domingo, junio 12, 2022

A los Piés del Maestro

J. Krishnamurti 

Por ser un hermano de más edad, se me ha concedido la distinción de escribir algunas palabras como prefacio de este pequeño libro, el primero que ha escrito un hermano más joven de cuerpo, ciertamente, pero no de alma. Las enseñanzas contenidas en él se las impartió su Maestro cuando lo preparaba para la Iniciación, y él las ha transcripto de memoria, lenta y laboriosamente, porque el año anterior sabía mucho menos inglés que ahora. Este libro es, en su mayor parte, una reproducción literal de las propias palabras del Maestro; y lo que no, es el pensamiento del Maestro expresado con las palabras del discípulo. El Maestro suplió dos frases omitidas. En otros dos casos más, se añadió otra palabra omitida. Aparte de esto; es enteramente de Krishnamurti: es su primer donativo al mundo. Que este libro pueda ayudar a otros como las enseñanzas verbales lo ayudaron a él. Con tal esperanza las da. Pero las enseñanzas pueden tan sólo dar fruto si las vivimos como él las ha vivido, desde que brotaron de los labios de su Maestro. Si el ejemplo se sigue de acuerdo con el precepto, entonces se abrirá el gran Portal para el lector como se abrió para el autor, y sus pies hollarán el Sendero. 

ANNIE BESANT A LOS QUE LLAMAN 

Conducidme desde lo ilusorio a lo Real. Conducidme de las tinieblas a la Luz. Conducidme de la muerte a la Inmortalidad. 

Estas palabras no son mías: son del Maestro que me enseñó. Sin Él no hubiera podido hacer nada, pero con Su ayuda he puesto los pies en el Sendero. Vosotros también deseáis penetrar en este Sendero; y así, las mismas palabras que Él me dijo os ayudarán si queréis obedecerlas. No basta decir que estas palabras son bellas y verdaderas; quien desee lograr éxito debe hacer exactamente lo que ellas entrañan. Mirar la comida y decir que es sabrosa no satisfaría a un hambriento: ha de comerla. Así pues, no basta escuchar al Maestro: debéis practicar lo que Él aconseja, atendiendo a cada palabra y fijándoos en cada insinuación. Si no advertís una indicación, si no atendéis a una palabra, queda perdida para siempre, porque Él no las repite. En este Sendero se requieren cuatro cualidades: 

DISCERNIMIENTO CARENCIA DE DESEOS BUENA CONDUCTA AMOR 

Trataré de explicaros lo que el Maestro me dijo acerca de cada una de ellas... 

La primera cualidad es el DISCERNIMIENTO. Se denomina así, generalmente, a la facultad de distinguir entre lo real y lo ilusorio, y la cual guía a los hombres para entrar en el Sendero. Pero también es mucho más que esto, y debe practicarse no tan sólo en los comienzos del Sendero, sino en cada una de sus etapas, diariamente, hasta el fin. Vosotros entráis en el Sendero porque habéis aprendido que tan sólo en él pueden encontrarse las cosas dignas de ser alcanzadas. Los que no saben esto trabajan para adquirir riqueza y poder, pero esto dura a lo más una vida tan sólo y, por lo tanto, no es real. Hay bienes mayores, reales y perdurables, cuando los hayáis alcanzado, ya no desearéis jamás aquellos otros. En el mundo hay dos clases de seres: los sabios y los ignorantes. 

Esta sabiduría es la que nos interesa. La religión que un hombre profese, la raza a que pertenezca, importan poco; lo realmente importante es que los hombres conozcan el plan Divino. Porque el plan de Dios es la evolución. Una vez que el hombre realmente lo reconoce, no puede sino identificarse con sus designios y trabajar de acuerdo con él, porque es tan glorioso como bello. Así, conociéndolo, permanece al lado de Dios, firme para el bien y resistente contra el mal, trabajando para la evolución y no por egoísmo. Si está al lado de Dios, está unido a nosotros, y no importa lo mínimo que se llame hindú o buddhista, cristiano o mahometano, ni que sea indio o inglés, chino o ruso. Los que están al lado de Dios saben por qué están aquí y cuál es su misión, y procuran cumplirla; los demás no saben todavía lo que han de hacer, y así obran a menudo erróneamente e intentan trazarse vías que imaginan placenteras sin comprender que todos somos uno y que, por lo tanto, tan sólo lo que el Uno quiere puede ser verdaderamente agradable para todos. 

Ellos van en pos de lo irreal, en vez de lo real. Hasta que aprendan a distinguir entre los dos, no se colocarán al lado de Dios, y, para aprenderlo, discernimiento es el primer paso. Pero, aun después de efectuada la elección, debéis recordar que hay muchas variedades de lo real y lo irreal, y por lo tanto debemos discernir también entre lo justo y lo injusto, lo esencial y lo accesorio, lo útil y lo inútil, lo verdadero y lo falso, lo egoísta y lo altruista. Aquellos que, deseosos de seguir al Maestro, han resuelto servir a lo justo a toda costa, no hallan dificultad en la elección entre lo justo y lo injusto. Pero el cuerpo es distinto del hombre, y la voluntad del hombre no siempre coincide con el deseo del cuerpo. Cuando vuestro cuerpo desee algo, deteneos a pensar si vosotros realmente lo deseáis. Porque vosotros sois Dios, y queréis únicamente lo que Dios quiere; así, debéis buscar profundamente en vosotros mismos para hallar el Dios interno y escuchar Su voz, que es vuestra voz.

No confundáis con vosotros mismos ni vuestro cuerpo físico, ni vuestro cuerpo astral, ni vuestro cuerpo mental, porque cada uno de ellos pretenderá ser el Yo, a fin de obtener lo que desea. Debéis conocerlos todos y reconoceros por su dueño. Cuando se ha de hacer un trabajo, el cuerpo físico quiere descansar, pasear, comer y beber; y el ignorante se dice a sí mismo: "Yo quiero hacer estas cosas y debo hacerlas." Pero el sabio dice: "Lo que en mí desea no soy yo, y puede esperar." A menudo, cuando se presenta alguna oportunidad para ayudar a alguien, el cuerpo incita a pensar: "¡Qué molestia me causa esto! Dejemos que otro lo haga." Pero el hombre le replica a su cuerpo: "Tú no me estorbarás para practicar el bien." El cuerpo es nuestro animal, el caballo en que cabalgamos. Por lo tanto, debéis tratarlo y cuidarlo bien; no debéis fatigarlo; debéis alimentarlo tan sólo con comidas y bebidas puras, y llevarlo escrupulosamente limpio de la más leve mancha. Porque sin un cuerpo perfectamente limpio y sano no podríais llevar a cabo el arduo trabajo de preparación, ni podríais soportar el esfuerzo incesante. Pero vosotros debéis gobernar constantemente al cuerpo, nunca el cuerpo a vosotros. El cuerpo astral tiene sus deseos a docenas; él os inclina a la cólera, a la injuria, a la envidia, a la avaricia, a codiciar los bienes ajenos, a sumiros en la depresión. 

El cuerpo astral quiere todas estas cosas y muchas más, no porque desee perjudicaros, sino porque le gustan las vibraciones intensas, así como el cambio constante de ellas. Mas vosotros no necesitáis estas cosas, y por esto debéis saber distinguir entre vuestros deseos y los de vuestro cuerpo. Nuestro cuerpo mental desea pensar orgullosamente que es algo separado de lo demás; pensar dándose mucho valor a sí mismo y poco a los otros. Aun cuando lo hayáis apartado de las cosas mundanas, persiste en especular sobre sí mismo, en incitaros a pensar en vuestros propios progresos, en vez de pensar en la labor de los Maestros y en ayudar a los demás. Cuando meditéis, tratará de haceros pensar en las diferentes cosas que él desea, en vez de pensar en lo que vosotros queréis. 

Vosotros no sois esta mente, sino que ella está a vuestro servicio, y así también en este caso es necesario el discernimiento. Debéis vigilar constantemente, so pena de fracaso. El Ocultismo no tiene compromiso entre lo justo y lo injusto. Debéis hacer a toda costa lo justo; debéis dejar de hacer lo injusto, sin importaros lo que el ignorante piense o diga. Debéis estudiar profundamente las leyes ocultas de la Naturaleza, y cuando las conozcáis, ordenad vuestra vida de acuerdo con ella, empleando siempre la razón y el sentido común. Debéis saber distinguir lo importante de lo secundario. Firmes como una roca cuando de lo justo y de lo injusto se trate, dad siempre la razón a los demás en cosas de poca importancia. Porque debéis ser siempre amables y cariñosos, razonables y condescendientes; habéis de conceder siempre a los demás la misma libertad que necesitáis para vosotros mismos. Tratad de ver lo que es más meritorio que hagáis, y recordad que no debéis juzgar las cosas por su aparente grandeza. Es mucho más meritorio hacer una cosa mínima pero útil a la labor del Maestro, que otra de mayor apariencia de las que el mundo llama buenas. Debéis distinguir no tan sólo entre lo útil y lo inútil, sino entre lo más útil y lo menos útil. Alimentar a un pobre es bueno, útil y noble; pero alimentar su alma es todavía más noble y más útil que alimentar su cuerpo. Cualquier rico puede alimentar el cuerpo de un necesitado, pero tan sólo los sabios pueden alimentar su alma. Si sois sabios, vuestro deber es ayudar a otros en el logro de la sabiduría.

No obstante, por sabios que seáis, tenéis mucho que aprender en este Sendero, y por esto también en él es preciso el discernimiento. Debéis pensar cuidadosamente lo que es mejor que aprendáis. Todo conocimiento es útil, y llegará un día en que lo alcancéis; pero mientras tan sólo poseáis una parte, cuidad de que ésa sea la más útil. Dios es tanto Sabiduría como Amor, y cuanta más sabiduría alcancéis, mejor podréis manifestar a Dios. Estudiad, pues; mas, en primer lugar, estudiad lo que os ayude a ayudar a los otros. Estudiad pacientemente, no porque los hombres os llamen sabios, ni aun por tener la dicha de serlo, sino porque tan sólo el sabio puede ayudar sabiamente. Por mucho que deseéis ayudar, si sois ignorantes, podréis hacer más mal que bien. Debéis saber distinguir lo falso de lo verdadero; debéis aprender a ser verídicos en todas las circunstancias, en pensamiento, en palabra y en obra. Primero en pensamiento; y esto no es fácil, porque en el mundo hay muchos pensamientos falsos, muchas supersticiones tontas, y nadie que esté esclavizado por ellas puede progresar. ASÍ pues, no debéis sostener una idea precisamente porque otros la sostienen, ni porque se haya creído en ella durante siglos, ni porque esté escrita en algún libro que los hombres tengan por sagrado. 

Debéis pensar acerca de aquel asunto por vosotros mismos, y juzgar si es razonable. Recordad que la opinión de un millar de hombres acerca de algún asunto que desconozcan no tiene ningún valor. Los que piensan hollar el Sendero deben aprender a pensar por sí mismos, porque la superstición es uno de los mayores males del mundo, una de las ligaduras de que totalmente debéis desembarazaros. En lo tocante a los demás, vuestros pensamientos deben ser verídicos; no debéis pensar acerca de nadie lo que no sepáis. No supongáis que los demás están siempre pensando en vosotros. Si un hombre hace algo que parezca perjudicaros, o dice algo que creáis que se refiere a vosotros, no penséis entonces: "Quiere ofenderme." Probablemente ni siquiera piensa en vosotros, porque cada alma tiene sus propias tribulaciones y pensamientos, que flotan principalmente alrededor de ella. 

Si un hombre os habla colérico, no penséis: "Me odia, trata de herirme." Quizá otra persona o alguna otra cosa lo han contrariado, y porque tropieza eventualmente con vosotros, descarga su cólera en vosotros. Él obra imprudentemente, porque toda clase de cólera es prueba de insensatez; pero vosotros no os debéis formar de él un juicio equivocado. Cuando seáis discípulos del Maestro, podréis poner siempre a tono la pureza de vuestros pensamientos comparándolos con los Suyos. Porque el discípulo es uno con su Maestro, y debe procurar fundir su pensamiento con el Suyo y ver si coinciden. Si no están a tono, su pensamiento no es recto, y debe variarlo inmediatamente, porque los pensamientos del Maestro son perfectos, puesto que Él lo sabe todo. 

