Nacho Ares
Artículo publicado en el monográfico de la revista Más Allá 54, “El libro de los muertos. Secretos egipcios del Más Allá” (2008)
El Libro de los Muertos es el texto funerario egipcio más conocido. En sus casi 190 fórmulas y letanías se recogen los medios que el difunto debía disponer para evitar los contratiempos del camino y alcanzar con éxito el reino de Osiris en el Más Allá.
Su enorme difusión ya en época faraónica ha hecho que hoy consideremos al Libro de los Muertos como el texto religioso egipcio más importante. Realmente no fue así, el Libro del Amduat le supera en muchos aspectos (en ocasiones se colocaban juntos al lado del difunto), aunque sí es cierto que el texto en el que aquí nos detenemos cuenta con una serie de elementos que lo hicieron muy popular desde que aparecieron las primeras versiones, allá por el comienzo de la XVIII dinastía, hasta prácticamente el final de la época grecorromana.
Los Textos de las Pirámides se convirtieron de forma natural en los Textos de los Sarcófagos para que en los albores del Imperio Nuevo (dinastía XVII) viera la luz, finalmente, el Libro de los Muertos, tal y como lo entendemos hoy día. Y es a lo largo de las dinastías XVIII y XIX cuando se difunde entre prácticamente todas las clases sociales.
Según versiones y recopilaciones, el Libro de los Muertos recoge 189 fórmulas o letanías que ayudaban al difunto a alcanzar el reino de Osiris, Rostau. Todas ellas empiezan con la frase “Fórmula para…” seguida del texto mágico que debía de ser declamado por el difunto para pasar una puerta, conocer el nombre de un guardián, la descripción de un lugar laberíntico, etcétera. Con estas fórmulas se pretendía que el difunto tuviera una idea clara y concisa de lo que se iba a encontrar en su paso hasta y después de acceder a Rostau.
Los primeros ejemplos los encontramos escritos sobre vendajes de momias o en las paredes de algunos sarcófagos. Su origen está en los no menos conocidos Textos de las Pirámides. Precisamente en la última parte de la recopilación de fórmulas que forman elLibro de los Muertos (pasajes 177 y 178), encontramos letanías enteras extraídas de losTextos de las Pirámides y otras fórmulas de significado similar para unir al difunto con las estrellas del cielo.
Su origen geográfico parece estar en la ciudad de Tebas, la gran capital de Egipto en este momento, desde donde se expandió por todo el Valle del Nilo. Salvo en el reinado de Amenofis IV, el faraón hereje Akhenatón, cuando hubo un pequeño receso en la producción de este tipo de textos, el conjunto de fórmulas que formaban el corpus completo del libro se prodigó en todas las épocas.
Del Imperio Nuevo conservamos ejemplos de gran calidad escritos sobre rollos de papiro, decorados con ilustraciones de brillantes colores. A partir de la dinastía XIX, desde el reinado del faraón Merneptah, algunos pasajes los encontramos dibujados sobre las paredes de las tumbas reales y poco después incluso sobre los muros de los templos, como es el caso del templo de Ramsés III en Medinet Habu.
Los ejemplos más comunes son los que no tienen ilustraciones. Éstas se empleaban ocasionalmente para reafirmar el significado de un texto o, por el contrario, para abreviar el contenido del mismo.
Sin perder de vista la finalidad original del documento -ser una herramienta para ayudar al difunto en su viaje por el Más Allá-, en algunos períodos se fueron añadiendo o retocando diferentes fórmulas o himnos a divinidades solares. Ésta es la razón por la que sea realmente complicado para los especialistas resolver el problema de dónde está el principio y el final de las fórmulas, si es que podemos hablar de un comienzo y un final.
Textos fragmentarios
La versión que mejor ha llegado hasta nosotros se fecha en época ptolemaica, hacia mediados del siglo III a. C. En este ejemplo se conservan casi 150 sentencias del Libro de los Muertos. No es extraño. Los especialistas han tenido que hacer acopio de varias versiones para tener todas las fórmulas, no porque los textos se hayan perdido sino porque los egipcios depositaban en sus tumbas las fórmulas que ellos creían que les iban a ser de más utilidad. En parte este hecho se debe a la carestía del papiro.
Ésta es la razón por la que lo que hoy conocemos como Libro de los Muertos es, hasta cierto punto, una edición artificiosa a partir de diferentes fragmentos reagrupados por los egiptólogos modernos. La colocación de los pasajes no fue igual en todos los períodos, ni todos tuvieron la misma importancia a lo largo de la Historia de Egipto. Sin embargo, en ninguno de los “libros” que han llegado hasta nosotros faltaba la famosísima representación de la pesada del alma ante el tribunal de Osiris y la confesión negativa ante los cuarenta y dos jueces del Inframundo, momento del viaje del difunto que se desarrolla en el pasaje 125.
El propio nombre de Libro de los Muertos, así como la numeración de los pasajes y fórmulas, es algo completamente impuesto por criterios modernos. Los egipcios no numeraron las fórmulas. Además, ellos llamaban a este singular compendio el Libro para Salir al Día, es decir, el libro para continuar viviendo en el Más Allá. Fue el egiptólogo alemán, Karl Richard Lepsius (1810-1884) quien en 1842 publicó en Leipzig su Das Todtenbuch der Ägypter nach dem hieroglyphischen Papyrus in Turin, literalmente, El libro de los Muertos de los egipcios del papiro jeroglífico de Turín, un ejemplar bastante completo de época ptolemaica, permaneciendo hasta ahora ese nombre.
Un viaje por la muerte
El propósito último de las fórmulas expuestas en el Libro de los Muertos era la protección y el aprovisionamiento del difunto. Utilizando el poder de la palabra, el hecho de dejar por escrito junto a la momia esas fórmulas garantizaba que el difunto se beneficiara de ellas en su tránsito hacia el Más Allá.
La sentencia número 1 identifica al difunto con el dios Thot, lo que le inicia en el conocimiento de los misterios que rodean al mundo y la figura de Osiris. La escena muestra la llegada de la procesión funeraria a la tumba acompañada de plañideras, los sirvientes con las ofrendas y el catafalco con la momia.
La número 6 recogía una fórmula mágica gracias a la cual las figuras funerarias que acompañaban al difunto en la tumba (los ushebtis) cobraban vida. De esta manera, el difunto podría tener ayuda de sus servidores cuando llegara el momento de realizar tareas agrícolas en los campos de Ialu.: ¡Oh, shabti a mí designado! Si soy llamado o soy destinado a hacer cualquier trabajo que ha de ser hecho en el reino de los muertos, si ciertamente además se te ponen obstáculos como a un hombre en sus obligaciones, debes destacarte a ti mismo por mí en cada ocasión de arar los campos, de irrigar las orillas, o de transportar arena del este al oeste: ‘Aquí estoy’, habrás de decir.
La sentencia número 17, una de las más extensas, ofrecía un escenario doctrinal a partir de diferentes conceptos de la religión solar. Desde el Ave Fénix hasta el gato, como símbolo solar, acabando con la temible serpiente Apofis, el texto desarrolla con pasajes y glosas a modo de aclaraciones, varios de los conceptos básicos de la religión solar egipcia. Este capítulo servía para instruir al difunto en los pilares básicos de la religión. Este pasaje es repetido en otros textos funerarios de este mismo período, como el Libro del Amduat. Más allá de la lucha entre le bien y el mal, esta letanía de un marcado carácter solar, viene a señalarnos la idea del desarrollo del tiempo un continuo y monótono renacimiento del disco solar cada amanecer. El difunto, identificado como el disco solar, debía superar uno de los momentos más críticos del viaje y poder eliminar por medio de conjuros a la maléfica serpiente Apofis.
La recuperación de los sentidos
Otro de los pasajes más conocidos e importantes se presentaba en la sentencia número 23 (a la derecha). Gracias a ella el difunto contaba con la fórmula para recibir el ritual de Apertura de la Boca. Un sacerdote ante la momia puesta en pie en su ataúd frente a la entrada de la tumba, conseguía abrir la boca de la momia, es decir, hacerle recuperar los cinco sentidos para que disfrutara de ellos en el Más Allá. De esta manera, una vez cruzado el Más Allá hasta el reino de Osiris podría ver, oír, tocar, oler y saborear todas las ofrendas que hasta su tumba le hubieran acercado sus seres queridos. Además de ser empleado con las momias este ritual mágico también se usaba para dar vida a cualquier tipo de animal sagrado e incluso templos o estatuas, a las que en un principio estaba destinado este ritual. Antiguamente era llevado a cabo por el mismo artesano que hacía la estatua sin necesidad de usar un sacerdote intermediario con la divinidad. No sería hasta bien entrado el Imperio Nuevo cuando esta ceremonia queda fijada de una forma ritual junto a un texto religioso estipulado. En el caso de las momias el ritual de apertura de la Boca se celebraba en dos ocasiones. Primero se realizaba inmediatamente después de finalizar el proceso de embalsamamiento, en el propio taller de los embalsamadores. Como he señalado, más tarde el ritual se repetía antes de que el ataúd y la momia fueran colocados en el interior de la tumba para la eternidad. Puesta la momia en pie a la entrada de la tumba, tal y como nos ha sido legado en varias representaciones bien sobre papiros o sobre los frescos de la propia tumba, ante el difunto se colocaban los sacerdotes que iban a celebrar el ritual. Había un sacerdote sem que hacía las funciones de Horus como hijo de Osiris en Egipto. Salmodiando unos cánticos antiguos basados en los Textos de las Pirámides, el sacerdote tocaba el rostro del difunto y la estatua de su ka con una azuela y un cincel. Con este gesto ritual el difunto recuperaba automáticamente los sentidos. Al mismo tiempo, otros sacerdotes detrás del sem realizaban libaciones en memoria del difunto o quemaban incienso. Seguidamente, se sacrificaba un buey y se presentaba en ofrenda la pata delantera izquierda de la res. Aunque se desconoce el significado de esta parte del ritual, puede que estuviera relacionado con algún intento de recuperar la actividad sexual del individuo. La ceremonia finalizaba con el último adiós de la esposa o del esposo y con la ruptura ceremonial de varias tinajas.
A lo largo de este extraño ritual, un sacerdote lector no cesaba de recitar plegarias en honor del difunto o fórmulas mágicas que le ayudaran a cruzar los enrevesados y peligrosos caminos que conducían al Más Allá.
Las sentencias 31 a 35, están encaminadas a solventar cualquier tipo de problema que pudiera tener el difunto si se encontraba con cocodrilos o serpientes.
El mayor peligro se solucionaba con las sentencias 38 a 40 (arriba a la izquierda) en donde se proporcionan todas las claves necesarias para poder sortear la acción maligna de la serpiente Apofis, la misma que intentaba eliminar al sol cada día en su viaje nocturno.
La sentencia número 45 está protagonizada por el dios Anubis. Gracias a ella, el dios con cabeza de chacal garantiza la perdurabilidad del cuerpo del difunto evitando la putrefacción del mismo.
El “mapamundi” del Más Allá
El propio entorno geográfico del Valle del Nilo condicionó la reflexión teológica sobre la apariencia del paisaje del Más Allá. Para los antiguos egipcios era inconcebible que su Inframundo careciera de un largo río por el que navegar. Al igual que en su valle estaba el Nilo, en el Más Allá debía de haber otro gran río por el que viajar y deambular. En una cultura en la que no existían los puentes y todo el trasbordo por el río se realizaba en barcas, era necesario que en el Libro de los Muertos se proporcionaran las fórmulas mágicas necesarias para poder conseguir un bote con el que poder moverse. Así lo encontramos en las sentencias 98 y 99. En ocasiones las tumbas ya venían dotadas de maquetas de estas barcas para que el difunto sólo con el texto mágico las hiciera “revivir” en el Más Allá. Contamos con una buena muestra de estas barcas en miniatura, por ejemplo, en la tumba de Tutankhamón.
La sentencia 110 (derecha) describe el aspecto de uno de los paraísos a los que puede llegar el difunto, Rostau, cuyo acceso se encuentra en las sentencias 117 a 119. La escena de este pasaje representa la geografía de Rostau; varias escenas, en forma de registros superpuestos, se nos presentan rodeadas por canales de agua. Allí podemos ver al difunto en varios de ellos en su barca navegando por los marjales del Lago de las Ofrendas, trabajando en los campos de cultivo, o junto a la Garza de la Abundancia. En el registro inferior encontramos en un extremo a varios miembros de la Gran Enéada, cada uno de ellos con una pluma de avestruz sobre la cabeza, símbolo de la diosa Maat, el equilibrio cósmico. En otro extremo vemos al difunto acercándose a una barca con proa y popa en forma de serpiente, en donde se ve su trono sobre el que ha de entrar en el reino de Osiris.
El tribunal de Osiris
La meta de este camino iniciático llegaba cuando el difunto, después de encontrar el sendero correcto, alcanza la tierra de Osiris: Rostau. El pasaje 125 nos describe dos de los momentos más importantes de todo el proceso. Por un lado la Confesión Negativa y, por otro, el Pesaje del Alma.
En los propios textos egipcios la descripción de este pasaje es realmente literaria y hermosa, y puede considerarse como uno de los grandes logros del pensamiento religioso egipcio. Su difusión fue tal que encontramos ejemplos del Libro de los Muertos en los que solamente se puso por escrito este pasaje, demostrándonos así la increíble importancia que tenía poder superar el juicio ante Osiris.
El marco en el que se desarrolla la escena es realmente evocador. Después de muchos apuros e inconvenientes, al final de un pasillo oscuro y lúgubre el difunto veía una gran puerta de cedro. Junto a ella, hierática, había una figura gigantesca con cabeza de chacal. A medida que sus pasos se iban acercando a la puerta, podía reconocer al todopoderoso dios de los muertos y de la momificación, Anubis. Sin mediar palabra, el dios le toma la mano y juntos cruzan la misteriosa puerta. Ante sus ojos se levanta un gran salón apenas alumbrado por unas pocas teas que pendían de las paredes. A ambos lados de la estancia, el difunto podía observar que, pegados a la pared, había cuarenta y dos asientos correspondientes al mismo número de jueces que se iban a encargar de evaluar la bondad o no de sus acciones sobre la tierra.
Éste era el primer gran paso del proceso. La llamada Confesión Negativa nos ofrece una idea clara del buen comportamiento que defendían los egipcios, más allá de las creencias religiosas. Como precisamente señala el propio nombre del pasaje, dado por los egiptólogos modernos, se trataba de la confesión de todas aquellas malas acciones que el difunto no había realizado en vida, lo que lo presentaba ante los dioses como un buen hombre. Es curioso descubrir en ellos un perfil social muy similar en muchos aspectos a temas que hoy son considerados igualmente execrables. En esta confesión el difunto declamaba ante los cuarenta y dos jueces de Egipto, cada uno representante de una de las provincias o nomos que componía el país, una sentencia que recogía básicamente el no haber realizado en vida ninguno de los cuarenta y dos pecados capitales que podrían comprometerle a lo largo del juicio. Con ayuda de esta máxima, el difunto se declaraba inocente de una serie de delitos, o de haber realizado algún acto éticamente incorrecto como robar, mentir, matar, defraudar en las medidas de grano, etcétera. Al mismo tiempo, parte de la confesión consistía en defender todas las virtudes que se suponían haber poseído en vida como defender al huérfano, alimentar al hambriento, saciar la sed del sediento, ayudar a la viuda o al desamparado, entre otros.
Tras la confesión, llegaba el momento culminante en el que se completaba esta declaración de inocencia.
El Pesaje del Alma
En el centro del salón (derecha) se alzaba una gran balanza de oro, la misma que iba a utilizar Anubis para pesar el corazón del difunto. Junto a ella estaba Thot, el dios con cabeza de ibis, preparado para tomar nota del resultado de todo lo que allí ocurriera. No lejos de la balanza gruñía una extraña bestia, Ammut, el Devorador. Se trataba de un monstruoso ser híbrido, compuesto por cabeza de cocodrilo, cuerpo de león y patas de hipopótamo. El Devorador era el encargado de dar buena cuenta de todo aquel que no pasara la prueba de la balanza. Al fondo del salón, bajo un rico baldaquino protegido por innumerables serpientes, estaba con sus más de cuatro metros de estatura, el dios Osiris, juez supremo y divinidad de la muerte. Acompañado de su esposa Isis y de la hermana de ésta Nephtys, Osiris seguía atentamente el proceso. Junto a él esperaba su hijo Horus, encargado de mediar entre el difunto y su padre.
Siguiendo las pautas descritas en el Libro de los Muertos, el difunto no debía tener ningún percance en este delicado momento. Era entonces cuando tenía lugar el pasaje de la psicostasia. Este término deriva de las palabras griegas “psico” que significa “alma”, y “stasia” que viene a decir “pesar”. En definitiva daba a entender el pesaje del alma del difunto, convirtiéndose en definitiva en el momento más importante de todo su periplo por el Más Allá, ya que de ser favorable podría conseguir el paso hacia los campos de Ialu. El encargado de realizar el pesaje en la balanza sagrada era el dios Anubis. En uno de los platillos colocaba el corazón de la momia, representado por uno de los amuletos que se le adjuntaban en el ritual de embalsamamiento, aquel que tenía forma de tinaja. En el otro plato el dios colocaba la pluma de cola de avestruz, símbolo por antonomasia de la diosa Maat, la divinidad portadora del orden cósmico universal y de la justicia. Colocadas ambas piezas sobre los platos, Anubis se retiraba y observaba atentamente el movimiento de la balanza. Tras un pequeño vaivén los platos quedaban equilibrados: el difunto era Justo de Voz, es decir, poseía un buen corazón ya que su peso no era superior al de la pluma de Maat. Lógicamente nada podía pesar menos que la pluma de la diosa.
Thot tomaba buena nota de lo ocurrido y se lo notificaba a Horus. Éste se acercaba a su padre Osiris, comunicándole el resultado del pesaje del corazón del difunto. Entonces, Osiris permitía el paso de la momia hasta su reino de los muertos, los campos de Ialu.
Pero aquí no llegaba el final de este dramático viaje. Una vez superado el proceso, el difunto debía de seguir empleando sus fórmulas para poder alcanzar algunos lugares concretos del Más Allá o poder recitar los himnos estipulados por la tradición para ciertos dioses. Ni siquiera aquí estaba libre de peligros, por lo que debía continuar invocando al poder de los dioses.
La entrada en Rostau
Cuando superaba esta suerte de Juicio Final, el difunto aún debía de superar más pruebas y evitar inconvenientes. Para continuar con éxito eran imprescindibles los textos mágicos del Libro de los Muertos. Justo antes de entrar en Rostau, el reino de Osiris, el pasaje 126 describe la proa de la barca de Ra, en donde viaja el difunto, hay un lago protegido por cuatro babuinos entre los cuales hay cuatro lámparas encendidas. Son los encargados de dar paso al difunto a Rostau, el reino de Osiris. Los babuinos dejan pasar al difunto y lo limpian de los restos de maldad y pecado que pueda traer de su paso por la tierra.
A partir de este momento, el texto funerario se encarga de proporcionar al difunto las fórmulas necesarias para conocer al detalle la geografía del mundo de Occidente, Rostau, y a sus habitantes. No era extraño que la momia se encontrara sin sol ni luna. Por lo tanto para evitar la oscuridad y conseguir luz, el difunto debía leer la letanía 137.
