martes, noviembre 30, 2021

Entrevista a "Brian Weiss"

Iván Santandreu

“El conocimiento de las vidas anteriores sigue siendo fundamental para mí, pero comprender, experimentar y expresar el amor, la alegría y la paz interior en mi vida cotidiana se ha convertido en algo más importante.”

Brian Weiss es una persona serena y amable, que nos recibe sin apuro y con gran afabilidad. Genera una sensación de gran coherencia entre lo que dice y lo que hace. A pesar de las múltiples actividades de su agenda en su segunda visita a Chile, se da un tiempo para recibir a mundo nuevo. Sus ojos azules siguen con atención las preguntas. Claramente es una persona polarizada mentalmente y con serenidad interna.

Brian Weiss estudió medicina y se especializó en psiquiatría en la Universidad de Yale. Por más de una década, fue director de psiquiatría del Hospital Mount Sinaí en Miami.

Todo su trabajo se orientaba hacia la psicofarmacología y bioquímica cerebral, hasta que conoció a Catherine, una paciente con graves problemas, que no respondía a las terapias habituales. Mediante hipnosis -técnica ampliamente aceptada en psiquiatría tradicional- Catherine no recordó su infancia sino una vida anterior, en donde estaba el origen de sus dolencias. A pesar de su escepticismo, Brian Weiss siguió con el tratamiento, que resultó ser tremendamente eficaz y la paciente experimentó una mejoría asombrosa. Desde entonces, ha escrito cuatro libros que han sido traducidos a 30 idiomas, y ha tratado a más de 3.000 pacientes, transformándose en el mayor exponente de la existencia de vidas pasadas en el mundo occidental.

Ud. comenzó practicando regresiones a vidas pasadas hace más de 20 años. ¿Detecta un cambio en la percepción del público y de sus colegas médicos frente a este tema?

Ha habido cambios sustanciales en los últimos 20 años. Existe mucha mayor aceptación de la terapia ahora que al inicio. Cuando comencé en 1980, esto era muy raro y hubo mucha oposición de colegas y también en círculos médicos. Hoy, la gente tiene sus propias experiencias de vidas pasadas; hay muchísimos más profesionales de la salud entrenados en esta terapia y, además, se ha acumulado mucha información científica. Hay también mayor conciencia por parte de la gente, de los pacientes, ya que se han realizado películas, programas de televisión, y hay mucha mayor difusión sobre la regresión a vidas pasadas.

¿Cuál es la percepción de sus colegas y de la comunidad científica en general sobre lo que ud. hace?

Al principio, hubo mucha oposición y todavía la hay, especialmente en grupos antiguos y conservadores, tales como la American Psychiatric Association. Pero los doctores, en forma individual, están mucho más abiertos que sus organizaciones...

Sabiduría sin Mancha

Luís Carlos Rodríguez Leiva

Entrevista a Sherab Dre-may, monje budista inglés

Luis Carlos Rodríguez Leiva: ¿Podría vd. decirme cómo se llama y a qué tradición pertenece?

Sherab Dre-may: Pertenezco a la Escuela KarmaKagyu y le puedo escribir el nombre del representante más destacado en la escuela a saber: Su Santidad Karmapa 17, su nombre no es importante.

Luis Carlos: Le explico, realicé mis primeros contactos con el budismo en 1994 cuando viajé a Sri Lanka y viví durante 25 días en un centro de meditación (puede leerse el artículo de Nillambe, en esta revista de Conciencia sin Fronteras). Allí conocí a Godwin, que era Sri lankés y que tenía gran prestigio como maestro de meditación y habilidad para congeniar en este trabajo con la gente de occidente. Desde entonces he estado muy interesado en el budismo y en cierta ocasión que me ofrecieron traducir un libro del inglés de psicología al castellano rogué que me ofrecieran uno de budismo y así fue. A través de esta traducción conocí al autor budista David Brazier (También hay en Conciencia sin Fronteras, una entrevista a este autor). La verdad es que ahora siento que debo hacerle preguntas muy simples, admítalas como procedentes de alguien que no conozca nada del budismo tibetano y que le preguntara cosas como lo haría un niño. Por ejemplo: ¿Cómo es que tiene usted un lugar tan fantástico para estar sentado?

Sherab Dre-may: ¿El cajón? A esto le llamamos “cajón de meditación” y por lo general se utiliza si uno pretende hacer tres años de retiro y es como casi todo en el budismo, sentido común. ¿Por qué se tiene un cajón como éste? Pues porque es un espacio limitado, uno no necesita más. En este cajón es donde uno medita, duerme, uno se puede reclinar sobre uno de los rincones y tan pronto como uno se despierta tiene enfrente de él todo su trabajo, sus oraciones y recitaciones de forma que se puede empezar de inmediato con la práctica. Si uno está de retiro es para eso, para practicar. Es como una tumba.

Luis Carlos: Pero observo que este bellísimo cajón de madera tiene unos bordes no muy apropiados para reclinar la cabeza, tendrá que ponerle algo para no hacerse daño.

Sherab Dre-may: Sí claro, se pone uno algo. También puede uno dormir sentado verticalmente que es un sueño menos profundo...

El Enigma del Diluvio Universal

Si no fuera por un diluvio. ¿Cómo se explica que en la cumbre del Everest se encuentren restos de peces fosilizados o que en el monte Ararat haya depósitos de sales marinas ? En algún momento del pasado, este planeta estuvo cubierto por el agua. Algunos piensan que fue hace 5.000 años y otros creen que fue mucho antes.

Son tantas y tan variadas las versiones del diluvio en las distintas culturas que incluso en la Biblia se da el caso de dos relatos de la catástrofe.

Se supone, dada la coincidencia del protagonista (Noé) que se trata de un mismo hecho, que la tradición oral fue puliendo con el transcurso de los años y que los primeros copistas decidieron entremezclar en su relato. La versión más antigua (denominada Yavista) data del siglo VIII antes de Cristo.

EL RELATO BÍBLICO

Se lee en el Génesis (6,5): Viendo Yavé la maldad de los hombres, se arrepintió de haber creado al hombre sobre la tierra. Dice Yavé “Exterminaré de sobre la faz de la tierra al hombre que he formado; hombres y animales, reptiles y aves del cielo, todo lo exterminaré; pues me pesa el haberlos creado”

También en el Génesis (7,1) dijo Yavé a Noé: “Entra en el Arca con toda tu familia, porque solo tú has sido hallado justo en medio de esta generación. De todos los animales puros tomarás siete parejas de cada especie, machos y hembras; también de las aves del cielo siete pares de cada especie, a fin de conservar la especie sobre la tierra”.

De esta forma encontramos en la Biblia la odisea de Noé.

EL RELATO BABILÓNICO

Pero a continuación vamos a ver como el relato bíblico de Noé y su odisea no es único, y tal vez, ni siquiera sea el original, ya que hay evidencias que llevan a pensar que fue tomado de otras culturas y adaptado.

A mediados del siglo XIX, se iniciaron las excavaciones en Nínive; de allí más de 25.000 tablillas de arcilla fueron llevadas al Museo de Londres; pero en el camino se rompieron y mezclaron, por lo que descifrarlas parecía una tarea imposible, teniendo en cuenta que el lenguaje asirio-babilónico en el que estaban escritas fue descifrado tiempo después.

La solución la encontró George Smith -un diseñador de billetes- quien tras ardua labor, asombró al mundo con su obra “El relato caldeo del diluvio”, publicado en 1872...

La Mente Mágica

Desarrollar los Poderes de la Mente

La Vida es una emoción inteligente que en su continua expansión acepta y supera todos los desafíos.

A veces nuestra vida nos impone retos para que podamos crecer y superarnos como personas. Para crecer y superar el destino los seres humanos siempre han buscado aliados y conocimientos que puedan ayudarlos a superar los retos del destino.

En esta sección te proponemos las mejores técnicas para ayudarte en tu camino.

LA MENTE MÁGICA

Vivimos un momento histórico y evolutivo en que el ser humano utiliza cada vez más sus facultades racionales y el poder de su mente. No solamente por el nivel educativo que ha conseguido sino también por las propias peculiaridades de nuestra sociedad, cada vez más tecnológica y con mayores niveles de información y conocimiento que debemos saber utilizar y discriminar.

Una de las grandes revoluciones del siglo pasado y del que acabamos de empezar se refiere a los avances en el conocimiento del cerebro, la personalidad, los mecanismos psicológicos que afectan a la conducta, la importancia del subconsciente y, en general, de los poderes de la mente. Estamos realmente en el inicio de una Era Mental, donde utilizar correctamente los poderes de la mente y del subconsciente va a ser decisivo para la vida de las personas.