Los que todavía no han sido aceptados por Él, no pueden hacerlo del todo; pero pueden ayudarse mucho deteniéndose a pensar a menudo: "¿Qué pensaría el Maestro en estas circunstancias?" "¿Qué haría o qué diría el Maestro acerca de esto?" Porque no debéis nunca hacer, decir o pensar lo que no podáis imaginar al Maestro haciéndolo, diciéndolo o pensándolo. Aun al relatar habéis de ser verídicos, exactos y sin exageración. Nunca atribuyáis intenciones a otro; tan sólo su Maestro conoce sus pensamientos, y él puede estar obrando por razones de que no tenéis idea. Si oís que dicen algo en contra de alguna persona, no lo repitáis; podría no ser verdad, y aun cuando lo fuese, es caritativo callar. Pensad bien antes de hablar, no sea que incurráis en inexactitudes. Sed verídicos en la acción; jamás pretendáis ser otro del que sois, porque toda pretensión sirve de impedimento a la pura luz de verdad que debe brillar a través de vosotros como la luz del sol brilla a través de un diáfano cristal. 

Debéis distinguir entre el egoísmo y el desinterés; porque el egoísmo se presenta bajo muchas formas, y cuando creáis que al fin lo habéis destruido en algunos de sus aspectos, surge en otro tan fuerte como siempre. Pero gradualmente os irá animando tan por completo el pensamiento de ayudar a los demás, que no habrá lugar ni tiempo para pensar en vosotros mismos. También debéis distinguir en otro sentido. Aprended a reconocer a Dios en todos los seres y en todas las cosas, prescindiendo del mal que puedan presentar en la superficie. Podéis ayudar a vuestros hermanos por medio de lo que tenéis de común con ellos, esto es, la Vida Divina. Aprended a despertarla y a vivificarla en ellos, así los salvaréis de lo falso. II Hay muchos individuos para quienes la cualidad "CARENCIA DE DESEOS" es verdaderamente difícil, porque sienten que sus deseos son ellos mismos, y que si desechan sus deseos peculiares, sus gustos y disgustos, dejará de existir su yo. Pero esto les sucede tan sólo a quienes no han visto al Maestro. A la luz de su Santa Presencia se extinguen todos los deseos, menos el de igualarse a Él. 

Sin embargo, antes que gocéis, de la felicidad de encontraros frente a frente con Él, podréis alcanzar, si queréis, la "Carencia de deseos". El Discernimiento os ha mostrado ya que las cosas que los hombres más desean, como la riqueza y el poder, no tienen valor alguno. Cuando esto no se dice tan sólo, sino que se siente en verdad, cesa todo deseo de ellos. Así pues, todo eso es sencillo; sólo se requiere que lo comprendáis. 

Pero hay algunos que cesan de perseguir los bienes terrenales, con el fin de ganar el cielo o alcanzar la liberación personal del renacimiento; no debéis caer en este error. Si habéis olvidado al yo, no podéis pensar en la hora en que este yo sea libre o qué clase de cielo tendrá. Recordad que todo deseo egoísta ata, por elevado que sea su objeto, y en tanto no os hayáis librado de él no estaréis enteramente preparados para dedicaros a la labor del Maestro. Cuando desaparezcan todos los deseos que se refieren al yo, todavía puede existir el deseo de ver los resultados de vuestra obra. Si ayudáis a alguien, querréis ver en cuánto lo habéis ayudado; aun tal vez queréis que aquel a quien habéis ayudado, también lo vea y os lo agradezca. Esto es todavía deseo, y, además, falta de confianza. Cuando hacéis todo el esfuerzo que podéis para ayudar, debe dar un resultado, tanto si podéis verlo como si no; si reconocéis la manera de obrar de la Ley, sabéis que esto es así. 

Por esto debéis obrar rectamente por amor a lo recto, no con esperanza de recompensa; debéis trabajar por amor al trabajo, no por la esperanza de ver el resultado; debéis entregaros al servicio del mundo, porque lo amáis y no podéis dejar de entregaros a él. No deseéis poderes psíquicos; ya vendrán cuando el Maestro comprenda que debéis tenerlos. Además, es esforzarse en adquirirlos trae consigo, muy a menudo, gran perturbación; frecuentemente, a su poseedor le descarrían los falaces espíritus de la naturaleza, o se envanece y cree que él no puede caer en error; y el tiempo y el esfuerzo que emplea para alcanzar estos poderes podría emplearlos, de cualquier otro modo, en trabajar para los demás. Los poderes vendrán en el curso del desarrollo; deben venir; y si el Maestro ve que es útil que los tengáis antes, os enseñará a desarrollarlos sin peligro. Hasta entonces, estaréis mejor sin ellos. Además, debéis precaveros de ciertos pequeños deseos que son comunes en la vida diaria. No deséis jamás brillar o parecer superior en ningún sentido; no habléis mucho. Es mejor hablar poco; es mejor todavía callar, hasta que estéis seguros de que lo que vais a decir es VERDADERO, BUENO y PUEDE AYUDAR A OTROS. 

Antes de hablar, pensad cuidadosamente si lo que vais a decir posee estas tres cualidades; si no es así, no lo digáis. Lo mejor es acostumbrarse desde el primer momento a pensar cuidadosamente antes de hablar, porque cuando alcancéis la Iniciación debéis fijaros en cada palabra, no sea que digáis lo que no debe decirse. Mucha habladuría vulgar es insensata y vana; cuando es chismosa, es maligna. Así, acostumbraos a escuchar, mejor que a hablar, no expongáis opiniones, a menos que os las pidan directamente. En resumen; las cualidades son: saber oír, querer y callar; y la última es la más ardua de todas. Otro común deseo que debéis reprimir severamente es el de inmiscuiros en los asuntos de los demás. Lo que otro haga o diga o crea, no es cosa vuestra, y debéis aprender a dejarlo completamente solo. Él tiene perfecto derecho al pensamiento, palabra y acción libres, mientras no se meta con otro. Así como vosotros reclamáis la libertad de hacer lo más conveniente, debéis concederle la misma libertad, y cuando la usufructúa no tenéis ningún derecho a ocuparos de él. 

Si pensáis que obra equivocadamente, y podéis hallar oportunidad de decirle privadamente y con la mayor delicadeza vuestra opinión, es posible que lo convenzáis; pero hay muchos casos en que, aun de esta manera, la intervención sería impropia. Nunca debéis hablar a una tercera persona acerca del asunto, porque ésta es una acción muy baja. Si veis un caso de crueldad contra un niño o un animal, vuestro deber es defenderlos. Si estáis encargado de instruir a otra persona, es vuestro deber reprender afectuosamente sus faltas. Excepto en semejantes casos, ocupaos de vuestros propios asuntos y ejercitad la virtud del silencio. 

III Las seis reglas de conducta que particularmente se requieren, las da el Maestro en este orden: 
1ª Dominio de la mente. 
2ª Dominio de la acción. 
3ª Tolerancia. 
4ª Alegría. 
5ª Aspiración única. 
6ª Confianza. 

Sé que algunas de estas cualidades se han denominado diferentemente, pero yo hago uso de los nombres que el Maestro mismo les daba al explicármelas.

1ª DOMINIO DE LA MENTE. — La cualidad "Carencia de deseos" nos demuestra que debemos dominar el cuerpo astral; esta otra significa lo mismo con relación al cuerpo mental. Ello implica dominio del temperamento, de suerte que no podáis sentir cólera o impaciencia; dominio de la mente, de modo que podáis sosegar y tranquilizar el pensamiento y, por medio de la mente, dominio del sistema nervioso, a fin de que se excite lo menos posible. Esto último es difícil, porque cuando os preparáis para entrar en el Sendero, no podéis evitar que vuestro cuerpo se haga más sensitivo, y así los nervios son perturbados por cualquier choque o sonido, y sienten agudamente cualquier presión; mas debéis hacer lo posible por evitarlo. 

Mente tranquila significa también valor para arrastrar sin temor las pruebas y dificultades del Sendero; significa además firmeza para considerar serenamente cuanto os acontezca en la vida cotidiana, y evitar el incesante tedio e inquietud que dimanen de ciertos pormenores de la vida, en los que muchos malgastan la mayor parte del tiempo. El Maestro enseña que a un hombre no le debe importar lo más mínimo cuanto provenga del exterior: tristezas, disgustos, enfermedades, pérdidas; todo esto nada debe significar para él, ni ha de permitir que perturbe la calma de su mente. Estas cosas son resultado de pasadas acciones, y cuando sobrevengan, debéis soportarlas con calma, recordando que todo mal es transitorio, y que vuestro deber es permanecer siempre contentos y serenos. Aquello pertenece a vuestras vidas anteriores, no a ésta; no podéis alterarlo, y, así es inútil preocuparos por ello. Pensad, mejor, lo que hacéis ahora, lo cual determinará los acontecimientos de vuestra próxima vida, pues esto podéis modificarlo. No cedáis jamás a la tristeza ni a la depresión. 

La depresión es un mal, porque contamina a otros y torna sus vidas más penosas, a lo cual no tenéis derecho alguno. Por esta razón, si alguna vez os acometen, desechadlas para siempre. Aun en otro sentido debéis dominar vuestro pensamiento; no le permitáis errar a la ventura. Fijad la atención en lo que estéis haciendo, sea lo que fuere, para que lo hagáis con toda la perfección posible; no acostumbréis vuestra mente a la vagancia; antes bien conservad buenos pensamientos siempre en su fondo, dispuestos a surgir en el momento en que ella esté libre. Emplead todos los días el poder de vuestro pensamiento en buenos propósitos; convertíos en un poder que trabaje de acuerdo con la evolución. Pensad cada día en alguno de quien sepáis que está triste, que sufre o que necesita ayuda, y enviadle pensamientos de amor. Apartad vuestra mente del orgullo, porque el orgullo es hijo de la ignorancia. El ignorante cree ser grande, cree que ha hecho esta o aquella gran cosa; el sabio sabe que tan sólo Dios es grande y que sólo Él es el hacedor de todas las cosas buenas y perfectas. 

2a DOMINIO DE LA ACCIÓN. — Si vuestra mente es tal como debe ser, se perturbará muy poco con vuestra acción. Recordad que para ayudar a la Humanidad, el pensamiento debe convertirse en acción. En esta labor no caben tibiezas, sino una constante actividad. Pero debéis cumplir vuestro propio deber, no el de los demás, a no ser con su permiso y con el fin de ayudarlos. Dejad que cada cual cumpla su propio deber, a su modo peculiar; estad siempre dispuestos a ofrecer vuestro apoyo cuando sea necesario, pero nunca os entrometáis. Porque, para algunas personas, la cosa más difícil del mundo es aprender a cumplir sus propios deberes, y precisamente esto es lo que vosotros debéis hacer. Aunque tratéis de realizar una labor más elevada, no por ello debéis olvidar vuestros deberes ordinarios, pues hasta que éstos no queden satisfechos, no estaréis en libertad para prestar otros servicios. No os comprometáis a nuevos deberes mundanos; mas debéis cumplir perfectamente aquellos de que estéis encargados, esto es, todos aquellos deberes que reconozcáis como evidentes y razonables, no deberes imaginarios que otros traten de imponeros. Si queréis servirles a Ellos, debéis cumplir vuestros deberes ordinarios mejor y no peor que los demás; porque haciendo esto también Les servís. 

3ª TOLERANCIA.— Debéis sentir perfecta tolerancia hacia todos y un sincero interés por las creencias de los que profesan otras religiones, tanto como por la que profesáis. Porque la religión de los otros es un sendero que conduce a lo más elevado, lo mismo que la vuestra. Para ayudar a todos, debéis comprenderlos. Mas, para alcanzar esta perfecta tolerancia, debéis libraros antes del fanatismo y de la superstición. Debéis saber que no hay ceremonias necesarias; de otro modo es consideraríais algo mejores que los que no las practican. Sin embargo, no debéis vituperar a los que aun las necesitan. Dejadles hacer su voluntad; pero ellos no deben meterse con vosotros, que sabéis la verdad, ni deben tratar de imponeros aquello que habéis trascendido. Sed indulgentes y bondadosos en todo. Ahora que vuestros ojos están abiertos, quizás os parezcan absurdas algunas de vuestras antiguas creencias y ceremonias; tal vez lo sean en realidad. Pero, aunque ya no toméis parte en ellas, respetadlas por consideración a aquellas buenas almas para quienes todavía tienen importancia. Ellas tienen su lugar y su utilidad, como la falsilla le sirve a un niño para escribir derecho, hasta que aprende a escribir mejor y con mayor igualdad sin ella. Hubo un tiempo en que las necesitasteis, pero ya pasó aquel tiempo. Un gran instructor dijo: "Cuando yo era niño, hablaba, comprendía y pensaba como niño; pero ya hombre, di de lado las niñerías." Quien haya olvidado su infancia y perdido la simpatía por los niños no puede enseñarles ni ayudarles. Así, sed bondadosos, amables, tolerantes con todos los hombres sin distinción, sean buddhistas o indos, jainas o judíos, cristianos o musulmanes. 

