesa que le hicimos al hijo del Profesor Terrera, no difundiremos aquí. El objeto que muchos persiguen no ha vuelto a Córdoba. Sólo podemos decir que es real y que sigue escondido.
Sobre las acusaciones de fraude al Profesor Terrera -que no mostraba el Bastón de Mando original-, la confusión viene por las teorías esotéricas que Terrera tejió en torno al objeto y a las reproducciones que encargó realizar para que el original estuviese a salvo. Esas copias, fieles en apariencia al bastón genuino, desconcertaron a muchos investigadores. Pero ello no les debería sorprender: ¿Acaso no se hicieron “duplicados” con el mismo fin de protección del Disco Solar en tiempos de los incas o del Arca de la Alianza en los días de Salomón?
El bastón auténtico fue encontrado en el Uritorco partido en tres trozos de 43, 40 y 28 centímetros. Mide en total 1.11 metros de longitud y unos 15 centímetros de diámetro. Pesa algo más de 4.5 kilogramos.
Esculpido en basalto, el pulido de la piedra fue datado en hace más de 8.000 años, lo que desconcierta, según Terrera, a los historiadores y arqueólogos. ¿Por qué Orfelio Ulises lo desenterró? ¿Qué función cumple y cómo se relaciona con Erks?
Una antena que enviará la señal de que estamos listos
Para Terrera, y otros investigadores que tocaron el bastón -entre ellos podemos mencionar al hoy famoso escritor J.J. Benítez-, el objeto es una antena que se “comunica” con “algo”.
Terrera, incluso, fue más lejos. En su trabajo Antropología Metafísica refiere:
“Es sabido que el caballero Pársifal -custodio insobornable del Vaso Sagrado- viajó con él y con la Cruz Templaria, partiendo del puerto de Rochedalle hacia el año 1170, con el objeto de depositar el Santo Grial junto al Bastón de Mando, en la cordillera de Viarava. Esta cordillera, así denominada por aquel entonces, especialmente por el minnesinger germano Wolfram von Eschenbach en su inmortal poema Parsifal, es conocida actualmente como sierras chicas de Córdoba, lugar donde se eleva el sagrado Cerro Uritorco”.
¿El Santo Grial relacionado con el Bastón de Mando?
Es uno de los episodios más controvertidos de los misterios del Uritorco. Si Terrera tenía razón, aquella zona de las serranías de Córdoba fue “marcada” desde antiguo como un lugar sagrado. Algo que algunos místicos de Asia y de la Europa de los Caballeros Templarios -iniciados en este misterios- conocían. ¿Será posible? ¿Por ello, Roger Bacón, se habría referido al Bastón de Mando en el Hemisferio Sur, tal y como interpretan los defensores de esta increíble historia? ¿Ello fue lo que empujó a los nazis hacia Córdoba?
Terrera solía citar a Wolfram Eschenbach, bardo alemán, quien en el Siglo XII escribe Parsifal, la obra sobre caballeros y el Santo Grial que, según el autor de “El Valle de los Espíritus”, alude al Bastón de Mando.
De acuerdo a una interpretación del texto, el caballero Parsifal fue asignado como custodio del Grial y el Bastón de Mando, viajando en misión a las tierras de “Argentum” para depositar la Copa de Cristo al lado del Bastón en el cerro sagrado de Viarava -para Terrera, el Uritorco-. Hay que decir que esta obra se convirtió en una importante ópera de tres actos con música y libreto del alemán Richard Wagner. El compositor calificó “Parsifal” como un “Festival Escénico Sacro”.
Uno de los párrafos polémicos que cita Terrera dice:
“En qué lejana cordillera podrá encontrar a la escondida Piedra de la sabiduría ancestral que mencionan los versos de los veinte ancianos, de la isla Blanca y de la estrella Polar. Sobre la montaña del Sol con su triángulo de luz surge la presencia negra del Bastón Austral, en la Armónica antigua que en el sur está. Sólo Parsifal, el ángel, por los mares irá, con los tres caballeros del número impar, en la Nave Sagrada y con el Vaso del Santo Grial, por el Atlántico Océano un largo viaje realizará, hasta las puertas secretas de un silencioso país que Argentum se llama y siempre será”.
Desde luego, en el siglo XII nadie había escuchado hablar de las tierras americanas y menos de Argentum (Argentina), además de saber su localización “cruzando el Océano Atlántico”. ¿Una evidencia innegable? ¿O una distorsión y equivocada interpretación mística de “Parsifal”?
Debemos decir que hemos estudiado detenidamente la obra original y no hemos hallado la referencia esotérica al Bastón de Mando -escudriñamos la traducción que se basa en la edición más prestigiosa del texto medieval, que sigue siendo la de Karl Lachmann (1833)-. Como fuere, más allá de cualquier forzada interpretación, no hay duda de la existencia del objeto de poder. Y sobre el Grial, es un tema que lo dejaremos para otra publicación…
¿Por qué entonces tanta confusión? ¿Son acaso “zancadillas” para alejar al profano del verdadero misterio?
De acuerdo a Terrera, el Bastón de Mando es una herramienta mágica que no había sido “construida” por las entidades de Erks, sino por otro ser, que asociaba a la figura del dios nórdico Votán. Según el abogado y sociólogo cordobés, el supuesto dios -quizá un ser de luz, o hasta un visitante extraterrestre- le dio el Bastón de Mando a los indios comechingones para que lo protegieran. Los indios, más tarde, lo ocultarán en el Cerro Uritorco hasta el hallazgo “programado” de Orfelio Ulises.
La profecía que rodea a ese objeto asegura que se enviará una señal al cosmos de que “estamos listos”. Ello ocurrirá cuando la persona correcta empuñe el Simihuinqui. Entonces, la piedra “hablará”.
“Estar listos” significa que, como humanidad, estamos a puertas de reunirnos con nuestra familia cosmica.
Para Terrera, el lugar clave desde donde surgirá el gran acontecimiento será en el denominado “Triángulo de Fuerzas”, que se emplaza entre Calahuala, Cerro Colorado y la Serrezuela. No pocos piensan que en esa zona se halla un gran portal interdimensional.
Hoy, los protagonistas de esas extraordinarias informaciones que se asocian con Erks -el contactado Acoglanis y el propio Terrera-, ya no están físicamente entre nosotros. Pero el contacto en el Uritorco continúa. Un contacto con esas luces, y esos misterios, que ya era reportado en tiempos anteriores a los avistamientos de Acoglanis en Los Terrones o incluso antes de que Orfelio Ulises le entregara en Bastón de Mando a Terrera. Incluso, no pocos aseguran -y en ello estamos de acuerdo-, que los primeros contactados con esta realidad fueron los comechingones.
Creemos que es allí, en donde debemos buscar.
Terrera tambien defendía esa hipótesis. Y no en vano, Acoglanis, al estilo de esos antiguos nativos de las sierras de Córdoba, entonaba mantras en lugares sagrados en donde se veían esas desconcertantes “luces”. ¿Era el irdin una deformación de un viejo lenguaje sagrado de los comechingones? ¿Las “luces” que vio Terrera y Acoglanis, eran de procedencia extraterrestre? ¿O existe la posibilidad de que esos fenómenos estén, también, relacionados con los espíritus de aquellos antiguos guardianes nativos? ¿El “Bastón de Mando” fue recibido por los comenchingones, o construido por ellos? Muchas preguntas que aún tardarán en responderse...
Mientras tanto, las “luces de Erks” se siguen viendo...
Artículo de Ricardo González, basado en su libro “Las Luces de Erks y las Ciudades Subterráneas” (co-escrito con Roberto Villamil).
ESTE ES UNO DE LOS EPISODIOS MÁS CONTROVERTIDOS QUE RODEAN LOS MISTERIOS DE ERKS: UN OBJETO DE PODER, SUPUESTAMENTE HALLADO EN EL URITORCO, ¿SERÁ MOSTRADO AL MUNDO COMO PRUEBA DE UN “PLAN SUPERIOR” EN LAS VIEJAS TIERRAS SAGRADAS DE LOS NATIVOS COMECHINGONES?
Terrera y un objeto imposible
En los años 80, Ángel Cristo Acoglanis, el “contactado de Los Terrones”, había desarrollado un acercamiento con diferentes investigadores esotéricos. Las reuniones para intercambio de información se dieron en muchísimas oportunidades. Fue así que Acoglanis visitó en su casa de San Isidro ( zona norte del Gran Buenos Aires) al Profesor Terrera: el depositario del enigmático “Bastón de Mando”.