Dentro de esta tendencia nos hemos dado cuenta que hay formas negativas del lenguaje, de plantear y procesar la información que no son útiles para nada y que además agravan los problemas: Se refiere a hablar o pensar cosas parecidas a: yo no valgo para esto, seguro que fallo, tengo siempre mala suerte, etc. Sin darnos cuenta y desde la infancia, escuchando cosas así como “este niño es tonto”, vamos programando nuestra mente con roles y programas que no son muy adecuados y nos ayudan poco en la vida. Frente a esta forma clásica de pensar y procesar la información ha surgido una nueva tendencia llamada: Pensamiento Positivo.

LAS VENTAJAS DEL PENSAMIENTO POSITIVO

Básicamente consiste en la creencia de que la mente es permeable a las sugestiones que la propia persona u otras personas le hacen. Si uno piensa negativamente de una forma continuada, la mente tenderá a actuar así. Si uno piensa positivamente la mente tenderá a ofrecernos mejores resultados.

Lo que está claro es que, por lo general, a las personas optimistas y alegres la vida les va mejor e incluso son más resistentes a las enfermedades; mientras que las personas pesimistas y amargadas les sucede lo contrario. La pregunta es clara.

¿Qué ha sido primero, el huevo o la gallina?.

Eso ahora no nos importa sino creer y actuar de acuerdo con el Pensamiento Positivo. Creer en los poderes de nuestra mente, de nuestro subconsciente y aprender a “programarlo”, a sugestionarlo adecuadamente para que su fuerza se ponga de nuestra favor y empuje también para que consigamos con mayor facilidad nuestros objetivos. A eso se le llama una adecuada programación mental.

Los primeros descubrimientos sobre el Pensamiento Positivo se publicaron en 1936, como resultados de las investigaciones del padre Irala de la Compañía de Jesús y su libro “Control Cerebral y Emocional”. Posteriormente, en Laredo, Texas, a partir de 1944, el profesor José Silva comenzó también a desarrollar sus investigaciones en este terreno creando su ciencia de la Psicorientología. En realidad ni uno ni otro crearon nada nuevo porque las técnicas de relajación y visualización que proponían para mejorar los hábitos y el destino de las personas estaban basadas en los mismos principios, aunque con diferentes formulaciones, que las viejas enseñanzas orientales del yoga y las escuelas esotéricas occidentales.

Lo único nuevo es que se formulaban en un contexto totalmente científico y con fines totalmente prácticos. La principal constatación científica de la diferente actividad mental se debe a la posibilidad de utilizar tecnología para medir la frecuencia y la intensidad de las ondas cerebrales en diversas actividades, gracias al Electro Encefalograma. Así se pudo constatar las diferentes frecuencias en que actúa nuestra mente.

Cuando estamos relajados y tranquilos el cerebro opera por una determinada frecuencia y voltaje eléctrico, cuando estamos excitados, agresivos o en plena actividad intelectual, el cerebro opera en otro nivel diferente.

REBAJANDO DE REVOLUCIONES EL CEREBRO

Lo que ha quedado claro es que nuestro cerebro es una máquina que puede funcionar a diferentes velocidades. Las técnicas de relajación mental y también de control y programación pretenden primero rebajar de revoluciones el cerebro, producir ondas alfa que son más armónicas y que fomentan la intuición y la empatía. El propósito de rebajar las revoluciones del cerebro es dejarlo en un estado más relajado y acorde para grabar en la mente nuestras instrucciones y poder utilizar entonces nuestro poder mental en fines concretos. En esto se basan todas las técnicas de programación mental destinadas a mejorar aspectos de la conducta, la personalidad, a desarrollar determinados poderes y sentidos psíquicos o, simplemente, a lograr una mayor paz y plenitud.

CONTROL Y PROGRAMACIÓN DE LA MENTE MÁGICA

Para controlar algo primero hay que conocerlo. Así, para planificar de una forma idónea nuestra mente hay que conocer sus mecanismos, estudiar nuestra realidad y nuestra conducta, lo que queremos realmente y lo que no. Conociéndonos mejor podremos desarrollar con más eficacia una adecuada programación mental que sirva a nuestros propósitos. Por eso, más allá de la pura técnica, en Oriente se hace tanta incidencia en fomentar el desapego y la objetividad.

Por el contrario, las escuelas occidentales de programación mental están basadas en la fuerza del deseo.

Según sus tendencias, para programar algo adecuadamente en nuestra mente hay que desearlo con fuerza primero, estar absolutamente convencidos de que necesitamos eso para nuestro bienestar y desearlo poderosamente.

A través de la relajación primero y después de la visualización se programa la mente para que genere fuerza extra para conseguirlo. En realidad en esto mismo se basaban las antiguas técnicas mágicas, reforzando el deseo y la fascinación de la mente con los rituales. Lo importante es comprender que siguiendo determinadas técnicas podemos despertar en nuestra mente su dimensión más mágica y poderosa, siempre con el objetivo de conseguir los resultados concretos que anteriormente hemos planificado.

LA PROGRAMACIÓN ADECUADA

Para encauzar adecuadamente los poderes de nuestra mente debemos saber encauzarla en una programación adecuada. La Programación Mental se basa en llevar la mente a niveles profundos y visualizar imágenes llenas de emoción y de la mayor intensidad sensorial posible, donde nuestras metas son conseguidas.

Antes de hacer la programación en sí hay que planificarla y prepararla. Es decir, diseñar mentalmente la imagen y todos los sentimientos y sensaciones que van a acompañarla. Así, grabaremos las ordenes muy profundamente en nuestro subconsciente y, si perseveramos, conseguiremos que colabore con todo su inmenso potencial en nuestros objetivos.

Al aprender a regular las frecuencias de nuestras ondas cerebrales estamos aprendiendo a regular el cerebro. Éste se ajusta al nivel de actividad que corresponde a la tarea de la cual se ocupa.

Al pensar o procesar datos trabaja en el nivel beta, mientras que en el relajamiento o el sueño profundo puede trabajar en tres niveles diferentes. Uno de ellos es el nivel alfa que es armónico y muy propicio para sugestionar la mente.

La eficacia de todo el proceso depende de que la programación sea correcta.

Positiva y abierta a todas las posibilidades.

Debemos tener cuidado con no limitar las posibilidades de solución. Hay que visualizar la solución, el conseguir lo que pretendemos pero no cómo hacerlo. Así quedan abiertas posibilidades de acción que ni siquiera habíamos imaginado pero que están en potencia en nuestro subconsciente. También debemos tener cuidado con lo que programamos. En todos los cuentos mágicos donde te conceden los deseos siempre hay que tener cuidado y pensar bien lo que se pide, no sea que los deseos concedidos traigan problemas mayores.

Nunca debemos dudar cuando se tratan de cosas esenciales que necesitamos como personas, para nuestra salud y los retos ineludibles que nos ponga el destino; pero cuando son simplemente deseos es necesaria una mayor precaución.

Quizá nos estemos empeñando y poniendo fuerza en conseguir algo que no nos corresponde o que ni siquiera es positivo para nuestra evolución. Esto quizá no lo sepamos nosotros pero sí nuestro subconsciente. Si esto sucede puede suceder que simplemente la programación no funcione pero también puede generarse un conflicto de energías. Siempre debemos estar alerta a lo que ocurre y a posibles mensajes subconscientes que se manifiesten en sueños. De considerarlo razonable es mejor suspender o cambiar el formato de la programación.

Tras la programación es necesario pasar a la acción. No podemos esperar que el subconsciente o nuestra mente mágica nos solucione las cosas sin nosotros hacer nada. Sí podemos esperar que nos aporte una energía e incluso una ayuda extra. Dentro del plan de actuación es necesario trabajar para cultivar en nuestra persona las actitudes necesarias para llevar a cabo la solución.

HÁBITOS DE PROGRAMACIÓN

Los mismos mecanismos internos que hacen que una acción, pensamiento o tendencia determinada se transforme en un hábito de nuestra conducta, se utilizan también en la programación con la intención de lograr que aquello que deseamos se transforme también en un hábito, pero positivo y controlado. Los soportes en los que debemos apoyar nuestra programación son:

EL PODER DE LA CONVICCIÓN. Ante todo debemos creer en los resultados de la programación. La convicción hace que la imaginación y la experiencia real funcionen en el mismo plano y es fundamental en toda programación. Creer en lo que estamos haciendo y que va a funcionar es básico.

EL PODER DEL DESEO. Para activar nuestra fuerza mental hace falta un poderoso deseo de que ocurra. Sin el estímulo del deseo la mente no trabaja con todo su potencial, ya que sólo se puede conseguir aquello que se desea realmente. En el deseo se canalizan los aspectos emotivos y emocionales que refuerzan mucho la programación.

EL PODER DE LA ESPERANZA. La esperanza es diferente de tener una convicción clara. La convicción es más personal, es creer en nosotros mismos y que lo vamos a conseguir. Esto es necesario pero la Esperanza va más allá. No es sólo creer en nosotros sino también que eso sucederá. Tenemos entonces los requisitos necesarios para que una buena programación funcione: Convicción en uno mismo, en el poder personal. Deseo de conseguir algo y esperanza de que se podrá conseguir.