De la 141 a la 143 se nos habla de algunas de las divinidades asociadas a Osiris que habitan esta región. El texto nos dice cómo debemos presentarnos a ellas y qué ofrecerles para ganarnos su favor. Como si fuera un moderno juego de ordenador, en los pasajes 144 a 147 (izquierda) el difunto encuentra las siete (o veintiún) puertas de acceso al Más Allá. El texto da los nombres de los guardas de cada una de ellas y la fórmula que hay que recitar para ganarnos su gracia y poder entrar.
Una vez concedido el paso definitivo a la tierra de Osiris, el difunto debe mantener intacta su energía y sus posibilidades de supervivencia en este complicado lugar. Para ello están los pasajes 151 a 154. En ellos la momia encuentra qué elementos no pueden faltar en su funeral, cómo garantizarse el hecho de ser uno más entre los habitantes del Más Allá y, lo más importante, cómo evitar que la momia se consuma.
Los pasajes 155 a 167 nos dan pistas para protegernos en el Más Allá por medio de amuletos que nos confieran aliento de vida y reposo en el reino de Osiris. Estos amuletos eran colocados entre las vendas de la momia, más o menos cerca de los lugares que se querían proteger y activados por medio de las letanías del Libro de los Muertos. Su número fácilmente podía llegar sobrepasar el centenar, como en el caso de la momia de Tutankhamón en donde se colocaron casi ciento diez amuletos. El poder de estos amuletos radicaba en los textos que llevaban o en su forma. Muchos de ellos poseían una superficie lisa sobre la que se escribían los textos.
Todo ello está encaminado a evitar la segunda destrucción del difunto, fórmula mágica que queda reflejada en la letanía 176. En ella se ofrece protección contra el peligroso Oriente y su “Lugar de Destrucción”.
Para acabar el Libro de los Muertos, los últimos pasajes nos presentan una serie de textos e himnos en honor de Osiris o Thot. A modo de conclusión, la letanía 186 (derecha) es una descripción y adoración a la vaca Hathor como señora de la montaña del Oeste, el lugar en donde reside el reino de Osiris. La viñeta representa a una vaca (Hathor) saliendo de una montaña en la que suele dibujarse la tumba del difunto, remarcando así que su lugar de reposo está junto al reino de Osiris. Delante de la montaña permanece la diosa Opet en forma de hipopótamo. En las manos lleva elementos protectores para el difunto como una llama y un amuleto ankh con el que insufla vida a la momia.
La evolución lógica de la religión en los últimos siglos de la Historia de Egipto, la especulación a la que se vieron obligados los sacerdotes para adaptarse a las influencias que poco a poco iban invadiendo el Valle del Nilo, hizo que muchos de los capítulos delLibro de los Muertos desaparecieran para siempre. En época romana, por ejemplo, no es extraño encontrar solamente la representación del pesaje del alma, letanía 125, dibujada sobre el cartonaje que cubría la momia. Seguramente su sentido intrínseco ya se había perdido para siempre, casi 1.500 años después de su creación, pero seguía siendo utilizado durante el cambio de era como un mantenimiento algo forzado de una tradición que, poco a poco, iba perdiendo sus señas de identidad.
viernes, abril 17, 2015
Qué necesito??...Qué deso??... Qué quiero??
Pedro Espadas
www.eneagramaparaautoconsciencia.com
El mes pasado hablaba de las voces del ego en los tres centros, y de la importancia de aprender a convertir al crítico en maestro, al cínico en entrenador y al narcotizador en cuidador.
Otra manera de entender la inteligencia de los centros es darnos cuenta de que cada uno de ellos nos conecta a la realidad desde una sensibilidad diferente.
El centro visceral nos habla de nuestras necesidades, de lo que nos hace falta, de lo que el cuerpo experimenta como vacío; el centro emocional nos habla de nuestros deseos, de lo que es importante, del valor que damos a las cosas según nuestros significados internos; y el centro mental nos habla de lo que queremos, de nuestras decisiones y elecciones, de lo que conviene para obtener los resultados que esperamos conforme a nuestro punto de vista.
Cuando los tres centros coinciden y apuntan en una misma dirección nos lanzamos sin miedo, de manera asertiva y constructiva, con coherencia, entrega y congruencia. Si alguna vez lo que necesitabas era lo que deseabas y lo querías sabrás de lo que hablo.
Desafortunadamente, la mayoría de las veces no ocurre así, y dos de nuestros centros se enfrentan paralizándonos, por ejemplo:
- deseo algo que no necesito y conseguirlo es a costa de algo que necesito
- necesito algo y no quiero hacer lo necesario para conseguirlo
- deseo algo y quiero algo incompatible
Obviamente, en función de nuestro tipo de personalidad, solemos dar preponderancia a un centro e inclinar la balanza en una dirección aunque no es un mecanismo tan simple porque cada eneatipo encierra sus propias trampas.
Para manejar el enfrentamiento entre dos centros resulta útil aplicar una de las leyes básicas del símbolo del Eneagrama, que nos recuerda que aunque el ser humano percibe la realidad en forma de polaridades enfrentadas: una fuerza que afirma y otra que se opone, el movimiento se produce conforme al juego no de dos sino de tres fuerzas. En toda manifestación, existe una tercera fuerza que reconcilia los opuestos y la hace posible.
Si dos de mis centros se oponen uno al otro la tercera fuerza es obviamente el centro no implicado. Por ejemplo en el caso de algo que deseo (centro emocional) pero no necesito (centro visceral) la tercera fuerza es lo que quiero (centro mental).
Es importante darnos cuenta de que reconciliar no es sentenciar. ¿Qué quiero decir con esto? Que lo que habitualmente hacemos es usar el tercer centro para decidir a favor de uno u otro. En el ejemplo sería usar el centro mental para darle la razón al deseo o la necesidad. Eso no es reconciliar, sino aliarse con uno de las partes enfrentadas perjudicando a la otra.
Por supuesto que nuestro ego prefiere esta solución porque siempre que hay una parte perjudicada va a poder aprovecharla para sacar tajada. Es por eso que va a propiciar la solución desequilibrada en lugar de la reconciliación.
Pondré un caso simple. Imagina que un fin de semana después de una semana agotadora necesitas descansar y te preparas para hacerlo. Resulta que te has olvidado de que es el cumpleaños de tu mejor amigo y te llama para recordártelo. Tú deseas ir de corazón, pero tu cuerpo te pide que no lo hagas, ¿cómo puedes resolverlo?
Si le preguntas a la cabeza, enseguida van a saltar las alertas de lo que puede pasar si no vas: que tu amigo se enfade… que no descanses y enfermes… Así que o vas y no descansas, pero como estás cansado no disfrutas de la fiesta; o no vas, pero no descansas porque te sientes culpable.
Con esto al final, todos acabamos siendo una de estas tres clases de personas: las que nunca hacen lo que necesitan, las que nunca hacen lo que desean y las que nunca hacen lo que quieren.
¿Te reconoces en una de estas categorías? ¿en cuál?
La clave para salir de ellas y ganar en plenitud y libertad es acordarnos de tomar presencia y detener los funcionamientos automáticos del tercer centro antes de usarlo como fuerza reconciliadora.
Si se trata del centro visceral, tenemos que asegurarnos de no dejarnos llevar por nuestras necesidades neuróticas, esas de las que nunca tenemos suficiente y que en el Eneagrama llamamos instinto dominante.
Si se trata del centro emocional, hemos de desmontar nuestra tendencia a querer demostrar ser algo distinto de lo que somos, lo que conocemos como la falsa identidad.
Si se trata del centro mental, debemos desconectar la incesante brújula del futuro que nos guía para salvarnos de las terribles consecuencias negativas, que conceptualizamos como el miedo básico de cada eneatipo.
En el ejemplo de la fiesta, cada uno tenemos nuestra propia versión de las respuestas que apoyarían al deseo o a la necesidad, pero sólo apartándolas vamos a poder ver con claridad qué es lo que procede y hacerlo con el acuerdo de los tres centros.
Así, el tercer centro deja de ser un juez y se convierte en un mediador que posibilita resolver sin que haya ningún centro perjudicado, sino todo lo contrario, los tres centros van a colaborar y entonces necesidad, deseo y voluntad se convierten en aliados y nosotros en las personas coherentes, entregadas y congruentes de las que hablaba al principio.
No es fácil, pero funciona.
www.eneagramaparaautoconsciencia.com
El mes pasado hablaba de las voces del ego en los tres centros, y de la importancia de aprender a convertir al crítico en maestro, al cínico en entrenador y al narcotizador en cuidador.
Otra manera de entender la inteligencia de los centros es darnos cuenta de que cada uno de ellos nos conecta a la realidad desde una sensibilidad diferente.
El centro visceral nos habla de nuestras necesidades, de lo que nos hace falta, de lo que el cuerpo experimenta como vacío; el centro emocional nos habla de nuestros deseos, de lo que es importante, del valor que damos a las cosas según nuestros significados internos; y el centro mental nos habla de lo que queremos, de nuestras decisiones y elecciones, de lo que conviene para obtener los resultados que esperamos conforme a nuestro punto de vista.
Cuando los tres centros coinciden y apuntan en una misma dirección nos lanzamos sin miedo, de manera asertiva y constructiva, con coherencia, entrega y congruencia. Si alguna vez lo que necesitabas era lo que deseabas y lo querías sabrás de lo que hablo.
Desafortunadamente, la mayoría de las veces no ocurre así, y dos de nuestros centros se enfrentan paralizándonos, por ejemplo:
- deseo algo que no necesito y conseguirlo es a costa de algo que necesito
- necesito algo y no quiero hacer lo necesario para conseguirlo
- deseo algo y quiero algo incompatible
Obviamente, en función de nuestro tipo de personalidad, solemos dar preponderancia a un centro e inclinar la balanza en una dirección aunque no es un mecanismo tan simple porque cada eneatipo encierra sus propias trampas.
Para manejar el enfrentamiento entre dos centros resulta útil aplicar una de las leyes básicas del símbolo del Eneagrama, que nos recuerda que aunque el ser humano percibe la realidad en forma de polaridades enfrentadas: una fuerza que afirma y otra que se opone, el movimiento se produce conforme al juego no de dos sino de tres fuerzas. En toda manifestación, existe una tercera fuerza que reconcilia los opuestos y la hace posible.
Si dos de mis centros se oponen uno al otro la tercera fuerza es obviamente el centro no implicado. Por ejemplo en el caso de algo que deseo (centro emocional) pero no necesito (centro visceral) la tercera fuerza es lo que quiero (centro mental).
Es importante darnos cuenta de que reconciliar no es sentenciar. ¿Qué quiero decir con esto? Que lo que habitualmente hacemos es usar el tercer centro para decidir a favor de uno u otro. En el ejemplo sería usar el centro mental para darle la razón al deseo o la necesidad. Eso no es reconciliar, sino aliarse con uno de las partes enfrentadas perjudicando a la otra.
Por supuesto que nuestro ego prefiere esta solución porque siempre que hay una parte perjudicada va a poder aprovecharla para sacar tajada. Es por eso que va a propiciar la solución desequilibrada en lugar de la reconciliación.
Pondré un caso simple. Imagina que un fin de semana después de una semana agotadora necesitas descansar y te preparas para hacerlo. Resulta que te has olvidado de que es el cumpleaños de tu mejor amigo y te llama para recordártelo. Tú deseas ir de corazón, pero tu cuerpo te pide que no lo hagas, ¿cómo puedes resolverlo?
Si le preguntas a la cabeza, enseguida van a saltar las alertas de lo que puede pasar si no vas: que tu amigo se enfade… que no descanses y enfermes… Así que o vas y no descansas, pero como estás cansado no disfrutas de la fiesta; o no vas, pero no descansas porque te sientes culpable.
Con esto al final, todos acabamos siendo una de estas tres clases de personas: las que nunca hacen lo que necesitan, las que nunca hacen lo que desean y las que nunca hacen lo que quieren.
¿Te reconoces en una de estas categorías? ¿en cuál?
La clave para salir de ellas y ganar en plenitud y libertad es acordarnos de tomar presencia y detener los funcionamientos automáticos del tercer centro antes de usarlo como fuerza reconciliadora.
Si se trata del centro visceral, tenemos que asegurarnos de no dejarnos llevar por nuestras necesidades neuróticas, esas de las que nunca tenemos suficiente y que en el Eneagrama llamamos instinto dominante.
Si se trata del centro emocional, hemos de desmontar nuestra tendencia a querer demostrar ser algo distinto de lo que somos, lo que conocemos como la falsa identidad.
Si se trata del centro mental, debemos desconectar la incesante brújula del futuro que nos guía para salvarnos de las terribles consecuencias negativas, que conceptualizamos como el miedo básico de cada eneatipo.
En el ejemplo de la fiesta, cada uno tenemos nuestra propia versión de las respuestas que apoyarían al deseo o a la necesidad, pero sólo apartándolas vamos a poder ver con claridad qué es lo que procede y hacerlo con el acuerdo de los tres centros.
Así, el tercer centro deja de ser un juez y se convierte en un mediador que posibilita resolver sin que haya ningún centro perjudicado, sino todo lo contrario, los tres centros van a colaborar y entonces necesidad, deseo y voluntad se convierten en aliados y nosotros en las personas coherentes, entregadas y congruentes de las que hablaba al principio.
No es fácil, pero funciona.
Cómo cambian las personas?? El cambio terapéutico.
Jose Manuel Garrido
"Un hallazgo fascinante en toda la ciencia de la psicoterapia es que sistemas de terapia muy diferentes producen resultados muy comunes."
“Necesitamos saber cómo las personas cambian en y entre las sesiones de terapia, antes que comience la terapia, después de que ésta finaliza, y cuando nunca hay terapia” (Prochaska 1999).
No creo que nadie ponga en duda a estas alturas que todo proceso terapéutico es un proceso de aprendizaje, de crecimiento, y básicamente de cambio. Sin embargo como psicólogos y psicoterapeutas pocas veces centramos nuestra atención y esfuerzo principal en los entresijos de esa transformación.
En general, una vez que hemos optado por un marco teórico de referencia nos empeñamos en profundizar en cada una de las estrategias que nos ofrece, y procuramos perfeccionar las técnicas y herramientas que ese enfoque terapéutico pone a nuestro alcance, sea cual sea el que hayamos elegido.
Es una tarea sin duda necesaria, exigible a cualquier profesional, pero que muy a menudo nos aleja de lo importante (el propio proceso de cambio) para enredarnos en lo urgente:la intervención terapéutica que se nos demanda.
Es esta una reflexión que hago desde mi propia responsabilidad como terapeuta, y entonando un mea culpa por todo el tiempo y la energía que seguro he malgastado durante años, empeñado en ofrecer a mis clientes estrategias, técnicas y herramientas que dejaron en el camino una buena parte de su eficacia esperada, únicamente por no haber tenido en cuenta el momento del cambio en el preciso instante de su demanda.
El cambio terapéutico
Lo cierto es que hay una realidad más allá de nuestro enfoque terapéutico, más allá de nuestras estrategias y herramientas, incluso más allá de nuestra propia habilidad como terapeutas, una realidad por otra parte fascinante para la ciencia de la psicoterapia (y que a mi entender debe presidir nuestra manera de concebirla), y es el hecho contrastado de que sistemas de terapia muy diferentes producen a menudo resultados muy similares.
¿Cómo es esto posible? Sin duda porque hay un buen número de elementos comunes que propician el cambio y que van más allá de cómo y por quién son tratadas las personas en terapia.
Elementos que precisamente por ser comunes son independientes del contexto teórico-práctico e incluso clínico en el que se enmarque nuestra terapia, y desde luegoindependientes del terapeuta.
Lo que nos lleva a una pregunta que necesariamente debemos hacernos como profesionales de la psicoterapia y cuya respuesta multiplicará por mucho la eficacia de nuestras intervenciones:
¿Cómo cambian las personas?
Por suerte Prochaska y DiClemente (1982, 1983), ya nos ofrecieron una guía a este respecto, que con el tiempo se ha perfeccionado mínimamente y cuya actualidad quiero reivindicar en este artículo. (Hago notar que, pese a que sus teorías tienen más de treinta años, se han incorporado a la formación “oficial” de los psicólogos hace apenas una década).
De sus numerosos estudios concluyeron que el cambio implica una progresión temporal por una serie de fases consecutivas, en concreto seis fases que describo a continuación muy brevemente:
Pre- contemplación
En esta fase las personas no están interesadas en cambiar, carecen de motivación hacia el cambio, normalmente porque ni siquiera tienen conciencia de tener un problema que requiera de ese esfuerzo.
Pueden estar también en esta fase personas que han fracasado en sus intentos previos de cambio, habiendo perdido la motivación como consecuencia de estos fracasos.
Contemplación
Es la fase en la que los sujetos comienzan a plantearse el cambio de manera inminente (en los seis meses siguientes), aunque existe una lucha interna permanente entre los beneficios que el cambio pudiera reportar y los costos que se atribuyen a ese cambio.
El cambio comienza a verse como una opción necesaria, aunque aún no se han iniciado acciones concretas. Esta fase suele verse estimulada por eventos o circunstancias vitales.
Preparación
La persona ya está orientada a la acción, es posible que ya se tenga un plan para el futuro más próximo (las próximas semanas), o incluso se hayan tomado ya algunas acciones previas o preparatorias, como buscar información, pedir una cita con un terapeuta o leer al respecto de su problema.
Acción
En esta fase nos encontramos con personas que se proponen firmemente el cambio y toman acciones específicas en esa dirección, de tal modo que pueden observarse cambios objetivos en sus hábitos y estilo de vida como consecuencia de esas acciones deliberadas.
Mantención
El esfuerzo aquí se centra en prevenir recaídas. No se producen cambios observables, que ya fueron realizados en la fase anterior.
Finalización
En esta última fase el sujeto llega a experimentar lo que podemos llamar autoeficacia, en el sentido de sentirse con el control total de sus pensamientos, emociones y conductas, orientados hacia un modo más saludable y adaptativo de afrontamiento de la realidad.
El modelo va desde luego mucho más allá, describiendo también una serie de procesos y niveles de cambio que se combinan entre sí en cada una de las fases, conformando una serie de patrones de gran utilidad clínica.
Implicaciones clínicas
La teoría desarrollada por Prochaska y DiClemente, denominada transteórica, intenta describir y explicar los procesos de cambio, pero más allá de su importancia teóricapodemos extraer de ella algunas implicaciones relevantes para nuestra práctica clínica diaria.
Es evidente que la intervención terapéutica con una persona que se encuentra en la fase contemplativa de cambio no puede ser la misma que si esa misma persona se encuentra en la fase de acción. Es necesario por tanto adaptar nuestra actuación a esta circunstancia, teniendo además en cuenta los niveles y procesos de cambio comentados.
Pero aún tiene otras implicaciones de mayor calado en cuanto al papel y la relevancia que otorgamos a nuestro propio planteamiento teórico-práctico (con el que a veces nos obsesionamos y ofuscamos) frente a la intervención terapéutica.
Parece claro que la fase del cambio en la que se encuentra el cliente toma un protagonismo que resta importancia a otras cuestiones que a menudo no nos dejaron ver lo importante.
Y que en consecuencia es posible y hasta necesario plantear una respuesta integrativa e integradora, en la que un proceso terapéutico participado por teorías a priori competidoras pueda ser eficaz siempre que se ajuste a ese momento del cambio.
