Víctor Martínez
A comienzos de julio de 1947, un artefacto desconocido se estrelló en una pequeña localidad de Nuevo México. Muy pronto, los diferentes rumores que hablaban sobre unos extraños seres vistos alrededor del objeto accidentado se extendieron por toda la localidad... El día 8 de ese mes aparecía la siguiente noticia en la prensa: "La Fuerza Aérea captura un platillo volante en un rancho de la región de Roswell"...
Pero lo que parecía que iba a convertirse en el hecho más importante de la historia de la humanidad, cayó pronto en el más grande de los secretos oficiales; un secreto que después de más de 55 años, todavía se mantiene...
Todo comienza con unos extraños restos
La noche del 2 o del 4 julio de 1947, según las diferentes versiones, varios vecinos presenciaron en medio de una gran tormenta, el paso de una bola de fuego sobre el cielo de la localidad de Roswell (Nuevo México), que se dirigía de sureste a noroeste.
Al día siguiente, un granjero que vivía cercano a la citada localidad, William McBrazel, encontró en su rancho unas extrañas piezas que se esparcían por varios kilómetros de la finca. William, acostumbrado a ver los globos sonda que se usaban en la base aérea de Roswell, y que alguna vez él mismo había recogido, supo de inmediato que no se hallaba ante uno de esos artilugios.
Así, el día 6 por la mañana, el granjero se dirige a Roswell para dar conocimiento de lo ocurrido a George Wilcox, el Sheriff de la localidad, que inmediatamente se pone en contacto con la base aérea. De ésta, son enviados al instante un oficial de inteligencia, Jesse Marcel, y un oficial de contrainteligencia, Sherindan Cavitt...