CONSTRUYENDO IMÁGENES DE FELICIDAD

Las técnicas de programación mental se basan en la construcción de imágenes donde nos vemos a nosotros mismos, con convicción, deseo y esperanza, REALIZANDO YA LAS COSAS QUE QUEREMOS CONSEGUIR.

Es decir, hay que imaginarse los resultados finales de nuestros proyectos o programaciones.

LA PROYECCIÓN o programación será más fuerte y eficaz cuanta más calidad y fuerza tengan las imágenes que creamos y proyectamos, cuanto más claras y fuertes sean las imágenes que somos capaces de ver en nuestra mente. La técnica consiste en recrearse en escenas donde somos los protagonistas y de vivirlas con toda la intensidad posible, tratando de que intervengan todas nuestras sensaciones o al menos las más interesadas en el proyecto. Debemos vivir las situaciones oliendo, sintiendo, oyendo y viendo con total claridad. Así el cerebro se encuentra alerta y activo y no discrimina en la realidad o fantasía de lo que está sucediendo. A esto se le llama o comunicación subjetiva.

Es decir, si por ejemplo queremos programarnos para superar una prueba en concreto. Deberemos crear imágenes lo más reales posibles donde nos veamos a nosotros mismos habiendo superado o superando ya la prueba. Debemos vernos con convicción, deseo y esperanza, con alegría y con todos los sentidos posibles, acompañando y alimentando con su energía a la imagen que estamos viendo. Se llama comunicación subjetiva porque el cerebro o la mente no es capaz de distinguir que eso es una fabulación nuestra, ya que la hemos recreado con gran claridad, fuerza y la participación de todos los sentidos.

CREACIÓN DE UNA TÉCNICA PERSONAL

El cerebro aprende a través de la práctica continua, y por eso debemos reiterar nuestros ejercicios y prácticas diariamente. Es mejor practicar tres veces al día, siendo los mejores momentos: por la mañana, a medio día y por la noche, antes de acostarse. El mejor es la mañana y le sigue la noche. La práctica ideal son quince minutos tres veces al día. No demasiado tiempo para las grandes ventajas que podemos sacar.

Primero debemos aseguramos de todos los elementos que intervienen en la técnica y que los aplicamos en su orden correcto. Debemos hacerlo lentamente, como si se tratase de un ritual. La fuerza del rito le aporta un valor añadido y la programación se hace más fuerte.

Recordar que cerebro se identifica con los hábitos, lo que le es familiar y la repetición. Cada ser humano es un camino y sus condiciones muy diferentes, por lo que no se puede hablar en general de las técnicas personales.

Todas deben seguir más o menos los pasos marcados de Relajación Proyección de imágenes-Plan de Acción; pero la elección de la programación más adecuada es algo más personal y delicado.

Lo bueno sería conocerse mejor, hacer antes alguna terapia y descubrir tanto las potencias como las debilidades. A partir de ahí se puede hacer una buena y eficaz programación.

No obstante, para cosas sencillas como dejar de fumar, controlar algún hábito, enfrentarse a alguna prueba o examen, etc, la programación es bastante fácil. Basta con verse haciendo lo que uno quisiera conseguir y luego pasar a un plan de acción de cosas concretas para lograrlo.

lunes, noviembre 29, 2021

José María Salmerón

El eneagrama es un sistema tipológico que contempla nueve tipos de personalidad básicos en la naturaleza humana. Es un sistema que recoge la sabiduría tanto de corrientes filosóficas como de tradiciones espirituales y religiosas.

No se trata de ninguna corriente doctrinal sino de una de las herramientas más útiles en la práctica de cualquier religión o camino espiritual: el autoconocimiento. También es un importante ayuda en la práctica de la psicoterapia al aportarnos gran cantidad de información sobre la personalidad de un paciente y sus procesos mentales con muy pocos datos.

Esto es lo que se conoce como el eneagrama de la personalidad ya que en su origen el eneagrama era un modelo de aplicación a cualquier suceso natural. Es decir un modelo para comprender de forma profunda la estructura y dinámica de cualquier cosa, su desarrollo en el tiempo y las interrelaciones entre los distintos elementos que la forman. ( Gurdjieff).

El eneagrama de la personalidad establece nueve tipos de carácter diferentes a los que denomina según la pasión principal que subyace a cada tipo. La pasión principal es nuestro talón de Aquiles, el punto débil que siempre nos arrastra a actuar con un mismo patrón de comportamiento, sean cuales sean las circunstancias o nuestras auténticas necesidades.

De esta pasión principal se derivan el resto de rasgos satélites que conforman toda nuestra personalidad y, aunque todos tenemos un poco de cada una de las pasiones, hay una que es básica, como la piedra angular sobre la que se asienta el resto de la estructura caracterial. Las nueves pasiones se corresponden con los siete pecados capitales del cristianismo (más la cobardía y la vanidad), aunque el significado que el eneagrama da a estas pasiones difiere de lo que entendemos por pecado. Para el eneagrama el conocimiento profundo de nuestra pasión principal es lo que nos ayudará a encontrar “el camino de vuelta a casa”, a nuestro ser completo y sin limitaciones. Libres para vivir plenamente.

El eneagrama de la personalidad parte de la idea de que el ser humano posee una naturaleza divina o Esencia que olvidamos al nacer y una naturaleza adquirida o Ego que es el conjunto de estrategias adaptativas que utilizamos para “defender” nuestra vida y crear una identidad que sustituya a la que hemos olvidado. Con el tiempo estas estrategias acabarán conformando nuestro carácter (también llamado falso self, personalidad o personalidad adquirida).

El nacimiento pues, no es más que el paso de un estado de Amor Incondicional donde la dicha es absoluta sin ninguna necesidad de la que preocuparse, a un mundo de amor condicionado donde la satisfacción de las necesidades más básicas queda fuera de nuestro control. La caída a este mundo de amor condicionado se produce ya en la pequeña célula inicial de cada ser humano, que en su recorrido por la trompa, busca un útero cálido y nutritivo en el que echar sus raíces para poder crecer...

Esposas Mentales

Un habitante de un pequeño pueblo descubrió un día que sus manos estaban aprisionadas por unas esposas. Cómo llegó a estar esposado es algo que carece de importancia. Tal vez lo esposó un policía, quizás su mujer, tal vez era esa la costumbre en aquella época. Lo importante es que de pronto se dio cuenta de que no podía utilizar libremente sus manos, de que estaba prisionero.

Durante algún tiempo forcejeó con las esposas y la cadena que las unía intentando liberarse.

Trató de sacar las manos de aquellos aros metálicos, pero todo lo que logró fueron magulladuras y heridas. Vencido y desesperado salió a las calles en busca de alguien que pudiese liberarlo. Aunque la mayoría de los que encontró le dieron consejos y algunos incluso intentaron soltarle las manos, sus esfuerzos sólo generaron mayores heridas, agravando su dolor, su pena y su aflicción. Muy pronto sus muñecas estuvieron tan inflamadas y ensangrentadas que dejó de pedir ayuda, aunque no podía soportar el constante dolor, ni tampoco su esclavitud.

Recorrió las calles desesperado hasta que, al pasar frente a la fragua de un herrero, observó cómo éste forjaba a martillazos una barra de hierro al rojo. Se detuvo un momento en la puerta mirando. Tal vez aquel hombre podría...

Cuando el herrero terminó el trabajo que estaba haciendo, levantó la vista y viendo sus esposas le dijo: "Ven amigo, yo puedo liberarte". Siguiendo sus instrucciones, el infortunado colocó las manos a ambos lados del yunque, quedando la cadena sobre él.

De un solo golpe, la cadena quedó partida. Dos golpes más y las esposas cayeron al suelo. Estaba libre, libre para caminar hacia el sol y el cielo abierto, libre para hacer todas las cosas que quisiera hacer. Podrá parecer extraño que nuestro hombre decidiese permanecer en aquella herrería, junto al carbón y al ruido. Sin embargo, eso es lo que hizo. Se quedó contemplando a su libertador. sintió hacia él una profunda reverencia y en su interior nació un enorme deseo de servir al hombre que lo había liberado tan fácilmente. Pensó que su misión era permanecer allí y trabajar. Así lo hizo, y se convirtió en un simple ayudante.

Libre de un tipo de cadenas, adoptó otras más profundas y permanentes: puso esposas a su mente. Sin embargo, había llegado allí buscando la libertad.

Entrevista de Eduard Punset a ANTONIO DAMASIO

ANTONIO DAMASIO -(Neurólogo Universidad de Iowa)

"Creo, y quizá soy excesivamente optimista, que cuanto más sepamos sobre el diseño del cerebro, mejor podremos comprender por qué hacemos ciertas cosas. Porque hay muchas cosas que consideramos malvadas, que consideramos terribles por lo que respecta al comportamiento, que son perfectamente explicables por la forma en que está diseñado el cerebro y su interacción con el entorno.."