En una amable charla -que duró sus largas horas-, Ángel se mostró interesado en las investigaciones que desarrollaba Terrera. Le expresó, además, el motivo principal de su visita, que consistía en invitar al Profesor a que lo acompañe a Los Terrones, pues tenía cosas muy importantes para mostrarle. Terrera quedó impresionado por los conocimientos y los datos que Ángel desarrolló durante la sesión, y aceptó de buen agrado viajar a Córdoba. Según se cuenta, el propio Acoglanis le pidió a Terrera que lleve el Bastón de Mando para una “ceremonia de contacto” con los seres de Erks. Los dos máximos referentes de los misterios del Uritorco se reunirían en un "contacto".
Una investigación del guionista argentino Diego Arandojo -que publicó un artículo que resume la obra de Terrera, en la revista mensual online, “El Quinto Hombre”, de Fabio Zerpa, y recientemente un documental llamado “30 años de silencio”-, reconstruye muy bien la experiencia:
“El profesor Terrera, acompañado por un grupo de personas de su grupo, el 8 de agosto de 1988, viaja a Capilla y se aloja como era costumbre en el Hotel Roma. La caravana se puso en marcha hacia los Terrones cerca de la 11 pm. Ya en el lugar, Acoglanis comienza la típica ceremonia haciendo formar en círculo a los invitados.
Siguiendo el rito, ataviado con su túnica blanca, Acoglanis cantaba los mántras en irdin con su dulce y vigorosa voz. Acto seguido, el lugar se llenará de luces, desarrollándose un acompasado y perfecto “ballet” de canto y luz. Terrera fue testigo de ello. Y quedó visiblemente conmocionado.
Al recitar los mantras, Acoglanis hacía referencia directa a los seres de Erks, identificándolos por sus nombres. Luego explicará que esos seres no tienen cuerpo físico -aunque alguna vez lo tuvieron-, y que ahora son seres de energía que bajo la apariencia de esferas resplandecientes cruzan el Valle de los Terrones, Ongamira y el Cerro Uritorco. Es así que cuando el lugar se llena de luces cruzadas, Acoglanis le pide al Profesor Terrera que se adelante hacia las luces con el Bastón de Mando, a fin de que esa ceremonia sirva para cargar de energía a la piedra de la sabiduría o bastón iniciático”.
¿Qué ocurrió con ese “bastón de poder”?
¿Cuál es su historia?
¿Cómo empezó todo esto?
Terrera y el origen del Bastón de Poder
Guillermo Alfredo Terrera no era un improvisado. Reconocido sociólogo, abogado y antropólogo, dictó 58 cátedras diferentes en la Universidad de Buenos Aires, en la Universidad de Córdoba y en la Universidad de la ciudad de La Plata -entre otras-. En tanto, en la Universidad del Salvador dejó asentada la escuela de Antropología. Internacionalmente, también estuvo en la Universidad de París, Bagdad, Caracas, Teherán, Cochabamba y Hamburgo. Tiene muchísimas obras publicadas, y algunas de ellas en diferentes idiomas (inglés, alemán, persa, italiano, francés). Entre otras personalidades, conoció a los ex-presidentes Hipólito Yrigoyen y a Juan Domingo Perón.
Terrera era un gran esotérico. Aunque controvertido para muchos por sus investigaciones del “tradicionalismo mágico” que tanto influyó a la Alemania de la Segunda Guerra Mundial. Pero, por alguna razón, llegó a él el misterioso bastón de piedra que, según se dice, también buscaban las SS de Hitler.
El Bastón de Mando, conocido también como “Piedra que Habla” o “Piedra de la Sabiduría”, se convertiría en una pieza tan deseada como el Grial, buscada por hombres de ciencia, aventureros, místicos e incluso expedicionarios militares. Al parecer, sobre el objeto ya habló el célebre científico y filósofo inglés Roger Bacon, en una obra publicada en 1230. Bacon asegura que el Libro Sagrado y la Piedra de la Sabiduría -¿el Bastón de Mando?- se encuentran escondidos en una cordillera de un lejano y silencioso territorio ubicado en el extremo meridional del Hemisferio Sur. ¿Es acaso ésta una referencia a la Argentina?
Se cuenta que en 1830 un ambicioso jefe araucano -conocedor de las leyendas de las tribus que habitaban el norte y el centro de la Argentina-, decidió penetrar con sus guerreros en las Sierras de la Ventana, Tandil, Balcarse, Pillahuincó y San Luis, llegando incluso a la ciudad de Córdoba en busca de “la Piedra que Habla y dominará el mundo…”. Es decir, los antiguos maestros aborígenes de la Argentina ya sabían de este objeto de poder. Un extraño bastón de piedra que se vincula al misterio de la ciudad intraterrena de Erks.
Según Terrera, las leyendas sobre las propiedades sobrenaturales de ese Bastón de Mando hicieron que, entre 1920 y 1940, sucesivas expediciones inglesas, alemanas, indias, japonesas y francesas se lanzasen a la caza y captura de la Piedra de la Sabiduría. Incluso, como ya es conocido, las SS de Adolf Hitler protagonizaron algunas de esas expediciones, asesorados por los astrólogos y videntes del III Reich que consideraban el Bastón de Mando como una pieza fundamental para culminar las ansias mesiánicas del Führer. Pero los nazis, al igual que el resto de buscadores, fracasaron.
No es ningún secreto la aficion de Hitler por temas esotéricos. Se obsesionó con la lanza mítica de Longinos -el centurión romano que penetró con esa hoja el costado de Jesús en la Cruz-, el Arca de la Alianza, el Santo Grial, y por si ello fuera poco, con la energía “vril”: una presunta radiación verde brillante que emite un cristal de poder que protegen los intraterrenos. No sería otra cosa que la sobrenatural “Piedra de Chintamani” que describió Nicolás Roerich luego de sus viajes a Mongolia y el Altai. El Bastón de Mando, para Hitler, pudo haber sido otro elemento de poder que atribuía a esa hermandad secreta subterránea que investigaba. Como fuese, todos esos objetos no son importantes en sí mismos, sino lo que representan. La misión de la Hermandad Blanca es por la paz mundial y la elevación de la consciencia humana. Jamás alentarían lo contrario. Ni buscar afuera lo que se encuentra dentro de cada uno. Comprender el mensaje auténtico de esos elementos que los intraterrenos protegen, es un enigma que en algún momento se nos revelará.
Quien tuvo más suerte que Hitler fue Orfelio Ulises Herrera, un hombre que entró en la historia esotérica de la Argentina en 1934. Aquel personaje había permanecido, se dice, ocho años en el Tíbet -inevitable asociar su historia a la de Acoglanis-, en donde de los labios de los lamas y de los “maestros de Shambhala” escuchó hablar, por primera vez, de la Piedra de la Sabiduría…
Años después, luego de un largo peregrinar por América -bebió conocimientos en México, Perú y el norte de Chile-, Orfelio Ulises desenterrará el mítico Bastón de Mando de su escondite milenario: el cerro Uritorco. De acuerdo a Terrera, el bastón fue hallado junto a otros dos objeto: una piedra circular parecida a un moledor (“la conana”), y un tercero que el descubridor quiso que quedara enterrado allí… Por alguna razón, Orfelio Ulises consideró que el depositario de aquella singular pieza arqueológica, arrancada de las entrañas de la mítica montaña, debía ser el Profesor Guillermo Alfredo Terrera -Ulises falleció en 1951, y su cuerpo está enterrado en el Cementerio San Jerónimo de Córdoba-. Terrera custodió el misterioso objeto desde 1948 hasta el día de su muerte, el 19 de noviembre de 1998. Desde entonces circulan diversas versiones sobre el paradero actual del Bastón. Información que, por una promesa que le hicimos al hijo del Profesor Terrera, no difundiremos aquí. El objeto que muchos persiguen no ha vuelto a Córdoba. Sólo podemos decir que es real y que sigue escondido.
Sobre las acusaciones de fraude al Profesor Terrera -que no mostraba el Bastón de Mando original-, la confusión viene por las teorías esotéricas que Terrera tejió en torno al objeto y a las reproducciones que encargó realizar para que el original estuviese a salvo. Esas copias, fieles en apariencia al bastón genuino, desconcertaron a muchos investigadores. Pero ello no les debería sorprender: ¿Acaso no se hicieron “duplicados” con el mismo fin de protección del Disco Solar en tiempos de los incas o del Arca de la Alianza en los días de Salomón?
El bastón auténtico fue encontrado en el Uritorco partido en tres trozos de 43, 40 y 28 centímetros. Mide en total 1.11 metros de longitud y unos 15 centímetros de diámetro. Pesa algo más de 4.5 kilogramos.
Esculpido en basalto, el pulido de la piedra fue datado en hace más de 8.000 años, lo que desconcierta, según Terrera, a los historiadores y arqueólogos. ¿Por qué Orfelio Ulises lo desenterró? ¿Qué función cumple y cómo se relaciona con Erks?