4ª ALEGRÍA.— Debéis sobrellevar alegremente vuestro karma, cualquiera que sea, aceptando como un honor que el sufrimiento caiga sobre vosotros, porque esto demuestra que los Señores del Karma os consideran dignos de ayuda. Por muy penoso que resulte, agradeced que no sea peor. Recordad que podréis servir muy poco para la labor del Maestro, mientras vuestro mal karma no se extinga y quedéis libres. Al ofreceros a Él, habéis pedido que se acelerase vuestro karma, y así, en una o dos vidas haréis lo que de otro modo hubierais debido hacer en cientos. Pero a fin de obtener el mejor resultado, debéis sobrellevarlo alegremente. Todavía hay otro aspecto. Debéis desechar toda idea de posesión. El Karma puede arrebataros las cosas que más queráis y hasta a las personas que más améis. Aun entonces debéis permanecer alegres, dispuestos a separaros de todo. A menudo el Maestro necesita verter Su fuerza sobre otros por medio de Su discípulo e incondicional servidor; y si éste cayese en la depresión no podría Él realizarlo. Así, la alegría debe ser vuestra norma. 

5ª ASPIRACIÓN ÚNICA.— El objetivo que debéis tener a la vista es realizar la obra del Maestro. No debéis jamás olvidarla, cualesquiera que sean las ocupaciones que os salgan al paso, y ninguna otra labor puede interponerse en vuestro camino, porque toda la que sea fecunda y desinteresada es labor del Maestro, y debéis ejecutarla por amor a Él. Además, debéis poner toda vuestra atención en cada parte de la misma, para que la hagáis lo más perfecta posible. El mismo Instructor dijo también: "Sea lo que fuere que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres. Pensad cómo ejecutaríais una obra si supieseis que el Maestro ha de venir a verla; así debéis realizar toda labor." Los más conscientes sabrán mejor lo que este versículo significa. Y hay otro semejante y mucho más antiguo: "Esfuérzate tanto como puedas en cumplir cualquier cosa que se te presente." Aspiración única significa también que nada deberá jamás desviaros, ni siquiera por un momento, del sendero en que habéis entrado. Ni tentaciones, ni placeres terrenales, ni mundanos afectos deberán nunca apartaros de él. Porque vosotros mismos debéis identificaros con el Sendero, el cual ha de formar parte de vuestra natulareza, de tal modo que lo sigáis sin necesidad de pensar en él ni en la posibilidad de abandonarlo. Vosotros, la Mónada, lo habéis decidido; desprenderos de él equivaldría a desprenderos de vosotros mismos.

6ª CONFIANZA.— Debéis confiar en vuestro Maestro; debéis confiar en vosotros mismos. Si ya habéis visto al Maestro, confiaréis del todo en Él a través de vidas y muertes. Si aún no Lo habéis visto, debéis tratar de imaginároslo y confiar en Él, porque si no lo hiciéreis, no podrá Él ayudaros. Sin completa confianza no puede establecerse la perfecta corriente de amor y de poder. Debéis tener confianza en vosotros mismos. ¿Decís que os conocéis bien a vosotros mismos? Si tal creéis, no os conocéis; tan sólo conocéis la débil corteza externa que con frecuencia cae en el cieno. Vosotros, vuestro Yo real, es una chispa del propio Fuego Divino; y como Dios, que es omnipotente, está en vosotros, nada hay que no podáis hacer si queréis. Decíos: "Lo que hizo un hombre, otro hombre puede hacerlo. Yo soy un ser humano, más aún, soy Dios en el hombre: puedo y quiero hacerlo." Porque vuestra voluntad debe ser cual acero templado, si queréis hallar el Sendero. 

IV El Amor es la cualidad más importante, porque cuando es bastante fuerte en un hombre, lo estimula a revestirse de todas las demás, que sin ella nunca serían suficientes. Suele definirse el amor como un intenso deseo de unión con Dios y de liberación de la rueda de nacimientos y muertes. Pero este concepto del amor suena a egoísta e implica sólo una parte de su significado. El amor es más que deseo; es voluntad, resolución, determinación. Para producir este resultado, la resolución debe llenar vuestra naturaleza entera, hasta el punto de no dejar lugar para ningún otro sentimiento. Es, sin duda, la voluntad de ser uno con Dios, no para escapar del sufrimiento y de la fatiga, sino a fin de que, en razón de vuestro amor profundo hacia Él, podáis obrar con Él y como Él obra... Pues siendo Dios Amor, si queréis llegar a ser uno con Él, debéis también estar poseídos de amor y perfecto altruismo. En la vida diaria, esto significa dos cosas: primera, que procuréis cuidadosamente no causar daño a ningún ser viviente; segunda, que siempre estéis alerta por si se presenta la oportunidad de ayudar. 

Primero, no dañar. Hay tres pecados que causan en el mundo mayores males que todos los demás: maledicencia, crueldad y superstición, porque son pecados contra el amor. Si el hombre quiere henchir su corazón de amor divino, ha de vigilarlos y combatirlos constantemente. Veamos los efectos de la maledicencia: Principia con el mal pensamiento, y esto en sí mismo es ya un crimen. Porque en todas las personas y en todas las cosas existe el bien y el mal. A cualquiera de éstos podemos prestarle fuerza, pensando en él, y por este medio ayudar o estorbar la evolución; podemos hacer la voluntad del Logos o trabajar en contra de ella. Si pensáis mal de otro, cometéis tres iniquidades a un tiempo: 
1a Llenáis el ambiente que os rodea de malos pensamientos en vez de buenos, y así aumentáis las tristezas del mundo. 
2a Si en el ser en quien pensáis existe el mal que le atribuís, lo vigorizáis y alimentáis; y así, hacéis peor a vuestro hermano en vez de hacerlo mejor. Pero, si generalmente el mal no existe en él y tan sólo lo habéis imaginado, entonces vuestro maligno pensamiento tienta a vuestro hermano y lo induce a obrar mal, porque, si no es todavía perfecto, podéis convertirlo en aquello que de él habéis pensado. 
3a Nutrís vuestra propia mente de malos en vez de buenos pensamientos, y así impedís vuestro propio desarrollo y os hacéis, a los ojos de quienes pueden ver, un objeto feo y repulsivo, en vez de bello y amable. 

No contento con hacerse todo este daño y hacerlo a su víctima, el maldiciente procura con todas sus fuerzas que los demás participen de su crimen. Les expone con vehemencia su chisme, con la esperanza de que lo crean, y entonces los convencidos cooperan con él, enviando malos pensamientos al pobre paciente. Y esto continúa día tras día, y no lo hace sólo una persona, sino miles. ¿Veis ahora cuán bajo, cuán terrible es este pecado? Procurad evitarlo en absoluto. No habléis jamás mal de nadie; negaos a escuchar a quien os hable mal de otro, y decidle, afectuosamente: "Tal vez eso no sea verdad, y, aunque lo fuese, es mejor no hablar de ello". En cuanto a la crueldad, ésta es de dos clases: intencionada y sin intención. La crueldad intencionada consiste en causar, de propósito, dolor a otros seres vivientes, y éste es el pecado más grave de todos: obra de diablo más bien que de hombre. Diréis que ningún hombre puede hacer una cosa semejante; pero precisamente los hombres la han hecho muy a menudo y aún la están haciendo cada día. Los inquisidores la practicaron, y también muchas gentes religiosas en nombre de su religión; los vivisectores, así como habitualmente algunos maestros de escuela. Todas estas personas tratan de excusar su brutalidad con la costumbre; pero un crimen no deja de serlo porque muchos hombres lo cometan. Karma no tiene en cuenta las costumbres; y el karma de la crueldad es el más terrible. En la India, al menos, no puede haber excusa para tales costumbres, porque todos conocen el deber de no acusar mal a nadie. 

El destino de los crueles cae también sobre aquellos que se dedican intencionadamente a matar a las criaturas de Dios, y llaman a esto deporte. Ya sé que tales cosas no las efectuáis vosotros, y por amor de Dios hablaréis claramente contra ellas cuando la oportunidad se os presente. Pero también hay crueldad en las palabras como en los actos, y una persona que diga una palabra con intención de herir a otra es culpable de este crimen. Esto tampoco lo haréis vosotros; pero algunas veces una palabra dicha al descuido hace tanto daño como una maliciosa. Así pues, debéis estar siempre en guardia contra la crueldad no intencionada. En general, ello procede de la irreflexión. Hay hombres tan poseídos de la ambición y de la avaricia, que ni siquiera se dan cuenta del sufrimiento que causan a los demás pagándoles poco, o haciendo pasar hambre a su mujer e hijos Otros, pensando tan sólo en su codicia, se preocupan poco de los cuerpos y de las almas, a quienes arruinan por satisfacerla. Para librarse de unos cuantos minutos de molestia, un hombre deja de pagar a sus obreros el día que les corresponde, sin acordarse de las dificultades que este hecho les reporta. ¡Tanto sufrimiento se causa por descuido, por olvidar cómo una acción ha de afectar a los demás!... Pero Karma nunca olvida, y no tiene en cuenta que los hombres olviden los hechos. Si deseáis entrar en el Sendero, debéis pensar en las consecuencias de vuestros actos, para que no seáis culpables de crueldad irreflexiva. La superstición es otro mal tremendo, que ha causado grandes y terribles crueldades. 

Las personas esclavas de ella menosprecian a las que saben más, y tratan de obligarlas a hacer lo que ellas hacen. Pensad en la horrorosa matanza debida a la superstición de sacrificar a los animales y al todavía más terrible prejuicio de que el hombre necesita alimentarse de carnes. Pensad en el trato a que la superstición ha dado motivo con respecto a las clases oprimidas en nuestra amada India, y ved cómo esta mala tendencia puede engendrar una despiadada inconsideración, aun entre los que conocen el deber de fraternidad. Los hombres han cometido muchos crímenes en nombre del Dios de Amor, movidos por la pesadilla de la superstición; cuidad mucho de que no quede en vosotros ni el más leve vestigio de ella. Debéis evitar estos tres grandes delitos, porque son fatales a todo progreso, por ser pecados contra el amor. Pero no tan sólo estáis obligados a refrenaros de este modo ante el mal, sino que habéis de ser activos para el bien. 

El intenso deseo de servir ha de llegar al máximo, hasta el punto de estar siempre a la mira para aplicarlo alrededor de vosotros no tan sólo a las personas, sino a los animales y a las plantas. Debéis prestar vuestro servicio hasta en las pequeñas cosas de la vida diaria, de modo que, acostumbrándoos a ello, no podáis substraeros, cuando se presente la oportunidad de hacer cosas de mayor importancia. Pues si deseáis llegar a ser uno con Dios, que no sea para vuestro propio beneficio, sino para convertiros en canal por donde fluya Su amor para alcanzar a vuestros semejantes. El que está en el Sendero no vive para sí mismo, sino para los demás; se olvida de él para poder servirlos. Es a manera de pluma en manos de Dios, por la que fluye Su pensamiento y tiene expresión aquí abajo, lo que no podría suceder sin ella. Es a manera de un canal de fuego viviente que derrama sobre el mundo el Divino Amor que llena su corazón. 

La sabiduría que os capacita para ayudar, la voluntad que dirige la sabiduría, el amor que inspira la voluntad, éstas son vuestras cualidades. Voluntad, Sabiduría y Amor son los tres aspectos del Logos; y vosotros, que deseáis alistaros para servirlo, debéis, hacer gala de ellos en el mundo. Quien la palabra del Maestro anhele, De Sus mandatos póngase en escucha Entre el fragor de la terrena lucha, Y la escondida Luz atento cele. Sobre el inquieto y mundanal gentío, Del Maestro atisbe la señal más leve, Y oiga el susurro que Su voz eleve Del mundo entre el rugiente griterío

Cómo Crecer?

Jorge Bucay 

Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. 

El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. 

Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. 

La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble. 

Entonces encontró una planta, una fresia, floreciendo y más fresca que nunca. 

El rey preguntó: ¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío? 
No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresias. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. 