Preguntarnos cómo cambian las personas, resulta por tanto absolutamente relevante para el paciente como demandante de ayuda, para nosotros como terapeutas responsables, pero también para la Psicoterapia como disciplina, ya que en definitivaviene a plantear lugares comunes de eficacia clínica donde encontrarnos todas y todos los que nos dedicamos a ella.
¿Qué opinas tú al respecto?
"Un hallazgo fascinante en toda la ciencia de la psicoterapia es que sistemas de terapia muy diferentes producen resultados muy comunes."
“Necesitamos saber cómo las personas cambian en y entre las sesiones de terapia, antes que comience la terapia, después de que ésta finaliza, y cuando nunca hay terapia” (Prochaska 1999).
No creo que nadie ponga en duda a estas alturas que todo proceso terapéutico es un proceso de aprendizaje, de crecimiento, y básicamente de cambio. Sin embargo como psicólogos y psicoterapeutas pocas veces centramos nuestra atención y esfuerzo principal en los entresijos de esa transformación.
En general, una vez que hemos optado por un marco teórico de referencia nos empeñamos en profundizar en cada una de las estrategias que nos ofrece, y procuramos perfeccionar las técnicas y herramientas que ese enfoque terapéutico pone a nuestro alcance, sea cual sea el que hayamos elegido.
Es una tarea sin duda necesaria, exigible a cualquier profesional, pero que muy a menudo nos aleja de lo importante (el propio proceso de cambio) para enredarnos en lo urgente:la intervención terapéutica que se nos demanda.
Es esta una reflexión que hago desde mi propia responsabilidad como terapeuta, y entonando un mea culpa por todo el tiempo y la energía que seguro he malgastado durante años, empeñado en ofrecer a mis clientes estrategias, técnicas y herramientas que dejaron en el camino una buena parte de su eficacia esperada, únicamente por no haber tenido en cuenta el momento del cambio en el preciso instante de su demanda.
El cambio terapéutico
Lo cierto es que hay una realidad más allá de nuestro enfoque terapéutico, más allá de nuestras estrategias y herramientas, incluso más allá de nuestra propia habilidad como terapeutas, una realidad por otra parte fascinante para la ciencia de la psicoterapia (y que a mi entender debe presidir nuestra manera de concebirla), y es el hecho contrastado de que sistemas de terapia muy diferentes producen a menudo resultados muy similares.
¿Cómo es esto posible? Sin duda porque hay un buen número de elementos comunes que propician el cambio y que van más allá de cómo y por quién son tratadas las personas en terapia.
Elementos que precisamente por ser comunes son independientes del contexto teórico-práctico e incluso clínico en el que se enmarque nuestra terapia, y desde luegoindependientes del terapeuta.
Lo que nos lleva a una pregunta que necesariamente debemos hacernos como profesionales de la psicoterapia y cuya respuesta multiplicará por mucho la eficacia de nuestras intervenciones:
¿Cómo cambian las personas?
Por suerte Prochaska y DiClemente (1982, 1983), ya nos ofrecieron una guía a este respecto, que con el tiempo se ha perfeccionado mínimamente y cuya actualidad quiero reivindicar en este artículo. (Hago notar que, pese a que sus teorías tienen más de treinta años, se han incorporado a la formación “oficial” de los psicólogos hace apenas una década).
De sus numerosos estudios concluyeron que el cambio implica una progresión temporal por una serie de fases consecutivas, en concreto seis fases que describo a continuación muy brevemente:
Pre- contemplación
En esta fase las personas no están interesadas en cambiar, carecen de motivación hacia el cambio, normalmente porque ni siquiera tienen conciencia de tener un problema que requiera de ese esfuerzo.
Pueden estar también en esta fase personas que han fracasado en sus intentos previos de cambio, habiendo perdido la motivación como consecuencia de estos fracasos.
Contemplación
Es la fase en la que los sujetos comienzan a plantearse el cambio de manera inminente (en los seis meses siguientes), aunque existe una lucha interna permanente entre los beneficios que el cambio pudiera reportar y los costos que se atribuyen a ese cambio.
El cambio comienza a verse como una opción necesaria, aunque aún no se han iniciado acciones concretas. Esta fase suele verse estimulada por eventos o circunstancias vitales.
Preparación
La persona ya está orientada a la acción, es posible que ya se tenga un plan para el futuro más próximo (las próximas semanas), o incluso se hayan tomado ya algunas acciones previas o preparatorias, como buscar información, pedir una cita con un terapeuta o leer al respecto de su problema.
Acción
En esta fase nos encontramos con personas que se proponen firmemente el cambio y toman acciones específicas en esa dirección, de tal modo que pueden observarse cambios objetivos en sus hábitos y estilo de vida como consecuencia de esas acciones deliberadas.
Mantención
El esfuerzo aquí se centra en prevenir recaídas. No se producen cambios observables, que ya fueron realizados en la fase anterior.
Finalización
En esta última fase el sujeto llega a experimentar lo que podemos llamar autoeficacia, en el sentido de sentirse con el control total de sus pensamientos, emociones y conductas, orientados hacia un modo más saludable y adaptativo de afrontamiento de la realidad.
El modelo va desde luego mucho más allá, describiendo también una serie de procesos y niveles de cambio que se combinan entre sí en cada una de las fases, conformando una serie de patrones de gran utilidad clínica.
Implicaciones clínicas
La teoría desarrollada por Prochaska y DiClemente, denominada transteórica, intenta describir y explicar los procesos de cambio, pero más allá de su importancia teóricapodemos extraer de ella algunas implicaciones relevantes para nuestra práctica clínica diaria.
Es evidente que la intervención terapéutica con una persona que se encuentra en la fase contemplativa de cambio no puede ser la misma que si esa misma persona se encuentra en la fase de acción. Es necesario por tanto adaptar nuestra actuación a esta circunstancia, teniendo además en cuenta los niveles y procesos de cambio comentados.
Pero aún tiene otras implicaciones de mayor calado en cuanto al papel y la relevancia que otorgamos a nuestro propio planteamiento teórico-práctico (con el que a veces nos obsesionamos y ofuscamos) frente a la intervención terapéutica.
Parece claro que la fase del cambio en la que se encuentra el cliente toma un protagonismo que resta importancia a otras cuestiones que a menudo no nos dejaron ver lo importante.
Y que en consecuencia es posible y hasta necesario plantear una respuesta integrativa e integradora, en la que un proceso terapéutico participado por teorías a priori competidoras pueda ser eficaz siempre que se ajuste a ese momento del cambio.
Preguntarnos cómo cambian las personas, resulta por tanto absolutamente relevante para el paciente como demandante de ayuda, para nosotros como terapeutas responsables, pero también para la Psicoterapia como disciplina, ya que en definitivaviene a plantear lugares comunes de eficacia clínica donde encontrarnos todas y todos los que nos dedicamos a ella.
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El ser uno - Los 12 sentidos del Ser Humano.
Texto: EL SER UNO V – Los Interanos – La Ciudad de Cristal.
www.elseruno.com
http://conversandoconelseruno.blogspot.com
El Ser-Humano tiene:
Cinco Sentidos Externos: Vista, oído, olfato, tacto y gusto.
Siete Sentidos Internos: Percepción, adivinación, intuición, sensibilidad, precognición, imaginación sensible y clarividencia.
PERCEPCIÓN:
La percepción es un proceso nervioso superior que permite al organismo, a través de los sentidos, recibir, elaborar e interpretar la información proveniente de su entorno y de uno mismo. La percepción obedece a los estímulos cerebrales logrados a través de los 5 sentidos, vista, olfato, tacto, auditivo, gusto, los cuales dan una realidad física del medio ambiente. Proveen la única realidad conocida del tacto, las suposiciones deberán estar basadas en observaciones, u otro sensor, de tal forma de llegar a conclusiones igualmente válidas, extrapolando así los alcances de la realidad sensorial. Por este motivo tenemos que mejorar el contenido.
ADIVINACIÓN:
La videncia o adivinación es una hipotética habilidad de quienes afirman poder predecir hechos venideros por sí mismos o mediante el uso de sortilegios. Históricamente esta habilidad ha sido compensada por algún tipo de retribución económica aunque hay quienes dicen practicarla sin ánimo de lucro. Videncia o clarividencia, también llamada adivinación es la presunta cualidad que poseerían. La capacidad atribuida de adivinar el futuro es una creencia que se pierde en la noche de los tiempos indudablemente asociada a la ansiedad que siente el ser humano por su futuro y por lo impredecible. Abierta o clandestinamente, está presente en todas las sociedades y culturas sin excepción alguna, desde el neolítico hasta nuestros días y a pesar del triunfo del empirismo científico como única visión cosmológica dominante.
INTUICIÓN:
La intuición es un concepto básico de la Teoría del conocimiento y aplicado en la epistemología que se describe como aquel conocimiento que es directo e inmediato, sin intervención de la deducción o del razonamiento, siendo habitualmente considerado como evidente. La palabra "intuición" viene del latín "Intueri", que se traduce más o menos como "mirar hacia dentro" o "contemplar". Tradicionalmente, y de forma vulgar se piensa que es así: que la percepción sensible ofrece un conocimiento intuitivo de la realidad. De la misma forma se piensa que el entendimiento tenía una "intuición intelectual" capaz de conocer la esencia de las cosas y sus diversas formas mediante los conceptos.
SENSIBILIDAD:
Capacidad para percibir sensaciones a través de los sentidos: a causa del accidente ha perdido la sensibilidad en las piernas. Tendencia a dejarse llevar por los sentimientos de compasión y amor. Capacidad de respuesta a ciertos estímulos que tienen ciertos aparatos científicos muy eficaces: este termómetro tiene una gran sensibilidad y es capaz de registrar cambios de temperatura muy leves. Tendencia del ser humano a apreciar lo bello. Fuente de conocimiento basada en la experiencia de lo sensible. Capacidad que tiene una película fotográfica para ser impresionada por la luz.
PRECOGNICIÓN:
También conocida como "premonición" es la supuesta capacidad de conocer hechos con anterioridad a su acontecimiento e independencia de su situación especial que no pueden ser deducidos a partir de información adquirida en el presente mediante los sentidos. Comúnmente la precognición está asociada a capacidades paranormales y entra dentro de la categoría de fenómenos Psi Gamma. Algunos de los que apoyan la existencia de la precognición mantienen que la mayoría de las veces la precognición que experimenta el individuo no obedece a su voluntad y ocurre de una forma inesperada y espontánea. A nivel místico se asocia a una habilidad espiritual.
IMAGINACIÓN SENSIBLE:
Consiste en provocar a través de los distintos sentidos estas imágenes sensibles o sensaciones virtuales: en casi-sentir, ‘sentir como’, movilizar nuestro cuerpo real en un plano virtual, imaginario, de sentido y pensamiento (el mundo de una novela, la imagen de un poema, el ‘tempo’ de una película, o una obra musical, el universo colorido de tal o cual pintor, etcétera).
CLARIVIDENCIA:
La clarividencia es una hipotética capacidad de percepción extrasensorial que permitiría a algunas personas recibir información de acontecimientos futuros (sin el auxilio de medios técnicos). No existe ninguna evidencia científica de que tal capacidad exista, sólo existen testimonios de personas que se adjudican a sí mismas esta capacidad. Los actos de clarividencia declarados contradicen abiertamente a las leyes físicas para una percepción basada en medios físicos conocidos. Esta percepción se caracterizaría por captar fenómenos que quedan fuera del alcance de los sentidos y de adivinar hechos futuros u ocurridos en otros lugares. La telepatía no se incluye en este tipo de percepciones. A diferencia de esta última, la clarividencia explícitamente implicaría la "visión de imágenes" reales físicas, de la mente (memoria) de otro individuo, de entidades mitológicas o desconocidas por la ciencia actual y no el hecho de captar conceptos abstractos de otra mente.
Cuando el ser despierta su consciencia, comienza a trabajar su vida a través de los 12 sentidos, los cuales lo ayudarán en la trascendencia de su Alma y en la formación de su Espíritu…
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El Ser-Humano tiene:
Cinco Sentidos Externos: Vista, oído, olfato, tacto y gusto.
Siete Sentidos Internos: Percepción, adivinación, intuición, sensibilidad, precognición, imaginación sensible y clarividencia.
PERCEPCIÓN:
La percepción es un proceso nervioso superior que permite al organismo, a través de los sentidos, recibir, elaborar e interpretar la información proveniente de su entorno y de uno mismo. La percepción obedece a los estímulos cerebrales logrados a través de los 5 sentidos, vista, olfato, tacto, auditivo, gusto, los cuales dan una realidad física del medio ambiente. Proveen la única realidad conocida del tacto, las suposiciones deberán estar basadas en observaciones, u otro sensor, de tal forma de llegar a conclusiones igualmente válidas, extrapolando así los alcances de la realidad sensorial. Por este motivo tenemos que mejorar el contenido.
ADIVINACIÓN:
La videncia o adivinación es una hipotética habilidad de quienes afirman poder predecir hechos venideros por sí mismos o mediante el uso de sortilegios. Históricamente esta habilidad ha sido compensada por algún tipo de retribución económica aunque hay quienes dicen practicarla sin ánimo de lucro. Videncia o clarividencia, también llamada adivinación es la presunta cualidad que poseerían. La capacidad atribuida de adivinar el futuro es una creencia que se pierde en la noche de los tiempos indudablemente asociada a la ansiedad que siente el ser humano por su futuro y por lo impredecible. Abierta o clandestinamente, está presente en todas las sociedades y culturas sin excepción alguna, desde el neolítico hasta nuestros días y a pesar del triunfo del empirismo científico como única visión cosmológica dominante.
INTUICIÓN:
La intuición es un concepto básico de la Teoría del conocimiento y aplicado en la epistemología que se describe como aquel conocimiento que es directo e inmediato, sin intervención de la deducción o del razonamiento, siendo habitualmente considerado como evidente. La palabra "intuición" viene del latín "Intueri", que se traduce más o menos como "mirar hacia dentro" o "contemplar". Tradicionalmente, y de forma vulgar se piensa que es así: que la percepción sensible ofrece un conocimiento intuitivo de la realidad. De la misma forma se piensa que el entendimiento tenía una "intuición intelectual" capaz de conocer la esencia de las cosas y sus diversas formas mediante los conceptos.
SENSIBILIDAD:
Capacidad para percibir sensaciones a través de los sentidos: a causa del accidente ha perdido la sensibilidad en las piernas. Tendencia a dejarse llevar por los sentimientos de compasión y amor. Capacidad de respuesta a ciertos estímulos que tienen ciertos aparatos científicos muy eficaces: este termómetro tiene una gran sensibilidad y es capaz de registrar cambios de temperatura muy leves. Tendencia del ser humano a apreciar lo bello. Fuente de conocimiento basada en la experiencia de lo sensible. Capacidad que tiene una película fotográfica para ser impresionada por la luz.
PRECOGNICIÓN:
También conocida como "premonición" es la supuesta capacidad de conocer hechos con anterioridad a su acontecimiento e independencia de su situación especial que no pueden ser deducidos a partir de información adquirida en el presente mediante los sentidos. Comúnmente la precognición está asociada a capacidades paranormales y entra dentro de la categoría de fenómenos Psi Gamma. Algunos de los que apoyan la existencia de la precognición mantienen que la mayoría de las veces la precognición que experimenta el individuo no obedece a su voluntad y ocurre de una forma inesperada y espontánea. A nivel místico se asocia a una habilidad espiritual.
IMAGINACIÓN SENSIBLE:
Consiste en provocar a través de los distintos sentidos estas imágenes sensibles o sensaciones virtuales: en casi-sentir, ‘sentir como’, movilizar nuestro cuerpo real en un plano virtual, imaginario, de sentido y pensamiento (el mundo de una novela, la imagen de un poema, el ‘tempo’ de una película, o una obra musical, el universo colorido de tal o cual pintor, etcétera).
CLARIVIDENCIA:
La clarividencia es una hipotética capacidad de percepción extrasensorial que permitiría a algunas personas recibir información de acontecimientos futuros (sin el auxilio de medios técnicos). No existe ninguna evidencia científica de que tal capacidad exista, sólo existen testimonios de personas que se adjudican a sí mismas esta capacidad. Los actos de clarividencia declarados contradicen abiertamente a las leyes físicas para una percepción basada en medios físicos conocidos. Esta percepción se caracterizaría por captar fenómenos que quedan fuera del alcance de los sentidos y de adivinar hechos futuros u ocurridos en otros lugares. La telepatía no se incluye en este tipo de percepciones. A diferencia de esta última, la clarividencia explícitamente implicaría la "visión de imágenes" reales físicas, de la mente (memoria) de otro individuo, de entidades mitológicas o desconocidas por la ciencia actual y no el hecho de captar conceptos abstractos de otra mente.
Cuando el ser despierta su consciencia, comienza a trabajar su vida a través de los 12 sentidos, los cuales lo ayudarán en la trascendencia de su Alma y en la formación de su Espíritu…
Mentiras sobre mentiras...
Ramiro Calle
Cuando una persona se decide a entrar en el inspirador y revelador universo del espíritu, no lo hace para potenciar su narcisismo, afirmar neuróticamente su ego, potenciar el peor de los orgullos: el espiritual, ni volverse un atosigante “salvador de almas” ni erigirse como el pontífice que, incluso decide sobre si los demás están preparados para seguir la Senda o incluso quiénes pueden o no seguirla. Tampoco debería uno adentrarse en éste ámbito para traicionar las fuentes de las verdaderas enseñanzas, tergiversar el Dharma, falsear los métodos y sobre todo servirse de la inexcusable argucia de que como la Enseñanza tiene que evolucionar y adaptarse, todo vale, dando así lugar a desdibujarlas, falsearlas, distorsionarlas, mercantilizarlas y prostituirlas. Como me escribió el gran editor y riguroso escritor Agustín Pániker: “No puedo estar más de acuerdo contigo. El mundo de la espiritualidad está lleno de aprovechados y caraduras. Yo creo que siempre lo ha estado, pero ahora, con el dinero que se mueve, se ha convertido en el verdadero bazar de los ladrones. Rebosante de charlatanes. En fin es nuestro yuga (época, era).
El despropósito, la traición a las verdaderas fuentes espirituales y el más impúdico comercio también ha tocado de lleno, por supuesto, a las técnicas de autorrealización de Oriente y en mayor grado al yoga o a lo que muchas veces se llama yoga y en absoluto lo es. Por un lado, toda esa suerte de “yogas” inventados (con ese subterfugio de que el yoga debe evolucionar) y por otra el gran negocio del yoga basado en cursos de formación de profesores exigiendo a los que quieren obtener sumas escandalosas, incluso ofreciendo formación de profesores on line, que como señala el profesor Víctor Martínez Flores ya no puede ser más aberrante. Es lamentable a todas luces que fueran parte de los maestros hindúes de hatha- yoga, llegados de la India a Estados Unidos, los traidores al espíritu del verdadero hatha-yoga, a fin de popularizarlo, comerciarlo, apoyar la competición y la estampa del campeón, y en suma apartarse de su genuina esencia, dando lugar al mezquino postureo para realzar el ego, a los campeonatos de yoga y al más indecoroso contorsionismo para infatuarse y alardear. No me extrañan las palabras del excelente profesor de yoga Roberto Majano cuando dice: “Hay quienes quieren hacerse con la primacía del suculento negocio de la formación de profesores de yoga en España, convirtiéndose así en los valedores que certifican, dan doctrina, deciden. Lo veo grave esto de que existan figuras que insten como si fueran Papas que distribuyen los diplomas y bulas papales que te certifican como bueno, malo, válido o inválido creyente, profesor o practicante de yoga”.
