Mario Mesa Saldarriaga
EL sólo hecho de estar vivos constituye un placer inenarrable .Somos nosotros quienes estamos creando las diferentes situaciones que debemos asumir en nuestra vidas .Somos los responsables de permitir que el sol gire sobre nuestras cabezas y produzca maravillas, que el nuevo día nos ilumine con sus frutos de amor, que el vino que, está servido en nuestra mesa, sea un motivo para celebrar la vida. Al igual que la vida, somos una promesa .
Pese a todos los inconvenientes que se presenten en nuestras vidas, hay motivos suficientes para comenzar a entender que, más allá de los problemas cotidianos, hay otro mundo lleno de posibilidades que nos espera para mostrarnos los frutos de lo que es realmente la vida Nuestra vida no es una batalla, no estamos aquí para soltar obstáculos, ni para llegar primero que los demás. Estamos aquí para vivirla .
Si nos enfrentamos con nuestros procesos internos y en la quietud que nos brinda la meditación, logramos encontrar nuestra sintonía, todo lo externo, adquiere un color diferente. Al encontramos a nosotros mismos, lo que anhelemos o deseemos se convierte en nuestra realidad . Aprenderemos a vivir el día a día, saborearemos un día de sol como uno de lluvia; las dificultades se convertirán en un punto de referencia para crecer, porque al cambiar nuestra forma de pensar, estamos cambiando al mundo. Al modificar nuestra forma de asimilar los problemas, lo que deseemos se nos dará con la facilidad con que damos un beso. Parece increíble, pero cuando lo empezamos a vivir, se sale de lo mágico para ingresar en lo cotidiano. Al abandonar conductas y pensamientos que nos robaban gran parte de nuestra energía, nos damos cuenta que todo en el universo está conectado, que sólo cuando nos distanciamos de los problemas y les cambiamos nuestra perspectiva, el milagro aparece como por arte de magia. Se despierta nuestra imaginación, se abre la franja que hay entre la realidad y nuestros sueños. Si definimos nuestros objetivos y le damos un toque de locura a nuestras vidas, el éxito se nos ofrecerá en nuestras manos en bandeja de plata. Como dice Marcel Proust : “trata de tener un trozo de firmamento encima de la vida” .
Cuando las personas están intentando ganarse solamente la vida, no les queda tiempo para crearse su propia vida . En ese espacio, es donde aparecen los inconvenientes que hacen de las personas unos tristes cuerpos cantando canciones desoladas. Lo único que cuenta en la vida es trabajar por redescubrir nuestro pedazo de cielo aquí en la tierra. Creer no es sólo una palabra maravillosa, es un mundo basto, que si lo ponemos en práctica, nos asombraremos de lo que somos capaces. No tendríamos que buscar afuera lo que llevamos adentro. “¿qué hacer para superar el miedo? Pregunta el personaje de “las enseñanzas de don Juan” a un indio yaki . Este le responde: “la respuesta es muy sencilla : No debe correr . Debe desafiar a su miedo, y pese a él debe dar el siguiente paso en su aprendizaje, y el siguiente, y el siguiente”...






