Punset: ¿A quién no le han dicho, quién no ha oído "pienso luego existo"? Nos lo han enseñado en la escuela, lo hemos oído por todas partes: "Pienso luego existo". Entonces, Antonio, apareciste tu y dijiste que era al contrario: "existo, por lo tanto pienso". Y dices que esto ha tenido una gran importancia en la civilización occidental. Ha afectado a la forma en que nos comportamos y a la separación entre el cuerpo y la mente.

Damasio: me gusta Descartes; Descartes es un gran pensador, no hay ningún problema. Es tan solo la forma en que la gente ha interpretado la formulación de Descartes, es la formulación final de Descartes, lo que ha tenido una influencia negativa en nuestra forma de pensar, ya que ha dado la impresión de que, de alguna forma, el pensar es lo que importa, lo que cuenta es la razón, y lo que subyace bajo ella, la emoción y el ser, son menos importantes, cuando en realidad forman un todo. Lo mejor que podemos decir es que "somos", que la vida reside en nuestro organismo, y que tenemos emociones y sentimientos, y que todo esto tiene una gran influencia en la imaginación, en el proceso del pensamiento y en el proceso del razonamiento. Por lo tanto, en definitiva, las mayores conquistas de nuestro organismo -la razón, por supuesto, y la creatividad- no están separadas, no son algo que se encuentre en otro nivel o que surja de arriba a abajo: surgen de abajo hacia arriba, son la continuación hacia algo muy complejo pero que en realidad surge de la representación del cuerpo, de la representación del organismo y de su vida.

Punset: Tu acuñaste esa frase fantástica al respecto, que dice "los órdenes más bajos de nuestro organismo están en el rizo de la razón superior". Por lo tanto en realidad todo se encuentra mezclado. Esta fue probablemente una gran contribución ¿no?...

Quién es Javier Sierra?

Javier Sierra nació en Teruel en Agosto de 1.971 -es Leo con ascendente en Géminis-.

Ya desde muy niño mostró inclinaciones hacia la comunicación, introduciéndose en el mundo de la radio a los doce años y comenzando a publicar sus primeros reportajes con apenas dieciséis. Más tarde, se trasladó a Madrid donde estudió Ciencias de la Información en la Universidad Complutense y estableció los contactos necesarios que después le permitirían desarrollar su profesión de informador, viajero e investigador.

Hasta la fecha lleva recorridos casi una veintena de países y ha dado el equivalente de veinte vueltas al mundo "en busca de mis desafíos", como gusta llamar a los misterios a los que se enfrenta.

Fruto de esa intensa actividad, en 1.990 fue --junto con Enrique de Vicente, José León Cano y Ángel García-- fundador de la revista Año Cero. Entre 1.996 y 1.998 ocupó el cargo de subdirector de la revista Más Allá, para ser nombrado director en septiembre de ese último año, justo el día en que La dama azul, su primera novela (Martínez Roca, 1.998) se presentó en Madrid. Es, por tanto, uno de los directores de una revista de gran difusión más jóvenes de Europa, pese a que, insiste, lo suyo es viajar, estudiar y escribir.

Ha publicado ya cuatro ensayos --Roswell: Secreto de Estado (Edaf, 1.995); ¿Qué se oculta tras los Expedientes-X?, con E. de Vicente (Aguilar, 1.996); Los guías del cosmos (Aguilar, 1.996), y la España extraña, con J. Callejo (Edaf, 1.997)-- y dos novelas: La dama azul (Martínez Roca, 1.998) y Las puertas templarias (Martínez Roca, 2.000). Ha colaborado asiduamente en programas de radio y televisión relacionados con los enigmas de este y otros mundos, siendo en la actualidad asesor del espacio Crónicas Marcianas que dirige Javier Sardá en Telecinco. En estos momentos reside a las afueras de Madrid, junto a un mágico bosque de encinas, y tiene otros siete libros en preparación.

¿Quién es Javier Sierra?

Por encima de todo, un curioso. Un ser humano que, desde muy niño, disfrutó buscando respuestas por sí mismo y al que la Providencia -sea ésta lo que sea- terminó empujando a la arena de la divulgación. Cargo a mis espaldas seis libros (el séptimo está ya en camino y tiene que ver mucho con Egipto), cuadernos de viajes por una veintena de países, decenas de reportajes y la dirección de la revista Más Allá desde hace un par de años.

¿Por qué llama tanto la atención del público en general una cultura milenaria como la de Egipto?...

domingo, noviembre 28, 2021

El Silencio Interno


El conocimiento silencioso fue una faceta entera en la vida y actividades de los chamanes o brujos que vivieron en México en tiempos antiguos. De acuerdo con don Juan Matus, el maestro chamán que me introdujo al mundo cognoscitivo de los chamanes, el conocimiento silencioso era el resultado más codiciado por ellos, y lo buscaban a través de cada una de sus acciones y pensamientos.

Don Juan definió el conocimiento silencioso como un estado de la conciencia humana en el que todo lo que es pertinente al hombre es instantáneamente revelado, no a la mente o al intelecto, sino al ser total. Explicó que existe una banda de energía en el universo que los chamanes llaman la banda del hombre, y que dicha banda está presente en los seres humanos. Me aseguró que para los chamanes videntes, quienes ven directamente cómo fluye la energía en el universo, y que pueden ver al ser humano como un conglomerado de campos energéticos en forma de una esfera luminosa, la banda del hombre es un borde de luminosidad compacta que corta transversalmente la esfera luminosa en un ángulo de izquierda a derecha. La totalidad de la esfera luminosa es del tamaño de los brazos extendidos hacia los lados y hacia arriba y, en esa esfera luminosa, la banda del hombre mide quizá alrededor de treinta centímetros de ancho. El conocimiento silencioso, explicó don Juan, es la interacción de energía dentro de esa banda, una interacción que es instantáneamente obvia para el chamán que ha logrado alcanzar el silencio interno. Don Juan dijo que el hombre común y corriente tiene una noción vaga de esta interacción energética. El hombre la intuye y trata de deducir su funcionamiento, de descubrir sus permutaciones. Por otro lado, un chamán recibe una descarga de la totalidad de esta interacción en cualquier momento en que la ejecución de esta interacción sea solicitada.

Don Juan me aseguró que el preludio al conocimiento silencioso es un estado de la percepción humana que los chamanes llaman el silencio interno, un estado libre de pensamientos y verbalizaciones silenciosas, al que los chamanes llaman el diálogo interno.

No importa cuánto se esforzó don Juan por hacerme comprender sus definiciones y explicaciones sobre el conocimiento silencioso, éstas permanecieron siempre oscuras, misteriosas, inescrutables. En su esfuerzo por aclarar aún más este punto, don Juan me dio una serie de ejemplos concretos del conocimiento silencio. El que más me gusto, debido a su alcance y a su pertinencia, es algo que el llamaba los lectores del infinito...

Los lectores del infinito es algo que suena como a una metáfora, pero es, más bien, una descripción fenomenológica que don Juan usaba para describir una condición perceptiva chamánica. Me dijo que esta condición chamánica concordaba con las metas y las expectativas del hombre de hoy en día, y que el hombre del siglo veinte es un lector que lee textos con una predilección especial. Tales textos pueden tener el formato de un libro, un escrito de computadora, un manual, literatura, descripciones técnicas, etcétera.

En su búsqueda continua por encontrar soluciones y respuestas a sus indagaciones, los chamanes del México antiguo descubrieron que cuando se alcanza el silencio interno, la conciencia del hombre puede dar fácilmente un salto a la percepción directa de la energía reflejada en cualquier horizonte dado. Ellos usaban cl cielo como horizonte, así como las montañas o, en un espacio más reducido, las paredes de sus moradas. Eran capaces de ver energía reflejada en esos horizontes con si estuvieran viendo una película. Describieron concisamente este fenómeno, como la visualización de la energía con apariencia de un matiz - para ser precisos, un punto rojizo en el horizonte, color rojo granada. Lo llamaron el manchón de color granada.

Esos chamanes aseguraban que, en un momento dado, ese manchón de color granada explotaba y se convertía en imágenes que ellos veían como si estuvieran realmente viendo una película. Este logro perceptivo los convirtió en lo que ellos llamaron espectadores del infinito.

Don Juan creía que en mi caso era más apropiado considerar leer el infinito en lugar de verlo, ya que yo era dado a leer con misma pasión, sino es que con más, que lo que los chamanes del México antiguo eran dados a ver. Don Juan dejó perfectamente claro que ser un lector del infinito no quiere decir leer energía como si uno leyera un periódico, sino que las palabras se formulan con toda claridad a medida que uno las lee, como si una palabra llevara a otra, formando conceptos totales que se manifiestan y luego se desvanecen. El arte los chamanes es tener la habilidad de reunir y preservar estos conceptos antes de que se olviden al ser reemplazados con nuevas palabras, con los conceptos nuevos de un flujo de conciencia gráfica interminable.