Lo que nunca se dice a los que se forman como profesores, a veces teniendo incluso que pedir préstamos para poder pagar el curso de formación, es que luego difícilmente encontrarán trabajo, toda vez que ya van a ver más profesores que alumnos, y que si lo hallan será teniendo que recibir una suma irrisoria por clase y no estando asegurados. Por cierto, los que podríamos denominar reguladores y “abanderados del yoga” antes que nada deberían promover que los profesores de yoga estén dados de alta y reciban una justa remuneración.
El editor y escritor Álvaro Enterría (que vive hace más de dos décadas en Benarés”) asevera: “Una labor muy necesaria es la de desenmascarar todos los neoyogas, neovedantas y neotantras que desfiguran las auténticas tradiciones. Es el aspirante el que debe hacer el esfuerzo por ponerse a la altura de las enseñanzas, no éstas quienes deben bajar al nivel medio de los aspirantes. Pero tal como está el personal, este proceso de aguar las tradiciones espirituales está incurriendo incluso en la India. Como hay una demanda espiritual sin esfuerzo, y de disfrute, pues se les da eso. Muy poca gente dispuesta a hacer el sacrificio que una auténtica vía espiritual conlleva”.
A ver si ahora que se ha creado el ministerio del yoga en la India, comienza a ponerse un poco de orden en tal sentido y se evita que se sigan acumulando mentiras sobre mentiras al respecto de este solvente método de mejoramiento humano que es el yoga, y que cuenta con tantos miles de años de antigüedad y es patrimonio de la Humanidad, a pesar de que algunos individuos sin ningún miramiento lo hayan querido incluso patentar para su propio e impúdico lucro.
Cuando una persona se decide a entrar en el inspirador y revelador universo del espíritu, no lo hace para potenciar su narcisismo, afirmar neuróticamente su ego, potenciar el peor de los orgullos: el espiritual, ni volverse un atosigante “salvador de almas” ni erigirse como el pontífice que, incluso decide sobre si los demás están preparados para seguir la Senda o incluso quiénes pueden o no seguirla. Tampoco debería uno adentrarse en éste ámbito para traicionar las fuentes de las verdaderas enseñanzas, tergiversar el Dharma, falsear los métodos y sobre todo servirse de la inexcusable argucia de que como la Enseñanza tiene que evolucionar y adaptarse, todo vale, dando así lugar a desdibujarlas, falsearlas, distorsionarlas, mercantilizarlas y prostituirlas. Como me escribió el gran editor y riguroso escritor Agustín Pániker: “No puedo estar más de acuerdo contigo. El mundo de la espiritualidad está lleno de aprovechados y caraduras. Yo creo que siempre lo ha estado, pero ahora, con el dinero que se mueve, se ha convertido en el verdadero bazar de los ladrones. Rebosante de charlatanes. En fin es nuestro yuga (época, era).
El despropósito, la traición a las verdaderas fuentes espirituales y el más impúdico comercio también ha tocado de lleno, por supuesto, a las técnicas de autorrealización de Oriente y en mayor grado al yoga o a lo que muchas veces se llama yoga y en absoluto lo es. Por un lado, toda esa suerte de “yogas” inventados (con ese subterfugio de que el yoga debe evolucionar) y por otra el gran negocio del yoga basado en cursos de formación de profesores exigiendo a los que quieren obtener sumas escandalosas, incluso ofreciendo formación de profesores on line, que como señala el profesor Víctor Martínez Flores ya no puede ser más aberrante. Es lamentable a todas luces que fueran parte de los maestros hindúes de hatha- yoga, llegados de la India a Estados Unidos, los traidores al espíritu del verdadero hatha-yoga, a fin de popularizarlo, comerciarlo, apoyar la competición y la estampa del campeón, y en suma apartarse de su genuina esencia, dando lugar al mezquino postureo para realzar el ego, a los campeonatos de yoga y al más indecoroso contorsionismo para infatuarse y alardear. No me extrañan las palabras del excelente profesor de yoga Roberto Majano cuando dice: “Hay quienes quieren hacerse con la primacía del suculento negocio de la formación de profesores de yoga en España, convirtiéndose así en los valedores que certifican, dan doctrina, deciden. Lo veo grave esto de que existan figuras que insten como si fueran Papas que distribuyen los diplomas y bulas papales que te certifican como bueno, malo, válido o inválido creyente, profesor o practicante de yoga”.
Lo que nunca se dice a los que se forman como profesores, a veces teniendo incluso que pedir préstamos para poder pagar el curso de formación, es que luego difícilmente encontrarán trabajo, toda vez que ya van a ver más profesores que alumnos, y que si lo hallan será teniendo que recibir una suma irrisoria por clase y no estando asegurados. Por cierto, los que podríamos denominar reguladores y “abanderados del yoga” antes que nada deberían promover que los profesores de yoga estén dados de alta y reciban una justa remuneración.
El editor y escritor Álvaro Enterría (que vive hace más de dos décadas en Benarés”) asevera: “Una labor muy necesaria es la de desenmascarar todos los neoyogas, neovedantas y neotantras que desfiguran las auténticas tradiciones. Es el aspirante el que debe hacer el esfuerzo por ponerse a la altura de las enseñanzas, no éstas quienes deben bajar al nivel medio de los aspirantes. Pero tal como está el personal, este proceso de aguar las tradiciones espirituales está incurriendo incluso en la India. Como hay una demanda espiritual sin esfuerzo, y de disfrute, pues se les da eso. Muy poca gente dispuesta a hacer el sacrificio que una auténtica vía espiritual conlleva”.
A ver si ahora que se ha creado el ministerio del yoga en la India, comienza a ponerse un poco de orden en tal sentido y se evita que se sigan acumulando mentiras sobre mentiras al respecto de este solvente método de mejoramiento humano que es el yoga, y que cuenta con tantos miles de años de antigüedad y es patrimonio de la Humanidad, a pesar de que algunos individuos sin ningún miramiento lo hayan querido incluso patentar para su propio e impúdico lucro.
jueves, abril 16, 2015
La leyenda de los cristales guardianes de la tierra.
Extraído del libro Sanación con Cristales de Katrina Raphaell http://senderodelmago.blogspot.com.es
Hay una historia muy especial que rodea al Cristal Guardián de la Tierra, uno de esperanza e inspiración.
Siéntate, relájate, voy a compartirlo con ustedes.
ace mucho tiempo atrás, cuando el mundo era sólo un bebé y el universo era más joven, nuestra tierra fue visitada por seres avanzados cuyo origen era de cercanias del núcleo de la galaxia, prosperando en la abundante luz que emanaba del gran sol central. Al tener más luz disponible y estar más cerca de la fuente de pura energía, evolucionaron a un ritmo mas rápido, llevando a los sistemas estelares exteriores en una búsqueda del conocimiento y la aventura.Viendo la tierra primitiva y siendo testigos de las aguas azules, del denso verde y la rica tierra, la nombraron Terra, que significa “el que da a luz a la vida”.Observando las leyes físicas naturales que gobiernan a Terra, se dieron cuenta que ella estaba madura para la concepción.
Estos seres, que nos referiremos como los Ancianos, trabajaron diligentemente con la preparación de las fuerzas elementales del planeta para el nacimiento de formas conscientes de vida.Utilizaron cosas naturales de la tierra, como el dióxido de silicio, e irradiaron en él su fuerza de luz, asi crearon enormes cristales de cuarzo, que conocemos como los Guardianes.Con los Cristales Guardianes de la Tierra, la fuerza del campo electromagnético de la tierra se puso en acción para su encarnación en el plano físico.Cuando los elementos estaban correctos, y el Cristal Guardián de la Tierra había alineado al planeta a una fuerza cósmica superior, los Ancianos tomaron forma humana y experimentaron el mundo de los sentidos. Muchos de ellos llegaron y formaron las civilizaciones raíz de Mu, Lemuria y Atlántida, porque ellos eran los antiguos que todos los mitos, leyendas y religiones se refieren.Se quedaron en el borde del tiempo y fueron los maestros constructores de la evolución universal.También evolucionando en ese momento en el planeta estaba el hombre de Neanderthal, que era una forma de vida animal procedente de la matriz de Terra.La existencia simultánea de una raza animal y una raza altamente evolucionada de seres sobre la tierra marcó el comienzo de un nuevo ciclo cósmico de Terra, que podría llevarla a su destino más alto.
Las civilizaciones avanzadas utilizaron los Cristales Guardianes de la Tierra en sus prácticas diarias, bañandose en su resplandor. Los cristales servían para mantener su conciencia en sintonía con las frecuencias más altas de su tierra madre, y todos los que se acercaban a su campo áurico estaban llenos de energía.Se convirtieron en herramientas de gran alcance a través de las cuales la fuerza cósmica podía ser canalizada para potenciar los alimentos, el agua, joyas, vestiduras sagradas que serían usados.En algunos casos estos cristales se utilizaron como jueces en un tribunal. Doce personas estaban a su alrededor, palma con palma, y cuando ocho de los doce recibían la misma respuesta se consideraba verdadera. Como parte del plan divino para el adelanto de las especies originales de la tierra, se decidió que algunas de las almas de los Ancianos entrarían en el ciclo evolutivo de los primates con el fin de elevar el nivel de conciencia donde también ellos sintonizaran con la fuerza de la luz para comprender el universo.Los que decidieron quedarse y encarnaron una y otra vez hicieron un gran sacrificio, ya que se sumergieron en el mundo de la materia sabiendo que algún día se elevarían tomando con ellos a sus hermanos y hermanas.Cuando este proceso se produjo el recuerdo de quienes eran y por qué habían venido desapareció, convirtiéndose así en terrícolas.
Con el tiempo se acostumbraron a la tierra, muchos experimentaron los placeres de los cinco sentidos y comenzaron a utilizar el poder cósmico generado por los cristales para su propia realización personal. Ellos dirigieron esa fuerza hacia su propia codicia y propósito, que resultó en la eventual caída de las civilizaciones raices.Al ver el peligroso uso del poder, muchos optaron por salir de Terra en ese momento y continuar con su labor de siembra de la evolución.Los que decidieron quedarse finalmente se cruzaron con los terrícolas y como resultado de la mezcla genética, un paso gigantesco en la evolución fue tomado por los habitantes originales de la tierra. Por lo tanto, una nueva era del hombre nació. Como las razas se fusionaron, una nueva clase de ser fue creado y un nuevo ciclo evolutivo iniciado, uno que tomaría eones para completar. Ahora estamos en el umbral de ese resultado, habiéndose convertido en una refinada raza de seres capaces de reclamar la herencia de la estrellas que se originó en nuestros antepasados. Los Cristales Guardianes de la Tierra fueron enterrados en lo profundo de la tierra en el momento del éxodo masivo del planeta. Ellos, los guardianes, iban a ser literalmente, “los guardianes de la tierra” para velar por el progreso y registrar la experiencia de la caída y elevación del espíritu en la materia.
Cuando el destino manifestó estos gigantes una vez mas en la superficie del planeta, ellos iban a ser el dispositivo más importante que pondría en marcha la memoria del plan, levantar el velo de la memoria olvidada, y reunir la conciencia de los que decidieron quedarse con los que viajaron. Los Guardianes de la Tierra al ser activados por los que tenían el conocimiento ancestral, servirían para encarnar la conciencia de los sabios, permitiendo la nueva raza de Terra para establecer la comunicación con la conciencia de su linaje celestial. Una vez activo, el Guardián de la Tierra seria capaz de transmitir el conocimiento de la evolución de la vida sobre la tierra hacia los Ancianos para ser utilizado en el desarrollo de la conciencia en otros mundos.Cuando el hombre estuvo listo y había evolucionado hasta el punto en que podía llegar a las estrellas, los Guardianes de la Tierra reaparecieron, y dirigieron su atención y focalizaron sus mentes en los reinos de la conciencia donde ellos no habían podido llegar por sí mismos. Los Guardianes de la Tierra están aquí. Han llegado como grandes sabios que llevan dentro de ellos no sólo el conocimiento de toda la historia de la tierra, sino también de la vida en el luminoso espacio estelar de donde se originó su esencia.Ellos son manifestaciones de una enorme potencia e inteligencia.
Contienen dentro de si la sabiduría del tiempo, espacio, la existencia en el plano físico, y la adquisición de derechos como la verdad y el amor. Los Cristales Guardianes de la Tierra, cuando fueron extraídos estaban en estado inactivo y con una espesa escarcha lechosa en su superficie.El interior del cristal es de hielo transparente. Es como si el polvo del tiempo necesitara ser borrado de ellos.Cuando estos cristales son activados, vuelven a servir canalizando elevadas frecuencias cómicas en el planeta, lo que permite realizar la sintonía y alineación consciente con esas fuerzas. Tras la activación de estos cristales podemos aprender los secretos de cómo estar en un cuerpo físico y en el mundo material, pero sin estar aprisionados en ellos. Cuando los Guardianes se encuentran en estado de completa activación, su presencia va a crear una mayor conciencia y una expansión de pensamiento. Sería de mayor beneficio si estos cristales se utilizan en centros de curación, comunidades, o reuniones de grupo donde mucha gente podría estar expuesta a sus energías. Su activación depende de la unión con formas de pensamiento humano. Cuando veintiún personas afines se reunen en un círculo, y se dan la mano con una mente unificada, el cristal se despierta y la línea de comunicación con las regiones cósmicas se abre. Los individuos que forman el círculo alrededor del gran Cristal Guardián de la Tierra unirán sus frecuencias vibratorias transformandose como las moléculas en un cristal, en sincronía con la energía cósmica. Esa disposición a dejar de lado el sentido de ego personal fundiéndose en un todo más grande es el elemento necesario para activar el Cristal Guardián de la Tierra y enlazar nuestra conciencia colectiva de conocimientos, información y energía que de otro modo sería inalcanzable.Estos cristales evocan la acción positiva y crean armonía. Ellos están aquí para unirnos con la fuente de la que surgimos y para enseñar la manera de mantener nuestra conexión tanto con la tierra y los cielos. Estos cristales llevan en sí el recuerdo de haber sido transportados aquí y potencialmente nos pueden enseñar el arte de viajar en el tiempo, cómo mantener una existencia física y también a liberar nuestra identidad a medida que se disparan las dimensiones superiores de la realidad.
Como en una carrera, estamos listos. Listos otra vez para dar un paso gigantesco en la evolución y ayudar en la alineación de la tierra con la entidad Terra, con los rayos cósmicos que emanan del gran sol central en el centro de la galaxia.Cuando esto ocurra la conciencia humana despertará totalmente a realidades que estan ahora más allá de la comprensión. Los Guardianes de la Tierra forman parte de ese despertar, inspirando nuestros potenciales latentes y estimulando las áreas dormidas de nuestros cerebros para abrazar nuestro destino final. Terra es mayor edad.Ella está dispuesta a cruzar el umbral de la madurez y la edad adulta y ser uno con la vasta extensión del espacio cósmico de la que es una parte vital.
Hay una historia muy especial que rodea al Cristal Guardián de la Tierra, uno de esperanza e inspiración.
Siéntate, relájate, voy a compartirlo con ustedes.
ace mucho tiempo atrás, cuando el mundo era sólo un bebé y el universo era más joven, nuestra tierra fue visitada por seres avanzados cuyo origen era de cercanias del núcleo de la galaxia, prosperando en la abundante luz que emanaba del gran sol central. Al tener más luz disponible y estar más cerca de la fuente de pura energía, evolucionaron a un ritmo mas rápido, llevando a los sistemas estelares exteriores en una búsqueda del conocimiento y la aventura.Viendo la tierra primitiva y siendo testigos de las aguas azules, del denso verde y la rica tierra, la nombraron Terra, que significa “el que da a luz a la vida”.Observando las leyes físicas naturales que gobiernan a Terra, se dieron cuenta que ella estaba madura para la concepción.
Estos seres, que nos referiremos como los Ancianos, trabajaron diligentemente con la preparación de las fuerzas elementales del planeta para el nacimiento de formas conscientes de vida.Utilizaron cosas naturales de la tierra, como el dióxido de silicio, e irradiaron en él su fuerza de luz, asi crearon enormes cristales de cuarzo, que conocemos como los Guardianes.Con los Cristales Guardianes de la Tierra, la fuerza del campo electromagnético de la tierra se puso en acción para su encarnación en el plano físico.Cuando los elementos estaban correctos, y el Cristal Guardián de la Tierra había alineado al planeta a una fuerza cósmica superior, los Ancianos tomaron forma humana y experimentaron el mundo de los sentidos. Muchos de ellos llegaron y formaron las civilizaciones raíz de Mu, Lemuria y Atlántida, porque ellos eran los antiguos que todos los mitos, leyendas y religiones se refieren.Se quedaron en el borde del tiempo y fueron los maestros constructores de la evolución universal.También evolucionando en ese momento en el planeta estaba el hombre de Neanderthal, que era una forma de vida animal procedente de la matriz de Terra.La existencia simultánea de una raza animal y una raza altamente evolucionada de seres sobre la tierra marcó el comienzo de un nuevo ciclo cósmico de Terra, que podría llevarla a su destino más alto.
Las civilizaciones avanzadas utilizaron los Cristales Guardianes de la Tierra en sus prácticas diarias, bañandose en su resplandor. Los cristales servían para mantener su conciencia en sintonía con las frecuencias más altas de su tierra madre, y todos los que se acercaban a su campo áurico estaban llenos de energía.Se convirtieron en herramientas de gran alcance a través de las cuales la fuerza cósmica podía ser canalizada para potenciar los alimentos, el agua, joyas, vestiduras sagradas que serían usados.En algunos casos estos cristales se utilizaron como jueces en un tribunal. Doce personas estaban a su alrededor, palma con palma, y cuando ocho de los doce recibían la misma respuesta se consideraba verdadera. Como parte del plan divino para el adelanto de las especies originales de la tierra, se decidió que algunas de las almas de los Ancianos entrarían en el ciclo evolutivo de los primates con el fin de elevar el nivel de conciencia donde también ellos sintonizaran con la fuerza de la luz para comprender el universo.Los que decidieron quedarse y encarnaron una y otra vez hicieron un gran sacrificio, ya que se sumergieron en el mundo de la materia sabiendo que algún día se elevarían tomando con ellos a sus hermanos y hermanas.Cuando este proceso se produjo el recuerdo de quienes eran y por qué habían venido desapareció, convirtiéndose así en terrícolas.
Con el tiempo se acostumbraron a la tierra, muchos experimentaron los placeres de los cinco sentidos y comenzaron a utilizar el poder cósmico generado por los cristales para su propia realización personal. Ellos dirigieron esa fuerza hacia su propia codicia y propósito, que resultó en la eventual caída de las civilizaciones raices.Al ver el peligroso uso del poder, muchos optaron por salir de Terra en ese momento y continuar con su labor de siembra de la evolución.Los que decidieron quedarse finalmente se cruzaron con los terrícolas y como resultado de la mezcla genética, un paso gigantesco en la evolución fue tomado por los habitantes originales de la tierra. Por lo tanto, una nueva era del hombre nació. Como las razas se fusionaron, una nueva clase de ser fue creado y un nuevo ciclo evolutivo iniciado, uno que tomaría eones para completar. Ahora estamos en el umbral de ese resultado, habiéndose convertido en una refinada raza de seres capaces de reclamar la herencia de la estrellas que se originó en nuestros antepasados. Los Cristales Guardianes de la Tierra fueron enterrados en lo profundo de la tierra en el momento del éxodo masivo del planeta. Ellos, los guardianes, iban a ser literalmente, “los guardianes de la tierra” para velar por el progreso y registrar la experiencia de la caída y elevación del espíritu en la materia.
