Patrick Zukeran
La doctrina oriental de la reencarnación
Muchas culturas de todo el mundo han sostenido desde hace mucho tiempo el concepto de la reencarnación. Una reciente encuesta de Gallup reveló que uno de cada cuatro estadounidenses cree en la reencarnación. La reencarnación significa, literalmente, 'volver en la carne'. Geoffrey Parrinder, un autor dedicado a religiones mundiales, define a la reencarnación como "la creencia de que el alma o algún poder pasa, luego de la muerte, a otro cuerpo".{1}
La reencarnación es una faceta importante de las religiones orientales del hinduismo y el budismo. Muchas sectas tienen distintas visiones de la reencarnación. Este es un resumen general de los principios básicos. La mayoría sostiene una visión panteísta de Dios. El panteísmo viene del griego pan, que significa 'todo' y el concepto de teísmo, que significa 'Dios'. En el panteísmo, Dios es una fuerza impersonal formada por todas las cosas; el universo es Dios y Dios es el universo. Todos los seres creados son una extensión o emanación de Dios.
Las cosas vivas poseen un cuerpo físico y una entidad inmaterial llamada alma, fuerza vital o Jiva. Al morir, la fuerza vital se separa del cuerpo y asume una nueva forma física. La ley del karma determina qué forma asumirá el individuo. Esta ley enseña que los pensamientos, palabras y acciones de una persona tienen una consecuencia ética, y determina su suerte en existencias futuras.{2} Nuestro estado presente es el resultado de acciones e intenciones realizadas en una vida anterior. La cantidad de karma bueno o malo logrado en nuestra vida presente determinará si uno vuelve como una forma de existencia superior o inferior.
Uno pasará por cientos, aun millones de reencarnaciones, sea evolucionando hacia una forma superior o una forma inferior de vida para pagar la deuda del karma. Este ciclo de reencarnación se denomina la ley de sansara. Con el tiempo, uno espera pagar todo el karma malo y liberarse del ciclo de reencarnación, y lograr la unidad con lo divino. Esta liberación del ciclo de reencarnación se llama moksha. Se considera que el alma está presa en un cuerpo, y debe ser liberada a fin de lograr la unidad con lo divino.
Cada escuela de pensamiento varía en su enseñanza con relación a cómo uno logra la liberación final del ciclo de la reencarnación. La mayoría concuerda en que solo desde la forma humana uno puede lograr la unidad con lo divino. La liberación de la cautividad del cuerpo puede ser lograda a través de diversos medios. Algunas escuelas enseñan que, mediante la iluminación que viene del conocimiento, la meditación y la canalización, uno puede romper el ciclo. Otras escuelas enseñan que la liberación viene a través de la fe y el servicio a una deidad o manifestación específica de lo divino. A cambio, la deidad lo ayudará en su búsqueda del moksha. Otras escuelas enseñan que uno puede lograr la liberación a través de la disciplina y las buenas obras...
