Don Juan continuó explicando que los chamanes que vivieron en México en tiempos remotos, y que establecieron su linaje, fueron capaces de alcanzar el conocimiento silencioso después de haber entrado en su matriz: el silencio interno. Dijo que el silencio interno era un logro de tan tremenda importancia, que lo consideraban la condición esencial del chamanismo.

Don Juan puso tal énfasis en este silencio, que mi ambición era alcanzarlo. Quería llegar al silencio interno de inmediato. Sentía que no tenía un solo instante que perder. Cuando le pedí a don Juan que me diera una explicación concisa de los procedimientos a seguir, se rió de mi.

-Aventurarse en el mundo de los chamanes -dijo-, no es como aprender a manejar un automóvil. Uno necesita manuales e instrucciones para manejar un auto. Para alcanzar el silencio interno uno necesita intentarlo.

-Pero, ¿Cómo puedo intentarlo? -insistí.
-La única manera en que puedes intentarlo es intentándolo -declaró.

Una de las cosas más difíciles de aceptar, para el hombre dc hoy en día, es la ausencia de procedimientos. En la actualidad, el ser humano parece estar bajo el poder de manuales, prácticas, métodos, pasos a seguir. EI hombre de hoy en día toma notas incesantemente, hace diagramas, está profundamente involucrado en "saber como". Pero en el mundo de los chamanes, dijo don Juan, los procedimientos y los rituales son meros instrumentos para atraer y enfocar la atención. Son artificios que se usan para forzar el enfoque de nuestro interés y determinación. No tienen ningún otro valor.

Don Juan creía que al hombre moderno le encantan las palabras, como si retuviese un sentimiento que ha sobrevivido hasta hoy de lo significativo que fue para él hablar por primera vez. Esto parece explicar su intenso énfasis en la palabra. Las encantaciones verbales parecen ser un retroceso a ese estado de enamoramiento con las palabras. Los chamanes creen que una larga serie de palabras, dichas en voz alta, debe haber ejercido un poder mesmérico.

Debido a la fuerza de sus prácticas y sus metas, los chamanes refutan el poder de la palabra. Se definen a sí mismos como navegantes en el mar de lo desconocido, Para ellos, la navegación es un hecho práctico, y navegar quiere decir moverse de un mundo a otro sin perder sobriedad, sin perder fuerza; y, para lograr realizar esta hazaña de navegación, no puede haber procedimientos o pasos a seguir, sino un solo acto abstracto que define todo: el acto de reforzar nuestro lazo con la fuerza que se extiende a través del universo, una fuerza que los chamanes llaman el intento. Debido a que estamos vivos y conscientes estamos de por sí, ya, íntimamente relacionados con el intento. Lo que necesitamos, de acuerdo con los chamanes, es hacer que ese lazo forme parte de nuestros actos conscientes, y ese acto de volvernos conscientes de nuestro lazo con el intento es otra forma de definir el conocimiento silencioso.

En el curso del tiempo que pasé con don Juan Matus aprendí, sin embargo, una cosa con relación a los procedimientos y los métodos. Si existe algo que los seres humanos necesitan para poder alcanzar El conocimiento silencioso, es reforzar su bienestar, su claridad, su determinación. Para poder intentar, uno debe poseer destreza física y mental y un espíritu claro.

De acuerdo con don Juan, los chamanes del México antiguo pusieron un enorme énfasis en la destreza física y el bienestar mental, y este mismo énfasis prevalece en los chamanes de hoy en día. Fui capaz de corroborar la verdad de sus aseveraciones al observar a don Juan y a sus quince compañeros chamanes. Su soberbio estado de balance físico y mental era uno de los rasgos más obvios en ellos.

La respuesta que don Juan me dio cuando le pregunte directamente por qué los chamanes ponen tanto énfasis en el lado físico del hombre, me sorprendió sobremanera. En aquellos años yo creía en el lado espiritual del hombre, un lado acerca de cuya existencia podía no estar completamente convencido, pero por lo menos, estaba inclinado a considerarlo como una posibilidad. Para mí, don Juan, era un ser espiritual.

-Los chamanes no son en absoluto espirituales -dijo-. Son seres sumamente prácticos. Sin embargo, es un hecho bien conocido que los chamanes, o los brujos, como les llaman, son generalmente considerados excéntricos o aun locos. quizá eso sea lo que te hace pensar que son espirituales. Parecen locos porque siempre están tratando de explicar cosas que son inexplicables. Al tratar de hacer esto pierden toda coherencia y dicen insensateces que, si se examinan desde el punto de vista de los chamanes, no son en absoluto insensateces, sino tentativas fútiles de dar explicaciones completas que no pueden completarse bajo ninguna circunstancia.

Don Juan me dijo que esos chamanes del México antiguo descubrieron y desarrollaron un gran número de procedimientos para alcanzar bienestar físico y mental, procedimientos que llamaron pases mágicos. También comentó que el efecto de los pases mágicos fue tan abrumador para ellos, que los pases se convirtieron, a través del tiempo, en uno de los componentes más importantes en sus vidas. Don Juan explicó que, dado como eran a comportamientos rituales, esos chamanes ocultaron rápidamente los pases mágicos en medio de ritos, y velaron el acto de enseñarlos o practicarlos en gran sigilo. Me aseguró que estos rituales eran totalmente absurdos, pero que cuanto más idiotas, más grande era su capacidad de ocultar algo de tan tremendo valor.

Cuando yo entré en el mundo de don Juan, la enseñanza y la práctica de los pases mágicos eran tan secretas como lo habían sido siempre, pero ya no eran en exceso rituales. Lo que don Juan comentó al respecto fue que los rituales habían perdido su ímpetu a medida que las nuevas generaciones de practicantes se interesaron más en la eficiencia y funcionalidad. Me recomendó, sin embargo, que no debía hablar sobre los pases mágicos con ninguno de sus discípulos, o con la gente en general, bajo ninguna circunstancia. La razón que me dio fue que los pases pertenecían exclusivamente a cada persona y que su efecto era tan avasallador, que sólo aquellos que habían tomado el camino del guerrero con verdadera seriedad podían practicarlos.

Don Juan me enseñó a mi y a sus tres discípulas, Taisha Abelar, Florinda Donner-Grau y Carol Tiggs, un gran número de pases mágicos pero, junto con esta riqueza de conocimiento, también nos dio la certeza de que éramos los últimos miembros de su linaje. la aceptación de este legado implicaba automáticamente encontrar nuevas formas de diseminar el conocimiento de su linaje, debido a que su continuación ya no era el objetivo.

Necesito aclarar un punto de suma importancia al respecto: don Juan Matus no se interesó jamás en enseñar su conocimiento. Él estaba interesado en perpetuar su linaje. Nosotros, sus cuatro discípulos, éramos los elementos, los medios -escogidos, dijo, por el espíritu mismo ya que él no había participado de manera activa en ello- que iban a asegurar su perpetuación. Por esta razón hizo esfuerzos titánicos para enseñarnos todo lo que sabía acerca del chamanismo, o 1a brujería, y acerca del desarrollo de su linaje.

En el curso de su enseñanza se dio cuenta de que mi configuración energética era, de acuerdo con él, tan diferente de la suya que eso no podía tener ningún otro significado excepto el fin de su línea. Le dije que me molestaba sobremanera su interpretación de cualquier diferencia invisible que pudiese existir entre nosotros. No me gustaba cargar con el peso de ser el último de su línea, ni tampoco comprendía su razonamiento.

-Aunque parece que los chamanes no hacen nada, más que tomar decisiones, en realidad no toman ninguna decisión -explicó-. Lo único que tienen son sus descubrimientos. Yo no decidí escogerte, y tampoco decidí que fueras de la manera que eres. Ya que yo no podía escoger a quién impartir mi conocimiento, tuve que aceptar a quien el espíritu me ofrecía; y esa persona fuiste tú, y tú eres energéticamente capaz sólo de terminar, no de continuar.

Dijo que la terminación de su linaje no tenía nada que ver con él o sus esfuerzos, o con su éxito o fracaso como un chaman en búsqueda de la libertad total. Lo comprendía como algo que tenía que ver con una elección que provenía de un nivel más allá del nivel humano, una elección que no fue tomada por seres o entidades, sino por las fuerzas impersonales del universo.

En un acuerdo unánime, las tres discípulas de don Juan y yo aceptamos lo que él llamó nuestro destino. El aceptarlo nos puso cara a cara con otro asunto al cual él se refería como cerrar la puerta detrás de nosotros; es decir, asumimos la responsabilidad de decidir exactamente qué hacer con todo lo que don Juan nos enseñó y de hacerlo impecablemente.