Cuando el destino manifestó estos gigantes una vez mas en la superficie del planeta, ellos iban a ser el dispositivo más importante que pondría en marcha la memoria del plan, levantar el velo de la memoria olvidada, y reunir la conciencia de los que decidieron quedarse con los que viajaron. Los Guardianes de la Tierra al ser activados por los que tenían el conocimiento ancestral, servirían para encarnar la conciencia de los sabios, permitiendo la nueva raza de Terra para establecer la comunicación con la conciencia de su linaje celestial. Una vez activo, el Guardián de la Tierra seria capaz de transmitir el conocimiento de la evolución de la vida sobre la tierra hacia los Ancianos para ser utilizado en el desarrollo de la conciencia en otros mundos.Cuando el hombre estuvo listo y había evolucionado hasta el punto en que podía llegar a las estrellas, los Guardianes de la Tierra reaparecieron, y dirigieron su atención y focalizaron sus mentes en los reinos de la conciencia donde ellos no habían podido llegar por sí mismos. Los Guardianes de la Tierra están aquí. Han llegado como grandes sabios que llevan dentro de ellos no sólo el conocimiento de toda la historia de la tierra, sino también de la vida en el luminoso espacio estelar de donde se originó su esencia.Ellos son manifestaciones de una enorme potencia e inteligencia.
Contienen dentro de si la sabiduría del tiempo, espacio, la existencia en el plano físico, y la adquisición de derechos como la verdad y el amor. Los Cristales Guardianes de la Tierra, cuando fueron extraídos estaban en estado inactivo y con una espesa escarcha lechosa en su superficie.El interior del cristal es de hielo transparente. Es como si el polvo del tiempo necesitara ser borrado de ellos.Cuando estos cristales son activados, vuelven a servir canalizando elevadas frecuencias cómicas en el planeta, lo que permite realizar la sintonía y alineación consciente con esas fuerzas. Tras la activación de estos cristales podemos aprender los secretos de cómo estar en un cuerpo físico y en el mundo material, pero sin estar aprisionados en ellos. Cuando los Guardianes se encuentran en estado de completa activación, su presencia va a crear una mayor conciencia y una expansión de pensamiento. Sería de mayor beneficio si estos cristales se utilizan en centros de curación, comunidades, o reuniones de grupo donde mucha gente podría estar expuesta a sus energías. Su activación depende de la unión con formas de pensamiento humano. Cuando veintiún personas afines se reunen en un círculo, y se dan la mano con una mente unificada, el cristal se despierta y la línea de comunicación con las regiones cósmicas se abre. Los individuos que forman el círculo alrededor del gran Cristal Guardián de la Tierra unirán sus frecuencias vibratorias transformandose como las moléculas en un cristal, en sincronía con la energía cósmica. Esa disposición a dejar de lado el sentido de ego personal fundiéndose en un todo más grande es el elemento necesario para activar el Cristal Guardián de la Tierra y enlazar nuestra conciencia colectiva de conocimientos, información y energía que de otro modo sería inalcanzable.Estos cristales evocan la acción positiva y crean armonía. Ellos están aquí para unirnos con la fuente de la que surgimos y para enseñar la manera de mantener nuestra conexión tanto con la tierra y los cielos. Estos cristales llevan en sí el recuerdo de haber sido transportados aquí y potencialmente nos pueden enseñar el arte de viajar en el tiempo, cómo mantener una existencia física y también a liberar nuestra identidad a medida que se disparan las dimensiones superiores de la realidad.
Como en una carrera, estamos listos. Listos otra vez para dar un paso gigantesco en la evolución y ayudar en la alineación de la tierra con la entidad Terra, con los rayos cósmicos que emanan del gran sol central en el centro de la galaxia.Cuando esto ocurra la conciencia humana despertará totalmente a realidades que estan ahora más allá de la comprensión. Los Guardianes de la Tierra forman parte de ese despertar, inspirando nuestros potenciales latentes y estimulando las áreas dormidas de nuestros cerebros para abrazar nuestro destino final. Terra es mayor edad.Ella está dispuesta a cruzar el umbral de la madurez y la edad adulta y ser uno con la vasta extensión del espacio cósmico de la que es una parte vital.
Enric Corbera: “La salud es coherencia entre lo que pienso, lo que siento y lo que hago”
José Gutiérrez - Sandra Conte
Si una mujer ha tenido hijos de un hombre del que no estaba enamorada, tal vez una nieta no pueda quedar embarazada aunque ella y su pareja estén sanos. Si a una persona le dieron una medicina de manera equivocada y falleció, es posible que algún descendiente sea alérgico a esa medicación.
Con estos ejemplos, el psicólogo español Enric Corbera, asesor en BioNeuroEmoción (BNE), ilustra de qué manera la historia familiar y las emociones inducen comportamientos y también la aparición de enfermedades.
La clave para curarse, sostiene, es llegar a la emoción oculta que genera el conflicto y desencadena la enfermedad o la desarmonía. En ese momento, asegura, se produce la toma de conciencia y con ella, la sanación. Sin embargo, aclara que la BNE no es una terapia, sino un método de consulta para que la persona pueda encontrar un equilibrio en su vida. Desde esta mirada, la salud se entiende como la coherencia entre lo que se siente, lo que se piensa y lo que se hace.
El psicólogo ofreció una charla en la provincia, que convocó la Universidad de Mendoza. En cuanto entró al salón, las 500 personas -que en apenas dos horas y media habían agotado las entradas días antes- estallaron en aplausos.
Algunos incluso se pusieron de pie o agitaron sus brazos para saludarlo, extasiados. Los organizadores explicaron que no alcanzaron a colocar los afiches para publicitar la actividad porque la difusión en la página de Facebook del español superó las expectativas y los obligó a buscar un espacio más amplio.
La ovación del público fue mayor cuando anunciaron que Enric Corbera y la Universidad de Mendoza acordaron que lo recaudado con las entradas será destinado a poner en marcha la formación en BioNeuroEmoción en la provincia (en el país, hasta ahora sólo la ofrecía en Rosario).
Conciencia para sanar
Corbera ha sido conocido por muchos a través de sus videos en YouTube y también de sus publicaciones. En un primer momento se abocó a la Biodescodificación, centrada en la relación entre los códigos que están en el inconsciente y la Biología, pero luego viró hacia la BioNeuroEmoción, para vincular Biología, Neurología y Emociones. Además, parte de una visión cuántica de la vida, según la cual todo lo que rodea a una persona ha sido atraído por programas inconscientes.
El método parte de un diagnóstico, ya sea un síntoma físico o un aspecto social (la persona no logra conservar un trabajo, fracasan sus negocios o no puede formar una pareja). A partir de eso, se trata de llevar al consultante a la situación activadora -olores, temperatura, con quién está, cuál es la crisis en ese momento- que genera que el incidente se repita.
Enric Corbera explica que, una vez que se identifica esa situación activadora, se buscan la historia oculta y la emoción reprimida. Pero también se indaga en el árbol genealógico "dónde está esa información que está resonando en la persona", es decir, el antepasado a quien le ocurrió algo similar o vinculado. Sobre esto, hace hincapié en los secretos familiares, como las violencias o los embarazos no deseados.
De todos modos, aclara que no todos viven las mismas historias del mismo modo y que detrás de un diagnóstico idéntico puede haber conflictos muy variables.
Cuando la persona toma conciencia de la resonancia en su árbol genealógico, del programa que subyace a su modo de actuar, se sana. Pero Corbera resalta que “tomar conciencia no es entender”, sino algo así como una “caída de ficha”, lo que genera una nueva conexión neuronal. Y luego resta la parte fundamental: llevar a la práctica ese cambio.
Para el psicólogo, se trata en definitiva de cambiar las creencias irracionales y limitantes que impiden llegar a esa coherencia entre el cerebro y el corazón, entre “lo que yo pienso, lo que yo siento y lo que yo hago”.
El método apunta, precisamente, a que las personas entiendan el poder que tienen para cambiar su propia vida. Pese a eso, lejos de desestimar la medicina tradicional, indica que en el momento de reparación suele producirse una agudización del síntoma físico, que hace necesaria la utilización de medicamentos por un tiempo, hasta que sana.
“Estamos todo el tiempo creando nuestra propia realidad. Lo triste es que no la estamos creando despiertos, sino dormidos. Estamos proyectando nuestros programas. Y lo sabemos porque se nos están repitiendo las historias una y otra vez”, manifiesta. Sobre este punto, resalta que el inconsciente regula 95% de la existencia y que la capacidad de libre albedrío oscila entre 3 y 5%. Como llegan a esa historia que subyace, sostiene, enseñan a las personas “a cambiar su forma de ver y entender la vida. Y eso es muy poderoso”.
Perfil
Enric Corbera (61) se define a sí mismo como un buscador. Egresó como ingeniero técnico industrial de la Universidad Politécnica de Cataluña y hasta los 33 años trabajó como director de Calidad. Había desarrollado un método de fabricación de circuitos impresos que le generaba buenos ingresos. “Pero yo siempre buscaba algo más. Me hacía esas preguntas existenciales que mucha gente se hace”, plantea. Tal vez haya sido esa indagación o el hecho de enfermarse de cáncer, pero sintió que había llegado el momento de cambiar su vida. Así, dejó su trabajo, se separó de su mujer y conoció a la actual; se capacitó en Naturopatía, en Sofrología y leyó a quienes investigaban la relación entre la enfermedad y las emociones. Con 44 años comenzó a estudiar Psicología y luego se especializó en BioNeuroEmoción. También completó un master en Hipnosis Ericksoniana y otro en Programación Neurolingüística. Y recibió, en el Senado de la Nación Argentina, la distinción de “Embajador para la Paz”, otorgada por Mil Milenios de Paz y Fundación PEA.
Si una mujer ha tenido hijos de un hombre del que no estaba enamorada, tal vez una nieta no pueda quedar embarazada aunque ella y su pareja estén sanos. Si a una persona le dieron una medicina de manera equivocada y falleció, es posible que algún descendiente sea alérgico a esa medicación.
Con estos ejemplos, el psicólogo español Enric Corbera, asesor en BioNeuroEmoción (BNE), ilustra de qué manera la historia familiar y las emociones inducen comportamientos y también la aparición de enfermedades.
La clave para curarse, sostiene, es llegar a la emoción oculta que genera el conflicto y desencadena la enfermedad o la desarmonía. En ese momento, asegura, se produce la toma de conciencia y con ella, la sanación. Sin embargo, aclara que la BNE no es una terapia, sino un método de consulta para que la persona pueda encontrar un equilibrio en su vida. Desde esta mirada, la salud se entiende como la coherencia entre lo que se siente, lo que se piensa y lo que se hace.
El psicólogo ofreció una charla en la provincia, que convocó la Universidad de Mendoza. En cuanto entró al salón, las 500 personas -que en apenas dos horas y media habían agotado las entradas días antes- estallaron en aplausos.
Algunos incluso se pusieron de pie o agitaron sus brazos para saludarlo, extasiados. Los organizadores explicaron que no alcanzaron a colocar los afiches para publicitar la actividad porque la difusión en la página de Facebook del español superó las expectativas y los obligó a buscar un espacio más amplio.
La ovación del público fue mayor cuando anunciaron que Enric Corbera y la Universidad de Mendoza acordaron que lo recaudado con las entradas será destinado a poner en marcha la formación en BioNeuroEmoción en la provincia (en el país, hasta ahora sólo la ofrecía en Rosario).
Conciencia para sanar
Corbera ha sido conocido por muchos a través de sus videos en YouTube y también de sus publicaciones. En un primer momento se abocó a la Biodescodificación, centrada en la relación entre los códigos que están en el inconsciente y la Biología, pero luego viró hacia la BioNeuroEmoción, para vincular Biología, Neurología y Emociones. Además, parte de una visión cuántica de la vida, según la cual todo lo que rodea a una persona ha sido atraído por programas inconscientes.
El método parte de un diagnóstico, ya sea un síntoma físico o un aspecto social (la persona no logra conservar un trabajo, fracasan sus negocios o no puede formar una pareja). A partir de eso, se trata de llevar al consultante a la situación activadora -olores, temperatura, con quién está, cuál es la crisis en ese momento- que genera que el incidente se repita.
Enric Corbera explica que, una vez que se identifica esa situación activadora, se buscan la historia oculta y la emoción reprimida. Pero también se indaga en el árbol genealógico "dónde está esa información que está resonando en la persona", es decir, el antepasado a quien le ocurrió algo similar o vinculado. Sobre esto, hace hincapié en los secretos familiares, como las violencias o los embarazos no deseados.
De todos modos, aclara que no todos viven las mismas historias del mismo modo y que detrás de un diagnóstico idéntico puede haber conflictos muy variables.
Cuando la persona toma conciencia de la resonancia en su árbol genealógico, del programa que subyace a su modo de actuar, se sana. Pero Corbera resalta que “tomar conciencia no es entender”, sino algo así como una “caída de ficha”, lo que genera una nueva conexión neuronal. Y luego resta la parte fundamental: llevar a la práctica ese cambio.
Para el psicólogo, se trata en definitiva de cambiar las creencias irracionales y limitantes que impiden llegar a esa coherencia entre el cerebro y el corazón, entre “lo que yo pienso, lo que yo siento y lo que yo hago”.
El método apunta, precisamente, a que las personas entiendan el poder que tienen para cambiar su propia vida. Pese a eso, lejos de desestimar la medicina tradicional, indica que en el momento de reparación suele producirse una agudización del síntoma físico, que hace necesaria la utilización de medicamentos por un tiempo, hasta que sana.
“Estamos todo el tiempo creando nuestra propia realidad. Lo triste es que no la estamos creando despiertos, sino dormidos. Estamos proyectando nuestros programas. Y lo sabemos porque se nos están repitiendo las historias una y otra vez”, manifiesta. Sobre este punto, resalta que el inconsciente regula 95% de la existencia y que la capacidad de libre albedrío oscila entre 3 y 5%. Como llegan a esa historia que subyace, sostiene, enseñan a las personas “a cambiar su forma de ver y entender la vida. Y eso es muy poderoso”.
Perfil
Enric Corbera (61) se define a sí mismo como un buscador. Egresó como ingeniero técnico industrial de la Universidad Politécnica de Cataluña y hasta los 33 años trabajó como director de Calidad. Había desarrollado un método de fabricación de circuitos impresos que le generaba buenos ingresos. “Pero yo siempre buscaba algo más. Me hacía esas preguntas existenciales que mucha gente se hace”, plantea. Tal vez haya sido esa indagación o el hecho de enfermarse de cáncer, pero sintió que había llegado el momento de cambiar su vida. Así, dejó su trabajo, se separó de su mujer y conoció a la actual; se capacitó en Naturopatía, en Sofrología y leyó a quienes investigaban la relación entre la enfermedad y las emociones. Con 44 años comenzó a estudiar Psicología y luego se especializó en BioNeuroEmoción. También completó un master en Hipnosis Ericksoniana y otro en Programación Neurolingüística. Y recibió, en el Senado de la Nación Argentina, la distinción de “Embajador para la Paz”, otorgada por Mil Milenios de Paz y Fundación PEA.
El zodiaco de Dendera
Nacho Ares
Publicado con el título “El zodíaco de Dendera y la Atlántida”, en el monográfico nº26 de la revista Más Allá de la Ciencia, “Los Mundos Perdidos”, septiembre 1998´
Hay algo más que simples signos astrales en ese gigantesco disco de piedra. La cronología que aporta el zodíaco del templo de la diosa Hathor en Dendera señala a una fecha sospechosamente coincidente con la datación proporcionada por Platón sobre el final de la Atlántida: el 10000 a. de C.
El templo de la diosa Hathor conservado en Dendera -el “Pilar de la diosa”, según la traducción de esta palabra en egipcio- es uno de los mejores conservados de todo Egipto. Su construcción es realmente tardía: comenzó durante el reinado de Ptolomeo IX y finalizó bajo el mandato del emperador romano Nerón, es decir entre los años 80 y 68 a. de C., a lo que habría que añadir las sucesivas modificaciones de los emperadores siguientes. Pero al igual que sucedió con otros templos egipcios como el de Horus en Edfú o el de Osiris en Abydos, el de la diosa Hathor en Dendera es la remodelación efectuada con el paso de los años sobre un antiguo santuario de cuyo original en la actualidad no se conserva absolutamente nada.
Aunque esta aldea del Alto Egipto apenas tuviera importancia a lo largo de la historia de este país, la calidad artística del edificio y el buen estado de conservación en el que ha llegado hasta nosotros, con unos excepcionales relieves y un mammisi o templete del nacimiento impresionante, han convertido esta ciudad en un lugar de paso obligado a cualquier visitante del valle del Nilo.
Testimonios de una civilización perdida
No son estos detalles los que han hecho de la casa de Hathor un lugar importante en Egipto, sino dos enigmas todavía hoy sin descifrar. En primer lugar, tenemos el contenido de los relieves grabados sobre las paredes de algunas de las 12 criptas, dispuestas a lo largo de los muros y cimientos del templo. Algunos de ellos conservan la enigmática representación de unas extrañas formas globulares en forma de berenjena, identificadas por el investigador Peter Krassa como bombillas eléctricas.
Pero, qué duda cabe que nada supera en belleza y misterio al famoso zodíaco. Sus 2,5 metros de diámetro decoraban el techo del pórtico de una de las capillas osiríacas del lado oriental del templo, construida sobre la terraza del mismo. Arrancado y transportado al Museo del Louvre por Lelorrain en 1821, este disco de piedra fue motivo de una airada polémica entre los investigadores nada más llegar a París hace más de 150 años. Y todo porque el mismo año de su traslado, 1821, el rey Luis XVIII manifestó un especial interés por la datación de este misterioso zodíaco. Los 4.000 años de antigüedad con los que especularon los sabios de la época en un primer momento, se desinflaron cuando al año siguiente Jean-Francois Champollion descifró los jeroglíficos ayudado de la famosísima piedra de Rosetta. En una de las partes del disco había una mención al emperador romano Calígula que no dejaba la menor duda sobre su fecha. Ésta se encontraba entre el año 37 y el 49 d. de C.
Desde su traída a Europa, el zodíaco de Dendera no ha dejado de asombrar a los investigadores que han tenido la oportunidad de acercarse al Museo del Louvre para admirarlo y, en la medida de lo posible, estudiarlo.
Sobre la pulida superficie de este fragmento de techumbre, se aprecian claramente en círculos concéntricos los diferentes signos del zodíaco. La tradición egiptológica relaciona la súbita aparición de este tipo de signos astrales en Egipto, con las crecientes relaciones intelectuales mantenidas con el mundo griego y mesopotámico desde la conquista del país por Alejandro Magno, en el 332 a. de C. De ahí que, aunque el templo de Dendera sea una remodelación ptolemaica llevada a cabo sobre un templo primitivo, el zodíaco posea las inscripciones más antiguas en época de Calígula. Pero ¿y si nos encontráramos ante una copia efectuada en época tardía de un antiguo legado astronómico de los sacerdotes egipcios hecho al santuario primitivo de Dendera?