Una antena que enviará la señal de que estamos listos
Para Terrera, y otros investigadores que tocaron el bastón -entre ellos podemos mencionar al hoy famoso escritor J.J. Benítez-, el objeto es una antena que se “comunica” con “algo”.
Terrera, incluso, fue más lejos. En su trabajo Antropología Metafísica refiere:
“Es sabido que el caballero Pársifal -custodio insobornable del Vaso Sagrado- viajó con él y con la Cruz Templaria, partiendo del puerto de Rochedalle hacia el año 1170, con el objeto de depositar el Santo Grial junto al Bastón de Mando, en la cordillera de Viarava. Esta cordillera, así denominada por aquel entonces, especialmente por el minnesinger germano Wolfram von Eschenbach en su inmortal poema Parsifal, es conocida actualmente como sierras chicas de Córdoba, lugar donde se eleva el sagrado Cerro Uritorco”.
¿El Santo Grial relacionado con el Bastón de Mando?
Es uno de los episodios más controvertidos de los misterios del Uritorco. Si Terrera tenía razón, aquella zona de las serranías de Córdoba fue “marcada” desde antiguo como un lugar sagrado. Algo que algunos místicos de Asia y de la Europa de los Caballeros Templarios -iniciados en este misterios- conocían. ¿Será posible? ¿Por ello, Roger Bacón, se habría referido al Bastón de Mando en el Hemisferio Sur, tal y como interpretan los defensores de esta increíble historia? ¿Ello fue lo que empujó a los nazis hacia Córdoba?
Terrera solía citar a Wolfram Eschenbach, bardo alemán, quien en el Siglo XII escribe Parsifal, la obra sobre caballeros y el Santo Grial que, según el autor de “El Valle de los Espíritus”, alude al Bastón de Mando.
De acuerdo a una interpretación del texto, el caballero Parsifal fue asignado como custodio del Grial y el Bastón de Mando, viajando en misión a las tierras de “Argentum” para depositar la Copa de Cristo al lado del Bastón en el cerro sagrado de Viarava -para Terrera, el Uritorco-. Hay que decir que esta obra se convirtió en una importante ópera de tres actos con música y libreto del alemán Richard Wagner. El compositor calificó “Parsifal” como un “Festival Escénico Sacro”.
Uno de los párrafos polémicos que cita Terrera dice:
“En qué lejana cordillera podrá encontrar a la escondida Piedra de la sabiduría ancestral que mencionan los versos de los veinte ancianos, de la isla Blanca y de la estrella Polar. Sobre la montaña del Sol con su triángulo de luz surge la presencia negra del Bastón Austral, en la Armónica antigua que en el sur está. Sólo Parsifal, el ángel, por los mares irá, con los tres caballeros del número impar, en la Nave Sagrada y con el Vaso del Santo Grial, por el Atlántico Océano un largo viaje realizará, hasta las puertas secretas de un silencioso país que Argentum se llama y siempre será”.
Desde luego, en el siglo XII nadie había escuchado hablar de las tierras americanas y menos de Argentum (Argentina), además de saber su localización “cruzando el Océano Atlántico”. ¿Una evidencia innegable? ¿O una distorsión y equivocada interpretación mística de “Parsifal”?
Debemos decir que hemos estudiado detenidamente la obra original y no hemos hallado la referencia esotérica al Bastón de Mando -escudriñamos la traducción que se basa en la edición más prestigiosa del texto medieval, que sigue siendo la de Karl Lachmann (1833)-. Como fuere, más allá de cualquier forzada interpretación, no hay duda de la existencia del objeto de poder. Y sobre el Grial, es un tema que lo dejaremos para otra publicación…
¿Por qué entonces tanta confusión? ¿Son acaso “zancadillas” para alejar al profano del verdadero misterio?
De acuerdo a Terrera, el Bastón de Mando es una herramienta mágica que no había sido “construida” por las entidades de Erks, sino por otro ser, que asociaba a la figura del dios nórdico Votán. Según el abogado y sociólogo cordobés, el supuesto dios -quizá un ser de luz, o hasta un visitante extraterrestre- le dio el Bastón de Mando a los indios comechingones para que lo protegieran. Los indios, más tarde, lo ocultarán en el Cerro Uritorco hasta el hallazgo “programado” de Orfelio Ulises.
La profecía que rodea a ese objeto asegura que se enviará una señal al cosmos de que “estamos listos”. Ello ocurrirá cuando la persona correcta empuñe el Simihuinqui. Entonces, la piedra “hablará”.
“Estar listos” significa que, como humanidad, estamos a puertas de reunirnos con nuestra familia cosmica.
Para Terrera, el lugar clave desde donde surgirá el gran acontecimiento será en el denominado “Triángulo de Fuerzas”, que se emplaza entre Calahuala, Cerro Colorado y la Serrezuela. No pocos piensan que en esa zona se halla un gran portal interdimensional.
Hoy, los protagonistas de esas extraordinarias informaciones que se asocian con Erks -el contactado Acoglanis y el propio Terrera-, ya no están físicamente entre nosotros. Pero el contacto en el Uritorco continúa. Un contacto con esas luces, y esos misterios, que ya era reportado en tiempos anteriores a los avistamientos de Acoglanis en Los Terrones o incluso antes de que Orfelio Ulises le entregara en Bastón de Mando a Terrera. Incluso, no pocos aseguran -y en ello estamos de acuerdo-, que los primeros contactados con esta realidad fueron los comechingones.
Creemos que es allí, en donde debemos buscar.
Terrera tambien defendía esa hipótesis. Y no en vano, Acoglanis, al estilo de esos antiguos nativos de las sierras de Córdoba, entonaba mantras en lugares sagrados en donde se veían esas desconcertantes “luces”. ¿Era el irdin una deformación de un viejo lenguaje sagrado de los comechingones? ¿Las “luces” que vio Terrera y Acoglanis, eran de procedencia extraterrestre? ¿O existe la posibilidad de que esos fenómenos estén, también, relacionados con los espíritus de aquellos antiguos guardianes nativos? ¿El “Bastón de Mando” fue recibido por los comenchingones, o construido por ellos? Muchas preguntas que aún tardarán en responderse...
Mientras tanto, las “luces de Erks” se siguen viendo...
El cuerpo incorrúpto del Padre Pío podría exponerse en el Vaticano durante el Jubileo
Marta Jiménez
VATICANO, 09 Jun. 15 / 06:35 am (ACI).- La Iglesia en Italia baraja la hipótesis de exponer durante el Jubileo de la Misericordia en el Vaticano el cuerpo incorrupto de San Pío de Pietrelcina, un Santo especialmente querido en todo el mundo.
Recientemente el diario Sangiovanirotondonet señaló que el cuerpo del Padre Pío sería trasladado a Roma para el Jubileo convocado por el Papa Francisco.
Hasta la fecha el Vaticano no ha confirmado nada, pero los rumores apuntan una posible exposición de su cuerpo a partir del próximo 10 de febrero, Miércoles de Ceniza del Año Jubilar, que comenzará el 8 de diciembre de 2015, Solemnidad de la Inmaculada Concepción, y se extenderá hasta el 20 de noviembre de 2016, Solemnidad de Cristo Rey del Universo.
Actualmente el cuerpo de San Pío de Pietrelcina descansa en el santuario de San Giovanni Rotondo, donde cada año recibe la visita de miles de peregrinos.
Los rumores de su traslado se agravan después de una declaraciones procedentes del Santuario de San Giovanni Rotondo hechas al al diario italiano Corriere del Mezzo Giorno: “La exposición del cuerpo de San Pío en el Vaticano es una hipótesis de trabajo, tal y como especificó después de los primeros rumores por parte del P. Federico Lombardi, director de la sala de prensa vaticana. Y como es una hipótesis de trabajo los contornos no están definidos todavía”, afirmaron.
La primera exposición del cuerpo incorrupto del Santo fue hace siete años, del 24 de abril de 2008 al 23 de septiembre de 2009, en aquella ocasión 9,8 millones de personas se movilizaron para visitar al Santo. Después de esta impresionante experiencia de devoción, en 2013 se decidió exponer su cuerpo a los fieles ininterrumpidamente en San Giovanni Rotondo.
El P. Pio, fue proclamado Santo en la Plaza de San Pedro del Vaticano por San Juan Pablo II en el año 2002 a partir del milagro del pequeño Mateo Colella, quien afectado de meningitis fulminante sanó milagrosamente.
Después de salir del coma el joven reconoció la intercesión del P. Pío después de una visión del fraile durante su estancia en el hospital. Los médicos no pudieron dar una respuesta al suceso y de este modo la Congregación para las Causas de los Santos reconoció que no había explicación científica alguna.
San Juan Pablo II, durante su canonización el 16 de junio del 2002, dijo de él: “oración y caridad, esta es una síntesis sumamente concreta de la enseñanza del Padre Pío, que hoy vuelve a proponerse a todos”.