En aquel momento me dije: "Intentaré ser Fresia de la mejor manera que pueda". 
Ahora es tu turno. 
Estás aquí para contribuir con tu fragancia. 

Simplemente mírate a vos mismo. 
No hay posibilidad de que seas otra persona. 
Podes disfrutarlo y florecer regado con tu propio amor por vos, o podes marchitarte en tu propia condena.

20 Pasos Hacia Adelante

Jorge BUCAY 

1- Conózcase usted mismo 

2- Sea autónomo 

3- No intente ser bueno en todo (ríase 1° de sus defectos) 

4- Nadie triunfa sin ser amado (salude, agasaje, sonría) 

5- Este informado (pero no sobre informado) 

6- Actualice lo que sabe 

7- Equípese (descarte lo preconcebido, sea creativo) 

8- Organice su tiempo y respete el tiempo ajeno 

9- Cuide su imagen (aprenda a vender) 

10- Mejore el promedio 

11- Rodéese de las personas adecuadas 

12- Asuma riesgos evaluados 

13- Cuídese de las adicciones (también al trabajo) 

14- No derroche su tiempo (invierta en su futuro) 

15- Negocie lo que le conviene y no ceda mas allá de ello 

16- Diga que si cuidándose diga que no cuidando al otro 

17- Aprenda de sus fracasos (o volverá a fracasar) 

18- Si lo cree necesario pida ayuda 

19- Vuelva a empezar tantas veces como sea necesario 

20- No dude en el resultado final.

12 Principios del Budismo

La propia salvación es la tarea inmediata de todo hombre. 

1.Si un hombre es herido por una flecha envenenada, no deberá demorar su extracción por conocer los detalles de quien la disparó o la longitud y forma de la flecha. 
Siempre habrá tiempo para aumentar la comprensión de la Enseñanza durante la andadura del Camino. Mientras tanto, empieza por enfrentarse a la vida, tal como es, aprendiendo siempre por experiencia personal y directa. 

 2. El primero hecho de la existencia es la ley del cambio o la impermanencia. 
Todo lo que existe, desde una molécula a una montaña o desde un pensamiento a un imperio, pasa por el mismo ciclo de la existencia: nace, crece, decae muere. Tan sólo la Vida es continua, en busca siempre de la expresión de nuevas formas. "La vida es un puente, no construyas una casa sobre ella". La vida es un proceso de flujo y aquel que se aferra a las formas, por maravillosas que sean, sufrirá por resistir a la corriente. 

 3. La ley del cambio se aplica de igual modo al "alma". No hay principio en el individuo que sea inmortal y sin cambio. Sólo el Innombrable, la Realidad Ultima está más allá del cambio. Todas las formas de vida, incluyendo al hombre, son manifestaciones de esa Realidad. Nadie posee la vida que fluye en él en mayor grado que una bombilla posee la corriente eléctrica que la hace dar luz. 

 4. El universo es la expresión de la Ley. Todos los afectos tienen sus causas y el alma humana, o carácter, es la suma total de los actos y pensamientos previos. El karma, que significa acción−reacción, gobierna toda la existencia el hombre es el único creador de su destino final. Por el pensamiento y la acción justos puede purificar gradualmente su naturaleza interna y por propia realización obtener la liberación de volver a nacer. El proceso comprende grandes períodos de tiempo, incluso una vida tras otra en la tierra, pero al final cada forma de vida alcanzará la iluminación. 

 5. La vida es una e indivisible; aunque sus formas, siempre en cambio, sean innumerables y perecederas. En realidad no hay muerte, aunque cada forma deba morir. Del entendimiento de la unidad de la vida nace la compasión, el sentido de identidad con la vida en otras formas. La compasión se describe como "la Ley de las leyes −la armonía eterna−", y aquél que rompa esta armonía, sufrirá en consecuencia y retrasará su propia Iluminación...

9 Pasos para Subir la Vibración

Mauricio Gómez

Que es la Vibración ? 

Es el movimiento interno que tiene cada ser o cuerpo que ocurre por el movimiento del electrón alrededor del átomo, todo cuerpo lo contiene, desde el corpúsculo y la célula , hasta el astro y los universos todo está en vibración constante. La vibración de todo cuerpo puede ser captada y en especial la humana , la de las plantas, piedras y animales por el aura, el Aura que seria: Un campo electromagnético que rodea a cada ser, está compuesto por numerosas líneas de fuerzas, crece y decrece, emite y recibe ondas como todo lo que existe, su sustancia es de la naturaleza de la Luz, es decir a la vez corpuscular y ondulatoria. Su volumen es variable, así como también lo es su color. El termino tan famoso hoy en día Vibración ya era conocido por las culturas antiguas y famosas como lo es la Egipcia y la de Grecia, de dónde se dio a conocer por medio del gran sabio y maestro " HERMES TRIMEGISTRO " , en sus enseñanzas del KYBALION sobre los 7 principios de verdad del Universo, en el tercer principio de estos: EL principio de Vibración que dice " Nada está inmóvil ; todo se mueve; todo vibra "; Este principio encierra la verdad y explica las diferencias entre las diversas manifestaciones de la materia, de las fuerzas, de la mente y aun del mismo espíritu, las que no son sino el resultado de los varios estados vibratorios . 

Desde el Todo , que es puro espíritu, hasta la más grosera forma de materia, todo está en vibración. En la actualidad el ser humano está en un estado de vibración de 35.000 átomos ciclo por segundo que depende de su frecuencia de vibración que seria la velocidad de rotación y amplitud del electrón alrededor del átomo, o sea, a mayor velocidad y amplitud del electrón alrededor del átomo, mayor frecuencia vibratoria y a menor velocidad y amplitud del electrón alrededor del átomo, menor frecuencia vibratoria, la menor frecuencia vibratoria podría representarse con el color negro y al mayor por el color blanco, que representa la máxima pureza, el estado del espíritu. Por los actuales cambios tanto físicos como internos que esta experimentando el hombre, ya todos aprobados por al ciencia , queriendo decir que estamos en una época donde estamos subiendo la vibración y estamos pasando de tener una conciencia tridimensional de captación de la forma a una cuatri y quintudimensional ;estamos despertando una conciencia cósmica, es imperativo realizar una preparación tanto física como espiritual , en la cual se suba la frecuencia vibratoria de 35.000 ciclos a 50.0000 o 70.000 ciclos átomo por segundo, para ayudar al despertar del hombre de esa conciencia cósmica y para adecuarse a los cambios que se están sucediendo que son inevitables e imparables, no son ni malos ni buenos , solo forman parte de la evolución del hombre y del planeta. 

Para subir nuestra actual frecuencia vibratoria a una mayor , se nos han comunicado por medio de los hermanos mayores 9 puntos a seguir que se irán desglosando uno por uno a continuación, estos 9 puntos también son utilizados cuando se va a realizar algún trabajo cósmico especial o se va a tener un contacto físico o de cualquier tipo con los hermanos mayores, pues se tiene que subir la vibración para que se de el contacto con ellos , si no se pueden generar trastornos y alteraciones en nuestros cuerpos físicos y cualquiera de nuestros otros cuerpos , por que la vibración de ellos es muy alta, oscila entre 1.000 ciclos átomo por segundo , 1`000.0000 y hasta más , por lo tanto es imperativo equipararse a ellos subiendo la vibración para que se de lo mejor y no vaya a ver problemas y se de el contacto deseado y programado por ellos. Tenga en cuenta que solo se sube la vibración practicándolos juiciosamente y constantemente, no espere cambios de hoy a mañana , y tenga cuidado de no caer en excesos ni fanatismos, practíquelos muy suavemente y cuando los sienta, y si es posible investigue y amplíelos y asesore de alguien idóneo en los temas que se van a tratar. 

Los 9 pasos a seguir son: 
 1. Ayuno ( Purificación ) 
 2. Alimentación ( Sana y equilibrada ) 
 3. Coherencia ( Pensar, Decir y Actuar ) 
 4. Respiración ( Revitalización ) 
5. Oración ( Hablar con DIOS ) 
6. Meditación ( Escuchar a DIOS ) 
 7. Manejo Energía Sexual ( Ternura y Amor ) 
 8. Mantralización ( Canto a la Creación ) 
 9. Vivir en el Eterno Presente ( Aquí y Ahora ) 

 1. AYUNO ( PURIFICACIÓN ) El AYUNO es un acto de la perdida de la necesidad de comida que se realiza voluntariamente y la abstención de probar alimentos por un determinado lapso de tiempo, especialmente de alimentos sólidos , permite que el organismo descanse de la función de digestión y actúe en las funciones de eliminación y desintoxicación activando las capacidades de regeneración y renovación de todo el organismo, es el método de purificación mas natural y efectivo que se conoce, los animales lo realizan cuando se sienten enfermos, se abstienen de comer hasta que se mejoren y la Fuerza Vital de la naturaleza les devuelve la salud ; al ayunar se le permite a la naturaleza obrar en el cuerpo físico y los otros cuerpos, y ella se encarga de restablecer la armonía y el equilibrio orgánico. El ayuno limpia el cuerpo de podredumbre y lo mantiene sano eliminando todo lo indeseable acumulado en el cuerpo durante años de alimentación inadecuada, también en el ayuno se elimina la materia astral inferior del hombre, provenientes de la alimentación carnívora y del consumo del café, tabaco y alcohol; si bien un proceso de completa purificación de los cuerpos puede llevar años, según el grado de envenenamiento del cuerpo. 

En la Medicina AYURVEDA, que es la medicina que se practica en India por las enseñanzas que dejaron los VEDAS, esa gran cultura y civilización especial , se aconseja que se Ayune un día a al semana para tener una muy buena salud. La mayoría de las religiones tienen como bien el de ayunar , cada una lo practica y lo dispone de un modo diferente y hasta tienen propósitos un poco diferentes , pero lo importante es ayunar, en la Iglesia Cristiana se tiene como bien Ayunar antes de cualquier evento de carácter Espiritual , como: antes del miércoles Santo de ceniza y la comunión, en el Islam se realiza un mes entero de Ayuno que se conoce como RAMADÁN, También el Nuevo y Antiguo Testamento consideran al Ayuno como señal de Humildad y penitencia ante DIOS, en los mensajes Marianos siempre la Virgen María lo aconseja como preparación para la segunda venida de su hijo Jesucristo, en las culturas indígenas los Chamanes lo utilizan tanto para ellos como para sus adeptos antes de realizarse un rito de iniciación sagrado o para la toma de alguna sustancia enteo gena como el YAGHE. 

¿Qué ocurre cuando Ayunamos? 

Las reacciones que provoca el ayuno son fisiológicas y completamente normales. Lo que le ocurre es que el organismo moviliza sus propias reservas de calorías para conseguir la energía que necesita. Por lo tanto ayunar voluntariamente no es pasar hambre, ya que durante el Ayuno desaparece el apetito. Y tampoco supone entrar en un estado de debilitamiento o desnutrición, pues esta situación sólo se produce cuando no se dispone de reservas. Tampoco se producen carencias de elementos esenciales , ya que nuestro cuerpo tiene reservas. Esta movilización de las reservas que hemos acumulado permite una regeneración o limpieza interna. Por eso, el Ayuno tiene un efecto depurativo sobre el organismo. Además , al verse liberado del trabajo de la digestión, dispone de un aporte de energía extra que puede utilizar para otras funciones con mayor eficacia. 

El primer hecho que se constata es que el organismo tiene reservas. Estás se acumulan en el organismo en forma de glucosa, grasas o proteínas. El propósito del AYUNO: Los propósitos del ayuno son muchos : por salud, de higiene, a nivel anímico, sociales y espirituales , y cada uno de ellos no se puede separar del otro, van interrelacionados, pero los principales son 2: por Salud y Espiritual , de hecho el espiritual fue el mas usado antiguamente, ahora las medicinas alternativas y naturistas lo aconsejan y utilizan mucho pues han encontrado en el un método eficaz para la desintoxicación del organismo y para curar y ayudar a mejorar un sin fin de enfermedades. El propósito del Ayuno en la parte Espiritual: Es el de sacar todo lo venenoso, podredumbre, vibraciones astrales inferiores y energías negativas, y la Fuerza Vital de la naturaleza echará del cuerpo todo lo indeseable para que teniendo un cuerpo mas sano y purificado, el SER se manifieste mas claro y profundo y así el cuerpo sea digna morada del Espíritu Santo, así como el hombre que construye una casa nueva , y hecha primero los cimientos de la casa vieja y levanta nuevamente sólidos cimientos para construir con materiales nuevos una morada nueva digna donde vivir, así el Ayuno hecha todo lo que no sirve y estorba y construye un nuevo templo con materiales nobles al Espíritu para que pueda vivir en el cuerpo y se manifieste mas claramente. El propósito del Ayuno en la parte Física: Es el de por medio de al acción de abstenerse de alimentos permitir que el organismo descanse de la labor diaria de alimentación activando las capacidades de desintoxicación , eliminación y renovación y así mejorar la salud y ayudar al proceso de algunas enfermedades y curar otras. 