Antes que nada nos planteamos la pregunta crucial de qué hacer con los pases mágicos: la faceta más pragmática y funcional del conocimiento de don Juan. Decidimos usar los pases mágicos y enseñárselos a quien quisiera aprenderlos. Nuestra decisión de acabar con el sigilo que los rodeaba por un periodo de tiempo indeterminado fue, naturalmente, el corolario de nuestra convicción total de que, en realidad, somos el final del linaje de don Juan. Se volvió inconcebible para nosotros cargar con secretos que ni siquiera son nuestros. Encubrir los pases mágicos con secretos no fue nuestra decisión. Sin embargo, es nuestra decisión terminar con esa condición.

Nosotros cuatro nos dedicamos, entonces, a amalgamar las cuatro líneas diferentes de pases; pases que nos fueron enseñados a cada uno de nosotros separada e individualmente, de acuerdo con nuestra constitución física y mental particular. Tratamos de crear una forma genérica de cada movimiento, una forma adecuada para todos.

Esta amalgama dio como resultado una configuración de formas ligeramente modificadas de cada uno de los pases que nos enseñaron. Hemos llamado a esta nueva configuración Tensegridad, un término que pertenece a la arquitectura y significa "la propiedad de armazones que emplean miembros de tensión continua y miembros de compresión discontinua, de tal manera que cada miembro opera con máxima eficiencia y economía".

Para explicar qué son tos pases mágicos descubiertos por los chamanes de la antigüedad, como don Juan los llamaba, quisiera aclarar algo: los tiempos antiguos. Para don Juan esto significaba un tiempo de 7,000 a 10,000 años atrás; una cifra que parece en cierta forma incongruente si se examina desde el punto de vista de los esquemas clasificatorios de los eruditos de hoy en día. Cuando confronté a don Juan con la discrepancia entre sus cálculos y lo que yo consideraba ser un cálculo más realista, se mantuvo firme en su convicción. Él creía que era un hecho, que la gente que vivió en el Nuevo Mundo de 7,000 a 10,000 años atrás, estaba profundamente interesada en asuntos del universo y de la percepción, asuntos que el hombre moderno no ha empezado ni siquiera a sondear.

Independientemente de nuestras diferentes opiniones, el sigilo que rodeó los pases mágicos durante eras y el efecto directo que éstos ejercieron sobre mí, han tenido una profunda influencia en la manera como los trato. Lo que estoy presentando en este trabajo es una reflexión intima de esta influencia. Me siento obligado a elucidar este tema siguiendo estrictamente la forma en que me fue presentado; para poder hacer esto, necesito regresar a los inicios de mi aprendizaje con don Juan Matus.

Comenzó haciendo comentarios sobre la habilidad física de lo chamanes de la antigüedad. Recalcó incesantemente la necesidad de poseer un cuerpo flexible, ágil; promovía su elasticidad y fuerza como el medio más seguro para alcanzar el mayor logro en la vida de un chamán: el conocimiento silencioso.

-La sensatez y la habilidad física eran las dos cosas más importantes en la vida de esos hombres y mujeres -reiteró en una ocasión-. La sobriedad y el pragmatismo son los dos únicos requisitos indispensables para alcanzar el conocimiento silencioso -para entrar en otros reinos de percepción. Para navegar de manera genuina en lo desconocido se necesita una actitud de osadía, pero no de descuido. Para establecer un balance entre la audacia y el descuido, un chaman tiene que ser extremadamente sobrio, cauteloso, hábil y estar en una soberbia condición física.

Don Juan decía que había cinco asuntos en la vida dc esos chamanes alrededor de los cuales giraba su búsqueda del conocimiento silencioso.

Estos cinco temas eran: 
1. Los pases mágicos; 
2. EI centro energético en el cuerpo humano llamado el centro de decisiones; 
3. La recapitulación: el medio para acrecentar el alcance de la conciencia humana; 
4. El ensueño: el verdadero arte de romper los parámetros de la percepción normal; 
5. El silencio interno: el estado de la percepción humana desde el cual esos chamanes realizaban cada uno de sus logros perceptivos.

H.H.: Tu fuiste un monje budista por unos años... acechaste la posición de un monje budista... el silencio interno, puede resultar de esa disciplina también?

Taisha: Por supuesto que hay muchas técnicas de meditación y la meta de los monjes de cualquiera de estas técnicas es esa. Yo ya había hecho la recapitulación antes de ser un monje y así fui capaz de acechar estas posiciones... con eso no quiero decir que si practicas la meditación zen no llegarás a parar tu dialogó interno... hay muchas técnicas de meditación que apagan el diálogo interno. Pero eso no es suficiente... que eso lo quiero dejar claro... no es suficiente tenerlo quieto y tranquilo internamente... ¿Qué pasa cuando vuelves a tu trabajo rodeado de gente y tu jefe enfurecido? o en tu casa con tus hijos que te están gritando... hace falta mantener ese silencio en medio de todo eso... de tener, silencio, ecuanimidad y resolución en cualquier situación... así que siempre nos lo mandaron de vuelta al mundo para comprobar y practicar el entrar en silencio... no sentado en posición en una cueva o algún lugar de meditación. He conversado con monjes tibetanos que han venido a L.A. y me han dicho que les es muy difícil el mantener su silencio y su ecuanimidad... y lo mismo pasó con los templos taoístas que se han convertido prácticamente en zonas turísticas que los monjes comentan que ahora, cuando el mundo ha entrado en sus dominios, han destruido algo de la paz y silencio que habían construido allí... pero los brujos dicen... no construyas tu silencio encima de una montaña sino adentro de ti mismo.

El MAL como Parte del Orden Universal

G. W. Leibniz

El problema del mal en la filosofía de Leibniz ha atraído tradicionalmente el interés de los investigadores. Su vinculación con el optimismo metafísico, ha dado lugar a que fuese considerado a menudo uno de los "puntos débiles" de la filosofía leibniziana, y con harta frecuencia malinterpretado como un rasgo de conformismo. En las últimas décadas, ha comenzado a ser interpretado de un modo más profundo, a partir de la especificidad de sus diversas dimensiones: no sólo la ética, sino también la metafísica y cosmológica. El objetivo del presente trabajo consiste en apuntar algunas reflexiones en torno al fundamento metafísico del mal en la filosofía leibniziana.

Para abordar esta cuestión, es necesario atender a los diversos modos de pensamiento asimilados por Leibniz, entre ellos algunos elementos del Judaísmo, sobre todo de la versión cristianizada de la Kabbalah luriánica[1], en la que profundizó a través de sus contactos con F. M. van Helmont y el círculo platónico de Cambridge[2], en especial las obras De arte cabalística, de J. Reuchlin[3], y la Kabbalah denudata, publicada por Ch. Knorr von Rosenroth[4].

La tendencia de Leibniz a la conciliación de posiciones opuestas, a partir de la síntesis de los elementos positivos contenidos en cada una, se hace aquí evidente: la autonomía y realidad de la sustancia individual, ya había sido afirmada por el hilozoísmo neoplatónico renacentista, del cual Leibniz es heredero. Téngase en cuenta que Marsilio Ficino, Pico della Mirándola y Francesco Patrizi, entre otros, también establecieron doctrinas estrechamente relacionadas con la Kabbalah judía en su versión cristianizada y sintetizada con las concepciones neoplatónicas[5].

Un aspecto fundamental de estas doctrinas era la reflexión sobre la prisca theologia o prisca sapientia, revelación anterior a las Escrituras Bíblicas recibida directamente de Dios por los primeros hombres y diseminada por todos los pueblos: Moisés, Hermes Trismegisto, Zoroastro, Orfeo o los pitagóricos habrían sido otros tantos representantes de dicha sabiduría[6]. Estos pensadores renacentistas también habían intentado la concordancia entre diversas doctrinas, sobre todo las de Platón y Aristóteles, en función de construir una philosophia perennis, deudora de la prisca theologia, justamente lo que más tarde se propondría Leibniz[7], quien se declara deudor de todas aquellas disciplinas portadoras de algún elemento de verdad[8]....

Enteógenos más Usados en la Cuenca Mediterránea

Dr. Josep Ma Fericgla

Se ha hablado y escrito mucho sobre el uso de substancias enteógenas en el mundo tradicional americano. Por ello, no voy a dedicar este texto a añadir teoría antropológica sobre los estados modificados de la consciencia, que es el tema en que estoy investigando actualmente, sino que he preparado una conferencia para explicarles que también en nuestras sociedades mediterráneas tradicionales ha habido un uso abundante de recursos fitoquímicos para modificar a voluntad el estado de la consciencia.

El problema de la investigación en el Viejo Mundo es que la mayoría de tradiciones sobre la forma de preparar los enteógenos y la identificación de las substancias concretas, se han perdido en las tormentas de la historia moderna, con la excepción de las bebidas alcohólicas. Aquí ya no disponemos de minorías étnicas exóticas como sucede en América del Norte y muy especialmente en América del Sur y Centro, con su correspondiente chamán, su anciano sabio que sabe de plantas medicinales y la mujer de la tribu que conoce los secretos de la preparación.