Durante su vida, San Pío demostró un discernimiento extraordinario que le permitió leer los corazones y las conciencias. Por ello muchos fieles acudían a confesarse con él.
Otros dones de Dios fueron el de la profecía para poder anunciar eventos del futuro, las curaciones milagrosas con la oración, la bilocación que le permitió estar en dos lugares al mismo tiempo y el perfume que despedían las llagas de los estigmas.
El P. Pío Nació en Pietrelcina, Italia, el 25 de mayo de 1887. Su nombre era Francisco Forgione y tomó el nombre de Fray Pío de Pietrelcina en honor a San Pío V, cuando recibió el hábito de franciscano.
A los 15 años ingresó en la Orden Franciscana y tuvo visiones del Señor en la que le mostró las luchas que tendría que pasar contra el demonio. “Yo estaré protegiéndote, ayudándote, siempre a tu lado hasta el fin del mundo”, le dijo Jesucristo.
El 10 de agosto de 1910 fue ordenado sacerdote y aquejado de fuertes fiebres y dolores fue enviado a Pietrelcina para curarse. En 1916 regresó al Monasterio de San Giovanni Rotondo donde recibió la gracia de los estigmas.
“Oh Jesús, mi suspiro y mi vida, te pido que hagas de mí un sacerdote santo y una víctima perfecta”, escribió San Pío de Pietrelcina.
El P. Pío además hizo nacer un hospital que hoy es de excelencia y referencia para muchos especialistas: la “Casa Alivio del Sufrimiento”, que fue inaugurado el 5 de mayo de 1956 y festejará en 2016 su 60 aniversario de actividad.
VATICANO, 09 Jun. 15 / 06:35 am (ACI).- La Iglesia en Italia baraja la hipótesis de exponer durante el Jubileo de la Misericordia en el Vaticano el cuerpo incorrupto de San Pío de Pietrelcina, un Santo especialmente querido en todo el mundo.
Recientemente el diario Sangiovanirotondonet señaló que el cuerpo del Padre Pío sería trasladado a Roma para el Jubileo convocado por el Papa Francisco.
Hasta la fecha el Vaticano no ha confirmado nada, pero los rumores apuntan una posible exposición de su cuerpo a partir del próximo 10 de febrero, Miércoles de Ceniza del Año Jubilar, que comenzará el 8 de diciembre de 2015, Solemnidad de la Inmaculada Concepción, y se extenderá hasta el 20 de noviembre de 2016, Solemnidad de Cristo Rey del Universo.
Actualmente el cuerpo de San Pío de Pietrelcina descansa en el santuario de San Giovanni Rotondo, donde cada año recibe la visita de miles de peregrinos.
Los rumores de su traslado se agravan después de una declaraciones procedentes del Santuario de San Giovanni Rotondo hechas al al diario italiano Corriere del Mezzo Giorno: “La exposición del cuerpo de San Pío en el Vaticano es una hipótesis de trabajo, tal y como especificó después de los primeros rumores por parte del P. Federico Lombardi, director de la sala de prensa vaticana. Y como es una hipótesis de trabajo los contornos no están definidos todavía”, afirmaron.
La primera exposición del cuerpo incorrupto del Santo fue hace siete años, del 24 de abril de 2008 al 23 de septiembre de 2009, en aquella ocasión 9,8 millones de personas se movilizaron para visitar al Santo. Después de esta impresionante experiencia de devoción, en 2013 se decidió exponer su cuerpo a los fieles ininterrumpidamente en San Giovanni Rotondo.
El P. Pio, fue proclamado Santo en la Plaza de San Pedro del Vaticano por San Juan Pablo II en el año 2002 a partir del milagro del pequeño Mateo Colella, quien afectado de meningitis fulminante sanó milagrosamente.
Después de salir del coma el joven reconoció la intercesión del P. Pío después de una visión del fraile durante su estancia en el hospital. Los médicos no pudieron dar una respuesta al suceso y de este modo la Congregación para las Causas de los Santos reconoció que no había explicación científica alguna.
San Juan Pablo II, durante su canonización el 16 de junio del 2002, dijo de él: “oración y caridad, esta es una síntesis sumamente concreta de la enseñanza del Padre Pío, que hoy vuelve a proponerse a todos”.
Durante su vida, San Pío demostró un discernimiento extraordinario que le permitió leer los corazones y las conciencias. Por ello muchos fieles acudían a confesarse con él.
Otros dones de Dios fueron el de la profecía para poder anunciar eventos del futuro, las curaciones milagrosas con la oración, la bilocación que le permitió estar en dos lugares al mismo tiempo y el perfume que despedían las llagas de los estigmas.
El P. Pío Nació en Pietrelcina, Italia, el 25 de mayo de 1887. Su nombre era Francisco Forgione y tomó el nombre de Fray Pío de Pietrelcina en honor a San Pío V, cuando recibió el hábito de franciscano.
A los 15 años ingresó en la Orden Franciscana y tuvo visiones del Señor en la que le mostró las luchas que tendría que pasar contra el demonio. “Yo estaré protegiéndote, ayudándote, siempre a tu lado hasta el fin del mundo”, le dijo Jesucristo.
El 10 de agosto de 1910 fue ordenado sacerdote y aquejado de fuertes fiebres y dolores fue enviado a Pietrelcina para curarse. En 1916 regresó al Monasterio de San Giovanni Rotondo donde recibió la gracia de los estigmas.
“Oh Jesús, mi suspiro y mi vida, te pido que hagas de mí un sacerdote santo y una víctima perfecta”, escribió San Pío de Pietrelcina.
El P. Pío además hizo nacer un hospital que hoy es de excelencia y referencia para muchos especialistas: la “Casa Alivio del Sufrimiento”, que fue inaugurado el 5 de mayo de 1956 y festejará en 2016 su 60 aniversario de actividad.
El Sacrificio Innecesario - Cuento
Irina Semina
Una historia clara y directa acerca de lo facil que es arruinar nuestras propias vidas.
— ¿Es aquí la fila para los sacrificios?
— Sí, aquí es. Tu vas después de mí, yo soy el numero 852 y tú el 853
— Válgame Dios, ¿entonces cuando llegará nuestro turno?
— No te preocupes, aquí es rápido. ¿con tal de qué vas a ofrecer sacrificio?
— Yo, con tal de conservar el amor ¿y tú?
— Yo a favor de mis hijos. Ellos son todo para mi.
— ¿Y qué has traido para sacrificar?
— Bueno, he traido mi vida personal. Todo con tal de que los niños estén felices y sanos. Todo lo hago por ellos. Hace algún tiempo un buen hombre me pidió matrimonio pero no me casé. ¿Cómo les voy a traer un padrastro a casa? También dejé el trabajo que me gustaba porque no era cerca de casa. Ahora trabajo como niñera en un jardín de infantes para poder vigilar, cuidar y alimentar a mis hijos. ¡Todo sea por los niños! Yo no necesito nada.
— Sí que te entiendo. Yo quiero sacrificar mi relación de pareja. ¿Sabes? hace tiempo que todo se acabó con mi esposo, él incluso tiene a otra mujer, y bueno, yo también encontré a otro hombre, como parece, pero.... ¡Si mi marido se fuera de casa primero! ¡pero él no se va con ella! Llora y me dice que está acostumbrado a vivir conmigo, y a mi me da lástima. ¡Es que llora y no puedo! Y así vivimos.
Se abre la puerta y se oye una voz que dice “Número 852, pase por favor“
— Bueno, es mi turno, ¡estoy tan nerviosa! ¿y si no reciben mi sacrificio?
La número 853 se encoge y espera su turno.
El tiempo pasa lentamente y la número 852 al fin sale de la oficina
— Bueno, ¿y como te fue? ¿qué te dijeron? ¿aceptaron tu sacrificio?
— No.. Resulta que hay un tiempo de prueba, me enviaron a casa a pensarlo mejor.
— ¿verdad? ¿por qué? ¿por qué no de una vez?
— Pues, me preguntaron ”¿ya lo ha pensado bien? ¡Recuerde que es para sempre!“ Y yo les respondí “Si, no pasa nada, los niños crecerán y valorarán lo que su madre ha sacrificado por ellos”. Y en ese momento me dijeron ”siéntese y mire a la pantalla“ Y lo que mostraron fué una locura, era acerca de mi vida: era como si mis niños ya hubiesen crecido. Mi hija se había casado muy lejos de aquí, y mi hijo me llamaba sólo una vez al mes como obligado, su novia hablaba de fondo y yo le decía ”Pero qué te pasa hijito,¿por qué eres así conmigo? ¿que te he hecho?" y él me respondió “No te metas en nuestra vida mamá, por favor, ¿es que no tienes nada que hacer?” ¿Y qué mas iba yo a hacer?, además de cuidar a mis hijos nunca hice nada mas. Pues cómo te parece que mis hijos no valoraron mi sacrificio. ¿Será que me esforzé en vano?