Beneficios del AYUNO Físicos: Ayuda al organismo a vencer las infecciones Elimina la materia astral inferior y vibraciones negativas Purifica los cuerpos sutiles Limpia el cuerpo Clarifica y fortifica la mente y los sentidos Saca los venenos del organismo por años de alimentación inadecuada Quema la basura que estorba el flujo de la sangre Normaliza y purifica al sangre Revitaliza el cuerpo por el ahorro de energía que se hace Se experimenta modificaciones hormonales que estimulan los mecanismos de desintoxicación hepática Variaciones en el nivel de acetona actúan sobre el cerebro, produciendo sustancias que estimulan la capacidad curativa del cuerpo Activa eliminaciones en general y en especial las de las materias morbosas del organismo 

Da un reposo completo a los órganos vitales Para la absorción de alimentos que se descomponen en los intestinos e intoxican después el cuerpo Vacía las vías digestivas y elimina las bacterias de putrefacción Da a los órganos de eliminación la oportunidad de poner al día su trabajo y facilitar la eliminación Restablece la química fisiológica normal y las secreciones normales Rejuvenece las células y tejidos y regenera el cuerpo Permite la conservación de la energía y la canaliza de una forma mas adecuada Aumenta los poderes de digestión y asimilación Mejora le funcionamiento general del cuerpo 

Beneficios del AYUNO Espirituales: Limpia el Templo del Espíritu Santo Aumenta la fuerza de voluntad Por la fuerza de voluntad necesaria para resistir los embates del apetito aumenta la estabilidad psicológica y la auto confianza Puesto que las cadenas que atan al espíritu con el cuerpo son mas frágiles es mas fácil conseguir el éxtasis y gozo espiritual Se consigue una visión interior mas aguda y profunda Aumenta la devoción personal y la Fé Se establece una comunicación mas directa con DIOS, puesto se puede oír mas fácil Una llave al poder de DIOS Hacernos mas humildes Clarifica la visión interior Poder oír con mas claridad la voz interior Es un tiempo propicio para entregarse mas a la Meditación y Oración Hace del hambre una virtud Ayuda al despertar de la Conciencia Cósmica Se canaliza la energía mas fácil, puesto que es una época propicia para la sanación Puesto que se esta mas limpio interiormente se puede realizar ejercicios de Perdón mas fáciles y efectivos El Ayuno es algo sobrenatural, por que aplastamos lo carnal , para entrar en lo sobrenatural de DIOS. Ayuda al domino propio Nos pone en lugar de sensibilidad al Espíritu.

Como realizar el AYUNO 

Lo mas importante que se tiene que tener en cuenta para cualquier tipo de ayuno es la salida y entrada de este, tiene que ser lenta , suave y paulatinamente, tiene que hacerse con jugos de frutas o frutas frescas, si se prefiere y es muy aconsejable al día anterior antes de hacerse el Ayuno , comer lo mas ligero posible para ir preparando el cuerpo para el otro día en el que vamos a Ayunar, y en el momento de la comida tomar solo un jugo de alguna fruta o comer alguna fruta y tomar mucho agua, también es importante no comer nada después de las 10:00 pm para una mejor preparación , pero si se puede tomar agua, y entre mas ,mejor. 

Si lo vas a realizar por vez primera es mejor que antes te vallas preparando suprimiendo una o 2 comidas en el día por semana , y ve aumentando poco a poco con el fin de que no se resienta el estomago, hasta que puedas llegar a suprimir el alimento por un día, comenzando lo puedes realizar una vez por mes y luego , cada 20 días, 15 días y si lo prefieres una vez por semana, los Ayunos prolongados son mejor realizarlos en épocas de vacaciones donde se le va a dedicar todo el tiempo al proceso y para el trabajo espiritual en Semana Santa o antes como previa preparación, pues es una época muy especial al igual que el 25 de Diciembre donde ciertas Energías Cósmicas llegan al planeta y al estar en estado de purificación se canalizan y se captan mejor. El mejor Ayuno de todos es solo el de agua , pero para muchas personas no es aconsejable por su salud y es muy difícil, se aconseja entonces el de frutas o jugo de frutas pero sin dulce, de pronto un poco de miel , se tiene que tener en cuenta que las frutas tienen que ser dulces , no se pueden ácidas : naranja, mandarina , limón, etc.., estas pueden resentir el estomago. 

El Ayuno tiene que ir acompañado de Oración, Contemplación , Meditación y Reflexión , para obtener mejores resultados y esta es una época muy propicia para reflexionar y mirar la vida que llevamos, para mirar que no nos llena y no nos tiene contentos, aceptarlo y perdonarlo sin juzgarlo , y seguir adelante. Por la mañana antes de comenzar el día recién nos levantemos se realiza una oración donde ofrecemos ese Ayuno para la Gloria de DIOS y el bien nuestro y pedimos su protección para que no valla a ver inconvenientes y todo salga muy bien, y nuevamente cuando vallamos a tomar el primer vaso de agua lo ofrecemos a DIOS para que lo recargué de su luz y ese sea nuestro alimento, cerramos los ojos y visualizamos como la luz de DIOS baja sobre el agua y lo llena y no lo tomamos sintiendo como nos estamos alimentando de la Energía de DIOS, es muy aconsejable realizar este pedido y visualización en cada baso que nos tomemos, o si lo estamos realizando con frutas o algún zumo de frutas también se puede hacer, al final de la noche cuando se rompe el Ayuno se agradece a DIOS por este Ayuno y todo lo que nos ayudo en el. 

El Ayuno se puede romper al otro día, es mejor o si no por la noche y se consume algo muy ligero como caldos, jugos o alguna fruta, y al otro día ya podemos ir aumentando en comer sólidos poco a poco. Cuando se realiza con frutas , se escoge una sola fruta durante el día , y la vamos a consumir en 3 tiempos, al desayuno , un poco, al almuerzo un poco mas de cantidad, pues es el momento mas importante, es donde le estomago esta totalmente abierto, y es donde se le tiene que dar mas cantidad y a ala comida la misma cantidad del desayuno o un poco menos, durante todo el día se puede ir acompañado de agua, y si es en cantidades mejor, este tipo de Ayuno es muy bueno como preparación antes del de solo agua, y si se prefiere se puede realizar de solo agua y al almuerzo nos tomamos un jugo o comemos alguna fruta.

7 Caminos de Vida

La vida es un camino de purificación.

La gravedad nos tira hacia abajo como si quisiera recordarnos nuestro origen humilde pero la fuerza vital se desquita encontrando la verticalidad hacia el necesario mínimo esfuerzo. 

Esta lucha entre el abandono y el deseo, el vacío y la voluntad, caos y orden es permanente hasta que dejamos de luchar y sobreviene la muerte. Mientras la vida presiona con sus deberes y responsabilidades y esa presión se traduce en tensiones. 

Las tensiones son inevitables como son inevitables las deformaciones en los troncos de los árboles cuando resisten con el paso de los años las tormentas y los vendavales. Sin embargo esas tensiones hay que saber administrarlas, desgranarlas a tiempo para no sucumbir bajo una coraza impermeable o implosionar con el corazón ahogado por el estrés o por los contratiempos. 

Parece ser que algo hay que hacer. Para que nuestra sensibilidad tenga un espacio de desarrollo necesitamos un cierto orden, orden vivo que no rígido, donde nuestro universo de cosas y seres establezcan entre sí unas constelaciones claras, lejos del pantanal que a veces invade nuestra realidad. Ese orden externo debería ser también un reflejo de otro orden interno, de una actitud sana con respecto a nuestro cuerpo y a nuestra mente. De la misma manera que el agua de un río sigue un cauce, la naturaleza que hay en nosotros necesita de unas leyes. Cada día nos alimentamos pero los desechos de la combustión nos obliga a eliminarlos; y es evidente que de la calidad de esa eliminación depende a la larga una correcta nutrición. 

Es por eso que la salud empieza por una correcta purificación del cuerpo; en principio esta purificación consiste simplemente en darle tiempo al organismo para que elimine. Curiosamente muchas tradiciones religiosas han prescrito períodos de ayuno o abstinencia que aunque tuvieran un dictado espiritual también mostraban una intuición fisiológica. Comer sobrio es comer sano y ayunar puede resultar terapéutico. Desde el ejercicio a la sauna, del agua a la arcilla tenemos muchos elementos para depurar las toxinas. 

 El yoga nos recuerda un niyama que es shaucha, limpieza y purificación. 

Nos limpiamos primeramente por una higiene personal saludable, y como somos seres que vivimos en comunidad nos limpiamos también por respeto a los demás. Ahora bien, podemos vivir la limpieza como un rito cargado de espiritualidad. Purificamos nuestro cuerpo y ordenamos nuestra casa para sentirnos disponibles ante lo sagrado. Podríamos decir que en cuerpo limpio anidan buenos pensamientos o que el aroma de armonía que desprende nuestra casa nos acoge en lo más íntimo. En esta higiene que se vuelve sagrada sentimos que para ir hacia la pureza del cuerpo es necesario atravesar la desidia que nos dificulta eliminar los venenos del organismo. Y no nos quedaremos meramente en la dimensión corporal pues diremos que la pureza de corazón quiere ir más allá de la doblez, así como la pureza de pensamiento quiere disolver la mentira... 

A menudo es más fácil ver la impureza, el error, fuera de nosotros mismos, pero todo acto de purificación empieza sin duda por uno mismo. La queja ante el mundo se transformará en honestidad ante sí, no esperando ya un mundo puro. 2 Nuestra vida es un camino de servicio desinteresado Todos los seres estamos en un mismo barco que se llama vida. Cada uno de nosotros es una célula de un gran ser que se llama humanidad y cada célula, cada ser, lo sepa o no, quiera o no quiera, vive (aún bajo la ilusión de la individualidad) en pos de esa vida y de esa humanidad. Millones de años de evolución han demostrado que la vida se mejora a sí misma, buscando la respuesta más adaptativa, integrando la complejidad, estableciendo funciones superiores. 

 Si esta evolución que late en nuestras entrañas se supera a sí misma en cada nacimiento, nuestra consciencia debe comprender que venimos a este mundo no sólo para mejorar lo que nos ha sido dado, no sólo para desarrollar potencialidades personales sino para apoyar también a esa humanidad de la que formamos parte, a todos esos seres que buscan como nosotros la trascendencia. Ayudar a los seres que sufren a ir de esta orilla de dualidad y de ignorancia a la otra orilla de unidad y sabiduría parece pura ilusión pues nosotros mismos estamos en la misma orilla y somos los primeros en necesitar ayuda. Pero ayudar a otros seres forma parte de nuestro deseo más noble, esa nobleza que manifiesta el bodhisattva que renuncia a su propia iluminación hasta que el último ser no se haya iluminado. La cualidad de este bodhisattva es metta es este amor compasivo hacia todo ser que nos recuerda el budismo. 

Para ello hemos de despertar de la ilusión a la que nos tiene acostumbrado nuestro yo, creer que cada uno va en un barco diferente (a cual más bonito) y que nuestra propia felicidad es independiente de la de los otros. Patanjali nos recuerda que hemos de cultivar Isvara pranidhana, y de tal manera como un grano de arena en medio de la inmensidad hacer lo que uno tiene que hacer pero sin apegarse a sus frutos; frutos que no son nuestros sino de todos, de la vida, de lo divino, se llame como se llame. Si estamos pendientes del interés (hablando de un interés excesivo) nuestra acción no es limpia y el resultado siempre es mezquino, insuficiente. Si queremos atesorar cerrando el puño nos daremos cuenta que apenas caben unas pocas monedas en nuestra mano. En cambio no hay otra posibilidad que la devolver con creces a la vida lo que la vida nos ha dado. 