La dirección del León
Existe un detalle significativo que convierte a este zodíaco en algo más que un simple recuento de constelaciones. Lo llamativo está en que la constelación de Leo se encuentra en el punto exacto del equinoccio de primavera, es decir entre los días 20 y 21 de marzo. Teniendo en cuenta los diversos cálculos matemáticos que se deben realizar debido a la precesión de los equinoccios, la posición de esta constelación nos estaría indicando que la imagen que refleja el misterioso zodíaco debería estar entre el año 10950 y el 8800 a. de C. ¿Es casual que esta fecha sea tan parecida a la proporcionada por el filósofo Platón para relatar el hundimiento del misterioso continente Atlante?
Sin embargo, los misterios que rodean a la constelación de Leo no se quedan en el zodíaco de Dendera. Robert Bauval autor de la famosa y controvertida teoría de Orión, en su libro Guardián del Génesis (Planeta Seix Barral, 1997) -escrito junto a Graham Hancock- relaciona la construcción de la Esfinge y las pirámides de la meseta de Gizeh con un momento dado de la Antigüedad: el 10500 a. de C. Entre una serie de pruebas geológicas y arqueológicas, Bauval proporciona una de gran interés para el estudio del zodíaco de Dendera: en ese año, el 10500 a. de C., la Esfinge de Gizeh estaba orientada exactamente hacia la constelación de Leo, ¿coincidiendo quizás con la desaparición de la Atlántida?
¿Fue grabado el zodíaco de Dendera, tal y como afirma el investigador Andrew Tomas, para dejar constancia histórica de un hecho significativo en la historia de Egipto: la destrucción de la Atlántida y el nacimiento de un nuevo ciclo?
Casi 17 años después de haber escrito este artículo creo sinceramente que no…
Publicado con el título “El zodíaco de Dendera y la Atlántida”, en el monográfico nº26 de la revista Más Allá de la Ciencia, “Los Mundos Perdidos”, septiembre 1998´
Hay algo más que simples signos astrales en ese gigantesco disco de piedra. La cronología que aporta el zodíaco del templo de la diosa Hathor en Dendera señala a una fecha sospechosamente coincidente con la datación proporcionada por Platón sobre el final de la Atlántida: el 10000 a. de C.
El templo de la diosa Hathor conservado en Dendera -el “Pilar de la diosa”, según la traducción de esta palabra en egipcio- es uno de los mejores conservados de todo Egipto. Su construcción es realmente tardía: comenzó durante el reinado de Ptolomeo IX y finalizó bajo el mandato del emperador romano Nerón, es decir entre los años 80 y 68 a. de C., a lo que habría que añadir las sucesivas modificaciones de los emperadores siguientes. Pero al igual que sucedió con otros templos egipcios como el de Horus en Edfú o el de Osiris en Abydos, el de la diosa Hathor en Dendera es la remodelación efectuada con el paso de los años sobre un antiguo santuario de cuyo original en la actualidad no se conserva absolutamente nada.
Aunque esta aldea del Alto Egipto apenas tuviera importancia a lo largo de la historia de este país, la calidad artística del edificio y el buen estado de conservación en el que ha llegado hasta nosotros, con unos excepcionales relieves y un mammisi o templete del nacimiento impresionante, han convertido esta ciudad en un lugar de paso obligado a cualquier visitante del valle del Nilo.
Testimonios de una civilización perdida
No son estos detalles los que han hecho de la casa de Hathor un lugar importante en Egipto, sino dos enigmas todavía hoy sin descifrar. En primer lugar, tenemos el contenido de los relieves grabados sobre las paredes de algunas de las 12 criptas, dispuestas a lo largo de los muros y cimientos del templo. Algunos de ellos conservan la enigmática representación de unas extrañas formas globulares en forma de berenjena, identificadas por el investigador Peter Krassa como bombillas eléctricas.
Pero, qué duda cabe que nada supera en belleza y misterio al famoso zodíaco. Sus 2,5 metros de diámetro decoraban el techo del pórtico de una de las capillas osiríacas del lado oriental del templo, construida sobre la terraza del mismo. Arrancado y transportado al Museo del Louvre por Lelorrain en 1821, este disco de piedra fue motivo de una airada polémica entre los investigadores nada más llegar a París hace más de 150 años. Y todo porque el mismo año de su traslado, 1821, el rey Luis XVIII manifestó un especial interés por la datación de este misterioso zodíaco. Los 4.000 años de antigüedad con los que especularon los sabios de la época en un primer momento, se desinflaron cuando al año siguiente Jean-Francois Champollion descifró los jeroglíficos ayudado de la famosísima piedra de Rosetta. En una de las partes del disco había una mención al emperador romano Calígula que no dejaba la menor duda sobre su fecha. Ésta se encontraba entre el año 37 y el 49 d. de C.
Desde su traída a Europa, el zodíaco de Dendera no ha dejado de asombrar a los investigadores que han tenido la oportunidad de acercarse al Museo del Louvre para admirarlo y, en la medida de lo posible, estudiarlo.
Sobre la pulida superficie de este fragmento de techumbre, se aprecian claramente en círculos concéntricos los diferentes signos del zodíaco. La tradición egiptológica relaciona la súbita aparición de este tipo de signos astrales en Egipto, con las crecientes relaciones intelectuales mantenidas con el mundo griego y mesopotámico desde la conquista del país por Alejandro Magno, en el 332 a. de C. De ahí que, aunque el templo de Dendera sea una remodelación ptolemaica llevada a cabo sobre un templo primitivo, el zodíaco posea las inscripciones más antiguas en época de Calígula. Pero ¿y si nos encontráramos ante una copia efectuada en época tardía de un antiguo legado astronómico de los sacerdotes egipcios hecho al santuario primitivo de Dendera?
La dirección del León
Existe un detalle significativo que convierte a este zodíaco en algo más que un simple recuento de constelaciones. Lo llamativo está en que la constelación de Leo se encuentra en el punto exacto del equinoccio de primavera, es decir entre los días 20 y 21 de marzo. Teniendo en cuenta los diversos cálculos matemáticos que se deben realizar debido a la precesión de los equinoccios, la posición de esta constelación nos estaría indicando que la imagen que refleja el misterioso zodíaco debería estar entre el año 10950 y el 8800 a. de C. ¿Es casual que esta fecha sea tan parecida a la proporcionada por el filósofo Platón para relatar el hundimiento del misterioso continente Atlante?
Sin embargo, los misterios que rodean a la constelación de Leo no se quedan en el zodíaco de Dendera. Robert Bauval autor de la famosa y controvertida teoría de Orión, en su libro Guardián del Génesis (Planeta Seix Barral, 1997) -escrito junto a Graham Hancock- relaciona la construcción de la Esfinge y las pirámides de la meseta de Gizeh con un momento dado de la Antigüedad: el 10500 a. de C. Entre una serie de pruebas geológicas y arqueológicas, Bauval proporciona una de gran interés para el estudio del zodíaco de Dendera: en ese año, el 10500 a. de C., la Esfinge de Gizeh estaba orientada exactamente hacia la constelación de Leo, ¿coincidiendo quizás con la desaparición de la Atlántida?
¿Fue grabado el zodíaco de Dendera, tal y como afirma el investigador Andrew Tomas, para dejar constancia histórica de un hecho significativo en la historia de Egipto: la destrucción de la Atlántida y el nacimiento de un nuevo ciclo?
Casi 17 años después de haber escrito este artículo creo sinceramente que no…
Merlín... El último Druida.
By Ruth Portela
Merlín es posiblemente el druida más famoso de la mitología celta. Gracias a las leyendas artúricas y posteriormente a las adaptaciones al cine todo el mundo ha oído hablar de personajes tan emblemáticos como Merlín, Arturo, Morgana, Lancelot,Ginebra y Perceval provenientes del folklore medieval. En sus historias se mezcla las leyendas de caballería, la búsqueda del Grial y los antiguos mitos celtas.
1.La cultura celta y los druidas.
La historia de Arturo y de Merlín se ancla en la antigua religión celta, que se extendía por Europa hace más de tres milenios. Se han encontrado resto de esta civilización desde el mar negro hasta Portugal. Un buen ejemplo de ello son las ciudades de Trier (Tréveris) en la zona occidental de Alemania, de Salzburgo en Austria y los restos de castros en Galicia, al norte de España. Hoy día la cultura celta se asocia sobre todo a Irlanda y a las islas Británicas debido en parte a las leyendas del ciclo artúrico y en el caso de Irlanda al hecho de que no fuera conquistada por los romanos. Lo que se puede afirmar es que fue una de las primeras civilizaciones de Europa y que comenzaron a extenderse desde los primeros tiempos, es decir, desde el Neolítico. Los romanos y griegos los describen como grandes y crueles guerreros, que colgaban las cabezas de sus enemigos en las paredes de sus casas; pero también se sabe que fueron comerciantes, artesanos y agricultores, inventando la guadaña y creando piezas de orfebrería de oro, cobre y plata, como puede verse, por ejemplo, en varios museos de Galicia. Las famosas torques pertenecen a esta cultura y se cree que eran un símbolo de la clase guerrera.
Los celtas eran grandes artesanos y comerciantes, pero su organización social no constituía un grupo homogéneo, como sí ocurría con la civilización romana. Estaban organizados en confederaciones tribales vinculados por la religión. La religión celtaestaba asociada a la naturaleza, los árboles, manantiales y grutas. Por ello muchos lugares que hoy día tiene alguna iglesia o monasterio, pero que fueron sagrados en su tiempo también para los celtas, tienen una cueva o un manantial. Éste es el caso de San Andrés de Teixido en Galicia, en el que se encuentra una fuente con cualidades sanadoras según la leyenda.
La clase sacerdotal eran los druidas que tenían un buen conocimiento tanto de los solsticios y equinoccios- se cree que el conjunto de Stonehenge en las Islas Británicas pudo ser un calendario que marcaba el solsticio de verano- como de las plantas medicinales. El término “druida” tiene dos posibles sentidos etimológicos. Por un lado, se ha traducido como “el hombre del roble”, lo que les vincularía a sus bosques sagrados o, como se les denomina en gallego, los Lubres; pero, por otro lado, se cree que puede significar “hombre sabio”. Los druidas no eran sólo los sacerdotes y sanadores, sino que también se dedicaban a la enseñanza y hostigaban al pueblo a revelarse contra los pueblos invasores. De ahí que fueran perseguidos por los Romanos.
Los mitos y personajes propios de esta cultura, las hadas, elfos y trolls, han llegado a nuestros días mezclados con el cristianismo. La recopilación de sus costumbres y mitos es complicada por dos motivos. El primero es que existía la norma por parte de los druidas de no revelar los secretos de su conocimiento ni escribirlos, lo que ha impedido que se tenga un conocimiento directo de esta cultura. Los druidas consideraban la escritura una práctica decadente que embotaba la memoria. El segundo motivo que se puede destacar es la facilidad con que las leyendas de origen celta se adaptaron al cristianismo y como resurgieron en la época medieval.
2.El druida Merlín.
Merlín es el más famoso de los sacerdotes celtas y su vida se mezcla con personajes como Úter Pendragón y Arturo. Según la obra de Geoffrey de Monmouth Merlínes hijo de una de las hijas del rey de Demecia, y un incubo, un demonio que puede tomar forma humana y cohabitar con mujeres. A pesar de su origen Merlín se dedicará a sanar a la gente y ayudará a varios reyes de Britania.
La historia más conocida sobre este mago es la que le vincula al nacimiento deArturo. Personajes como Arturo en las Islas Británicas, Pelayo en España y Beowulfen las tierras germánicas se encuentran a mitad de camino entre la realidad y la ficción y sirven en muchas ocasiones de elemento de cohesionador de una nación. Se basan en la necesidad de las naciones de buscar un proyecto común y justificar sus orígenes haciendo referencia a un pasado glorioso. Arturo juega este papel para los Britanos, es el rey que unifica al país y expulsa definitivamente a los sajones.
En la historia de Arturo se pueden ver los rasgos propios del héroe medieval como es el nacimiento ilegitimo, la crianza fuera del ámbito familiar y el reconocimiento de sus hazañas y origen. La historia de su alumbramiento comienza con la celebración de una batalla. Úter Pendragón había ganado varias contiendas frente a los sajones y había vengado a su padre y a su hermano matando a Vortegirn, el asesino de ambos. Pero en la celebración de la victoria Úter se enamoró de Igerna, la esposa deGorlois duque de Cornubia, y se vió arrastrado por una pasión que amenaza con consumirlo. Gorlois al darse cuenta de esto huye con su esposa y se refugia en su fortaleza de Tintagel, que es inexpugnable. Sin embargo, él decide salir y presentar batalla a Úter Pendragón, sabiendo que nadie puede acceder al castillo donde deja a su mujer. Pero se olvida de Merlín, el mago que acompaña a su rey. El druida cambia la forma de Úter, de su ayudante Ulfin y de sí mismo por la Gorlois y los dos camaradas más cercanos de éste. De esta forma Úter puede pasar la noche conIgerna sin que nadie sospeche nada. Hay leyendas que cuenta que Merlín pidió a cambio de esto que le fuera entregado el niño que nacería de aquella unión. Este niño es Arturo, que portará la legendaria espada Escalibur y será el mayor rey de Britania. Poco después de aquella noche muere en batalla Gorlois y Úter se casa conIgerna.
Uno de los pasajes que se suele destacar en la historia de Merlin son sus profecías, en ellas se relata la lucha entre dos dragones uno rojo y otro blanco. El dragón blanco representa a los sajones, que habían desolado Britania gracias a la ayuda deVortegirn. En un principio la batalla entre ambas bestias se decide en favor del dragón blanco. Pero, según la profecía de Merlín, el dragón rojo se alzará de nuevo y expulsará a los sajones de sus tierras guiados por el jabalí de Cornubia, que no es otro que Arturo. Éste no sólo vencerá a los sajones, sino que además tomará la Galia y llevará la batalla hasta los hijos de Romulo. Las profecías vaticina también la caída de los britanos a manos de los sajones y toda la historia posterior a la muerte deArturo.
Otro personaje asociado a Merlín es el de Morgana, hermanastra o hermana deArturo- dependiendo de la leyenda- y aprendiza de Merlín. Morgana está asociada como Merlín a la religión celta y se dice que ayudó a llevar el cuerpo de su hermano, Arturo, a Avalón después de la batalla contra Morderd. Es en Avalón, la mítica isla de los celtas, donde descansa el mayor rey de Britania hasta que se curé de sus heridas.
La muerte de Merlín como la de Arturo está rodeada de misterio. Algunos mitos cuentan que la Dama del Lago, conocida a veces como Viviana o como Nimue, consiguió encantarle y dejarle preso en un árbol o en una piedra. Su tumba se halla en uno de los enclaves celtas más conocidos de la Bretaña francesa, en Brocéliande,el bosque prodigioso del mago Merlín y en donde se fijó también una de las cortes de los caballeros de la Tabla Redonda, símbolo celta del Sol. Allí descansa el mayor de los druidas de aquella mitología que aún hoy sobrevive en el inconsciente colectivo de Europa.
Bibliografía:
Ávila Granados, Jesús, (2007), La mitología celta, ed. Martínez Roca, Madrid.
Bartolotti, Alessandra, (2011), Mitología celta y nórdica, ed. Robinbook, Barcelona.
Boron, Robert de, (2012), El mago Merlín, ed. Brontes, Madrid.
González Ruiz, David, (2010), Breve historia de las leyendas medievales, ed. Nowtilus, Madrid.
Gutiérrez García, Santiago, (1999) Merlín y su historia, ed. Alianza, Madrid.
Monmouth, Geoffrey de, (2004), Historia de los reyes de Britania, ed. Alianza, Madrid.
Troyes, Chrétien de, (2012), El cuento del Grial, ed. Alianza, Madrid.
Merlín es posiblemente el druida más famoso de la mitología celta. Gracias a las leyendas artúricas y posteriormente a las adaptaciones al cine todo el mundo ha oído hablar de personajes tan emblemáticos como Merlín, Arturo, Morgana, Lancelot,Ginebra y Perceval provenientes del folklore medieval. En sus historias se mezcla las leyendas de caballería, la búsqueda del Grial y los antiguos mitos celtas.
1.La cultura celta y los druidas.
La historia de Arturo y de Merlín se ancla en la antigua religión celta, que se extendía por Europa hace más de tres milenios. Se han encontrado resto de esta civilización desde el mar negro hasta Portugal. Un buen ejemplo de ello son las ciudades de Trier (Tréveris) en la zona occidental de Alemania, de Salzburgo en Austria y los restos de castros en Galicia, al norte de España. Hoy día la cultura celta se asocia sobre todo a Irlanda y a las islas Británicas debido en parte a las leyendas del ciclo artúrico y en el caso de Irlanda al hecho de que no fuera conquistada por los romanos. Lo que se puede afirmar es que fue una de las primeras civilizaciones de Europa y que comenzaron a extenderse desde los primeros tiempos, es decir, desde el Neolítico. Los romanos y griegos los describen como grandes y crueles guerreros, que colgaban las cabezas de sus enemigos en las paredes de sus casas; pero también se sabe que fueron comerciantes, artesanos y agricultores, inventando la guadaña y creando piezas de orfebrería de oro, cobre y plata, como puede verse, por ejemplo, en varios museos de Galicia. Las famosas torques pertenecen a esta cultura y se cree que eran un símbolo de la clase guerrera.
Los celtas eran grandes artesanos y comerciantes, pero su organización social no constituía un grupo homogéneo, como sí ocurría con la civilización romana. Estaban organizados en confederaciones tribales vinculados por la religión. La religión celtaestaba asociada a la naturaleza, los árboles, manantiales y grutas. Por ello muchos lugares que hoy día tiene alguna iglesia o monasterio, pero que fueron sagrados en su tiempo también para los celtas, tienen una cueva o un manantial. Éste es el caso de San Andrés de Teixido en Galicia, en el que se encuentra una fuente con cualidades sanadoras según la leyenda.
La clase sacerdotal eran los druidas que tenían un buen conocimiento tanto de los solsticios y equinoccios- se cree que el conjunto de Stonehenge en las Islas Británicas pudo ser un calendario que marcaba el solsticio de verano- como de las plantas medicinales. El término “druida” tiene dos posibles sentidos etimológicos. Por un lado, se ha traducido como “el hombre del roble”, lo que les vincularía a sus bosques sagrados o, como se les denomina en gallego, los Lubres; pero, por otro lado, se cree que puede significar “hombre sabio”. Los druidas no eran sólo los sacerdotes y sanadores, sino que también se dedicaban a la enseñanza y hostigaban al pueblo a revelarse contra los pueblos invasores. De ahí que fueran perseguidos por los Romanos.
Los mitos y personajes propios de esta cultura, las hadas, elfos y trolls, han llegado a nuestros días mezclados con el cristianismo. La recopilación de sus costumbres y mitos es complicada por dos motivos. El primero es que existía la norma por parte de los druidas de no revelar los secretos de su conocimiento ni escribirlos, lo que ha impedido que se tenga un conocimiento directo de esta cultura. Los druidas consideraban la escritura una práctica decadente que embotaba la memoria. El segundo motivo que se puede destacar es la facilidad con que las leyendas de origen celta se adaptaron al cristianismo y como resurgieron en la época medieval.
2.El druida Merlín.