Desde la oficina se escucha otra vez la voz que dice “Siguiente, número 853, pase por favor”
— ¡Es mi turno!.. oye, me has dejado impresionada...¿cómo puede ser? Vale, ya estoy aqui, así que allá voy...
— Siga usted, siéntese. ¿Que ha traido para ofrecer en sacrificio?
— Mi relación de pareja
— Vale, cuéntenos.
— Pues verá usted, es una relación corta, pero muy simpática, y fresca; no está desgastada. Hace solo seis meses que nos conocimos.
— ¿Con tal de qué la va usted a sacrificar? — pregunta el hombre en la oficina
— Con tal de conservar la familia
— ¿Cuál? ¿la suya? ¿Por qué? ¿es necesario conservarla?
— Pues sí, mi esposo tiene una amante y hace tiempo que está con ella, me miente todo el tiempo y ya no tengo fuerzas.
— ¿Y entonces?
— ¿Y entonces? Se apareció en mi vida un hombre, y algo surgió entre los dos
— Ah, entonces es esa nueva relación la que va a sacrificar...
— Sí, para conservar la familia
— ¿Cuál familia? Usted misma acaba de decir que su esposo tiene a otra mujer y usted misma tiene a otro hombre ¿qué familia es esa?
— ¿Y qué? En los documentos nosotros seguimos casados, o sea, tenemos una familia.
-Quiere decir que se siente bien así, ¿verdad?
— ¡No! ¡nada de eso! ¿cómo me puedo sentir bien con algo así? Lloro todo el tiempo y estoy intranquila.
— Pero aún así no quiere cambiar eso por una nueva relación ¿cierto?
— No, la nueva no es una relación tan seria, es mas bien sólo pasar el tiempo..En fin, no siento lástima.
— Pues bueno, si usted misma no siente lástima, nosotros mucho menos. Sacrifíquela, entonces.
— ¡Afuera me habían dicho que aquí muestran un video acerca del futuro! ¿Por qué no me lo muestra?
— Bueno, aquí mostramos muchos videos, a algunos acerca del futuro, a otros del pasado. A usted le vamos a mostrar uno sobre el presente. Mire.
— ¡Ou, ou ou! ¡Soy yo! ¡Dios mío! ¿así me veo? ¡Es mentira! Yo me cuido.
— Esa es su alma que se refleja en su apariencia.
— ¿Qué? ¿así? Los hombros abajo, los labios tristes, los ojos sin brillo, el cabello opaco...
— Así se ve la gente cuya alma llora...
— ¿Y ese niño tan débil ahí? ¡Mire como se recuesta en mí!
— ¿No lo ha reconocido verdad? Es su esposo, la proyección de su alma
— ¿Mi esposo? ¡Pero qué tontería! ¡él es un hombre adulto!
— Pero en su alma es un niño. Y se recuesta como si fuese usted su madre.
— Sí, así es cada día, se recuesta y debo ser yo quien lo arrastre...
— ¿Quiere decir se recuesta él en usted y no usted en él?
— Verá, desde pequeña entendí que una mujer debe ser más fuerte, más sabia y más decidida que el hombre. Debe ser quien mande en la familia y a su esposo.
— Pues, así es, una mamá fuerte, sabia y decidida que manda a su niño-esposo, y lo regaña, lo consuela, lo arrulla y lo perdona ¿qué más quería?
— Muy interesante. Pero si yo no soy su mamá, ¡soy su esposa! y en la pantalla él se ve tan culpable, y ya mismo se irá corriendo adonde esa desgreñada, ¡pero yo igual lo amo!
— Claro, es obvio, así sucede siempre, el niño juega en la arenera y luego vuelve a casa con su mamita, llora en su regazo, reconoce su culpa... Bueno, ya se acabó el video. Acabemos entonces nuestra reunion. ¿va a ofrecer en sacrificio su nueva relacion? ¿no se ha arrepentido?
— ¿Y el futuro? ¿por qué no me ha mostrado mi futuro? -pregunta la dama
— No se lo he mostrado porque no existe. Con un presente así su “niño adulto“ se va a ir, pero no necesariamente a los brazos de otra, es posible que sencillamente se vaya cuando usted menos lo espere. Mejor dicho, encontrará la manera de escapar de las faldas de ”mamá“; él también quiere crecer.
— ¿Y entonces qué debo hacer? ¿Voy a sacrificar mi nueva relación con tal de qué?
— Pues eso dígamelo usted. Quizá a usted le gusta mucho ser una “mamita”, mucho mas que ser una esposa.
— No, ¡a mí me gusta ser una esposa a la que amen!
— Pero bueno, a las ”mamitas“ también las aman a veces, incluso casi siempre. ¿entonces? ¿Está usted lista para hacer su sacrificio para conservar lo que tiene y que su esposo siga siendo un niño?
— No, no estoy lista, debo pensarlo mejor.
— Claro, por supuesto. Le podemos dar tiempo para analizarlo.
— ¿Y no da usted consejos, de casualidad?
— ¡Claro que sí! ¡Con gusto!
— Digame, ¿qué debo hacer para que mi esposo, no sé..... crezca?
— Bueno, deje de ser su ”mamita". Mírese usted misma a la cara y aprenda a ser una mujer. Seductora, encantadora, misteriosa, deseable. Una mujer a la que den ganas de regalar flores, cantar serenatas y no llorar en su regazo.
— ¿Sí? ¿cree usted que servirá?
— Por lo general sirve, sí. Eso, si usted decide finalmente ser una mujer. Pero si no, aquí la esperamos, su nueva relación es fantástica, ¡la tomaremos con gusto! ¿Sabe usted cuántas personas en el mundo sueñan con una relación así? Entonces piénselo, si quiere regalarla así nada más, ¡bienvenida sea!
— Lo pensaré
La número 853 sale perpleja de la oficina apretando contra su pecho su nueva relación, sin querer soltarla y la persona número 854 entra a la oficina con cara de preocupación.
— He venido a sacrificar mis intereses con tal de que mi mamá no se preocupe...
La puerta se cierra, y a lo largo del corredor se ven las personas que ya han pasado por la oficina, apretando contra su pecho sus deseos, sus capacidades, sus carreras, talentos, y posiblidades. Todo lo que un día estuvieron dispuestos a sacrificar, pero ya no.
Una historia clara y directa acerca de lo facil que es arruinar nuestras propias vidas.
— ¿Es aquí la fila para los sacrificios?
— Sí, aquí es. Tu vas después de mí, yo soy el numero 852 y tú el 853
— Válgame Dios, ¿entonces cuando llegará nuestro turno?
— No te preocupes, aquí es rápido. ¿con tal de qué vas a ofrecer sacrificio?
— Yo, con tal de conservar el amor ¿y tú?
— Yo a favor de mis hijos. Ellos son todo para mi.
— ¿Y qué has traido para sacrificar?
— Bueno, he traido mi vida personal. Todo con tal de que los niños estén felices y sanos. Todo lo hago por ellos. Hace algún tiempo un buen hombre me pidió matrimonio pero no me casé. ¿Cómo les voy a traer un padrastro a casa? También dejé el trabajo que me gustaba porque no era cerca de casa. Ahora trabajo como niñera en un jardín de infantes para poder vigilar, cuidar y alimentar a mis hijos. ¡Todo sea por los niños! Yo no necesito nada.
— Sí que te entiendo. Yo quiero sacrificar mi relación de pareja. ¿Sabes? hace tiempo que todo se acabó con mi esposo, él incluso tiene a otra mujer, y bueno, yo también encontré a otro hombre, como parece, pero.... ¡Si mi marido se fuera de casa primero! ¡pero él no se va con ella! Llora y me dice que está acostumbrado a vivir conmigo, y a mi me da lástima. ¡Es que llora y no puedo! Y así vivimos.
Se abre la puerta y se oye una voz que dice “Número 852, pase por favor“
— Bueno, es mi turno, ¡estoy tan nerviosa! ¿y si no reciben mi sacrificio?
La número 853 se encoge y espera su turno.
El tiempo pasa lentamente y la número 852 al fin sale de la oficina
— Bueno, ¿y como te fue? ¿qué te dijeron? ¿aceptaron tu sacrificio?
— No.. Resulta que hay un tiempo de prueba, me enviaron a casa a pensarlo mejor.
— ¿verdad? ¿por qué? ¿por qué no de una vez?