Si somos un parpadeo veloz en el tiovivo del mundo, y el mundo sigue, y la vida sigue después de nosotros, nuestra responsabilidad es pensar también en el mundo que dejaremos a los nietos de nuestros nietos. La muerte nos recuerda que toda posesión es una momentánea ilusión. Existe otro hacer como cuando uno va a plantar un árbol aún a sabiendas de que no lo va a ver crecer, ni va a comer de sus frutos. 3 Nuestra vida es un camino de amor Dicen los científicos que el universo es neutro compuesto por materia, luz y energía. Los supersticiosos susurran que el universo es peligroso, lleno de fuerzas incontrolables y tenebrosas, en cambio dicen los místicos que el universo es benéfico aunque no comprendamos sus últimas finalidades. ¿A quién creer? En todo caso nosotros le damos realidad al universo con nuestra fe y con nuestra esperanza. Recogemos, por tanto, aquello que sembramos. Sin duda, vivimos en nuestro pequeño universo en connivencia con ese otro gran universo. Todo depende del juego al que queramos jugar. Juguemos pues, y una de las reglas del juego es que el contagio se da por doquier. La materia contagia sus vibraciones, y el alma sus esperanzas y sus sueños. Con todo esto el destino teje una trama. 

Si cada situación que nos trae el destino posibilita un encuentro y una comprensión quizá podamos insinuar que el universo conspira para que seamos felices. Y esa conspiración nace y acaba en el amor pues no hay fuerza más potente que sea capaz de anidar estrellas y de estrechar seres. El descubrimiento del alma es la comprensión de que ésta vive por amor y que su sino es la disolución en un mar de bienaventuranza. Sat-chit-ananda es esa cualidad del ser consciente lleno de beatitud. Pero como amor es una palabra demasiado prostituida quizás es interesante hablar de un abanico de expresiones amorosas que van desde la escucha al reconocimiento, desde el perdón a la compasión entendida como esa capacidad de colocarse en la piel del otro y entender (sin necesidad de compadecerse o mortificarse) el sufrimiento del otro. Si supiéramos que toda la farsa que pudiera haber en nuestra historia, toda la elaboración de personajes de vida y estrategias de relaciones esconden en el fondo una carencia de amor, nos daríamos cuenta que el amor es un destino al cual no podemos dejar de ir. 

Desangelados por la vida no somos conscientes que lo que buscamos de veras es un verdadero abrazo donde dejarnos ser. Y no nos damos abrazos porque no sabemos, porque es tabú, porque rompe las formas sociales, pero es que a amar se aprende amando, y amando se hace un camino de vida. El yo teme al amor porque el amor es la disolución de toda frontera entre dos aparentes identidades, el amor es el recuerdo de que en esencia somos uno y esto desde la perspectiva de una estructura de personalidad rígida puede ser aterrador. Es posible que no haya amor sin sufrimiento pero también, no lo olvidemos, el amor es alegría y celebración, gozo y consuelo. 

Nuestra vida es un camino de conocimiento El conocimiento es uno pero con múltiples senderos que es lo mismo que decir que cada uno tiene un trocito de verdad y que entre todos los cristales formamos un espejo entero. Las verdades no son absolutas, ni fijas e inmutables pues cambian con los cambios de la vida, cambian con la óptica del observador, cambian desde la dimensión que la contemplas. Ahora bien, es evidente que hay verdades más permanentes que otras, más globales o más profundas a las cuales se dirigen los buscadores. De todo podemos extraer una lección, podemos aprender de la nube, del árbol, de una fórmula matemática, de la historia, de nosotros mismos, por supuesto. Pero no se trata en el fondo de una acumulación de conocimiento sino del arte de vivir. Ser sabio en las leyes de los cambios para fluir con la vida, para no ir a contracorriente, para estar en paz. Hesychia, esa paz a la que aspiraban los Padres del desierto. En ese aprendizaje de por vida no puede ni debe haber ambición pues nos convertiríamos en estrictos eruditos o mercaderes de las ciencias. No aprendemos sólo con el raciocinio sino con todo el cuerpo, con los sentidos a flor de piel, con la analogía, la experiencia y con la curiosidad. Y es esa curiosidad que mantiene el espíritu del niño que nos hace, con el tiempo, convertirnos en sabios, porque la sabiduría no es tanto la ilustración del conocimiento como (alguien humilde dijo) la buena administración de la ignorancia. 

Desde esta posición la estrecha luz de la razón no puede iluminar los confines del universo, así el místico siente que vive en el misterio y que el misterio duerme dentro y fuera de sí mismo. Es vana la pretensión de querer dar respuesta a todo lo que nos rodea porque cada pregunta y cada respuesta abre nuevos interrogantes. El sabio lo sabe y no intenta responder sino sacar fuerzas de ese misterio para estar despierto, para asombrarse del mismo acto de ser. El reto es aprender de todo, la triste realidad es que no podemos aprender mucho porque el conocimiento es ilimitado. Esta comprensión nos posibilita una actitud de estar abierto a todo, adonde la vida nos lleve, alumbrado a veces por los libros, por tal o cual enseñanza pero haciendo que la propia experiencia sea la verdadera maestra. Ubekkha es la ecuanimidad necesaria ante las experiencias de la vida, abrirse más y más a lo que la vida nos traiga. Asombrarse del más pequeño insecto, de la minúscula brizna de hierba es reconocer con humildad el plan divino que hay escondido en todo lo que vive, y esa inteligencia superior que nos secunda es a donde apunta esta vía de realización. 

Nuestra vida es un camino de transformación El mundo es bien tangible como lo comprobamos día tras día pero nuestra vida en este mundo tangible está llena de una neblina ilusoria avivada por el deseo. Por eso decimos a veces que el mundo es ilusorio pues vamos en busca de fantasmas que toman la forma de paraísos materiales, de objetos fabulosos o de poderes extraordinarios. Como nos recordaba Buddha, el dolor (el envejecimiento, la enfermedad o la muerte) existe pero hay una salida a este dolor. El fruto de avidya, el fruto de la ignorancia es el dolor (dukkha) como nos señala la tradición hindú, y también nos indica que son cuatro los hijos de la ignorancia que van desde la importancia personal hasta el deseo pasando por los temores y el miedo al cambio. Hijos de la sombra a los que hay que cortar las raíces. Por tanto vemos que hay un camino de transformación que nos lleva de esta orilla de dualidad a otra de unidad. Las imágenes son múltiples para hablar de esta transformación de lo inconsciente en consciente. Convertir el plomo en oro como sentencia la alquimia; despertar la energía kundalini para realizar las bodas divinas de las que nos habla el tantra; abrir las fauces del león, como símbolo de la sublimación del instinto como plasma el esoterismo. 

Mitos y cuentos iniciáticos también, entre otros, hablan de este camino de transformación. También se nos dice que hemos de despertar, que nuestra vigilia es sueño para el sabio. Que hemos de quitarnos la venda de los ojos y ver nítidamente la realidad. Las imágenes se suceden y se nos dice que hemos de volver sobre nuestros pasos y desandar lo andado para rehacernos nuevamente. La fragmentación de nuestra vida se convierte en remembración. Rememorar lo que verdaderamente somos aunque debamos pasar por una cierta locura que nos cure de la estricta cordura en la que el mundo locamente está. Este camino de transformación está muy bien simbolizado en la flor de loto. Remontándose por encima del lago, hundiendo sus raíces en el fango, la flor de loto muestra su pureza, así como el sabio viviendo en este mundo de ignorancia no queda contaminado por su oscuridad. 6 Nuestra vida es un camino de contemplación El mundo sensible que nos rodea nos trae belleza y realmente lo bello no está totalmente fuera, en el objeto pero tampoco totalmente dentro, meramente en la mirada. La belleza es un encuentro feliz entre dos mundos, entre el objeto y el sujeto; es un tránsito atento por la cuerda floja que media entre el mundo sensorial en un extremo y el ideal en el otro, quizá el acuerdo secreto entre la forma y la función. Quién sabe. En todo caso la persona que se para por un momento del ajetreo del mundo y contempla lo bello, lo efímero, lo sutil de todo lo que existe queda embriagado profundamente. Y es que debe haber una sintonía entre belleza, bondad y verdad como nos recuerdan los filósofos clásicos. Tratamos de recogernos en meditación para calmar el torbellino de la mente, para hacer hueco y poder orar. La oración no es una letanía sino una invocación para que aparezca en nosotros lo más elevado. Y a veces la mejor oración es también el silencio. 

Contemplar es hacer el silencio, y hacer silencio es dejar que hablen las cosas para poderlas contemplar. La contemplación no es un análisis de lo que percibimos sino una fusión con la experiencia de la cosa percibida. En este caso el yo está en latencia pero no en primera línea, las fronteras se diluyen como se diluye el tiempo lineal en uno más eterno. Y es que más allá del hacer inevitable en este mundo, de establecer vínculos y de comprender los porqués, hay que contemplar esta maravilla que es la creación. En el silencio de esta contemplación el alma habla, mejor dicho, canta, y nosotros, nuestro cuerpo, muchas veces sin previo aviso, quiere bailar. El poeta nos dirá que la existencia que acontece a cada instante se manifiesta como una sinfonía a la que hay que estar atentos. Si pudiéramos responder a la pregunta de a qué hemos venido a este mundo. Si pudiéramos responder por el sentido de la vida quizá diríamos que la vida se busca a sí misma para devenir consciente. Hay un camino muy poco transitado que sólo recorren los locos, los niños y algunos seres, y es el camino del asombro. Abrir los ojos de par en par para llenarse de infinito. 

Nuestra vida es un camino que hay que transitar hasta el final Nuestro camino en la vida puede transitar por desfiladeros o por llanuras, por parajes sombríos o luminosos valles, aunque en realidad no importa mucho, pues todo camino no es más que una metáfora de los procesos del alma. Ningún camino va a ningún sitio, como nos recordaba el viejo chamán, si acaso a uno mismo. Y uno mismo siempre ha estado antes, durante y al final del camino. El camino no es nada y lo es todo. El camino es ese hilo que une un acto aparentemente contingente con otro y que con el decurso de la vida parece trazar un dibujo definido. Sabemos que los caminos fáciles no llevan lejos, tal vez por eso el que busca siente que el camino es largo. En él encontrará innumerables escondites, refinadas excusas para no seguir pero la insatisfacción profunda hará que sigamos buscando. Caminos apetecibles, tentadores hay muchos, y todos ellos válidos pero sólo uno entre ellos, el que sentimos con corazón es el nuestro. Los mitos nos dicen que los obstáculos aparecerán en el camino, laberintos y minotauros, trampas y desafíos, pero también nos dicen que una vida sin retos no es propiamente humana pues todos vivimos en nuestro interior el arquetipo del héroe o de la heroína. Habremos de cultivar viriya, el coraje, khanti, la paciencia y adhitana, la perseverancia necesaria para persistir en nuestra hazaña. Quizá no hay que confundir el camino del ser con el camino que fantasea hacer el ego. Así caminar hacia la madurez no es bajar al mercado espiritual donde todo se compra o donde las diferentes técnicas espirituales se intercambian como ropajes al mejor postor. El camino es un camino de guerrero donde lo verdaderamente importante es la impecabilidad como seres humanos. Tal vez por eso, la tradición ha hablado de iniciación donde el iniciado pasa por una prueba como tanteo de su capacidad de compromiso. 

Si empezamos el camino con estruendo de tambores, está claro que al final, el camino, tiene que ser tan imperceptible que nadie note nuestros pasos. Y es que la invisibilidad es propia del caminante sabio.

4 Notas sobre los Sueños

La psique se manifiesta a sí misma como andrógino, que contiene a la vez energías masculinas y femeninas. Cada hombre tiene que conectar el ego "masculino" con el aspecto de su psique que el inconsciente ve como su aspecto "femenino". El ego "femenino" de cada mujer tiene que hacer una síntesis con el aspecto "masculino", simbólico, de su ser total. Las energías arquetípicas que hay en nosotros le parecen a la mente consciente como pares complementarios: Yin y Yang, femenino y masculino, negativo y positivo, luz y oscuridad. Una parte de mí vive en la mente consciente y otra parte - la cualidad complementaria que completa el todo - está oculta en el inconsciente. 

El inconsciente constantemente utiliza la dicotomía masculino-femenino para simbolizar el intercambio de las fuerzas internas que deben equilibrarse y completarse las unas a las otras. Pueden aparecer como opuestos que son dos facetas de una misma fuente de energía.  El aspecto más importante de la psique andrógina es la imagen-alma . 