En Europa estamos recuperando los conocimientos sobre las substancias enteógenas usadas en la antigüedad, pero prácticamente se ha perdido todo rastro de los ritos populares en que se consumían enteógenos. Tan sólo se sabe algo de los más famosos antiguos ritos, como los griegos de Eleusis y Samotracia (por ello también me ahorraré hablar de la función ritualizada de la ergotamina extraída del Conrnezuelo del centeno: hay bastante información sobre ello). En la Europa mediterránea únicamente ha sobrevivido el consumo tradicional de enteógenos hasta la actualidad en lugares muy, muy marginales de las zonas montañosas de los Pirineos o de los Alpes, donde queda algún anciano que consume hongos visionarios de forma lúdica e individual. Por supuesto, no me voy a referir aquí a las nuevas generaciones interesadas en el tema, ya que la mayoría de ellas son producto de la experiencia psicodélica de hace treinta años y no de tradiciones ancestrales.

Por este motivo, en la conferencia de hoy haré una exposición rápida de las once substancias con potencial psicoactivo más habitualmente usadas en las antiguas tradiciones del mundo mediterráneo: diez plantas y un animal. Tampoco voy a tratar el consumo de substancias alcohólicas ni tabaco. Ya hay mucho escrito sobre ello...

Entrevista a Florinda Donner-Grau

Alexander Blair-Ewart

Florinda Donner es una antigua colega y compañera de viajes de ensueño de Carlos Castaneda y la aclamada autora de "El Ensueño de la bruja" y "Shabono". Su último libro "Ser en el ensueño: Una Iniciación en el Mundo de los Hechiceros", un recuento autobiográfico de su parada, a veces involuntaria y a menudo una iniciación desconcertante en los trabajos de ser en el ensueño, ha sido publicado recientemente y estará disponible en Canadá, en Primavera. Antropóloga y hechicera, Florinda Donner vive en Los Ángeles, California y Sonora, México.

ALEJANDRO BLAIR-EWART: Bien, al principio del libro, usted hable sobre cómo se inserta dentro de en un mito viviente. Puede usted hablar sobre esa mitología?

FLORINDA DONNER: Es un mito viviente. Bueno, el mito del Nagual es un mito, pero un mito que es revivido una y otra vez. Vea, el mito que existe es el mito de que hay un Nagual y que tiene su tropa de personas, aprendices, hechiceros. Realmente yo no soy aprendiz de Don Juan. Yo era una aprendiz de Castaneda quien era un aprendiz de Don Juan. Yo soy una de las 'hermanas" quienes realmente eran de las mujeres de Florinda, y ella me dio su nombre. Así que, en ese sentido, es un mito que existe. A ellas no les importaba que yo las llamara brujas. No tenía ninguna connotación negativa para ellas. Desde el punto de vista occidental, la idea de un brujo, o una bruja, siempre tiene una connotación negativa. No les podía importar menos, porque para estas personas, la cualidad abstracta de la brujería [sic] anulaba automáticamente cualquier connotación positiva o negativa del término. Somos simios en un nivel, pero tenemos este otro lado mágico. En ese sentido nosotros revivimos un mito.

ABE: Así que el mito del Nagual es que hay un linaje irrompible desde los antiguos Toltecas directamente hasta los tiempos modernos. Me pregunto si yo puedo conseguir que usted hable acerca de lo que el patrón del mito realmente es.

FLORINDA D: Bueno, no existe ningún patrón del mito. Es por eso que la cosa entera es tan desconcertante y tan difícil. Cuando primero quedé involucrada con estas personas mi demanda principal, mi aberración principal, como vine a llamarlo después, era que quería tener algunas reglas y regulaciones sobre qué demonios tenía que hacer. No había ninguna. No hay ningún mapa. Porque cada nuevo grupo tiene que encontrar su propia manera de tratar con esta idea de intentar romper las barreras de percepción. La única manera en que podemos romper las barreras de la percepción, según Don Juan, es que necesitamos energía. Toda nuestra energía ya se despliega en el mundo para presentar la idea de ego - lo que somos, como quiénes queremos ser percibidos, cómo otras personas nos perciben. Don Juan dice que el 90% de nuestra energía se despliega haciendo eso, y nada nuevo puede venir a nosotros. No hay nada que se abra a nosotros porque, no importa cuán "sin egos" seamos, o pretendamos ser, o queramos creer que somos, no es así. Incluso, digamos, las personas "ilustradas" o gurúes que me he encontrado -una vez Carlos Castaneda andaba tratando de encontrar gurú -; el ego de esas personas era tan gigantesco en cómo quisieron ser percibidos en el mundo. Y eso es, según Don Juan, exactamente lo que nos mata. Ya nada está abierto a nosotros...

sábado, noviembre 27, 2021

Enigmas del Vudú

El término "vudú" es la traducción de una palabra de origen africano y que significa "espíritu" o "dios". El origen y rasgos de esta religión vienen de un pueblo africano llamado Yoruba.

El vudú es un ejemplo del sincreticismo africano en las Américas (Dobbin 133). Empezó en África antes del comienzo de la trata de esclavos. El vudú que conocemos hoy, con todo el ministerio, se empezó en Haití durante la colonización francesa. La gente que estableció en las colonias tenía miedo del vudú y, por eso, rompió la unidad de las tribus africanas. Los miembros de las tribus africanas tenían que residir aparte de sus compañeros. Este aislamiento, fue un problema para los colonizadores porque sus esclavos, que vinieron de todas partes, se unieron a través del hilo común del vudú. Había muchos rasgos bien diferentes entre los esclavos, pero en muchos casos, la única característica común era el vudú.

Los esclavos africanos colaboraron para desarrollar el vudú porque el vudú de cada tribu era un poco distinto. Es, por ejemplo, es como los bautistas de hoy, un bautista del norte practica su religión de una manera diferente a un bautista que vive en el "Bible Belt," o en el sur de los EEUU donde impera un fundamentalismo protestante. Por eso, los esclavos empezaron a mezclar sus ritos con otros, modificando las costumbres de las tribus diferentes. Este mezcló las costumbres del fon, los ibos, los congos, los senegaleses, los libaneses, los etíopes y otros grupos africanos. Por esta razon, una religión nueva nació: el vudú afro-caribeño. Los líderes de las colonias tenían miedo de la unidad africana que el vudú construyó. Por eso, se prohibía el vudú, pero los esclavos lo practicaban en secreto. El miedo estaba justificado porque en 1791, unidos por el vudú, la gente de Haití se rebeló y ganó su independencia. El miedo hacia la religión vudú no está justificado hoy, porque la asociación con la magia negra es una creación de Hollywood, y no es un rasgo verdadero del vudú.

La zona de la gente de Yoruba es la región de Nigeria, Togo, y Benin. Hoy, más de 60 millones de personas practican el vudú. Hay religiones muy parecidas al vudú en Sudamérica, se llaman "Umbanda," "Macumba," "Quimbada," y "Candomble." Son las variaciones mezcladas del vudú de las tribus africanas (Brandon 28-29). Hoy, se dice que hay dos tipos de vudú, hay vudú en Benin, Haití, la República Dominicana, Cuba y las zonas de los EEUU donde se trasladaron los refugiados de Haití. El segundo tipo es el vudú peligroso e imaginario que construyó Hollywood...

I-Ching y Sincronicidad

Raúl Jurovietzky

- Bases psíquicas y físicas del funcionamiento oracular

- Aspectos sapienciales del Libro de las Mutaciones

I Ching y Sincronicidad he aquí dos términos indisolublemente unidos.

¿Por qué lo están?

Porque la sincronicidad nos habla de las bases psíquicas y físicas del funcionamiento oracular y de los aspectos sapienciales del Libro de las Mutaciones.

1) - ¿Qué es la Sincronicidad?

1.1 - Ubicación epistemológica

Bajo esta denominación - sincronicidad - estamos hablando de un principio metodológico, de un postulado de los que en la ciencia orientan la investigación sin pretender explicar leyes. ...Su nivel categorial es idéntico al del principio de causalidad y ambos son opuestos complementarios. Para acceder a una descripción completa de la realidad es necesaria la aplicación de ambos principios.

El Dr. Carlos Gustavo Jung - el eminente psiquiatra y psicólogo suizo, creador del campo de la Psicología Analítica - fue quien acuñó este término (sincronicidad) y lo hizo público en el año 1930. También desarrolló las principales investigaciones en torno al tema y las dio a conocer en el año 1952 [1].

1.2 - Expresión del pensamiento basado sobre el principio de Sincronicidad

Expresaba Jung en 1930:
“... El pensamiento que se edifica sobre el principio de sincronicidad, y que alcanza su máxima cima en el I Ching, es en suma la expresión más pura del pensamiento chino. Entre nosotros ese pensamiento desapareció de la historia de la filosofía desde Heráclito, hasta que percibimos con Leibniz, un lejano eco. Pero no estuvo extinguido durante el intervalo, sino que pervivió en la penumbra de la especulación astrológica y, todavía hoy permanece en ese nivel. Toca aquí el I Ching algo que entre nosotros necesita desarrollo...” [2].