— Pues, me preguntaron ”¿ya lo ha pensado bien? ¡Recuerde que es para sempre!“ Y yo les respondí “Si, no pasa nada, los niños crecerán y valorarán lo que su madre ha sacrificado por ellos”. Y en ese momento me dijeron ”siéntese y mire a la pantalla“ Y lo que mostraron fué una locura, era acerca de mi vida: era como si mis niños ya hubiesen crecido. Mi hija se había casado muy lejos de aquí, y mi hijo me llamaba sólo una vez al mes como obligado, su novia hablaba de fondo y yo le decía ”Pero qué te pasa hijito,¿por qué eres así conmigo? ¿que te he hecho?" y él me respondió “No te metas en nuestra vida mamá, por favor, ¿es que no tienes nada que hacer?” ¿Y qué mas iba yo a hacer?, además de cuidar a mis hijos nunca hice nada mas. Pues cómo te parece que mis hijos no valoraron mi sacrificio. ¿Será que me esforzé en vano?
Desde la oficina se escucha otra vez la voz que dice “Siguiente, número 853, pase por favor”
— ¡Es mi turno!.. oye, me has dejado impresionada...¿cómo puede ser? Vale, ya estoy aqui, así que allá voy...
— Siga usted, siéntese. ¿Que ha traido para ofrecer en sacrificio?
— Mi relación de pareja
— Vale, cuéntenos.
— Pues verá usted, es una relación corta, pero muy simpática, y fresca; no está desgastada. Hace solo seis meses que nos conocimos.
— ¿Con tal de qué la va usted a sacrificar? — pregunta el hombre en la oficina
— Con tal de conservar la familia
— ¿Cuál? ¿la suya? ¿Por qué? ¿es necesario conservarla?
— Pues sí, mi esposo tiene una amante y hace tiempo que está con ella, me miente todo el tiempo y ya no tengo fuerzas.
— ¿Y entonces?
— ¿Y entonces? Se apareció en mi vida un hombre, y algo surgió entre los dos
— Ah, entonces es esa nueva relación la que va a sacrificar...
— Sí, para conservar la familia
— ¿Cuál familia? Usted misma acaba de decir que su esposo tiene a otra mujer y usted misma tiene a otro hombre ¿qué familia es esa?
— ¿Y qué? En los documentos nosotros seguimos casados, o sea, tenemos una familia.
-Quiere decir que se siente bien así, ¿verdad?
— ¡No! ¡nada de eso! ¿cómo me puedo sentir bien con algo así? Lloro todo el tiempo y estoy intranquila.
— Pero aún así no quiere cambiar eso por una nueva relación ¿cierto?
— No, la nueva no es una relación tan seria, es mas bien sólo pasar el tiempo..En fin, no siento lástima.
— Pues bueno, si usted misma no siente lástima, nosotros mucho menos. Sacrifíquela, entonces.
— ¡Afuera me habían dicho que aquí muestran un video acerca del futuro! ¿Por qué no me lo muestra?
— Bueno, aquí mostramos muchos videos, a algunos acerca del futuro, a otros del pasado. A usted le vamos a mostrar uno sobre el presente. Mire.
— ¡Ou, ou ou! ¡Soy yo! ¡Dios mío! ¿así me veo? ¡Es mentira! Yo me cuido.
— Esa es su alma que se refleja en su apariencia.
— ¿Qué? ¿así? Los hombros abajo, los labios tristes, los ojos sin brillo, el cabello opaco...
— Así se ve la gente cuya alma llora...
— ¿Y ese niño tan débil ahí? ¡Mire como se recuesta en mí!
— ¿No lo ha reconocido verdad? Es su esposo, la proyección de su alma
— ¿Mi esposo? ¡Pero qué tontería! ¡él es un hombre adulto!
— Pero en su alma es un niño. Y se recuesta como si fuese usted su madre.
— Sí, así es cada día, se recuesta y debo ser yo quien lo arrastre...
— ¿Quiere decir se recuesta él en usted y no usted en él?
— Verá, desde pequeña entendí que una mujer debe ser más fuerte, más sabia y más decidida que el hombre. Debe ser quien mande en la familia y a su esposo.
— Pues, así es, una mamá fuerte, sabia y decidida que manda a su niño-esposo, y lo regaña, lo consuela, lo arrulla y lo perdona ¿qué más quería?
— Muy interesante. Pero si yo no soy su mamá, ¡soy su esposa! y en la pantalla él se ve tan culpable, y ya mismo se irá corriendo adonde esa desgreñada, ¡pero yo igual lo amo!
— Claro, es obvio, así sucede siempre, el niño juega en la arenera y luego vuelve a casa con su mamita, llora en su regazo, reconoce su culpa... Bueno, ya se acabó el video. Acabemos entonces nuestra reunion. ¿va a ofrecer en sacrificio su nueva relacion? ¿no se ha arrepentido?
— ¿Y el futuro? ¿por qué no me ha mostrado mi futuro? -pregunta la dama
— No se lo he mostrado porque no existe. Con un presente así su “niño adulto“ se va a ir, pero no necesariamente a los brazos de otra, es posible que sencillamente se vaya cuando usted menos lo espere. Mejor dicho, encontrará la manera de escapar de las faldas de ”mamá“; él también quiere crecer.
— ¿Y entonces qué debo hacer? ¿Voy a sacrificar mi nueva relación con tal de qué?
— Pues eso dígamelo usted. Quizá a usted le gusta mucho ser una “mamita”, mucho mas que ser una esposa.
— No, ¡a mí me gusta ser una esposa a la que amen!
— Pero bueno, a las ”mamitas“ también las aman a veces, incluso casi siempre. ¿entonces? ¿Está usted lista para hacer su sacrificio para conservar lo que tiene y que su esposo siga siendo un niño?
— No, no estoy lista, debo pensarlo mejor.
— Claro, por supuesto. Le podemos dar tiempo para analizarlo.
— ¿Y no da usted consejos, de casualidad?
— ¡Claro que sí! ¡Con gusto!
— Digame, ¿qué debo hacer para que mi esposo, no sé..... crezca?
— Bueno, deje de ser su ”mamita". Mírese usted misma a la cara y aprenda a ser una mujer. Seductora, encantadora, misteriosa, deseable. Una mujer a la que den ganas de regalar flores, cantar serenatas y no llorar en su regazo.
— ¿Sí? ¿cree usted que servirá?
— Por lo general sirve, sí. Eso, si usted decide finalmente ser una mujer. Pero si no, aquí la esperamos, su nueva relación es fantástica, ¡la tomaremos con gusto! ¿Sabe usted cuántas personas en el mundo sueñan con una relación así? Entonces piénselo, si quiere regalarla así nada más, ¡bienvenida sea!
— Lo pensaré
La número 853 sale perpleja de la oficina apretando contra su pecho su nueva relación, sin querer soltarla y la persona número 854 entra a la oficina con cara de preocupación.
— He venido a sacrificar mis intereses con tal de que mi mamá no se preocupe...
La puerta se cierra, y a lo largo del corredor se ven las personas que ya han pasado por la oficina, apretando contra su pecho sus deseos, sus capacidades, sus carreras, talentos, y posiblidades. Todo lo que un día estuvieron dispuestos a sacrificar, pero ya no.
martes, junio 09, 2015
Los 4 temperamentos según el Dr. Rudolf Steiner
Autor: Jorge Benito
La predisposición a mostrar ciertas características o tendencias innatas fue un tema que fascinó a Rudolf Steiner, quien basando sus investigaciones en conocimientos ancestrales y completándolos con su estudio científico y antroposófico realizó una división de 4 temperamentos: melancólico, flemático, sanguíneo y colérico. Cada uno de estos cuatro temperamentos o disposiciones anímicas tiene sus propios rasgos distintivos y se basan en un elemento natural, pues la naturaleza incide de manera determinante en el ser humano cuando encarna. El ser humano será influido en mayor medida por uno de ellos, aunque hallaremos signos de todos los temperamentos en cada uno de nosotros, lo que deriva en la riqueza y diversidad tan característica de nuestra especie: cada ser humano posee una combinación única e irrepetible de estos cuatro temperamentos.
Cabe destacar que estas características, que describiremos utilizando conceptos abiertos, pueden expresarse desde diferentes polaridades. Así, una persona con altos dotes de liderazgo puede convertirse en un líder amoroso y comprometido o caer el en autoritarismo totalitario. El ejercicio de observación consciente de nuestras cualidades y defectos (o simplementepredisposiciones naturales, si se prefiere) y el establecimiento de un compromiso con un continuo proceso de crecimiento personal nos llevará a encontrar el equilibrio interior que favorezca la expresión más elevada de estos atributos.