En cada hombre y mujer existe un ser interior cuya función primordial es la de servir como psicobomba - la que guía el ego al mundo interior y sirve como mediador entre el ego y el inconsciente. Jung tenía la sensación de que esta persona interior correspondía a la concepción tradicional religiosa del alma como parte interna de nosotros que nos conecta con el mundo espiritual y nos lleva a Dios/Dharma, por lo que se refirió a la imagen-alma femenina del hombre como anima y a la imagen-alma masculina en la mujer como animus. Anima y animus son palabras latinas que significan alma. Es importante el que seamos conscientes de las imágenes-alma. Aparecen regularmente en nuestros sueños y juegan un importantísimo papel en nuestro desarrollo como individuos. Afectan todo el curso de nuestras vidas. Nuestro deseo no-nacido de unidad y significado, nuestro deseo de juntar las partes opuestas de nosotros, de ir hacia el inconsciente y explorar el mundo interior y experimentar la experiencia religiosa, se concentra en estos seres internos que son los mediadores entre nuestros egos y el vasto inconsciente. Si no interactuamos con el anima o animus en nuestro trabajo interno, inevitablemente los proyectamos a áreas de nuestras vidas a las que no pertenecen... 

Por ejemplo, un hombre puede proyectar su anima en su trabajo y obsesionarse con él, introduciendo su trabajo en un canal inferior a su vida religiosa. Una mujer puede proyectar su anima en un hombre externo y enamorarse no tanto del ser humano sino de la imagen-alma que ha proyectado en él. La base de la fantasía romántica, que tan a menudo sabotea el amor humano ordinario, es la proyección del anima de un hombre en una mujer o el animus de una mujer en un hombre externo. De este modo la gente trata de completarse por medio de otro ser humano, intenta vivir, fuera del inconsciente, partes no realizadas de sí mismo a través de la persona externa en la que pone la proyección romántica. 3. El sí mismo es el principio de integración. 

Es también el todo, la persona completa. Cuando un símbolo del sí mismo aparece en un sueño, representa no solo la totalidad de nuestro ser, sino también nuestra capacidad potencial para la más alta conciencia, la consciencia de unidad en nosotros y en el cosmos. El sí mismo tiene símbolos característicos: El circulo, el mándala (un circulo dividido en cuatro partes), el cuadrado y el diamante, son todas ellas figuras abstractas que expresan el sí mismo arquetipal. 

 El sí mismo está presente en todos los sueños cuaternarios, sueños que implican cuatro caracteres o de algún modo acentúan el número cuatro. Otro símbolo característico del sí mismo es la pareja divina o real: la conjunción de las polaridades de masculino y femenino, del mismo modo que la conjunción de los dragones Yin y Yang simbolizan la más alta síntesis del sí mismo. La individuación es un movimiento hacia la conciencia del ser interior total. Utilizando nuestros sueños como modelo, podemos ver que la individuación también consiste, en gran medida, en conjuntar en una síntesis las diferentes personas que hay en nosotros. La individuación no es solo volverse consciente de estos sistemas de energías internas, también es relacionarlas y proporcionarles unidad. 4. Existe otro sistema básico de energía en el inconsciente que aparece con frecuencia en nuestros sueños y es útil conocer. Jung llamo a este ser interno la sombra . 

En toda persona existe una parte del inconsciente muy cercana al ego y que normalmente aparece como del mismo genero que el soñador. La sombra es una suerte de alter ego, separado de la mente-ego consciente y sentenciado a vivir en el inconsciente. Normalmente la sombra contiene cualidades y trazos, tanto negativos como positivos, que son parte natural de la personalidad-ego. Pero el ego, por una u otra razón, ha fracasado a la hora de asimilar estas cualidades de la sombra o las ha reprimido totalmente. En ocasiones las cualidades de la sombra le parecen al ego primitivas o embarazosas; uno no quiere admitir que le pertenecen. 

A veces la sombra tiene una fuerza positiva tremenda que el ego no quiere reclamar porque puede representar mucha responsabilidad o una oración amenazadora para la débil autoimagen que uno se ha formado. El modo en que la sombra aparece en un sueño depende de las actitudes del ego. Por ejemplo, si la actitud de un hombre es amistosa con su sombra interna y desea crecer y cambiar, la sombra a veces aparecerá como un amigo que puede ayudar, un "compinche", un hermano tribal que le ayuda en su aventura, lo empuja y le enseña habilidades. 

Si esta tratando de reprimir su sombra, normalmente aparecerá como un enemigo odioso, una bestia o un monstruo que le ataca en sus sueños. Lo mismo rige con las mujeres. Según sea su relación con su sombra, ella aparecerá como una hermana amorosa o como una bruja terrible.

"Ouija", La Tabla de los Mil Fraudes

Moisés Garrido

"Hay que reconocer que ningún fenómeno se presta más que el espiritista a la duda y al fraude", César Lombroso, 1836-1909.

Cuando hablamos del lado fraudulento de los fenómenos paranormales siempre nos viene a la mente toda esa legión de estafadores psíquicos, falsos profetas, futurólogos charlatanes, etc. Ardua labor tiene la Parapsicología para librarse de una vez por todas de esos indeseables intrusos que oscurecen la imagen sería de la investigación de los fenómenos anómalos. (1)

Aún más complicado resulta descubrir los fraudes inconscientes, distinguir lo paranormal de lo patológico y lo auténtico de lo pantomímico. Miles de personas, aparentemente honestas, sin ánimo de notoriedad, sin afán de lucro, y sin ningún tipo de interés, aseguran haber vivido un episodio de carácter paranormal. Si no encontramos ningún indicio aparente de fraude ¿Cómo podemos dudar de sus testimonios?... Aún así, un porcentaje de esta gente mienten: son los pseudólogos fantásticos (también conocidos como mentirosos patológicos). La moderna Sicopatología tiene mucho que decir sobre estos individuos y los trastornos ficticios y de simulación que padecen. (2)

La oui-ja, aquí y ahora

Hoy día, los parapsicólogos más críticos atribuyen el movimiento del vaso, en las sesiones de "oui-ja", a automatismos musculares inconscientes: "Son movimientos automáticos, inconscientes, realizados por las personas que colocan los dedos sobre el vaso. Lo que el inconsciente piensa, sabe, imagina, supone, inventa... o adivina parapsicológicamente, lo manifiesta por movimientos inconscientes" (González Quevedo, 1977). Otros parapsicólogos, aún más racionalistas, consideran que el vaso es movido deliberadamente por alguien: "El fenómeno de la 'oui-ja' en su versión de vasografía nunca ha existido, y el movimiento de la copa es una impostura de algún bromista" (Jordán Peña, 1991). (3)

¿Explican ambas tesis definitivamente todos los casos de práctica vasográfica?... No es justo generalizar, pues como bien apunta el Prof. Germán de Argumosa, "así como de un hecho verificado no podemos afirmar a priori que todos los demás sean auténticos, resulta igualmente anticientífico asegurar que todo es fraudulento porque se hayan comprobado lamentables casos falsos"...

"Bio-O.V.N.I.s": La Teoría Olvidada


Marisol Roldán & José Antonio Roldán

Los ovnis, en el caso de estar tripulados, podrían ser una suerte de conjunción de máquinas y organismos vivos. ¿Podrían existir seres invisibles conviviendo con nosotros, que al ser vistos sean confundidos por objetos no identificados?

Desde que el año 1947 se implantó el concepto de ufología moderna, los investigadores hemos estado preocupados y obcecados con recabar testimonios y pruebas que estuvieran relacionadas con los ovnis.

Todo ha sido poco para una búsqueda, que hoy por hoy, sigue siendo estéril. No por falta de signos que avalan su existencia (otra cosa es su origen y procedencia), sino porque ninguno es lo suficientemente contundente para mostrarlo al mundo como una realidad solucionada. Los ovnis siguen si explicación. El que piense lo contrario ha incurrido en uno de los "pecados" prohibidos al investigador, es decir, se ha dejado llevar por lo que él cree, otros creen y todos deseamos. Pero en el fondo, continúan sin dar claridad al oscurantismo del fenómeno de los No Identificados.

Hemos tenido medio siglo para engrosar las listas de avistamientos. Los archivos con casos sin resolver están a punto de caer por su propio peso. Y ni uno, ni uno sólo de ellos, por mucha publicidad que se le haya dado o por muchos beneficios que haya dado han sido verificado como auténtico.

No por más famoso que se haya hecho un caso en concreto se ha transformado en una realidad. Que a unos nos gustaría y que otros negarán hasta la saciedad. Seguimos en el punto cero. Los más atrevidos intentan buscar explicación. Se atreven a formular hipótesis. Los ovnis pueden ser terrestres, extraterrestres o intra terrestres. Estos son los tres vientres preñados de la madre Ufología. Uno de ellos, gesta la verdad. Los otros tal vez también. Y en ese ambiguo camino nos debemos de mover los estudiosos y los aficionados a este tema. Aunque los más afectados suelen ser los propios protagonistas de las luces y de los seres que parecen manipularlas.

Si son terrestres, alguien nos está engañando. ¿Debemos suponer de que paralela a nuestra sociedad han coexistido seres de elevada tecnología que siempre nos han mantenido oculto su poder e intenciones?. ¿Existían militares, proyectos secretos, prototipos en la prehistoria? ¿O debemos pensar algo más?...

¿Cómo nos Influyen los Colores?

¿Nos influyen los colores?, ¿Cuáles son sus efectos sobre las emociones, la mente y el cuerpo?

Cuando alguien se encuentra muy feliz, y exclama "Veo la vida de COLOR de rosa", ¿está haciendo algo más que repetir una frase hecha?

Quien está deprimido tiene la sensación de que todo es opaco, sin brillo, su vida se le presenta sin estimulo, pesada como el plomo, gris, en una palabra, el lenguaje está lleno de alusiones a las influencias que ejercen los COLORES.

Verlo todo de COLOR negro, está rojo de ira, ponerse verde de envidia, son formas de expresar ciertos estados de animo.

La vida es en COLOR, y de forma natural, nos servimos de los COLORES para interpretar sus aspectos:
Un paisaje verde: Habla de naturaleza y primavera.
Un semáforo rojo: Nos advierte del peligro.
El COLOR rosa de un bebe: Despierta la ternura.

Los COLORES se relacionan directamente con las emociones y ejercen una influencia directa y decisiva sobre la mente y el cuerpo, tiene mucho que ver con la forma de reaccionar de las personas, y actúan tanto en el plano físico, como en el mental y el emocional.

La cromoterapia es el uso del COLOR de forma terapéutica para corregir los desequilibrios energéticos.

Merece la pena aprovechar el poderoso influjo del COLOR para ayudarse a uno mismo, utilizándolo según nuestras necesidades.

Sus Aplicaciones, son infinitas:...

Ordenadores: Puertas a Otra Dimensión

Carlos Fernández

El ordenador, tan popular en los últimos veinte años, y uno de los símbolos tecnológicos de este comienzo de milenio, no escapa a la larga lista de aparatos utilizados para la llamada Transcomunicación Instrumental (TCI). Desde la aparición de los primeros equipos llamados personales, de pocas prestaciones comparados con los actuales, incluso con los pioneros Home Computers (Commodore 64, Spectrum, Sinclair, etc) ya se producían a través de ellos fenómenos donde elementos externos parecían interferir en su funcionamiento.

En el contexto de la TCI, es decir, interpretando esa acción como una comunicación con aquellos que ya han fallecido o con otros planos de existencia distintos del nuestro; es bastante frecuente la aparición de supuestos mensajes a través de ordenadores. Citaremos algunos ejemplos para poder construir una idea sobre la pretendida comunicación a través de estos equipos.

Las experiencias de Manfred Boden

Su profesión de estadista, llevó a Manfred Boden a trabajar con ordenadores desde las primeras épocas, y desde el año 1979 utilizaba uno que poseía una unidad de cinta para registrar sus programas, todo un lujo en aquellos años. Boden ya había sufrido algunos fenómenos extraños con anterioridad en la cinta magnética de su ordenador, pero fue a finales de octubre de 1980 cuando comenzaron sus más impresionantes experiencias. El 21 de octubre de ese año, Boden había acabado un programa sobre biorritmos y se lo entregó a un conocido -en una cinta tipo cassette- para que lo utilizara en su propio ordenador. Poco tiempo después, el usuario llamó a Boden para comentarle que algo funcionaba mal en el programa, ya que cada vez que lo arrancaba, su ordenador dejaba de funcionar.