1.3 - Historia del “hacedor de lluvia chino”...

El Enigma de Julio Verne

Precursor de la ciencia ficción y de la moderna novela de aventuras. Fue un estudioso de la ciencia y la tecnología de su época, lo que —unido a su gran imaginación y a su capacidad de anticipación lógica— le permitió adelantarse a su tiempo, describiendo entre otras cosas los submarinos (el «Nautilus» del capitán Nemo, de su famosa Veinte mil leguas de viaje submarino),el helicóptero (un yate que en la punta de sus mástiles tiene hélices que lo sostienen, en Robur el conquistador).

Sus personajes siempre fueron héroes, hombres buenos en la escala social. Frente al Verne conservador impuesto por su editor Hetzel y por su educación como hijo de un abogado católico y de un tiempo en que el antiguo régimen se tambalea, no es de extrañar su inicial defensa del statu quo, postura que con el tiempo se irá atemperando hasta dar paso a concepciones radicalmente opuestas a las sugeridas en sus primeras páginas, merced a sus contactos con círculos socialistas y anarquistas. El Verne filo revolucionario se deja ver en una de sus obras menos difundidas, quizás por su simpatía por la causa revolucionaria, Matías Sandorff (1885), donde narra la experiencia de un rebelde ante la tiranía austrohúngara.

Además de sus novelas y sus obras de teatro, realizó veinte relatos cortos.

Jules Gabriel Verne, Nantes, 8 de febrero de 1828, Era el menor de los cinco hijos que tuvo el matrimonio formado por el abogado Pierre Verne y Sophie Allotte de la Fuye, hija de uno de los militares mas importantes de Francia.

En 1839 ingresa en el colegio Saint-Stanislas donde demuestra su talento en geografía, griego, latín y canto.

Estaba interesado en la poesía y en la ciencia y leía y coleccionaba artículos científicos, demostrando una curiosidad casi enfermiza que le duraría toda la vida.

En 1846 egresa del Liceo Real de Nantes con un alto promedio. Comienza a escribir prosa...

El Enigma de la Electricidad en el Antiguo Egipto

Al conocer cada día algo más de esta cultura, nuestro asombro aumenta, sus pirámides, momias, templos, arte, ciencia.....Aun hoy, con la tecnología en pleno auge, no es posible explicar o coincidir en una teoría fehaciente.....Y una de las preguntas que siempre surge es sin dudas.....¿Como se iluminaban los egipcios en las profundidades de las tumbas y templos? A menudo la curiosidad y la sorpresa han hecho acto de presencia cuando se trata de averiguar cómo, en el antiguo Egipto, se logró tal perfección artística y técnica en condiciones de total oscuridad, dentro de los numerosos corredores subterráneos que podemos encontrar en infinidad de tumbas de diferentes necrópolis. En este informe le propondremos una explicación, sin afirmar que este sea la correcta, pero sin dudas es la que más se ajusta a las pruebas y realidad histórica....

¿Cómo se iluminaban?

Si la cuestión es como podían pintar y trabajar en las tumbas y templos que por lo general estaban en una oscuridad casi total, surge la pregunta ¿es que acaso no existían las antorchas o las velas?. La respuesta es por supuesto que sí, pero no podemos dejar pasar por alto que en muy pocos lugares se han hallado manchas o partículas de herrumbre en las paredes o techos de estos pasadizos, señales características propias de los candiles, velas o antorchas en su constante humear. También surge la pregunta ¿Fueron realizadas previamente las pinturas en el exterior, y posteriormente colocadas en el interior de los monumentos funerarios?. Con un mínimo de esfuerzo, podremos observar que la inmensa mayoría de los dibujos e inscripciones están realizados sobre roca virgen, que ha sido picada y pulida, para posteriormente ser decorada. Otras rocas pesan varias toneladas, y su manejo es difícil de imaginar sin que éstas sufrieran golpes y arañazos propios del desplazamiento por los estrechos corredores desde el exterior, cosa que, al igual que el humo de las antorchas, no se aprecia por ninguna parte. En definitiva, este tipo de manipulación hubiese hecho peligrar la labor de los artistas egipcios.

Y como la imaginación no tiene límites, hay quien ha llegado a proponer la utilización de espejos para reflejar la luz solar en el interior de estas oscuras galerías. Entonces ¿cómo fue posible la ejecución de semejante labor artística en las oscuras galerías del Valle de los Reyes y de otros monumentos subterráneos del antiguo Egipto?.

La hipótesis de la electricidad...

Los Elementales

Franz Hartmann

La ortodoxia de la Edad Media consideraba a los ángeles, demonios o espíritus humanos desencarnados, como entidades personales invisibles. Personificaron a los poderes del bien y del mal, e hicieron de ellos caricaturas y monstruos que volaban de lugar a lugar, tratando de subyugar las almas de los hombres o de sujetarlos a su poder. El gobierno de aquellos tiempos era oligárquico, y el pobre dependía de los favores del rico. El poder de la Iglesia era supremo, y los dictados del clero no toleraban la desobediencia. El servilismo y anhelo por favores personales estaban a la orden de aquel tiempo, y este estado de la mente influenció y modificó necesariamente las concepciones religiosas del pueblo. El Espíritu Supremo del Universo fue degradado a sus ojos como un tirano personal, y cuyo favor trataban de ganar por medio de penitencias, súplicas, y por medio de la intercesión de los sacerdotes, que se suponía eran sus favoritos. Todo lo que no podía ser reconciliado con las preocupaciones y opiniones existentes, era atribuido al diablo; y los horrores de la Inquisición, las persecuciones religiosas y procesos de brujas, son bien conocidos para traerse a la memoria del lector.

"Pneuma", o "alma", significa un espíritu semi- material, una esencia o forma que no es ni "material" en el sentido aceptado de la palabra, ni espíritu puro. Es (como todo lo demás en el universo) una forma de la voluntad, y puede tener una o ninguna inteligencia. Generalmente significa el eslabón que une el espíritu con el cuerpo; pero hay seres que pertenecen enteramente al reino del alma y no tienen cuerpos como los llamados comúnmente "materiales".

Se puede decir que el alma es cierto estado de actividad de la voluntad, y lo mismo se puede decir del cuerpo físico; porque si consideramos al universo como siendo una manifestación de la voluntad en movimiento, entonces todas las formas y objetos que conocemos, o que podemos imaginar, son determinadas vibraciones de la voluntad. Así, pues, podemos considerar a la naturaleza física como constituida de un orden inferior de vibraciones, al alma como una octava superior de las mismas, y al espíritu como más superior todavía. Si el cuerpo físico muere, la octava inferior deja de sonar, pero la superior continúa y continuará en vibración mientras esté en contacto con lo más elevado; pero sí el espíritu se ha separado de ella, tarde o temprano cesará su actividad. Así pues, si el hombre muere el alma sobrevive, y sus esencias superiores van a formar la substancia del cuerpo del hombre paradisíaco, "el hombre del nuevo Olimpo" (Devachán), y las esencias inferiores del alma, de la cual el espíritu se ha separado, se disuelven en los elementos astrales a que pertenecen, así como el cuerpo terrenal se disuelve en los elementos de la tierra. Esta disolución, sin embargo, no se verifica inmediatamente en el momento de la separación del alma del cuerpo, sino que puede necesitar largo tiempo. Lo que constituía la mente de un hombre (el astra), continúa todavía existiendo después de la muerte del cuerpo, aunque el astrum no es la persona a que el astrum perteneció. Si un hombre ha sido veraz durante su vida, su espíritu será veraz después de la muerte del hombre. Si ha sido un gran astrónomo, un mago o alquimista, su espíritu será todavía lo mismo, y podemos aprender muchísimas cosas de tales espíritus; esas cosas son los restos de la mente que en un tiempo constituyeron el hombre terrenal.

Hay dos muertes o dos separaciones. La separación del espíritu y alma del cuerpo y la separación del espíritu del alma; o, para expresarlo más claro, la separación de lo espiritual del alma meramente intelectual o animal. Si una persona muere de muerte natural (esto es, de vejez), si sus pasiones han muerto durante la vida, si su voluntad egoísta se ha debilitado y su mente se ha hecho como la de un niño, y si ha puesto su confianza en su padre, su espíritu y su alma, al momento de la muerte, serán libres de las cadenas materiales y será atraído al cuerpo de Cristo.9 "Tal alma es la carne y sangre de Cristo y Cristo es su Dueño. No entra en comunicación con los mortales, porque no desea nada terrenal. No "piensa" o especula acerca de las cosas terrestres, ni se apena por sus relaciones o amigos...