Temperamento Flemático
•Elemento agua: fluidez, flexibilidad, adaptabilidad
•Tranquilidad
•Diplomacia
•Poco dinamismo, a menudo personas ociosas
•Ejerce gran influencia sobre los demás
•Pacifismo
•Quietud
•Timidez
•Contemplación
•Sistema nervioso lento y equilibrado
Temperamento melancólico
•Elemento tierra
•Analítico
•Crítico
•Minucioso
•Pesimista
•Exceso de preocupación
•Le afecta enormemente su entorno
•Inteligencia
•Talento artístico
•Sistema nervioso débil
Temperamento sanguíneo
•Elemento aire
•Indisciplina
•Comunicación
•Diversión
•Muy influenciable por el entorno
•Voluntad débil
•Sentimentalismo y alta sensibilidad
•Humor variable y cambiante
•Extroversión
•Sistema nervioso rápido y equilibrado
Temperamento colérico
•Elemento fuego
•Rapidez
•Acción
•Impulsividad e impaciencia
•Prepotencia
•Eficiencia
•Fuerte Voluntad
•Liderazgo
•Ira e irritabilidad
•Sistema nervioso fuerte, rápido y desequilibrado
La pedagogía Waldorf, que establece el firme compromiso de acompañar a seres humanos para que puedan desarrollar libremente todo su potencial innato, hace uso de estos conocimientos. Las maestras y maestros, tras una observación minuciosa del temperamento de sus alumnas y alumnos, los acompañan amorosamente sin perder de vista sus predisposiciones naturales. Puesto que, como ya mencionamos, cada niño posee una combinación única e irrepetible de los cuatro, será tarea de los educadores tratarlos individualmente. La no estandarización de los procesos educativos logrará un equilibrio en la clase que tendrá como resultado un ambiente sano, armónico y motivador donde la libertad individual y colectiva se entrelazan para el mayor beneficio de la sociedad. Quien educa debe comprender la naturaleza y condiciones particulares de cada ser humano.
La ignorancia o desconocimiento de nosotros mismos como seres humanos se evidencia cada vez que pasamos por alto nuestra individualidad. No somos cosas. Las cosas se mueven cuando algo externo, ajeno, ejerce su influencia, como la piedra que vuela solo cuando alguien la arroja. Hay fuerzas internas, superiores, que motivan nuestra experiencia humana. Los temperamentos nos ayudan a tomar conciencia de estas fuerzas.
A pesar de que actualmente nos hallamos sumidos en un proceso de “cosificación” del ser humano, potenciado principalmente por los grandes medios propagandísticos neoliberales, no debemos perder de vista el verdadero significado etimológico de la palabra individuo.
El arte de la educación, en el que todos participamos (interior y exteriormente), solo puede ser cimentado sobre un profundo conocimiento del ser humano.
Ágil y con gracia salta el sanguíneo audaz sobre la piedra;poco le preocupa si allí tropieza.
Es enérgico el puntapié con que la aparta el colérico y con ojo chispeante disfruta del logro.
Al llegar el flemático, modera su andar:“Si no te apartas de mi camino, entonces, te rodearé”.
Pero el melancólico meditabundo se detiene ante ella, con rostro descontento por su eterna desgracia.
– Heinrich Peitmann
La predisposición a mostrar ciertas características o tendencias innatas fue un tema que fascinó a Rudolf Steiner, quien basando sus investigaciones en conocimientos ancestrales y completándolos con su estudio científico y antroposófico realizó una división de 4 temperamentos: melancólico, flemático, sanguíneo y colérico. Cada uno de estos cuatro temperamentos o disposiciones anímicas tiene sus propios rasgos distintivos y se basan en un elemento natural, pues la naturaleza incide de manera determinante en el ser humano cuando encarna. El ser humano será influido en mayor medida por uno de ellos, aunque hallaremos signos de todos los temperamentos en cada uno de nosotros, lo que deriva en la riqueza y diversidad tan característica de nuestra especie: cada ser humano posee una combinación única e irrepetible de estos cuatro temperamentos.
Cabe destacar que estas características, que describiremos utilizando conceptos abiertos, pueden expresarse desde diferentes polaridades. Así, una persona con altos dotes de liderazgo puede convertirse en un líder amoroso y comprometido o caer el en autoritarismo totalitario. El ejercicio de observación consciente de nuestras cualidades y defectos (o simplementepredisposiciones naturales, si se prefiere) y el establecimiento de un compromiso con un continuo proceso de crecimiento personal nos llevará a encontrar el equilibrio interior que favorezca la expresión más elevada de estos atributos.
Temperamento Flemático
•Elemento agua: fluidez, flexibilidad, adaptabilidad
•Tranquilidad
•Diplomacia
•Poco dinamismo, a menudo personas ociosas
•Ejerce gran influencia sobre los demás
•Pacifismo
•Quietud
•Timidez
•Contemplación
•Sistema nervioso lento y equilibrado
Temperamento melancólico
•Elemento tierra
•Analítico
•Crítico
•Minucioso
•Pesimista
•Exceso de preocupación
•Le afecta enormemente su entorno
•Inteligencia
•Talento artístico
•Sistema nervioso débil
Temperamento sanguíneo
•Elemento aire
•Indisciplina
•Comunicación
•Diversión
•Muy influenciable por el entorno
•Voluntad débil
•Sentimentalismo y alta sensibilidad
•Humor variable y cambiante
•Extroversión
•Sistema nervioso rápido y equilibrado
Temperamento colérico
•Elemento fuego
•Rapidez
•Acción
•Impulsividad e impaciencia
•Prepotencia
•Eficiencia
•Fuerte Voluntad
•Liderazgo
•Ira e irritabilidad
•Sistema nervioso fuerte, rápido y desequilibrado
La pedagogía Waldorf, que establece el firme compromiso de acompañar a seres humanos para que puedan desarrollar libremente todo su potencial innato, hace uso de estos conocimientos. Las maestras y maestros, tras una observación minuciosa del temperamento de sus alumnas y alumnos, los acompañan amorosamente sin perder de vista sus predisposiciones naturales. Puesto que, como ya mencionamos, cada niño posee una combinación única e irrepetible de los cuatro, será tarea de los educadores tratarlos individualmente. La no estandarización de los procesos educativos logrará un equilibrio en la clase que tendrá como resultado un ambiente sano, armónico y motivador donde la libertad individual y colectiva se entrelazan para el mayor beneficio de la sociedad. Quien educa debe comprender la naturaleza y condiciones particulares de cada ser humano.
La ignorancia o desconocimiento de nosotros mismos como seres humanos se evidencia cada vez que pasamos por alto nuestra individualidad. No somos cosas. Las cosas se mueven cuando algo externo, ajeno, ejerce su influencia, como la piedra que vuela solo cuando alguien la arroja. Hay fuerzas internas, superiores, que motivan nuestra experiencia humana. Los temperamentos nos ayudan a tomar conciencia de estas fuerzas.
A pesar de que actualmente nos hallamos sumidos en un proceso de “cosificación” del ser humano, potenciado principalmente por los grandes medios propagandísticos neoliberales, no debemos perder de vista el verdadero significado etimológico de la palabra individuo.
El arte de la educación, en el que todos participamos (interior y exteriormente), solo puede ser cimentado sobre un profundo conocimiento del ser humano.
Ágil y con gracia salta el sanguíneo audaz sobre la piedra;poco le preocupa si allí tropieza.
Es enérgico el puntapié con que la aparta el colérico y con ojo chispeante disfruta del logro.
Al llegar el flemático, modera su andar:“Si no te apartas de mi camino, entonces, te rodearé”.
Pero el melancólico meditabundo se detiene ante ella, con rostro descontento por su eterna desgracia.
– Heinrich Peitmann
El físico "Seth LLoyd" ejemplifica el acertijo cósmico que representa el Multiverso
PIJAMASURF
Una de las teorías más fascinantes y ampliamente aceptadas que han surgido en la física en la última época es la interpretación de los muchos mundos o “universos paralelos”. Hace unos años una encuesta mostró que, entre un grupo de los físicos más reconocidos, 58% consideró que está teoría es verdadera. Esto es algo que merece detenerse a reflexionar, ya que esta interpretación, primero articulada por Hugh Everett, altera radicalmente la naturaleza de la realidad como la conocemos.
En resumidas cuentas, la teoría resuelve elegantemente muchos de los predicamentos matemáticos de la física cuántica en relación con la teoría de la relatividad apelando a que cada vez que tomas una decisión o haces una observación todos los posibles desenlaces ocurren, sólo que no los percibes porque en ese momento continúan en otro universo donde existe otra versión de ti, y así hasta el infinito realizando infinitesimales variaciones. En cierta forma todo ocurre todo el tiempo, todas las posibilidades –aunque nosotros sólo tengamos conciencia o, mejor dicho, coherencia, de una.