Luego de someter el software a un análisis detallado, Manfred comprobó que efectivamente había algunas modificaciones en varias líneas de su programa. En una de ellas, en vez de un "23" habían sido reemplazadas por las letras "KG", y en una de las gráficas de representación se leían las letras "HI", cuando no deberían estar allí.

A cada nueva verificación que Manfred hacía de su programa, nuevas incomprensibles modificaciones iban surgiendo en el software, las cuales no correspondían a ningún fallo del sistema.

El misterioso Klaus Günter...

Nuestro Verdadero Hogar

Una charla ofrecida por el Ven. Ajahn Chah, y dirigida a una discípula laica ya mayor acercándose a su muerte.

Tomada del libro ‘Dhamma Viviente’

Ahora determina en tu mente escuchar con respeto el Dhamma. Mientras estoy hablando, estate tan atenta a mis palabras como si fuera el Señor Buddha el que está sentado frente a ti. Cierra tus ojos y ponte cómoda, calmando tu mente y concentrándola. Permite humildemente a la Triple Gema de la sabiduría, verdad y pureza que habite en tu corazón como una forma de mostrar respeto al Completamente Iluminado.

Hoy no te he traído nada de sustancia material para ofrecerte, sólo Dhamma, las enseñanzas del Señor Buddha. Deberás entender que incluso el mismo Buddha, con su gran abundancia de virtud acumulada, no pudo evitar la muerte física. Cuando alcanzó una edad avanzada cedió su cuerpo y abandonó la pesada carga. Ahora tú también debes aprender a estar satisfecha con todos los años que has dependido de tu cuerpo. Deberías sentir que es suficiente.

Como utensilios de la casa que has tenido por largo tiempo – tazas, platillos, platos, etc. – cuando recién los tenías estaban limpios y brillantes, pero ahora, después de haberlos usados por tanto tiempo, están empezando a desgastarse. Algunos están rotos ya, algunos han desaparecido, y aquellos que han quedado están desgastándose, no tienen forma estable. Y es su naturaleza ser así. Tu cuerpo es igual... ha estado cambiando continuamente desde el día que has nacido, a través de la niñez y la juventud, hasta ahora que has alcanzado la vejez. Debes aceptar eso. El Buddha dijo que las condiciones, ya sean condiciones internas, corporales o condiciones externas, no son uno mismo, su naturaleza es cambiar.

Contempla esta verdad claramente.

Este trozo de carne acostado aquí en decadencia es realidad[1]. Los hechos de este cuerpo son realidad, son la enseñanza atemporal del Señor Buddha. El Buddha nos enseñó a contemplar esto y hacer las paces con la naturaleza. Tenemos que ser capaces de estar en paz con el cuerpo, no importa en que estado esté. El Buddha enseñó que deberíamos asegurarnos de que sólo el cuerpo es él que está encerrado en la prisión y de no dejar que la mente sea encerrada junto con él. Ahora bien, mientras tu cuerpo comienza a quebrantarse y a desgarrarse con la edad, no te resistas, pero no dejes que tu mente se deteriore junto con él. Mantén separada a la mente. Da energía a la mente dándote cuenta de la verdad de cómo son las cosas. El Señor Buddha enseñó que ésta es la naturaleza del cuerpo, no puede ser de otra manera. Habiendo nacido envejece y enferma y luego muere. Esta es una gran verdad que estás atestiguando ahora mismo. Mira al cuerpo con sabiduría y date cuenta de eso...

sábado, junio 11, 2022

Naturaleza y Constitución del Ego

Anna Kingsford y Edward Maitland

1. La evolución, tal y como la ponen de manifiesto los hechos de la ciencia física, no puede explicarse con arreglo á ]a hipótesis materialista; mucho menos aún los hechos que dicen relación con la ciencia y los fenómenos ocultos. La razón de esto es muy sencilla: no habiendo sabido reconocer que la conciencia existe con anterioridad al organismo, y que ella es inherente á la sustancia, los materialistas desconocen la condición esencial de la evolución.

2. Empero la evolución exige algo más que la conciencia, esto es, la memoria. Porque la memoria es la condición de la segregación; la causa y la consecuencia de la individuación. Por consiguiente, cada molécula, en su capacidad individual lo mismo que colectiva, es capaz de memoria, porque cada experiencia deja, en cierta medida, su impresión ó su cicatriz en la sustancia de la molécula, para que pueda ella ser transmitida á los descendientes. Este recuerdo de los efectos más patentes de la experiencia pasada, es la causa de la diferenciación, que, acumulada sobre un número infinito de generaciones, conduce de la ameba hasta el hombre. Si una memoria de este género no existiese, en lugar de progreso y de evolución, tendríamos un círculo girando sobre sí mismo y repitiéndose, mientras que las modificaciones que son producto de la experiencia acumulada, transforman á eso que, de otra suerte, sería un círculo, en una espiral, cuya excentricidad -aunque imperceptible al principio- aumenta y se hace, á cada paso, más compleja (1).

3. Siendo la conciencia inherente a la sustancia, cada molécula en el Universo es capaz de sentir y de obedecer con arreglo á su especie inorgánica lo mismo que orgánica, ya que no existe entre ambos (reinos?) la separación absoluta que generalmente se supone. La misma piedra tiene un nivel moral que comprende el respeto y la obediencia a las leyes de la gravitación y de la afinidad química. Doquiera se hallen la vibración y el movimiento, hay vida y hay memoria; y la vibración y el movimiento existen en todo tiempo y en todas las cosas. Esa es la causa que da margen al fracaso cuando se intenta separar el yo del no yo. Hablando con propiedad, no existe más que una cosa, una acción tan sólo; porque la inconciencia no es una cosa más positiva que la oscuridad. Aquella es tan sólo la privación más ó menos completa de la conciencia, de igual modo que la oscuridad es la privación de la luz...

Nuestro Laberinto Mental

Viviana Blas

Los esquemas del pensamiento de toda persona, son producto de lo que ha ido enseñando la vida, a través de sus padres, sus maestros, la cultura, lo social, sus experiencias personales, etc., y también aportan lo suyo la herencia genética y, en segundo tiempo, los sucesos desencadenantes. Todo ello va conformando una psiquis estructurada en base a esquemas de pensamiento relativamente estables en estado normal.

A cada pensamiento le corresponde una carga afectiva determinada: a un pensamiento positivo le corresponde un sentimiento positivo, y a un pensamiento negativo le corresponde un sentimiento negativo (esto dicho teniendo en cuenta que lo que es positivo para una persona determinada puede no serlo para otra, y lo mismo ocurre con lo negativo).

Ahora bien, ocurre muchas veces que, un estímulo determinado (una situación, un objeto, etc.) puede activar en nosotros una serie de pensamientos disfuncionales que estaban inactivos. Una vez que dichos pensamientos se activan, nuestro pensamiento normal se ve alterado y de ello deriva que nuestro estado anímico también se vea alterado, entrando así en un estado determinado que puede ser depresivo, o ansioso, o de miedo, o de cólera, etc. Por ejemplo, si entramos en un estado depresivo, nuestro autoconcepto estará desvalorizado, así como también veremos en forma negativa a nuestro futuro y a nuestras experiencias presentes y pasadas. Veremos todo, en su conjunto, con lentes negros. En realidad, no deberíamos creer en toda esta maraña de pensamientos oscuros, ya que estamos produciendo nosotros mismos una alteración de nuestro estado de ánimo. Lo mismo vale para un estado de miedo irracional, en el cual nuestro pensamiento anticipatorio acerca de un determinado estímulo-situación-objeto es un pensamiento catastrófico según el cual nos va a suceder lo peor y, por eso, tomamos como defensa, el evitar dicho estímulo acrecentando así, paradójicamente, nuestro miedo irracional hacia el mismo.

Es difícil, cuando ya hemos caído en un estado de ésta índole, convencernos de que las cosas no son tan extremas como las estamos pensando. Pero una vez que hemos salido y hemos recobrado nuestro estado de ánimo y nuestros pensamientos habituales (entre los cuales también hay pensamiento disfuncionales aunque no tan extremos), deberíamos poner manos a la obra para no tener recaídas una y otra vez. Para ello, es necesario investigar por qué se ha caído en ese estado. Tomar nota de cuál fue la experiencia-estímulo que produjo dicha alteración anímica (y a veces también física), cuáles fueron los pensamientos durante esa experiencia. Este proceso de detección de los pensamientos nos ayuda a ir manejándolos nosotros a ellos, y no al revés. Pero éste sólo es el primer paso. Para realizar modificaciones verdaderamente profundas, es necesario hacer ciertos procesos de cambio con la ayuda de un terapeuta. Más aún, si tenemos en cuenta que dichos pensamientos disfuncionales están, a su vez, sustentados por esquemas de pensamientos subyacentes que no podemos inferir solos por nuestra propia cuenta. Por eso, una terapia eficaz apunta a descubrir dichos pensamientos, concientizarlos, poner a prueba la validez de los mismos, suprimirlos y reemplazarlos por pensamientos alternativos más adaptativos, los cuales se reflejarán en conductas más adaptativas. También apunta a la modificación más profunda de los esquemas subyacentes que sustentan los mismos.

En dicho proceso terapéutico, al modificar nuestro sistema de creencias, veremos que muchas veces, no nos "suceden" las cosas desagradables sino que nosotros las hacemos suceder, provocando con nuestra actitud (la cual está precedida por nuestros pensamientos) determinadas situaciones que nos hacen sufrir. Nuestro "mapa mental del mundo" no es el mundo. Por lo tanto, si en él reina el miedo, el dolor, la inseguridad, la desconfianza, la dependencia emocional, el control obsesivo, los estados depresivos, un narcisismo desmedido que nos trae problemas de relación, o cualquier otra problemática que derive de una valoración distorsionada acerca de nuestro mundo real (incluida nuestra propia persona), ésta podrá ser modificada a través de un proceso terapéutico adecuado, ya que se trata sólo de una representación subjetiva del universo la cual, una vez que se ha logrado cambiar favorablemente, entonces sí, podrá verse reflejada en nuestro mundo real o externo.

Neochamanísmo y el Movimiento Místico Moderno

Joan B. Townsend

Las formas de ponerse personalmente en contacto con una realidad alternativa o mundo "sobrenatural" han constituido una parte importante de la cultura humana a lo largo de la historia. El chamán, individuo que goza de una relación especial con un grupo de ayudantes espirituales, ha jugado un papel significativo en este contacto personal, a pesar de que el chamanismo ha existido paralelamente a las creencias sobre e otro mundo. Sobreviviendo en pequeñas sociedades dispersas por el mundo, pero en áreas donde se han desarrollado civilizaciones, los chamanes han sido substituidos por sacerdotes que representan prácticas religiosas más organizadas, encaminadas a resolver problemas de la sociedad. No obstante, el chamanismo y otras creencias semejantes han sobrevivido tras distintos semblantes en las civilizaciones antiguas e incluso en el seno de la civilización occidental.

A lo largo de los siglos que van del trece al dieciocho, se practicaba en Occidente una "brujería" positiva, que incluía actividades de estilo chamánico para el bien de la comunidad, como la curación física, psicológica y la adivinación. Más recientemente, espiritistas y videntes han perpetuado parte de dicho sistema. Actualmente hay un resurgimiento importante, en la sociedad occidental de las formas más tradicionales del chamanismo.

Este resurgimiento tiene lugar primordialmente en un pequeño pero importante segmento de la población que experimenta una nueva espiritualidad caracterizada por su interés en sistemas religiosos no occidentales. Y resulta especialmente significativo este interés por cuanto incluye gente educada, de clase media alta, personas que ocupan posiciones desde las que pueden influir, a su vez, sobre las ideas y tendencias de su sociedad. En dicho grupo se están redefiniendo y modelando distintos sistemas de creencias que cobran apariencia de un nuevo movimiento místico.

El neochamanismo ejerce una gran influencia en este movimiento en cuestión. Combina aspectos específicos del chamanismo tradicional, procedente de diversas sociedades alrededor del mundo, con un nuevo complejo de prácticas y creencias. Desde 1983 he estado trabajando con neochamanes, psíquicos, espiritistas, curanderos y otras personas que aspiran a la trascendencia. También he asistido a diversos grupos en los cuales se imparten enseñanzas y se perpetúan dichos sistemas. En este capítulo me ocuparé primordialmente de los que están vinculados de un modo directo con el neochamanismo. En algunos casos incluiré también a videntes y espiritistas. Quiero subrayar que los parámetros del nuevo movimiento místico emergente son más amplios de lo que el sólo uso del término neochamanismo indica.

Orígenes del neochamanismo...