Merlín es el más famoso de los sacerdotes celtas y su vida se mezcla con personajes como Úter Pendragón y Arturo. Según la obra de Geoffrey de Monmouth Merlínes hijo de una de las hijas del rey de Demecia, y un incubo, un demonio que puede tomar forma humana y cohabitar con mujeres. A pesar de su origen Merlín se dedicará a sanar a la gente y ayudará a varios reyes de Britania.
La historia más conocida sobre este mago es la que le vincula al nacimiento deArturo. Personajes como Arturo en las Islas Británicas, Pelayo en España y Beowulfen las tierras germánicas se encuentran a mitad de camino entre la realidad y la ficción y sirven en muchas ocasiones de elemento de cohesionador de una nación. Se basan en la necesidad de las naciones de buscar un proyecto común y justificar sus orígenes haciendo referencia a un pasado glorioso. Arturo juega este papel para los Britanos, es el rey que unifica al país y expulsa definitivamente a los sajones.
En la historia de Arturo se pueden ver los rasgos propios del héroe medieval como es el nacimiento ilegitimo, la crianza fuera del ámbito familiar y el reconocimiento de sus hazañas y origen. La historia de su alumbramiento comienza con la celebración de una batalla. Úter Pendragón había ganado varias contiendas frente a los sajones y había vengado a su padre y a su hermano matando a Vortegirn, el asesino de ambos. Pero en la celebración de la victoria Úter se enamoró de Igerna, la esposa deGorlois duque de Cornubia, y se vió arrastrado por una pasión que amenaza con consumirlo. Gorlois al darse cuenta de esto huye con su esposa y se refugia en su fortaleza de Tintagel, que es inexpugnable. Sin embargo, él decide salir y presentar batalla a Úter Pendragón, sabiendo que nadie puede acceder al castillo donde deja a su mujer. Pero se olvida de Merlín, el mago que acompaña a su rey. El druida cambia la forma de Úter, de su ayudante Ulfin y de sí mismo por la Gorlois y los dos camaradas más cercanos de éste. De esta forma Úter puede pasar la noche conIgerna sin que nadie sospeche nada. Hay leyendas que cuenta que Merlín pidió a cambio de esto que le fuera entregado el niño que nacería de aquella unión. Este niño es Arturo, que portará la legendaria espada Escalibur y será el mayor rey de Britania. Poco después de aquella noche muere en batalla Gorlois y Úter se casa conIgerna.
Uno de los pasajes que se suele destacar en la historia de Merlin son sus profecías, en ellas se relata la lucha entre dos dragones uno rojo y otro blanco. El dragón blanco representa a los sajones, que habían desolado Britania gracias a la ayuda deVortegirn. En un principio la batalla entre ambas bestias se decide en favor del dragón blanco. Pero, según la profecía de Merlín, el dragón rojo se alzará de nuevo y expulsará a los sajones de sus tierras guiados por el jabalí de Cornubia, que no es otro que Arturo. Éste no sólo vencerá a los sajones, sino que además tomará la Galia y llevará la batalla hasta los hijos de Romulo. Las profecías vaticina también la caída de los britanos a manos de los sajones y toda la historia posterior a la muerte deArturo.
Otro personaje asociado a Merlín es el de Morgana, hermanastra o hermana deArturo- dependiendo de la leyenda- y aprendiza de Merlín. Morgana está asociada como Merlín a la religión celta y se dice que ayudó a llevar el cuerpo de su hermano, Arturo, a Avalón después de la batalla contra Morderd. Es en Avalón, la mítica isla de los celtas, donde descansa el mayor rey de Britania hasta que se curé de sus heridas.
La muerte de Merlín como la de Arturo está rodeada de misterio. Algunos mitos cuentan que la Dama del Lago, conocida a veces como Viviana o como Nimue, consiguió encantarle y dejarle preso en un árbol o en una piedra. Su tumba se halla en uno de los enclaves celtas más conocidos de la Bretaña francesa, en Brocéliande,el bosque prodigioso del mago Merlín y en donde se fijó también una de las cortes de los caballeros de la Tabla Redonda, símbolo celta del Sol. Allí descansa el mayor de los druidas de aquella mitología que aún hoy sobrevive en el inconsciente colectivo de Europa.
Bibliografía:
Ávila Granados, Jesús, (2007), La mitología celta, ed. Martínez Roca, Madrid.
Bartolotti, Alessandra, (2011), Mitología celta y nórdica, ed. Robinbook, Barcelona.
Boron, Robert de, (2012), El mago Merlín, ed. Brontes, Madrid.
González Ruiz, David, (2010), Breve historia de las leyendas medievales, ed. Nowtilus, Madrid.
Gutiérrez García, Santiago, (1999) Merlín y su historia, ed. Alianza, Madrid.
Monmouth, Geoffrey de, (2004), Historia de los reyes de Britania, ed. Alianza, Madrid.
Troyes, Chrétien de, (2012), El cuento del Grial, ed. Alianza, Madrid.
"Ayahuasca"... De droga a medicina?
Fermín Grodira
Analizamos las propiedades de esta sustancia, resultado de la cocción de varias plantas amazónicas y causante de experiencias psicodélicas, utilizada como vehículo de sanación por la medicina chamánica.
Existen pocos estudios que hayan evaluado los efectos positivos y duraderos a largo plazo de la ayahuasca.
“La ayahuasca es un viaje en el espacio y en el tiempo. La habitación parece sacudirse y vibrar. La sangre y sustancia de muchas razas, de nuevas razas inconcebidas y nonatas, de combinaciones todavía inexistentes, pasan a través de tu cuerpo. Migraciones, viajes increíbles por selvas y montañas”. De esta onírica manera describe William S. Burroughs en una carta su toma de ayahuasca (o yagé) a su amigo y también escritor beat Allen Gins¬berg. Burroughs contribuyó con su libro Las cartas de la ayahuasca a popularizar la “soga que permite ir al lugar de los muertos”, traducción desde el quechua del término ayahuasca.
Fernando Caudevilla: "En mi experiencia profesional he conocido a personas en quienes estos cambios inducidos por la ayahuasca han sido reales, duraderos e importantes"La ayahuasca se obtiene mediante la cocción de varias plantas amazónicas como la liana y la chacruna. Los chamanes –“el más incorregible borracho, mentiroso y vago del pueblo suele ser el chamán”, escribe Burroughs– es el encargado desde hace milenios de preparar este brebaje mágico para unos 400 pueblos del Amazonas. Quien lo ha tomado habla de experiencias místicas o al menos psicotrópicas. Incluso se habla de poder terapéutico. Uno de sus principales compuestos activos causantes de estas propiedades es la dimetiltriptamina o DMT, presente en la chacruna (Psychoria viridis), entre otras plantas. El otro es un potente IMAO (inhibidor de la monoamino¬oxidasa), normalmente utilizado como antidepresivo, y que está presente en la liana (Banisteriopsis caapii).
Trabajos con la conciencia
Alberto José Varela llegó a Bogotá procedente de Madrid en el año 2002 a presentar un libro que había escrito sobre terapias alternativas. En la selva colombiana conoció la ayahuasca y pasó un año viviendo con los chamanes, aprendiendo sobre ella. A su vuelta a España y a su trabajo de terapeuta, incorporó la toma del brebaje de ayahuasca a sus terapias. En el año 2008, la policía fue avisada del comportamiento extraño de personas desnudas en el jardín de un chalé de Las Rozas. El chalé pertenecía a Varela, quien estaba organizando una sesión. Alberto fue detenido y pasó 14 meses en prisión preventiva bajo acusación de delito contra la salud pública. Finalmente fue absuelto.
Estando preso, Alberto Varela tomó la decisión de fundar una empresa para ofrecer tomas terapéuticas de ayahuasca: Ayahuasca Interna-cional, una maraña de empresas que incluye una escuela de ayahuasca, retiros espirituales de fin de semana que van desde los 150 a los 400 euros en los que “no se paga por la ayahuasca sino por el trabajo de acompañamiento y de supervisión psicoterapéutica; por el hospedaje y las comidas de los participantes, y por el traslado de los facilitadores desde el país en donde residen”, y viajes a la selva para entrar en contacto directo con los chamanes. Afirman no trabajar con la ayahuasca “sino con la conciencia, siendo la ayahuasca una herramienta para el despertar de la consciencia del ser humano. Tam¬bién utilizamos la palabra hablada, oportuna y profunda que guíe al participante a tomar consciencia de sus limitaciones y de su potencialidad”. La facturación anual en 2014 rondó los 200.000 euros pero “este año va a ser mucho mayor”. Ninguna de las empresas está a nombre de Varela “porque él mismo ha decidido no tener nada. Desde que salió de la cárcel se declaró insolvente para siempre”, afirma Antonio Maino, director de comunicación de la empresa.
¿Poder terapéutico?
La capacidad curativa o terapéutica es materia de debate en la psiquiatría actual. El médico experto en drogas Fernando Caudevilla afirma que “es una sustancia que produce experiencias psicodélicas muy profundas. En su uso ritual por parte de culturas amazónicas se utiliza como vehículo de sanación en medicina chamánica. Puede inducir experiencias trascendentales o espirituales muy profundas que induzcan cambios duraderos en la personalidad. En mi experiencia profesional he conocido a personas en quienes estos cambios han sido reales, duraderos e importantes. También he conocido casos de brotes psicóticos, episodios de paranoia persistentes durante meses y otros problemas psicológico-psiquiátricos inducidos por su consumo”.
“Hay pocos estudios que hayan evaluado los efectos positivos y duraderos a largo plazo. Existe uno pendiente de publicación realizado con personas con depresión que muestra que la ayahuasca puede servir para tratar esta enfermedad, pero es un grupo muy pequeño y está pendiente de confirmarse a largo plazo”, explica José Carlos Bouso, psicólogo clínico, doctor en Farmacología y experto en la ayahuasca. Otros estudios también muestran su utilidad para tratar drogodependencias y en Sudamérica varias clínicas incluyen su toma en el proceso de desintoxicación, explica Bouso.
La neuroimagen ha traído mucha luz a la psicología y psiquiatría en las últimas décadas. En el caso de la ayahuasca, el doctor en Farmacología e investigador en el hospital Sant Paul de Barcelona, Jordi Riba, ha estudiado durante más de 15 años la “milagrosa” planta. Sus estudios con resonancia magnética y electroencefalogramas muestran que el yagé produce un desplazamiento de las bajas frecuencias a las ondas beta cerebrales y una “activación de las áreas cerebrales de la ínsula donde –según algunos autores–, ‘reside’ el sustrato biológico de la intercepción, la actualización de recuerdos emocionales”. “El uso continuado activa las áreas cerebrales de la introspección, la memoria y el procesamiento de las emociones”, afirma Riba. Otra de las conclusiones de sus trabajos es que la ayahuasca no tiene toxicidad física manifiesta en personas sanas.
Son necesarios más estudios sobre la ayahuasca para poder evaluar su potencial terapéutico. “Ni noso¬tros ni la ayahuasca curan ninguna patología”, admiten desde Aya¬huasca Internacional ,“sino que realizamos un uso psicoterapéutico para desarticular los complejos mecanismos desde donde se sostienen muchas enfermedades y motivos de sufrimiento”.
Analizamos las propiedades de esta sustancia, resultado de la cocción de varias plantas amazónicas y causante de experiencias psicodélicas, utilizada como vehículo de sanación por la medicina chamánica.
Existen pocos estudios que hayan evaluado los efectos positivos y duraderos a largo plazo de la ayahuasca.
“La ayahuasca es un viaje en el espacio y en el tiempo. La habitación parece sacudirse y vibrar. La sangre y sustancia de muchas razas, de nuevas razas inconcebidas y nonatas, de combinaciones todavía inexistentes, pasan a través de tu cuerpo. Migraciones, viajes increíbles por selvas y montañas”. De esta onírica manera describe William S. Burroughs en una carta su toma de ayahuasca (o yagé) a su amigo y también escritor beat Allen Gins¬berg. Burroughs contribuyó con su libro Las cartas de la ayahuasca a popularizar la “soga que permite ir al lugar de los muertos”, traducción desde el quechua del término ayahuasca.
Fernando Caudevilla: "En mi experiencia profesional he conocido a personas en quienes estos cambios inducidos por la ayahuasca han sido reales, duraderos e importantes"La ayahuasca se obtiene mediante la cocción de varias plantas amazónicas como la liana y la chacruna. Los chamanes –“el más incorregible borracho, mentiroso y vago del pueblo suele ser el chamán”, escribe Burroughs– es el encargado desde hace milenios de preparar este brebaje mágico para unos 400 pueblos del Amazonas. Quien lo ha tomado habla de experiencias místicas o al menos psicotrópicas. Incluso se habla de poder terapéutico. Uno de sus principales compuestos activos causantes de estas propiedades es la dimetiltriptamina o DMT, presente en la chacruna (Psychoria viridis), entre otras plantas. El otro es un potente IMAO (inhibidor de la monoamino¬oxidasa), normalmente utilizado como antidepresivo, y que está presente en la liana (Banisteriopsis caapii).
Trabajos con la conciencia
Alberto José Varela llegó a Bogotá procedente de Madrid en el año 2002 a presentar un libro que había escrito sobre terapias alternativas. En la selva colombiana conoció la ayahuasca y pasó un año viviendo con los chamanes, aprendiendo sobre ella. A su vuelta a España y a su trabajo de terapeuta, incorporó la toma del brebaje de ayahuasca a sus terapias. En el año 2008, la policía fue avisada del comportamiento extraño de personas desnudas en el jardín de un chalé de Las Rozas. El chalé pertenecía a Varela, quien estaba organizando una sesión. Alberto fue detenido y pasó 14 meses en prisión preventiva bajo acusación de delito contra la salud pública. Finalmente fue absuelto.
Estando preso, Alberto Varela tomó la decisión de fundar una empresa para ofrecer tomas terapéuticas de ayahuasca: Ayahuasca Interna-cional, una maraña de empresas que incluye una escuela de ayahuasca, retiros espirituales de fin de semana que van desde los 150 a los 400 euros en los que “no se paga por la ayahuasca sino por el trabajo de acompañamiento y de supervisión psicoterapéutica; por el hospedaje y las comidas de los participantes, y por el traslado de los facilitadores desde el país en donde residen”, y viajes a la selva para entrar en contacto directo con los chamanes. Afirman no trabajar con la ayahuasca “sino con la conciencia, siendo la ayahuasca una herramienta para el despertar de la consciencia del ser humano. Tam¬bién utilizamos la palabra hablada, oportuna y profunda que guíe al participante a tomar consciencia de sus limitaciones y de su potencialidad”. La facturación anual en 2014 rondó los 200.000 euros pero “este año va a ser mucho mayor”. Ninguna de las empresas está a nombre de Varela “porque él mismo ha decidido no tener nada. Desde que salió de la cárcel se declaró insolvente para siempre”, afirma Antonio Maino, director de comunicación de la empresa.
¿Poder terapéutico?
La capacidad curativa o terapéutica es materia de debate en la psiquiatría actual. El médico experto en drogas Fernando Caudevilla afirma que “es una sustancia que produce experiencias psicodélicas muy profundas. En su uso ritual por parte de culturas amazónicas se utiliza como vehículo de sanación en medicina chamánica. Puede inducir experiencias trascendentales o espirituales muy profundas que induzcan cambios duraderos en la personalidad. En mi experiencia profesional he conocido a personas en quienes estos cambios han sido reales, duraderos e importantes. También he conocido casos de brotes psicóticos, episodios de paranoia persistentes durante meses y otros problemas psicológico-psiquiátricos inducidos por su consumo”.
“Hay pocos estudios que hayan evaluado los efectos positivos y duraderos a largo plazo. Existe uno pendiente de publicación realizado con personas con depresión que muestra que la ayahuasca puede servir para tratar esta enfermedad, pero es un grupo muy pequeño y está pendiente de confirmarse a largo plazo”, explica José Carlos Bouso, psicólogo clínico, doctor en Farmacología y experto en la ayahuasca. Otros estudios también muestran su utilidad para tratar drogodependencias y en Sudamérica varias clínicas incluyen su toma en el proceso de desintoxicación, explica Bouso.
La neuroimagen ha traído mucha luz a la psicología y psiquiatría en las últimas décadas. En el caso de la ayahuasca, el doctor en Farmacología e investigador en el hospital Sant Paul de Barcelona, Jordi Riba, ha estudiado durante más de 15 años la “milagrosa” planta. Sus estudios con resonancia magnética y electroencefalogramas muestran que el yagé produce un desplazamiento de las bajas frecuencias a las ondas beta cerebrales y una “activación de las áreas cerebrales de la ínsula donde –según algunos autores–, ‘reside’ el sustrato biológico de la intercepción, la actualización de recuerdos emocionales”. “El uso continuado activa las áreas cerebrales de la introspección, la memoria y el procesamiento de las emociones”, afirma Riba. Otra de las conclusiones de sus trabajos es que la ayahuasca no tiene toxicidad física manifiesta en personas sanas.
Son necesarios más estudios sobre la ayahuasca para poder evaluar su potencial terapéutico. “Ni noso¬tros ni la ayahuasca curan ninguna patología”, admiten desde Aya¬huasca Internacional ,“sino que realizamos un uso psicoterapéutico para desarticular los complejos mecanismos desde donde se sostienen muchas enfermedades y motivos de sufrimiento”.
miércoles, abril 15, 2015
Una relación sin conflicto.
Jiddu Krishnamurti
“La vida es un movimiento de relación. Dos personas que viven juntas quizás se encuentren en la cama, pero por lo demás llevan vidas con intereses distintos. Son como dos líneas paralelas que nunca se encuentran. Y a esto, en lo que no existe un verdadero sentimiento de amor, llamamos relación.
¿Cómo es que los seres humanos con sus extraordinarias capacidades y su energía, con la inteligencia que han demostrado en el plano tecnológico, no han sabido resolver esta cuestión, este problema tan esencial? Ya puede uno meditar, dedicar su vida a la búsqueda de la iluminación, seguir al último gurú o a la última manifestación de lo que quiera que uno siga; si uno no ha resuelto este problema, ninguno de sus logros espirituales ni hallazgos tecnológicos le servirá de nada. Porque nuestra vida es relación, y mientras no resolvamos esta cuestión básica de la relación que en la actualidad nos aísla a unos de otros, ese aislamiento, inevitablemente, engendrará toda clase de desdicha, confusión, odio e ira.
Debemos preguntarnos si es posible entablar una relación en la que no haya ni la más leve sombra de conflicto.
Seguridad significa permanencia, pero, ¿existe algo en la vida que sea permanente?
En nuestras relaciones, buscamos permanencia. Y lo que ocurre, presten atención a esto, es que el concepto mismo de sentir que necesitamos esa seguridad y permanencia se traduce en apego. ¿Se dan cuenta?
Y así hacemos a la otra persona objeto de ese intenso apego, durante un mes, una semana o ciencuenta años, del cual nacen toda clase de conflicto: celos, sospechas, miedo, sentimiento de adquisición y pérdida. Ya saben ustedes a lo que me refiero, ¿no es cierto?
Vamos a suponer que quien les habla, o cualquiera de ustedes, no tiene ese deseo de seguridad y permanencia… No digo que sea así, es simplemente una suposición. ¿Qué es la relación entonces? ¿Entienden la pregunta?
El deseo de estabilidad y el apego, con su correspondiente dolor y placer, ansiedad y miedo, no es amor.
Cuando ese deseo y ese apego estan totalmente ausentes, el otro es como una flor que se abre.