Un divertido y didáctico ejemplo es la correspondencia entre David Deutsch y Seth Lloyd, dos de los físicos más importantes de la actualidad. En lo que se convirtió en un formidable episodio de “tenis mental”, Lloyd le escribió a Deutsch:
Te escribo para contarte un suceso extraño que ocurrió hace un par de semanas en la librería de MIT. Estaba enfrente de un anaquel, intentando decidir si comprar tu nuevo libro o el de Roger Penrose. Ahora bien, como tú sabes las neuronas son células notoriamente sensibles, capaces de amplificar los efectos más diminutos. Como resultado de una pequeña fluctuación mecánica-cuántica, unos pocos químicos transmisores extras llevaron a una neurona a su umbral provocando que disparara, detonando una ráfaga de actividad neural que me hizo, a manera de un impulso, comprar tu libro, The Fabric of Reality. Al leer el libro descubrí que tú sostienes la llamada “interpretación de los muchos mundos” de la mecánica cuántica, en la que cada fluctuación cuántica causa que el mundo se bifurque en partes diferentes, cada una de las cuales es igualmente real. Parece que estas sugiriendo que en otro mundo igualmente real hay otro yo, igualmente real, que está leyendo el libro de Penrose. ¿Cómo te atreves a afirmar esto? Realmente compré tu libro y realmente prefiero estar leyéndolo en vez del de Penrose. ¿Quién eres tú para decir que ese impostor que está leyendo a Penrose es tan real como yo? Espero tu respuesta.
El físico Seth Lloyd, aunque sea sólo con fines narrativos para poder debatir a David Deutsch, vivió aquí lo que podemos llamar una metasincronicidad. Reflexionando sobre el proceso cuántico de tomar una decisión compró un libro sobre cómo con cada acto el universo se bifurca, un libro que explica justamente el proceso que vivió al decidir comprar ese libro (que en realidad anula la decisión). Esto es una coincidencia significativa –la definción de Jung de la sincronicidad– en un ámbito metarreferencial. En el caso del universo significante de Jung, lo que da realidad o “coherencia” (para usar el término cuántico) es el significado de las cosas, más allá de causalidad: todas las bifurcaciones ocurren en relación con la mente, son fenómenos mentales que se imprimen en el espacio-tiempo del multiverso. Hay una paradoja implícita, según Deutsch: “La realidad es un multiverso, una entidad enorme que, en una escala masiva, tiene una estructura que semeja múltiples copias del universo de la física clásica, pero que es, en una escala suficientemente fina, un sólo sistema unificado”.
La correspondencia –la partida de tenis cuántico– entre Lloyd y Deutsch discutiendo el tema de qué tan reales son las “copias” que se disgregan en otros universos es fascinante y un tanto compleja. Aquí el link para seguirla. Al primer cuestionamiento de Lloyd, Deustch contestó:
En el sentido en el que tu decisión dependió de eventos aleatorios, ciertamente hay otras versiones de ti, igualmente reales, en otros universos, que eligieron de manera diferente y ahora viven las consecuencias. ¿Por qué creo esto? Sobre todo porque creo en la mecánica cuántica. Sólo escribe la ecuación describiendo la moción de esas ominosas moléculas transmisoras, y su efecto en ti y en el ambiente. Nota que su “aleatoriedad” consta de que hacen dos cosas a la vez: cruzando esa sinapsis y no cruzándola; y que su efecto en ti fue igualmente que hiciste dos cosas a la vez: comprar mi libro y comprar el libro de Penrose. Dichos efectos se difundieron, haciendo que todo hiciera varias cosas a la vez, que es lo que significa decir que hay “universos paralelos”. Y aún más, los universos se afectan entre sí. Aunque los efectos sean diminutos, se pueden detectar en experimentos cuidadosamente diseñados.
Pocas cosas más fascinante y cognitivamente vertiginosas que escuchar los ecos de otro universo o percibir el punto de “decoherencia” en el que se bifurcan nuestras vidas, ese permanente ramificarse en otro que podría ser una definición del infinito y de ser infinito.
Una de las teorías más fascinantes y ampliamente aceptadas que han surgido en la física en la última época es la interpretación de los muchos mundos o “universos paralelos”. Hace unos años una encuesta mostró que, entre un grupo de los físicos más reconocidos, 58% consideró que está teoría es verdadera. Esto es algo que merece detenerse a reflexionar, ya que esta interpretación, primero articulada por Hugh Everett, altera radicalmente la naturaleza de la realidad como la conocemos.
En resumidas cuentas, la teoría resuelve elegantemente muchos de los predicamentos matemáticos de la física cuántica en relación con la teoría de la relatividad apelando a que cada vez que tomas una decisión o haces una observación todos los posibles desenlaces ocurren, sólo que no los percibes porque en ese momento continúan en otro universo donde existe otra versión de ti, y así hasta el infinito realizando infinitesimales variaciones. En cierta forma todo ocurre todo el tiempo, todas las posibilidades –aunque nosotros sólo tengamos conciencia o, mejor dicho, coherencia, de una.
Un divertido y didáctico ejemplo es la correspondencia entre David Deutsch y Seth Lloyd, dos de los físicos más importantes de la actualidad. En lo que se convirtió en un formidable episodio de “tenis mental”, Lloyd le escribió a Deutsch:
Te escribo para contarte un suceso extraño que ocurrió hace un par de semanas en la librería de MIT. Estaba enfrente de un anaquel, intentando decidir si comprar tu nuevo libro o el de Roger Penrose. Ahora bien, como tú sabes las neuronas son células notoriamente sensibles, capaces de amplificar los efectos más diminutos. Como resultado de una pequeña fluctuación mecánica-cuántica, unos pocos químicos transmisores extras llevaron a una neurona a su umbral provocando que disparara, detonando una ráfaga de actividad neural que me hizo, a manera de un impulso, comprar tu libro, The Fabric of Reality. Al leer el libro descubrí que tú sostienes la llamada “interpretación de los muchos mundos” de la mecánica cuántica, en la que cada fluctuación cuántica causa que el mundo se bifurque en partes diferentes, cada una de las cuales es igualmente real. Parece que estas sugiriendo que en otro mundo igualmente real hay otro yo, igualmente real, que está leyendo el libro de Penrose. ¿Cómo te atreves a afirmar esto? Realmente compré tu libro y realmente prefiero estar leyéndolo en vez del de Penrose. ¿Quién eres tú para decir que ese impostor que está leyendo a Penrose es tan real como yo? Espero tu respuesta.
El físico Seth Lloyd, aunque sea sólo con fines narrativos para poder debatir a David Deutsch, vivió aquí lo que podemos llamar una metasincronicidad. Reflexionando sobre el proceso cuántico de tomar una decisión compró un libro sobre cómo con cada acto el universo se bifurca, un libro que explica justamente el proceso que vivió al decidir comprar ese libro (que en realidad anula la decisión). Esto es una coincidencia significativa –la definción de Jung de la sincronicidad– en un ámbito metarreferencial. En el caso del universo significante de Jung, lo que da realidad o “coherencia” (para usar el término cuántico) es el significado de las cosas, más allá de causalidad: todas las bifurcaciones ocurren en relación con la mente, son fenómenos mentales que se imprimen en el espacio-tiempo del multiverso. Hay una paradoja implícita, según Deutsch: “La realidad es un multiverso, una entidad enorme que, en una escala masiva, tiene una estructura que semeja múltiples copias del universo de la física clásica, pero que es, en una escala suficientemente fina, un sólo sistema unificado”.
La correspondencia –la partida de tenis cuántico– entre Lloyd y Deutsch discutiendo el tema de qué tan reales son las “copias” que se disgregan en otros universos es fascinante y un tanto compleja. Aquí el link para seguirla. Al primer cuestionamiento de Lloyd, Deustch contestó:
En el sentido en el que tu decisión dependió de eventos aleatorios, ciertamente hay otras versiones de ti, igualmente reales, en otros universos, que eligieron de manera diferente y ahora viven las consecuencias. ¿Por qué creo esto? Sobre todo porque creo en la mecánica cuántica. Sólo escribe la ecuación describiendo la moción de esas ominosas moléculas transmisoras, y su efecto en ti y en el ambiente. Nota que su “aleatoriedad” consta de que hacen dos cosas a la vez: cruzando esa sinapsis y no cruzándola; y que su efecto en ti fue igualmente que hiciste dos cosas a la vez: comprar mi libro y comprar el libro de Penrose. Dichos efectos se difundieron, haciendo que todo hiciera varias cosas a la vez, que es lo que significa decir que hay “universos paralelos”. Y aún más, los universos se afectan entre sí. Aunque los efectos sean diminutos, se pueden detectar en experimentos cuidadosamente diseñados.
Pocas cosas más fascinante y cognitivamente vertiginosas que escuchar los ecos de otro universo o percibir el punto de “decoherencia” en el que se bifurcan nuestras vidas, ese permanente ramificarse en otro que podría ser una definición del infinito y de ser infinito.
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