Uno toma la mano de la otra persona, la abraza, camina a su lado, pero interiormente está separado de ella.
Es un hecho, afrontemoslo.
Por consiguiente, hay perpetuo conflicto entre los dos, y uno pregunta, ¿es posible vivir en relación con otro sin que haya conflicto? ¿Se basa en la memoria nuestra relación?
Porque si nuestra relación está hecha de recuerdos, de imagen diversas, entonces todo lo que hay es producto del pensamiento. Y, ¿que es el “pensamiento amor”? Por favor, háganse esta pregunta a ustedes mismos, no es a mi a quien deben responder.
¿Puede haber paz entre los seres humanos, sea cual fuere su color, raza o idioma o su así llamada cultura?
Para lograr esa paz, primero debe haber paz entre usted y el otro, entre usted y su esposa, entre usted y sus hijos. Luego, es posible que haya paz, es decir, que no haya ningún conflicto.
En la ausencia total de conflicto, lo que hay es infinitamente más extraordinario que la actividad del pensamiento.
“La vida es un movimiento de relación. Dos personas que viven juntas quizás se encuentren en la cama, pero por lo demás llevan vidas con intereses distintos. Son como dos líneas paralelas que nunca se encuentran. Y a esto, en lo que no existe un verdadero sentimiento de amor, llamamos relación.
¿Cómo es que los seres humanos con sus extraordinarias capacidades y su energía, con la inteligencia que han demostrado en el plano tecnológico, no han sabido resolver esta cuestión, este problema tan esencial? Ya puede uno meditar, dedicar su vida a la búsqueda de la iluminación, seguir al último gurú o a la última manifestación de lo que quiera que uno siga; si uno no ha resuelto este problema, ninguno de sus logros espirituales ni hallazgos tecnológicos le servirá de nada. Porque nuestra vida es relación, y mientras no resolvamos esta cuestión básica de la relación que en la actualidad nos aísla a unos de otros, ese aislamiento, inevitablemente, engendrará toda clase de desdicha, confusión, odio e ira.
Debemos preguntarnos si es posible entablar una relación en la que no haya ni la más leve sombra de conflicto.
Seguridad significa permanencia, pero, ¿existe algo en la vida que sea permanente?
En nuestras relaciones, buscamos permanencia. Y lo que ocurre, presten atención a esto, es que el concepto mismo de sentir que necesitamos esa seguridad y permanencia se traduce en apego. ¿Se dan cuenta?
Y así hacemos a la otra persona objeto de ese intenso apego, durante un mes, una semana o ciencuenta años, del cual nacen toda clase de conflicto: celos, sospechas, miedo, sentimiento de adquisición y pérdida. Ya saben ustedes a lo que me refiero, ¿no es cierto?
Vamos a suponer que quien les habla, o cualquiera de ustedes, no tiene ese deseo de seguridad y permanencia… No digo que sea así, es simplemente una suposición. ¿Qué es la relación entonces? ¿Entienden la pregunta?
El deseo de estabilidad y el apego, con su correspondiente dolor y placer, ansiedad y miedo, no es amor.
Cuando ese deseo y ese apego estan totalmente ausentes, el otro es como una flor que se abre.
Uno toma la mano de la otra persona, la abraza, camina a su lado, pero interiormente está separado de ella.
Es un hecho, afrontemoslo.
Por consiguiente, hay perpetuo conflicto entre los dos, y uno pregunta, ¿es posible vivir en relación con otro sin que haya conflicto? ¿Se basa en la memoria nuestra relación?
Porque si nuestra relación está hecha de recuerdos, de imagen diversas, entonces todo lo que hay es producto del pensamiento. Y, ¿que es el “pensamiento amor”? Por favor, háganse esta pregunta a ustedes mismos, no es a mi a quien deben responder.
¿Puede haber paz entre los seres humanos, sea cual fuere su color, raza o idioma o su así llamada cultura?
Para lograr esa paz, primero debe haber paz entre usted y el otro, entre usted y su esposa, entre usted y sus hijos. Luego, es posible que haya paz, es decir, que no haya ningún conflicto.
En la ausencia total de conflicto, lo que hay es infinitamente más extraordinario que la actividad del pensamiento.
Nuestro doble cuántico...
Desde Einstein sabemos que el tiempo tal y cual nosotros lo concebimos no existe. Según la teoría del físico francés Jean Pierre Garnier Malet (especializado en mecánica de fluidos) todo en el universo es doble, desde los planetas hasta los granos de arroz.
Su famosa teoría del desdoblamiento de las fases del tiempo, dice que los seres humanos, como seres multidimensionales, tenemos también nuestro doble, mientras nosotros existimos en tiempo real, él lo hace en el cuántico, en estado ondulatorio, que es el estado de nuestro cuerpo energético.
A pesar de vivir en otro tiempo y espacio, hay ranuras temporales donde podemos conectar con ese otro yo, que se mueve a velocidades superiores a la luz. Con nuestro pensamiento, generalmente orientado hacia el mañana, tendiente a planificar y proyectar, vamos creando diferentes posibilidades de futuro (futuros probables).
Durante algunos instantes entre instantes (millonésimas de segundo) nuestro estado corporal contacta o pasa al estado ondulatorio y vivimos en el cuántico sin enterarnos. Podemos intercambiar información con el doble mientras dormimos y estamos en la fase REM o sueño paradoxal, que es cuando nuestra actividad cerebral es más intensa. No sólo podemos contactar con él, sino pedirle que colabore para sanar nuestros pensamientos y emociones y para que los problemas de nuestra vida se resuelvan.
Para que esta comunicación se lleve a cabo, hace falta una serie de condiciones:
-Ir a dormir en calma, ese otro yo existe en una frecuencia elevada. No habrá comunicación si no estamos en el estado adecuado, sino que por el contrario podríamos captar lo que el físico llama informaciones parasitarias, que provocarían el efecto opuesto al deseado.
-Estar hidratados, ya que la información pasa a través de los líquidos de nuestras células. Por lo cual es conveniente beber un vaso de agua antes de dormirnos.
-Hacer un ejercicio de introspección (el examen de consciencia, de toda la vida) y si caemos en la cuenta de que hemos estado pensando mal, pedir que se cambien nuestros patrones de pensamiento negativo. Pensar bien de nosotros mismos y de los demás.
-Alcanzar un estado de benevolencia y total confianza antes de hablar a nuestro doble y exponer con detalle lo que necesitamos resolver, el pedido debe ser sólo para temas propios, recuerda que estás hablando contigo mismo. Pedir la solución que deseamos u otra posibilidad que sea la adecuada para nosotros y armoniosa para el mundo. Esto se hará justo en el momento antes de dormirnos, en la frecuencia de ondas alfa. Luego nos entregaremos al sueño con tranquilidad.
Al día siguiente debemos estar atentos a los mensajes intuitivos y a las sincronías o pequeños milagros que surjan en nuestra vida cotidiana. Garnier dice que buscando y reencontrando el contacto con nuestro doble podremos equilibrarnos y hallar el sentido de nuestra vida terrestre. Y explica que por una equivalencia entre el tiempo del yo ondulatorio y el nuestro, hay un período que puede alcanzar hasta 40 días para que se resuelvan los temas que dejamos en manos del doble.Dentro de ese lapso de tiempo él explorará lentamente esos futuros probables que nuestra mente ha proyectado y adoptará la opción más conveniente, creando así nuestra realidad presente. Depende de la complejidad del pedido, esto también podría resolverse en unos pocos días, tres, por ejemplo.
He hecho la prueba, he analizado impulsos intuitivos del pasado, deja vu, sueños premonitorios que hasta hoy me habían intrigado por el misterio que encerraban, y creo fervientemente en la teoría de Garnier Malet.
Es innegable que la ciencia se enamora cada vez más de la espiritualidad.
Su famosa teoría del desdoblamiento de las fases del tiempo, dice que los seres humanos, como seres multidimensionales, tenemos también nuestro doble, mientras nosotros existimos en tiempo real, él lo hace en el cuántico, en estado ondulatorio, que es el estado de nuestro cuerpo energético.
A pesar de vivir en otro tiempo y espacio, hay ranuras temporales donde podemos conectar con ese otro yo, que se mueve a velocidades superiores a la luz. Con nuestro pensamiento, generalmente orientado hacia el mañana, tendiente a planificar y proyectar, vamos creando diferentes posibilidades de futuro (futuros probables).
Durante algunos instantes entre instantes (millonésimas de segundo) nuestro estado corporal contacta o pasa al estado ondulatorio y vivimos en el cuántico sin enterarnos. Podemos intercambiar información con el doble mientras dormimos y estamos en la fase REM o sueño paradoxal, que es cuando nuestra actividad cerebral es más intensa. No sólo podemos contactar con él, sino pedirle que colabore para sanar nuestros pensamientos y emociones y para que los problemas de nuestra vida se resuelvan.
Para que esta comunicación se lleve a cabo, hace falta una serie de condiciones:
-Ir a dormir en calma, ese otro yo existe en una frecuencia elevada. No habrá comunicación si no estamos en el estado adecuado, sino que por el contrario podríamos captar lo que el físico llama informaciones parasitarias, que provocarían el efecto opuesto al deseado.
-Estar hidratados, ya que la información pasa a través de los líquidos de nuestras células. Por lo cual es conveniente beber un vaso de agua antes de dormirnos.
-Hacer un ejercicio de introspección (el examen de consciencia, de toda la vida) y si caemos en la cuenta de que hemos estado pensando mal, pedir que se cambien nuestros patrones de pensamiento negativo. Pensar bien de nosotros mismos y de los demás.
-Alcanzar un estado de benevolencia y total confianza antes de hablar a nuestro doble y exponer con detalle lo que necesitamos resolver, el pedido debe ser sólo para temas propios, recuerda que estás hablando contigo mismo. Pedir la solución que deseamos u otra posibilidad que sea la adecuada para nosotros y armoniosa para el mundo. Esto se hará justo en el momento antes de dormirnos, en la frecuencia de ondas alfa. Luego nos entregaremos al sueño con tranquilidad.
Al día siguiente debemos estar atentos a los mensajes intuitivos y a las sincronías o pequeños milagros que surjan en nuestra vida cotidiana. Garnier dice que buscando y reencontrando el contacto con nuestro doble podremos equilibrarnos y hallar el sentido de nuestra vida terrestre. Y explica que por una equivalencia entre el tiempo del yo ondulatorio y el nuestro, hay un período que puede alcanzar hasta 40 días para que se resuelvan los temas que dejamos en manos del doble.Dentro de ese lapso de tiempo él explorará lentamente esos futuros probables que nuestra mente ha proyectado y adoptará la opción más conveniente, creando así nuestra realidad presente. Depende de la complejidad del pedido, esto también podría resolverse en unos pocos días, tres, por ejemplo.
He hecho la prueba, he analizado impulsos intuitivos del pasado, deja vu, sueños premonitorios que hasta hoy me habían intrigado por el misterio que encerraban, y creo fervientemente en la teoría de Garnier Malet.
Es innegable que la ciencia se enamora cada vez más de la espiritualidad.
La Enfermedad hace curable al Ser Humano.
“La enfermedad como camino”.
T. Dethlefsen y R. Dahlke
MEMORIA EMOCIONAL
¿Sabían ustedes que la enfermedad es el punto de inflexión en el que el ser incompleto puede completarse? Pues así es.
“Todo el mundo está dispuesto a realizar los mayores esfuerzos para desterrar la enfermedad, pero la enfermedad hace curable al ser humano”.
Para que esto pueda hacerse, el ser humano tiene que abandonar la lucha y aprender a oír y ver lo que la enfermedad viene a decirle. El paciente tiene que auscultarse a sí mismo y establecer comunicación con sus síntomas si quiere enterarse de su mensaje. Tiene que estar dispuesto a cuestionarse rigurosamente sus propias opiniones y fantasías sobre sí mismo y asumir conscientemente lo que el síntoma trata de comunicarle por medio del cuerpo. Es decir, tiene que conseguir hacer superfluo el síntoma reconociendo qué es lo que le falta. La curación siempre está asociada a una ampliación del conocimiento y a una maduración.
La enfermedad es un estado que indica que el individuo, en su conciencia, ha dejado de estar en orden o armonía. Esta pérdida del equilibrio interno se manifiesta en el cuerpo en forma de síntoma.
El síntoma es pues, señal y portador de información, ya que con su aparición interrumpe el ritmo de nuestra vida y nos obliga a estar pendientes de él.
“El síntoma nos señala que nosotros, como individuo, como ser dotado de alma, estamos enfermos, es decir, que hemos perdido el equilibrio de las fuerzas del alma”.
La conciencia ha reparado en que, para estar sanos, nos falta algo. Los síntomas son insobornables y nos imponen la sinceridad. Con su existencia nos indican qué es lo que todavía nos falta en realidad, qué es lo que no permitirnos que se realice, lo que se encuentra en la sombra y está deseando aflorar, y nos hacen ver cuándo hemos sido parciales. Los síntomas, con su insistencia o reaparición, nos indican que no hemos resuelto el problema con tanta rapidez y eficacia como nos gusta creer.
La enfermedad siempre nos ataca por la parte más vulnerable, especialmente, cuando creemos tener el poder de cambiar el curso del mundo. Basta con un dolor de muelas, una ciática, una gripe o una diarrea para convertir a un arrogante vencedor en un infeliz gusano. Esto es precisamente lo que nos hace tan odiosa la enfermedad.
Aquí está la diferencia entre combatir la enfermedad y transmutar la enfermedad. La curación se produce exclusivamente desde una enfermedad transmutada, nunca desde un síntoma derrotado, ya que la curación significa que el ser humano se hace más sano, más completo.
Curación significa redención, aproximación a esa plenitud de la conciencia. La curación se consigue incorporando lo que falta y por lo tanto, no es posible sin una expansión de la conciencia. Enfermedad y curación son conceptos que pertenecen exclusivamente a la conciencia, por lo que no pueden aplicarse al cuerpo, pues un cuerpo no está enfermo ni sano. En él sólo se reflejan estados de la conciencia.
Cuando el individuo comprende la diferencia entre enfermedad y síntoma, su actitud básica y su relación con la enfermedad se modifican rápidamente. El síntoma puede decirnos qué es lo que nos falta, aunque para entenderlo tenemos que aprender su lenguaje. El lenguaje es psicosomático, es decir, sabe de la relación entre el cuerpo y la mente. Si conseguimos redescubrir esta ambivalencia del lenguaje, pronto podremos oír y entender lo que nos dicen los síntomas. Y nos dicen cosas más importantes que nuestros semejantes, ya que son compañeros más íntimos, nos pertenecen por entero y son los únicos que nos conocen de verdad. Al decirnos lo que en realidad nos falta, al exponernos el tema que nosotros debemos asumir conscientemente, nos permiten conseguir que, por medio de procesos de aprendizaje y asimilación consciente, los síntomas resulten en sí superfluos.
“El camino del individuo va de lo insano a lo sano, de la enfermedad a la salud y a la salvación”.
La enfermedad no es un obstáculo que se cruza en el camino, sino que la enfermedad es en sí el camino por el que el individuo va hacia la curación. Cuanto más conscientemente contemplemos el camino, mejor podrá cumplir su cometido.
“Nuestro propósito no es combatir la enfermedad, sino servirnos de ella.”
T. Dethlefsen y R. Dahlke
MEMORIA EMOCIONAL
¿Sabían ustedes que la enfermedad es el punto de inflexión en el que el ser incompleto puede completarse? Pues así es.
“Todo el mundo está dispuesto a realizar los mayores esfuerzos para desterrar la enfermedad, pero la enfermedad hace curable al ser humano”.
Para que esto pueda hacerse, el ser humano tiene que abandonar la lucha y aprender a oír y ver lo que la enfermedad viene a decirle. El paciente tiene que auscultarse a sí mismo y establecer comunicación con sus síntomas si quiere enterarse de su mensaje. Tiene que estar dispuesto a cuestionarse rigurosamente sus propias opiniones y fantasías sobre sí mismo y asumir conscientemente lo que el síntoma trata de comunicarle por medio del cuerpo. Es decir, tiene que conseguir hacer superfluo el síntoma reconociendo qué es lo que le falta. La curación siempre está asociada a una ampliación del conocimiento y a una maduración.
La enfermedad es un estado que indica que el individuo, en su conciencia, ha dejado de estar en orden o armonía. Esta pérdida del equilibrio interno se manifiesta en el cuerpo en forma de síntoma.
El síntoma es pues, señal y portador de información, ya que con su aparición interrumpe el ritmo de nuestra vida y nos obliga a estar pendientes de él.
“El síntoma nos señala que nosotros, como individuo, como ser dotado de alma, estamos enfermos, es decir, que hemos perdido el equilibrio de las fuerzas del alma”.
La conciencia ha reparado en que, para estar sanos, nos falta algo. Los síntomas son insobornables y nos imponen la sinceridad. Con su existencia nos indican qué es lo que todavía nos falta en realidad, qué es lo que no permitirnos que se realice, lo que se encuentra en la sombra y está deseando aflorar, y nos hacen ver cuándo hemos sido parciales. Los síntomas, con su insistencia o reaparición, nos indican que no hemos resuelto el problema con tanta rapidez y eficacia como nos gusta creer.
La enfermedad siempre nos ataca por la parte más vulnerable, especialmente, cuando creemos tener el poder de cambiar el curso del mundo. Basta con un dolor de muelas, una ciática, una gripe o una diarrea para convertir a un arrogante vencedor en un infeliz gusano. Esto es precisamente lo que nos hace tan odiosa la enfermedad.
Aquí está la diferencia entre combatir la enfermedad y transmutar la enfermedad. La curación se produce exclusivamente desde una enfermedad transmutada, nunca desde un síntoma derrotado, ya que la curación significa que el ser humano se hace más sano, más completo.
Curación significa redención, aproximación a esa plenitud de la conciencia. La curación se consigue incorporando lo que falta y por lo tanto, no es posible sin una expansión de la conciencia. Enfermedad y curación son conceptos que pertenecen exclusivamente a la conciencia, por lo que no pueden aplicarse al cuerpo, pues un cuerpo no está enfermo ni sano. En él sólo se reflejan estados de la conciencia.
Cuando el individuo comprende la diferencia entre enfermedad y síntoma, su actitud básica y su relación con la enfermedad se modifican rápidamente. El síntoma puede decirnos qué es lo que nos falta, aunque para entenderlo tenemos que aprender su lenguaje. El lenguaje es psicosomático, es decir, sabe de la relación entre el cuerpo y la mente. Si conseguimos redescubrir esta ambivalencia del lenguaje, pronto podremos oír y entender lo que nos dicen los síntomas. Y nos dicen cosas más importantes que nuestros semejantes, ya que son compañeros más íntimos, nos pertenecen por entero y son los únicos que nos conocen de verdad. Al decirnos lo que en realidad nos falta, al exponernos el tema que nosotros debemos asumir conscientemente, nos permiten conseguir que, por medio de procesos de aprendizaje y asimilación consciente, los síntomas resulten en sí superfluos.
“El camino del individuo va de lo insano a lo sano, de la enfermedad a la salud y a la salvación”.
La enfermedad no es un obstáculo que se cruza en el camino, sino que la enfermedad es en sí el camino por el que el individuo va hacia la curación. Cuanto más conscientemente contemplemos el camino, mejor podrá cumplir su cometido.
“Nuestro propósito no es combatir la enfermedad, sino servirnos de ella.”
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